Las formas de la sinceridad.
Escrito por: Kakiyu-chan.
Capítulo -14 El último día de la primavera (2º parte)
La mano anciana abrió las dos grandes puertas de madera produciendo un sonido chirriante, su esposa entró y el detrás de ella a la gran sala y con blancas paredes coloreadas también por las luces anaranjadas del atardecer.
-Este es el sitio perfecto...-después se dirigió a su esposo- siempre lo ha sido.
-Tienes razón. Solo esperemos que no ocurra nada malo.
( (cocina) )
¿Se lo voy a decir?
CRASH! (sonido de un plato romperse al caer al suelo)
-Ten más cuidad cabezón!
-Ah..si si perdona Anna -le contestó nervioso recogiendo el plato.
-Ten cuidado no te vayas a cortar. -nn
-No te preocupes Yoh,- u.u - ahh ojalá estuviera Tamao aquí para ayudarme...una cosa es cocinar para vosotros dos y otra muy distinta para los abuelos incluidos -murmuró recordando las ordenanzas de la maestra Kino para que repitiera la comida una y otra vez. Al recoger los trozos de lo que era un plato se dirigió a la cocina para lavar el resto dejando sola a la pareja.
Yoh se quedó mirando la puerta por donde se había ido su amigo y rió un poco, después disimuladamente se fijó en su joven prometida, estaba acabándose la fruta que tenía como postre, se quedó así unos segundos, después cogió una manzana y se la llevó a la boca dándole un mordisco.
Me pregunto si hago bien -y...¿donde están los abuelos? -preguntó mirando los sitios vacíos.
-Lo han dicho Yoh. Han ido a ver la sala en donde se celebrará la ceremonia.
-Ahh...- dio otro mordisco, pensando en algún tema del que hablar.
Te hace bien a ti?.
Pero de repente escuchó el ruido de los cubiertos sobre el plato y vio a Anna levantarse. -ah ya has acabado? -preguntó mirando como se alejaba hacia la puerta corrediza.
Te hago yo...bien a ti?
-Dile después al cabezón que cuando termine de lavar los platos limpie el suelo -contestó fríamente sin recibir respuesta de Yoh y abriendo la puerta, se disponía a irse cuando...
-Espera...-
Anna giró un poco su cabeza para verle y saber que era lo que quería, seguía comiendo su fruta desinteresadamente, sin mirarla a los ojos, (cosa que a ella le estaba impacientando) solo en algún punto del marco de la gran ventana, al tragarse el trozo de la boca le dijo con voz algo seca.
-Después quiero hablar contigo...en tu habitación.
Anna solo alzó un poco la ceja sin cambiar su expresión, ni siquiera le había preguntado ¿eso parecía una orden? y sin darle contestación alguna cerró la puerta marchándose, dejando al chico solo en sala, hasta que el cansado Oyamada con las manos muy rugosas volvió donde su amigo.
-Ya he acabado...que me toca hacer ahora? T.T
-Limpiar el piso.
- Esta bien...- T.T - uh? -lo miró - pasa algo Yoh? -preguntó su amigo fijándose en la expresión que tenía en el rostro.
-Ni siquiera le he dicho ya mis sentimientos...y ni sé los suyos...-Yoh terminó la manzana y la dejó sobre la mesa, después dejó salir un par de seguidos suspiros, Manta lo miró un poco preocupado y confuso, después recordó algo y chasqueó los dedos.
oo- aahh ya sé lo que te pasa...-
-eh? oo ¿lo sabes?
-si - le dijo mientras se sentaba al lado suyo - ...La noche de bodas...
PLAF!
Y no era otro plato, era la ruborizada y caliente cabeza de Yoh dándose contra la mesa al oír otra vez esas "cuatro palabras"
-¿verdad? Aún sigues pensando en ello. -le dijo dándole golpecitos de animación en la espalda - Pero piensa que es algo por lo que digamos...tiene que pasar y...
-Manta...
-Si? oo
Yoh comenzó a sudar sudor frío -Me...mejor...no hablemos de ello...por ahora...-añadió.
-De acuerdo. -uu - Bueno...entonces...¿que te pasa amigo?
-...ella...
-¿Tú Annita? ¬v¬
-u/u, ejem...si...Annita...
-¿La noche de bodas?
-¡He DICHO que no -dijo poniendo énfasis en dicho y rojo hasta las cejas.
