¡Perdon por el retraso!
¡Capitulo dedicado a "Aylin" lamento haberte hecho esperar tanto! (Tu reviews es el mas largo que he recibido alguna vez y me encanto!)
Alice Pov
La ultima foto y estarían listos.
-¿Por qué te levantabas por la noche?- La voz de Jasper interrumpió el recorrido de mis manos para pegarla.
-El accidente de mis hermanas ocurrió por la madrugada.- Conteste.- ¿Por qué la pregunta?
-Estuve recordando y me di cuenta de que nunca te lo había preguntado. –Contestó con tranquilidad.
-No me quisieron despertar, el alboroto se encargo de hacerlo.-Murmure, buscando la mejor manera de pegar la fotografía.- A partir de esa noche fue como si la hora se hubiera quedado grabada en mi cuerpo.
-No pretendía hacerte recordar malos momentos.- Se removió Jasper junto a mí.
-No te preocupes, es mejor hablar sobre ello que guardármelo.
-Dejaste de hacerlo.- Reflexiono.
-A partir de que estuvimos juntos y al despertarme por la madrugada no tuve necesidad de pararme, estar contigo me mantenía tranquila.
-¿Ya podemos irnos?- Allison apareció en la puerta de su recamara.- Vamos a llegar tarde.- Rezongo, dando una patadita al piso.
-Rose debe de estar muriendo justo ahora.- Me puse de pie, dejando la fotografía con el pegamento seco sobre la mesa, luego lo terminaría.
-Algún día debía de pasar.- Aminoro Jasper.
Le colocamos una sudadera a Allie antes de bajar a la camioneta.
El camino a casa de Rosalie fue rápido, con la niña sin parar de parlotear en el asiento trasero. La amábamos con todo el corazón pero llegaba el momento en que quisieras ponerle un pedazo de cinta en su pequeña boquita.
Jasper suspiro aliviado al ver a Rose y a los niños esperando en la acera. Tan pronto como subieron el parloteo aumento. Ian estaba emocionado y Lizzy conversaba con Allie.
-¿Vera no quiso venir?- Comente para aligerar el ambiente.
Rosalie estaba realmente pálida.
-Dijo que no quería inmiscuirse en problemas familiares.- Puso los ojos en blanco.
-¿Algún otro invitado?- Cuestiono Jasper.
-Esme y al parecer también Carlisle, no es seguro, tenía una cirugía antes.
Poco le faltaba para meterse debajo del asiento. Al llegar al parque y visualizar a Emmett y a Esme esperándonos su actitud dio un cambio radical. Dejo de jugar con sus manos y alzo la barbilla.
-Cuidado con los detalles.- Ordenó antes de bajar de la camioneta y ayudar a los niños.
-Si mamá.- Se burlo Jasper, haciéndome reír y recibiendo una mirada envenenada de Rosalie, que había alcanzado a escuchar.
-Déjala tranquila.- Intercedí, sin dejar de sonreír.
Alzó ambas cejas incrédulo.
-Un poco de ayuda no le vendría mal.- Rogué.
Después de todo, ella me había ayudado con Jasper en un inicio.
Caminamos detrás de ellas y de los niños.
Apenas estuvieron cerca, Esme se lanzo a abrazarla y decirle cuanto la había extrañado. Juraría que vi a Rosalie soltar una lágrima.
Después de saludarnos los unos a los otros, Rose presento a los niños.
Emmett y Esme los observaban emocionados y nerviosos.
-Ellos son: Ian y Emily.- Ambos niños les dieron la mano.
-Son adorables.- Exclamo Esme.
Jasper Pov
-Todo es tan encantador.- Dramatice, mientras veíamos como jugaban los demás.
Era divertido ver a los niños jugar Futbol con Emmett, Rosalie y Esme. Congeniaron inmediatamente, quizás, era cierto eso de que la sangre llama.
-No seas así.- Se quejo Alice a mi lado.- Las cosas están saliendo mejor a lo pensado.
-No, esto es una mentira.- Aclare y Alice me miro con cansancio.- Si, la situación va bastante bien en cuanto a la mentira de Rosalie sobre la paternidad de los niños. En cuanto se sepa deberán de empezar de nuevo.
-Emmett se lleva bien con los niños y es lo importante.
-Lo está llevando bien, falta ver cómo reacciona al saber que él es el padre.
-Se lo tomara de buena manera, de una excelente manera diría yo. Tendría la familia que desea.
