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Jasper Pov
Jasper Hale visita a Alice Brandon.
El día de ayer fue visto al reconocido Fotógrafo Jasper Hale saliendo del departamento, de la igualmente reconocida, Alice Brandon luego de pasar gran parte de la tarde en él. Otra cosa de mención es que salió acompañado de su pequeña y constantemente acompañante…
-¡Rosalie!-La llame irritado luego de leer la sinopsis de la noticia.
-¿Qué sucede?-apareció en la cocina envuelta en una bata, con el cabello recogido y una cara de no haber dormido en toda la noche.
Me sorprendió que esas ojeras amoratadas volvieran a parecer bajo sus ojos; eso quería decir que no estaba durmiendo bien, de nuevo. Estuve a punto de olvidar la razón por la que la había llamado y preguntarle si esos sueños, o más bien, pesadillas volvían a acosarla; pero decidí no intervenir. No la había vuelto a escuchar gritar durante las noches así que no debía de ser nada preocupante. Así que, como no tenia caso sacar ese tema tan doloroso para ella, retome mi antigua posición.
-¿Me quieres explicar esto?- puse el periódico frente a ella.
-Eres una figura pública y escribieron un artículo sobre ti en el periódico ¿Qué más quieres que te explique? – me contesto con sarcasmo sirviéndose una taza de café.
¿Qué acaso no se daba cuenta de la molestia de todo esto?
-Qué gran casualidad que el mismo día que voy a su departamento un paparazzi decide seguirme ¿No te parece?-le conteste con el mismo tono y apatía.
-No empieces Jasper.-se giro con molestia poniendo los ojos en blanco.
-Rosalie no digas que estoy imaginando cosas porque no es verdad.- Le advertí antes de que dijera algo más.
-Alice no tuvo nada que ver con esto.- Alzo el periódico mostrando el articulo y la fotografía.
-No la defiendas.- Arremetí.
-Es mi amiga y confió en ella.-me espeto indignada. ¿Qué es lo que le había dado para que la quisiera tanto? No la conocía tanto y ya lo ponía por encima de mí.
-¿Qué pruebas tienes además de conocerla de que ella no se aprovecho de la oportunidad?
-Llevo tres años conociéndola y en ese tiempo nunca ha demostrado un solo indicio de ser un oportunista.- Su molestia iba en aumento al igual que la mía pero ninguno estaba dispuesto a ceder.
-Alice no es ninguna oportunista.-aseguro ofuscada.- En este momento está al otro lado del mundo ¿De qué le serviría provocar todo este alboroto?
-¿No está el en país?-pregunte sorprendido. La tarde anterior no había comentado nada acerca de un viaje.
Sentí un piquete en el pecho; igual que la tarde anterior cuando no me quiso contar que es lo que la había hecho cambiar de opinión para pasar del ballet al modelaje.
-Ni en el país, ni en el continente.-confirmo Rosalie moviendo su cabeza a un lado y luego al otro.
Se había ido sin decir adiós y sin cancelar nuestra salida a la Torre Eiffel que sería dentro de tres días. Si ella creía que nos tendría en la palma de su mano estaba muy equivocada. Ella no era nadie para tratarnos de esa manera ni mucho menos. Si era capaz de hacer algo así no se merecía tener la oportunidad de pasar tiempo con Allison.
-¿Por qué la tienes en tan mal concepto?-La voz de Rosalie me saco de mis pensamientos.
-Es lo que ella se ha buscado…
-¿Por ser modelo? Eso no la encasilla en ningún lugar.-sus palabras eran fuertes disfrazadas de tranquilidad. Y estaba dando en el clavo aunque no lo supiera.
-No la estoy encasillando, simplemente estoy diciendo lo que veo.- Negué su comentario de inmediato y con algo de brusquedad.
-Y si yo hubiera sido modelo en lugar de cantante o diseñadora… ¿También me hubieras tenido en el mismo concepto que tienes a todas las demás?-Rosalie y sus especulaciones eran más que molestas y aun más porque de cierta manera ella tenía razón.
-Eso es diferente.
