sorry por la tardanza! aqui esta el new capi!
Chapter 3
Lo primero que hizo antes de partir al aeropuerto fue llamar a los cuarto respectivos países con los que necesitaba hablar. Habían acordado encontrarse en el cuarto del inglés, en el hotel donde se hospedaban en New York, después de la conferencia. Inglaterra había pasado por alto llamar a Japón, dado a que sabía que se encontraría con la nación en la reunión y que probablemente irían a tomar un té después de esta. Había también intentado en vano llamar a sus hermanos mayores, los cuales por alguna razón siempre estaban ocupados o no atendían cuando la nación inglesa les llamaba. Se preguntó si la noticia de sus muertes les había llegado o no, y eso le preocupaba mucho ya que, aunque no tenían una relación exactamente "fraternal", eran sus hermanos y él quería asegurarse de su bienestar y el de sus poblaciones. Decidió que lo mejor era encontrar a Irlanda del Sur en la conferencia y hablar con él, y si era necesario, él les comunicaría al resto de sus hermanos. Era extraño que aunque Irlanda del Sur era completamente independiente del Reino Unido, mantenía una mejor relación con Gales y Escocia que el mismo Inglaterra, aunque claro, su relación con Irlanda del Norte era desastrosa. Sonrió tristemente cuando pensó que, aún después de cientos de años, la relación con sus hermanos no había mejorado ni un poco, sino todo lo contrario, y ahora que le quedaban solo unos meses de vida, estaba seguro de que aun así nada podría cambiar su desprecio hacia él.
Pensó en Sealand, en su joven hermano menor, el cual a pesar de su corta edad ya había declarado su odio hacia Inglaterra, y lo insultaba apenas tenía oportunidad. Sin embargo recordó también que aun así el pequeño había demostrado tenerle más afecto que sus hermanos mayores; que aun solía pedirle permiso para asistir con él a sus reuniones, que aun solía tomarle la mano cuando caminaban juntos (y cuando no había ningún otro país que le viera), y en especial, que aún era tan solo un niño que apenas entraba en la etapa de la adolescencia, y se comportaba como tal. Así mismo, sabía que lo mejor para Sealand era que Suecia y Finlandia se hagan cargo de él, y estaba seguro de que eso pondría sumamente feliz a la micro-nación. Se preguntó cómo el pequeño reaccionaría cuando se enterara de que su hermano se estaba muriendo. Se pondría feliz? Se pondría triste? Lloraría? Festejaría? Sea cual sea su reacción, Inglaterra nunca lo podría saber. Había decidido pedirle a Suecia y a Finlandia que no le dijesen la verdad a la micro-nación sino hasta después de que todo pase. No estaba seguro de que podría encarar a su hermano menor, ya sea su reacción buena o mala. Pensaba que lo mejor era que Sealand actuara como siempre lo hace, quería sentir que su hermano era verdadero con sus sentimientos hacia Inglaterra y no cambiara su actitud por lastima, culpa o lo que sea que le podría entrar a la cabeza a la pequeña nación; además, pensaba que un tema tan delicado podría causarle estrés al pequeño. Claro que el asunto con sus hermanos mayores era distinto, pero Sealand era el único que tenía oportunidad de salvarse completamente, dado a que era más bien una base que un territorio, con ayuda de la más prestigiosa tecnología se le podría mover a algún lugar, y así salvarle. Estaba seguro de que por lo menos en ese sentido, sus hermanos colaborarían con él y le ayudarían a salvar al único miembro de la familia que aún tenía oportunidad.
Al mirar por la ventanilla se dio cuenta de que el avión estaba pronto a llegar a su destino. Era increíble como el tiempo se escurría cuando uno pensaba tanto. Parecía que tan solo unas horas atrás aún estaba en su casa haciendo todas esas llamadas, y tan solo unos minutos atrás estaba en el aeropuerto esperando la llegada de su avión. Tenía la sensación de que el tiempo pasaba mucho más rápido de lo normal, y eso no le gustaba; siempre había sido una persona apurada, pero ahora más que nunca, quería sentir que el tiempo iba muy lento, extremadamente lento si era necesario, que aún quedaba tiempo.
Para cuando salió del aeropuerto, faltaban cuatro horas para el comienzo de la reunión. Decidió que lo que más quería hacer en ese momento no era dirigirse a su hotel como siempre hacia, sino dar un paseo, como los pocos que podía en su país cuando no llovía, además sus cosas ya habían sido enviadas a su habitación en el hotel.
