Feliz miitad de semana!..haha


Lucy Pov

Termine de vestir a la niñita y me la lleve a ver una película. Tenía tres años así que no importaba el que no le hubiera puesto crema o la hubiera peinado.

-¿Te gusta mucho ver películas?- Puse mi mejor cara y le sonreí con dulzura.

La niña clavo sus ojos verdes en mí.

Esos ojos eran idénticos a los de Alice Brandon y considerando que ella se la pasaba entrando y saliendo de esta casa durante esta última semana debía suponer que ella era su madre.

Ya todo el mundo tenía la certeza de que Jasper era el padre pero nadie sabía nada acerca de la madre. Quizás Jasper lo había planeado todo para tener una descendencia digna de llevar el apellido Hale, por eso había comenzado a salir con Heidi Lively, pero al darse cuenta de que había una mujer con las mismas características, más joven y más bella, la había cambiado por Alice Brandon. Le había sido infiel a Heidi con Alice y esa era la razón de su repentina ruptura y las vacaciones de Heidi eran por la depresión.

Claro que aún quedaba la duda de en qué momento, Alice Brandon, había estado embarazada pues a sus 18, no había día que no saliera en alguna revista. Aunque bien pudo haber hecho muy poquita panza y distribuir fotografías y programas grabados anteriormente, durante los últimos meses. Otra cuestión que quedaba sin responder era el porqué se acercaba a ellos hasta ahora. Una opción, era que había dinero y contratos de por medio; ella se sacrificaba a tener un hijo de Jasper, le pagaban y fin de la historia, pero con el tiempo le remordió la conciencia y regresaba para engatusar al padre y poder pasar tiempo con la niña. La segunda opción, ellos se habían enamorado, habían tenido una hija, y para proteger la carrera de Alice, que apenas iba en ascenso, guardaron el secreto, y ahora que ella ya estaba consolidada en la cima y podía hacer lo que quisiera sin problemas, decidían dar a conocer el secretito.

¡Esto parecía sacado de un Reality Show! Y de los mejores, pues también estaba la historia oculta de la hermana.

¿Quién había dicho que el trabajo de niñera no era interesante?

-Me gusta verla cuando mi papi está conmigo.- Murmuro dándome la espalda.

Mocosita caprichosa. Tome paciencia de algún lugar y no deje de sonreír. Esta niña podría ser mi boleto de salida.

-Si quieres yo podría decirla a tu papi que venga.- Sugerí.- Así la veríamos los tres juntos como una familia feliz.

Jugar con los deseos internos de los demás. Manipulación básica. ¿Quién decía que estudiar psicología no ayudaba en nada?

-¿Una familia feliz?- Se volteo a verme.

La había estado cuidando durante una semana y era hora de dar el golpe final.

-Yo podría ser tu mami.- Sonreí acariciándole la mejilla.

No sería ningún problema serlo. Con el dinero que tenia Jasper le pondría niñeras a tiempo completo y listo. Si Jasper estuviera feo y viejo me lo pensaría más, pues no podría pagarle a nadie para que durmiera con él en lugar de mí. Eso para mí suerte no era ningún inconveniente. El mayor de los Hale había sido un mujeriego ejemplar, lo cual solo podía significar una cosa; él sabia como tratar a la mujer en todos los aspectos imaginables. Y además, por si no fuera suficiente, Jasper era mucho más que solo guapo. Tenía un cuerpo de infarto, no podía pensar algo en el que no estuviera en perfecta forma; sus brazos bien torneados y marcados, su espalda ancha y musculosa, esos abdominales tan perfectamente esculpidos al igual que sus pectorales. El tono de su piel y sus ojos era perfecto, al igual que su estatura. Las facciones de su rostro parecían hechas a mano y ese cabello rubio ondulado solo era la cereza del pastel.

El único problema de mi excelente plan de vida era una, para nada insignificante, modelo. Si tan solo pudiera decir que era fea pero talentosa y por eso era famosa no había mucho problema. En cambio, la vida me lo complicaba todo; no solo era talentosa, sino que también presumía un buen cuerpo. ¡Qué digo, buen cuerpo! ¡Con un cuerpazo que cualquiera mataría por tener! Y por si no fuera suficiente, además de talento y cuerpazo, también era hermosa. Tan hermosa que de tan solo imaginarlo mi ego se iba por los suelos. Tal vez todo eso no contaría, si su actitud fuera la de una diva detestable, pero ni siquiera en eso me ayudaba la vida, pues resultaba que todos adoraban a la pequeña Brandon.

