Las formas de la sinceridad.

Escrito por: Kakiyu-chan.

Aviso: Si Shaman King fuera mio os aseguro que la historio no hubiera sido tan buena así que por desgracia no me pertece.

Aviso2: La canción escrita aquí es "dearest" y pertenece a la fantástica cantante Ayumi Hamasaki-sama.


Capítulo -15 El último día de la primavera (3º parte)

Un sonido de algo pesado chocando el suelo despertó a todos de su atención al sacerdote. Y sus miradas se dirigieron al altar. El gran shaman castaño habia caído de rodillas mostrando algo de cansancio.

-Yoh?...


Yoh apretó los dietes con fuerza, sus manos también hacían presión fuertemente su cabeza. Poco a poco comenzó a sentir unas grandes punzadas por todo el cuerpo mientras la temperatura en él iba subiendo cada vez más.

Anna inmediatamente se arrodilló hasta estar a su altura, y casi por instinto le puso la mano en la frente.

Estaba caliente, muy caliente. Disimuladamente se acercó mucho más a él. Esa sensación ya la conocía, evidentemente que la conocía.

Abrió los ojos como platos y estuvo a punto de llevarse la mano a la boca. Comenzaba a asustarse, a asustarse de la oleada de tantos nervios que comenzaban a inundarla sin detenerse. Dios, estaba pasando demasiado rápido!.

Le estudiaba con mucho detenimiento, Yoh se apoyaba como podía en el suelo, de rodillas, como si le estuvieran torturando en el interior del cráneo. Echó una disimulada mirada a su alrededor. Los murmullos de preocupación de presentes a su alrededor eran cada vez mayores. Pero eso, le tenía sin cuidado. Más importante era su prometido A cada segundo que observaba, descubría y recordaba cada síntoma que sufría su prometido.

Cada síntoma que por los que ella sufrió.

Sintió una gran punzada en su corazón llena de miedo.-No puede ser..-murmuró con un hilo de voz.

La mano de Manta en su hombro, le hizo volver a la realidad.-Es eso, ¿verdad...Anna? -

Se sobresaltó un poco, pero pronto se calmó. Los ojos de Manta Oyamada la miraban fijamente, sin parpadear, con una muy visible preocupación. Él había estado cuando Anna estuvo a punto de irse, el estuvo cuando ella se fue, y cuando volvió. No debía de impresionarle que Manta lo hubiera acertado a la primera lo que parecía que pasaba en esos momentos, él también conocía algunas cosas. Anna lo miró sin saber que responder mientras él seguía con su mirada en espera de que le diera una respuesta. Sinceramente ella no estaba segura, ella prefería en no pensar mucho en ello, y antes de decir algo optaba por estar bien segura...estar bien segura de lo que le pasaba a su prometido

-Doña Anna...- la aludida miró a su izquierda, Amidamaru tenía la misma mirada de Manta, sólo que él con más seriedad. Como queriéndole decir algo. Acto seguido le señaló con los ojos una dirección.

La sacerdotisa, no dudó, giró la vista en donde le señalaba el samurai de la katana. Y si, era para ponerse serios.

Los abuelos de Yoh. Tenían la misma mirada, en cualquier momento parecían dispuestos a acercarse...y detenerlo todo....

-Y eso no significa nada bueno.-pensó Anna con temor. Se llevó una mano a la frente y cerró sus ojos con fuerza- Pero...¡se puede que ha hecho el tonto de mi Yoh para tener esto!- Esto no podía ser normal. ¡no era ni una alergia ni un maldito virus que se contagiaba y andaba sonriente por ahí!

Anna también comenzaba a sudar, pensando con todas sus fuerzas y recordar, exprimir su memoria. ¡Qué?

Seguía pensando hasta que su semblante cambió... una pequeña suposición

Y si ella tenía la culpa? Y si ella había provocado eso que le estaba sucediendo a su medio-esposo? Haciendo una rápida memoria, recordó aquello que sintió en el tren de ida a Izumo. Sintió que le volvía a pasar, que esa maldita oscuridad iba a engullirla de nuevo. Al fin y al cabo, desde aquello, se propuso aclarar su relación con Yoh. Pero ahora había de admitir que siempre estaba callada, cierto que su relación había avanzado. Cierto que habían pasado cosas. Pero una de las cosas más importantes, más significativas, no había sido dicha. Y ella se repetía que no se iba a rendir. ¡Y si ahora en vez de hacerla daño a ella se hubiera dirigido a él¿qué podía hacer?

