N/T -- Pelirroja16, siento no haber aclarado tu duda en el capi 7 , pero era tarde tenía sueño estaba estresada y colgué el capi sin revisarlo ni nada, estaba muy cansada y se me olvidó contestarte, te doy mis m,as sinceras disculpas. Lo de los calcetines es, que como kag tiene poco pecho en esta historia, Inu le dice que se ponga calcetines en el sujetador para que parezca que tiene pecho, es solo eso jeje xau.

Bueno, adelante con la historia...

- ¿Kikyo?.

Inuyasha volteó hacia Kagome al igual que la mirada de Kikyo. Las dos pelinegras cruzaron miradas, una inquieta y la otra con desprecio (adivinen cual es cual xD). Inuyasha quiso decir algo para quitar tensión en el ambiente, pero se le adelantó Kagome.

- Buenas tardes Kikyo - se dirigió a su novio - estoy en la habitación terminando unas cosas del trabajo, os dejo solos - dijo antes de cruzar el pasillo, el ojidorado intentó hablarle para decirle que se quedara, pero Kikyo le interrumpió.

- Inuyasha, fui a visitarte un par de veces, uno de tus vecinos me dijo que te fuiste de viaje, ¿a dónde? - preguntó con voz melosa acercándose demasiado a él.

- cosas personales.

- oh... - musitó con decepción - antes me lo contabas todo, todo... - recalcó acercándose a sus labios (arrggg) - te he echado de menos - susurró a escasos milímetros de la boca del chico, pero Inuyasha retrocedió unos pasos haciendo que Kikyo perdiera un poco el equilibrio.

- te pido por favor, que no vuelvas a intentarlo - dijo serio.

- ¿qué te pasa? - preguntó enfadada - antes ibas todo el rato detrás de mí, desde que la niñata esa vive contigo y Miroku estas extraño.

- no vuelvas a insultar a Kagome, ahora ella es mi novia, así que no vuelvas por esta casa a no ser que sea para amistad y nada más - Kikyo que estaba anonadada por aquellas palabras, lo miró con recelo, esa estúpida niñata se había entrometido, lo sabía, desde que la vio en aquella cafetería con su Inuyasha.

- esta bien, como quieras - se giró hacia la salida pero antes se detuvo - cuando te canses de niñatas ven a mí, supongo que todavía recuerdas nuestras noches salvajes - dijo seductora antes de cerrar la puerta, esa tal Kagome se las pagaría. Inuyasha suspiró, ¿cómo pudo estar tan ciego cuando estuvo con esa mujer?, se encogió de hombros y avanzó hasta el dormitorio de Kagome, debía hablar con ella, se veía "levemente" molesta.

Kagome se encontraba en el escritorio releyendo una de sus novelas románticas con la mandíbula tensa, ¿por qué tuvo que venir esa Kikyo?, y encima le miró con una cara, e Inuyasha ni dijo nada, ¡ja!, seguro que seguía abobado por la mujer esa, era muy bella pero...

Suspiró, ¿y si todavía amaba a Kikyo?, no..., no lo podía ser, ¿y si le había pedido que fuera su novia porque le recordaba a Kikyo?, no Kagome, deja de pensar tonterías, Kikyo le había besado y no esta con ella, así que no te preocupes Kagome, se decía pasando las hojas del libro sin mirarlas.

Inuyasha entró en la habitación sin hacer ruido y vio a Kagome de espaldas sentada en su escritorio. Con una sonrisa felina, se acercó hacia su presa, se inclinó hasta estar al lado del cuello de la chica y le empezó a dar pequeños besos, Kagome se sobresaltó y se giró rápidamente con la mano en el pecho.

- ¡me asustaste Inuyasha! - se quejó la chica enojada, Inuyasha sonrió y se acercó más.

- enfadada estas tan linda gatita - susurró en su oído, la chica cerró los ojos estremecida. El ojidorado acarició su sonrojada mejilla con los labios, entonces se percató de la novela de Kagome y separándose de la chica, cogió el libro para ojear la pagina en la que estaba.

