Hola a todos, presento un nuevo capítulo de esta historia, este capítulo es enorme y está lleno de drama y alegres sorpresas, así que tómense su tiempo, dejen reviews…

Capítulo 9: Los salvadores.

Pedro, Nico, Rafael y Eva estaban muy preocupados, ya no solo Perla había desaparecido, si no que Blu desapareció también…

"Blu dijo que buscaría a Perla en la ciudad" – dijo Rafael – "Debemos ir a buscarlo allá" – agregó abriendo sus alas.

"Tienes razón" – comentó Pedro.

"¡Vamos!" – gritó Nico.

"Yo me quedaré cuidando a los niños" – dijo Eva.

"Está bien" – opinó Rafael abriendo sus alas.

Y así las tres aves emprendieron vuelo a la ciudad en busca de Blu…

Intervalo Perla:

Perla estaba buscando el centro de conservación ambiental desesperadamente… la tormenta se había reducido a pequeñas gotas, pero el viento era helado.

La guacamaya empezó a imaginarse a sí misma recostada en la nieve…

Ella estaba en un estado muy serio: estaba perdiendo sangre por el vientre, comía más de lo normal, le costaba mucho volar y siente dolores…

Perla estaba embarazada, pero ella no sabía esto, lo cual llevó a hacerla pensar de que tenía una grave enfermedad…

Finalmente el ave azul encontró el centro de conservación ambiental…

Mientras tanto con los Rafael y los demás:

Habían llegado finalmente a la ciudad… buscando por todos lados se detuvieron a descansar en la gran estatua de Cristo Redentor…

"No está en la ciudad" – dijo Nico dándose por vencido – "Debemos buscarlo en otro sitio".

"Aún no hemos revisado un lugar" – dijo sospechoso Rafael

"¿Cuál lugar?" – preguntó Pedro.

"¿Recuerdan una construcción al norte de la ciudad?" – dijo el tucán.

"¿Una construcción?" – dijo Nico – "¿Te refieres al barrio rico de la ciudad?"

"Exacto" – dijo Rafael abriendo sus alas.

Y así las tres aves volaron al barrio rico…

Intervalo Perla parte 2:

Perla finalmente había llegado al centro de conservación ambiental… las ventanas estaban cerradas, por lo que no había manera de entrar… ella no lo dudo dos veces y decidió infiltrarse por el conducto de un aire acondicionado…

Recorriendo los respiraderos del edificio finalmente llegó a su interior…

Era de madrugada, por lo no había nadie despierto, todos dormían plácidamente en sus habitaciones.

Perla no quería despertarlos, por lo tanto decidió esperar…

15 minutos después:

El despertador sonó pero Tulio lo apagó rápidamente para no despertar a Linda, fue el baño a asearse, preparó el desayuno y cuando se dirigía a la sala familiar con platos llenos de medialunas y tazas de café observó a Perla sentada en la mesa:

"¿Perla?" – Tulio estaba confundido – "¿Qué haces aquí?" – agregó – "¡Tienes un aspecto terrible! ¿qué ocurrió ahí afuera?"

La guacamaya intentó responderle pero un fuertísimo dolor provocó que se retorciera frente a Tulio y chillara muy fuerte de dolor…

"¡Oh rayos!" – gritó Tulio dejando todos los platos y tazas de café en la mesa…

"¡Vendrás conmigo ahora!" – gritó el doctor.

Dentro del laboratorio:

Tulio examinaba a Perla por todas partes:

"Tus alas están bien…"

"Tus plumas están bien…"

"No veo traumatismos cerebrales" (esto ni idea de donde lo saqué XD)

"¿Qué es lo que te ocurre?" – preguntó Tulio tomando a Perla en sus manos…

Pero algo alarmó al doctor: vio una mancha de sangre en sus guantes…

"¿Qué?" – dijo él confundido, dio vuelta a Perla y descubrió que perdía sangre por el vientre…

"¡Esto no es bueno!" – gritó Tulio

Inmediatamente el doctor colocó a Perla en la lámina de metal donde estaba examinándola anteriormente:

Agarró unos extraños aparatos y los conecto a Perla…

Luego de observar una radiografía en su interior notó tres pequeñas manchas de color blanco en el vientre de Perla…

"Mmm" – dijo Tulio dudoso – "Más vale asegurarse" – agregó el doctor.

