Bueno chicas, debo decirles que me hacen muy feliz al recibir todos estos reviews, pero lamentablemente hoy me voy de vacaciones, así que pondré TODO para darles un capitulo extenso para que se mantengan entretenidas, no se cuando volveré, tal vez a principios de febrero así que las tendré un largo tiempo sin fic, lo cual sinceramente me deprime, porque me encanta escribir para ustedes! u.u . Disfruten! Si puedo me conectare en algún ciber y tratare de escribirles algo.
Capitulo 12: La cruda verdad.
Lentamente fueron separándose, pero Scorpius aun sostenía el rostro de Rose entre sus manos, y ambos aun tenían sus ojos cerrados. Scorpius podía sentir el cálido aliento de Rose sobre sí, lo cual era una sensación única y exquisita. Pero todavía, ambos muchachos estaban confundidos al respecto.
Rose fue la primera en abrir sus ojos.
-¿Scorpius...?-dijo temerosamente, inquieta pensando que todo aquello fuera una simple ilusión, o que Scorpius salga corriendo de allí.
-Si...-dijo este abriendo lentamente los ojos y mirándola. En el fondo Malfoy se sentía muy culpable, porque por alguna razón sabía que había algo que estaba saliendo terriblemente mal-Perdón...yo...simplemente sentí el impulso...-dijo alejándose bruscamente de Rose, quien estaba en la misma posición que antes, mirando intrigada a Scorpius.
-No, no te perdones...yo...-dijo pero calló.-Yo también quería que lo hicieras. ¡Cobarde! ¡¿Por qué no se lo dices?-pensó Rose.
-Creo que debo irme-dijo Scorpius mirando a Rose, quien internamente gritaba que no lo hiciera.-Nos vemos luego, ¿si?-dijo levantándose del césped.
Rose se quedo mirando al rubio alejarse lentamente. Sus horribles pensamientos no la dejaban tranquila. Pues, no podía entender como aquel beso le había provocado tantas cosas, y entre alguna de ella, había olvidado por completo al idiota de Lyssander. Por más que quería Scorpius no abandonaba su mente en ningún momento...aquel beso...sus respiración...el dulce tacto de su piel contra la suya...¡Maldito Malfoy!, ¿Cómo era posible que pensara en él más de lo que le era posible?
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Mientras se alejaba de aquella muchacha, los problemas brotaban de un sin fin de lugares, haciéndolo sentir sobrecogido. Por un lado, ese beso...había sido tan extraño, pero se había sentido tan...bien, por decirlo de una manera cursi, le había llenado cada rincón de su ser, lo había echo olvidar absolutamente todo...Pero no debía confundir las cosas, él tenía que conquistarla, simplemente conquistarla, sin embargo sentía que no era correcto lo que estaba haciendo, no podía dejar de pensar en las consecuencias...
-¡Estúpida y sensual Weasley!-dijo enojado consigo mismo, por no poder ser capaz de conquistarla sin siquiera pensar en lo bonita que era.
-Scorpius, aquí estas...Te he estado buscando...-dijo Zabini al verlo entrar al castillo.
-No estoy de humor, Zabini.
-Pues tendrás que estarlo. ¿Cómo va todo con Weasley? –dijo un tanto intrigado.
-¿Quieres saber como va todo con Weasley?¡Pues no puede ir mejor! ¿Feliz?-dijo exasperado.
-Hey, hey, tranquilo...¿Entonces estas haciendo avances?- Malfoy asintió, tratado de tranquilizarse.-Pues perfecto, porque tu lapso de tiempo se termina esta semana, así puede ser finalmente mía-aquel comentario le cayó un tanto ácido a Malfoy, pues la simple idea de que Rose este con Zabini...no le agradaba en lo más mínimo.
-Tenlo por sentado que para el fin de esta semana será mía-dijo en tono desafiante.
-Entonces demuéstramelo-dijo poniéndole punto final a la discusión y se retiro. Malfoy corrió hasta su Sala Común y se desplomo sobre un sillón. Simplemente quería desparecer de todo este embrollo.
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Al día siguiente, Malfoy se había impuesto el hecho de no ver a Rose durante toda la jornada, por más que su apuesta terminaba esa misma semana, necesitaba enfría su cabeza y actuar objetivamente. Pero era inútil porque por más que ella no estuviese presente físicamente, lo estaba en su mente, su cándido recuerdo, aparecía ante él a cada segundo haciéndolo volver loco.