Las calles de New York eran bastante ruidosas, sin embargo, ni siquiera eso podía irritarlo en ese momento. Era un día cálido. No hacia demasiado calor ni tampoco frio, era simplemente cálido. Hacia tanto que deseaba disfrutar de un día así en su país. Los días cálidos habían desaparecido con la llegada de las terribles tormentas que en este momento estaban azotando a su país.
Una vez había escuchado a Rusia decir que su sueño era vivir en un lugar cálido, lleno de girasoles. Ahora que lo pensaba, por más terrorífico y extraño que le parecía Rusia, lo entendía perfectamente. Rusia había tenido una vida llena de tragedias, muchas más de las que él tuvo, y cada año era de nuevo atacado por el tal "General Invierno", lo que Inglaterra se podía imaginar era mucho peor que las tormentas de su país.
Saliendo de sus pensamientos se había dado cuenta de que había llegado a un parque. Niños corrían por todos lados riendo y cantando felizmente, y los pájaros sentados en los árboles recitaban dulces melodías que parecían canciones de cuna para sus pichones. Pensando que ese era un buen lugar para pasar el rato, Inglaterra se sentó en un pequeño banco situado en medio del parque. Al sentarse se dispuso a mirar a los pequeños niños jugar tranquilamente mientras podía sentir la refrescante brisa correr entre sus rubios cabellos. Cerró los ojos y levantó levemente la cabeza para poder sentir los rayos del sol más intensamente mientras sentía que todo su cuerpo se relajaba y se dejaba abrazar por esa agradable sensación de tranquilidad y paz. Ese era su paraíso. La sensación de estar en paz, en un lugar donde nadie podía hacerle daño, donde podía olvidarse del mundo entero por unos instantes y sentirse libre de toda obligación, donde podía sentirse como un ser humano y no como una nación, donde se sentía feliz. Y sin embargo, a pesar de la perfección del momento, algo, en un pequeño lugar del mismísimo fondo de su corazón, le decía que algo faltaba. Sintió un suave golpe en su tobillo y abrió los ojos bajando la mirada y encontrándose con una pelota de football al lado de sus pies. Un pequeño niño de aproximadamente seis años se le aproximaba corriendo y al verlo se paró en seco y se le quedo mirando en silencio, como si temiera de su reacción.
-Es tuya amiguito? – le pregunto dulcemente Inglaterra.
El niño se le quedó mirando nerviosamente un instante, luego juntó sus pequeñas manos y asintió una vez.
-Ya veo…- Inglaterra se levantó del banco tomando la pelota en sus manos y se arrodilló frente al niño – Toma - dijo estrechando sus manos para entregarle la pelota al niño.
El pequeño dudó un momento, pero luego estrechó sus manitos y tomó la pelota.
-G-gracias…- dijo el pequeño sonrojándose un poco y mirando fijamente a los ojos de la nación inglesa.
Inglaterra se limitó a dedicarle una dulce sonrisa al pequeño, hasta que su mirada se fijó en el codo de este.
-Oye, que te pasó ahí?- preguntó el inglés observando el pequeño raspón que el chico tenía en el codo.
-M-me caí…- respondió el menor tímidamente.
Inglaterra miró para los costados y divisó un pequeño bebedero de agua fresca cerca del lugar, haciéndole una seña al niño le mostró que le siguiera. El niño dudó un momento pero le siguió. La nación inglesa sacó un pequeño pañuelo blanco de su bolsillo y remojó una de sus puntas con el agua del bebedero, luego se acercó de nuevo al pequeño y le tomó gentilmente del brazo para limpiarle suavemente el raspón. El niño hizo una mueca de dolor ante el tacto de la nación, y este sopló ligeramente para calmarle el dolor. Cuando terminó de limpiarle la herida, dobló su pañuelo dos veces y lo ató cuidadosamente al codo del chico.
-Ya está, ahora puedes jugar tranquilamente- dijo Inglaterra sonriéndole abiertamente al niño.
-Umm…muchas gracias señor!- dijo el niño dedicándole una tímida sonrisa.
-Tom! Ven aquí querido!- gritaba una joven mujer mientras le hacía señas con la mano al pequeño.
