Nada me pertenece…de no ser así ya me hubiera mudado a Forks para ver si tengo algo de la suerte de Bella…..
Nelly-belo-cullen (ola fan #1! Se va a poner mejor la cosa… te lo prometo..)
Fran ktrin Black (Bueno aquí ya se habla más de Jasper y los sig, pOv van a ser en su mayoría de Jasper)
PriinCezaa (Bueno Numb ya esta y para complacerte con tu petición habrá un Pov Emmett!.)
Daniyelitha
DCullenLove (que bn que regresaste….y ntp nuestra Rose sigue apareciendo…)
Mznickwhite (Bueno para que salga Alice aun falta un poco, pero ya se va a comenzar a saber de ella en los proximos capis…)
Romy92
ShArIcE-94 (Bueno pues Jasper ya comenzara a salir más y se hara mención de Alice pero aun faltan un par de capis para que aparesca…)
Lolaki
Lau-hb
¡El capi es para Natalia H por haber dejado el primer review del capi anterior…de nuevo!
A mi tampoco me agrada Heidi y te advierto que si de por si no te agrada,con lo que hara en los próximos capis la vas a odiar!
Rosalie Pov
Volví a mirar mi cama, en donde descansaban los gemelos, antes de salir de la habitación y cerrar la puerta. Esto de tener gemelos no era nada sencillo. La noche anterior Ian no había parado de hablar en toda la noche causando que Emmeline tampoco se durmiera. Me desperece durante un momento y baje a desayunar algo antes de que los gemelos se despertaran y se ocuparan de planear mi mañana.
Baje con pesada lentitud las escaleras, acariciando con la planta de los pies cada escalón. Mis calcetines eran los suficientemente gruesos como para soportar el frio del suelo, al igual que mi pijama me protegía del frio de la mañana. Sin embargo, al llegar a la cocina me quede helada.
-Buenos días Rosalie.- Plantada en mi cocina se encontraba Heidi Lively usando una de las camisas de mi hermano como única vestimenta. Tomo la cafetera y lleno una taza con café negro, seguramente para Jasper. Paso por mi lado sin decir nada más.
Me reprendí mentalmente por no haber reaccionado más rápido y haberle dicho un par de cosas. Como por ejemplo:" ¡¿Qué demonios haces en mi cocina?" Bueno, en realidad eso era obvio. O quizás algo como: "¡Niños en la casa no te parece suficiente razón como para usar ropa adecuada!" Y de preferencia ropa que fuera suya. Pero no, en lugar de eso la sorpresa me había congelado y solo la observe pavoneando sus piernas larguiruchas por mícocina. Jasper me iba a escuchar.
Abrí la portezuela de una de los gabinetes, tome una caja entera de Pop tarts, regrese a mi habitación y cerré con quería volver a ver a esa modelito con sus aires de grandeza caminando como si fuera dueña de la casa. Ok, era cierto: me estaba escondiendo. Pero tenía una buena razón, el pasado me había enseñado que debía conocer la situación antes de hacer un berrinche o pedir algún capricho.
Devore la caja entera sin ningún remordimiento. Mire a mis bebes y me enterneció verlos ahí tumbados boca abajo sin ningún pesar. Ian pasaba uno de sus bracitos por la espalda de Emmeline. Una de mis manos se dirijo a la cabecita de Ian y comencé a enrollar mi dedo índice entre su rubio cabello. Nunca lo admitiría en voz alta, -sería demasiado doloroso hacerlo-, pero Ian era tan parecido a él, no físicamente, a excepción de esos hermosos hoyuelos que se le formaban al sonreír, - al igual que a Emily-, pero si en personalidad. Era igual de travieso, juguetón, noble y protector. Incluso, cuando tenía un mal día, en los que el dolor me carcomía el alma y el vacio en mi interior se volvía a hacer presente, no podía pasar mucho tiempo junto a él y toda esa alegría que parecía destilar por los poros. No soportaba verlo y en su sonrisa ver reflejados los hoyuelos de Emmett. Simplemente era insoportable. Y el ni siquiera poder ver a mi hijo por dolor al pasado solo me hacía sentir peor.
Pasaba el tiempo y yo sentía seguir igual. El dolor no había disminuido ni una pisca con el pasar del tiempo, al contrario, solo parecía que se enterraba cada vez más, encarnándose a todo mi ser. El tiempo no estaba borrando mi pasado y con eso el dolor, solo hacía que me acostumbrara a él y que lo viera como parte de mí. Y a pesar de todo eso no podía desear por voluntad que desapareciera. Sonaba ridículo, masoquista y sin sentido alguno, pero yo necesitaba sentir ese vacío. Ese doloroso vacio que me recordaba que mí Emmett había sido real, que todo ese amor y devoción no había sido producto de mi torturada mente. Porque aunque el amor que no volvería a tener me hiciera sentir vacía y desdichada no podía imaginarme sin él.
-¿Rose?-llamo Jasper a la puerta.