-La verdad es que estoy intentado perder tiempo para limpiar... -confesó con voz cansada.
-jeje
-Venga...qué te pasa?
-...yo...Manta...¿crees que deberíamos casarnos ya? -al grano.
-QUÉ¡A qué viene eso ahora!..¿No te estarás arrepintiendo! (N/a¡No por Kami-sama¡no Yoh!)
-Qué¡No! No es eso!
-¡Sabes que Anna te matará! (N/a¿solo matarlo?¬¬)
-¡Que no es eso!
-perder tiempo...perder tiempo...perder tiempo...perder tiempo...perder tiempo...-murmuraba Manta por lo bajo TT.
-Manta me parece muy bien, pero te importaría darle un poco de seriedad al asunto ¬¬-(N/a: Haaalaaaa¿¡ESO LO HA DICHO NUESTRO YOH! Cómo se nota ke va a casarse, uuU)
-¡has visto los kilómetros que mide el suelo en esta casa! TTTT
-No sé, no me he molestado en saberlo amigo - -.-
-Bueno -T.T- ¿que pasa? va en serio eso de que te estas arrepintiendo? ¬¬ Porque yo no pienso ayudarte a escapar...quiero seguir vivo al menos hasta que haya acabado los estudios...
-No...no es eso...es...es que, cuando pregunto si hice bien...lo digo por ella, creo que...
-Yoh - ¬¬ - estás mal si piensas que ella no quiere casarse contigo. -le respondió totalmente seguro de que se referiría Yoh. - explícate.
-Manta, no has notado que...ella y yo hemos estado muy distantes...cuando llegamos
-...
-Quiero decir que, -le miró- es culpa mía.
oô-¿Qué quieres decir? -preguntó interesado.- has hecho algo para que ahora esteís así?
-No la miro -dijo con un poco de tristeza- cuando me habla no la miro, ni a la cara ni a los ojos, cuando nos rozamos un poco la mano o cuando nos chocamos sin querer en seguida...me aparto, si nos quedamos solos en la misma habitación, me voy, cuando quiere hablar de algo de los preparativos, me invento cualquier excusa y ...la...
-Evitas...
-...Si. -Yoh agachó la cabeza triste. Manta se le quedó mirando unos segundos, la verdad es que con solo escuchar la forma en que hablaba y esa tristeza, se lo decía todo. Yoh abrió la boca. -Aunque parezca innecesario...a veces...necesitamos que alguién nos diga que nos quiere.
Manta puso la mano en su hombro- Lo dices porque ella...tampoco lo ha dicho...¿es eso lo que te impide decirselo tú a ella?
( (silencio) )
-Eso creo.
-Yoh, en esto del amor te pasan y pasan muchas cosas. Tres palabras "habla-con-ella"
-Le he dicho que quiero hablar ...espero que me escuche...y que no pegue -nnU soltó la característica risita.
-Bueno al menos en lo golpes ella no te evitará jeje -nnU- Hombre yo siempre he dicho que no erais una pareja normal...(N/a: tú y creo que todos ¬¬) -Yoh me gustaría decirte algo más pero tu abuela puede llegar en en cualquier momento y más me vale limpiar -le dijo mientras se levantaba y se dirigía a la cocina - pero ya sabes lo que tienes que hacer ¿no?
-Voy con ella...-uuUU se levantó decidido y comenzó a andar- AUCH!
oo-Qué pasa?
-N...nada que me he dado contra la puerta -dijo sobándose la frente rojiza. -es extraño -oo- la puerta ha comenzado a moverse.
¬¬-Eso es del golpe Yoh...
Yoh miró extrañado la puerta, habría jurado que la puerta comenzó a dar vueltas justo cuando él iba a abrirla, como si se hubiera mareado..no le tomó importancia y se fue.
( (Habitación de Anna) )
La rubia observaba en silencio como grabándoselo en su mente, su shiromoku, desde que se lo trajo la maestra Kino que no podía dejar de admirarlo...y de quedarse pensativa. Entre sus manos tenía la tela que se utilizaba para taparlo y protegerlo del polvo. Oyó dos "toc toc" que provenían de su puerta se sobresaltó un poco pero enseguida puso la tela sobre el shiromoku y dijo un seco "pase".