-¿Por qué? ¿Por qué soy tu hermana?
-Porque te conozco y sé cómo eres realmente.
-Pues yo conozco a Alice y sé cómo es realmente, ¿Qué acaso mi palabra no tiene valor para ti?
-Si tu palabra no tuviera valor para mí en este momento no estaría aquí.- Lo había dicho como un argumento cualquiera pero como era de esperarse con Rosalie ella se lo tomo a mal.
-¿Qué estas tratando de decir?- En algún otro momento debía decirle que fruncir el ceño no la hacía ver bien.
Coloco ambos manos a cada lado de su cintura.
-No estoy tratando de decir nada.-alegue señalándola con la mano.
-Pues si quieres que lo crea tendrás que ir el sábado con Alice y con la niña a la Torre Eiffel.- sentencio alzando las cejas y abriendo muy bien sus ojos. Ya decía yo que estaba dando demasiadas vueltas.- Es por el bien de la niña.
-Como lo habrás notado yo no pienso de esa manera.- afirme ya con la derrota escrita en la frente.
-No estaré de acuerdo contigo hasta que no hayas pasado un tiempo considerable junto a ella.
-Define "Tiempo considerable"-le pedí a Rosalie sospechando la respuesta desde un inicio.
-Yo decidiré cuando se haya cumplido ese "tiempo considerable"-confirmo mis sospechas antes de salir y dirigirse a monitorear a los gemelos.
Suspire cansado de mi hermana y di un sorbo al café que me había dejado.
-¿Mas amargo no lo pudiste haber hecho?- masculle con sarcasmo al tiempo que hacia muecas.
Me quede pensando en las palabras de Rosalie; mejor dicho, en los argumentos que había dado sobre mis prejuicios con Alice y todas las demás modelos. ¿Pero qué más podía decir? Eso era lo que me había enseñado la vida; primero en Nueva York y después lo confirme con Heidi. Si bien la progenitora de Allison no había sido la primera en mostrarme la fría y banal mente de las modelos si había logrado confirmármelo grabándolo con fuego en mi memoria. La primera y la última con las que había llevado una relación seria habían sido modelos. Ambas hermosas, seguras de sí mismas pero ambas con el corazón podrido y la cabeza vacía. Las que estaban en medio de ellas dos solo habían demostrado tener lo segundo, pero solo porque no les había permitido adentrarse en mi vida. Las había mantenido fuera y solo las utilizaba para diversión. Demostrándoles que el que tenía el control era yo y ellas no tenían ninguna oportunidad conmigo.
Rosalie, los gemelos y ahora mi preciosa Allison eran los únicos que podía considerar mi familia, una familia a la cual adoraba y daría todo por ellos. Allison era la razón elemental por la cual luego de Heidi no había regresado a mi estilo de vida en Nueva York; ella era mi razón de seguir adelante. Y eso a veces me pone a pensar que si después de esa primera modelo en mi vida hubiera estado alguien a mi lado yo no me hubiera convertido en lo que era ahora.
-Te buscan.- La voz hastiosa de Rosalie me saco de mis pensamientos.
-¿Quién es?-pregunte. No había escuchando el timbre resonar por las paredes.
Rosalie hizo un mohín y salió de la cocina. Escuche como subía las escaleras y un minuto después como azotaba la puerta.
Me dirigí a la sala pensando en quien podía ser para que Rosalie actuara de esa manera. La verdad me golpeo como un balde de agua fría.
Ahí estaba ella, de espaldas a mí. Con su cabello negro ondulando hasta su espalda y esa silueta casi perfecta.
-¿Qué estas haciendo aquí?-Logre mascullar hastiado por su presencia en mi casa. ¿No le había quedado claro que era indeseada en este lugar?
Se volteo con lentitud, clavándome sus ojos verdes.
-¡Vaya! La paternidad te ha asentado de maravilla.- Dijo con malicia recorriéndome con su mirada. La única razón que me impedía agarrarla a golpes es que era mujer.- Pero no he venido hablar de eso.- Hizo un gesto despectivo con la mano tomando asiento en la sala.
