Nda me pertenece... :(


Emmett Pov

-Con esas canciones solo vas a lograr que tus fans quieran cortarse las venas.-Entro Edward al estudio, interrumpiendo mí ensayo.

-Son canciones especiales para mí y no son las únicas del disco.-le conteste a la defensiva. Edward no paraba de molestar al respecto y yo ya me había cansado de tener que repetirle siempre lo mismo. Pero al parecer esta vez él estaba dispuesto a llevar el dialogo al siguiente nivel.

-Especiales para ti o para Rosalie-dijo su nombre con desprecio, como si el tan solo mencionarlo le causara nauseas. Tuve que contenerme para no lanzármele encima.- Porque es obvio que: Levemente, Sabes, Vuelve entre otras son dedicatorias para ella.

-Sí, las escribí para ella, pidiendo un milagro para que lleguen a sus oídos en donde sea que se encuentre.- Ya no me esforzaba por controlar la molestia que me causaba que mi hermano la despreciara.

-¡No seas iluso Emmett! Es más que certero que ella ya ha escuchado las canciones. ¡No te hagas falsas ilusiones creyendo que al escuchar tus canciones va a salir del agujero en el que está metida para regresar contigo, si ella hubiera querido regresar lo hubiera hecho desde la primera canción que escribiste en su nombre!- Las palabras de Edward me dolieron. Rosalie estaba ahí afuera, en alguna parte y si no había querido regresar tendría sus razones; pero no por eso yo me iba a dar por vencido.

-¿Por qué la odias tanto? ¿Por qué te molesta que yo intente encontrarla?- Libere la curiosidad que me llevaba carcomiendo durante los dos últimos años. Desde que Rosalie había desparecido.

-Ella no es buena. ¿El que se haya ido sin decirte y el que no te contestara las llamadas después no te dice nada? Ella se fue en la primera oportunidad que tuvo y despareció de tu vida. Su fama había aumentado y al parecer tu ya no eras lo suficientemente bueno para ella.-Me puse de pie dejando que la guitarra cayera contra el suelo y el sonido de las cuerdas resonara por la habitación. Mis manos estaban cerradas en dos puños, listas para golpear en el instante en que ofendiera a Rosalie.

Podía sentir mi rostro contraído por la furia ante las especulaciones de que Rosalie me había dejado por alguien más.

-¡Cállate Edward! ¡Yo fui quien termino con ella! ¡Yo la deje primero, no ella a mí!- Poco me importaba que los gritos atravesaran las paredes y que irrumpieran en los oídos de todo aquel que cruzara por el pasillo y los demás estudios de grabación. Edward había tocado el único punto que me hacía llegar al quiebre.- ¡Según tú ella se fue porque yo ya no estaba a la altura de su fama! ¿Cómo explicas que al irse también dejara todo lo demás? ¡Ni siquiera le importo dejar la grabación de su disco!

-¡Di lo que quieras, pero es más que obvio que si no vuelve con estas canciones que le escribiste no volverá nunca!- Cansado y aturdido por la discusión Salí de ahí.

Al salir no solo pase chocando mi hombro contra el de Edward si no que al salir al pasillo me encontré con Chelsea, -una empleada de los estudios-, con cara de asombro. Mi comportamiento no era agresivo, si no todo lo contario así que acepte su expresión y seguí mi camino.

Rosalie estaba en alguna parte del mundo, ocultándose no solo de mí, si no del mundo entero. Al paso del primer año de su desaparición las cosas con la prensa se calmaron un poco, sin embargo eso no significaba que habían dejado de buscarla. Guardaba las esperanzas de que algún reportero la encontrara y así yo pudiera ir a su encuentro y pedirle perdón de frente por haberme acobardo ante su nueva personalidad y en lugar de apoyarla para que volviera a ser la misma la hubiera dejado a la deriva. Lo único que supe de ella luego de esa errónea mañana en el instituto es que había ido a Nueva York en busca de su hermano. Luego de eso ya no supe más.

Conduje a casa de mis padres.

