Chapter 10
-Shit...- el inglés estaba parado en frente a un lavatorio en el baño del hospital, sujetándose de éste para no perder el equilibrio de su cuerpo- Holly...Shit...
Después de haber estado cinco minutos en el cuarto donde se encontraba Japón, las naciones se dieron cuenta de que en realidad no podían hacer nada más que mirar a la pobre nación yacer inconsiente y sin poder ayudarle. Los cuatro salieron de la sala dejando entrar a otras cuatro naciones; mientras China seguía llorando y el alemán estaba mudo junto al américano que parecía aterrorizado, Inglaterra salió corriendo al baño. No había visto a Japón en semejante estado desde la Segunda Guerra Mundial. Por más que eran enemigos en ese entonces y Japón le había traicionado, Inglaterra no podía dejar de preocuparse por él de alguna forma. Además, por alguna extraña razón que Japón había evitado explicar desde ese entonces, el nunca había atacado a Inglaterra en la guerra, y siempre había evitado mirarlo a los ojos en sus pocos encuentros.
Japón era, junto a Polonia y Rusia, el país que más había sufrido en la guerra, por culpa de las bombas atómicas, y ahora Inglaterra se había enterado de que su base nuclear corría grave peligro de explotar y quedar como Chernobyl. Era simplemente injusto.
Inglaterra le dio un puñetazo a la pared, tratando de liberar toda su frustración, y salió del baño para volver con las demás naciones. Los cuatro que habían entrado después de él, estaban ahora sentados en completo silencio que era interrumpido solamente por los débiles sollozos de Yao. Cada uno estaba centrado en sus propios pensamientos mientras trataban en vano de disimular su inquietud, ya sea entrelazando sus dedos nerviosamente, moviendo sus sillas hacia adelante y hacia atrás, o simplemente lanzando miradas a todas partes, como si el hospital entero fuese una gran atracción. En cuanto las dos últimas naciones salieron de la sala, Alemania aclaró su garganta, siendo la primera vez que soltaba sonido alguno desde que habían llegado.
-Ejem...Creo que lo mejor que podemos hacer es empezar con la operación- todos le miraron en silencio, el alemán agachó la mirada- Es lo único que podemos hacer en realidad...
Todos entendieron el significado de las palabras del alemán, pero ninguno se atrevió a pararse. La operación consistía en dividirse en grupos y acompañar a sus respectivos rescatistas y médicos mientras trataban de realizar su trabajo. Como eran los líderes de sus unidades, tenían que dar las ordenes apropiadas para completar cada tarea con delicadeza y presición. Se dividirían en dos grupos; uno que se quedaría en tierra firme para ayudar a los heridos y proporcionar alimento y ropa a los necesitados, asi como para realizar busquedas a tierra firme y uno volaría a los cielos para inspeccionar las zonas dañadas, con la esperanza de encontrar mas vidas para salvar. Otros países llegarían pronto con sus cargamentos, por lo tanto se calculaba que en varias semanas ya tendrían todo el territorio inspeccionado.
La reconstrucción de Japón sería sin duda, un proceso lento y dificil, pero había algo más inquietante que preocupaba a las naciones en ese momento. Las bases nucleares de Japón. La mayor fuente de energía de la que la nación disponía, y uno de los únicos recursos enérgicos de todo el país. Si una base llegaba a explotar, la radiación probabalemente causaría incluso más daño que el mismo terremoto.
Tal vez las naciones no lo demostraban libremente, pero Arthur sabía que desde la conversación con el jefe de Kiku sobre el tema, ellos no habían dejado de pensar en eso. Claro que cada uno tenía razón en hacerlo, dado a que la radiación no solo dañaría irreversiblemente a Japón, sino también a los países que se encontraban a su alrededor. Se preguntó si la razón por la que los demás países no se habían levantado aún era la conmoción o el desconcierto.
