Gomenasai

8- Intentos:

Todo estaba preparado, tan sólo faltaba que él se acercara, cayera en la trampa y así acabar con su infinita misión. Sabía que era la décima vez que lo intentaba en tres días, pero no tenía tiempo. Los días se iban escurriendo en sus manos y el amor que sentía por el cada día iba creciendo más, acostada junto a él, compartiendo las puestas de sol y riendo juntos por cualquier tontería. A cada día que pasaba iba conociendo más a Sasuke y no encontraba un motivo más para odiarlo o matarlo, siempre había sido aquel chico silencioso, calculador y dulce. No había cambiado, pero a pesar de todo eso, de todos sus virtudes... dentro de aquel rostro sereno había un punto oscuro, un dolor que tan sólo podía expulsar creando más dolor. Por eso... por eso, ella debía acabar con el, acabar con aquel dolor que le terminaría consumiendo y creando más ríos de sangre.

Cerró la mano sobre el kunai, haciéndose daño y dispuesta a saltar sobre el y acabar con su dolor. Respiró, cerró los ojos y se mentalizó de todos los pasos que iba a hacer. Conocía a la perfección el sueño del joven, lo había estado observando durante largas noches, sus movimientos, sus expresiones, la inevitable vulnerabilidad del moreno cuando estaba en los brazos de morfeo. Así, de aquel modo no había manera ninguna que se pudiera defender, y al mismo tiempo no sufriría puesto que el golpe sería directo al corazón, sin crear más que el dolor al perforar su piel con el cuchillo, después... todo sería tranquilidad, felicidad... paz.

Se llenó de valor y salió de su escondite, caminó con pasos lentos hasta llegar a poca distancia del joven, sujetó el kunai en dirección al joven y se acercó hasta quedar a centímetros de distancia con él...

- Todo...- intentó seguir hablando pero las lágrimas le comenzaron a brotar de los ojos, una tras otra hasta que se le hizo imposible poder clavarle el cuchillo.- p-perdoname...

Antes de que se diera cuenta el joven alargó los brazos y le acercó a el, hasta quedar los dos sobre el suelo, abrazados y escuchando la respiración del otro. Ninguno de los dos dijo nada, pero Hinata comenzó a llorar con más fuerza, haciendo que las cuerdas vocales le ardieran y que su dolor se mostrara mucho más de lo que era.

Así abrazados estuvieron un largo rato, hasta que ella se quedó durmiendo aún con los ojos llenos de lágrimas...

- Perdoname... tu a mi...-susurró el joven aun sabiendo que la chica estaba dormida.- perdoname... por ser como soy.

Ese intento cambió su relación totalmente, ninguno de los dos comentaba nada el día siguiente de los intentos de asesinato de Hinata, después de que ella terminara llorando el joven volvía a repetir la misma frase del día anterior. Así semanas enteras... hasta que llegó el día señalado...

La luna era plena, no había nubes y todo el cielo estaba manchado con pequeños puntos blancos, que hacían que la noche fuera mucho más hermosa que todas las anteriores. El bosque estaba tranquilo, los animales refugiados en sus nidos y los nocturnos caminando lejos de donde se encontraban ellos, como sabiendo que si se acercaban tendrían un final muy triste.

Los dos estaban cerca de un lago, a la luz del celeste, observando los movimientos del agua con la escasa brisa que pasaba. Ninguno de los dos decía nada, puesto que cuando fueran las doce, los días días para ella acabarían y así dejaría claro que su plazo estaría finiquitado, aunque tampoco sabía que pasaría al día siguiente. ¿Si no mataba a Sasuke?¿Qué haría?¿Se quedaría con él hasta poder matarlo? No lo sabía, aunque lo único que tenía claro que no podría volver a la aldea cuando se había marchado sin decir ninguna palabra, aunque dejando a una única persona que si sabía donde iba a estar: Naruto.

El reloj biológico de los dos marcó las doce, se levantaron cogieron una arma y se colocaron uno delante del otro. Antes de que cualquiera de los dos pudiera decir algo se besaron, con pasión, con ternura y sobre todo con mucho amor. No sabían si sería el último o el primero de muchos besos más durante mucho tiempo. Ninguno sabía que le esperaría a la una de la mañana o incluso a las dos. Simplemente tenían claro que debían luchar ahí, si alguno de los dos moría... todo se habría acabado... y si por lo contrario, ninguno de los dos moría, a las tres de la mañana se pondrían hablar de su futuro, si seguían como fugitivos o si se entregaban...

Todo ocurrió muy rápido, los dos saltaron encima del otro, sus armas chocaron, los dos recibieron un golpe del otro, luego más golpes con sus armas, un rayo de luz y después más golpes. Cuando los golpes se detuvieron y se pudieron ver el uno al otro, comprendieron que lo que hacían era una tontería, ninguno de los dos podría matar al otro, por mucho amor que se prosesaban, por mucho que quisieran que el dolor terminara... Si amaban de aquella manera jamás lograría acabar el uno contra el otro, antes morirían por el otro... y quizás, si fuera en otras circunstancias en la mano del otro, pero no ese día. No hoy.

Dejaron caer los cuchillos y se acercaron, abrazaron y besaron. Quizás el cansancio, quizás el dolor, la necesidad o simplemente la situación, pero aquellos besos pasaron a caricias por todo el cuerpo, besos siguiendo el camino de sus clavículas y pecho...