Yoh abrió la puerta y entró en su habitación acto seguido la cerró tras de sí, quedándose los dos solos en la habitación. Yoh miró con interés como Anna colocaba de buena forma la tela.
-Es el shiromoku? -preguntó interesado acercándose a ella.
-Si -respondió secamente -tengo que cuidarlo bien no sea que al final me vaya a casar en yukata.
-ya - nn - y...¿es bonito?
-Si -respondió mientras giraba la cabeza para ver a Yoh- es muy bonito -en sus labios apareció una pequeña sonrisa.
A Yoh esta sonrisa hizo, sin darse cuenta, que sus mejillas se colorearan ligeramente de rojo y rápidamente miró para otro lado con una mano en la nuca sonriendo tontamente.
-ah...vaya...jiji...pues que bien...
Anna lo miró fríamente, había notado cierto desinterés y nerviosismo en su voz, bueno lo que estaba claro es que no había venido aquí a hablar del traje para la ceremonia. - ¿Qué quieres?
-Eh?
-Para algo has venido no? No decías que querías hablar conmigo? -preguntó con impaciencia.
-Ah si, bueno yo -se sentó en el piso he hizo que Anna se sentara con él sin ninguna resistencia- ...Anna...creo que...lo que yo vengo a hablar es...-estuvo a punto de acabar su frase pero no pudo una especie de dolor atacó en su cabeza, y se llevó la mano a la cabeza con una expresión que delataba que algo le dolía . Ante esto Anna sentada en frete de él se acercó más.
-Qué te pasa? -le puso la mano -no te encuentras bien?
Yoh notó que el dolor comenzaba a disiparse-Eh? ah no, no tranquila ya ha pasado...- le dijo algo confundido por el dolor que ya se le pasaba- solo ha sido un pequeño malestar jejejeje -sonrió. No pensaba decirle que antes de venir se había dado contra la puerta.
Anna frunció el ceño -Bueno, si es eso. Al grano...¿qué pasa? -dijo fríamente volviendo al tema.
-Ve..verás últimamente yo...quiero pedirte perdón...porque...quiero decir -comenzaba a ponerse muy nerviosos- Admito que...Te he evitado.
Anna notó que comenzaba a enfadarse -No sé lo que dices -respondió secamente mientras se levantaba y ponía las manos en sus caderas -Yo no he notado nada raro, en tí. Haces una montaña de un grano de arena Yoh...
-¿Qué? No, no creo que sea eso -dijo algo incrédulo por las palabras de la Itako y levantándose para estar a su altura.- Es solo que verás...
La expresión de la Itako cambió, a una muy distinta a la que le hubiera querido mostrar en ese instante, sin querer sus ojos expresaban una mezcla de meláncolia por ella y...y por Yoh¡claro que sabía a lo que se refería! Claro que lo había notado, que había notado que él no quería estar cerca de ella. Pero si ella no dijo nada y ahora hacía como si no se hubiera dado cuenta, era que ella CREÍA conocer ya la razón. Al final tomó valor de donde pudo...y habló. Había que dejarlo claro.-Dime una cosa Yoh...
Este la miró.
-A ti...? A ti te...-era extraño ¿donde estaban las palabras?
Yoh la volvió a mirar confundido y esperando su pregunta, aunque parecía que se hubieran desviado del tema.
-A ti de verdad que...tanto...TANTO te hubiera gustado...que estuvieran aquí...ellos...? -sin querer las palabras "tanto" y "ellos" le salió con una voz distinta y poniendo enfásis. Al fín ya al cabo quería saberlo, saber si para que él estuviera feliz el ese día tenían que estar, lo que de alguna forma diría que con ella no bastaba.
Yoh la miró un poco confuso.
-eh? ellos? - pensó durante medio minuto y entonces cayó en la cuenta- aaaaaaaaaaaah los chicos? -nn
-... -la rubia apartó los ojos y asintió débilmente.
-Si... - mostró una gran y brillante sonrisa - me hubiera hecho muy feliz.
( (En alguna otra parte de por ahí) )
La calle de esa ciudad era muy tranquila...hasta que un grito proveniente de una hamburguesería la rompió.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!
-Q...Qué es lo que pasa? -gritó un exaltado chino entrando en el lavabo de hombres de la dicha hamburguesería donde se encontraba su amigo puercoespín y cuyo grito asustó a los clientes que estaban casi por llamar al hospital.
