Enjoy!


Rosalie Pov

-Me pareció ver una cafetería en el primer piso.- Menciono como si fuera cosa de todos los días, como si no nos estuviéramos reencontrando luego de 6 años, como si no se diera cuenta de que su voz me detenía el corazón.- ¿Te gustaría tomar un café conmigo?

Su mano ya no estaba en mi mejilla y yo me volvía a sentir incompleta. Por alguna razón tampoco podía despegar mis ojos de los suyos. Gracias a Dios se le ocurrió ofrecerme su brazo pues mis piernas eran de gelatina y quería volver a tocarlo. Enganche mi brazo con el suyo, disfrutando de la fuerza y el equilibrio que me otorgaba.

Íbamos en las escaleras, bajando el primer piso a la ya mencionada cafetería cuando él decidió romper el silencio.

-Sigues tan hermosa como siempre.- Se esforzó en no parecer nervioso.

Hubo un pequeño "clic" dentro de mi cabeza. Emmett estaba coqueteándome, al igual que hace 6 años, o al menos algo parecido. Yo había decido ponerme en manos del destino pero eso no significaba que también seria suave y dócil, yo era más que eso. Dejaría que el juego comenzara al igual que lo había hecho tiempo atrás, con el ligero cambio de que ahora debería de ser el doble de cautelosa, mejor dicho el triple; si las cosas no salían como quería esta vez no sería yo la única perjudicada, habría mas de una persona con lagrimas escurriendo por sus mejillas y con el corazón roto. Además de que no estaba segura de poder levantarme por segunda vez. El que no arriesga no gana, y yo tenía un millón de razones para ganar, sin embargo, ¿Como arriesgarlo todo sin dejar de ser cautelosa?

Levante la mirada y me encontré con sus ojos mirándome con aprensión, y con una dulzura incontenible.

Si él quería jugar, entonces jugaríamos. Él me había dejado y sería más difícil el recuperarme.

Emmett pareció ver un brillo distinto en mis ojos pues sus labios se alargaron en una sonrisa y sus hoyuelos aparecieron, dejándome sin respiración y haciendo flaquear por un segundo mis planes.

-Tu tampoco estas nada mal.- Conteste con toque de altanería, en lugar de agradecer y sonreír con dulzura.

Él pareció entender al instante el cambio de actitud ya que lanzo una carcajada.

Enarque una ceja y lo mire extrañada pero de todas maneras no pude resistir sonreír; había olvidado lo mucho que me gustaba oírlo reír y era mejor de lo que recordaba.

Guardamos silencio hasta después de ordenar un cappuccino cada uno.

Emmett no había dejado de mirarme en ningún momento, como si temiera que fuera una aparición o un invento de su imaginación que desaparecería en cualquier momento.

-Por la mañana en la oficina de Riley vi una fotografía tuya con el disco de Platino, debes de sentirte orgulloso.- Comente con un toque de desdén.

Ya no soportaba su mirada fija que me haría confesar mil secretos en un segundo.

Él le dio un trago a su café y yo seguí recorriendo una y otra vez el borde de la taza con mi dedo índice.

-Es el segundo que recibo. –Añadió a mi comentario dejando de sonreír.- Fue más sencillo de lo que me había imaginado.

-Siempre te dije que triunfarías sin problemas.-Dije por inercia y sin pensarlo.

Cerré la boca de inmediato, mientras menos se hablara del pasado mejor sería todo.

Una sonrisa volvió a iluminar su rostro.

-No fue difícil hacerlo siguiendo tus consejos.- Me guiño un ojo y dio otro sorbo a la taza, yo continuaba jugando con el borde.

-Me halagas.- Sonreí con simpatía.

Sí solo se mencionaba lo bueno del pasado entonces no tendría ningún problema.

-A tu línea de ropa también la va muy según parece.- Opinó, a tal manera de mantenernos en temas de conversación seguros.

-Fue más sencillo de lo me había imaginado.-Repetí sus palabras.- Supongo que en gran parte fue gracias a la ayuda de Jasper y Vera. Y sin una modelo como Alice habría tardado más en darse a conocer.

Me miro con el ceño fruncido por un momento.

-Tener ayuda siempre es bueno.- Secundo con voz suave y hasta un poco pensativo.

