SEPARACIÓN (II)

Querido Diario:

Hoy discutí con Eric sobre su nueva actitud hacia mí; confieso que sufro de dolor luego de haber escuchado aquellas dolorosas palabras que extrañamente no resuenan en mi mente, como si esas palabras fueran en realidad producto de una tinta invisible.

¿Me estaré volviendo loco si confesara que no puedo odiarle aún con el corazón roto debido a que mi sexto sentido me advierte que él me mintió? Más bien creo que no.

Como lo he advertido desde varias noches, él me está ocultando algo… Y por alguna poderosa razón no es una infidelidad lo que me oculta, sino algo turbio. ¿De no ser así, qué otra cosa sería la razón de ese presentimiento que me encoge el corazón últimamente cada vez que estoy cerca de él?

Tengo que saberlo. Necesito saberlo.

Y debo saberlo… Porque sólo así sabré qué está pasando a mi Eric y ayudarle.


Kyle alzó su rostro hacia el cuaderno café que había hallado en la mañana; Stan le había aconsejado que fuera prudente y que devolviera el diario a Cartman antes de que surgieran más problemas, pero el pelirrojo sabía que ese diario contenía información vital para comprender la actitud de su amado.

¡Carajo, tenía que leer ese diario y lo hará justamente ahora!

El chico cerró su diario y lo guardó en su mesa de noche; luego tomó el diario que estaba asentado a lado suyo, fue a su cama y lo abrió.

Las primeras páginas hablaban de toda clase de pendejadas que había hecho en su día, incluyendo su noviazgo fugaz con Wendy; luego, como a la mitad, hablaban de su relación con él, a quien amorosamente refería como "Kylie", "mi ángel", "amor de mi vida", "pie de arándano" y otros tiernos apoditos.

¡Qué gratos recuerdos tenía el pelirrojo de sus salidas continuas después de la escuela hacia Denver! El joven no podía evitar sonreír mientras, ya a altas horas de la noche, leía las páginas repletas de poesía, apodos, anécdotas tiernas y divertidas.

Pero su sonrisa desapareció y su semblante se turbó al leer la siguiente página que, sin duda alguna, le daría la razón a su sexto sentido gracias a las evidencias de lágrimas disueltas con la tinta azul de su pluma.


Diario:

Hoy he recibido una visita de lo más indeseable… He recibido la visita de Scott Tenorman, mi medio hermano.

Dios… No soporto tener que relatar esto…

Simplemente no puedo ni tengo las palabras para describir lo que me ha pasado… Solo puedo decir que mi madre y yo hemos padecido el mismo dolor que Kyle aquél día en que abusé de él…

Todo pasó muy rápido: Una escopeta, los golpes que mi madre recibía, la vejación que yo presencié impotente mientras estaba amarrado en la silla, las amenazas de muerte, mi violación...

¡Dios!

¡Carajo! ¿Por qué no lo maté cuando tuve la oportunidad hace unos años? Pude haber evitado todo esto...


Kyle se llevó una mano a la boca y lloró.

¡Scott Tenorman! ¡Debió habérselo imaginado!

El medio hermano de Cartman era el que estaba detrás de todo lo triste que había sucedido desde hacía dos semanas. Ese malnacido había violado a Eric, le había hecho el mismo daño que conocía muy bien.

El joven pasó a la otra página; le llamó poderosamente la atención la fecha en que estuvo escrita. Al parecer habían pasado cinco días desde ese incidente.


Diario:

Hoy tomé una dura decisión que afectará a ese tierno ángel para toda la vida; no quería hacerlo, pero tenía que.

Scott había leído este libro de secretos; eso nos confirmó a ambos dos cosas: Por un lado, mi sospecha de que Kylie y yo fuimos observados en el bosque mientras teníamos relaciones sexuales… Y la sospecha de Scott de que mi ángel pelirrojo era mi punto débil y el tesoro más preciado que poseo.

Maldita sea la hora en que conocí a ese hijo de perra.

El malnacido quería ir a por él, lo podía ver en sus ojos, y por eso yo me rebajé. ¡Yo, Eric Cartman, me rebajé y le rogué de rodillas y con lágrimas en los ojos que no le hiciera daño! El tipo sonrió malévolamente al verme humillado y frente a mi propia madre, quien estaba asombrada al escuchar lo que salió de mi boca.

Le dije que me tomara a mí en lugar de él, de mi Kylie.

Que abusara de mí, que me golpeara, que me matara, que hiciera conmigo lo que quiera…

Pero que no se metiera con Kylie. No con ese ángel inocente que me dio la vida, no con ese tierno ángel del amor.

Scott aceptó mi propuesta a cambio de no decir nada a nadie, ni siquiera a Kylie; es más, me dijo que, si quería mantenerle a salvo, que tenía que alejarme de él y ser su esclavo sexual para toda la vida.

De no ser así, sería Kylie el que tomara mi lugar.

Y eso no lo iba a permitir.

¡Jamás lo haré!

Acepté, pues, su condición…

Porque estoy dispuesto a sufrir los peores tormentos con tal de salvarle la vida…Con tal de otorgarle la vida en lugar de la muerte…


Kyle no soportó más y apartó bruscamente la libreta.

Y lloró. Lloró más que en el primer día como esclavo de Cartman.

- ¡M-Maldito s-seas, Scott Tenorman! ¡Mil veces maldito!

Y hundió su rostro en la almohada para evitar ser escuchado en la oscuridad.

No obstante, el joven pelirrojo no se había dado cuenta de que una sombra le observaba con pena; la sola mención de Scott Tenorman le hizo ver que Kyle tenía razón respecto a sus instintos: el culón sin duda alguna recibió la desagradable visita de su medio hermano, y una visita desagradable siempre trae cosas turbias.