-Del día a la mañana, como si de un cuento de hadas se tratara.-La pelota se acerco a nosotros y callamos hasta estar seguros de que estaban lo demasiado lejos para no escuchar.- Me preocupa la reacción con Rosalie, por cierto.
-No entiendo.- Alice frunció el ceño.
-El hacer que conviviera con ellos y no decirle que era el padres; es ponerlo a prueba.
-Emmett debe entender la posición de Rosalie.
-Es impulsivo y pasional; lo primero que vera es que le mintió y lo estuvo probando. Se molestara cuando ella no sepa contestarle que hubiera hecho si los resultados hubieran sido negativos. Lo pensara mejor y se dará cuenta de la realidad.
-Las palabras de la pelea ya estarían hechas.- Concluyó Alice por mí.
-Buscara la solución.- La tranquilice.
-Y las complicaciones continúan.- Suspiró, acorrucándose contra mi costado.
Emmett Pov
Abrí la puerta para Esme.
-¿Qué tal les fue?- Edward nos esperaba en el recibidor junto con Bella, que lo veía molesta; habían vuelto a discutir.
-Los gemelos son encantadores.- Se alegro Esme por el interés de Edward, ella no notó lo acido de su voz.- Son tan parecidos a Rosalie.
-Demasiado diría yo.- Masculló entre dientes.- Rosalie debió de estar feliz de verte.
-Al igual que yo a ella.- Contestó.- La maternidad la ha vuelto radiante.
-Subiré a darme un baño.- Me aleje de ahí, antes de que le diera un golpe a Edward por sus inapropiados comentarios. – El jugar con los niños me ha dejado deshecho y lleno de polvo.
-Hacía años que no te veía tan feliz como esta tarde, me alegra que Rose haya vuelto.- Fueron las palabras de Esme.- Te iré a preparar algo de cenar.
Al entrar a la que era mi recamara de toda la vida, me desparrame sobre la cama. El baño podía esperar cinco minutos.
No podría describirse como un sueño lo que sucedió después, era más bien la proyección de recuerdos y frases con un significado escondido, algo que mi subconsciente quería que supiera.
Rosalie se queda a mis espaldas, su expresión fría desentona con las flores de Mayo. Lo arruino seis años atrás sin importarme el dolor que traería.
"Rosalie Hale adopta a sus sobrinos" Me veo leyendo un titular en las noticias. Rosalie vive en París desde hace 7 meses y ya es madre.
Alice camina a mi lado por las calles de Nueva York, hace un año.
Ella sonríe y cuelga el teléfono.
-Niños.- Menciono acerca de la llamada.
-Se podría decir que son…mis sobrinos.- Duda y yo lo paso por alto.
Nos alejamos entre la gente.
La casa de Jasper es enorme, su hija está sentada conmigo en la sala y platicamos.
-Sí, siempre juego con mi prima, pero ella se fue de vacaciones con mi tía Rosie y su hermano Ian.- Su manita señala una fotografía.
Rosalie sonríe junto a Ian y Emily, la fotografía refleja la alegría y el amor que siente por sus hijos.
Allison picotea mis hoyuelos con sus deditos.
Camino con ella en brazos por la calle.
-Yo tengo un gato, se llama Fígaro.- Sigue entretenida por los agujeros de mis mejillas.- La nariz de Ian se pone graciosa cuando se queda mucho tiempo con él.
-¿Estornuda mucho?
-No, su nariz se pone como la del reno de santa. –Con una de sus manitas toca la punta de su nariz.
-Rodolfo el reno.
Ella asiente sonriendo.
-Él también tiene hoyitos en sus mejillas.- Comenta mirándome de lado. -Ian cuando se ríe tiene hoyitos en las mejillas igual que tú.- Esta vez sus manitas golpetean sus propias mejillitas, volviéndolas un poco más rojas.
-Son tan parecidos a Rosalie.- Escucho las palabras de Esme, resuenan en mi cabeza.-La maternidad la ha vuelto radiante.
La imagen de Rosalie embarazada me golpea como un balde de agua fría, las fechas encajan y los detalles las unen.
La misma fotografía aparece en mi mente, esta vez estoy yo en ella, sonriendo con los mismos hoyuelos de Ian y Emily.
Abro los ojos y de un salto salgo de la habitación.
La dude me carcome el alma, me corroe las venas y siento que mi cabeza estallara en cualquier instante. La intuición es lo que me hace seguir adelante.
Oigo la voz de Esme preocupada a mis espaldas pero yo ya estoy en el auto.
No hay nada coherente en mi cabeza.