Medite lo que podría haber causado su ligero cambio de actitud y en primera instancia no encontré nada, no fue hasta que analice mi comentario anterior que caía en la cuenta de lo que Emmett había observado: Humildad y modestia. Antes nunca hubiera aceptado que mis triunfos en parte se debían a terceras personas.

-Tengo entendido que tu representante trabajo por algún tiempo con Jasper.- Retome la conversación.

-Sí, así es. Bella relevó a Peter Randall, el primer representante de Jasper, luego de que este tuviera que mudarse a Paris.- Me informó.

Tomó el último sorbo de su café, y le vi la intención de pedir otro y simplemente, -como si fuera un acto reflejo-, intercambie mi taza con la suya.

-No tomo café, me provoca insomnio.- Explique ante su mirada de sorpresa.

Esa era una verdad a medias; si tomaba café pero teniendo en cuenta como terminarían mis nervios después de esto lo mejor era ayudarlos un poco.

Emmett sonreía, quizás siendo consciente de que aun sin tomar café había estado dispuesta a acompañarlo a una cafetería.

-Charlotte; esa es la razón por la que Peter se fue a Paris.- Anuncie mientras él le ponía un poco de crema al café. Yo solo había estado jugueteando con el borde de la taza, ni siquiera me había tomado la molestia de prepararlo.- Se casaron hace 5 años.

Me reprendí al recordar lo guapo que se había visto Ian en su traje sonriendo con esa misma sonrisa que tenía Emmett justo ahora.

-La boda debió de ser bastante privada.- Consideró, tomando en cuenta la posición económica de ambos y por supuesto; su trabajo.

-La ceremonia lo fue, la fiesta en cambio se convirtió en algo más comercial.- Me di cuenta de lo fácil que estaba siendo hablar con Emmett.- Ahí conoció Jasper a Heidi, una piedra en el camino.- Apenas termine me mordí la lengua, estaba siendo indiscreta, contadas personas sabían que Heidi era la verdadera madre de Allison y Emmett era bastante perspicaz.

Me miró con los ojos entrecerrados al notar mi desliz, pero al parecer decidió dejarlo pasar.

-Bella y Edward quieren casarse durante el verano.- Anunció, poniendo los ojos en blanco.- Llevan un año comprometidos.

Luego de un momento decidí que era un tema seguro el hablar sobre su familia.

-Debe ser difícil encontrar un lapso en común con tanto trabajo.- Los excuse antes de añadir un pregunta a la cual de verdad quería una respuesta.- ¿Cómo están todos? Me refiero a: Esme, Carlisle, Edward…-Deje que mi voz fuera disminuyendo.

Volvió a mirarme con asombro.

En el pasado tampoco había demostrado demasiado interés en los demás.

-Bastante bien. Esme sigue decorando casas y dirigiendo su club de jardinería, recientemente se hizo cargo del área de beneficencia del hospital en donde trabaja Carlisle.- Me contestó con entusiasmo.

Me obligue a no imaginarnos, a los niños y a mí, dentro de ese marco familiar. Debía de ser paciente.

-Esme tan bondadosa y altruista como siempre.-Agregue, sin pasar por alto el deje de cariño que expresó mi voz.- Y Carlisle tan dedicado a su trabajo.- Indague, con la esperanza de que continuara hablando de la familia a la que alguna vez pertenecí.

-A la única diferencia de que ahora es jefe de cirugía.- Añadió con orgullo.

Estire mi mano por sobre la mesa y sujete la suya, apretándola un poco.

Sonreí; feliz de que por lo menos todo en su vida fuera perfecto, feliz de que él no hubiera tenido que sufrir tanto como yo.

Jasper Pov

Camine por el pasillo hasta llegar a la puerta indicada.

Al entrar reconocí el que antes había sido mi departamento perfectamente inmaculado hecho un desastre. Emily y Allie bailoteaban sobre los sofás color hueso al ritmo de Barbie y el lago de los cisnes, Alice sentada frente al comedor tapizado de fotografías nuestras y Fígaro pavoneándose sobre la barra de la cocina. No había punto de comparación entre este departamento y el de hace 6 años, sin embargo, prefería un millón de veces este sobre el perfectamente limpio y ordenado.

