Las formas de la sinceridad.
Escrito por: Kakiyu-chan.
¡Un saludo a todos! Bueno yo...soy nueva y este es mi primer fic de Shaman King, (serie que me gusta y quiero mucho). Por lo que espero que sea del gusto de todos ls lectors y no aburrirles. Mi pareja favorita es el YohxAnna cosa que tendrá esta historia. En varias escenas habrá muchos monólogos internos de un personaje.
No retengo más, disfruten de la historia!
No soy la creadora de Shaman King y de sus personajes, son propiedad de Hiroyuki Takei-sama. (Pero ya me gustaría)
Capítulo -1 Principio
Los rayos del sol se filtraban por la ventana lentamente, su tenue luz iluminaba poco a poco la habitación de la ocupante de la habitación. Cuando la luz llegó a sus ojos, casi automáticamente el despertador comenzó a sonar su fuertecito sonido parpadeante, hasta que fue callado por la mano de una cierta desliñada cabellera rubia que se asomaba poco a poco de su futón.
Como cada mañana, se levantó, se lavó la cara, se puso su uniforme y con paso decidido se dirigió a la habitación de cierto shaman.
Corrió la puerta con algo de brusquedad y observó fijamente el futón del cual le sobresalía un bulto en el centro y al final de la sábana salían unos cabellos revueltos castaños. Después fijó su mirada en la pared, un reloj estaba incrustado en ella con la molesta alarma aún sonando. Después de ver esto una pequeña venita se formó en la sien de la chica. ¿Cuantos relojes habría que seguir comprando hasta que su prometido se dignara a dejar de arrojarlos contra la pared? Tomó un poco de aire y...
- zzzzz...-uu
- ¡¡YOH DESPIERTA HOLGAZÁN! - gritó mientras agarraba el futón con el chico aún en él y lo arrojaba con fuerza a la pared justo al lado del pobre relojito.
- AUUCH! - exclamó de dolor mientras se dio otro cabezazo al caerse de la pared y la miró- Ah, Ohayo Anna -saludó tocándose el doble chichón que le había provocado el ataque y con su sonrisa, ya que eso era lo más normal en las mañanas.
- Vístete, entrena y haz el desayuno- dijo fríamente dándole la espalda y saliendo de la habitación.
Las tres palabras mágicas.
Cocina
- Buenos días Manta- dijo pesadamente y dando un bostezo.
-Buenos días Yoh- saludó sonriente el pequeñín preparando las tostadas - Veo que las costumbres de Anna para despertarte no cambian-dijo mirando los chichones que poco a poco se iban - ¿Ya has acabado el entrenamiento
-Si, bueno he vuelto a destrozar el despertador y si, ya he acabado-dijo Yoh acercándose para ayudar a su amigo
-Je, je A saber cuantos habrá que comprarte...Por cierto donde esta Anna? No la he visto.
-Arriba recogiendo sus cosas para el instituto.
-Bueno quería aprovechar para preguntarte si ibais a ir a alguna parte en estos días de fiesta.
-Ah, pues no sé a Anna no le gusta mucho salir de viaje, dice que nos costaría mucho dinero. - respondió mientras servía el desayuno en la mesa.
-Había pensado en que podríamos ir los tres a alguna parte yo me encargaría de lo demás, si voy yo solo sería muy aburrido.
- Tienes razón...pero...convencer a Anna jiji, va a ser muy difícil jiji, ya me imagino su reacción airándonos por la ventana.
-Yoh, acabo de decir que yo me encargaría de los demás- dijo Manta sentándose
-Si con eso te refieres también al dinero ya me la imagino obligándonos a preparar todas las maletas- se sentó.
Media hora después
-Anna no tarda demasiado? El desayuno se está enfriando y llegaremos tarde- dijo Manta con extrañeza.
-Que raro ella siempre es puntual para la comida -se levantó- iré a ver.
Yoh subió las escaleras y fue en dirección a la habitación de Anna, tocó dos veces y nada. Volvió a tocar, y nada. Extrañado ya, quiso buscarla en otra parta, pero a lo mejor la itako estaba ahí y no lo había oído.
-Anna estas ahí?- volvió a tocar por cuarta vez y decidió entrar. Corrió la puerta y...- Anna estás...?- paró en seco.
Cuando abrió la puerta, y vio dentro no pudo seguir articulando palabra...Una reacción nerviosa muy fuerte le atacó el cerebro, todos sus pensamientos, o mejor dicho, absolutamente todo lo que tenía en su cabeza volaron en un segundo.
Esa reacción nerviosa producida por una gran impresión se le estaba esparciendo por el cuerpo entero. Sus ojos solo parpadearon una vez, quería reaccionar y moverse aunque fuera solo un poquito, pero ni eso.
-Oye, Yoh -dijo la rubia suavemente.