-Yoh!..-gritó en un susurro Manta. Anna salió de sus pensamientos y miró a su prometido que todavía intentaba normalizar su alterada respiración. Por el grito del pequeño parecía que el shaman había empeorado. Lo miró. Al parecer había logrado levantarse un poco, pero seguía de rodillas. En ese instante sintió algo duro en su mano, una sensación que ya había sentido antes.

Le había cogido la mano con fuerza. La sacerdotisa levantó la cabeza y ambos ojos de los shamanes se miraron frente a frente. Ella lo miraba con preocupación y casi pero sin notarse mucho, desesperación. Y el la miraba, (ni ella se lo podía creer) como siempre. Con esa miranda tranquila (o eso intentaba) tan suya.

Anna no sabia como hablarle, que decirle. Si, seguramente la culpa era suya, pensaba.

Teniendo por fin la mirada de su "casi-esposa" posada en él, intentó con esfuerzo formar esa sonrisa suya de "Todo irá bien". Aunque solo consiguió una ligera curvatura, ya era suficiente para que ella entendiera que le quería transmitir esa calma.

-No te preocupes...-le susurraba a Anna para que solo ella le escuchara. Sabía que debía hacer algo antes de que sus abuelos llegaran hasta ellos y detener ese momento y esa boda. Antes de que la situación empeorara, ya lo había podido observar en el rostro de preocupación de su prometida al caer él al suelo. –Como si la culpa fuera de ella –pensó con dulzura. Con unos intentos más se acercó a ella hasta quedar abrazado a ella.

Ese gesto, no cabe decir que dejó parado a más de uno. ¿qué esta sucediendo exactamente? Pensaban todos los presentes. Los líderes Asakura se miraron, dudaban todavía entre acercarse o no. Evidentemente lo harían según el siguiente paso que hiciera su nieto. Por ahora solo veian a sus nietos abrazados. La confusión para ellos y los demás no hacia más crecer...

-Tranquila..-le susurraba débilmente Yoh a su prometida en su oído- no dejaré que nada ni nadie arruine este momento...ya han pasado suficientes cosas, como para que encima...esa-maldita-cosa-que-a-saber-que-es...nos vuelva a separar, Annita...recordando por todo lo que tuviste que pasar...no me gustaría "irme" y dejarte esperándome a saber cuanto tiempo...je je...y quita esa cara – le dijo levantando una mano y acariciándole con la yema de los dedos su sedosa y blanca mejilla por el maquillaje- te conozco...aunque a nadie lo pareza...te conozco...aunque sea un poquito...lo suficiente como para saber que te estas echado la culpa...pero esto...no lo has provocado, Anna. - Sigamos con esto. Hagamos cualquier cosa...pero no dejemos que esto se detenga...-sus ojos se ocultaron en su flequillo y (haciendo cada vez más esfuerzo)la abrazó más contra sí.

-Pero Yoh..-le intentaba decir la Itako entre sorpresa por sus palabras y pena. ¿qué no era culpa suya? Por mucho que dijera eso ¿qué iban a hacer? Es cierto que el shaman castaño había logrado calmarla más de lo que ella creía...pero eso tranquilizaba la situación - tú ahora...no te encuentras bien..tienes...

-Annita...ya te lo he dicho...no quiero "irme" –intentaba Yoh hacerla entender.

-Pero Yoh...si lo que quieres es...NO irte...tenemos que parar la boda y que los abuelos te...

-Anna...

-Que?

-Dame...un beso.

¡O /O!

¿EEEEEEEEHHHHH!

Antes de que la blanca novia pudiera al menos un leve movimiento como para decir quedamente ¡Cómo si ahora fuera el mejor momento para eso, cerró los ojos.

Y sin siquiera preverlo antes, sus labios se curvaron soltando una sana sonrisa seguida de una leve risa.

Aquella frase de tres palabras se le hacia tan nostálgicas (N/a: si bueno...ya han pasado 11 capítulos /)...aquella vez tampoco era un buen momento, y teniendo en cuenta que ella nunca se imaginó que fuera a pedirle que le diera un beso, y sin pensárselo dos veces, sin ninguna vergüenza ni cobardía, ni temor por el que él se negara...(y tabmién como es ella de orgullosa, claro) lo hizo y él le correspondió.

Viendo que la chica estaba callada, Yoh deseó que no estuviera pensando en la manera de pegarle sin hacerle mucho daño por el motivo de que "no era un buen momento para ir queriendo hacer eso". Entonces oyó algo que le sacó de sus temores pensamientos.

¿Se...se había reído?