-Adelante.-hable a un tono audible para que me pudiera escuchar y al mismo tiempo no despertara a mis niños.
-Lo haría pero estas usando el pestillo-giro un par de veces la perilla demostrando su punto.- Vamos, sal de ahí, Heidi ya se fue. Acompáñame a desayunar.
Suspire frustrada y con fatiga. Me limpie una solitaria lagrima que recorría mi mejilla y abrí la puerta.
-Vamos, tengo hambre. –no me detuve a inspeccionarlo y camine a la cocina.
Jasper se encargo de preparar crepas como desayuno y sirvió café. Desayunábamos en silencio.
-Ignorar el problema no te vuelve más madura.- me dijo, agachando su cabeza hasta encontrar mi mirada, pues yo la tenía clavada en mi plato.
-Ok, tú lo pediste.-Levante la mirada desafiante. El retorno de mi extraviada actitud me sorprendió y a Jasper también pues respingo ante mi tono de voz y la fuerza con la que le sostenía la mirada. No me detuve a analizarme, eso lo podría hacer luego. Aprovecharía mi ímpetu tanto como durara.- ¿Qué hacia Heidi Lively pavoneándose semidesnuda por mi casa?
-Te recuerdo que también es mi casa.- alzo las cejas retándome. Orgullosa le sostuve la mirada. Él había tocado un buen punto. Espere a que pasara al siguiente.- Llevo saliendo con Heidi los últimos 6 meses y estoy cansado de tener que dormir fuera de mi casa.
Suspire rendida y regrese mi atención a la comida. Yo también estaba cansada de las citas de una noche de Jasper y de que tuviera que dormir fuera. No me gustaba la manera en que se había acostumbrado en ir de chica en chica. Heidi era una modelo altiva y superficial al igual que todas las demás, yo no me creía ese cuento de que quería a Jasper, en realidad lo que quería de Jasper era la publicidad que mi hermano le podía otorgar. Eso yo lo sabía y Jasper no era tan ingenuo como para caer en sus redes, y sin embargo, por el momento no me quedaba más que soportar la situación y apoyarlo como él había hecho conmigo. Pero había maneras para hacer las cosas.
-Dejemos las cosas claras: Heidi no me agradada…
-No la conoces- me interrumpió. Lo mire con impaciencia y proseguí.
-Pero hare un esfuerzo por llevar la fiesta en paz, por ti, no por ella.- reviro los ojos.- También pondremos reglas en la casa. Más para ti que para mí.
-Te escucho.- hizo un movimiento con la mano invitándome a seguir.
-Completamente vestidos antes de que se atrevan a salir de la habitación. Hay niños en casa.
-Completamente de acuerdo. Perdón por lo de esta mañana.- asentí a modo de aceptar su disculpa. Jasper no había sido el que se había pavoneado por la casa vistiendo solo una camisa.
-Horarios y sonidos respetables.
-Explícate.
-Si llegan más tarde de un horario prudente ser más silenciosos que un par de ladrones intentando robar algo. De por sí ya es bastante trabajo dormir a los gemelos sin un escándalo afuera de la habitación.
-Ok.
-Y nada de muestras de afecto excesivas frente a los niños.- Asintió lentamente.- Pensándolo bien tampoco en presencia mía.
-¿Algo más madre?- al parecer mi actitud le divertía. No me importaba siempre y cuando la inocencia de mis niños y mi cordura estuvieran a salvo.
-No, eso es todo.- Le sonreí con sarcasmo y seguí con mi desayuno.
Por un momento solo se escucharon el sonido de los tenedores chocando contra el plato.
-¿Qué le has dicho a Heidi acerca de los niños?-pregunte con desconfianza.
Un escalofrió me recorrió el cuerpo al pensar que esa mujer pudiera saber la verdad y que nos pudiera hacer daño. No, Jasper no era tan confiado y no se lo diría, a pesar de que llevara 6 meses saliendo con ella no le diría la verdad. Ella podría lastimarnos y él no permitiría eso.
-Pensé en eso y creo que ya es hora de elegir una historia que contar. Los niños van a crecer y no los puedes tener toda la vida encerrados en esta casa.- Baje la mirada al saber que sus palabras eran ciertas.- Le dije que eran nuestros sobrinos y eso es lo que seguiremos diciendo.
-No creo que eso sea adecuado.
-Sí lo es. Ayer hable con nuestros padres y me informaron que la tía Susan y su marido murieron hace año y medio. Ahí estaba la coartada perfecta y la que necesitábamos.
-¿No les habrás dicho acerca de mis hijos, verdad?
-Era necesario.- alzo su mano para callar mis protestas.-Les conté lo principal y que diríamos que los niños eran hijos de la tía Susan y que al morir la custodia paso a manos de ellos pero por el tipo de vida que llevan no les permitía criarlos y que tu habías aceptado hacerte cargo de ellos.
-¿Cómo puedes confiar en que no dirán nada?
