OMG, sí, soy yo, no soy ninguna réplica, ni holograma ni otra clase de locura.
Como habran notado, morí y renací(?)
Naah, la verdad estaba en esa cosa odiada por todos, periodo de pruebas.
No, no los tonteo, al menos en mi país, estoy empezando una nueva etapa en mi colegio, lo cual implica doble de esfuerzo y mínimo tres pruebas por semana, por lo qué, no me queda mucho tiempo libre.
Hoy tuve dos pruebas y mañana tengo otra más è.e
Pero me escapé un poco para actualizar de ¡Una vez por todas! Y aquí me tienen.
Solo me queda agradecerles por haber esperado, que les guste el capitulo, y como ando corta de tiempo, no podré contestar nada é.e
Disfruten de uno de los últimos capitulos.
Y disfruten de un par de almas, que luego de mucho tiempo, volvieron a reunirse.
Recuerdos.
~Pov Maka~
¿Por qué siento que lo conozco? ¡Cuantas veces me formulé esa pregunta! Nunca creí que realmente fuera cierto, cada vez que temía de algo, él estaba ahí, cuando esos fans me acorralaron en un callejón, él salió valeroso de la nada, dispuesto a enfrentarse contra ellos. Cuando estuve apunto de lanzarme por ese balcón, el apareció allí, prometiendo atraparme. Siempre, el siempre ha estado ahí.
Y claro, ahora vengo a recordarlo, todo, aquella chica, Kaoru, a Soul, aquel día, con el sol quemando y los columpios de aquel parque meciéndose levemente.
~Flashback~
La pequeña rubia cenizo miraba atentamente el sol, que jadeante hacía lo posible por mantenerse en su lugar, un atardecer hermoso.
—¡Maka-chan! —gritó la pequeña Tsubaki, sentándose en el columpio a un lado de Maka—, ¿Segura que no quieres venir a mi casa? Está oscureciendo.
Maka negó repetidas veces con la cabeza.
—No, no. Esperaré aquí, no tarda en llegar.
—Maka-chan, que Marie-sensei haya dicho que hoy encontrarías a tu primer amor en el parque no implica que realmente vaya a pasar...—Tsubaki intentó hacerla entrar en razón, pero Maka era testaruda.
—Tsubaki-chan, esperaré aquí —dijo con decisión acomodándose en el columpio.
Tsubaki bufó, rendida.
—¿Qué haré si te enfermas? —Maka no contestó, Tsubaki suspiró—. No correré ese riesgo —se sacó su propio chaleco y la puso en los hombros de su amiga, luego le sonrió con un deje maternal.
—Gracias Tsubaki —agradeció sonriente.
—De nada Maka-chan —Tsubaki hizo una pequeña reverencia y se fue dando brincos antes de que la noche cayera y el frío se apoderara del lugar.
Maka observó, con la vista perdida, la salida del sol, y la entrada de la luna.
Ahora todo estaba oscuro, ahora hacia frío, agradeció nuevamente a Tsubaki por haberle prestado abrigo.
Los faroles de el parque en el que se hallaba se encendieron todos al mismo tiempo, Maka sonrió al tener más luz, luego bufó al darse cuenta que veía menos estrellas.
—¡Por aquí, por aquí! —escuchó voces a la lejanía, pasos, las hojas rugiendo al ser pisadas, se mantuvo en silencio, quieta, atenta a cada sonido o movimiento.
Un chico de su misma estatura, voló por encima de los matorrales y aterrizó enfrente de Maka.
La chica se resbaló del columpio por la sorpresa y sufrió el mismo destino que él pequeño chico.
Al incorporarse, el chico estaba enfrente suyo, estirándole una mano, ofreciéndole ayuda.
Aceptó tímidamente la ayuda y se levantó del suelo.
—¡No debe estar muy lejos! —nuevamente, las voces.
El chico pareció alterado, tomó nuevamente a Maka de la mano y la obligó a seguirlo, ella debido a la sorpresa no rechistó.
Sintió los brazos de aquel chico alrededor de su cuello, sintió nervios, aunque no lo entendió.
Lo observó, lo analizó. Cabello blanco como la nieve, ojos rojizos, que la miraban penetrantes.
Al sentir aquella mirada de rubí encima suyo, se sintió sonrojar.
Abrió la boca para decir algo, pero las voces, de los adultos buscando insistentemente algo, o a alguien, la interrumpieron.
El chico se tensó, al igual que Maka.