Los hijos son la vida de los padres, así que si controlaba a la niña, controlaba a Jasper.

Jasper Pov

Estacione el auto en la acera en lugar de meterlo a garaje. Estaba cansado y con ganas de hacer nada.

Suspire cansado antes de pasarme la mochila por el hombro y bajar del auto.

Entre a la casa y me encontré con Lucy, la niñera, y Allison viendo una película en la sala. Tal vez no sería tan mala idea quitar la biblioteca del segundo piso e instalar un cine en casa. Los niños se pondrían felices con la idea.

-¡Papi! –Corrió Allison hacia mí.

Enredo sus piernas a mi cintura y sus manitas a mi cuello. La abrace de su espaldita.

-¿Cuando vendrá Alice?- Fue lo primero que me pregunto.

-Llegara un poco más tarde, tesoro.- Respondí.

La agencia de donde había contratado la niñera se había comprometido a confidencialidad total de lo que la niñera viera o escuchara en la casa. No era necesario reprimir a la niña.

-Buenas Tardes, Lucy. – Salude por cortesía. La actitud de la niñera no me agradaba.

-Buenas tardes, Jasper.- Sonrió coqueta.

Esa era exactamente la actitud que me molestaba. ¿Quién le había dado la libertad de tomarse tanta confianza?

Suspire disimuladamente. Había soportado demasiadas modelos durante el día como para llegar a mi casa y continuar siendo amable a las insinuaciones.

Aún le quedaba una hora antes de irse.

Subí las escaleras sin siquiera mirarla otra vez.

-Papá, la niñera no me agrada.- A mí tampoco, pensé. – Ya no quiero que me cuide.- Yo tampoco quiero que te siga cuidando, pero sucede que tú tía sigue que vacaciones, Coco regresa dentro de cuatro días y Alice, al igual que yo, no tiene tiempo libre durante el resto de la semana.

-Solo será hasta el lunes que regrese Coco, y entonces ella vendrá a cuidarte.- Me senté junto a ella en la cama de mi habitación.

Prendí la televisión sin escoger un canal en específico.

-¿Por qué no me puede cuidar Alice?- Volvió a insistir.

-Porque ella también trabaja toda la mañana.- Repetí mi respuesta.

-¿Y la tía Vera?- Busco otra opción.

-Se está haciendo cargo del trabajo de tía Rose.-

Vera debía de estar realmente estresada, nunca antes se había hecho cargo ella sola de todo y que fuera inicio de temporada lo empeoraba. Rosalie de vacaciones y Alice trabajando como loca; a ella se le había quedado todo el trabajo de las oficinas.

-Yo no quiero que Lucy sea mi mamá- Se quejo Allison, dejándome confundido.

-¿Quién te dijo eso?- Le pregunte amable.

Sin duda estaba molesto pero no podía hablarle mal a Allison.

-Lucy dijo que ella podría ser mi mamá.- Hizo una pausa antes de continuar.- Pero ella no puede ser mi mamá, porque mi mami es Alice.

No supe que decirle. Estaba molesto con Lucy y divertido por su ingenuidad. También estaba confundido por la afirmación de Allison.

Lo que ella quería es lo que yo estaba buscando. Mas no quería apresurarme.

Allison quería a Alice como mamá. Yo la quería como algo mucho más.

-¿Quieres que Lucy ya no venga a la casa?- Desvié el tema.

Ella asintió con un adorable puchero, gesto que había adoptado de Alice.

-Espérame aquí un segundo.-

Allison se quedo viendo la televisión.

-Lucy, puedo hablar contigo un momento.- La llame.

Ella vino de la que soñaba sería su cocina.

Intente no reírme.

-Claro Jasper.- Río.

-Ya no necesito que sigas cuidando a la niña.- Anuncie. Su sonrisa se desvaneció y se puso seria.- Aquí está tu comisión. – Le pague y prácticamente la empuje a la entrada. No iba a darle las gracias por intentar manipular a mi hija.

-Hasta luego.- Me disponía a cerrarle la puerta en la cara, cuando vi como se aproximaba un esplendido Porsche amarillo canario.

-Esta me la vas a pagar.- Amenazo antes de irse.

Lo más que podía hacer era mandarme a la prensa y a eso ya me había acostumbrado.

Espere a Alice en la puerta.