-Rosalie, se que nuestros padres no han sido perfectos y que solo vivan para viajar por el mundo y olvidarse de sus responsabilidades solo lo empeoran, pero ten en cuenta que si algo aman es vivir solo para ellos y contar la historia que he planeado solo los beneficia en seguir ese tipo de vida.-el razonamiento de Jasper era acertado y doloroso.
-¿Qué dijeron al enterarse de que era madre de gemelos de año y medio?- no funciono mi intento de disimular el dolor en mi voz. Jasper extendió su mano y tomo la mía.
-Eso no importa. Lo importante aquí es que no tenemos que seguir escondiendo a los niños.
Pase por alto el cambio de tema y su negativa a darme una respuesta. Lo que le pudieron haber dicho no me sorprendería pues podía esperar las peores palabras del mundo por parte de ellos, pero mi límite de dolor estaba en su límite y no podría ignorar sus palabras como siempre lo hacía, además de que tampoco quería escuchar cómo se referirían a mis hijos.
-No deberías acostumbrar a los niños a que duerman contigo.- Jasper había terminado con sus crepas y ahora tomaba su segundo café del día.
-Me gusta dormir con ellos y a ellos les gusta dormir conmigo, no veo cual es el problema.
-El problema es que se van a acostumbrar y cuando sean mayores no vas a poder sacarlos de tu recamara.
-Lo tendré en cuenta.- No me preocupaba en gran manera que los niños se acostumbraran a dormir conmigo, después de todo ¿Por qué debería preocuparme el sacarlos de mi habitación? Yo estaba sola y no pensaba cambiar esa situación.
-Sé que es imposible regresar a mi carrera musical, pero me gustaría comenzar a trabajar de nuevo. Los gemelos ya no requieren tanta atención.- Era algo en lo que había estado pensando durante el último mes. Necesitaba algo en que distraerme y ponerme en movimiento, si no entre los gemelos, las pop tarts y los desayunos con Jasper iba a terminar siendo una madre gorda y fodonga. La tan sola idea me repudiaba.
-¿Qué tienes en mente?- me pregunto Jasper. Me gusto que no me lo tomara a broma.
-Soy buena diseñando. Estaba pensando en lanzar una línea de ropa.
-¿Bajo tu verdadero nombre? Creí que querías tener un bajo perfil por los niños.
-Mantendré un bajo perfil, las diseñadoras no son tan acosadas.
-¿Cuántas diseñadoras conoces que hayan sido ganadoras del Grammy a mejor voz femenina y luego se hayan esfumado de la faz de la tierra por más de dos años para luego regresar?- Jasper era carismático, de eso no había duda, podía hacer que los demás vieran las cosas desde su punto de vista. El sarcasmo en su voz había sido penetrante.
-No pensaba promocionarla yo directamente. –Jasper me escuchaba expectante, esperando ver una falla en mi plan.- He considerado que un representante podría encargarse de todo eso. Vera, por ejemplo. Es buena y necesitara un trabajo ahora que su divorcio se culmine. Es confiable y aprende rápido.
-Ya se lo pediste, ¿Verdad?
-Solo se lo he comentado. Quería conocer tu opinión antes de concretar todo.
-Déjame ver si entendí; tu harás los diseños y todo eso, se los darás a Vera para que encargue de difundirlos, hacer contratos, organice los desfiles y de las ruedas de prensa, ¿Correcto?- Asentí.- Vera mantendrá toda información con respecto a ti en secreto y tú serás como un fantasma.- Asentí una vez más.- La prensa va a enloquecer cuando vea tu firma en los diseños.
-No pienso hacer esto de un día para otro. Quiero tomarme mi tiempo y dejar que Ian y Emily crezcan un poco más, de esa manera me sería más fácil moverme e incluso aparecer en uno que otro desfile.- Jasper no parecía convencido, pero por lo menos no se negaba.- La prensa se calmara con el tiempo y además una de las razones por las que nos mudamos aquí es porque hay más respeto a la privacidad.
-No estoy muy seguro acerca de esto pero si tu lo estas entonces está bien.- Estaba a punto de agregar algo más cuando el sonido de un llanto provino de arriba.
-Esa es Emily- comente al reconocer el llanto agudo acompañado de sollozos de mi niña.
En cuanto me baje del banquillo otro llanto, uno más fuerte y estruendoso acompaño al primero.
-Y ese es Ian- dijo Jasper, siguiéndome a la habitación para calmarlos.
En agradecimiento por su apoyo y a petición de algunas de ustedes (para que vean que si las tomo en cuenta) el próximo capitulo será un Emmett Pov, para ver que tal la esta pasando nuestro oso favorito!
Otra cosa…para las que no lean mi otro fic: abrí una cuenta de Facebook especialmente para el material extra de los fics, así que búsquenme como: Kate Cullen Hale y agréguenme. (Tratare de subir imágenes de Ian y Emmeline)
¿REVIEWS?