Yoh se separó un poco de ella para verle mejor a los ojos y pegar sus frentes. Y poder verificar con sus propios ojos y oídos, que esa pequeña risa provenía que quién creía...de ella. La vio, bien...esa curvatura en sus labios...era como si le dijera "sigues pareciendo un niño" Se dedicaron una leve sonrisa, leve, pero llena de ternura. Imaginando al menos por unos segundos que no había nadie alrededor de ellos.

El castaño cogió con delicadeza y con las manos, las mejillas blancas de su Itako. Lentamente se acercaron sus labios y se unieron en un suave beso.

(Y...bueno...si volvemos a la realidad y pensamos en espíritus/fantasmas/budista/Manta/Amida-san/abuelos de Yoh...)

Digamos que todos se quedaron¡ O / O ¡ de la impresión.

O.O-P...pues parece que ya esta mejor –dijo Yohmei suspirando y con una mano en el pecho. Por parte de su esposa, la mujer sonreía para sus adentros, evidentemente no iba a mostrar lo alegre que estaba, los veía sin ninguna expresión, pero si sus ojos mostraban ternura tras sus redondas y oscuras gafas.

-Si...parece, que todo va bien. –respondía con voz relajada.

Tras unos minutos de Shock todos los presentes los miraron con gran afecto y soltaron un gran: ooooooooooooooooooooohhhhhh...

Al abandonar su "grandioso" beso los dos volvieron a pegarse las frentes y se volvieron a abrazar.

-Tranquila...no me voy a ninguna parte...solo estoy...un poco débil. Jeje eso es todo.

Anna alzó sus ojos, como signo de cansancio y le dijo al oido- Oye Yoh...

-mmmh?

-Que si después de todo esto...- Anna se separó y lo miró seriamente dejando claramente lo sonrojada que estaba- ...para no tener que dar explicaciones porque no te haces el borracho?

¡PLOP!

Ante esta "cariñosa sugerencia" de su YA esposa Yoh, Manta e incluso nuestro fantasma Amidamaru se cayeron al suelo (tipo anime claro).

En tres segundos Anna estaba más roja que un tomate y un semáforo juntos. Había o mejor dicho, TENÍA que recordar que a ella no le gusta para NADA, mostrarse tan cariñosa en frente de tanto público. Aunque fuera en su propia boda.


-Juro rotundamente que el día de mi boda te mantendré encerrado en una jaula de alta seguridad, especialmente hecha para puerco espines!- dijo furioso con fuego en los ojos.

nn-Eso en caso de que llegues a casarte.

-y aunque no, también. ¬¬

-Entonces a santo de qué, sacas el tema ahora?

El tiburón y el pue...perdón...Ren Tao y Horo horo, caminaban "tranquilamente" por las calles de Kyoto dispuestos a irse definitivamente a Tokio ahora que por fín, el heredero Tao había finalizado ya sus negocios en esa ciudad.

-Por nada, es solo que el último cliente con el que acabo de hablar no paraba de repetir una y otra vez lo feliz y de color que era la vida, solo porque su novia aceptó casarse con él la noche antes, -contó Ren con cara de asco al recordar como de insoportabal llegaba a ser el cliente, que estuvo a punto de bailarle encima de la mesa- Hasta la melodía de su móvil era la de la marca nupcial.

Oo- ...vaya...Oye, igual es una señal!

Oô-Una señal? De qué?

- jejeje no sé...que tengo hambre supongo...

-Por cierto cambiando de tema, a que hora salía el avión?

-Eh? Pero de eso no te encargabas tú?

-Tonto como iba a encargarme yo si estaba ocupado?

-...

-...

. -...mierda...

-OTRA VEZ!


Metió por tercera vez el pañuelo húmedo en el balde de agua fría, sus dedos ya mostraban unos rasgos de rugosidad, ya cansada de eso, le tiró el pañuelo a la frente sin mucha delicadeza. El castaño soltó un pequeño quejido, ya que al tirárselo le salpicó un poco de agua en los ojos.

Aún estaba avergonzada por la escenita en la sala de bodas. Se acercó a la ventana para contemplar el ya anochecer. Pensando con un poco de pesar con no recordaría el día de su boda con una sonrisa en los labios. Sin poder evitarlo miró con la vista cansada a su prometido.

-No me mires así, fuiste tú la que sugirió...o mejor dicho ordenó...que me hiciera el borracho para disimular ante todos –se quejó Yoh ¡el ya recién casado! Recordando lo que le había hecho hacer su ¡ya esposa! - Si no pasa nada –añadió pasándose por la frente el pañuelo mojado.