Tulio tomó a Perla y cuidadosamente colocó sus dedos por debajo del estómago de la guacamaya, empezó a apretar lentamente y sintió tres pequeños objetos en su interior…

Nuestra amiga Perla sentía un dolor terrible por los dedos de Tulio, así que lo mordió con mucha fuerza…

"¡AUCH!" – gritó Tulio – "Lamento haberte causado dolor Perla, pero debo informarte que…" – pero no pudo terminar…

Perla salió volando de la lámina de metal dejando a Tulio muy alarmado… pues como las ventanas y las puertas estaban cerradas la guacamaya no podía escapar del lugar. Ella estaba desesperada por escapar, volando de aquí para allá en el laboratorio fue estrellándose contra las máquinas y objetos del lugar…

"¡Perla detente!" – gritó Tulio alarmado – "¡Harás daño a los huevos!"

Perla no le hizo caso y siguió volando y estrellándose contra aparatos…

Tulio no lo pensó dos veces, así que corrió hacia un mueble, abrió un cajón, tomó una pistola de tranquilizantes, colocó un proyectil, apuntó y disparó a la guacamaya dándole en el hombro derecho…

Perla empezó a caer al estar incapacitada por el dardo…

Tulio inmediatamente se dio cuenta de que Perla se daría un gran golpe si dejaba que ella cayera al suelo, así que rápidamente corrió y se arrojó al piso tomando a la guacamaya en sus manos…

La coloco en la lámina de metal y dijo:

"Es por tu propio bien, si seguías volando así hubieras dañado a los huevos…" – dijo Tulio – "Así es, serás madre".

"¿Madre?" – pensó Perla… pero el medicamento del dardo era muy efectivo, lo cual procedió a dormirla en un largo sueño…

Fin intervalo Perla…

Mientras tanto con el equipo de búsqueda:

Finalmente Rafael, Pedro y Nico habían llegado al barrio rico de la ciudad:

Volando de aquí para allá fueron revisando el lugar…

Habían llegado a la fuente donde Blu había empapado con agua sus ojos poco antes de estrellarse…

"Tampoco está aquí" – dijo Nico lamentándose.

"Un momento" – dijo Pedro.

"¿Qué?" – preguntaron Nico y Rafael al mismo tiempo.

"Blu había mencionado algo sobre un ornitólogo… un doctor de aves" – dijo Pedro.

"Oh claro el doctor" – dijo Nico.

"¡Vamos al centro de conservación ambiental, allí encontraremos a Blu y a Perla!" – gritó Pedro triunfante.

Y así las tres aves despegaron del suelo hacia el norte de la ciudad, hacia el centro de conservación ambiental.

Lo que no se percataron es que unos metros más hacia adelante se encontraba Blu en el suelo aún desmayado y con el ala sangrando… la temperatura corporal de nuestro héroe había disminuido mucho y por la pérdida de sangre se sentía muy débil como para levantarse…

El guacamayo sabía que la única manera de salvarse era levantarse y tratar de ir al centro de conservación ambiental en busca de ayuda…

Pero el sufrimiento era implacable...

Con un terrible dolor, nuestro héroe empezó a levantarse del suelo lentamente…

Desgraciadamente la tormenta empezó a azotar la ciudad nuevamente… grandes gotas de agua, truenos y rayos provenían de las nubes que cubrían el cielo azul…

Blu caminaba por las vacías calles del barrio rico de Río de Janeiro…

Herido, solitario y cansado nuestro héroe caminaba en busca del centro de conservación ambiental…

Mientras tanto con Rafael:

La tormenta seguía, y Rafael junto al dúo dinámico de Nico y Pedro surcaban los cielos buscando el centro de conservación ambiental…

Una vez encontrado dicho edificio, se percataron de que ventanas y puertas estaban cerradas… así que se asomaron a observar por las ventanas, observaban y observaban hasta que de pronto llegaron a la ventana del laboratorio. A través de la ventana vieron a Perla inmóvil y con los ojos cerrados sobre una lámina de metal con varios aparatos conectados a ella.