-¡REN¡AYUDAME! -gritó el azul desde dentro de uno de los retretes.
-¡Qué es lo que pasa? -preguntó levantado un poco más la voz mientras los clientes se amontonaban en la puerta curiosos.
-¡NO QUEDA MÁS PAPEL!
Ren Tao se calló de espaldas a lo más tipo anime y junto a él todos los clientes y camareros también hacían una visita al suelo. El Tao se pasó la mano por el flequillo desesperado pensando mil y una formas en ahogarlo en el agua del water.
-¡Y TÚ SABES EL TIEMPO QUE HACE QUE TENGO PROBLEMAS DE ESTREÑIMIENTO -gritó ya a la desesperación.
-¡ PERO SERÁS...¡¡ESO NO TIENE POR QUÉ SABERLO MEDIO MUNDO PEDAZO DE INBÉCIL! -gritó pensando ahora en acabar con todo el papel higiénico de todo Japón.
Anna cerró los ojos, se sorprendió un poco al sentir su mano aliviada, y entonces se dio cuenta que en todo el tiempo desde que ella había preguntado esa pregunta su mano izquierda había cogido fuertemente uno de los bordes de su vestido, como si eso pudiera controlar sus nervios. Se sentía como si le hubieran anunciado perdedora en un concurso cualquiera en donde ella había dado mucho de sí para que al final...perdiera...
-Y mira por donde el premio tenía que ser este vago...-pensó fríamente volviendo en sí y con una venita en la frente.
-Qué...que pasa Annita? -la verdad es que notaba como se desviaban cada vez más del tema al que él venia, y por alguna extraña razón su prometida se comenzaba a enfadar.- A...annita he dicho o hecho...algo malo?
-...
Yoh bajó los ojos despacio -Anna...si..tú no estás bien...yo tampoco...tampoco estoy bien -dijo lo más sinceramente posible. Los ojos de ella se abrieron mirando al shaman.
La sacerdotisa se puso la mano en la frente- Es...es la boda Yoh -dijo al fín mostrando mucho cansancio para acto seguido mirar a los ojos a su prometido- es que...estoy nerviosa...
Yoh abrió mucho los ojos ¿Anna Kyoyama nerviosa¡¿por su boda¡¿la que tanto había deseado!. Anna suprimió una risita al ver al castaño como se sorprendía de su descubrimiento y para dejar en paz las cosas, se acercó a él hasta que los rostros de ambos se quedaron a centímetros.
Yoh tragó saliva mientras que sus mejillas se enrojecían y su cuerpo temblaba en la cercanía de él y la rubia. Solo pensaba que en cualquier movimiento en falso y sus labios ya estarían juntos. Ante esto la rubia volvió suprimir otra risa de diversión, pero si sonrió. Se acercó más de forma que su mejilla rozara la de Yoh y cerca de su oído le dijo.
-El sueño de mi vida...se va a cumplir Yoh...lo extraño sería...que los nervios no me invadieran por dentro...como lo están haciendo ahora... -sintió como Yoh asentía con la cabeza y que dudosamente comenzaba a envolverla con sus fuertes brazos.
No sé si lo conseguiré...conseguir que me trates igual que a ellos...pero, no me echaré atras -repitiéndose esto en su corazón cerró los ojos y mordió con los dientes la oreja de su prometido sensualmente.
Riiiiiiiiiiiiing Riiiiiiiiiinnnnnng
( (Hokkaido) )
-Ya, vale...si...que si...he dicho que si que lo he entendido Ren -dijo la mayor de los Tao con cansancio soportando a la voz furiosa de su hermanito por el teléfono - ya, que se puso a gritar "sus problemas" de ejem, ejem...por todo el restaurante, ya...y al final le diste el papel...rompiendo la puerta?...¡Cómo que se quedó encerrado?...¡si por lo que más quieras tranquilízate Ren¡HE DICHO QUE ENTIENDO QUE QUIERAS PARTIRLO POR LA MITAD! A ESTE PASO ME DEJARÁS SORDA!
-mmmh que pasa?-.- ¿tanto ruido por la mañana? -dijo una somnolienta Pilika vestida con un camisón azul frotándose los ojos entrando en la sala.