Lentamente, los países se fueron levantando uno por uno, formando un circulo para poder decidir quienes se ocuparían de los cargos.
-Mi gente trajo una gran cantidad de equipos rescatistas, todos son especialistas en busqueda y rescate. Yo ire con ellos- dijo Alemania con un dejo de cansancio en su voz, pero su mirada era firme.
-Yo soy especialista en medicina-aru desde hace cuatro mil años-aru, será mejor que me quede aqui-aru- dijo China mientras se limpiaba las últimas lágrimas de las mejillas.
-Yo iré con mis rescatistas y perros rastreadores- dijo Corea.
-Como soy el Hero y el más experimentado en vuelos, yo iré a rescatar a toda esa pobre gente que necesita de mi ayuda!- dijo Estados Unidos adoptando aires de grandeza.
-"Más experimentado" mis chones! Pues ni modo, yo me largo para los cielos. Alguien tiene que asegurarse de hacer las cosas bien!- dijo Mexico poniendo los ojos en blanco.
-No soy el mejor en rescates, me quedaré aquí con China- dijo Suiza mirando por ensima de todos.
-Iré con los ingenieros del ejercito- dijo Australia sonriendo.
-Supongo que no necesitarás de mi ayuda en ese lugar- dijo Nueva Zelanda mirando a Australia- iré con los buscadores.
Todos miraron a Singapur e Inglaterra en espera de sus respuestas y las dos naciones se miraron entre sí. Inglaterra notó por el costado de su ojo que América tenía la mirada clavada en él, y antes de que Singapur pudiera pronunciar palabra alguna, declaró:
-Mi vida siempre estuvo ligada con el mar, no el cielo. No soy un aviador, por lo tanto me quedaré aquí, mi país ha enviado tanto equipos especializados en busquedas como medicamentos- Inglaterra notó como América desviaba la mirada con un gesto de molestia.
-En ese caso, supongo que yo iré con los rescatistas- dijo por fin Singapur.
Todos se lanzaron una última mirada antes de romper el circulo, ya sea encaminandose a la salida o llamando a los líderes de sus envíos, dándose la espalda y comenzando así con la operación.
Inglaterra comenzó a caminar lentamente en dirección a la salida, buscando su comunicador en los bolsillos. Sin embargo este no se encontraba allí. Desesperadamente, Inglaterra comenzó a revisar todos los bolsillos que tenía, más de una vez si era necesario, pero no hubo resultado.
-Bloody Hell... Lo único que me faltaba.
Resignado, optó por revisar el avión en el cual había llegado con América, tal vez su comunicador se le había caído en la pequeña persecución que había tenido con el americano. De todos modos sabía que Alfred no usaría ese avión para las busquedas. Era su avión "especial" como él mismo lo había llamado, por lo tanto lo más probable era que lo usaría solamente para viajar de regreso a su país.
Mientras caminaba, no pudo evitar mirar a sus alrededores,así como no pudo evitar que la lástima y el dolor llenaran su corazón. El pasillo en el que se encontraba, estaba lleno de niños, cuyos pequeños rostros reflejaban tanto la inocencia propia de un niño, como el dolor propio de un adulto. Muchos estaban vendados y eran llevados de un lado para el otro por enfermeras, otros caminaban por los pasillos y los cuartos mientras diminutas lágrimas se resbalaban por sus rosadas mejillas, algunos estaban simplemente sentados abrazando un juguete o una prenda, como si su vida dependiese de aquello. Inglaterra quería comfortarlos, decirles que todo estaría bien, ver sus pequeños rostros sonreir otra vez con ternura, esa ternura que solamente un niño es capaz de poseer. Sin embargo sabía que no podía. Cerró su puño con impotencia, sintiendose débil e inservible, mientras veía como una pequeña niña tomaba su oso de felpa y se lo entregaba a un niño más pequeño que lloraba desconsoladamente. Inglaterra deseaba tanto quedarse y distraer a los pequeños contandoles alguna historia o jugando con ellos, pero ni siquiera podía hacer eso ya que no hablaba japonés. Podía comunicarse con cualquier país, no importa cual era su lenguage, por medio del efecto especial que tenían al ser países, pero desgraciadamente no podía hacer lo mismo con sus poblaciones o con alguien que no fuese la personificación de un territorio.