Cuando el peligro pasó y los adultos se retiraron, Maka se permitió respirar.
Ambos se sentaron en el pasto.
—Lamento eso...—dijo él, adoró su voz por alguna razón.
—No te preocupes.
—¿Qué hacías aquí tan tarde? —preguntó él con curiosidad.
—Puedo hacerte la misma pregunta —respondió, sonriendo.
—Si tú quieres, pero yo pregunté primero.
Maka bufó.
—Vale, mi profesora dijo que si venía hoy al parque y esperaba, conocería a mi primer y único amor, así que aquí estoy. ¿Cual es tu excusa?
—Vengo huyendo de mi casa —admitió con simpleza.
—¿Y tus padres? ¿No te buscan? —preguntó sin entender del todo.
—No, todavía ni siquiera deben notar que me fui, los que venían persiguiéndome me vieron, de otra manera no sabrían. ¿Los tuyos no se preocupan porque ya halla anochecido?
—No, vivo con mi madre, pero hoy tengo que dormir en casa de papá, y salió con alguna mujer por ahí —frunció el ceño—, así que no debe ni saber que estoy fuera.
El albino pegó un saltito.
—Ah, lo olvidaba, soy Soul.
—Yo soy Maka. Maka Albarn.
—Mi apellido es Evans, pero pronto dejará de serlo —Soul miró hacia un costado, molesto.
—Soul Evans... creo haber leído de la familia Evans en algún lado...
—Probablemente escuchaste de mi hermano —Soul bufó.
—No, la verdad, mi papá una vez me llevó a un concierto de piano ¿Eras tú? —sus ojos brillaron, llenos de esperanza.
Soul sonrió.
—Mi hermano toca el violín y yo el piano.
—Recuerdo que cuando escuché tu melodía... me dieron escalofríos —la expresión de Soul se ensombreció—, pero por alguna razón... me encantó.
Su mirada rojiza se posó en sus ojos verdes.
—¿De verdad? Todos creen que toco teclas al azar.
—Yo creo que tienen algún significado oculto.
—Y lo tienen.
—¡Maka! —la pequeña Albarn pegó un saltito, era la voz de su madre.
—¿Mamá? —se levantó del suelo y miró hacia donde podría estar su madre.
—M-maka, antes de que te vallas —Soul tironeó de un pedazo de su chaleco para llamar su atención.
—¿Sí?
—¿Te veré algún día?
—No lo sé, uno nunca sabe las vueltas del destino —Maka sonrió infantilmente.
—¡Casate conmigo!
—¿Qué? —Maka lo miró sorprendida ¿Sabía acaso a que se refería con eso?
—¿Sabes realmente lo que es casarse con alguien? Yo me convertiría en tu esposa y...
—Esposita —corrigió—, ya que somos pequeños —Soul sonrió—. Si sé de que hablo, eres la única niña capaz de comprender el mensaje que tienen mis melodías en piano.
Un bello sonrojo apareció en el rostro de la pequeña Maka, que comenzó a jugar con sus coletas.
—¿Aceptas? Las vueltas de la vida harán que nos volvamos a encontrar —Soul tomó el meñique de la chica y lo unió con el suyo.
—¿Y si no es así? —preguntó la chica con duda, y la mirada fija en sus dedos unidos simbolizando una promesa.
—Sí será, ya lo verás.
—¡Maka! —gritó nuevamente la señora Albarn—. Maka ¿donde estas?
—¡Soul-sama! —ambos giraron sus rostros confundidos por aquella cuarta voz.
Una pequeña chica, de cabello largo y azul, junto a un par de ojos amarillentos, aparecieron de entre los arbustos. Habrá tenido un año menos que Soul y Maka.
—Kaoru —Soul gruñó molesto, Maka no entendía nada.
—¡Soul-sama~! —chilló la niña con alegría—. Hasta que lo encuentro, me dejó a la mitad de baile para festejar nuestro compromiso.
Soul hizo una mueca, mientras que Maka sabía perfectamente que la palabra 'compromiso', venían antes de 'matrimonio'. Sabía que ella era la 'prometida' de Soul. Y que la chica de enfrente... también lo era.
Frunció el ceño, molesta.
—¿Comprometido, eh? —susurró. Maka se levantó con cuidado, limpió su hermoso vestido, y comenzó a retirarse.
—¡Maka! ¿A donde vas?
—Donde mi madre ¿Qué no ves? —la mirada increíblemente expresiva de la rubia penetró profundamente en el alma del chico, estaba herida.