-Ya estamos en la tarde Pilika ¬¬, y lo que pasa es que tu hermano, ha vuelto a liarla y mi hermano esta que muerde y...-contestó con mucho cansacio en sus palabras hasta que otro grito de Ren anunciando que se le acababa la batería y que colgaría- si, esta bien, termina con esos negocios y...
-(bostezo) Uaaaah, oye, que si está ahí mi hermanito que se acuerde de tomar sus pastillas para sus, uaaaaah, sus problemas de vientre---
( (gota) )
T.T U-Ehhhm, Ren que dice Pilika...(susurro)si, eso que acabas de decir de alimentarse bien el cerebro. Bueno oye Ren, te repito, acaba con los negocios...y ya sabes...nos vemos allá.
Los ojos del shaman se cerraron tras unos segundos de una ligera sorpresa por el avance de su prometida, pero se calmó y decidió dejarse llevar por las emociones que ella le hacía experimentar en ese momento.
Anna pasó uno de sus brazos alrededor del cuello del castaño y poniéndose de puntillas para llegar con más facilidad a su objetivo, dejándo la oreja para acariciar con su lengua el cuello y a cada segundo una pequeña mordida. Volvió a sentir los brazos de su prometido, aunque aún parecía estar con dudas, poco a poco daba más fuerza al abrazo. Una mano de la sacerdotisa pasó por el cuello del castaño hasta llegar a su cabello acariciándolo suavemente mientras que con la otra lo rodeaba por la espalda muy cerca de donde pierde el nombre.
Sin poder aguantar más, Yoh dejó salir un suspiro demostrando lo bien que se estaba sintiendo, su cuerpo y el de la rubia estaban ya completamente pegados y podía notar "todo" lo de ella. Despegó su mejilla de la de ella para que así la pudiera coger del rostro y acercándose lentamente, ambos con los ojos entrecerrados cortaron la distancia de sus labios, cerrando los ojos. Ahora fue la mano del shaman, la posó en la cabeza de su prometida, haciendo intenso el beso, mientras sus dedos se enredaban con su fino y liso cabello.
Como si ella se fuera a escapar, con ligereza la cogió del brazo y en unos veloces segundos Yoh ya la tenía a acorralada contra la pared que había cerca. Otra vez se miraron con los ojos entrecerrados, ocultando para sus adentros lo que de verdad sentían realmente en ese instante...y quizá lo sentirían con más frecuencia. Yoh se fue acercando a ella y le dio cortos y seguidos besos por todo el rostro, pasando después cerca de los labios, mentón, su suave cuello y más abajo...para no pasarse más subió la cabeza, por el rabillo del ojo, la sacerdotisa observó que el rubor de las mejillas de su prometido no había desaparecido, probablemente ella también estaría sonrojada, Anna cogió el cuello de la camisa de Yoh con la intención de quitársela.
Yoh colocó el brazo en la pared a la altura de la cabeza de Anna, así se quedaron más cerca, se inclinó a punto de besarla hasta que...
Durante una milésima de segundos los ojos de Anna de abrieron de par en par y su expresión cambió a un de sorpresa y al parecer de casi temor. Sin siquiera preverlo, más bien por puro instinto empujó a Yoh con ímpetu y se levantó torpemente ayudándose de la pared.
-Aich! -gimió Yoh, tocándose la cabeza, el empujón de Anna lo había lanzado con tanta fuerza que calló acostado a unos metros de ella. Miró a Anna y vio que esta no apartaba la vista de la puerta. Entonces miró también la puerta y una bombilla se encendió. Ah es verdad, en su cabeza recordó débilmente que haber oído un pequeño golpeteo, habrían tocado a la puerta. Su cara mostró cansancio, le sonó tan débil el golpeteo de la puerta que creyó que era su imaginación. Suspiró disimuladamente de Anna.
-Esto...puedo pasar? –preguntó el pequeño Oyamada, mientras abría un poco la puerta. Anna asintió.
Al entrar en el cuarto Manta no pudo evitar levantar una ceja mostrando su confusión al divisar a su castaño amigo en la habitación de Anna y en el suelo, pero para más sorpresas este le sonrió como siempre. Dejándolo de lado, habló para lo que venía.
-Anna tu maestra Kino pide que vayas ya para su cuarto. Ya va siendo hora de irnos preparando.
Anna volvió a asentir- De acuerdo – se dirigió hacia la puerta pero antes de salir miró con recelo a Yoh- ¿Sabes como tienes que ir vestido, no?