Cerró los ojos y se dio vuelta para irse por otro camino. No podía seguir allí, era demasiado doloroso.
Salió del edificio lo más rápido que pudo, y se dirigió hacia uno de los hombres que los había traido al lugar junto con el jefe de Japón para pedirle que lo llevara devuelta con los aviones en los que habían llegado. El superior de Kiku había tenido la amabilidad de enviar algunos de sus hombres para orientar a las naciones si era necesario. Afortunadamente todos hablaban Inglés.
Encontrar el avión en el que había llegado fue una tarea relativamente sencilla, y por primera vez el inglés tuvo que apreciar la creatividad de Alfred al haberlo pintado de esa manera.
En cuanto entró al avión, dirigiendose al lugar en donde habían dormido, se dio cuenta que algunas de las cajas habían sido tomadas del lugar, probablemente por los hombres de Alfred. Se acercó a su asiento y trató de mirar por todos lados, especialmente el piso. Caminó entre las cajas que aún quedaban, inspeccionando cada rincón hasta que, después de unos cuantos minutos, divisó el pequeño aparato que yacía en el piso al lado de la caja de la que se había caido unas horas atrás. Con una media sonrisa tomó el aparato del piso y luego dirigió una mirada a la caja, recordando que probablemente se le había caído en cuanto se resbalabaló de ésta. Pero entonces algo llamó su atención; la caja seguía allí, pero estaba abierta. El inglés se acercó para mirarla de cerca, y se percató de que la caja estaba completamente vacía a excepción de una pequeña manta que yacía en el fondo.
"Para que hiban a tomar el contenido de la caja sin llevarsela entera?" pensó mientras tomaba la manta y se la pasaba entre los dedos, acariciandola levemente.
De pronto, alguién le tomó fuertemente del brazo e Inglaterra se dio vuelta bruscamente, listo para atacar o defenderse. Sin embargo se detuvo en cuanto el extraño puso un dedo suavemente en los labios del inglés, dejandolo con los ojos muy abiertos en son de sorpresa.
-Shhhh.
La sorpresa golpeó al inglés aún más fuerte en cuanto se encontró con unos ojos celestes como el cielo.
-Florida! What the fuck are you doing here?- le espetó a la joven tomándola por los hombros.
-Shh! No grites!
-Que no gri...? Oh Dios mio... Cómo rayos llegaste aquí?
-Tranquilizate! Llegué en esa caja...- dijo señalando la vacía caja.
-Pero cómo...que...ohh Bloody Hell!- Inglaterra trataba de tranquilizarse mientras se frotaba la sien y se dirigía a los asientos para poner allí su chaqueta.
-Oh vamos England, no es para tanto! Tranquilizate...
-Que NÓ es para tanto? Florida! Tienes idea de la reacción que tendrá USA si te ve aquí? - el inglés se apoyó sobre uno de los asientos mientras se pasaba una mano por la cabeza. Florida puso los ojos en blanco.
-De seguro se enojará, me regañará, y me dará un castigo que consista en no darme hamburguesas por una semana- dijo simplemente la chica.
Inglaterra la miró con el ceño fruncido. Acaso ya había hecho algo por el estilo alguna vez? Se comportaba como si hacer estas travesuras era lo más común del mundo. Dio un profundo suspiro.
-En fin... Por qué estas aquí?
-Bueno...-dudó un instante- Quería ver si puedo ayudar...y quería salir y ver como es ser un país... y quería conocer otros lugares... de seguro puedo servir de algo aquí no es así?
-Florida, debes volver inmediatamente...
