Capitulo 3:
Encontrando Sentimientos
-¿Qué haces aquí Katrina?- Dijo Katerina algo asustada yo sonreí con complacencia al ver que mi cometido de asustarla había resultado.
-Sabes lo que vengo a hacer Katerina, quiero la piedra y la quiero ahora, por las buenas o por la malas- dije sonriendo y jugando entre mis dedos con una daga de madera rociada con verbena –Creo que deberías escoger la forma buena, ya que si lo haces podría pensar en sacarte de aquí-
-¿Desde cuando eres tan "buena"? ¿Sabes? Me gustaba más la antigua Katrina dispuesta a conseguir lo que quiere sin importar lo que cueste, aun si se trata de vidas-
-Sabes perfectamente que no me importan las vidas humanas, y tú no me vengas a dar un sermón porque te recuerdo que la que está encerrada aquí eres tú no yo-
-Lo ce, lo ce, pero no te daré la piedra a menos que me saques de acá-
-Soy yo la que hago tratos aquí, no tú. Pero la propuesta no es tan mala, lo pensare- Puse unos cuantos trajes sobre una piedra cuando un libro me llamo la atención, lo vi detenidamente y lo reconocí -¿Por qué tienes esto?- tome el libro cuidadosamente mirando la pasta.
-Me lo trajo Elena. Hay muchos recuerdos en el- lo abrí sin articular palabra alguna, mire página por página hasta que me llamo la atención una foto, donde estábamos Katerina y yo paseando por el jardín, se notaba que era de noche, ella llevaba un vestido azul coral, guantes hasta el codo blancos, zapatillas del mismo color de los guantes, un sombrerito pequeño y su cabello estaba recogido en el lado izquierdo. En cambio yo iba con un vestido violeta claro, guantes hasta la muñeca purpura, zapatillas del mismo color y mi cabello caía sobre mi espalda totalmente suelto. Sequia recordando cuando Katerina hablo –Recuerdo ese día, fue cuando Damon estaba cumpliendo años, él estaba estrenando la cámara que le había regalado su padre, esa fue la primer foto que tomo con ella-
-También yo lo recuerdo, en esa época Damon estaba muy enamorado de ti- Al recordar aquella época en la cual Damon se moría por Katerina se me escapo una lagrima.
-Y tú de él ¿Verdad?-
-Algo así, sabes nunca sentí lo que es el amor, ni lo quiero hacer-
-Te conozco Katrina, estabas enamorada de él- neque lentamente y le sonreí
-Yo ya me voy, tengo cosas que hacer- Me puse los lentes de sol y deje la maleta en el suelo –Considéralo un pequeño regalo-
Reí entre dientes y salí dirigiéndome al auto, pero cuando iba llegando sentí un aroma a sangre, corrí hasta llegar al lugar y allí encontré al chico que me había presentado Stefan esta mañana, él estaba tirado en el suelo, me senté poniendo su cabeza sobre mi regazo, lo iba a empezar a curar pero note el anillo que llevaba puesto en una de sus manos, abrí su camisa para ver las heridas, eran muy profundas para que sanaran solas, así que le di un poco de mi sangre, note como su herida sanaba lentamente y su respiración se regulaba al igual que su pulso.
-¿Qué te paso?-
-No lo ce, solo sentí una presión en la parte baja de la cabeza y luego todo se volvió negro-
-¿Viste quién fue?-
-No- tome su brazo poniéndola sobre mis hombros, llevándolo hasta el auto, lo acomode y conduje a la casa de los Salvatore. Baje del auto y entre a la casa diciéndole a Damon que me ayudara.
-¿Qué le hiciste?- me pregunto Damon recostando a Jeremy en la cama.
-No le hice nada, cuando lo encontré en el bosque ya tenía esas heridas- Tome la mano de Jeremy y puse mi otra mano sobre su frente. Él tenía varios huesos rotos y había perdido mucha sangre, por lo cual tarde más en curarlo. Al finalizar Jeremy se quedó dormido y yo baje a la planta baja de a casa tomando una bolsa de sangre, al subir vi a Damon mirando fijamente el fuego y bebiendo whisky, tome una copa y serví un poco en ella, me acerque a Damon y le pregunte:
-¿Qué estás recordando?-
-¿Por qué crees que estoy recordando algo?-
-Te conozco siempre tienes esa mirada cuando recuerdas algo, y no has tomado nada- señale su copa aun llena y termine la mía.