Las manos grandes de Sasuke recorriendo los muslos desnudos de ella, sus labios recorrieron su cuello y con los dedos fue acariciando las largas y dolorosas cicatrices del joven. La luna iluminó el tierno momento cuando los dos estuvieron dentro del otro, sintiéndolo, amándose cada vez con más amor, más fuerza y más rapidez. Bebiendo de cada beso, disfrutando de cada caricia, volviéndose cada vez más uno y imposible de separar, siendo uno para ese momento y para siempre...

- ¿Qué vamos a hacer ahora?- suspiró el joven mientras pasaba un dedo por la espalda de ella.

- Hmm... de momento simplemente estar así...-musito ella mientras abrazaba con más fuerza al joven.

- Es una opción...-sonrió.

- Dame 10 días más...- comentó al fin.- Iremos de 10 días en 10 días, hasta que un día logre atravesarte con un cuchillo..

- Podría ser, pero ¿Cómo me vas a matar después de haberte hecho el amor de esta manera?

- Pregunta lógica...-asintió sin apartar la cabeza del pecho del joven.- quizás si me pones los cuernos tenga tanta rabia y te mate...

- Sabes que es imposible que haga eso...

Era la primera vez que el joven le decía algo tan tierno y tan cierto, jamás le había dicho con palabras el sentimiento que sentía por ella, aunque nunca había sido necesario, puesto que lo había demostrado muchas veces, con besos, caricias y con sus tiernas miradas, algunos gestos y siempre durmiendo juntos, los dos bajo la luna, arropados y sintiendo la calidez del otro. Así era su relación, falta de palabras pero con millones de gestos. A ella, así le gustaba.

Los días seguían pasando, de forma lenta y extraña, pero ninguno de los dos le daba importancia al paso del tiempo. Siempre ella podría intentar matarlo en cualquier momento, él se defendería como era evidente y así hasta que algún día lograra vencer, pero después de aquello ambos dudaban seriamente que pudieran hacer algo.

Después de casi cinco días de camino llegaron a una pequeña aldea, con pequeñas casas desprendiendo un agradable calor, gente bondadosa que al verlos llegar se ofrecieron directamente a ayudarlos a elegir posada, aunque en aquel lugar tan sólo había una: Una casa de madera, con apariencia acogedora y dos ancianos con una amable sonrisa para ambos...

- ¿Cuántos días quieren quedarse?- pregunto la mujer mientras le guiaba dentro de la casa.

Sólo una noche..-habló Sasuke, sus tácticas eran mecánicas; jamás se podían quedar más de una noche en un lugar, si lo hacían así había pocas probabilidades de dejar muchas huellas y así seguirían en paradero desconocido.

- Yo opino joven..-interrumpió el anciano.- que deberías quedaros unos días...

- ¿Por qué?- preguntó este.

- Tu mujer no parece estar muy bien...

Sasuke giró sobre sus pies para fijarse en Hinata, la chica estaba más pálida de lo normal, sujetándose a la pared con rostro agobiado. Antes de que ella pudiera decir nada comenzó a cerrar los ojos y fue cayéndo poco a poco hasta que Sasuke con movimientos rápidos le sujetó en brazos y miró a los ancianos dando a entender que iban a aceptar la oferta de quedarse más días.

El resto del día Hinata se quedó acostada en cama, descansado y a su lado Sasuke, observando su rostro, sus movimientos y temiendo por la salud de ella . Se le había olvidado lo delicadas que eran las mujeres, aunque ella siempre parecía llena de vida y de fuerza, pero evidentemente todas las personas llegaban a un límite...

Durante la noche se planteó la idea de regresarla a la Aldea, que viviera ahí y fingir que la había raptado, comunicarse con Naruto y decirle que se la dejaba encargado, que si se enteraba de que el rubio la había hecho sufrir lo mataría. Era un hecho... mataría a su mejor amigo por el amor a su novia. Aunque siempre había sabido que sería así, pero jamás lo había tenido con tanta claridad.

Al tercer día de estar en la posada, una tarde que los cuatro estaban en la sala, al lado de la leña y conversando, algo tan extraño para Sasuke, que hacía prácticamente un año que no se sentaba tranquilamente a hablar con alguien. La anciana miró a la joven durante un largo rato y luego al joven...

- Disculpa mi pregunta...-habló la mujer. Ambos lo miraron.- ¿No te sientes extraña Hinata?

- ¿Extraña?- preguntó ella mientras reflexionaba lo dicho.- Bueno, estoy cansada... pero ¿no es normal?

- Hmmm... puede...

Sin que nadie dijera nada la anciana se levantó, sujetó la mano a Hinata y salieron de la posada. Los dos hombres se quedaron sorprendidos durante un largo rato y esperaron pacientemente hasta que dos horas después regresaron las mujeres. Hinata tenía las mejillas totalmente sonrosadas, las manos sujetas en el estómago y cuando entró a la habitación contempló a Sasuke y sintió que toda la sangre se le acumulaba a la cabeza...

- ¿Qué ocurre?- preguntó el preocupado.

- Anda Hina, dilo..-sonrió la anciana alegre y se llevó a su marido a otra habitación, dejando a la pareja sola.

- ¿Decirme el que?- comentó alterado por todo.

- Estoy embarazada.


¡TACHAN! ¿Qué os parece? Hinata embarazada, esto le da un giro a la historia ¿No creen?¡Comenten! Y diganme si se está entendiendo. BESITOS.

CIAOO~~