A su lado estaba Tulio sentado en una silla esperando a que la guacamaya despertara…

"¡Ahí está!" – gritó Nico.

"Ese sujeto la tiene prisionera" – gritó Pedro al desconocer que ese "sujeto" era el ornitólogo…

"Debemos encontrar a Blu para avisarle de que ella está aquí" – dijo Rafael.

De pronto Eva apareció atrás de ellos…

"¡Eva!" – gritó Rafael impresionado – "¿Y los niños?"

"No vengo a hablar de eso" – dijo Eva – "¿Necesitan ayuda?"

"Precisamente sí" – afirmó Rafael – "Debemos encontrar a Blu para avisarle de que Perla es prisionera de este sicópata" – agregó el tucán señalando a Tulio.

"No tiene mal aspecto para ser un sicópata" – opinó Eva.

"Eso es lo que él quiere que pienses" – dijo Pedro.

"Muy bien" – dijo Eva – "Busquen a Blu y yo vigilaré a Perla desde aquí"

Los tres muchachos asintieron con la cabeza y despegaron del suelo hacia la ciudad nuevamente…

"Ya hemos buscado por la ciudad ¿qué te hace pensar que él está ahí?" – preguntó Nico.

"Conozco a Blu, sé que sigue en esa ciudad, deberíamos recorrer el barrio rico de nuevo, y esta vez buscaremos en tierra y no en aire" – dijo Rafael tomando el liderazgo del grupo…

Blu caminaba por el barrio rico, la gran tormenta no permitía a las personas salir de sus casas, estaba helado, no podía sentir sus propios pies y su ala no paraba de sangrar por la grave herida, el ritmo cardíaco de su corazón disminuía y a cada minuto que pasaba se sentía más débil…

Varios minutos después:

El grupo de aves comandado por Rafael habían llegado al barrio rico y aterrizado en el duro cemento de las calles de Río de Janeiro, muy apresurados y congelándose por el frío hicieron un intenso rastrillaje alrededor de la zona…

Mientras tanto con Blu:

El guacamayo no podía resistir más, la pérdida de sangre, el cansancio, el frío y el dolor crearon sensaciones pavorosamente incontrolables…

Nuestro héroe se arrodilló, miró al cielo con los ojos casi cerrados hablándose a sí mismo: "Perla yo te…" – Pero Blu no pudo terminar y sucumbió ante sus heridas cayendo inmóvil al frío suelo…

Mientras tanto con el equipo de búsqueda:

Las aves caminaron hacia una gran pared y vieron un rastro de sangre de moderado tamaño en el suelo, luego de seguir el rastro encontraron varias plumas de color azul oscuro… inmediatamente el equipo determinó a quién pertenecían… a toda velocidad el grupo voló siguiendo el rastro de sangre durante varios minutos hasta que encontraron a Blu quien yacía inmóvil y con los ojos cerrados en el suelo bajo la implacable lluvia…

"¡Maldición!" – gritó Rafael quien voló junto a Blu colocando su ala en el pecho...

"Está herido y su pulso es muy débil, no resistirá mucho más" – dijo Rafael lamentado.

"¡Debemos llevarlo con el sicópata no hay opción!" – gritó Pedro.

Inmediatamente Rafael sostuvo a Blu con sus garras y volaron a toda velocidad al centro de conservación ambiental…

Eva seguía vigilando a Tulio, todo estaba bajo control con Perla hasta que de pronto apareció Rafael con Blu en sus garras:

"¡Dios mío!" – gritó Eva aterrada al ver a Blu en ese estado – "¿Qué le ocurrió?"