—P-pero, no me has dicho si te casaras conmigo...
—¿Casarme? ¿Contigo? ¿No es que te casaras con la chica esa? —apuntó hacia Kaoru con molestia.
—Es un matrimonio arreglado, no pienso casarme con alguien a quien no quiero. Por eso es que quiero casarme contigo, Maka.
Maka se estremeció, y aquél dulce sonrojo volvió a su rostro.
—Si nos volvemos a ver... nos casamos, ¿vale? —fue lo último que dijo, antes de ir por su madre que seguía llamándola.
Soul sonrió torcidamente.
—Nos veremos en un futuro no muy lejano, futura esposita —luego, soltó una risita infantil.
~Fin flashback~
Maka se quedó estática. Kaoru soltó una risotada irónica.
—Par de tarados.
—Deja de ser una niñata malcriada —gruñó Soul.
—Ya da lo mismo ser o no malcriada, ser o no linda. Tú, Soul, te casaras conmigo, porque así tus padres lo quieren, no les importa tu opinión.
Maka apretó los puños, era cierto.
—Querido, Soul —dijo Kaoru con una sonrisita burlesca—. Por ahora me iré, futuro esposo. —La chica dio media vuelta, y comenzó a caminar por los pasillos—, pero yo que tú, me preocupo de tus cosas, pueden no seguir en tu hogar, recuerda que tus padres tienen mucho poder.
De la chica solo quedó una mancha oscura en el fondo del pasillo, que se iba perdiendo cada vez más y más.
—Soul...—habló Maka, con la mirada gacha.
—¿Qué sucede? —Soul volteó el rostro hacia la ojijade, llevándose una sorpresa.
Maka se acercó a él y unió los labios de ambos en un dulce beso, el cual fue corto, debido a los nervios de la chica, pero Soul no dudó en corresponderle.
—Te quiero —sentenció ella, escondiendo su rostro en el cuello del chico, nerviosa.
—¿Sabes? Seguimos comprometidos, nos volvimos a ver.
La chica se estremeció, nerviosa.
—Además, tú fuiste la que lo dijo.
—P-pero era una niña...
—¿No te quieres casar conmigo?
—¡No es eso! —Maka comenzó a balbucear cosas nerviosa, Soul soltó una risita, le dio un beso en la comisura de los labios y se levantó.
—¿Vamos ya? Los chicos deben estar preocupados, y tal vez toquen algún vals y podamos bailar —le tendió la mano y sonrió torcidamente.
Maka sonrió, tomó su mano y se levantó.
…
¿Soul? ¿Me amas?
¿Soul? ¿Me quieres?
Soul, yo a ti sí.
Soul, me estoy enamorando de ti.
…
Kid y Chrona bailaban un lento, mientras Tsubaki acompañaba a Black star que no dejaba de comer, Soul y Maka entraron a la escena tomados de la mano, y se sentaron a un costado de Tsubaki, que miraba sonriente al chico estrella, algo que Maka nunca comprendería.
—Black, ¿No te cansas? Comes demasiado.
—Viejo —balbuceó el chico con comida en la boca—, nunca me cansaría de la comida.
Tsubaki tomó una servilleta y le limpió la comisura de los labios al chico, que terminaba de tragar.
—No entiendo como Tsubaki no se aburre. —soltó Maka entre risitas.
Luego de un rato, Black notó que los chicos seguían de la mano.
—¡Wow!, pero que tenemos aquí, veo que están intentando adelantarse a su Dios ¡Pues nada de eso! —Black tomó a la pobre pelinegra de la mano y la atrajo hacia él, al tiempo que le daba un beso en los labios, dejando a la pobre chica, sonrojadisima.
—Wow —dijo Maka, sosteniendo a Tsubaki, que estaba al borde del colapso.
—¿Qué? —Black star se encogió de hombros—. Hace tiempo que quería hacer eso.
Soul soltó una suave carcajada, al tiempo que se acercaba a Maka y le susurraba al oído pícaramente;
—Yo quiero hacer esto ahora —tomó el mentón de la rubia y la besó nuevamente, Black star aplaudió y varios de los fans de la chica, aplicaron tirarse por la ventana.
—Ahh, el amor... —susurró Stein, observando cuidadosamente todo.
Y la velada, continúa.
—Te gusta observar a los chicos ¿Eh? —Stein se sobresaltó suavemente.
