Capitulo 4.

Yay! X3

Y algo k he olvidado:

Disclaimer: Hetalia y todos sus personajes no me pertenecen, si asi afuera nombraría a Sea-kun una nación desu yo!

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-Hermano… hermano… Arthur… ¡despierta desu yo!—llamaba el niño sacudiéndolo para tratar de despertarlo.

-Mmmm… déjame en paz Peter...—murmullo el otro dándose la vuelta para darle la espalda al niño.

-¡PERO PROMETISTE QUE HOY ME LLEVARIAS DE PASEO DESU YO!—exclamo fuertemente el niño subiéndose en la cama para sacudirlo más fuerte.

-Te llevare mañana… ahora déjame dormir…—lo ignoro haciéndolo una señal con la mano para que saliera del camarote.

Molesto, Peter salto fuera de la cama y se dirigió a la puerta ruidosamente parándose en la puerta viendo furioso la espalda de su hermano.

-¡ENTONCES IRE YO SOLO DESU YO!—exclamo cerrando la puerta con un portazo.

-Si, si—susurro Arthur más dormido que despierto acomodándose entre las cobijas.

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Peter todavía molesto subió las escaleras para dirigirse a la cubierta, y asegurándose que no había nadie corrió hacia la salida bajando rápidamente del barco. Echando una última ojeada al barco detrás de el hecho a correr por la avenida principal rápidamente, escabulléndose entre la gente para poder pasar.

Después de caminar un rato por la calles, empezó a olvidar el enojo con su hermano y se dedico a observar maravillado a las geishas que paseaban a su alrededor, así como las diferentes tiendas que había. Tan distraído estaba observando todo que no se dio cuenta cuando tomo una calle desconocida y pronto se encontraba en un lugar completamente desconocido para él.

-¿D-donde estoy desu yo?—pregunto abrazándose a sí mismo sin dejar de caminar y viendo para todos lados tratando de identificar algo conocido.

-¿Estas perdido pequeño?—susurro una voz detrás de el produciendo que se diera la vuelta asustado.

Un hombre alto, de pelo café y barba, así como un antifaz blanco le sonreía viéndolo fijamente.

-E-eh… n-no… yo es exactamente donde estoy desu yo… así que si me perdona me retirare ahora desu yo—dijo tratando de alejarse lo mas rápido posible del hombre.

-Pero yo creo que si estás perdido… ¿ne, Peter?—sonrió mas abiertamente el hombre mientras un peli plateado de ojos morados aparecía frente a el impidiéndole el paso.

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Arthur despertó poco a poco sintiendo inmediatamente los efectos de la borrachera de la noche anterior lo atacaban de inmediato. Gruñendo un poco se sentó en la cama sujetando su cabeza entre sus manos. Después de unos momentos de permanecer en la misma posición se paro lentamente y salió de la habitación dirigiéndose a la cocina en busca de algo para deshacerse de su resaca.

-Jejejeje, ¿todo bien capitán?—rio levemente Elizabetha, la cocinera del barco, viéndolo entrar con pasos pausados.

-Ahora no Elli, y solo dame…

-¿Esto?—sonrió la muchacha poniendo una taza de té frente a él.

-Sí, gracias—sonrío levemente tomando calmadamente sus contenidos.

-Ne, capitán una vez que termine eso, podría ir a despertar a Peter por mí, no ha bajado a desayunar, y un niño en crecimiento necesita desayunar—pidió la mujer volteándose para seguir cocinando en la estufa de metal.

-¿Eh? ¿No ha bajado?... pero no está dormido… estaba solo cuando desperté—dijo sorprendido dejando la taza en la mesa lentamente.

-Oh dios, pero no lo he visto en toda la mañana, ni oído su voz o pasos… ¿Seguro que no está en su camarote?—pregunto claramente empezando a preocuparse.

-No, te digo que desperté solo, creí que estaría aquí abajo...—susurro.

-¿Y no recuerda algo antes de eso? Es inusual que Peter se levante sin más.

-No se… yo…

"!ENTONCES IRE YO SOLO DESU YO!"

Las palabras de Peter le llegaron como una corriente eléctrica causando que se levantara de golpe tirando la silla en el proceso.

-¿Pasa algo?—pregunto Elizabetha acercándose preocupada por su acción.

-Prometí a Peter que lo llevaría de paseo el día de hoy, pero estaba demasiado cansado para hacerlo asi que lo ignore, y debió haber salido del barco solo.