-No puedo mentirte ¿verdad?- se giró para mirarme y yo negué lentamente –Recuerdo el día en que llegaste, te veías hermosa, frágil, perfecta- quede atónita, nunca pensé que estuviera recordando eso. Él se fue acercando hasta rozar nuestros labios, me tomo de la cintura y me beso, tarde en responderle pero cuando lo hice puse mis manos sobre su cuello acercándolo más a mí, en unos segundos mi espalda tocaba la pared, mi blusa estaba desgarrada, él besaba mi pecho y mis piernas se enredaban en su cadera.
-¿Qué hace Jeremy aquí? Y ¿Por qué su camisa está completamente llena…?- Stefan entro a la sala preguntando y se detuvo al vernos –Creo que estoy interrumpiendo algo- sabía que mis mejillas estaban rojas, Damon me sonrío y le dijo sin mirarlo:
-¿Tu qué crees Stefan?- Él soltó una risita y se marchó.
Note que mis piernas aún se enredaban en su cadera, sus manos sequian, una en mi pierna y otra en mi cintura, baje una a una mis piernas, trate de arreglar mi cabello que estaba echo un desastre.
-Me debes una blusa- le dije sonriendo, sus manos volvieron a mi cintura y junto nuestros labios de nuevo… y el resto se los dejo a su imaginación.
No podía salir de la casa ya que la mayoría de mi ropa estaba desgarrada. Estaba sola en la casa, ya que Damon salió con la excusa de que tenía que traerme ropa, Stefan había salido a buscar a Elena la cual estaba con Rose no ce en donde y Jeremy se fue con Bonnie. Al no tener nada que hacer tome un libro cualquiera, me senté en un sillón al lado de la cama de Damon y comencé a leer, tarde un rato en ver que ese libro era de Damon, sequía leyendo hasta que algo llamo mi atención.
"Febrero 7, 1868
Creí que estaba en el cielo, tanta belleza en un solo ser no podría ser real, su voz tan dulce y melodiosa, su cabello color chocolate, en forma de caideles que caían por su espalda como una hermosa cascada"
Recordaba perfectamente el 7 de Febrero de 1868, fue el día en el que llegue a Mystic Falls junto con Katerina. Me quede pensando en quien era en la que se había fijado Damon ~cabello color chocolate~ ambas teníamos el cabello de ese color y también lo teníamos ondulado. Sequí leyendo para ver que más había escrito.
"Debía reconocer que la Sta. Katherine era hermosa pero la belleza de la Sta. Katrina no tenía comparación, su piel tersa y blanca, sus labios rojos, suaves y tiernos. Pequeña como una ninfa e igual de hermosa a su vez"
Tenía mis ojos abiertos como platos, no sabía que pensar, ¿En verdad él había escrito esto? Estaba en shock, sequí leyendo. Él escribía todos los días, casi todo era parecido, pero en diferentes situaciones; los días en los que pasaba en el jardín, las varias horas en la biblioteca. Ahora que recordaba esas escenas, Damon siempre estaba cerca de mí, también recordé que el siempre andaba escribiendo. Sequi leyendo y con casa palabra, cada frase sentía toda su ternura, el si estaba enamorado, estaba enamorado de mí. Pero aún surgía una duda ¿Por qué estaba con Katerina si me amaba? Y la respuesta la leí unas páginas después.
"Marso 22, 1868
Por fin la besaba, por fin sentía sus dulces labios sobre los míos, esos labios que siempre me quitaban el sueño. Por solo un instante pensé que sentía lo mismo que yo. Pero todo eso se esfumo cuando su novio llego. El menor de los hijos Lokwood. Estaba tomando su mano y teníamos los dedos entrelazados. Cuando Joseph llego ella apretó un poco mi mano antes de irse con él., note en sus ojos un poco de tristeza. Me dirigí a mi habitación y me sorprendió ver a Katherine allí, me comenzó a besar y al mirarla a los ojos me sentí hipnotizado y solo por un instante me olvide de Katrina e hice mía a Katherine"