Kagome al no sentir el cálido aliento del chico, abrió los ojos y le vio con el ceño arrugado de concentración, estaba leyendo su novela, ¡que vergüenza!, pensará que era una tonta soñadora...

Inuyasha leía las líneas sin creerlo, ¿su Kagome leía esas cosas?, waoo, eso nunca lo había probado, interesante, se dijo tocándose con la mano libre la mandíbula.

- Inu...¿sucede algo? - preguntó extrañada, las expresiones en el rostro del chico le preocupaba. Inuyasha levantó la vista y sonrió con picardía.

- ¡ay gatita!, no sabía que te gustaban esa clase de libros, uyuyuy... - Kagome parpadeó confundida - si quiero te hago una demostración – Kagome se acercó al libro y vio la página que había, roja como un tomate, retrocedió negando con la cabeza.

- yo no... eso no... - ¿por qué tenía que haber visto la página en la cual salía las relaciones... bueno... ya saben...? - yo no...no leo eso, solo la parte romántica...

- Kag, Kag, Kag, si necesitas que te enseñen dímelo a mí, no a los libros - dijo burlón.

. calla, calla - musitó antes de salir de la habitación totalmente roja. Inuyasha cerró el libro y amplió la sonrisa, se le había ocurrido algo muy especial para su novia...

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kagome bajó del coche con la ayuda de Inuyasha - gracias - el ojidorado sonrió y se acercó a sus labios atrapándolos suavemente, la joven entre el beso, suspiró aferrándose a los antebrazos del chico, lo amaba tanto, y se lo diría. Sin miedo, sin temor ni pudor...

- ve al trabajo antes de que llegues tarde - musitó el chico separándose con una carita de cachorro triste.

- tienes razón - le dio un casto beso en los labios y fue hacia la escuela que estaba a pocos metros de ellos, volteó y le sonrió - te quiero - susurró volviendo a girar. Inuyasha observó a su novia de espaldas, bueno, también se centró en una parte específica de la chica y ladeó la cabeza sonriendo, como la quería...

Se colocó las gafas de sol negras y subió al coche con elegancia y una pizca de chulería muy sexy (muajajaj).

Kagome llegó a la sala de profesores y dejó su bolso en la taquilla, Ayumi, otra profesora muy simpática, la acorraló cuando se disponía a ir a su clase.

- buenos días Ayumi, ¿pasa algo? - preguntó al ver la cara de su amiga.

- ¿qué si pasa algo?, ¡por supuesto! - exclamó levantando los brazos - ¿quién era ese bombón con el que te besabas? - a Kagome le resbaló una gran gotita por la sien, esta chica nunca cambiaba...

- pu...pues...mi novio - contestó ruborizada, Ayumi bajó los brazos y puso una actitud de molestia.

- y no me lo dijiste... pensé que eramos amiga - haciendo que se quitaba una lágrima que nunca hubo.

- Ayumi... - la abrazó cariñosamente - perdona, pero ni yo todavía me creo que tenga novio... - y era verdad, no podía creer que estaba con su compañero de piso, aquel hombre con el que peleaba, con el que soñaba, con el que quedó locamente enamorada...

- entonces te perdono - dijo sacando la lengua separándose para verla - vamos a la entrada, que seguro ya llegaron los niños, pero después me cuentas TODO - concluyó con la cara iluminada, la pelinegra suspiró meneando la cabeza, pero con una pequeña sonrisa, esa Ayumi..., le recordaba tanto a Yuka, su flequillo tapó su rostro un breve tiempo, pero luego sacudió la cabeza y se dijo que tenía que animarse, a Yuka no le hubiera gustado verla así.

Kagome salió a la entrada junto con Ayumi y vio a todos sus alumnos venir corriendo siendo vigilados por los padres que miraban desde atrás.

- ¡señorita!

- ¡señolita! - decían algunos que todavía no pronunciaban la r, la chica de ojos chocolate sonrió a cada uno de los pequeños y les ordenó con ternura que entraran a clase.