Detengo el auto y rezo porque los niños estén dormidos, sé que no será sencillo.
Rosalie abre la puerta ante mis incesantes golpeteos. Con tan solo mirarme ella también sabe que algo va mal.
-¿Estas bien? ¿Qué sucede?- Se alarmó.
Abre la puerta por completo para dejarme pasar.
-Quiero la verdad.- Exigí sin contenerme.
Rosalie Pov
Me congele en mi sitio sin saber que hacer o pensar.
-Baja la voz, los niños están durmiendo.- Intento ganar tiempo y recobrar la calma aunque de antemano sé que es caso perdido.
-¡Eso es lo que quiero saber! ¿Solo son tus niños?- Masculla lleno de ansiedad.
Su frente esta perlada por una fina capa de sudor y comienza a caminar de un lado otro, puedo ver el esfuerzo que hace para no perder el control y romper los objetos a su paso.
-No sé a qué te refieres.- Me escabullo, poniendo un sofá de por medio.- Lo mejor será que te vayas y hablemos cuando logres tranquilizarte.- Hago un esfuerzo descomunal para mantener mi voz firme.
-Sabes perfectamente a que me refiero, detén tus rodeos y deja de intentar esconderte detrás de tus mentiras.- Su mirada era fría y despiadada.
La verdad duele; siempre lo supe, pero nunca me había lastimado tanto. Estaba sufriendo daño colateral y quería que se detuviera. Quería despertar en Paris con Jasper a mi lado diciéndome que era un mal sueño. Me pellizque una y otra vez la mano hasta que decidí afrontar que esto no era un sueño, ni siquiera una pesadilla o una jugarreta producto de mi mente. Emmett estaba en la casa, buscando respuestas y furioso porque le hubiera mentido.
-¿Qué es lo que quieres que te diga? ¿Qué son tus hijos?- Lo mejor era dar la cara y hacerme cargo de mi errores.- Estupendo, Emmett, los gemelos son tus hijos, tu eres su padre.
Las palabras sonaron vacías y sin consideración, así no debieron de haber sido las cosas. Emmett debería de estar feliz y sonriendo, y yo hubiera tratado la situación con la delicadeza que se merecía. En cambio, aquí estábamos ambos, ninguno tenía el control sobre sí mismo; Emmett estaba confundido y lucia como perdido, yo me moría de miedo.
-¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué te fuiste?- Escupió entre dientes.
La agonía era palpable en el ambiente.
-Yo te amaba y tú a mi no, me habías dejado, el tan solo pensarlo me destrozaba. No podía criar a un bebe contigo sabiendo que no me querías y que estabas ahí solo por obligación.- Los sollozos salían de mis labios ya sin poder contenerlos más tiempo.
El hueco en mi pecho se volvió a abrir y solté un jadeo al sentir los tirones llevándome a la agonía y la desesperación lentamente.
-¡Regresaste y aparte de todo tuviste el descaro de ponerme a prueba!- Soltaba gritos ahogados. Sus ojos estaban enrojecidos y húmedos.- ¡Preferiste ponerme a prueba que decírmelo!
-Quería ver si seguías siendo el mismo.- Solloce, en tanto el pánico corría por mis venas.- Compréndeme, lo hice por los gemelos, debía de estar segura de que no habías cambiado.
-Pues ahora me conocerás de verdad.- Su voz era tan fría y dura como el mármol. Por primera vez en mi vida no me hacía sentir segura, su voz no me hacía sentir mejor.- Si no quieres perder a los niños vendrán a vivir conmigo.
-No los puedes alejar de mí.-Me sentí colapsar, él no podía hacerme esto, él no podía quitármelos. Me arrodille frente a él, haría lo que fuera por tenerlos a mi lado, sujete su pantalón y suplique.- No te los lleves, por favor, por lo que más quieras. No me los quites. Sé que hice mal y cometí todos los errores posibles, Emmett, me arrepiento, te juro que he estado arrepentida cada día de mi vida desde que me dejaste. Hare lo que sea.
-Cuando digo "vendrán" también me refiero a ti.- Replicó, soltándose de mi agarre y saliendo de la casa.
Me quede de rodillas, no tenía fuerza suficiente para levantarme. Las lágrimas surcaban mis mejillas sin pausa alguna.
Lo qe muchos esperaban...con algo qe muchas soñabas...por lo qe se qedaban sin uñas...el momento climax qe TODAS qerian leer...
espero haber estado a la altura de sus expectativas...haganme feliz con muchos reviews y actuazalizare pronto!
¿REVIEWS?