-What? Why?
-Este lugar es peligroso en este momento... Los daños causados por el tsunami aún tienen efectos secundarios... y si esa base nuclear llega a explotar...debes irte...ya mismo- sus palabras eran firmes.
-Pero England! Yo también quiero...- la joven fue acercandose al inglés hasta quedar con él cara a cara, pero antes de que pudiera terminar lo que hiba a decir, un ruido que provenía de la puerta la interrumpió.
-Oh no...- Inglaterra sintió una ráfaga de pánico invadirlo, y actuando a pura corazonada agarró a Florida de la mano y corrió hasta la gran caja, saltando a su interior mientras agarraba a Florida en sus brazos.
Apenas tuvo tiempo de cerrar a los dos con la tapa, que se dio cuenta de que apenas podia taparlos, ya que la caja era demasiado pequeña para los dos. Se acurrucó de una manera casi imposible para darle más espacio a Florida, y trató de observar por un pequeño hoyo a quién entraría en el cuarto. Un extraño escalofrío recorió su cuerpo al pensar que de este modo Florida había visto todo lo que pasó la noche anterior. Se sonrojó furiosamente.
América entró a la cabina saltanto entre las cajas mientras se dirigía a su maleta de propiedades, a la cual había dejado ahí adentro. Inglaterra comenzó a rezar por que el americano se fuera de allí pronto. Había sido muy estúpido por haber saltado en la caja junto con Florida, cuando podía haber ocultado a la joven mientras le decía al americano los verdaderos motivos de su visita. El americano pasó felizmente al lado de la caja sin mirarla, pero en cuanto llegó a los asientos, se paró en seco. Inglaterra sintió otra ráfaga de pánico.
"Mi chaqueta! Dejé ahí mi chaqueta!" pensó mientras veía horrorizado como Alfred se agachaba ligeramente y tomaba algo de los asientos.
America se dio vuelta de costado una vez que agarró la chaqueta, por lo que Arthur podía ver claramente lo que hacía. El americano la observó unos instantes en silencio, luego le dio vuelta curioso.
-Que raro- dijo casi en un susurro- creí ver que England la estaba usando cuando llegamos al hospital...
La miró una vez más, para luego acercarla lentamente a su rostro mientras cerraba los ojos. Apoyó su nariz sobre la chaqueta y aspiró sonoramente, tratando de llenar sus pulmones con su olor. Luego, fue apartandola de su rostro lentamente pero sin abrir los ojos todavía. Arthur lo observó con las mejillas encendidas. Que rayos estaba haciendo?
Inglaterra intentaba luchar contra todos los raros pensamientos que venian a su mente, pero los latidos de su corazón le distraían demasiado para poder concentrarse, y una dolorosa ilusión invadió su mente al imaginarse al americano volver a hacer ese gesto, pero con él dentro de esa chaqueta.
América abrió los ojos y empezó a rebuscar algo en su bolsillo. Al cabo de cinco segundos sacó un pequeño aparato, igual al que Inglaterra había venido para buscar, y comenzó a marcar algo.
El comunicador de Arthur empezó a sonar detro de su bolsillo y tanto el inglés como el americano dieron un pequeño salto con los ojos muy abiertos.
-pero que...
Alfred fijó la mirada en la caja y fue acercandose a ésta con la sorpresa y la curiosidad reflejadas en los ojos. Arthur sentía como toda la sangre se le subía a la cabeza, y presa del pánico volvió a actuar como en ese momento el corazón le dictaba.
Con un pequeño movimiento apartó a Florida para poder juntar sus piernas con su estómago, cosa que no fue difícil de hacer por que su delgada estructura le permitía moverse casi como un acróbata. Juntó sus fuerzas y su coraje y dio un fuerte salto, abriendo la caja y haciendo que la tapa volase lejos del lugar.
-TA-DAN!
-GAHHHH! ENGLAND!