Apenas cerré la puerta tres pares de ojos claros me observaron.

Allison vino corriendo a mí, con Emily pisándole los talones.

-¡Papi!- Apenas llego la alce en brazos.

Vi un deje de tristeza en los ojos de Emily así que con el otro brazo me apresure a cargarla a ella también.

-¿Qué acaso ya no espacio para mí?- Se acercó Alice y se abrió paso entre las dos niñas para darme un casto beso en los labios.

Baje a ambas luego de darles un beso y se fueron a seguir bailando.

-Necesitaremos nuevos sofás.- Comente al tiempo de que me sentaba junto a Alice en el comedor.

-Y también un nuevo comedor.- Añadió entusiasmada por la idea.

Señalo las patas de las sillas rasguñadas por Fígaro, como explicación a mi mirada interrogativa.

-¿Qué haces?- Pregunte al ver mejor todas las fotos esparcidas por la mesa.

-Pienso hacer un álbum familiar, en realidad van a ser varios.- Me explicó y comenzó a señalar los pequeños montones de fotos separados unos de otros.- Uno será solo de nosotros dos, otro será de Allison, otro de los tres juntos y uno más será de todos juntos.

-Rosalie tiene unos parecidos pero solo de los gemelos.- Dije mirando las fotografías que eran solo nuestras.

-Lo sé, yo le ayude a armarlo. Hay fotos desde el día que nacieron hasta ahorita.- Me explicó antes de seguir repartiendo las fotos.

-Me gusta esta para la portada.-Le mostré una de las fotos en donde ella me daba un beso mientras yo reía.

-Lo mismo pensé yo pero quería tu opinión.- Accedió encantada. – Escoge una de estas para la portada del de Allison.-Me tendió un segundo rollo de fotografías.

-¿Dónde está Ian?- Repare luego de darle una segunda vuelta al rollo de fotografías.

-Quería jugar con Henry así que lo lleve a casa de Vera.-

-Esta me gusta.- Le di una donde Allison tenía alrededor de dos años y usaba un abrigo blanco.- ¿Dónde está Rosalie? ¿Entregó la canción?

Dejo las fotografías que tenía en las manos y las colocó sobre la mesa.

-La disquera a la que llevo la canción es la misma en la que trabaja Emmett.- Anunció con cautela.- Rosalie lo vio y se fue de ahí pero él no sabe que ella lo vio. – Se detuvó al darse cuenta de que se había enredado un poco.

Le sonreí para darle a entender que no estaba molesto, solo algo preocupado.

-¿Dónde está Rosalie ahora?

-En su casa, dijo que iba a tomar un largo baño y que necesitaba pensar sobre qué es lo que iba a hacer.

-¿Rosalie dijo eso?- Me extrañe, pues ella era demasiado impulsiva y normalmente hacia las cosas sin pensar.

-Supongo que es consciente de que ahora no solo se trata de ella.- Contestó mirando de soslayo a Emily.

-Creo que haría bien en darle una oportunidad.- Dije haciendo referencia a Emmett.- Me pareció una buena persona.

-Lo es.- Aseguró Alice.- ¿Me dejarías hablar con él?

-No.- Negué de inmediato a sabiendas de a dónde iba a parar todo esto.

-Esperare a que Rosalie hable primero con él y dependiendo de eso me acercare yo para averiguar cómo se siente él ante todo esto. – Insistió buscando la manera de convencerme.

-Dudo que eso suceda pronto.

-Pero y si sucediera.- Replicó con una carita de suplica.

-Estuvimos de acuerdo en no intervenir.

-A menos de que Rosalie lo pidiera.

-Y Rosalie no te lo ha pedido.

-Y si lo hiciera.

-Solamente hasta que Rosalie te lo pida o te dé a entender tal cosa no hablaras con Emmett sobre el tema. – Di por concluida la conversación y aunque ella me hizo un mohín acepto la condición.

Ambos sabíamos que Rosalie tarde o temprano vendría a pedir ayuda, aunque fuera solo de manera fortuita.


Un dia de adelanto..por su apoyo y xq mna probablemente no iba a poder actuaizar...

Ufff! Amamtes de E&R es su tiempo! A&J sigue por ahi...y quizas un poco de E&B&J...

¿Reviews?