En tanto, Rose se preguntaba donde se encontraba Malfoy, para poder hablar acerca del tema. Pero era como si se lo hubiera tragado la tierra. Rose se sintió culpable acerca de esto, pensando en que lo que había echo el día anterior, había sido una total estupidez.
El día estaba terminando y ninguno se había visto, para esclarecer nada. En la hora de la cena, Rose busco sin cesar al rubio por la mesa de Slytherin pero no había rastros de él. Frustrada decidió dirigirse a dormir temprano, salió lentamente del Gran Salón, y comenzó a caminar dejándose llevar por sus pies. Cuando repentinamente una mano la detuvo. Y esta soltó un pequeño grito ahogado.
-Scorpius...-dijo sorprendida.-Te he estado buscando, ¿dónde estabas?
-No importa eso...Y ¿por qué me buscabas?-dijo sonriendo.
-Pues...para hablar de lo de ayer, se que fue un impulso pero no quiero que...yo no quiero que nos separemos por bueno tu sabes...-dijo pero Malfoy instantáneamente la acerco aun más a sí, tomándola por la cintura.
-No se tu...pero a mi me gustaría repetirlo-Rose enrojeció aun mas que su cabello y poso sus manos sobre el torso de Scorpius. Este levanto su mentón, tal como lo había echo ayer pero esta vez fue ella quien tomo la iniciativa y lo besó tiernamente. Rozando sus labios lentamente, saboreando a Scorpius lo más que podía. La puerta del Gran Salón se había abierto pero ninguno de los dos le prestó atención. Luego de unos momentos se escuchaban débiles aplausos.
-Bravo, bravo-decía Zabini, mirando divertido la escena, precedido por Albus quien estaba atónito.
-¿Rose...?-dijo sin poderlo creer.-¿Scorpius?
-No te sorprendas tanto Albus, que esto era de esperarse-dijo jocoso.
-¿Rose estas saliendo con Scorpius?-dijo confuso.
-Ya basta de preguntas Albus, ellos necesitan intimidad ¿no lo crees?-dijo tomando a Albus y llevándoselo lejos de allí.
-Creo que debería irme, ya es tarde-dijo tímidamente Rose. Malfoy le dio un corto beso a esta, y se fue a su Sala Común.
Ahora si que Rose estaba confundida, después de lo que había ocurrido...¿qué pretendía Malfoy?...Por algún motivo, no podía pensar que él realmente la quería. Aunque no podía decir ya, que Malfoy le fuera indiferente, si tenía que admitirlo sentía algo que él, algo demasiado grande...
Mientras tanto, Malfoy pensaba solamente en una cosa; terminar con esto lo más pronto posible, cuanto más rápido mucho mejor. Zabini ya había visto su beso con Rose, así que la apuesta estaba un ochenta porciento ganada, pero ahora...¿qué más quedaba por hacer?... Y aun quedaban tres días por delante...
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-¡Scorpius!-grito Rose al verlo pasar a metros de ella. Este volteo y le sonrió gratamente.-¿Cómo estas?-dijo abrazándolo. Aquel abrazo destrozo por completo a Malfoy, se sentía un bastardo por todo lo que estaba haciendo.
-Pues mucho mejor, desde que llegaste-dijo cariñosamente.
-Mi próxima clase es dentro de un buen rato, ¿quieres...caminar un poco?-este acepto y se dirigieron a los jardines.
-Rose...¿puedo hablar contigo?-dijo una vocecilla detrás de ellos. Era Lyssander. Scorpius se tenso al igual que él, y comenzó.
-Ella no tiene nada que hablar contigo-dijo mordazmente.
-Pues que pena, pero no te pregunte a ti-dijo para luego mirar dulcemente a Rose. Para su mala suerte, Rose sentía pena por Lyssander, al verlo allí pidiendo de hablar, ella no era tan fría como para hacer que nada había pasado entre ellos.
-¿Qué quieres hablar Lyssander?-dijo en un tono cansado. Ante aquella respuesta, Scorpius volteo vertiginosamente hacia Rose.
-En privado-dijo mirando a Malfoy.