Arthur estaba parado con los brazos abiertos y una malevola sonrisa dibujada en los labios. Florida le miraba con una mezcla de confusión y miedo, pero el inglés no podía mirarla en ese momento, tenía los ojos puestos en Alfred. El americano había dado un salto hacia atrás y abrazaba la chaqueta de Arthur con fuerza mientras jadeaba por el susto.
-Hah..hah...C-cuál es tu problema?-tragó saliva- Por qué estás aquí?
-Haha! Quería vengarme de ti idiota! Y pensé que no había nada mejor que darte una buena sorpresa! Tenías que haber visto tu cara!- por más que los nervios le estaban estrangulando, su voz detonaba orgullo.
-Y-yo no me asusté! Los héroes no se asustan!
-Ohhh pero si yo nunca dije que te había asustado- sin duda alguna era el maestro del cinísmo. Alfred infló los cachetes.
-Hmm... por eso dejaste tu chaqueta aquí?
-Así es, pero tu me arruinaste parte del plan. No se me pasó por la cabeza que podrías llamarme...
-Bueno, a diferencia de ti yo si pienso las cosas! HAHAHA- ahora era el americano quién adoptaba una voz orgullosa.
-No te pases de listo you git!- Inglaterra salió de la caja y disimuladamente cubrió a Florida con la pequeña manta que seguía ahí.
Inglaterra se dio vuelta y extendió la mano, al tiempo que Alfred lo miraba confundido.
-Mi chaqueta idiota...
-Oh...Oh! Si! Toma...- después de unos segundos Alfred pareció entender lo que decía el inglés y le entregó la prenda.
Inglaterra se la puso en silencio antes de volver a hablar, tratando de evitar mirar a Alfred a los ojos una vez que ya se había puesto la chaqueta que hace un momento había estado en las manos de Alfred.
-Oye América... te importaría si me llevo esta caja?- señaló a la caja de la cual había salido.
-Eh? Para qué la necesitas?- preguntó curioso.
-Es que... uno de mis cargamentos se daño y necesito una caja más resistente... ya sabes, "made in USA"- Arthur sabía exactamente que tenía que decir para convencer al americano, después de todo, no por nada había sido el mejor pirata y mentiroso del mundo.
-Ohh ya se de lo que estás hablando! Claro! No hay problema HAHAHA.
-En ese entonces contactaré a mis hombres.
-Los mios pueden llevarlo, y yo puedo sacarle todo el contenido si no lo necesitas...
-Oh no no! Son tan solo algunas prendas- el inglés tomó una parte de la manta que cumbría a Florida y se la mostró por ensima de la caja- no hay necesidad de sacar nada!- fue hasta el otro lado a buscar la tapa que había mandado por los aires y traerla de vuelta.
-Umm.. ok... si tu lo dices...- Arthur cerró la caja.
-En fin! Cambiando de tema, como está la Central nuclear de Fukushima?
-Va de mal en peor.. acabo de mandar un barco con mis hombres para ver el lugar...
-Oh...
-…
Un incomodo silencio se formó en el lugar. Los dos se miraron por unos instantes hasta que el americano decidió hablar, pero no le fue necesario, por que en esos momentos algunos de los rescatistas que habían viajado con ellos en el avión entraron en éste, y Alfred aprovechó para pedirles que llevasen algunas cajas con los rescatistas del inglés, a pesar de las protestas de éste de que una caja sería suficiente.
Inglaterra quería asegurarse de que la caja en la cual se escondía Florida llegase a salvo a su destino, por lo tanto se excuso de tener pendiente una charla con el comandante de su brigada y decidió partir con los hombres de Alfred.
-Supongo que te veré más tarde- dijo el inglés parado al lado del vehículo, listo para partir- Por favor mandame información acerca de la base nuclear a la cual enviaste el barco- le hechó un último vistazo al avión de Alfred.