-Eh! -despertó de su estado de Shock- Eh...si Annita?- preguntó con la MAYOR inocencia del mundo y con fuerte rubor en él.
Se oyó un golpe fuerte, como si "algo" se estrellara contra la pared y seguidamente se oyó otros golpes algo menos fuertes. Manta se giró sobresaltado por esos ruidos que habían roto el silencio en el comedor. Y tras un escuchar un AY! observó a su amigo con la cara "fusionada" con el suelo.
Conclusión by Manta: Cierta itako lanzó a cierto shaman contra la pared (por segunda vez en la mañana) lo que provocó que al caer cerca de las escaleras, rodara por ellas dándose golpes secos en la cabeza y cuerpo. Conclusión by Manta acabada.
Anna se acababa de darse una ducha rápida y cuando Yoh entró estaba ahí de espaldas a él, con el cabello rubio ligeramente mojado cayendo por su espalda, estaba vestida con tan solo la blusa blanca del uniforme, la cuál no le había dado tiempo a abrocharla del todo.
Por eso cuando la chica, que estaba perdida en sus pensamientos, se giró para ver quién era, el castaño vió en el trance tan embarazoso en el que se había mentido: ella, con la ropa interior puesta y una blusa blanca desabrochada.
Si la chica se giraba AÚN más estaba claro que tendría que prepararse para dar su último suspiro. Su corazón latió con fuerza sin piedad, y su rubor iba pasando por diferentes tipos de rojo.
Por parte de ella, cuando giró la cabeza para encontrar al dueño de la voz. Se quedó quieta unos segundos para ver si el chico se dignaba de una vez a cerrar la puerta o al menos a mover aunque sea un solo músculo. Pero nada...
-Oye, Yoh -dijo la rubia suavemente.
El resto ya se sabe.
Iban los tres caminando por la calle, Anna iba unos metros delante de ellos con el ceño algo fruncido. Mientras Manta hablaba en susurros con un pobrecillo Yoh.
-No tendría que haber entrado- se lamentó Yoh, con otro chichón y un para de vendas en la cabeza.
-A este paso va a ser mucho más difícil pedirle que te deje venir de viaje- se lamentó también el cabezón- Pero es muy extraño -dijo llevándose una mano al mentón- Cómo es que se ha querido duchar a última hora y ha tardado tanto?
-A santo de qué toco 4 veces a su puerta y no contesta?
-Supongo que tendremos que ir despidiéndonos del viaje...
-Si al menos ella hubiera respondido...
- Podríamos invitar a alguno de nuestros amigos a venir...
- Un escalón más y ella se hubiera quedado con toda la pensión...
-Pero tampoco creo que eso le agrade a Anna...
-Nunca he visto tanta sangre en mi cabeza...
- ¿Me estás escuchado Yoh? ¬¬
Instituto privado Shinra
Hora del tiempo libre.
Estaban los tres almorzando tranquilamente en un banco.
El cielo cómo siempre era de un azul pálido y suave, sus nubes totalmente blancas y esponjosas y grandes le cubrían gran parte, las cuales no eran las únicas, se podían ver pequeños grupos de pájaros volando de aquí para allá anunciando que la estación de la primavera iba a culminarse en unos pocos meses. Las hojas de los árboles ya estaban comenzando a cambiar de color y los rayos del sol cada vez se hacían más fuertes.
Siempre le tranquilizaba ver ese hermoso espectáculo, le tranquilizaba y siempre le tranquilizaría.
Pero su tranquilidad se vació un poco en su cuerpo cuando Manta se levantó con la excusa de que tenía que ir al baño, dejándolo solo con su prometida. Esa chica que estaba a un metro de él comiendo tranquilamente su comida con los ojos cerrados expresando algo de enfado. No le había dirigido ni la mirada ni la palabra desde esta mañana, en el desayuno nada, en la clase menos y ahora un silencio algo incómodo.
-O...Oye Anna- la llamó Yoh con el fin de arreglar un "poco" las cosas, aunque estaba algo nervioso- Yo...yo...lo siento por lo de esta mañana...es que...yo no contestabas y...- la rubia seguía comiendo - y decidí entrar...pero- la miró- yo lo sien...
-No importa- le cortó. El castaño la miró- Me sentía muy acalorada esta mañana y quise ducharme rápido y cuando llamaste yo estaba en mis cosas y no te oí- explicó la rubia sin emoción alguna al acabar su comida.
-Aah, ya veo, de todas formas perdóname -dijo con una sonrisa y un poco sonrojado al recordar la escena.
-Baka.
-Ah por cierto! Que te parece si nos vamos a algún sitio estos días libres...-dijo cambiando de tema Yoh.
-Si.
-Si, ya sé que es muy caro pero Manta dice que ¿¡HAS DICHO QUE SI? -gritó sorprendido. (¡PAF!)- Auuch!
