Gracias a todas las personas que leen este fic! Y también quería desearles una Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo a todas! Les deseo lo mejor (:

Capítulo 4: Confesión

Ahora veamos quien es aquella preciosa...-dijo pero quedo boquiabierto, la chica sentada en el sofá se había levantado repentinamente, y había volteado hacía donde se encontraba Malfoy y sus amigos-¿Weasley?...No..no puede ser-dijo mirando a Zabini, como si se tratara de una broma de mal gusto.

-¿Te arrepientes Scorpius?-este lo miro un tanto desesperado. Respiro hondo y revolvió un poco la cabellera y volvió a mirar a Zabini.

-Claro que no-dijo decidido.

-Pues entonces...ve-dijo Zabini, levantando una mano e indicando hacía donde se encontraba Rose. El rubio la miro, para después lanzarle una mirada a Zabini.

Mientras tanto, Rose estaba hablando con Lyssander sobre nimiedades. Ambos estaban en el sofá, cuando de pronto Rose se percato de que no había prácticamente personas allí. Lyssander continuaba hablándole pero esta estaba demasiado nerviosa como para prestarle atención a sus palabras. Podía observar como su boca se movía sin para, pero en lo único que podía concentrarse era en el sudor frío que le caía por la frente. En un momento Lyssander solo la miro, esperando su respuesta, pero lo único que pudo hacer, fue sonreír a modo de respuesta. Al parecer este gesto fue suficiente para Lyssander ya que también sonrió y dirigió su vista hacia otro lado.

-Parece que nos quedamos solos...-dijo viendo que a su alrededor no había casi nadie. Rose asintió tímidamente.-Oye...puedo hacerte una pregunta...-aquello desconcertó un poco a Rose, quien nuevamente se limito a asentir.- ¿Hay algún chico que...ya sabes, consideres "interesante"? –las mejillas de Rose se volvieron aun mas rojas que su propio cabello.

-¿Por qué lo preguntas?-dijo agachando la mirada.

-Por motivos simples, el primero, es como estas vestidas, no puedes ir así vestida a cualquier lado, si te vistes así deduzco que es para impresionar a alguien ¿no?-dijo buscando los ojos de Rose, quien tenía la mirada fija en sus manos.-el segundo motivo, es que cuando te pregunte si había algún chico que te gustara, enrojeciste y no me contestaste, entonces supongo que si lo hay- Rose esbozo una sonrisa y se maldijo a si misma por ser tan obvia- Así que...¿quién es el afortunado?-Rose se forzó para levantar la mirada. Este podría ser su único momento para develar sus sentimientos, así que debía pensar muy bien lo que iba a hacer.

-Pues el "afortunado"-dijo haciendo unas comillas imaginarias con los dedos- es...

-Wesl...digo Rose-¿Por qué tenía que siempre arruinar absolutamente todo lo bueno que pasa en mi vida?¿Por qué?¿Acaso tan mala he sido en otras vidas, que tengo que sufrir con este engendro de la naturaleza?-pensó Rose, mientras cerraba fuertemente sus ojos, para no voltear y matar a aquella cosa con pelo rubio.-Hey, ¿no me escuchas?-Rose abrió lentamente los ojos y lo primero que vio, fue a Lyssander, era difícil describirlo, parecía enojado, receloso lo cual atrajo un tanto la atención de la pelirroja, pero no era momento de preguntarle por que la actitud a Lyssander, sino de encargarse de Malfoy.

-¿Qué quieres?-dijo volteando bruscamente. Este parecía intimidado, cosa fuera de lo común, era como si no supiera reaccionar ante el humor de la chica.

-Pues...-dijo volviendo a tomar aquella postura defensiva de siempre-¿podría hablar contigo un momento?-para luego mirar con desprecio a Lyssander, quien lo fulmino con la mirada.

-Puedes hablar aquí, Malfoy.

-No, no puedo-dijo señalando descaradamente a Lyssander- Si no te importa...- El chico se levanto del sofá echo una furia y luego se dirigió a Rose.

-Te veo luego-dijo de la mejor forma que pudo y se retiro. Rose, quien no se podía mover por la escena que había presenciado hace unos instantes, tenia la boca un poco abierta a causa del asombro.

-Ya cierta la boca, Wesl...Rose-dijo como si fuera repugnante el solo echo de decirlo.

-¿Te has vuelto demente?-dijo Rose volviendo en sí.