-Ya voy mama! – respondió el niño mirando a su madre y volviéndose de nuevo para ver a Inglaterra- …umm…- el niño miro de nuevo su codo y luego a Inglaterra.
-Puedes quedártelo- dijo tranquilamente la nación- es un regalo.
El niño le dedicó otra tímida sonrisa y asintió.
-Gracias…- dijo el niño empezando a correr hacia su madre y despidiéndose con la mano.
Inglaterra se quedó mirando al pequeño alejarse, para luego encontrase con su madre y abrazarle firmemente mientras los dos reían y el pequeño le mostraba su codo vendado, probablemente contando lo que había sucedido. Inglaterra no pudo evitar sentirse contento por el pequeño, pero algo más fuerte proveniente de su pecho interrumpió sus pensamientos. Un inmenso vacío oprimía su pecho con tanta fuerza, que hacia parecer que su corazón se había convertido en un agujero negro que absorbía todo lo que tenía alrededor. De pronto, el día ya no le parecía cálido, sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal de abajo para arriba y sus ojos se humedecieron ligeramente. Odiaba esa sensación, odiaba tener que recordar lo mucho que eso le hacía falta de vez en cuando. Él siempre había estado solo, trabajado solo, luchado solo, y así le agradaba; sin embargo no podía evitar querer sentirse querido por alguien más que el mismo. Desde que nació, siempre fue despreciado por sus hermanos, quienes lo maltrataban golpeándole y lanzándole flechas o piedras; nunca había conocido a sus legendarios padres, aunque había escuchado miles de historias celtas sobre su nacimiento; había tenido que escapar al bosque para huir de sus hermanos y de los vikingos que rondaban por la zona. Francia siempre aparecía de la nada para molestarlo con algo, y los únicos amigos que tuvo en toda su infancia eran las criaturas mágicas que se había encontrado en el bosque y a las cuales nadie más que él podía ver, lo que lo convirtió en el objeto de burla de los demás países. Cuando creció, se prometió a si mismo que llegaría a ser un gran imperio, temido y admirado por todos, y así mismo lo logró. Trabajó duro siempre, luchó con toda su fuerza y aprendió como engañar a los demás países, terminando así por ganarles en su propio juego. Todo lo que tenía lo había adquirido el solo con sudor y sangre. Y sin embargo no era suficiente. Los demás países parecían odiarlo más cada día, y aunque solía no importarle, a veces le dolía muy en el fondo, cosa que nunca mostraba.
Cuando pensó que su destino era ser el gran imperio solitario, temido y odiado siempre por todos, había llegado a su vida la única persona que le había demostrado lo contrario. La única persona que llegó a abrir las puertas de su corazón con un solo roce de su mano, la única persona capaz de hacerle sonreír con nada más que su propia sonrisa, la única persona que le había abierto las puertas a la felicidad que tanto anhelaba, la única persona que había curado todas las heridas de su corazón, la única persona que le había hecho olvidar del resto del mundo y sentirse en paz con eso, la única persona que le había dicho que lo "amaba", la única persona a la cual llegó a amar verdaderamente y la única persona a la cual le había entregado su corazón y alma. La única persona que uso su punto más débil en su contra, y lo traicionó.
Inglaterra recordaba con amargura como en ese día, todas sus pesadillas volvieron hacía el, todo aquello que creía verdad se convertía en una sucia mentira, todo aquello por lo que había entregado su ser se volvía en su contra y lo carcomía por dentro. Las palabras que tanto había escuchado decir a Francia parecían golpear como pesados martillos de hierro dentro de su cabeza. "Estas solo Angleterre, nadie te quiere y nadie te querrá", siempre había pensado que era tan solo una trampa para distraerlo, o al menos eso era lo que él se esforzaba por creer.
Sintió algo húmedo correr por su mejilla, sacudió la cabeza y se limpió la lágrima lo más rápido que pudo, esperando que nadie lo haya visto. Parpadeando rápidamente para quitarse la humedad de los ojos revisó la hora en su reloj.
-Será mejor que empiece a dirigirme a la reunión- se dijo a sí mismo en voz baja, empezando a caminar de nuevo por las vivas calles de New York.
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Por primera vez y para sorpresa de todo el mundo, Reino Unido no había sido el primero en llegar a la reunión. De hecho, había incluso llegado casi con los últimos países. Todos los países parecían estar sorprendidos e incluso Alemania (quien siempre era el segundo en llegar) se le había acercado para preguntar si todo estaba bien, a lo que Inglaterra respondió que se había quedado dormido por el cansancio del viaje.