-¡No montes una escena he dicho que si! Pero será donde yo diga.
-De acuerdo. ¿Y donde quieres ir?
-A Izumo.
-¿A Izumo? ¿Con mis abuelos?
-Nos costará más barato y además...-no pudo acabar la frase. De repente sintió un dolor punzante en su cabeza y un calor sofocante recorrió su cuerpo y su frente, puso su mano encima de él como si así se disipara en dolor.
-Pero Anna tendríamos que aprovechar que...¿Anna? - por fin Yoh se dio cuenta de que algo le pasaba a su prometida cuando esta bajó la cabeza con la mano en la frente- ¿Daijoubu ka?.
-Si...si debe de ser por este maldito calor. Esta ciudad es un horno- se levantó e Yoh hizo lo mismo.
-Si es solo eso mójate un poco la cara -dijo acercándose a ella y poniendo sus manos en sus hombros- Así te encontrarás mejor -le regaló una sonrisa.
Anna solo le miró y se separó comenzado a caminar.
- No hace falta que me lo digas, ya lo sé. -le dijo alejándose.
-¿Te acompaño? -preguntó pero para entonces Anna ya estaba lejos.
En el lavabo de las chicas
Sus piernas temblaron fuertemente, y sin control alguno la itako calló encima de ellas. El agua del lavamanos caía con fuerza, su cara estaba muy mojada, tanto como sus mechones de tanto echarse agua. Algunas gotas habían corrido hasta su blusa, la cual se estaba pegando poco a poco a su piel.
-Mierda y esta calor por qué no se va?-se preguntó en su mente mientras pasaba su mano por el agua y la volvía a pasar por su cara. Cogió todas las fuerzas que tenía y apoyándose en el lavamanos se fue levantando lentamente. Cerró la fuente de agua y se marchó. Era justo lo que le pasó esta mañana, pero esta vez había sido mucho más fuerte y por eso no le dio importancia.
Yoh la esperaba en la puerta principal del instituto, Manta se había ido porque quería preparar cuanto antes el equipaje y de paso preparar sus brazos para cuando Anna le obligara a llevar el suyo también.
-Pero porqué a Izumo? No es que me desagrade la idea pero podríamos aprovechar para ir a otra parte...¿Por qué querrá Anna ir?-en eso pensaba Yoh cuando alguien le propinó un golpe en la cabeza- Auch! Ah Anna!
-Qué haces aquí? No tenías porqué esperarme a esta hora ya estarías haciendo la comida- dijo la rubia comenzando a caminar. Yoh suspiró un poco y la siguió, no tendría caso preguntarle lo de Izumo si siempre hacía lo que ella quería.
Así seguían cuando en medio camino Yoh notó que su prometida estaba más callada de lo normal y de vez en cuando notaba que ella caminaba más lento.
Cuando dio dos pasos no lo notó porque iba con la mirada baja pero al tercer paso ya se dio cuenta de que iba sola, se dio la vuelta y miró a su prometido.
-Que haces parado como una estatua?- dijo con su voz fría- Que te vayas parando en el camino no vas a evitar hacer la comida. -dijo y se giró.
-No, no es eso Anna...es que...- su voz sonó algo lenta.
-Es que qué?- preguntó Anna volviéndose a girar para verlo.
-Bueno...- Iba a decir algo pero paró en seco. Cuando su mirada bajó y se posó en el cuerpo de la rubia, un fuerte sonrojo atacó la cara del shaman, el cuál seguía sin mover un músculo. Anna confusa por esto bajó también la mirada para ver que...
PAAAAAAAAF!
-YOH ASAKURA HAZ EL FAVOR DE NO COMPORTARTE COMO UN PERVERTIDO! -gritó Anna furiosa, "despegándose" con una mano la blusa que se había ceñido al cuerpo por el agua que aún no se había secado y dejaba medio ver su prenda interior que le cubría el busto.
A unos cuantos metros de allá, un chico castaño estaba tirado en el suelo inconsciente, ojos desorbitados y con una gran marca roja con forma de mano en su mejilla derecha.
-Aguante amo Yoh!- gritó el espíritu Amidamaru a su lado.
Fin del capítulo 1
Continuará...
Notas de Kakiyu-chan
¿Qué tal? Pobre Yoh, en el primer capítulo y ya queda hecho polvo...pobrecillo. ¿Qué es lo que le pasa a Anna? ¿Y pudiendo aprovechar cualquier lado, por qué Izumo? A saber...
Lo rescribí un par de veces y así se quedó, pero ya me lo escribiréis...si dejan REVIEWS claro.
Sé el camino que tengo que seguir pero no sé como seguirlo, por ahora empiezo así.
Domo arigato gozaimasu por leer el fic.
Ja-matta!
