¡Perdn, perdon, perdon! ¡Disculpen la tardanza!
CAPITULO ESPECIALMENTE PARA AYLIN Y PAUU! LAS ADORO! A USTEDES Y A SUS HERMOSOS Y LARGUISIMOS REVIEWS! :D
Rosalie Pov
Me encontraba mirando por la ventana de la habitación, Ian y Emily jugaban en el patio trasero.
-Es hora de que bajes.- Emmett entro a la habitación, a su habitación.
Era nuestro primer domingo familiar y nos encontrábamos en casa de Esme y Carlisle. Habíamos llegado desde muy temprano y luego de un tranquilo desayuno con sus padres, los niños se habían ido a jugar bajo la supervisión de sus abuelos y Emmett, yo había querido subir y reencontrarme con la gran cantidad de recuerdos que escondían estas cuatro paredes. Todo se veía a media luz, que iba en aumento.
-¿Ya llegaron Edward y Bella?- Me gire lentamente.
Nuestra relación, tal como: Emmett y Rosalie, se encontraba algo así como en pausa momentánea. La habíamos dejado en segundo plano, en tanto solucionábamos la cuestión de la paternidad.
-Edward viene retrasado, el caos de Nueva York.- Excuso a su hermano, como cada vez que se resistía a convivir con nosotros.- Pero Bella ya está aquí y no llego sola.
Algo en su voz y en su resplandeciente sonrisa me dio a entender que esas eran excelente noticias.
-¿Jasper vino?- Pregunte emocionada, caminando hacia la puerta.
Ligue inmediatamente las palabras Domingo Familiar con el único pariente de sangre que consideraba completamente de mi familia.
-Trajo compañía.- Escuche decirle pero ya me encontraba bajando las escaleras.
Jasper y Alice estaban platicando con Esme, de espaldas a las escaleras, por lo que no me vieron llegar. Me extraño que Allie no estuviera con ellos, el sonido de una risa y gritos infantiles provenientes desde el patio me corrigieron.
Me lance a abrazar a la espalda de Jasper. Justo como cuando éramos adolescentes y nos alejábamos el uno del otro por mucho tiempo.
La risa grave de Jasper lleno la habitación.
Esme y Alice nos miraban encantadas.
-Parece que tuvieras 17 otra vez.- Rió.
-Déjame.- Me separe de su abrazo y deposite un pequeño golpe en su hombro.- Te voy a demandar por abandono.
-¿No hay abrazo para mí?-Se quejo Alice.
Me abalance hacia ella.
-Y a ti por cómplice.- Reclame.- Ni siquiera una llamada de mi modelo favorita.
-Creímos que sería mejor darles su espacio.- Se disculpo Jasper saliendo a su defensa.
-Además de que estuvimos bastante ocupados organizando.- Los ojitos de Alice brillaban.
-¿Organizando qué?- Intervino Emmett, bajando las escaleras.
-No seas entrometido.- Lo reprendió Esme, haciéndonos reír a todos.
-Les diremos más tarde.- Dijo Alice.- Ahora quiero ver a mis pequeños traviesos.
-Se han portado muy bien.- Los defendió Emmett.
-Deja que entren en confianza por completo.- Advirtió Alice.- Conmigo también eran un angelitos antes de que me convirtiera en tía oficial.- Añadió, guiñándole un ojo a Jasper.
-¿Qué ha pasado durante esta semana? No sé que es del mundo de ahí afuera.- Repuse, después de que Jasper saludara a los demás y regresara a mi lado.
El resto de la familia jugaba con los niños.
-Difundimos entre la prensa la noticia de que estabas de vacaciones, razón por la que los medios se encuentran dispersos y tu nueva residencia en el anonimato.- Me explicó.- No hay ningún problema con la línea de ropa y tienes una gran fila de peticiones para composiciones. Leave out all the rest está teniendo mucho éxito.
-¿Ya salió al mercado?- Pregunte sorprendida, nadie me había dicho nada.
-Alrededor de hace tres días.
Guarde silencio, preguntándome porque Emmett no me había dicho nada. En realidad, la última semana no habíamos hecho más que hablar acerca de los niños.
-¿Cómo van las cosas?- Indago Jasper.
Normalmente él era excelente andando en campo minado, ahora se mostraba cauteloso. La mayor parte de la culpa era mía; mis cambios de humor últimamente habían tensado demasiado las cosas.
-Bastante bien diría yo.-Dije, haciendo un recuento mental de lo que había sucedido durante la semana.- Emmett está haciendo un trabajo maravilloso ganándose a los niños. Ian y él se apoderan de la televisión y sus gritos se escuchan por toda la casa cuando su equipo va perdiendo. Nunca creí que podría escuchar a Ian tan emocionado por un partido de tennis.