"No lo sabemos" – contestó Rafael – "Lo encontramos así"

"¿Qué le pasará a Perla?" – preguntó Nico – "¿Por qué no se mueve?" – agregó – "Desde aquí veo que está respirando pero…"

Rafael vio un pequeño dardo en la mesa.

"¿Qué es esa cosa puntiaguda?" – preguntó Rafael.

"Es un dardo tranquilizante" – afirmó Nico – "Hace unos meses Pedro recibió uno en el trasero e hizo que se cayera dormido como un bebé" – agregó.

"Gracias por darle los detalles" – comentó Pedro enfadado.

"Oh, entonces es por eso que Perla lleva dormida tanto tiempo" – dijo Eva.

"Así es" – afirmó Nico.

Blu empezó a abrir lentamente sus ojos y fue recuperando parcialmente parte de su conciencia escuchando la conversación de los demás:

"Bien. Debo encontrar una forma de entrar para que el ornitólogo ayude a Blu" – dijo Rafael con Blu aún en sus hombros.

"Tienes razón" – dijo Eva, y mirando a Perla agregó – "Espero que Perla esté bien adentro de este lugar con ese humano".

Blu abrió sus ojos como platos al escuchar "Perla y ornitólogo", él entendió que ella estaba con Tulio…

Inmediatamente nuestro héroe despertó de su trance y se bajó de los hombros de Rafael para volar muy alto en el cielo…

"¿Qué estás haciendo Blu?" – preguntó Eva.

Con una mirada de furia Blu empezó a volar a toda velocidad hacia la ventana cerrada del laboratorio…

"Oh diablos" – dijo Rafael – "¡Les recomiendo alejarse!" – advirtió el tucán.

Blu abrió sus garras y con una furiosa mirada volaba a toda velocidad hacia la ventana…

"¡Cúbranse los ojos!" – ordenó Rafael.

Impulsado por una sensación de preocupación y amor extremos que nunca sintió antes por Perla, Blu enfrentó a la ventana y se estrelló ferozmente rompiéndola en mil pedazos haciendo que vidrios vuelen por todos lados…

Tulio dio media vuelta y vio su ventana destruida…

Luego miró a Blu en el suelo… quien aún con su ala sangrando y con una muy baja temperatura corporal voló hacia Perla y lentamente cerró sus ojos con ella…

"¡Oh no!" – gritó Tulio mientras tomaba a Blu y lo colocaba sobre otra lámina de metal para examinarlo y curarlo lo más rápidamente posible.

El doctor conectó a nuestro héroe a una serie de máquinas, una de ellas revelaba que el ritmo cardíaco de Blu era mortalmente bajo…

Tulio llamó a Linda quien rápidamente apareció en el laboratorio junto a Fernando…

El doctor rápidamente estaba tratando de mantener el estado de salud de Blu al nivel recomendable, pero su temperatura corporal, la herida de su ala y el reciente descubrimiento de que cuando se estrelló contra la ventana se dislocó una pata eran para el doctor un desafío demasiado difícil de superar…

La máquina conectada a Blu que controlaba su ritmo cardíaco empezó a sonar lo cual indicaba que algo andaba mal…

El ruido de la máquina despertó a Perla que rápidamente miró a su derecha para descubrir que Blu estaba en serios problemas…

La guacamaya con mucha fuerza desconectó los aparatos conectados a ella y voló al lado de su compañero…

"Blu…" – dijo ella a punto de estallar en lágrimas…

A través de la ventana rota entraron las demás aves a observar…

La máquina de ritmo cardíaco seguía sonando y Tulio cada vez más nervioso inyectaba toda clase de medicamentos a Blu mientras vendaba sus heridas…

La máquina seguía sonando y de repente Tulio empezó a gritar:

"¡No, no ,no!" "¡Resiste un poco más!" "¡No nos dejes!" – gritaba Tulio frenético.