Como siempre venia perfecta. Un pantalón de mezclilla ajustado y unas botas negras por encima de esté, un abrigo negro con una bufanda roja y una boina negra. El frio de octubre estaba haciendo de las suyas. Por ejemplo, me privaba de verla usando vestido.

-¿Piensas poner de moda las boinas, otra vez?- Pregunte a manera de saludo.

Se acerco sonriendo y me beso. Me recargue sobre el marco de la puerta y continuamos el beso. A pesar de que ya la podía reclamar como mía, Alice continuaba maravillándome.

Nos separamos. Alice permaneció un segundo más con los ojos cerrados y los labios entreabiertos.

-¿Debería conocer la razón de que Lucy prácticamente me apuñalaba con la mirada al salir de aquí?- Me preguntó entrenado a la casa.

- Tienes un novio cotizado, deberás acostumbrarte a las miradas de envidia.-Bromeé.

La ayude a quitarse el abrigo y lo demás.

-Es algo a lo que estoy acostumbrada.- Murmuró.

Recorrí sus brazos por encima del ajustado sweater azul oscuro que traía, desde sus hombros hasta sus manos.

-La despedí.- Mencione regresando al tema.

-¿Vas a dejar que cuide yo a Allison?- Se dio la vuelta emocionada.- Desde un inicio te dije que la niñera era maña idea.

-Debes trabajar.- Argumente.

-Solo me queda la sesión de mañana y tendré hasta el lunes libre, Coco ya habrá llegado para entonces y podrá cuidarla ella.- Persistió.

-¿Cómo le harías para cuidarla mañana si tienes sesión?- Repuse.

- La llevare conmigo.- Su vocecita término en ruego.- No habrá problema de que falte al kínder.

-No te dejara trabajar.

-No me importa, por favor, Jasper.- Hizo ese adorable puchero que hacía cada vez que quería algo.- No va a estar bien más que conmigo.

-De acuerdo.- Acepte.

Alice chillo de alegría, enrollando sus brazos alrededor de mi cuello. La tome de la cintura y la alce para poder besarla. Me sumí en la suavidad de sus labios.

Continuamos el beso hasta que la recosté sobre el sofá.

Coloco sus piernas alrededor de mí. Comenzaba a bajar mi mano a su cadera, acariciando cada parte de ella.

-¿Alice?- Llamó Allison desde arriba.

Detuve mi mano sobre su muslo.

Separo sus labios delos míos y su aliento cuando río hizo cosquillas en mi cuello.

-¡Enseguida subo!- Gritó sobre mis labios.

La bese una vez más antes de ponerme de pie y ayudarla a levantarse.

Sus labios estaban enrojecidos al igual que sus mejillas.

-¿Ya comiste?- Le pregunte antes de comenzar a subir lentamente las escaleras.

-Fui a comer con Jacob antes de venir.- Me dijo. Pareció dudar antes de volver a hablar.- Me encontré a Heidi esta mañana.

-¿Qué te dijo?- Pregunte tenso.

-Nada.- Volví a relajarme.- Ya sabes, solo me miro mal.

-Te tiene envidia.- Comente relajando el ambiente.

-Debe tenerla.-

Me beso antes de entrar y abrazar a Allison. Se emociono mucho cuando le dijo que ella la cuidaría el resto de la semana.

-¿Mañana iré contigo a trabajar?- Le preguntó emocionada.

Estábamos los tres sobre la cama y Allison estaba sentada entre las piernas de Alice para que ella pudiera cepillarle el cabello.

-Así es.- Contesto Alice sin dejar de cepillar.

- Quizás hasta podrías tomarte unas cuantas fotos con ella.- Anuncie cuando termine de leer los papales sobre la sesión que tenía al día siguiente en la mañana.

Allison comenzó a brincar emocionaba, mientras que Alice me miraba sorprendida.

Le di los papeles que había terminado de leer, correspondían a la sesión para la línea de Rosalie. Sonrió apenas comenzó a leerlos.

-Nuestra primera sesión fotográfica juntos.- Río Alice.

-Una de las muchas que tendremos juntos.-Corregí.


Los proxs tambn seran mas enfocados en A&J qe en R&E (si es qe asi se le puede llamar...) Cada vez nos acercamos más al regreso de Emmett! Creanme no falta tanto..

En Face ya habia aclarado que intentaria regresar a mi ritmo normal, luego de dos semans de estar desaparecida...y a pesar de que el cap pasado no recibio mucho apoyo (reviews)...ciertas niñitas me convensieron de actualizar...

Por cierto, ya subi una qe otra foto de Ian y Emily...

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