Era repulsivo verla de nuevo luego de tres años, el tenerla aquí en mi casa, con Allison aun durmiendo en la planta de arriba. Sentía la sangre hervirme y el estomago revuelto.
-Tú y yo no tenemos nada de qué hablar.-Le conteste de manera brusca y agresiva, advirtiéndole que no me provocara.
Quería sacarla de mi casa pero no estaba seguro de poder controlarme al sentirla cerca.
-No pienso igual.- contradijo.
Gracias a Dios no pensábamos igual. Ella había estado a punto de matar a un ser inocente.
-Creo que es más que obvio que no pensamos igual.- Recalque, estirando mi brazo hacia la puerta para mostrarle la salida.- Ahora puedes irte.
-Primero explícame esto. -Exigió desdoblando el periódico que llevaba bajo el brazo.- ¿Qué hacían saliendo del departamento de esa zorrita?- Me hirvió la sangre al escucharla.
¿Cómo se atrevía a reclamar información sobre la niña? Ella es la que había renunciado a Allison y no tenía ningún derecho a entrometerse en la vida de mi hija ni en la mía.
-¿Cómo osas reclamar cosas que no tienes ningún derecho?- Le espete ofuscado.
-Tuve a esa niña en mi vientre, tengo todo el derecho del mundo.- Sus labios pintados de rojo sangre escupieron las palabras con molestia.
-Tú renunciaste a ellos en el momento en que saliste de esta casa y firmaste los papeles, así que no tienes derecho a nada.- explote sin poder contenerme.
Alice era un ángel comparada a Heidi.
-¿Por lo menos puedo saber qué es lo que hace la niña en casa de esa?- pregunto engreída.
Recordé que Allison seguía durmiendo así que me controle para no volver a gritarle.
-No.- conteste sin inmutarme.- Yo puedo llevar a Allison a donde yo quiera.
-Si te revuelcas con esa ramera es muy tu problema pero no lo hagas público.- Su ego estaba herido y eso es lo único que le preocupaba.
-¿Te preocupa que Alice sea mejor que tú en todo los sentidos?-Ahora era mi turno de hacerla rabiar.
-¿Por qué justamente con esa maldita? –Su rostro se convirtió en una máscara de petulancia. Se puso de pie y camino lentamente hacia mí. - Si lo que querías era diversión bien pudiste buscarme y yo te la habría dado.
La fuerza de su interés y su facilidad para ofrecerse me hastío. Ella había caído y yo me había posicionado aun más alto y si me relacionaba con Alice, tanto ella como yo saldríamos ganando; eso es lo que Heidi buscaba impedir con su visita.
-¿Para qué buscarte si ya se la clase de mujer que eres?- declare caminando a su alrededor.- ¿Para que iba a querer te a ti? Alice es mucho más joven, bonita, agradable, sexy, su rostro es glorioso y su cuerpo igual. Su compañía es mucho mejor que la tuya. –Me volvía a posicionar frente a ella para poder contemplar su expresión de fastidio y turbación. Se sentía rechazada.
Camine a la puerta y la abrí esperando que luego de avergonzarla y rebajarla Heidi se fuera con mayor facilidad.
En el momento en que Heidi pasaba frente a mí para irse alcance a tomarla del brazo.
-Sera mejor que sigas manteniendo tu bajo perfil frente a todo esto, porque si no yo me encargare de que tu carrera termine de una vez por todas.- La amenaza antes de soltarla para que se fuera.
Di un portazo y me recargue sobre la puerta. No me relaje hasta que deje de escuchar sus odiosos tacones sobre la acera.
-Apuesto lo que quieras a que ahora Alice te agrada más.- Rosalie cruzo la sala directo a la cocina.
De un momento a otro había tomado una decisión. Ya no intentaría acercarme a Alice solo por Allison si no también por Heidi. Porque con tal de hacerla rabiar y verla retorciéndose de enojo haría cualquier cosa. Tampoco es que fuera un gran sacrificio estar con Alice.
Perdon, perdon, perdon, perdon por la tardanza...la verdd no tengo excusas...solo espero que la espera alla valido la pena!
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