"¡Blu quédate con nosotros!" – gritó Tulio mientras seguía trabajando para salvar al guacamayo…

"Quédate conmigo…" – susurró Perla quien ya estaba lagrimeando…

Tulio golpeó sus manos con mucha fuerza en la mesa lo que indicaba que algo había pasado… el doctor lo intentó una vez más…

Blu empezó a ver toda su vida a través de sus ojos, como fue rescatado por Linda cuando era pequeño, como conoció a Tulio, cuando se enamoró de Perla, cuando se besaron por primera vez permitiendo que Blu volara…

Todos estaban muy preocupados y estaban preparándose para lo mejor o para lo peor…

Tulio se detuvo y golpeó nuevamente la mesa con mucha más fuerza gritando una reverenda grosería…

"¡La &%$#!" – gritó Tulio

La máquina tenía un especie de marcador con tres colores incluidos: verde (estable), amarillo (riesgoso), y el rojo marcaba si el herido ya estaba viviendo en el cielo, en resumen, el rojo marcaba que había fallecido…

Pues la flecha marcaba el rojo…

Perla lloraba en voz alta abrazando a Eva quien intentaba consolarla…

Tulio miró a Linda y le dijo:

"Creo que necesitaremos una pala, una lápida y muchas flores para enterrarlo" – dijo Tulio con mucha tristeza.

Todos en la sala estaban llorando y muy apenados por lo que había pasado con Blu… tenía toda una vida por delante, era futuro padre y era muy querido por sus amigos… y aún más querido por Perla, quien realmente fue afectada por la pérdida de su compañero, ella sentía que una parte de su alma había desaparecido, se sentía incompleta, sentía insegura… se sentía sola.

Tulio regresó con una pala, Fernando con una lápida y Linda con flores en sus manos…

El doctor estaba por desconectar a Blu de la máquina para enterrarlo hasta que:

"¡BIP!" "¡BIP!" "¡BIP!"

La máquina comenzó a sonar nuevamente…

La flecha del marcador empezó a moverse lentamente al marcador amarillo…

"¡BIP!" – la máquina sonó al llegar al marcador AMARILLO…

La flecha seguía moviéndose hasta que…

"¡BIP!" – la máquina sonó nuevamente el llegar al marcador VERDE…

Tulio secó sus lágrimas y se arrojó nuevamente a su trabajo y a los medicamentos para salvarlo…

Y así fue…

1 hora después de sufrimiento y dolor:

Blu había sido salvado por el ornitólogo… pero estaba inconsciente en el laboratorio… todos sus amigos ya se habían marchado a sus hogares tranquilizados de que Blu había sobrevivido a esa trágica noche…

Perla se encontraba junto a Blu preocupada esperando a que su compañero abra sus ojos…

Perla le dio un tierno beso a Blu y tomó su ala colocándola sobre el pecho de la guacamaya haciendo que Blu sienta el ritmo del corazón de ella…

De pronto Blu abrió sus ojos y observó a Perla quien lo miraba con una gran sonrisa…

"Hola…" – dijo Blu con voz muy baja…

"¡BLU!" – gritó Perla quien se arrojó sobre él regalándose un gran beso…

"¡Auuuuch!" – dijo Blu dolorido – "Perla mi ala".

"Oh lo siento" – dijo ella mirando el ala vendada de Blu.

La puerta de laboratorio se abrió desde donde entraron Tulio, Linda y Fernando:

"Hola Blu" – saludó el doctor orgulloso por salvar al último guacamayo macho de la Tierra – "¿Cómo te sientes?"

Blu chilló alegremente agradeciendo a Tulio por salvarlo…

"Me parece que se siente bien" – dijo Fernando alegre.

"Bien, ahora, Blu, tengo que informarte algo" – dijo Tulio mirando a Perla – "¿Se lo decimos?" – le preguntó el ornitólogo a la guacamaya.

Ella asintió con la cabeza:

"¡Perla está embarazada!" – gritó Tulio dejando a Blu con los ojos abiertos como platos…

"Yo… yo… tú" – Blu tartamudeaba de forma graciosa.

