Allo! Nuevamente estoy aquí, después de dos semanas sin escribir... tenía un hiato, y no sabía como continuar la historia. Si, algo muy triste pero cierto. Bueno, gracias por leer y me agrada que te esté gustado Rukia-CC. Bueno, sin más les dejo con el capítulo ciaoo~~
3- Decisión:
Desde bien pequeña, siempre había vivido con la presión de ser una buena heredera en su familia, seguir al pie de la letra las órdenes que le habían dado y por lo tanto ser perfecta en todo lo que hiciera. Pero por mucho que quisiera, siempre terminaba avergonzado a su padre o humillándolo de tal manera que hiciera que la odiara más. Siempre que ocurría eso, ella tan sólo salía corriendo de la casa y terminaba perdida en el parque no muy lejos de su mansión; ese lugar estaba abandonado y cubierto de musgo y hierba, los juguetes estaban llenos de polvo y la mayoría de ellos rotos por el paso del tiempo. Nunca supo, si conocer aquel sitio, era parte de su destino o una simple casualidad, pero estaba segura que jamás lograría olvidarlo.
Abrió los ojos poco a poco y observó que el cielo se había teñido totalmente de negro, las estrellas habían desaparecido y la luna estaba oculta detrás de una gran nube negra; Se acercaba una gran tormenta y ella se encontraba en la intemperie, junto a un criminal y persona que le había apoyado en sus momentos más débiles en la infancia. Poco a poco se levantó del suelo y miró a su alrededor, no muy lejos de donde se encontraba, estaba el joven, afilando un kunai con la vista fija en el filo del arma. Tembló, en cierto modo sabía que Sasuke no podía ser un asesino a sangre fría, debía tener sus motivos, pero en aquel momento, observando como utilizaba la piedra para afilar aquello, pensó, que tal vez... los de la aldea no estaban tan equivocados...
- ¿Dormiste bien?- preguntó el joven sin apartar la vista de sus manos.
- Si, un poco incómodo...
- Nunca te ha gustado dormir en tierra...-murmuró y dejó el kunai en el suelo, luego fijo la mirada en ella y habló.- Deberías irte, seguro que estarán preocupados por ti.
No esperó a que se lo volviera a repetir, se levantó, recogió sus cosas y sin mirar atrás se adentró a la espesura del bosque. A decir verdad no había descubierto nada, si lo había encontrado y eso era parte de su misión, pero después... ¿Qué debía hacer? En ningún momento había tomado la decisión de matarlo, en cierto modo, aquella idea siempre le había rodeado la cabeza, pero la debilidad de los recuerdos le había atacado, y por ende se había detenido en cumplir parte de la misión. Ahora tan sólo debía llegar hasta donde estaban sus compañeros e informar del paradero del buscado, y hacer que lo sacrificaran delate de su propia cara. ¿Podría hacer semejante cosa?.
Antes de desaparecer entre la espesura volteó para encontrar al joven observándola, con un rostro tierno y casi desolado. Quería sentarse a su lado y esperar un poco más, necesitaba creer que aún, aquel niño que había conocido tiempo atrás, todavía estaba en algún rincón del cuerpo de aquel gran y hermoso hombre. Tan sólo necesitaba creer eso.
Sasuke sonrió y con un leve movimiento de cabeza le pidió que siguiera, ella le respondió la sonrisa y siguió caminando. Ya cuando no pudo escuchar el crujir del fuego comenzó a correr, quería salir lo más rápido del bosque e informar de lo que había descubierto. Aunque no sabía si sería capaz de hacerlo... era un completo misterio, y en parte le aterraba.
La salida del bosque estaba a pocos metros de distancia de ella, y aún no había decidido que iba a decir. Temía confesar que había pasado tanto tiempo junto al Uchiha y que no había sido capaz de cumplir con la misión, al igual de observar la tristeza de sus compañeros y comprender que la tortura debía seguir más tiempo de lo necesario.
Atravesó el último árbol y se encontró en terreno llano, sin árboles y plena oscuridad, en medio de esa parte se encontraba un grupo de personas, creando fantasmagóricas siluetas en medio de la noche. Dejo salir un jadeo, para que los que estuviera ahí se dieran cuenta de su presencia y encendieran una pequeña luz. En medio de aquello nació un punto de luz, iluminando los rostros cansados de sus compañeros y las ropas manchadas de tierra y sudadas. Sonrió y se acercó a ella, a diferencia de los demás, sus ropas estaban manchadas de sangre y tierra, sus cabellos revueltos y un leve sonrojo en las mejillas, además de aquella extraña manía que tenía cuando se ponía nerviosa.
- ¿Estás bien?- preguntó Kiba, al observar las manchas rojas de la ropa de ella, inconscientemente comenzó a tocarla, buscando algún punto de dolor o herida sangrante.