Después de encontrar su habitual asiento y sentarse se percató de que Japón no había llegado a la reunión. No era habitual que Kiku llegara tarde, tampoco era habitual que faltase, a menos de que tenga algún problema serio en su país, cosa que despertó la preocupación del inglés. Recorrió la sala con la mirada tratando de ubicar a todos los países. Encontró a Finlandia hablando animadamente con Suecia, quien solo se limitaba a escuchar y dar uno que otro "Nhh", encontró a Holanda sentado con cara de mal humor al lado de su hermana Bélgica quien parecía tener una divertida charla con España, mientras Italia de Sur los fulminaba con la mirada, en especial a Bélgica. Encontró a Francia tratando de coquetear con Egipto quien, a pesar de estar siempre callado y tranquilo, parecía dispuesto a matar a la nación francesa en cualquier momento. Divisó a Canadá, al cual saludo con la mano, divisó a Italia del Norte comiendo pasta y hablando con Alemania, diviso a Rusia sonriendo como siempre, divisó a China sentado con todos sus hermanos, excepto Japón. No había rastro de Japón. Tampoco había rastro de América.
Como siempre, Alemania fue el primero en levantarse y poner el orden.
-SILENCIO! – el silencio se hizo presente en la sala- ejem… muy bien, es hora de comenzar la re…- su voz fue interrumpida por un fuerte portazo proveniente de la puerta principal.
-HAHAHA no iban a comenzar la reunión sin su héroe, o si?- América estaba parado en la puerta en una posición heroica y su brillante sonrisa de oreja a oreja.
-AMERIKA! Llegas tarde otra vez! Es que no puedes llegar a tiempo ni siquiera cuando la reunión es en tu casa? - le espetó Alemania, aunque parecía más bien cansado que molesto.
-Oh come on dude! No es para tanto! – dijo América animadamente mientras entraba en la sala y se sentaba en su respectivo asiento.
-Ejem, ejem, muy bien, es hora de comenzar la reunión internacional- dijo el alemán tratando de volver a poner el orden- empecemos.
-Ve~ Doitsu! Donde esta Giappone?- la mano de Italia fue más rápida que ninguna otra.
-Japan me avisó que tiene serios problemas en su país en este momento, por lo tanto no vendrá a la reunión.
Inglaterra miró con ojos abiertos al alemán, preguntándose qué fue lo que le había pasado al japonés, y lamentándose por no haberle llamado antes de venir a la reunión.
-HAHAHA! No se preocupen, acabo de venir de la casa de Japan, él se encuentra bien! Está un poco enfermo, pero no es nada serio ni nada que un Hero como yo no pueda resolver! Estará como nuevo en la próxima reunión!- declaró América levantándose.
Inglaterra lo miró con el ceño fruncido. Japón jamás faltaría a una reunión, no importa lo enfermo que esté, a menos de que sea algo realmente grave. Supuso que América volvía a ser despistado e inconsiderado, de seguro que si Japón le decía que estaba bien, América sería lo bastante inocente para creérselo. Inglaterra detestaba esa característica de América, sin embargo se detestaba más aun a sí mismo, dado a que no importa cuántos defectos le buscase a su ex-colonia, nunca podría odiarlo…
-OK! Ahora que pueden estar más tranquilos sobre Japan, empecemos! Antes que nada…
Inglaterra fijó su mirada en América, para luego bajarla de nuevo, pensando que hoy iba a ser un día muy largo.
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(N/A) Disculpen la tardanza! de verdad que no tuve nada de tiempo... estoy totalmente llena de examenes, trabajos y presentaciones... de hecho en este preciso momento tendria que estar estudiado para el examen que tengo el domingo, sin embargo no me pude resistir mas XD este capitulo en realidad tenia que ser mas largo, pero si lo continuaba, no iba a terminar mas...
En fin, se que no es gran cosa, asi que quiero que me den sus opiniones :D y gracias por dejarme reviews, significan mucho para mi 3
Que tengan un gran fin de semana! saludos a todos :3
traduccion:
Giappone ( italiano) : Japon.
Japan ( aleman e ingles): (eso esta bien claro no? XD)
Angleterre (frances): Inglaterra
Amerika (aleman) : esta claro verdad?