- vamos pequeños, que os tengo una sorpresa - los niños asintieron y corrieron al aula entusiasmados. Los padres después de asegurarse de que sus hijos estaban en el aula, se marcharon a sus quehaceres,

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Inuyasha aparcó el coche (auto) en el parkin y bajó de él poniéndose las gafas hacia atrás (en la cabeza vamos). Llegó al centro comercial sin quitar la sonrisa que traía desde el coche, y avanzó hacia el ascensor para dirigirse a la planta donde estaría lo que le interesaba.

Ya vería su Kagome...

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Sango terminó de ducharse y cambiarse para irse al trabajo, cuando sonó el timbre. Llegó hasta la puerta y miró por la mirilla, era Miroku, ¿pero qué hacía este hombre a esta hora?, ¿no trabajaba?. Abrió la puerta.

- hola Sanguito, estas preciosa como siempre - dijo galante antes de darle un beso, Sango ruborizada le correspondió.

- ¿qué haces aquí Miroku?.

- ¿es que no puede venir tu novio a saludarte? - preguntó fingiendo estar indignado.

- a estas horas tienes trabajo, y si vienes es porque quieres hago, así que dime rápido que no tengo tiempo - le dejó pasar y cerró la puerta - ¿qué quieres?.

Miroku suspiró resignado y levantó la vista mostrando sus ojitos celestes con un brillo increíble, esa chispa que tenia cuando veía a una mujer hermosa y la perseguía, Sango tragó saliva.

. Sango, yo no tenía pensado venir aquí ahora, de hecho, quería prepararte algo mejor, pero... - se metió la mano en el bolsillo del pantalón - no pude esperar, te quiero tanto... - Sango estaba asustada, ¿qué le pasaba a este hombre?, ¿acaso se sentía culpable de algo y venía para tranquilizar su conciencia?, como le haya sido infiel se enterará, pensó apretando los puños - quiero decirte que... ¡oh esto es muy difícil!, y eso que siempre se lo digo a las chicas bonit... - se calló al ver la venita palpitante de su novia - creo que me he salido de contexto - dijo con una gotita - venga ya Miroku, en serio - se animó en voz alta.

Sango seguía mirandolo extrañada y confundida, no entendía que le sucedía a su novio...

Miroku suspirando, se arrodilló en el suelo y le cogió una mano delicadamente - Sango, te he dicho que eres la única mujer con la que querría pasar el resto de mis días, con la que quiero tener descendencia - Sango le fulminó con la mirada, claro y por eso se lo podía a cada falda que pasaba por delante pensó sarcástica.

- Sanguito, cásate conmigo - dijo sacando de su bolsillo la cajita de terciopelo que guardaba desde hacia días. La castaña contuvo el aliento y pensó que el mundo se había detenido, centró su vista en la pequeña cajita sin creerlo, Miroku..., el pervertido de su novio quería... quería casarse con ella...

Sus ojos se empañaron y se le formó un nudo e la garganta, no podía articular palabra, se agachó lentamente sin dejar de ver esos ojos celestes que le miraban preocupados y tristes por el silencio que se había formado. Sango asintió lentamente posando una mano en la mejilla del chico.

Miroku al principio no entendió, pero después de pararse a pensar y procesar, abrió los ojos como platos y sonrió como nunca - ¿si Sanguito? - la nombrada asintió otra ves sonriendo y haciendo que con ese acto se le escapara un sollozo y las lágrimas cayeran.

- si bobito... - el ojiceleste la abrazó con una ternura nunca manifestada por el chico y luego se separó mirándola con admiración y una radiante felicidad.

- me has hecho el hombre más feliz del mundo - musitó besándola con amor - te amo Sango - gritó con ilusión, Sango rió con el rostro iluminado por las cristalinas lágrimas y lo atrajo por el cuello de la camisa besándolo con ímpetu.

La pareja como se debe suponer, no fue ese día a trabajar, ya que manifestaron la felicidad que emanaban ellos solos, demostrando su amor, ya avisarían a sus amigos de que había boda, por ahora, querían disfrutar de ellos...