- Estoy bien...-le apartó las manos del joven incómoda y miró al líder de la misión. Ahora tenía que hacer notar los años que había estado practicando, debía hacer que su padre estuviera orgullosa de ella, si aún así eso significaba traicionara un amigo.- Encontré a Sasuke Uchiha.
Las palabras salieron de sus labios, provocándole un fuerte dolor en el pecho, además que sentía que había traicionado la confianza del moreno sobre ella, aunque en ningún momento el joven le hubiera pedido mantener en secreto su localización. En cierto modo, en el momento que ella se levantó y lo contempló afilando el arma, los dos comprendieron, que aquel encuentro tan sólo sería el inicio de una larga y dolorosa batalla. Todos lo sabían, pero aun así, siempre habían tenido la esperanza de jamás encontrarlo y que el muchacho siguiera desaparecido y competiendo crímenes. Los dioses tal vez le castigarían, y en cierto modo lo estaban haciendo... pero habían elegido a la presa equivocada.
Todos esperaron en silencio a que Hinata comentara como lo había encontrado, en que condiciones en que lugar se encontraba. Un poco nerviosa comentó que se encontraba totalmente herido, con grandes golpes por el cuerpo y prácticamente sin ninguna gota de energía, además en una condición casi irreconocible. En el momento de dar la localización mintió parcialmente, puesto que le dijo en los dos lugares donde estaba o podría estar, pero no les comentó que le había curado y que había posibilidades de que se pudiera mover y marchar, antes de que ellos llegaran a encontrarlo.
Después de la información y que todos quedaran totalmente trastocados por la noticia, las dos chicas enamoradas se desplomaron en el suelo y dejaron caer amargas lágrimas, los otros tan sólo mantuvieron la mirada fija en la joven y esperaron a que la inspiración divina dieran con ellos.
Le informaremos de esto a la Hokague y esperaremos órdenes en el hotel ¿de acuerdo? Pero mantendremos con la inspección de la zona, si nos guiamos por lo que dice Hinata, debemos creer que irá aun hospital.
- ¿Pero cómo?- interrumpió Kiba efusivamente.- Si su cara está por todas partes, seguro que lo descubren.
- Sasuke es un asesino, Kiba. Seguro que tiene algún plan be..-musitó Hinata, sintiendo que lo que acababa de decir era más cierto que cualquier otra cosa.- ...así que nosotros también deberíamos tener otro plan, al margen de lo que diga la Hokague.
La determinación de las palabras de Hinata dejó descolocado a la mayoría del grupo, ninguno agregó nada a lo que ella había dicho, y antes de que la tormenta cayera se marcharon al hotel, ahí trazarían un plan B y tomarían cartas sobre el asunto. Lo que venía después, tan sólo se debía esperar.
La tormenta comenzó a caer en el momento que habían llegado al hotel, ninguno de ellos comentó nada mientras que Hinata se marchaba a la habitación para coger una ropa y marcharse a los baños, además de limpiar su cuerpo de la misión, debía pensar en lo que había hecho, aunque no estaba muy claro lo que tendría que hacer después. Dejo la habitación aún con la cabeza en las nubes, recordando bonitos momentos, y otros no tan bonitos, misiones conjuntas con el grupo 7 y observó, como en los últimos años el Uchiha había cambiado totalmente. Físicamente seguía siendo el mismo, hermoso, atlético, sereno y seguro de todo lo que decía o hacía, en parte le agradaba aquella determinación del joven y sentía tan admiración por el que tan sólo podía verlo a él. A su lado estaba el rubio, que siempre había amado, pero nunca le había prestado aquella fuerza que el moreno tenía. Naruto era precioso, tenía fuerza de voluntad y siempre hacía todo lo que hacía y en parte por eso quería capturar al Uchiha, quería volver a ver aquella voluntad y determinación en el joven, pero no quería matarlo. No quería hacer daño a nadie, y mucho menos al rubio.
El baño estaba vacío, cubierto por una nube de vapor y calidez, dejó su cosas en un armario y se comenzó a lavar el cuerpo, después se adentró en las aguas cálidas y dejo que las preocupaciones se olvidaran.
Estaba comenzando a caer en una nube de felicidad cuando escuchó un ruido, buscó entre la capa de vapor, pero tan sólo consiguió ver una silueta oscura y terriblemente cerca de ella...
- Entonces, estamos en guerra.
La voz grave y seductora se esparció por toda los baños, dejando a Hinata con el corazón acelerado y nerviosa. No tenía que ser muy lista para saber quien era, pero tampoco se iba a dejar impresionar... no esta vez.
- Si, lo estamos.
Sentenció y comprendió que por muchos recuerdos que en un momento tuvieran, aquella persona había cambiado definitivamente y que debía arreglar aquello que había hecho mal.
La muerte de Sasuke era una realidad.
¿Y bien? Si no se entiende algo diganmelo, que me emociono y escribo y nose si la gente se entera. chaop
