Capitulo 2.
Habían pasado 7 años desde que aquella tarde que Kiku había sido azotado por su descuido, desgraciadamente no había sido la última vez que había pasado, y no siempre por las mismas razones. A pesar de todo Francia siempre había tenido cuidado de no dejar una sola marca que pudiera adornar cualquier parte de su cuerpo. El problema era que tenía la costumbre de perderse muy seguido en sus pensamientos, ya fuera en imágenes de su pasado o simplemente en su imaginación, cosa que causaba accidentes o disgustos.
-Kiku, Matthew ya es hora, aru—llamo la voz de Yao del otro lado de la puerta.
Respiro profundamente tratando de controlar sus pensamientos y viéndose en el espejo asegurándose que todo estaba listo.
-¿Estas listo Kiku?—pregunto amablemente un rubio arrodillándose junto a él.
Su nombre era Matthew, era sobrino de Francis, que había quedado huérfano a muy temprana edad al igual que ellos, y había sido enviado a vivir con su tío, que sin embargo no lo había tratado nada diferente de lo que a él y Yao.
-Hai, ¿y usted Matthew-san?—pregunto cortésmente levantándose de su sitio y ayudándole al otro a hacer lo mismo ya que todavía no se acostumbraba a llevar el pesado atuendo de las primerizas de geishas.
-Je, creo que nunca me sentiré listo para esto—sonrió el rubio saliendo de la habitación.
Suspirando salió detrás de el tratando de controlar su nerviosismo.
-Aiyaa, ya era hora, creí que llegaríamos tarde, aru—se quejo el pelilargo totalmente vestido con un atuendo mucho mas sencillo que el otro, que sin embargo se reconocía como el de una geisha en todo su derecho.
-Gomen ne, Yao, solo estamos un poco nerviosos—se disculpo Matt, que era como le decían de cariño, haciendo una pequeña reverencia que Kiku imito.
-No importa, solo dense prisa, aru, hoy es un día importante para ustedes—indico Yao caminando por la casa y hacia afuera donde los esperaba Francis junto a un rickshaw que los llevaría a la casa de té.
Y si que era importante, después de varios años de estudiar las artes de las geishas, Yao había considerado que estaban listos para convertirse en sus hermanos pequeños, y por consiguiente serian reconocidos como aprendices de geishas. No era normal que una geisha tomara dos hermanos pequeños al mismo tiempo, pero Francis que había sido hermano mayor de Yao, se había retirado y convertido solo en la dueña de la okiya en cuanto Yao se hizo popular en las casas de té, y puedo convertirse en una geisha propiamente. Por lo tanto, ya que ambos tenían la misma edad solo separados por unos meses, Yao había decidido que tomaría a ambos como hermanos pequeños.
Subieron al rickshaw que paso rápidamente entre todas las callejuelas hasta para frente a un templo donde anunciaron en el altar sobre su propósito, de ahí se dirigieron Casa de Te Ichiriki que sería donde se realizaría la ceremonia que uniría a Matt y Kiku como hermanos pequeños de Yao. Echando una última mirada a sus aspectos Yao sonrió a ambos y los condujo por la casa de té.
-No estén nerviosos, aru, todo saldrá bien, aru—iba dando palabras reconfortantes a ambos mientras caminaban por los pasillos.
Los pasaron a una elegante habitación donde cada uno bebió tres sorbos de vasos de diferentes tamaños, para Kiku, que ya era hermano de Yao no hacía mucha diferencia, pero Matt que no tenía ninguna relación con ellos había pasado a ser su hermano como si siempre lo hubiera sido. Por pedido de Yao y de ellos mismos, no habían cambiado sus nombres, como era la costumbre, sin embargo Francia les había permitido ese pequeño favor siendo que el también conservaba el suyo de nacimiento.
-Bienvenido a la familia, Matt-san—sonrió Kiku levemente viendo a su nuevo hermano mientras comían una pequeña cena en la casa de te junto con la dueña de esta.
-Jejeje, gracias, Kiku—dijo Matt devolviéndole la sonrisa.
Después de comer, se pusieron en marcha de nuevo, con Yao guiándolos a las distintas casas de te donde tenía algún tipo de relación para presentarlos con las dueñas y demás.
Recorrieron todo el camino a pie, y en varias de las casas les fue invitado a pasar a tomar té, así que fue predecible cuando en una de las casas Matt se disculpo para ir al baño, y Yao lo acompaño temiendo que se perdiera. Kiku los siguió la mitad del camino quedándose en un pequeño jardín donde indico que los esperaría, ambos hombres asintieron y lo dejaron admirando las diferentes flores en el, era un jardín interior que sin embargo contaba con bastante expansión y varias flores y árboles plantados en el. Calzándose los zori dispuesto para poder entrar en el jardín, camino entre las flores y arboles deteniéndose cada cuanto a observar detenidamente uno que le agradara. Llego un momento que se quedo frente a un árbol de cerezos que maravillaba con su sola presencia, tratando de absorber su belleza y lo que este representaba.
De repente sintió como unos brazos se situaban alrededor de su cintura, atrayéndolo hacían un amplio pecho que se pego a su espalda y una voz susurrante en su odio.
-Vaya, vaya, ¿Qué tenemos aquí? Si es un querido aprendiz de geisha.
¿Reviews?
Lo se, lo se soy mala, no actualizo por mucho tiempo, y cuando lo hago, lo dejo aquí, jejejeje
Bueno ya saben si quieren continuación dejen reviews ^_^
Bueno a contestar sus maravillosos reviews!
Junjou-Panic: Arthur pirata eh… pues ya veremos xDD
Jejeje, aquí esta lo conti, asi que ya no tengas ansias ^_^
GoreHetare: Jejejeje, ¿verdad que si le queda a Francis? Una amiga decia que no xDD
Jejeje, espero que te siga gustando la historia ^_^
HimeAzu-chan: Jejeje, si Kiku Geisha, siempre me ha gustado ese concepto, y queria una historia donde nuestro querido Kiku lo fuera, jejejeje, y vere que puedo hacer por lo de Arthur pirata ya que veo que es algo muy pedido.
DarkCat14: Jajajaja, okay okay, me convencieron Arthur pirata, pero si me atoro es tu culpa! xDDD