Yoh al escuchar eso se quedó en blanco y la miró con una sonrisa nervios- eeeeh...pues...
Anna y Manta suspiraron con cansancio- Manta...ayúdale.
uuUU -Cuenta con ello –le dijo antes de que la rubia cerrara la puerta.
Ahora en la habitación solo estaban Manta y Yoh, el primero miraba al segundo pensativo, y el segundo no hacía más que mirar la puerta por donde se había ido su futura esposa. El cabezón al ver que Yoh no estaba dispuesto a moverse de su sitio optó por sentarse a su lado, mirando al techo.
-No se lo has dicho, verdad?
-Y creo que no lo haré...al menos ahora.
-Evidentemente ahora no puedes hacerlo, pero digo yo que podrías haberlo hecho antes de que yo entrara ¿no?. No querías hablarle?
-Si, y me ha dicho que tiene nervios por la boda.
-Conclusión: que seguís igual –concluyó mientras cerraba los ojos.
Yoh se sonrojó- ehhhh bueno igual igual no...u/u
Oo?
-No nada, olvidalo u/ú
Manta observaba con el ceño fruncido como su amigo se sonrojaba cada vez más, había algo y no se lo quería decir.
-Pero en fín...dejando eso aparte- Yoh sabes como tienes que ir vestido?
Oo- eehhhh...
-uú empieza por irte bañando yo iré a por tu abuelo.
La sala de color blanco estaba llena de objetos ceremoniales, típicos de esas ocasiones tan especiales. Los fantasmas iban de un lado para otro siguiendo las órdenes de sus amos los Asakura. El atardecer dio su fin, y entonces todos recibieron la señal de colocarse en sus respectivos lugares.
El sonido chirriante se oyó de nuevo, la gran puerta comenzaba a abrirse.
Primero entraron el gran samurari Amidamaru junto a un elegante Manta, seguidamente la familia y minutos después entraron Yoh y Anna, detrás de ellos venia el maestro de ceremonia. Y tras un típico ritual de purificación comenzó la esperada ceremonia.
Yoh tragó saliva, como si de sus nervios se tratara y miró tímidamente a su acompañante que estaba a su izquierda, no pudo evitar sonrojarse. Estaba muy guapa, o mejor dicho hermosa. Nunca la había visto con maquillaje que le hacia tener ese aspecto tan atractivo como si de golpe hubiera crecido para los 20 años, esos labios pintados, ese color en sus párpados, las pestañas afiladas y otros detalles que no se le pasó por desapercibido. Y sumándole el precioso shiromoku, definitivamente le quedaban sin palabras.
Anna también le miró, preguntándose si esta seria la primera y última vez que vería a Yoh con traje de ceremonia. Quién sabe, eso de ir así tan formal, no parecía agradarle mucho a su ya-casi-esposo, y seria una pena. Porque estaba muy guapo. Anna no puedo evitar sonreír al pensar eso.
Yoh levantó su mano y se la ofreció a Anna, esta automáticamente la cogió y juntos llegaron en sus respectivos lugares para hacer el intercambio del rosario. Antiguamente los Asakura no utilizaban anillo, pero hoy en día en Japón los intercambian después de obsequiarse el rosario. Y así lo hicieron Yoh y Anna.
Llegó el momento principal de la ceremonia. El "san san kudo". Tomar el sake para sellar la unión (n/A: menos mal que no esta Ryu, fijo que a pesar del motivo de la ceremonia, salta y dice que eso no es correcto ya que son menores de edad. Ya que siempre lo esta diciendo uuUU) y manifestar el deseo de la máxima felicidad y eterna unión de la pareja. Cada uno lo tomó en un determinado orden.
No muy alejados de allí, de hecho en la primera fila, estaban Manta y Amidamaru este estaba con pañuelitos secándose las cascadas de lágrimas de la emoción y repitiendo "Me alegro muchos por vosotros, Don Yoh, doña Anna", al igual que otros tantos espíritus. Mientras tanto Manta como sus abuelos, esperaban que ¡por favor! El castaño no se bebiera todo el sake entero y se cayera desmayado.
-cof, cof...-Yoh se llevó una mano a la boca al ver que comenzaba a toser.
-Baka...no tienes que bebértelo todo –le dijo su casi-esposa muy bajito –ten cuidado que se te puede subir a la cabeza.