Jasper alzo las cejas sorprendido. Él nunca había sido capaz de hacer que Ian se sentara a admirar el revés de Federer.
-La energía de Emmett es contagiosa.- Fue su conclusión.
-Además de que saca a relucir su lado femenino cada vez que se acerca a Emily. Ayer, por ejemplo, dejaron la cocina echa una porquería luego de que intentaran hacer una pastel de chocolate. Incluso se sienta con ella a ver los recitales y le prometió llevarla a uno.
-Me alegra que las cosas estén yendo tan bien. –Jasper dudo antes de continuar.- ¿Y sobre ustedes?
-No hemos aclarado esa parte aun.
-¿Es bueno o malo?
-Supongo que por el momento está bien. Hay asuntos más importantes que atender.
-El corazón es un punto importante-replico él.
-Me refiero a que primero quiero que el asunto de los gemelos este arreglado; una vez concluido eso me ocupare de mi misma.
-Edward acaba de llegar.- Esme se aproximo a nosotros.- Iré poniendo la mesa para que pasemos a comer.
-Te ayudo.- Me levante, dejando solo a Jasper. No por mucho tiempo pues Emily ya se dirigía hacia él.
Fui con Esme a la cocina.
-Me hace tan feliz ver la relación que tiene Emmett con los niños y como día a día se va fortaleciendo.- El tono de Esme era tan amable y sincero a la vez.
-¿Cómo crees que serian las cosas si no me hubiera ido?- La pregunta salió incluso antes de que pudiera razonarla.
-No tiene caso quedarse atrapados en el hubiera. El pasado no se puede cambiar y es mejor enfocarse en el presente-Esme coloco su mano sobre mi hombro.- No solo les des a los niños la oportunidad de ser felices.
-¿A qué te refieres?
-Todo este tiempo has estado poniendo a los niños por sobre tus necesidades. Es necesario que de vez en cuando nos procuremos también a nosotras.
-A veces siento que fue al revés- replique.- Como si hubiera hecho lo que mejor era para mí. Salir huyendo no era lo mejor para los niños, lo correcto hubiera sido quedarme y afrontar las consecuencias.
-Estas haciendo lo correcto ahora, y es lo que importa.
Esme me dio un reconfortante abrazo.
La comida transcurrió en una amena charla sobre temas superficiales.
A la cabeza de la mesa se encontraba Carlisle, -tal y como siempre lo recordaba-, a su derecha se encontraba Esme, seguida de Emily, yo, Emmett, e Ian. A la izquierda de Carlisle estaba Edward, Bella, Alice, Jasper y Allison. Mientras que a Emmett y a mí nos tocaba de a un niño a la hora de cuidar, alimentar, atender y limpiar; Alice y Jasper se daban el gusto de turnarse a Allison, hoy por ejemplo, era el turno de Jasper de hacer comer a su princesita caprichosa.
-¿Por qué no invitaste a Jacob a comer? Él se ha ganado a pulso el pertenecer a la familia.- Pregunte, al sentir ese pequeño sentimiento de nostalgia hacia Jacob. No es que me fascinara su presencia, pero me agradaba reñir con él y hacia algo más de un mes que no lo veía.
-Lo hice, pero dijo que este era un encuentro meramente familiar oficial- Alice hizo un puchero para despistar la mirada de soslayo que lanzo hacia Bella, mirada que iba solo para que yo la captara.
-Son primos políticos, él es de la familia- repuso Jasper, al momento en que Allie disparaba un chícharo a la cabeza de Ian y este se lo regresaba.
Bella alzo la mirada intrigada por el parentesco.
¡Bingo! Bella y Jacob se traían algo.
Alice pareció satisfecha al notar que había entendido el mensaje. Me guiño un ojo antes de susurrarle algo al oído a Jasper.
-Allison aun no ha terminado sus vegetales.- Le susurro Jasper de vuelta, logrando confundirme.-
-Oh, vamos. Ella tiene el resto de la noche para acabárselos y yo simplemente me estoy quedando sin uñas que morder.
Al parecer había sido yo la único al pendiente de su cuchicheo, por eso en el momento en el que se levantaron los demás los miraron con sorpresa.
-Alice y yo quisiéramos hacer un brindis- Jasper uso ese tono solemne acompañado de su acento sureño, su arma letal, con la que caían hombres y mujeres por igual a sus pies.
-¿Por qué brindamos?- Quiso saber Emmett una vez que estuvo de pie y con la copa en la mano.
-Porque esta maravillosa mujer acepto casarse conmigo- Anunció, besando la mano de Alice.