"Serás padre…" – le susurró Perla con una sonrisa en su rostro y mirándolo profundamente.

Una enorme sonrisa iluminó la cara de Blu revelando una alegría y felicidad infinita…

"¡Seremos padres!" – gritó Blu como loco.

Perla se rió por la reacción de su compañero.

"Serás el mejor padre del mundo" – dijo Perla acercándose a Blu y besándolo profundamente.

"¿Deberíamos respetar su intimidad?" – preguntó Linda.

Los guacamayos asintieron con la cabeza y chillaron alegremente.

"De acuerdo" – dijo Tulio retirándose del laboratorio junto a Linda y Fernando.

Y nuevamente, nuestros guacamayos disfrutaron de una sesión de besos y abrazos toda la noche.

5 días después de que Blu fue salvado por Tulio

Estaba amaneciendo en el centro de conservación ambiental…

El despertador sonó y todos se levantaron de su sueño, Tulio y Linda preparaban el desayuno mientras Fernando preparaba la mesa…

"Deberías ver cómo está Blu" – sugirió Linda.

"No, hay que dejarlo dormir más tiempo" – dijo Tulio – "Además Perla estuvo junto a él todos estos días, no debió sentirse nada mal" – agregó con una sonrisa picarona.

Al finalizar el desayuno, los tres seres humanos entraron al laboratorio y descubrieron que Blu y Perla volaban alegremente por todo el lugar…

"Creo que se recuperó" – dijo Tulio mientras observaba orgulloso a los dos guacamayos enamorados volando por todas partes…

Tulio caminó hacia la ventana y la abrió:

Inmediatamente Perla salió por la ventana, pero Blu voló hacia la cabeza de Tulio frotando su cabeza y chillando alegremente como forma de agradecimiento por salvarlo…

Blu despegó del hombro de Tulio y se despidió de Linda nuevamente…

Nuestro héroe salió por la ventana siguiendo a Perla…

Tulio estaba tan orgulloso por su trabajo que gritó con todas sus fuerzas por la ventana:

"¡LIBERTAD ETERNAAAA!"

"¡Estás loco!" – rió Linda.

Tulio miró a Linda y se dio cuenta de que este era el momento perfecto:

"Linda…" – dijo Tulio arrodillándose y metiendo su mano su bolsillo, al sacar su mano tenía una pequeña cajita – "¿Te casarías conmigo?" – ofreció el doctor revelando un hermoso anillo…

Linda se arrodilló y le susurró al oído: "Sí…"

Y Fernando estaba observando un embarazoso espectáculo de cómo Linda y Tulio compartían un beso frente a él…

"Ya me veo como padrino y llevando los anillos en la boda…" – pensó Fernando riendo suavemente…

20 días después:

Era un día especial en la selva, una fresca mañana y la tormenta que había azotado la ciudad estos últimos días por fin había acabado dejando que el Sol ilumine todo Río de Janeiro…

En alguna parte de la selva, en un gran árbol con un gran hueco podían verse muchas aves:

Eran Pedro, Nico, Rafael, Eva, Perla y Blu (este último ya recuperado).

Todos observaban atentamente el nido donde yacían tres huevos… pues hoy era el día de que los niños de Blu y Perla romperían los cascarones y saldrían a conocer al mundo.

Esperando con mucha paciencia y emoción un ruido dejó a todos muy emocionados:

"¡CRACK!" – se escuchó un ruido, pero los huevos no estaban moviéndose.

"¡CRACK!" – otro ruido más ¿Qué estaba pasando?

"¡CRACK!" – Perla hablo – "¡Ya se abren!" – dijo ella con emoción.

Pero no era así, los huevos seguían sin moverse.

"¡CRACK!" – Blu se enfadó y miró por fuera del hueco y vio a una ardilla tratando de romper su nuez descubriendo que eso era lo que causaba el ruido…

"¿Puedes hacer silencio?" – preguntó Blu con un tono severo.