-Cof...cof, cof...no, si no creo que sea eso cof Anna cof- dijo igual de bajito intentando hace que parara la tos.
-Intenta no tomar mucho, entonces –dijo mientras cogía y bebía su último sorbo.
-jijiji creo que ya paró.
( (En alguna carretera de las afueras) )
-¡ MIENTRAS RECOROO LA ARDIENTE CARRETERA...!
-Diooooooooooooooooooooossss que deje de canta yaaaaa! –se gritaba interiormente mientras unas cascaditas de agua salían de sus ojos y se mezclaban con el aire que le daba en la cara por la velocidad a la que iban. –Quiero bajar...TT
-EH! HAS DICHO ALGO BONITA TAMAOO? –preguntó Ryu sin apartar la vista de la carretera, al ver la cara de su acompañante sentada en el sidecar.
-Que si podemos BA-JAR!
Ryu el del bokutô paró inmediatamente su flamante moto (como siempre la llama), automáticamente casi como un rayo, salió la pelirosada en dirección a unos árboles que habian cerca y digamos que... "vació el estomago"
--U –mmmh no aguantaba más –dijo aún con la mano en la boca deseando que se le fuera ya el mareo mientras Ryu le acercaba una botella de agua con una radiante sonrisa.
-Eso debió ser algo que has comido preciosa Tamao, debes de alimentarte mejor, si no no pararás de vomitar- nn
-Sea lo que sea... ahora esta entre la hierva...ufff joven Ruy aun falta mucho para llegar? –le dijo mirándolo entre pena y unas ganas irresistibles de no volver a montar en una moto.
-mmmh? Pues si te digo la verdad esta zona no es muy conocida igual tardamos un poco más – le sonrió –pero no te preocupes llegaremos.
Tamao lo miró ya recuperada- Si -
Ryu la ayudó a levantarse y arrancó otra vez su moto –Ya se ha hecho muy de noche lo mejor será que paremos en alguna tienda. Ahhhhh esas tiendas me encantan! –gritó con euforia pensando en volver a pasar por esas tiendas que tan a gusto le hacia sentir, mientras se ponían de nuevo en marcha.
-YEAH! ESTO ES WONDERFUL!
-Nooooooooooooo ya vuelve a cantar...mmmh piensa Tamao que hay personas que lo pasan peor...
( ( hablando de eso ) )
-ODIOOOO ESTO¿¿HASTA CUANDO LA ESCRITORA DE ESTA HISTORIA NOS HARÁ DAR VUELTAS POR TODO JAPÓN!
-Venga Ren que no es para tanto –dijo un cierto azul puercoespín acercándose a él (que por cierto salía ¡al fin! Del baño).
-QUE NO ES PARA TANTO!
-Ya verás como lograremos salir de esta.- nn
-HEMOS VUELTO A PERDER EL AUTOBÚS!
-nu U
-POR OCTABA VEZ!
-nn UU
-Y OTRA VEZ POR TU CULPA¡ALGÚN DÍA LA COMIDA ESTARÁ EN EXTINCIÓN SI SIGUES VIVIENDO!
Oó –Grrrrr oye!
El castaño se volvió a llevar la mano a la boca para, de nuevo, intentar parar esa tos en su garganta que parecía no querer irse. Yoh intentó de todas las maneras posibles para que nadie allí lo notara y parecía que era así, pero si hablamos de la acompañante a su lado, imposible que ella no se diera cuenta.
-Yoh –le llamó con la voz más baja posible para que solo le oyera él. No sabia por qué...pero dentro de ella comenzaba una especie de preocupación, sin saber muy bien por que todavía.
-cof...cof... –le sonrió disimuladamente- creo que...el sake...no esta hecho para mí jiji...- dijo, pero al acabar esa característica risita suya, se comenzó a sentir peor. Ahora esa tos paró, y sintió otra vez esa punzada de dolor en su cabeza- kami-sama me habían dicho que el sake se sube mucho a la cabeza pero esto...- acto seguido se llevó una mano a la sien.
Un sonido de algo pesado chocando el suelo despertó a todos de su atención al sacerdote. Y sus miradas se dirigieron al altar. El gran shaman castaño habia caído de rodillas mostrando algo de cansancio.
-Yoh?...
Notas de Kakiyu-chan
Aparece en escena un puerco...digo un chico de cabellos azules, con un aspecto muy serio. Una luz de arriba le alumbra, la cámara se acerca más a él y...