-No problem Iggy! HAHAHA Soy un héroe! Por lo tanto tendré todo bajo control!- Arthur lo miró con cansancio.
-Aham, lo que sea Capitán América- dijo con sarcazmo y se dio vuelta.
-Wait!
-Huh?
-Toma esto- le entregó un pequeño aparato parecido a un brazalete.
-Que es esto?- preguntó dandole vuelta al pequeño aparato en sus manos, tenía el detalle de una estrella.
-Es un botón de emergencia- dijo el americano- si te encuentras en una situación S.O.S presiona la estella y me mandará una señal de auxilio y tu localización- sonrió ampliamente.
-Git... tu eres el que se mete en problemas todo el tiempo... yo soy el que tiene que tenerte a localización- dijo sonrojandose notoriamente.
-HAHAHA! Pero yo soy el héroe!
-Si si! Whatever... lo tomaré- dijo con gesto enojado metiendose el brazalete en el bolsillo.
-HAHAHA!
-En fin, ya me largo..
-Good bye Iggy!- le mostró su sonrisa más radiante, cegando al inglés con su brillo.
-Que ya dejes de llamarme así idiot!...Bye...- Sin más, se metió al vehículo y éste partió.
Mientras el vehículo avanzaba, Arthur dio un vistazo hacia atrás asegurandose de que Alfred ya estaba fuera de vista. Luego, sacó lentamente el brazalete que le había entregado el americano, y con con el rostro totalmente sonrojado se lo puso en la muñeca derecha.
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Después de haber hablado con sus hombres, los alemanes estaban listos para partir. Sus hombres tendrían que trabajar junto con los americanos, por lo tanto mientras esperaban a que todos los cargamentos llegaran, China les proporcionaba equipos médicos para urgencias.
Alemania sabía que no era el mejor momento para tocar el tema, pero desde que había visto a su amigo japonés en aquel estado, una extraña sensación de miedo lo invadió. Tenía miedo de perder a su amigo, y tenía miedo de que en el momento en el que sus amigos más le necesiten, él no podría hacer nada para salvarlos.
Como podía salvarlos? Los países no son mortales, pero tampoco son inmortales. Desde su conversación con Francis, Alemania se había dado cuenta de lo poco que sabe hacerca del periodo de vida de una nación, y peor aún, se había dado cuenta de lo poco que sabe hacerca de sus propias raices.
Tenía la sensación de que la vida se le escapaba en minutos, por más que podía vivir por siglos e incluso milenios.
Necesitaba conseguir información, necesitaba saber más sobre el asunto. Sabía que la mayoría de las naciones probablemente sabían mucho más de lo que aparentaban, pero por que no podían hablar de ello? Acaso había una ley de silencio de la cual el no sabía nada?
Prussia le había enseñado la mayoría de las leyesy las reglas de ser un país, pero había dejado de hacerlo después del gran herror que cometió Ludwig en la Segunda Guerra Mundial. No podía entenderlo. Su hermano fué uno de los más grandes conquistadores de Europa, tuvo batallas mucho más sangrientas, y él mismo había salido al campo de batalla la mayoría de las veces. Sin embargo, después de la guerra, Prussia parecía no tener nada más que enseñarle a su hermano. Se preguntó si era por que los tiempos habían cambiado, o por que su hermano era el que había cambiado. Sea cual sea la razón, estaba seguro de que Gilbert no quería hablar de eso.
Necesitaba preguntarle a alguien que haya vivido lo suficiente para conocer todos los reglamentos. Alguien que haya experimentado demasiadas cosas en la vida para poder decir que conocía los secretos de la vida y la muerte.
Probablemente había muchas naciones como esas, pero Ludwig solo podía pensar en dos en ese momento. Con una de ellas, por más que estaban en los mejores términos, sabía que jamás podría hablar sobre el asunto. No podía simplemente mirar al país a los ojos y hablar sobre muerte, se sentía horrible al hacerlo. La otra sin embargo, estaba en ese momento en frente de él.