La ardilla asintió la cabeza disculpándose y se alejó con su nuez.

Blu entró de nuevo al nido…

Todos seguían esperando, Blu se rascó la cabeza y escucho:

"¡CRACK!" "¡CRACK!" "¡CRACK!" muchas veces más.

Blu se enfadó aún más y salió del nido:

"¿Podrías irte con tu nuez a otra par…?" – pero se detuvo al notar que la ardilla no estaba ahí.

"¡BLU!" – gritaron todos desde arriba.

Blu voló al nido nuevamente donde descubrió a Perla sosteniendo tres pequeños polluelos en sus alas…

Todos sus amigos gritaron arrojándose sobre Blu derribándolo en el suelo felicitándolo.

Se produjo un total y verdadero despelote dentro del nido, y todos excepto Eva y Perla estaban sobre Blu festejando el nacimiento de sus hijos…

"Tranquilos chicos" – dijo Perla.

Todos se retiraron permitiendo pararse a Blu.

"¿Cómo se llamarán?" – preguntó Eva muy feliz por los nuevos padres.

"No lo sé" – admitió Perla – "No hemos pensado en sus nombres".

"Tú escogerás el primer nombre Blu" – dijo Perla.

"Muy bien, veamos" – dijo Blu con cara seria – "¿Jorgito? Mmm, no muy tonto ¿Fernandito? ¡No! ¡Debe ser un nombre de un ave fuerte! ¿Carlitos? ¡No! Es tan… tan…" – Blu no sabía que decir para este nombre…

Blu indeciso seguía repitiendo y pensando en nombres…

"Tranquilo" – dijo Perla – "Piensa en un nombre bonito".

"Ya sé, te llamarás Lisandro" – dijo Blu tomando al polluelo.

"Hermoso nombre" – admitió Perla – "Ahora es mi turno"

"Tú te llamarás Sofía" – dijo Perla tomando a la polluela.

"Ahora es su turno" – dijeron Blu y Perla al mismo tiempo a los demás.

"¿Nuestro turno?" – Rafael estaba confundido – "¿Para qué?"

"Ustedes también son de la familia" – dijo Blu.

"No voy a llorar, no voy a llorar" – dijo Nico a punto de estallar en lágrimas – "¡Lloraré!" "¡Buaaaaa!" – Nico empezó a llorar de la alegría haciendo que todos los otros rían…

Todos empezaron a decir nombres y al final lo sometieron a votación de Blu y Perla:

Blu y Perla estaban empatados: los nombres a decidir eran Franco y Pablo:

No sabían cómo decidir hasta que el polluelo sin nombre dijo dificultosamente:

"Y..yo qu…quiero… ser… Pa…Pablo" – dijo el polluelo.

"¡Sus primeras palabras!" – gritó Perla arrojándose sobre las alas de Blu y a abrazándolo de la emoción…

"¡Serás Pablo!" – dijo Blu tomando al polluelo y abrazándolo suavemente para no herirlo…

Y así fue…

Finalmente nuestros guacamayos se convirtieron en orgullosos y excelentes padres de tres polluelos…

Después de tanto sufrimiento, dolor y preocupaciones que habían pasado finalmente pasó algo verdaderamente feliz, ahora Blu y Perla estaban unidos eternamente y nada lo cambiaría, finalmente habían cumplido sus objetivos de aparearse y salvar su especie.

Aquí termina este capítulo, nuevamente agradezco mucho a Wolf-Rafael por darme la idea de agregar drama a la historia, pues he comprobado que esta historia está marchando muy bien gracias a ello.

Un saludo y Wolf-Rafael espero que algún día ambos charlemos y armemos un fic entre los dos ¿qué te parece mi idea? Pues para mí que nosotros dos pensemos y armemos un fic está excelente, ya que por lo que he notado ambos somos escritores de fics de RIO… Imagínate dos escritores en una sola obra, estaría genial…

Un abrazo a todos.

PD: espero que no me odien por casi matar a Blu xD, pero si espero que me amen :P!

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