-Bueno, no es tan malo, solo hay que ir…

-¡Capitán!—exclamo de repente un peli castaño de pelo hasta los hombros y ojos verdes interrumpiendo a la mujer.

-¿Pasa algo Toris?—pregunto Arthur suspirando.

-¡EL BARCO DE ANTONIO ESTA EN EL PUERTO!

-¿¡QUE?—exclamo alarmado Arthur subiendo las escaleras que lo llevarían a la cubierta rápidamente, con Elizabetha y Toris detrás de el.

Arthur ya en cubierta, saco un visor de entre sus ropas y abriéndolo observo el barco que estaba anclado a varios muchos metros del suyo, el cual sin embargo era claro que pertenecía a una tripulación Pirata, y lo que era peor a su rival, Antonio.

-Capitán… si Antonio esta aquí… estará en el pueblo con su tripulación… y en el pueblo…-empezó Elizabetha quebradamente.

-Peter, esta solo—susurro dejando caer el visor—¡Toris, Elizabetha, despierten a todos los hombres, digan que los quiero en cubierta en 5 minutos o sino serán tirados por la borda!—rugió corriendo en dirección a su camarote.

-¡Si, señor!—exclamaron los otros dos bajando rápidamente las escaleras que conducían a las habitaciones de la tripulación.

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-P-por favor déjenme pasar desu yo…-pidió tratando de alejarse de los dos hombres que lo estaban acorralando—y-yo no les he hecho nada desu yo.

-Tu no, pero tu querido hermano mayor si, ¿no es cierto Eirin?—pregunto viendo al peli plateado junto a él que solo se limito a asentir con una mirada seria.

-¿M-mi hermano? ¿c-como conocen a mi hermano desu yo?

-Jejejeje, lo siento mocoso, el tiempo de hablar se termino, ahora tu vendrás con nosotros—sonrío el hombre sacando unas cuerdas de entre sus ropas con las cuales ato sus muñecas mientras el peli plateado lo sostenía.

-¡Suéltenme desu yo!—exclamaba el niño tratando de resistirse mientras los hombres lo empezaban a arrastrar por las calles.

-¿Peter-kun?—pregunto suavemente una voz detrás de ellos.

Los hombres y el niño voltearon inmediatamente para encontrarse con un pelinegro y un rubio que los miraban curiosos.

-¿Quiénes son ustedes?—pregunto el ple plateado viéndolos seriamente.

-No creo que eso sea importante ahora, demo el que se estén llevando a Peter-kun de esa manera si lo es...—susurro el rubio acercándose lentamente junto al pelinegro.

-¡Kiku, Matt! ¡Ayúdenme desu yo!—exclamo el niño luchando contra el agarre del hombre del antifaz.

-Oh, ¿y qué van a hacer ustedes dos pequeñas geishas al respecto?—susurro el hombre sacando una espada de entre sus ropas al mismo tiempo que el peli plateado hacia lo mismo—Eirin encárgate de que el niño no escape, yo me encargare de nuestros queridos héroes—susurro empujando a Peter hacia el peli plateado que lo abrazo contra el poniendo su espada en su garganta impidiéndole cualquier posibilidad de escape.

Kiku y Matt miraron a su alrededor, notando en el proceso como la calle se había quedado sola.

-¡Kiku, atrapa!—exclamo Matt tomando dos palos de bambú que había recargado contra la pared y aventándole uno a Kiku que lo atrapo poniéndose en posición de defensa.

-Jajajaja, así que los pequeños geishas creen que pueden defenderse contra un pirata, que lindo—rio el hombre lanzándose a atacar viciosamente mientras los otros trataban de defenderse lo mejor que podían, contando con que con contaban con ningún entrenamiento en peleas.

-Aaaah—exclamo después de un rato Kiku, mientras el palo era sacado de sus manos con un golpe y caía al suelo.

-¡Kiku!—exclamo Matt arrodillándose junto a el y viendo al hombre frente a ellos que los veía con una sonrisa de autosuficiencia.

-Yo les advertí pequeños, pero no quisieron escuchar—sonrío levantando su espada.

-¡NO, DEJENLOS DESU YO, NO LES HAGAN DAÑO POR FAVOR, DESU YO!—grito Peter con lagrimas en los ojos mirando a su captor suplicante que solo lo vio indiferentemente.

Matt y Kiku abrazándose entre ellos solo cerraron los ojos fuertemente esperando sentir el dolor… que nunca vino.

-Je, un gusto verte de nuevo Sadiq.