-China, tendrás un momento?
-Estoy trabajando-aru! Pero que quieres?
-No es necesario que sea en este momento- aclaró el alemán rapidamente- Puede ser incluso al final de la operación!... Es solo que, tengo algunas dudas sobre los períodos de vida de una nación y... Pensé que tu sabrías sobre el tema- dijo por fin con un dejo de vergüenza.
La nación china le miró por un momento. No había rastros de ocultamiento en la expresión del alemán.
-Está bien. Hablaremos a la tarde-aru- dijo el chino siguiendo con su trabajo.
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(N/A) Perdonen por la tardanza! En realidad tendría que estár estudiando en este momento... por cierto ! si tienen mas preguntas o algo pueden encontrarme en Tumblr (el link esta en mi profil)
#Traducciones#
(ingles)
What the fuck are you doing here?: Que mierda estas haciendo aquí?
Whatever: lo que sea.
Dark-nesey: Gracias! te seguire amando siempre! Y no te preocupes, las cosas siempre pueden complicarse mas no es asi? ^^ Aqui el new capi!
Dibucrito: WOW Gracias! OwO yo tambien he oido que algunos mangakas habian muerto... me dio tanta lastima...
Jaja, me alegra que te gusten mis deformadas ideas XD y no te preocupes por Romano y Antonio, ellos ya tendran su parte aqui ^^. Vuelvo a darte las gracias! mientras mas informacion se ponga en la historia, mas rica en detalles sera :D Chile aparecera una vez mas, para ese entonces me asegurare de dar mas informacion sobre el ^^
"BKN"? Enserio? *_* OMG gracias! Muchas gracias! ( y ahora me se mas palabras chilenas jaja ^^) Vivan los "ueones!" XD XD
Tu respuesta: tus comentarios siempre me hacen sonrojar por que siempre te expresas con palabras dulces y alentadoras ^^ lo que siempre me pone de buen humor y me da ganas de continuar con esto :)
Wow! estoy tan feliz de que te haya hido bien en esa exposicion ! te felicito! sigue asi :D
saludos!
MyobiXHitachiin: Oh amada mia! no te pongas triste aun! (jeje se espean cosas peores jiji XD) En este capi tambien use datos reales, como ya dije jaja me gusta hacerlo mas real ^^ De todos modos si necesitas saber algo ya sabes que esta el facebook ^^
Nipon definitivamente quedo muy mal... y eso que le quiero tanto!
Lamento no estar en msn o face tan seguido... supuestamente tendria que estar estudiando ahora... estoy en el fondo jeje
Espero que te haya gustado! por que mi no me gusto mucho este capi..
Ciao!~
AliceIggyKirkland : Buen punto! ese es una de las grandes cosas que hay que entender en esta historia. Vivimos solo una vez, pero nunca nos damos cuenta. Sin embargo cuando la muerte nos asecha, nos damos cuenta de lo mucho que queremos vivir y somos capaces de cometer muchos errores, ya sea por miedo, por desesperacion, por confusion y mucho mas. Tambien, muchas veces podemos perder algo muy valioso, pero no nos damos cuenta hasta que lo perdemos.
Espero que sigas viendo ese lado de la historia durante todo el fic ^^ Muchas Gracias por seguir leyendo y por apoyarme!
SoritaK: Espero que hayas recibido el mensaje que te envie, alli te explico de manera mucho mas detallada mis agradecimientos ^^. De todos modos, queria agradecerte otra vez por ver mi historia de esa manera, tu comentario me alento muchisimo. Sera un honor recibir tus ilustraciones, ^^ no puedo esperar ! muchisimas gracias por tomarte la molestia de hacerlas y por tomarte la molestia de leer esta historia :)
Apenas tenga tiempo, me dedicare a corregir los capitulos anteriores, pero no dudes en alertarme !
Hare mi mejor esfuerzo para no desepcionarte! :D
