Capitulo 3.
Después de visitar todas las Casas de Te donde Yao era recibido, habían vuelto presurosos a la Okiya con el propósito de refrescarse un poco antes de atender a la citas de la noche. Yao se dirigió a la cocina anunciando que comería algo y que trataran de descansar un poco antes de que tuvieran que salir.
Kiku y Matt se dirigieron a su habitación, la cual compartían, y se dejaron caer pesadamente en sus futones agradeciendo que no tuvieran el pelo largo, a diferencia de todas las geishas, y no debieran llevar los complicados peinados que les impedirían acostarse sobre una almohada como lo hacían ahora, a diferencia de ellos, Yao si contaba con el pelo largo y llevaba un peinado complicado que, además que de no le permitía lavarse el pelo diariamente, debía utilizar un soporte de madera con una pequeña almohadilla rellena de plumas que solo le permitía descansar la nuca, dejando la cabeza, y pelo al aire.
-Kiku…—susurro Matt después de unos minutos de silencio.
-¿Si, Matt?—pregunto suavemente, saliendo de sus pensamiento.
-¿Estás bien?
-Si, por supuesto, ¿Por qué lo preguntas?
-Has estado… muy pensativo—vio que el otro hacia ademan de continuar—más de lo normal digo—interrumpió su reclamo—desde que… bueno… desde el encuentro con "ese" hombre.
-No hay nada de qué preocuparse Matt-ni... estoy bien… solo… todavía estoy un poco en shock por lo que paso.
-¿Pero, nada más?—lo miro a los ojos buscando alguna duda en su mirada.
-No, nada mas—susurro tratando de mantener su mirada.
Matt suspiro sabiendo que no le podría sacar nada mas, Kiku era una persona muy reservada y era raro que compartiera sus pensamientos con persona alguna.
-De acuerdo—suspiro—solo… recuerda que siempre estaré aquí si quieres hablar—susurro acercándose para abrazarlo levemente.
-Hai, arigatou, Matt-ni—susurro Kiku devolviéndole el abrazo de la mejor manera que pudo.
Línea-linea-linea-linea-linea-linea-linea-linea
-¡Peter! ¡Maldito mocoso, vuelve aquí!—grito Arthur persiguiendo al niño antes mencionado por todo el barco.
-¡NO, DESU YO! ¡YO NO QUIERO IR A DORMIR DESU YO! ¡QUIERO IR CON USTEDES DESU YO!—exclamo el niño corriendo rápidamente frente al mayor.
-¡YA TE DIJE QUE NO PUEDES! ¡DEBES IR A DORMIR! ¡ESTAS MUY MOCOSO PARA PODER IR CON NOSOTROS!—exclamo, ya enojado, Arthur acelerando su paso.
-¡JEJEJE, ASI SE HACE PETER! ¡CORRE, CORRE!—alentaba un feliz Alfred viéndolos a una distancia prudente.
-¡DEJA DE ALIENTARLO ALFRED! ¡Y MEJOR AYUDAME A ATRAPARLO!
-¡Jajajajaja, el héroe al rescate!—acudiendo a la ayuda del otro interponiéndose en el camino del niño y atrapándolo antes de que pudiera seguir con su carrera.
-¡Suéltame Alfred! ¡No quiero!—se retorcía el niño tratando de soltarse de su fuerte agarre.
-Tch, hora de dormir, maldito mocoso—lo cogió Arthur en brazos dirigiéndose a su habitación.
-Hai... hai… british git—susurro el niño derrotado haciendo un pequeño berrinche.
Arthur suspiro poniendo al niño en la cama, que era muy grande ya que ambos dormían juntos, y quitándole la ropa para ponerle el camisón azul que usaba para dormir.
-Ahora a dormir, y no quiero que esta vez nos sigas, ¿entendido?—susurro subiendo las cobijas para que el niño pudiera meterse debajo de ellas.
-No quiero—se cruzo de brazos volteando el rostro sin moverse de su lugar.
-Peter, hablo en serio, no quiero que salgas de este camarote hasta que volvamos.
-Demo… quiero ir contigo—susurro bajando la mirada con lágrimas en los ojos.
-Peter…—suspiro, sabía que al niño no le gustaba quedarse solo en el barco las noches que él y los demás hombres iban a divertirse, pero era su hermanito pequeño, solo tenía 12 años por dios, y lo protegería por el mayor tiempo posible—te prometo que mañana te llevare a recorrer la ciudad para compensártelo, ¿De acuerdo? Pero solo si prometes quedarte aquí y dormir—susurro con una leve sonrisa.