-Lyssander, hablas aquí, o te largas.-dijo impaciente. Este bufo, pero acepto.
-Rose...yo no quiero perderte...Sabes lo mucho que te quiero, no sabes cuanto me duele estar lejos de ti-dijo comenzándose a acercarse. Malfoy estaba mas que alerta ante cualquier movimiento.
-Lyssander, con lo que has hecho me sobre, y basta, para saber que es lo que quieres.-Rose podía sentir como la respiración de Scorpius se tornaba pesada y más acelerada a cada paso de Lyssander daba.
-Rose, sabes que no es a ella a la que quiero, sino a...ti-dijo estirando su mano para tocarla, pero algo jalo de Rose impidiendo de Lyssander lo hiciera. Esta volteo y miro a Scorpius quien tenía su mano en su cintura, había sido él, quien había jalado de ella, para impedir que Lyssander la tocara.
-Malfoy, tu no te metas-dijo amenazadoramente.
-Me meto cuanto quiero, ¿entendiste?-dijo corrosivo. Lyssander estaba apunto de lanzarse sobre Malfoy, cuando Rose se metió entre medio.
-¡Ya basta!-dijo y miro a Lyssander fijamente.-No volveré contigo, si eso es lo que tratas de hacer.-Lyssander respiraba agitadamente, pero no replico nada.-Vamos Scorpius.-dijo y este no necesito más, Rose estaba bien sujetada pues este no quitaba su mano de su cintura.
-Ese estúpido, quien se cree para...-murmuraba sin cesar apretando ligeramente la cintura de Rose.
-Scorpius-dijo deteniéndose.-Cálmate-dijo tomando su rostro entre sus manos. Estaba decidido, después de lo que había pasado Rose ya no podía negar que quería profundamente a Scorpius, más de lo que ella quisiera quererlo. Pero por una vez, le daría una oportunidad, creería en él y se permitiría pensar, que tal ves, él realmente la quería...
Malfoy, se olvido absolutamente de todo, y se concentro en Rose, quien estaba enfrente suyo, mirándolo cariñosamente. La necesitaba, ya era un hecho, y si le molestaba demasiado que cualquier idiota se le acercase, pues según él ellos no la merecían...¿pero acaso él si?
Sin pensarlo dos vez, beso ferozmente a Rose, tomándola posesivamente de la nuca y profundizando el beso.
-No dejare que ese estúpido se te acerque...-dijo separándose un poco de Rose, pero volviéndose a juntar al instante.
Scorpius estaba totalmente perdido. Aunque su mente rechazase la idea, estaba enamorado de Rose, y no había nada que hacer. Cada vez que la veía cada beso que le daba, era un empujón más para estar rendido a sus pies.
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El día casi acababa, y al finalizar la semana, los alumnos que así lo quisiesen podía volver a sus hogares, pues se avecinaba Navidad. Rose sabía que Scorpius tenía Defensa contra las artes oscuras, así que decidió esperarlo fuera del salón. Luego de unos cuantos minutos, una horda de alumnos salía de este, pero ninguno era su rubio. Espero pero él no estaba allí, pero decidió quedarse, algo le decía que lo haga.
-¿De que quieres hablar Scorpius?-se escucho una voz en el salón, al parecer Scorpius se había quedado para hablar con alguien.
-Zabini, escucha, ya hice todo lo que...-pero este lo interrumpió.
-Tiene que terminar la semana Scorpius, y aun falta un día.
-¡Zabini, por favor! Terminemos esta estúpida apuesta de una vez por todas.-Rose escuchaba intrigada, ¿de que apuesta estaría hablando?-Ya la conquiste, lo has visto con tus propios ojos, ¿qué mas quieres?-Esto no le gustaba absolutamente nada a Rose.
-Que aguantes un día más.
-No puedo Zabini, no puedo seguir ... así.
-Lo hubieras pensando antes de apostar acerca de ella...
-Rose no tiene la culpa...-aquello la dejo atónita, si era todo como ella pensaba...¿Acaso solo había sido solo una apuesta?
No creo que haya sido muy largo pero creo que lo deje en un punto interesante :P. Las aprecio demasiado lectoras. Tratare de postear algo en mis vacaciones. MUCHAS GRACIAS! De todo corazón.
