Vale, sé que es corto, y sé que deja con la intriga, pero espero que así dejéis reviews, porque de hecho con solo un comentario no sé porque lo he continuado, así que esta vez o cinco a lo dejo y ahí os quedáis muertos de asco, ala.

Eran les tres de la mañana y no podía dormir, estaba convencida de que shinichi no me haría caso, que se tomaría la píldora sin tomar precauciones, me intenté convencer de que no era mi problema, yo ya había hecho lo que debía hacer, había reparado el daño que yo misma había causado indirectamente, ya me sentía lo suficientemente mal con mis sentimientos como para añadirle preocupación, pero no podía evitarlo, no podía, por eso precipité las cosas, por eso dejé a un lado mi mente analítica para obedecer a mis instintos, si fui imprudente, y las imprudencias se pagan.

Decidí que el único modo de evitar seguir pensando en él era huir de su lado, y tenía que hacerlo ya o mi cabeza lo pagaría, así que cogí mi ropa y las pocas cosas que tenía e hice la maleta luego bajé al laboratorio y cogí un bote de los antiguos antídotos que sinteticé que funcionaban durante un tiempo limitado, si tenía que huir lejos podría necesitarlos, finalmente le dejé una nota al profesor.

Profesor:

Me he ido, para siempre, ni yo sé a dónde así que no me busque, volveré a cambiarme el nombre, así que no lo intente de ese modo tampoco.

Gracias por todo, en mi corazón seguiré siendo Ai Haibara.

Acto seguido me fui, sin saber cómo llegué a la estación de tren, "bueno", pensé, entonces a Tokio, luego ya veré", así que me fui al baño, saque de la maleta la ropa que usaba como Shiho Miyano y me tomé la píldora, aquello era horrible, el dolor era muy intenso, pero cuando sabes que algo va a doler duele menos, unos minutos más tarde salí ya con mi cuerpo real, pero lo sentía extraño, ese cuerpo era solo una cascara hueca, yo no había sido feliz en ese cuerpo, no tenía buenos recuerdos de él, sin embargo el cuerpo en el que me había visto obligada a vivir si era feliz, ese cuerpo había conocido el amor a pasar de ser más infantil, ese cuerpo había experimentado la amistad, el cariño, la emoción, era un cuerpo mucho más mío que el que llevaba puesto ahora, pero el actual solo lo utilizaré para huir, luego me desharé de él para siempre, eliminare las pastillas y todos los datos sobre como elaborarlas, Shiho Miyano iba a morir y con ella Sherry, solo existiría Ai Haibara, pero oculta tras otro nombre, solo existiría mi parte feliz, mi yo más auténtico.

Salí del aseo y compré el billete para ir a Tokio, media hora más tarde estaba sentada en el tren con un niño a mi lado que debía tener la misma edad que mi otro yo.

-¿Viajas solo?- le pregunté.

-No, con mi tío, pero está haciendo negocios en el vagón-cafetería.-me dijo.

-¿Cómo te llamas?- le pregunté sonriendo.

-Primero dime tú tu nombre.

-¿Por qué?- vaya niño, todavía no había pensado ninguno.

-Porque no debo hablar con extraños, pero si me dices tu nombre ya no seremos extraños, ¿no?

-Claro,-le sonreí de nuevo- soy Ayumi Tsubaraya- le dije uniendo los nombres de mis amigos que sin duda acabarían juntos.- ¿Me puedes decir ahora tu nombre?

-Yo me llamo Keitaro Kata.

"¿Kata?, no puede ser, dime que no es cierto", en ese momento irrumpieron en el compartimento dos personas, ambas vestidas de negro, una era Vermouth, el otro era Ano Kata, el jefe de la organización.

-Hola Sherry, que grata sorpresa-dijo él.-¿Vermouth?

-Sí jefe.-ella sacó el arma que llevaba oculta y me apuntó con ella.

-Keitaro, sal.-le indicó Kato al chico.

-Sí tío.

Cuando el chico salió el hombre bloqueó la entrada del compartimento.

-Bien, cuando lleguemos a Tokio nos acompañaras sin oponer resistencia, y nos lo contarás todo, aunque puedes empezar a hablar ya, de todas formas te prometo que llegarás viva allí, no quiero que desaproveches el billete que has pagado.

-¿Eres de verdad tan amable o solo quieres ocultar mi cadáver sin levantar sospechas?

-Ambas cosas, que dirija una organización criminal no implica que no sea caballeroso.

-Ya, de todas formas no voy a decir nada.

-Haz lo que quieras.

-Sabías que estaba aquí, ¿verdad?- les pregunté solo por hablar de algo.

-¿Qué te hace pensar eso?- me pregunta Vermouth.

-Los dos rangos más altos de la organización se reúnen en un tren en el que por pura casualidad va una de las personas más buscadas por ellos, vamos, no me hagas reír.- le dije con ironía surgida de mi miedo.

-No te tengas por tan poca cosa querida, eres la más buscada.-confesó ella- claro que nos avisaron, Bourbon te vio salir a las cuatro de tu casa, sé que sospechabas de tu vecino, y, querida, te creía más inteligente.-se burló.

En aquel momento me maldije a mi misma por mi irresponsabilidad, había dejado que mis sentimientos me dominasen y ahora tenía un grave problema, el efecto de la píldora se acabaría poco después de llegar a la ciudad y eso expondría la verdad, era posible que Vermouth hablara, ella lo sabía todo sobre ella y Shinichi, y si la verdad sobre ella se descubría, la actriz podría acabar revelando también la identidad de Shinichi y esa era una idea que no podía soportar, definitivamente odiaba el cuerpo de Shiho Miyano