-¿En serio?—pregunto viéndolo esperanzado.
-Si, en serio.
-¡Okay!—exclamo metiéndose rápidamente debajo de las cobijas.
-Je, así esta mejor—lo arropo cuidadosamente asegurándose que estuviera bien tapado.
-Buenas noches, hermano mayor—susurro el niño bostezando.
-Buenas noches, Peter—susurro el mayor besando su frente.
El niño sonrió ya entre sueños acurrucándose con un conejo de peluche, Arthur sonrió viendo la tierna imagen y salió del camarote apagando las velas al salir.
Línea-linea-linea-linea-linea-linea-linea
-Aiiiya, no puede ser—se quejo Yao dejando de hablar con la recepcionista de la casa de Te que acababan de visitar.
-¿Pasa algo, Yao-ni?—pregunto Matt viéndolo curioso.
-Ese maldito pirata logro una cita, aru—anuncio derrotado.
Kiku sintió su corazón latir rápidamente al oír las palabras que salieron de la boca de su hermano, vería a Arthur-san de nuevo, y tal vez… podría hablar con él. Sonrió levemente para si mismo al tiempo que un pequeño sonrojo se posaba en sus mejillas.
-Estas bien Kiku, aru?—pregunto Yaoi viéndolo extrañado.
-Aa-ah.. mm.. s-si estoy bien Yao-ni—sonrió tratando de ocultar su sonrojo.
-¿Estas seguro, aru? Si quieres podemos faltar a la cita, no me importa que Francis se enoje-aru—pregunto sin dejar de observarlo detenidamente.
-No, estoy bien, no te preocupes, no quiero que Francis-sama se enoje contigo por mi culpa—negó rápidamente.
-Si estás seguro-aru—suspiro—bueno vamos, ya nos deben estar esperando—y con un último suspiro empezó a caminar con los otros siguiéndolo de cerca.
Kiku caminaba lentamente tratando de no quedarse muy atrás y atraer la atención de sus hermanos, ya que a pesar de los avisos de su hermano, no podía esperar para ver de nuevo a Arthur-san, es que… había algo diferente en el, algo que le interesaba, en su corta vida había conocido varias personas por sus estudios y por la ayuda que brindaba a su hermano, pero ninguno como él, y quería saber más de él.
-Llegamos, aru—anuncio Yao tocando suavemente para que una camarera les abriera las puertas.
Los tres se adentraron en la casa de Té con la camarera guiándolas hasta que llegaron a unas puertas corredizas donde se podía escuchar varios hombres platicando y estridentes risas de otros.
-Recuerden lo que les dije, aru—susurro Yao mientras la camarera abría las puertas para que pudieran pasar.
-Hai—susurraron ambos siguiéndolo dentro.
-¡Yao!—exclamaron varios de los hombres en cuanto entraron.
-Buenas noches aru, quisiera presentarles a mis nuevos hermanos pequeños, Matt y Kiku aru—sonrió mientras ambos hacían una pequeña reverencia.
-¡Waaaa, que hermosos hermanos pequeños tienes!—exclamo Alfred acercándose rápidamente para mirarlos más de cerca.
-Jejeje, muchas gracias Alfred-san, aru—se rio levemente Yao ante las ocurrencias del otro.
-Tu debes ser Kiku—señalo al pelinegro—y tu…—se quedo callado viendo al rubio frente a el, pelo un poco largo, piel blanca como la nieve y detrás de unos anteojos unos ojos azul-lila que lo miraban nerviosos.
-El es Matthew, aru—lo saco Yao de su ensimasmiento.
-¿Eh? a-ah… si… y-yo… m-me llamo… A-Alfred m-mucho gusto—tartamudeo con un pequeño sonrojo.
-Mucho gusto, Alfred-san—sonrió Matt viéndolo tiernamente.
-El placer es mio… Mattie—le sonrió de vuelta Alfred abiertamente.
-Yao, que bueno que pudiste acompañarnos hoy, da—sonrió un hombre alto entrando en la habitación.
-Es un gusto estar aquí, Ivan-san, aru—sonrió Yao nerviosamente.
