Allo! Al final he podido subir el segundo capitulo, ha sido una tarea difícil ya que me encontraba en un lapsus, no sabía que camino tomar en el fic, además de que estoy de viaje y casi no me he podido sentar con el portatil, ahora aprobecho que todos están mirando el football y puedo concentrarme. ^-^ Gracias por leer y espero que les guste.

2-Encuentro:

El bosque estaba en silencio, sumido en una oscuridad antinatural y ante todo: Aterradora. El grupo corría entre los árboles, saltaban raíces fuera de la tierra y esquivaban pequeños animales voladores que rompían al vuelo al escuchar el crujir de sus pasos sobre las hojas secas del suelo. Ninguno de los siete decía nada, tampoco había mucho de que hablar o comentar. Tenían una misión y debía cumplirla, por mucho dolor que aquello le pudiera causar.

El Uchiha era un renegado, un peligro para la comunidad Ninja y ante todo un criminal, por lo tanto el único juicio que se le podía hacer era la muerte.

Los pasos se detuvieron al llegar a una parte del bosque donde los caminos se bifurcaban en cuatro. Al principio los compañeros se miraron unos a otros, esperando las órdenes del líder de la misión y que él fuera quien decidiera los grupos que debían formarse para vigilar y observar la zona.

Hubo un rato de silencio hasta que al final la decisión fue tomada:

Shino y Kiba irían por el norte. Sakura y Ino por el oeste. Kakashi y Kurenai por el este y Hinata por el sur. Después de dar las explicaciones necesarias el grupo de dividió y desaparecieron entre la negrura de los árboles.

Ella sabía muy bien lo que debía hacer, era una experta tomando decisiones mentales, pero cuando debía actuar siempre se acobardaba fuera cual fuera el motivo. Era algo de naturaleza, pero esa era su oportunidad para demostrar que había cambiado, que no siempre iba a ser la tímida niña que miraba entre los árboles y esperaba su momento para salir y ser alabada. Ya ese momento había llegado, aunque fuera del todo desagradable. Matar era una palabra que tenía demasiado peso emocional para ella, no podía levantar la mano ante nadie si no tenía los suficientes motivos para ello, pero en esa situación todas las cartas señalaban que si tenía motivos. Sasuke Uchiha había matado y arrasado prácticamente un pueblo entero... ¿No se merecía la muerte?

Ignorando sus pensamientos filosóficos siguió caminando entre la oscuridad, observando cada ruido y prestando atención a cualquier movimiento sospechoso. Según su información el buscando estaba herido o descansando de una larga pelea que había tenido con un grupo de desconocidos para la aldea, por lo tanto ellos tenían todas las de ganar. Podía agarrarlo, amarrarlo o envenenarlo y el problema estaría resuelto... pero ¿Sería capaz?¿Lo sería?

Después de haber gritado, asustado y casi llorando se terminó acostumbrando a los sonidos de la naturaleza, en cierto modo los comenzaba a apreciar y a disfrutar de aquella brisa gélida y misteriosa. A medida que iba avanzando el aire, antes fresco y agradable, se iba tornando pesado, con un extraño aroma y difícil de respirar. Más de una vez se tuvo que detener para tomar una bocanada de aire y seguir avanzando. Mientras más iba caminando el aire más denso se iba tornando, sus pasos se iban volviendo más lentos y algo dentro de ella le decía que su objetivo estaba muy cerca. No fue hasta tarde, que entendió lo que se suponía aquella misión que había recaído sobre sus hombros...

Un ruido resonó por todo el bosque, haciendo que la respiración de Hinata se acelerara más de lo normal y que un miedo irracional le comenzara a calar todo los huesos. Miró a su alrededor esperando encontrar de donde procedía el sonido, pero por mucho que observara la oscuridad chupaba todo y tan sólo podía ver su propio cuerpo y pies. Avanzó temblando, aguantando la respiración y el mismo ruido comenzó a resonar. Detuvo el paso para concentrar su energía y utilizar lo único que le marcaba como una Hyuga. Activo su Byakugan y observó entre la oscuridad; al principio no hubo nada, pero una fuente de energía cruzó volando el cielo y rompiendo una de las ramas creando un punto de luz entre aquella negrura. Al ver que aquella energía provenía de un pájaro volvió la vista a abajo y relajó sus músculos, al igual que desactivo el Byakugan y siguió el camino. No dio muchos pasos hasta encontrarse con un cuerpo tirado en el suelo, con feas heridas en la espalda y sangre alrededor del cuerpo. Lo primero que pensó fue en correr a ayudar a aquella persona malherida, pero después comprendió que no podía correr semejante riesgo. Observó con fingida indiferencia al cuerpo: La persona era un hombre, de espaldas anchas y clara, las heridas que tenía le atravesaban de parte a parte cada homoplato, supurando y sangrando. Tenía los pantalones rasgados, y al igual que las heridas de la espalda sangrando y supurando algún líquido viscozo y de color amarillo. Ella pasó la vista por todo nuevamente hasta comprobar que la mata de pelo negro se movía, poco a poco aquellos brazos malheridos sujetaron el peso del cuerpo hasta erguirse de forma que ella pudiera ver el rostro de el. No le gusto lo que vio.