—Marie, ¿Por qué no estás bailando abajo con alguien?
—Porque no hay nadie con quien quiera bailar —la profesora llegó a un costado del profesor y se quedó a su lado—. Recuerdo cuando eramos jóvenes, ¿Recuerdas que yo te invité al baile y tú me rechazaste?
—Sí, fue porque no quería venir, pero Spirit-sempai me obligó, y terminamos bailando de todas maneras.
—Stein... —Marie miraba el cielo estrellado, recordando.
—¿Hm?
—¿Me amaste? —la pregunta cayó como un balde de agua fría encima del profesor.
—Te amé, y todavía lo hago —Marie se sonrojó y evitó mirar a su ex pareja—. ¿Tú me amaste?
—Claro que lo hice.
—¿Entonces por qué terminaste conmigo?
—Porque me fuí de Death City, Stein, y tenía la esperanza de que si te dejaba libre, en mi ausencia encontrarías a alguien a quien amar tanto como a mi.
—Marie, te rogué que te quedaras conmigo... ¿Realmente creíste que habría alguien tan especial como tú? Ya sabes la clase de hombre insensible que soy, para decirte esto, debo sentir mucho —Stein se levantó de su silla, apagó su cigarro y miró a Marie directamente.
Marie suspiró, agotada.
—El amor es una droga, y creo que los jóvenes de allá bajo son tan adictos como nosotros.
—Stein, ¿te puedo pedir un último favor?
—Sí.
—¿Baila conmigo esta noche?
Y él no puedo negarse a tan noble petición.
—Linda noche, ¿no? —Maka rebuscó entre las llaves de su llavero, mientras intentaba con sueño abrir la puerta del apartamento.
—Sí, fue bastante agradable. —Soul bostezó, agotado.
—Lo único que quiero es dormir...
Maka logró abrir la puerta y ingresó al apartamento, al tiempo que prendía la luz del comedor.
—¿Soul? —Maka notó algo raro en su living.
—¿Qué pasó aquí?
Los muebles estaban revueltos, algunos cojines rasgados, y la pobre gata morada temblaba en el suelo.
—¡Nyan, Maka-chan! —la gata corrió a los brazos de su dueña, Soul pasó por alto el echo de que la gata estuviera hablando, y se concentró en la al parecer, importante información que la felina traía.
—Blair, ¿qué pasó aquí?
—Vinieron muchas personas, no sé como entraron, venían con una niña de cabello azul... —la gata se revolvió incomoda en los brazos de su dueña, buscando seguridad—. Se llevaron cosas del cuarto de Soul-kun.
Soul rápidamente caminó a su cuarto, en efecto, la mitad de éste faltaba, gruñó molesto.
—¿Quien pudo...?
—Kaoru fué —aclaró Soul—, bueno, fueron mis padres, el poder de mis padres, guiados por la rabia de Kaoru.
—Pe-pero... ¿Por qué?
—Es una amenaza. —Soul tomó un papel que había quedado pegado en su puerta, decía;
"Cuida tus pertenencias, de todo tipo, querido Soul."
Soul recordó las últimas palabras de la chica "...yo que tú, me preocupo de tu cosas, pueden no seguir en tu hogar, recuerda que tus padres tienen mucho poder..."
—Tsk, maldita Kaoru, malditos padres, malditos matrimonios arreglados.
—Soul —murmuró Maka dejando a la gata en el suelo—. ¿Qué haremos?
El albino suspiró, al tiempo que tomaba una de las manos de la chica y entrelazaban sus dedos, ambos sonrieron inconscientemente.
—¿Qué más? Luchar, no planeo casarme con nadie que no seas tú.
Y los colores, nuevamente subieron a su rostro, la rubia lo miró a los ojos, estos brillaban.
…
¿Sabes Soul?
Ahora lo sé.
A pesar de que sé que ahora no me estas escuchando.
Hey, te amo.
...
Tal vez enloquecí, talvez no lo hice, lo más probable es que sí, lo hice xd.
No podía dejarlo sin meterle todo tipo de encuentro romántico èwe
Cualquier falta de ortografía, incoherencia, estupidez crónica, lo lamento, estoy volá, se me declaró el chico qué me gusta è/w/é
¡Cada review hace que Maka esté un pelín más cerca de ser la novia de Soul!
¡Gaaaaaaaoooow!
Hime :3
PD: Mi blog está nuevamente en funcionamiento òwo
Escuchando; Like a knife—Secondhand serenade~.