Mientras Matt y Yao estaban ocupados, Kiku se adentro en la habitación, presentándose antes los hombres y caminando entre ellos buscando con la mirada al rubio de ojos verdes. Llegando casi al final de la mesa lo noto sentado tomando sake de un vaso distraídamente mirando hacia adelante, parecía que todavía no había notado su presencia. Con una pequeña sonrisa camino hasta llegar a su lado y se sentó.
-Parece que Arthur-san no se divierte mucho—susurro suavemente tratando de captar su atención.
-¿EH?—casi deja caer el vaso de la impresión—¡Kiku-chan!
-¿chan?—repitió Kiku sonrojándose un poco.
-Si, jejeje, creo que te queda, ¿tu no?—sonrió Arthur viéndolo detenidamente.
-Si, Arthur-san cree que me queda, entonces supongo que es cierto—susurro sonrojado evitando su mirada.
Ahora que se encontraba de nuevo frente a el, y sentí su mirada observarlo atentamente, podía sentir como el nerviosísimo se adueñaba de el rápidamente.
-No tienes por que estar nervioso Kiku-chan, no voy a devorarte… a menos que tú quieras—sonrió acercando su rostro al del pelinegro.
Kiku, ya completamente sonrojado, volteo su rostro para evitar su mirada y que pasara lo mismo que cuando se conocieron.
-Arthur-san no debería hacer cosas tan atrevidas—susurro sin voltearse.
-¿Por qué no? Es divertido ver tus reacciones—podía oír la sonrisa en su voz.
-Por que no es correcto realizarlas.
-Je, estás hablando con un pirata pequeño esas cosas a mi no me importan—pudo sentir como unos brazos se aferraban a su cintura y lo atraían hacia el hombre a su lado.
-Pues deberían, son invitados en este pueblo y como tal deben seguir nuestras costumbres—contrarresto tratando de soltarse del agarre.
-Oh, pero a mí eso no me importa en lo mas mínimo—susurro volteando su rostro para verlo a los ojos—solo me importa, que tu serás mío—susurro acercándose poco a poco.
-A-Arthur-san…-susurro quedándose quieto.
-¡HEY IGGY! ¿¡A POCO MATTIE NO ES HERMOSO?—exclamo Alfred abalanzándose sobre el provocando que soltara a Kiku.
-¡BLOODY HELL! ¿¡QUE CREES QUE HACES BLOODY GIT! ¡MAS TE VALE SOLTARME!—grito luchando contra el agarre del rubio de ojos azules.
Kiku, saliendo de su sorpresa, observo la escena que se producía frente a el con una pequeña sonrisa.
-¡NOOOO, ES HERMOSO! ¡VAMOS DEBES VERLO!—exclamo jalándolo de su lugar y hacia donde se encontraba el otro rubio viéndolos con una pequeña sonrisa.
Kiku rio quedamente, saludando a su hermano y se volteo a seguir entreteniendo a los demás invitados sin poder quitar una pequeña sonrisa de su rostro.
Continuara….
POR FIN!
PERDON POR LA ESPERA! PERO LA ESCUELA NO ME DEJA HACER NADA DESU YO!
himawari-hayashibara: demo… nunca dejaría a mi queridísimo fi divorsiarse de mi desu yo! xDD
y yay sealand! X3
jejjejeje, ay continue asi k no t comeras mis piernas! Y me esconderé desu yo!
Junjou-Panic: jejejeje, no te preocupes, yo se como te puedes perder a veces! xDD
Y kyyya muchas gracias! Me alegra saber que mi fic guste tanto… y… te digo un secreto? Memorias de una geisha también es mi fic favorito! Y de el me insipire para empezar este fic! X3
kodoku Aoi: waaaaa, no hagas huelga de hambre! Hacen daño desu yo! aquí esta!
GoreHetare: aaaaaw, es que no podía dejar a peter afuera, es mi personaje favorito y no podía faltar!
Jejejeje, y si… Yao golpeara mucho mas a Arthur, xDD
Jejejeje, muchas gracias a todos y todas (no ha revisado los profiles de los demás xDD) por sus maravillosos reviews son los k me animan a continuar desu yo! Espero que hayan disfrutado este capitulo y ahora si prometo tratar de actualizar mas seguido! Pero solo con sus animos desu yo!
PS. Perdon por las faltas de ortografía, lo reviso como mil veces pero siempre se me escapa algo desu yo... u.u