Los festejos y las felicitaciones no se hicieron esperar, el comedor salto en una explosión de efusividad incontrolable. Niños y adultos soltábamos grititos dando brincos de felicidad.
Jacob Pov
-Otro tequila- Pedí al barman en turno.
Un jovencito, probablemente apenas con la mayoría de edad, vestido todo de negro y la playera con el eslogan del bar, la nariz ganchuda y restos de acné, dejo el preciado líquido de tono ambarino frente a mí.
-¡Vaya, hombre con corazón destrozado! Me gustaría seguir cuidándote y todo ese rollo de los chaperones, sin embargo, debo irme.- La chica de ojos lindos tomo su cartera dispuesta a pagar.
-¡Espera!- Grite, sujetando su mano. Me sorprendí de haberle atinado a la correcta, hacia ya un buen rato que mi vista se había duplicado.- Pide lo que quieras yo invito y te contare mi historia; para que no te aburras.
La chica soltó un suspiro y mirando el techo volvió a tomar asiento.
Entre al bar sin compañía y ahora me encontraba con una chica hermosa con ojos preciosos. Recuerdo que al tomar asiento en la barra ella ya estaba ahí y yo, sabiendo a lo que iba, le pedí que fuera mi chaperona pues estaba dispuesto a perder el conocimiento. La chica al principio pensó que era una broma, fueron necesarios unos 20 minutos para que diera por sentado que había hablado en serio.
-Tú, tráeme un vodka con jugo de naranja- Le ordeno al pobre chico que la miraba como si viera a la mismísima Alice Brandon.- Y tú, comienza por tu nombre- Me indico.
La chica tenía actitud, además de belleza. No estaba seguro de porque sabía que era hermosa, apenas y alcanzaba a distinguir sus facciones, a excepción de sus ojos brillantes color caoba y su liso y perfecto cabello negro todo lo demás estaba difuminado. Sin embargo, podría llegar a apostar mi auto nuevo a que aquella era la chica con agallas más guapa que había visto en mi vida.
El alcohol estaba haciendo estragos en mi cuerpo y sabía que a la mañana siguiente la resaca no permitiría que me levantara de la cama.
-Black, Jacob Black.- Extendí mi mano y ella la estrecho con firmeza.
-Encantada de conocerte Jacob- Sonrió mostrándome su perfecta dentadura.- Me hubiera gustado que estuvieras sobrio.- La escuche mascullar pero ya no me fiaba de mis sentidos.
-Veras, no hay mucho que contar; te hare un breve resumen- La chica acerco sus rostro, por lo que supuse que mi lengua había comenzado a trabarse. Vaya manera de hacer el ridículo frente a una chica tan linda.- Soy representante de Alice Brandon, quien a su vez tiene una hija con Jasper Hale, su cuñada es Rosalie Hale, madre de gemelos y novia de Emmett McCarthy, él tiene a su hermano mayor Edward quien es ¡Novio de Bella!, que alguna vez trabajo con Jasper, novio de mi prima Alice.
La chica arqueo una de sus cejas. Sorprendida o confundida, no había manera de saberlo.
-Yeah, mi vida está llena de estrellas. No te distraigas con los parentescos.- Dispense con mano.- Le hice un favor a Rosalie, no es de mis personas favoritas en el mundo pero me simpatiza y le tengo algo de miedo a su hermano, razón por la que me encontré por causas del destino con Bella. Nos conocimos, simpatizamos y salimos un par de veces. En ningún momento a nadie se le ocurrió decirme que estaba comprometida; por lo que caí como un tonto en sus redes y me enamore. O al menos eso creí hasta que hoy ella quiso dejar las cosas claras para que no hubieran futuros mal entendidos, provocando de esa manera que yo perdiera toda esperanza de llegar a conquistarla algún día. – Termine con un lastimero suspiro.
La chica vacio de un último trago su vaso y sonrió con suficiencia.
-¡Oh, vamos! No sientas lastima por ti mismo, al menos Bella ¿Ese era su nombre?- Asentí con la cabeza recargada sobre la barra.- Bella fue sincera contigo y no quiso acerté daño.
-De todas maneras duele.
-¿Quieres saber que es dolor? Que tu novio de secundaria se comprometa contigo al mismo tiempo que te engaña con tu prima, eso es dolor.- Se tomo lo que quedaba de mi vaso.
Solté un largo silbido.
-Además, tú no estas enamorado de Bella.- Mis cejas se tocaron.- Es un enamoramiento, un capricho pasajero, ya se te pasara.
-¿Quieres conocer mi penthouse?- Fueron mis últimas palabras antes de que todo se pusiera negro.
Jacob me cae bien cuando no esta de entrometido con Bella y Edward ;D
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