Mi cambio de actitudes en un principio los había desconcertado, ¿Pero y a quien no? En un inicio era el chico bromista y simpático, luego comencé a seguir las ordenes que la nueva Rosalie me daba, -solo relacionarme con gente selecta y esas cosas-, después decidí terminar con ella y al pensar que su desaparición era solo una rabieta escribí canciones como Numb y Breaking the habit solo para hacerle entender como me hacía sentir su actitud y entonces cuando al fin me di cuenta que no era una rabieta y que de verdad se había ido me volví solitario y algo depresivo. Al superar todas esas facetas había llegado a lo que soy ahora; regresaba mi sentido del humor y un ímpetu de recuperar a Rosalie se instalaba en mi interior.

En todo momento tanto Esme como Carlisle, -a pesar de no ser mi padre bilógico-, me apoyaron y habituaron a mis cambios. Supieron entender y buscaron la manera de ayudarme. Contrataron a por lo menos tres investigadores privados que peinaron Nueva York y el resto del país en busca de Rosalie, pero nunca la encontraron, por lo tanto nos quedaban dos opciones: era muy buena fugitiva o se había ido del país. Rosalie no era el tipo de chica a la que le gusta estar viajando y por lo tanto me quede con la conclusión de que había abandonado el país. En un principio, al enterarme de que su hermano era el mejor fotógrafo en todo Paris, pensé que se podía encontrar con él, sin embargo el investigador privado corrigió mis especulaciones diciendo que ni siquiera Jasper Hale estaba seguro del paradero de su hermana.

Luego de esa decepción decidí seguir en su busca por mi cuenta. Mi música llegaba a cada rincón de la tierra así que ese sería mi medio para encontrarla.

-¿Por qué esa cara hijo?-pregunto Esme una vez que nos instalamos en la cocina.

-Discutí con Edward.- Me miro, esperando una respuesta más completa.- Sobre Rosalie y mis medios para encontrarla.

-¿Qué dijo Edward esta vez para molestarte?- Lo mejor y lo peor de las madres es que conocen a sus hijos como a las palmas de su mano.

-Muchas cosas, entre ellas que Rosalie no regresaría.-Le conteste una verdad a medias y desvié el tema principal.- No entiendo porque le desagrada tanto.

-Recuerda que Rosalie nunca ha sido del agrada de tu hermano.- Esme no estaba enterada de la historia completa y este no era momento para contársela.

En realidad si sabia porque Rosalie no le agrada a Edward. Esme creía que la enemistad entre Rosalie y Edward había sido natural, pero la verdad era otra. Edward había sido el primer en conocer a Rosalie, la cortejo durante meses hasta que por fin ella acepto tener una cita con él pero entonces por cosas del destino me cruce yo en esa cita y todo hizo clic. Rosalie era la mujer de mi vida.

-Esa no es razón para que sea tan negativo.-conteste antes de que notara mi falta de atención en la plática.

-¿Qué canción piensas cantar en los Grammy?- pregunto Esme cambiando de tema a sabiendas de que no conseguiría nada más.

-Aun no estoy muy seguro.-

Había aceptado la invitación de cantar en los Grammy solo porque sabía que Rosalie los vería y aunque la canción no llevara una dedicatoria explicita ella sabría que la cantaba especialmente para ella. Rosalie nunca se perdía ninguna entrega de premios; le gustaba ver cómo iban vestidas las demás celebridades, ver las presentaciones y los ganadores. Era mi única esperanza segura de ella me vería.

Los únicos que sabían acerca de mi relación con Rosalie eran mis padres y Edward, todos los demás creían que mi entonación de las canciones solo se debía a la pasión que sentía por la música.

Tocaron a la puerta y yo fui a abrir.

-Buenas tarde, ¿Se encuentra Edward Cullen?-Una joven de cabello castaño y ojos marrones se encontraba en la puerta.

Estaba molesto con Edward, pero no lo suficiente como para arruinarle una cita.- En este momento no se encuentra pero ya no ha de tardar en llegar, ¿Gusta esperarlo?

-Sí, gracias.- La acompañe a la sala y espere a que tomara asiento para luego sentarme yo.

Edward era un Casanova arrogante pero aun así debía enseñarle que por lo menos fuera él quien pasara a recoger a la chica, no al revés.

-Que poco caballeroso fue mi hermano al pedirle que viniera a buscarlo en lugar de ir él por usted.-un sonrojo cubrió sus mejillas ante mis palabras.