- Sasuke...

No supo si él la reconoció, tampoco si la veía realmente o que, pero cuando ella observó el rostro sucio, aquellos ojos oscuros que la miraban pero sin ver, y aquel extraño gesto... olvidó totalmente su misión.

En el momento que corrió hasta él, le ayudó a levantarse y lo arrastró hasta un sitio menos visible a ojos extraños, no le importó en absoluto que estuviera ayudando a un renegado, que al mismo tiempo estuviera rompiendo todas las órdenes estrictas que había dado su maestro y que dejara abrir la caja de Pandora, que durante tanto tiempo había estado cerrada.

El tiempo pasaba y el sol ya se había ocultado hacía rato, sabía por la cantidad de frío y niebla, que la noche había caído, al igual que tenía la sensación de que sus amigos la estaban buscando. Pero aquella realidad no le importaba, tampoco tenía una hora exacta de reunirse con el grupo. Las únicas órdenes que habían dado referente si encontraban al criminal... ella las había roto totalmente. Teoricamente no podía ayudar al herido, tampoco ofrecerle cobijo ni ayuda. Y ella había hecho absolutamente todo eso. Sasuke estaba acostado no muy lejos de ella, con vendas por todo el cuerpo y teniendo un sueño no muy ligero, pero más tranquilo y con menos dolor. Ella tan sólo había aplicado lo poco de medicina que sabía y teniendo en cuenta la respuesta del paciente lo había hecho bien.

Observaba al joven intentando descubrir que motivo le había movido a cometer todos aquellos crímenes, a pesar de que tenía miedo lo veía ahí acostado sufriendo por algún dolor que ella no comprendía, no podía fingir que no tenía ninguna intención de matarlo. A decir verdad jamás lo había pensado. Aceptó la misión con la única intención de salir de su casa, a ojos cerrados había dicho que si y cuando se había dado cuenta de lo que estaba haciendo era muy tarde, pero de todo modos iba a cumplirla.. de forma parcial, pero lo iba a hacer.

Cansada por el viaje y el estrés dejó caer la cabeza al costado de un árbol y cerró los ojos, casi de manera consciente se durmió. Al igual que muchas cosas en esas pocas horas no le importó. Tenía la extraña seguridad que el Uchiha no le iba a hacer nada.

Calidez, olor y tranquilidad fue lo primero que sintió cuando su consciencia se fue despertando poco a poco. Abrió los ojos poco a poco para contemplar delante de ella una gran fogata, con una llama de un vivo color rojo y naranja, sobre su cuerpo había una extraña sábana y alrededor de la fogata unos palos con carne asada. Miró a los lados hasta encontrar al Uchiha, sentado y observando el fuego con aspecto ausente y sumamente cansada.

- Sasuke...- le llamó, realmente sin quererlo. El joven pestañeó y giró la cabeza de forma lenta hasta que sus miradas se encontraron.- ¿Te encuentras bien?- preguntó, se quitó la sábana de origen desconocido y se sentó a su lado.

- Bien, supongo.

- Suponer, no es una realidad.- le corrigió ella, él la miró y ella le devolvió la mirada con una sonrisa.

- Eres idiota ¿lo sabes?

- Si, lo sé.

El joven sonrió con ternura y se acercó a ella, levantó la mano y le acarició la mejilla que estaba levemente sonrojada, podía ser por el frío de la noche o por el contacto con la mano cálida del joven. Ella tan sólo cerró los ojos y disfrutó de la caricia de él...

Los demás se equivocaban, él no había cambiado en absoluto. Sasuke Uchiha seguía siendo el mismo de siempre y ella lo iba a demostrar.


¿Y bien?