-¿Arthur-san?—susurro Kiku abriendo los ojos y viendo como la espada del rubio se había interpuesto en el camino de la espada del hombre del antifaz.

-Hola Kiku-chan—sonrío el rubio haciendo un movimiento que hizo que el hombre de antifaz diera un paso hacia atrás, cosa que el rubio aprovecho para ponerse entre él y los aprendices de geisha.

-¡HERMANO!—exclamo el niño felizmente.

-Ahora, ¿Serian tan amables de soltar a mi hermano pequeño?—siseo viendo a los captores del pequeño furiosamente.

-Je, por que no nos obligas pirata de cuarta.

-¡¿Están bien Mattie?—exclamo Alfred ayudándolos a pararse.

-Si, arigatou Alfred-san—sonrío el rubio sin soltar la mano de su hermano.

-Jajajaja, el héroe siempre llega al rescate—rio el rubio sacando su espada y poniéndose junto al rubio de ojos verdes.

-Hmp, si no mal recuerdo yo fui quien los ayudo mientras tu todavía corrías tratando de alcanzarme—gruño el rubio poniéndose en posición de ataque.

-Jajajaja, detalles detalles—rio el rubio haciendo lo mismo.

-Eirin, lleva al mocoso al barco yo me encargare de entretener a estas pequeñas molestias.

-Hai—susurro el peli plateado cargando al niño como un saco de papas y echándose a correr por la calle.

-¡HERMANO AYUDAME DESU YO!—lloro el niño pataleando.

-¡PETER!—exclamo Arthur tratando de correr detrás de ellos, pero Sadiq se interpuso en su camino cortándole el paso.

-Ah, ah, ah, no tan rápido Arthur—sonrío burlonamente atacándolo.

Arthur esquivando la estocada trato de atacarlo de la misma manera dando así inicio a una dura pelea mientras Alfred los veía todavía frente a Kiku y Matt tratando de protegerlos de cualquier peligro.

-¡Arthur-san!—grito Kiku en un momento en que Arthur fue demasiado lento y recibió un corte en su costado que empezó a sangrar enormemente y que callera de rodillas.

-Jajaja, asi que Arthur-san, eh… ¿es tu pequeño amante Arthur?—sonrío burlón Sadiq pasando a su lado y dirigiéndose a los otros.

-Los tocaras sobre mi cadáver—gruño Alfred viéndolo amenazante.

-Alfred-san...—susurro el otro rubio preocupado poniendo una mano en su brazo.

-JAJAJAJAJA, ¿Quién lo diria? Si aquí tenemos a los queridísimos amantes del capitán Arthur y su primer oficial—rio estruendosamente el hombre viendo a Kiku y Matt lascivamente—aun que no los culpo, debe ser genial tenerlos en la cama.

-¡CALLATE!—rugieron Arthur y Alfred al mismo tiempo y antes de que el otro pudiera reaccionar dos espadas lo atravesaron parando su risa.

-Je, asi que aquí acaba todo… s-solo te digo una cosa Arthur—susurro escupiendo sangre de su boca—e-esto lo pagara tu querido hermano—fueron sus últimas palabras antes de caer de bruces al suelo.

-¡Arthur-san… ¿está bien?—pregunto Kiku corriendo a su lado preocupado.

-Je, no te preocupes Kiku-chan, he recibido heridas peores, estaré bien...—sonrío el rubio tratando de calmar al pelinegro—ahora vamos, ¡debemos llegar al puerto antes de que el maldito de Antonio zarpe!—exclamo dando un paso, cuando sintió como la oscuridad se apoderaba de él y como caía lentamente al suelo.

-¡ARTHUR-SAN!

-¡IGGY!

Fue lo último que escucho antes de que la oscuridad lo envolviera por completo.

Continuara…

Okay, por si no lo habían adivinado el hombre del atifaz era Turquia y el peliplateado era Islandia, le puse Eirin, por que según se no tiene nombre oficial, y ese nombre me gusto.

Como ven la historia abanaza un poco ma, descubrimos otra tripulación que esta lidereada por Antonio (Espana) y otros dos personajes de la tripulación de Arthur, Elizabetha (Hungria) y Toris (Lithuania)

Jejejeje, como continuara esto… ni yo lo se xDD

Bueno espero que les haya gustado el cap, pronto continuare, pero claro eso solo si dejan reviews, asi pro fa xDD

Bueno por hoy me despido y los veo en el siguiente capitulo desu yo!