Kenny, sintiéndose en la necesidad de consolar a su amigo, decidió entrar a su habitación sigilosamente; al ver aquella libreta en el piso, la recogió y le echó una ojeada sobre las últimas páginas, llena de descripciones sumamente traumáticas como para ser mencionadas.

- ¡¿Kenny? – exclamó Kyle muy sorprendido cuando le vio leer el diario de Cartman - ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Mis padres…!

Kenny puso un dedo en los labios de Kyle; luego, entregándole la libreta, le dijo:

- Retiro todo lo dicho respecto al culón. Realmente te ama, Kyle, ¡y vaya que lo que está haciendo es una prueba de que está rechazándote con tal de protegerte de ese hijo de perra de Tenorman!

- ¡¿Pero qué puedo hacer? – exclamó Kyle entre sollozos mientras ponía su rostro en el regazo del rubio - ¡Me siento mal! ¡Me siento impotente! ¡Dios, tengo que hacer algo!

- Pues, si quieres mi consejo, será mejor que finjas que nada pasó… Ante los ojos de los demás.

Kyle lo miró, muy sorprendido.

- ¿Qué quieres decir?

Kenny sonrió.

- Quiero decir que, si nos permites a mí, a Bebe y a Stan ayudarte, podrás patearle el culo a Tenorman. Es cuestión de leer los movimientos del bastardo y ver la manera de salvar a Cartman y a su madre de sus garras. Tú sólo finge ante todos que nada ha pasado, pero bajo el agua busca la manera de atraer la atención de Tenorman hacia ti.

- ¿Y cómo haré eso?

Kenny tomó el diario y hojeó hasta la última página escrita; luego, se lo entregó a Kyle y éste leyó lo que decía:


Diario:

Hoy se cumplen dos semanas desde que Scott irrumpió mi hogar y jodió mi vida entera; ¡no sabes cuánto me duele el no contarle a Kyle sobre esto! ¡No sabes cuán profundo es mi dolor de rechazarle públicamente, de sentir la necesidad de correr hacia él, de abrazarle y de poder hacerle el amor con locura para poder agarrar valor y enfrentarme a ese hijo de puta de Tenorman!

¡Chingada mierda, quiero matar a ese maldito por los daños que sufrimos mi madre y yo! Lamentablemente la aparente relación de sangre me impide cometer fraticidio; de no ser mi hermano, sería un gozo el matarle, pero no puedo hacerlo.

Pero sé que tendré mi oportunidad, y la tendré luego de participar en la gran estafa que planea en conjunto con el otro hijo de puta de Black Keys, un tipejo a quien conoció en prisión y se asoció, dando origen a grandes operaciones de estafa a los bancos, a familias de trabajadores e incluso a aseguradoras.

La actividad que llevaré a cabo será la de un mensajero; recogeré una especie de paquete en un locker de la estación de trenes de Denver el jueves y la llevaré al hotel "Nothing Hill", en donde esperaré a que sea de noche para entregárselo a Scott en la azotea.

Se que esto me enviaría a prisión, pero prefiero eso a que Kylie o mi madre salieran heridos. Ella, por lo que me comentó Scott, está bien vigilada en su habitación, amarrada y amordazada, en espera de que sea liberada luego del trabajo… O de morir a manos del propio Scott…


Kyle abrió los ojos como platos y miró a Kenny.

Había leído en el periódico sobre las estafas hechas por una banda de criminales, pero nunca se había imaginado que Scott estuviera involucrado en ello y forzara a Cartman a asociarse con él con tal de conservar la vida de su madre y la de él, el amor de su vida.

Fue cuando entonces que sonrió.

- Parece ser que tienes un plan a juzgar por tu mirada – le dijo Kenny.

- Sí. Y tenemos solamente un día para hacerlo. Aparte, creo que este diario será una prueba muy interesante en contra de ese bastardo de Scott.

- Bien. Entonces ven conmigo a casa de Stan; él ahorita está con Bebe en el sueño de los justos luego de ese buen retozón que se dieron.

- ¡Eres un pervertido!

- Lo sé, pero es mejor eso que ver porno industrial.

Y ambos jóvenes estuvieron a punto de reírse, pero tuvieron que reprimirlo con tal de evitar despertar a toda la familia. Kyle se vistió, pues, y se fue con Kenny a casa de Stan.

Sin embargo, ninguno de los dos se imaginó que algunas personas les había escuchado desde el otro lado de la puerta de la habitación, llevándose la sorpresa de lo que empezaban a sospechar y que habían confirmado más que nunca después de haber leído juntos y a escondidas el diario de su hijo, y de haber escuchado su plática con Kenny.

Con lágrimas en los ojos y en estado de shock, Sheila y Gerald Broflovski no sólo habían aceptado la homosexualidad de su hijo, sino que también temieron por la vida de su hijo primogénito…

Y las vidas de los Cartman.


Bueno, este es el antepenúltimo capítulo de este fic. Hacía ratos que le daba vueltas al asunto y neta que hasta ahora se me estaba ocurriendo esto.

Sé que es algo cortito y algo rápido, pero eso de darle vueltas hace que tanto el escritor como el lector se desanimen, jejejejeje.

En fin, agradezco nuevamente sus reviews, lo que me animan a seguir escribiendo más. Incluso pienso publicar por aquí algunas de mis obras inéditas que no son fanfictions, sino que son creaciones originales con influencia de algunas cosillas de la cultura popular. Es algo así como misceláneas...

En fin, un beso y un abrazo desde México!