-Eso no era necesario, pues soy yo la que está pidiendo trabajo.- ¿Trabajo? Algo no encajaba correctamente

-¿Qué tipo de trabajo?- le pregunte y ella sonrió al percatarse de mi error.

-Soy representante y escuche por ahí que el Señor Cullen tiene una vacante.- En realidad la vacante que había era para ser mi representante no el de Edward. Mi hermano se había encargado de mi carrera pero ahora que comenzaba a ser un pianista reconocido él ya no se podría hacer cargo.

-¿Me dejas ver tus papales?-hice gesto para señalar los folders que sostenía.

La chica parecía ser honesta, tranquila, agradable, leal y responsable ¿Qué más se podía pedir? Vería el curriculum solo por pura formalidad. La chica ya casi tenía el puesto asegurado.

Me entrego los papeles y me dispuse a leerlos. Me quede en seco al ver un nombre en específico: Jasper Hale. ¡Ella había trabajado con él hermano de Rosalie! Quizás ella sabría algo que podría ayudarme.

-Contratada.-Le dije en el momento que le regresaba sus papeles.

-¿Qué? Disculpe pero yo vengo…

La corte antes de que continuara.-Edward se encargaría de buscarme un representante por eso él anuncio la vacante, al parecer ya no será necesario.

-Pero ni siquiera sabe cuál es mi nombre.- La chica no podía salir de la sorpresa. Ella venia con la idea de ser representante de un pianista que apenas comienza y ahora lo iba a ser de un cantante que ya tenía el mundo a sus pies.

-Isabella Swan, lo leí en sus papeles.- Extendí mi mano en representación para cerrar el trato.- ¿Acepta el trabajo?

-Claro que si.-estrecho mi mano.

-Estupendo.- Me puse de pie y le indique que me siguiera.- Terminaremos de hablar en la cocina, mi madre preparo estofado y no hay ninguno mejor que el de ella.

Entramos a la cocina y luego de las presentaciones con Esme nos sentamos a comer.

-Por favor llámame Emmett y espero que en lugar de tener una relación Jefe-empleado, sea una relación de amigos. Después de todo vamos a pasar mucho tiempo juntos.- Le ofrecí luego de que por tercera vez se refiriera a mí como Sr. McCarthy.

-Solo si me llamas Bella en lugar de Isabella.-Hizo una mueca al pronunciar su nombre.

-Trato hecho.

-¿Te puedo hacer una pregunta?- Mi curiosidad no podía ser contenida por más tiempo. Quizás frente a mí tenia la clave para encontrar a Rosalie.

-Por supuesto.

-El fotógrafo Jasper Hale parece tener una carrera exitosa ¿Por qué no seguiste trabajando con él?- Trate de no ser tan directo y disfrazar el interés de mi voz.

-Oh, Jasper es una gran amigo y yo fui su representante desde el inicio de su carrera, pero aproximadamente hace dos años por cuestiones personales tuvo que abandonar el país y yo no pude acompañarlo.-Bella sonreía al recordar a su amigo. Luego me encargaría de averiguar acerca de su verdadera relación, cuando hubiera más confianza. Por lo pronto había un asunto más importante que atender.

-Espero que no sea indiscreto pero me sorprende que se haya ido al otro lado del mundo solo por una cuestión personal.

-Bueno, teniendo en cuenta que desde ahora seremos amigos, supongo que puedo contarle.- ¡Bingo! Sabía que la chica Swan era la elección correcta.- Todo fue de un día para otro y me pidió que lo acompañara, pero mi madre estaba enferma e irme a Francia no era un opción. Al parecer había surgido un problema con su hermana y él debía acompañarle. Aun hablo con él de vez en cuando pero solo de cosas triviales.


Antes que nada: Mil perdones por no contestar sus reviews esta vez pero era actualizar ahorita sin la contestacion o actualizar hasta pasado mañana o hasta el lunes y no queria hacerlas esperar más...espero que el capi no las alla decepcionado...

¿Entonces? ¿Que les parecio?

En el proximo capi todo se vuelve aun mejor...regresamos a Paris con nuestros protagonistas (en especial Jasper) y una gran sorpresa!

¿Reviews? (Ya subi las imagenes de los gemelos al face y tambien voy a subir las canciones a las que hace referencia Edward al inicio del capi)