Llevamos un rato en silencio cuando se me ocurre que había algo que no le había preguntado.

-¿Ran?-llamo.

-¿Sí? ¿Qué pasa Ai?-me contesta preocupada.

-Me preguntaba cómo te habían capturado.

-Bueno, lo último que recuerdo es que estaba cogiendo el tren para ir a casa de Sonoko cuando vi a Conansubiendo a otro en el vagón de mercancias, supuse que no tenía billete y que se había equivocado porque ese no llevaba a casa, así que subí para decirle donde estaba el correcto, pero cuando le encontré el tren empezaba su recorrido. Así que decidí que bajaríamos en la siguiente estación. Conan parecía querer quedarse en el tren, y cuando anunciaron que estábamos llegando dijo que tenía que ir al servicio, así que le dije que se diera prisa y que le esperaría fuera. Pero lo último que recuerdo es bajar del tren.

Bueno, esto va de mal en peor, es evidente que de alguna forma ese detective presuntuoso había averiguado hacía donde me dirigía y había tratado de seguirme. Pero está claro que le estaban observando, Bourbon les habría indicado a quién buscar y al ver que se dirigía por voluntad propia hacía su refugio le habían dejado hacer y habían eliminado a Ran, la única que hubiese podido pararlo, así que ahora mismo Kudo debe estar cerca, buscando el lugar en que nos encontramos, no sé si sabe que tienen a Ran, supongo que sí, sino no buscaría el escondite y eso es lo que a ellos les interesa.

Además ellos ya saben quién es, y puede que lo maten, en fin voy a tener que hacer algo que no quería hacer, pero eso evitará un sufrimiento mayor, con suerte.

-Ran, no creo que puedas volver a Conan con vida, ni a Shinichi.- le digo en un susurro, ella no contesta, decido seguir hablando-Sé porque estamos aquí, todo es culpa mía.

-Ai, no hables así, lo que dices no es cierto, solo es por la situación en la que estamos, esto solo es culpa de los que nos han cogido.-dice ella calmada.

-No, déjame explicarte, yo no soy Ai Haibara, sino Shijo Miyano, una científica que trabajaba para la organización que nos tiene ahora capturadas.-dejo escapar el aliento-Hace tiempo elaboré por encargo una droga cuyo fín era matar pero a la vez ser indetectable en la autopsia. El día en que tú y Kudo fuisteis a Tropical Land el vio a unos hombres sospechosos, les siguió y ellos le dieron mi droga, pero esta aún no había sido probada en humanos, y el resultado fue muy diferente al esperado. Más tarde yo misma la tomé para poder escapar de la organización, creía que me mataría, pero en su lugar me encogió, entonces supe porque nunca se había encontrado el cuerpo de Kudo, y supe también que encontrarle era mi única oportunidad para volver a tener una vida. Encontré a Conan Edogawa.

-¿Porqué me cuentas esto?-su voz asustada, y la respiración entrecortada.

-Conan es Kudo.-le aclaro, aunque sé que no es necesario-Ambas le conocemos bien, antes de que me capturaran conseguí sintetizar el antídoto definitivo a la droga, se lo di con instrucciones de no tomarlo hasta que la organización no hubiera sido destruida, era peligroso, si no lo hacía así le matarían. Luego yo me fui, cogí el tren para no volver.

-No lo entiendo, ¿Porqué ibas a hacer eso? has reconstruido tu vida, ¿es que no eres feliz?

-Ran, yo estoy en medio, no quería que sucediera, me lo negué a mí misma, pero no puedo dominar mis sentimientos, ellos no atienden a razones, y simplemente no puedo seguir viéndole, a él, contigo. Te quiere y eso no puedo cambiarlo, dicen que una retirada a tiempo es una victoria,-mis palabras la dejan callada- así lo creí,-suspiro- pero para coger el tren tome un antídoto no permanente, una niña no podía viajar sola en un recorrido largo, ¿por qué crees que Kudo subió en el vagón de mercancías?, y la suerte, u otra razón, quiso que los cargos supremos de la organización estuvieran allí, me reconocieron y me capturaron, vieron como volvía a cambiar mi cuerpo. Ahora saben seguro que Shinichi Kudo sigue vivo, y ya sospechaban de Conan, nos tenían vigilados a ambos. Van a ir a por él, ya han ido, por eso estás tú aquí, eres un rehén muy valioso Ran Mouri.

-¿Por qué me lo cuentas?-me pregunta entre lágrimas-¿Qué consigues con ello? Solo consigues que sufra, ¿crees que eso te ayudará en algo?

-No es eso, quiero mentalizarte, prepararte, porque si vuelves a ver a Kudo lo más probable es que ya sea un cadáver, esto es una trampa, y sabes que él no parará hasta encontrarte.

-Encontrarnos.-aclara. Yo la miro interrogante-Subió a ese tren para buscarte, me dijo que tenía que encontrarse contigo.

Apenas hay luz, pero puedo ver lo que refleja su rostro, valor y esperanza, es algo que no entiendo, aunque no debería extrañarme, esta es la misma chica que ha seguido esperándole durante meses sin tener nada en que sostenerse. No puedo evitarlo, me saca de mis casillas verla así, ¿por qué no se da cuenta de que el mundo no es un cuento de hadas, de que no todos los finales son felices?

-¿Es que no ves que esto no va a acabar bien? Estamos en un callejón sin salida.

-No, vamos a salir de aquí, él no me abandonará, nunca lo ha hecho, ahora lo sé. No va a dejar que muramos y tampoco el morirá, hará lo posible para no dejarme sola.

La dejo sola, en su mundo de ensueño, estos momentos parecen confirmar mis sospechas, ella le merece más que yo, el amor de ambos es más puro que el que yo pudiera ser capaz de dar, porque yo nunca seré capaz de tener esa confianza ciega en nadie, he visto demasiado mundo real como para seguir teniendo esa fe. Sin embargo, eso no será lo que nos saque de este lio, ni eso ni ninguna otra cosa.

Vale, sé que he tardado mucho, pero aquí estoy, ahora mismo estoy escribiendo el siguiente capítulo, y va a ser el último, aunque si me lo pedís escribiré un final alternativo, porque creo que el que tengo en mente no os va a gustar mucho.

La verdad es que tengo este capi en el ordenador desde hace cosa de un mes, pero no quería subirlo hasta tener claro el final, para no volveros a dejar esperando otra eternidad.

Bueno nos vovemos a hablar en el siguiente cap, ahe si todo va bien colgaré en hora y media.

Hasta ahora.