-¿Acaso no puedo hablar contigo?-Rose simplemente miro hacia otro lado, ya le había arruinado completamente la noche-...Estas muy linda...-dijo con un poco de dificultad, como si fuera algo forzado. Aquel comentario a Rose la hizo estremecer, pues que eso se lo haya dicho su amiga o Lyssander era una cosa...Pero que Malfoy se lo dijera era ya algo muy distinto.

-Malfoy, ¿puedes decirme que es lo que quieres? Así te largas de aquí lo más pronto posible.

-Ya te he dicho; Quiero hablar contigo. ¿Quieres algo de tomar?-Rose negó con la cabeza, y se paro bruscamente.

-No estoy para juegos, Malfoy-pero antes de que pudiera retirarse, Scorpius la tomo del antebrazo, lo que la hizo voltear rápidamente.

-Solo un trago-dijo seductora y lentamente en la oreja de la pelirroja, quien estaba petrificada en el lugar. ¿Por qué rayos hacía esas cosas?. Rose atino a poner una mano sobre su pecho, pero estaba tan anonadada por aquel comentario que no estaba ejerciendo presión alguna para separarse de su enemigo. Hasta que al sentir nuevamente la cálida respiración de Scorpius en su mandíbula, la hizo reaccionar librándose bruscamente de la mano de Malfoy. Le lanzó una última mirada de odio, antes de salir prácticamente corriendo hacia la barra.

-Al parecer la espantaste-dijo Zabini jocoso.

-Esta a mis pies-dijo Scorpius sonriendo de lado. Y ambos rieron.

~ o ~ o ~

-¡Lyssander!-dijo al ver al muchacho apoyado en la barra, tomando rápidamente todo el contenido del vaso de un solo trago.-Perdona, es que no se que le ocurría al estúpido de Malfoy y...-dijo pero dejo de hablar al ver la severa mirada de Lyssander-¿Qué pa...-dijo pero no pudo terminar.

-Es él, ¿no?-Rose lo miro confundida.

-¿Él es quién?

-Por favor Rose, no te hagas la desentendida-dijo en tono muy hiriente.

-¿De que hablar Lyssander?-dijo Rose empezándose a desesperar.

-De Malfoy, es él quien te gusta, ¿no? Y todo este tiempo pensé que...yo...-suspiró exageradamente y miro hacia otro lado-Déjalo ya no tiene importancia.

-Lyssander, escúchame. Malfoy no me gusta-dijo enfatizando la negación.-Me gusta otra persona...-dijo en un tono demasiado bajo, como para que se escuchara.

-¿Enserio?, pues para mi es todo lo contrario. Rose, te vi con mis propios ojos, estabas allí-dijo señalando al sofá-con él, abrazados, tu tenías tu mano en su pecho, sinceramente no parecía que estuviesen peleando...Hasta parecía que te iba a besar en cualquier momento-dijo enfurecido.

-No entiendo porque me dices todo esto...-dijo abrumada y triste por como Lyssander la estaba tratando.

-Porque...Rose tu...¡Me gustas!-declaró este tomando otro vaso de cerveza de manteca y lo vaciandolo al instante.-Ahora si me disculpas, debo irme-dijo apresuradamente.

La fiesta estaba terminando, las personas se retiraban a sus respectivas casas y ya no había casi nadie. Lyssander había salido abruptamente de la Sala Común de Slytherin seguido por Rose, quien decía cosas inaudibles por lo bajo.

-Rose, déjame en paz-digo fríamente Lyssander, y se fue rápidamente a su Sala Común. Rose estaba tiesa viendo a Lyssander caminando entre los oscuros pasillos del castillo, quería gritar pero su cuerpo no reaccionaba, era como si no pudiese controlar su propio cuerpo. Los ojos le ardían, y algo molesto en la garganta le impedía hablar.

-¿Rose...?-se escucho muy cerca de ella. Esta volteo vertiginosamente.

-¡Tu!, -dijo señalando el pecho del muchacho-¡Tu!. ¡Te odio Malfoy, eres el ser más despreciable del mundo! Eres un arrogante, idiota, eres un...un...-dijo pero se quebró en ese mismo instante. Las lágrimas brotaban de sus ojos los cuales comenzaban a enrojecer. Scorpius por unos segundos sintió lastima por Rose, nunca la había visto llorar de aquel modo. Esta se dio vuelta y se dirigió a su Sala Común, ignorando el paradero de su amiga, y de sus primos. Simplemente quería marcharse de aquel lugar lo más pronto posible.

Scorpius se había quedado parado, pensando en la frágil Rose que acababa de ver, y luego de unos minutos logro articular un penoso e inaudible-Lo siento.