Horohoro: ejem ejem, este es un mensaje para la autora de este fanfic. ejem ejem: El tiburonción y yo pensamos que ya va siendo hora de...(entonces su semblante a unos más oscuro y su cabeza se agranda y con fuego en los ojos) HASTA CUANDOOOOOOOOOO! NO VES QUE YO (y ese del pelopincho) TAMBIÉN SOMOS PERSONAJES Y TAMBIÉN TENEMOS SENTIMIENTOS! Bueno a veces de Lentado lo dudo pero...Y YOOO? NO VES QUE ESTE ATRACTIVO E IRRESISTIBLE PERSONAJE AINU TAMBIÉN MERECE QUE LE DEN UN PAPEL MÁS IMPORTANTE! (de repente sale de la oscuridad una lanza parecida a la de Ren) A ESTE PASO PIENSO IR CON MI CREADOR Y...
PAFF!(la lanza le dio en toda la cabeza y lo lanzón a mas de 30 metros.
Horo: AUCH!
(Aparece una Kakkiyu-chan con el pelo revuelto, con el pijama puesto y unas ojeras de espanto. Y con la lanza de Ren en su mano izquierda y con voz de muuucho cansancio): Que te pasa ahora? --
Horo: itte ittete, (tocándose la cabeza) mmmh es que me parece injusto lo que haces! Es decir...hasta cuando una personaje taan sumamente importante y de gran valor como yo tiene que salir en una miseria de escenas? TTTT
Kakiyu-chan: ya hablamos de eso el otro día. --
Horo: si, vale, vale, que
Kakiyu-chan: Saldrás en el próximo capitulo.
Horo(dando un supersalto de alegría): YUPIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!
Kakiyu-chan (con voz maligna): Pero desearás no haber salido.
(a esto, horo cae mal y se da un tortazo contra el suelo)¡¿Qué has querido decir con eso! TT.
Kakiyu-chan Bueno dejando de lado esto (sonríe)¡E aquí la boda! Una palabrita más del sacerdote. ¡Y esos dos ya serán marido y mujer! jeje, bueno parece que ahora ha pasado algo, o mejor dicho, le ha pasado algo a nuestro querido protagonista Yohm (pensativa) mmmmh...como se nota que nada es fácil en esta vida, bueno hablando de eso, (kakiyu baja la voz y pone cara de contar un supersecreto) las cosas se complicarán más! Y es que digamos que ahora no solo serán Yoh, Anna y Manta (bueno y Amidamaru y esos dos perdidos ¬¬) para complicarse más las cosas se necesitan...ejem ejem...más ingredientes (sonrisa maligna) y no creo que NA-DI-E se es-ca-pe...JUA JUA JUA JUA!
Horo: me has llamado ingrediente? ¬¬
Kakiyu-chan: Y el próximo capítulo se titula: El último día de la primavera (última parte)
Horo: No es en ese en donde pondrás tu intento de lem...?
Kakiyu-chan(corre rápidamente a taparle la boca toda sonrojada de pies a cabeza)¡Si! Y no hace falta que lo digas...u/u
Horo: Eh? Apropósito…esa no es la lanza de Ren?(dijo señalándola)
Kakiyu-chan: Si, toma...(se la lanza).
Horo(la coge): eh? Y por qu...? oó? (pero antes de poder acabar su pregunta un tibu...digo Ren Tao apareció con cara de desesperación)
Ren: Kakiyu-san ha visto mi...? (ve la SU lanza en manos de...)- HORO HORO!
Horo: Eh? Oo?
(entonces una aura en vuelta en fuego envuelve a Ren mostrando su furia) Ren: grrrrrrrrrrrrr desgraciado maceta azulada! ERAS TÚ QUIÉN TENIA MI LANZA!
Horo: Eh? Eeeh? EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHH? NONONONONONO REN TE JURO QUE ...AHHHHHHHHHHHHH!
(Escena censurada)
MIS MÁS SINCEROS AGRADECIMIENTOS A: SEINKO, AKARI-AOI, RAMA-CHAN, SWEETANGEL, PRINCESS NAUSICAA, ASUMI, FERCHII MIZUSU, ZILIA K, YO, Y VALITAK.
Domo arigato gozaimasu por leer el fic.
Ja-matta!