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Después de un día cansado de trabajo, Kagome llegó a casa y cuando abrió la puerta, pudo apreciar que la casa estaba a oscuras, que raro..., a esta hora Inuyasha y Miroku deberían estar en casa..., pensó cerrando la puerta.

Dejó el bolso en la entrada y su chaqueta en el perchero del mismo lugar, avanzó hasta el pasillo y vio que empezaba a iluminarse con pequeñas velas por el suelo, extrañada, empezó a caminar guiándose por el camino de la luz procedentes de las velas y dio con el dormitorio de Inuyasha.

- ¿Inu?, ¿estás? - preguntó asomándose - voy a entrar - avisó, al ver que no contestaron, pasó dentro y vio la cama grande que tenía Inuyasha, llena de pétalos de jazmines, ahogó un gritito con la mano y observó absorta el lugar, estaba tan romántico, la luz tenue de una vela roja aromática, los pétalos en la cama y también esparcidos por el suelo de la habitación... era hermoso.

Kagome escuchó como se cerraba la puerta tras ella y volteó asustada encontrándose con un Inuyasha muy atractivo, llevaba unos pantalones negros y una camisa de mismo color desabrochada en los primeros botones dejando ver su fornido pecho, la corbata gis humo desatada, le daba un toque muy muy sensual...

- veo que ya llegaste gatita - habló con vos ronca, Kagome sintió una corriente recorrerle la espalda al oírle, era un ser maravilloso, ¡dios! vaya novio tenía... (Nere mientras escribe, se muere de envidia).

- In...Inu..yasha... - tragó saliva e intentó hablar sin tartamudear - ¿qué es esto? - Inuyasha se acercó con pasos felinos hasta ella y la atrajo fuertemente pero sin hacerle daño por la cintura.

- esto gatita, es para ti y para mí, te voy a enseñar que no hace falta libros para satisfacer tus fantasías,seré mejor que ese noble caballero que arrancaba lentamente el vestido de la chica que jadeaba sin saber que hacer - dijo casi como un murmullo mientras olía el cabello de la chica - hueles a jazmines, por eso escogí estas flores...

kagome no podía estar más roja, había superado su récord tres veces, no daba crédito a lo que veía y escuchaba, despertó de su embobamiento cuando sintió que el chico la cogió estilo nupcial para posarla en la cama con delicadeza.

- esta noche será para nosotros Kagome - susurró en el oído de la chica estremeciéndola, la chica suspiró cuando sintió los besos en su cuello y luego en sus mejillas.

- Inu...yo... - el ojidorado posó su dedo índice callándola con un suave sshh, la chica le miró con sus ojos chocolates y sin saber como, llegó hasta los labios del chico besándolos al principio con un simple roce, dos, tres roces hasta que Inuyasha no pudo más y la recostó besándola pero sin brusquedad ni pasión, solo amor y ternura, Kagome acarició los cabellos oscuros del chico, dejandose besar así, estaba tan bien, se sentía también, pero necesitaba decirle, advertirle...

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Inuyasha...


Hola, pido disculpas de verdad, pero esq no he tenido tiempo por los examenes, y todavía me quedan dos semanas más de examenes (suspira...), pero yo busco hueco de verdad, pero que os guste este cortito capi. Por cierto, quereís lemon en el proximo capi?

Chabe, gracias x el comentario, no pasa nada que la otra vez no dejaras, espero que dejes en este si te gustó y espero tb no decepcionaros cn este capi. Inujocelyn, tranquila ya veras lemon pronto, muy pronto muajaja. Peko-chan, gracias por el review, si, Kikyo es muy inoportuna, pero ya le daré su merecido muaahhha. Xtinaodss, me alegro que te gustara la madre de kag, intenté ponerla buena y dulce cm en la serie, aki tienes otro capi jeje. FernandaIK26, si jeje me encanta cuand Inu se pone celoso del pobre Houyo o de Kouga jeje. Lieli, tranquila el lemon se acerca jeje, acias x el comntario.

Muchisimas gracias por todo chicas, os quiero!! / Besos y abrazos, buen fin de semana!!