La ¡recién casada! lo miró con recelo –Si no hacías eso (por muy ridículo que sea), los abuelos la hubieran anulado sin ningún miramiento. Sabiendo que su nieto no se encontraba nada bien, y que se trataba de eso que tus sabes y que una vez hizo que perdiera el conocimiento, la pararían (cosa que tu no querías). En cambio si se trataba por los efectos del alcohol, no la anularían, lo único que harían seria pensar "Por los grandes espíritus es que nuestro nieto siempre tiene que liarla?" –relató la rubia cruzando sus brazos.

El Oyamada que estaba presente ayudando a buscar ropa seca para su amigo, no pudo evitar soltar una pequeña carcajada a las palabras de la rubia. Sumándole que reacordó el momento en que el que Anna "ordenó" casi desesperadamente a Yoh que se hiciera el borracho. Incluso le hizo beber el que quedaba para que resultara más real. Y después de eso estuvo apunto de besar al sacerdote y casarse con Amidamaru y con él de paso.

A esto otra vez no pudo evitar soltar otra fila de carcajadas.

nn –Manta no fue gracioso –dijo el castaño como un niño pequeño.

-Jejeje es que te juro que no puedo resistirlo jajaja- le dijo mientras le pasaba la ropa.

Los tres estaban en la habitación de Yoh, evidentemente después de aquello se lo tuvieron que llevara con el pretexto de calmarlo hasta que se le fuera la borrachera. Mientras que en realidad era hacer lo posible para que se sintiera mejor. Como Anna ya sabia por las señales que se pasaba, sabia más o menos como que era mejor para cada síntoma. Entretanto los demás estaban en la sala con el banquete, o más concretamente, los abuelos y los sacerdotes comían y hablaban y los seres no-humanos comían y bebían su comida fantasmal o volaban por ahí.

-Yoh que así no se pone.

U-Jeje perdona Manta...es que me lio.

Anna salió de la habitación para dejar que se vistiera y una vez fuera se apoyó en la puerta. El extenso pasillo estaba desierto y oscuro. Se cogió de la manga de su vestido y la apretó con fuerza. "Menos mal, menos mal, menos mal" se repetía una y otra vez.

Cerró los ojos con fuerza y se mordió el labio inferior. Sin embargo la duda que por qué Yoh había estado apunto de sufrir lo que ella sufrió una vez, seguía en pie. Las preguntas la volvieron a atacar ¿ella hizo algo¿o acaso él...?

Dio un suspiro de derrota. Y dejó de morderse el labio. Seguidamente se dirigió a una ventana algo lejana de la puerta de la habitación de Yoh, la abrió y se apoyó en ella dejando que el viento fresco de la noche le acariciara la cara.

-No sirve de nada que me carcoma la cabeza por eso...-se dijo mentalmente cerrando el tema. Yoh estaba bien y punto. –Cosa que eso me extraña.

Sin siquiera presentirlo un pensamiento le vino a la cabeza. Un pensamiento que le hizo sentir un sentimiento una tanto extraño.

Como es posible...que...el estuviera bien. Y cuando ella le pasó...casi se pasara al otro mundo?

Como si fuera puro insitito la rubia sacerdotisa apretó con fuerza sus manos en al marco de la ventana donde estaba apoyada. –Yo...

-Bueno pues ya esta. –dijo el Oyamada saliendo de la habitación y sacando a la recién esposa de su mundo. La cual automáticamente giró la cara hacia ellos.

-Bien pues vayamos fuera que hay un montó de comida –dijo un sonriente Yoh aún con el pañuelo húmedo en su mano.- Ah, Anna –el chico fijó su mirada en la chica que estaba a metros de ellos –nos bajamos ya?

La única respuesta de la rubia fue una simple mirada, y luego fue directa ellos pasando de lado completamente y bajando las escaleras con rapidez algo encubierta. Tanto Manta como el castaño la vieron con los ojos llenos de sopresa.

-Quién la entienda...-soltó el pequeño Manta con los ojos cerrados. Mientras por parte de Yoh, este se quedó mirando las escaleras por la que su esposa se había ido.


Se arremangó con cuidado las mangas del shiromoku y se lo subió un poco para dejar desnudas sus piernas hasta las rodillas. Se sentó con cuidado en la orilla de la cascada (ya sabéis cual n.n) y puso la punta de su pié derecho descalzado para probar el agua. Estaba tibia. A continuación metió el otro pie. Sintió su cuerpo relajarse.

El agua realmente la purificaba, le hacia sentir una gran sensación de bienestar, la aligeraba de cualquier tensión.

Sumergió sus manos en esa agua y se las pasó por la cara.

-¡Hay que firmar algún documento para hacer entender al mundo que este es el día de mi boda?- pensó con una gota el frente. Después miró al cielo más calmada y lo vio tristemente- Es un asco ser débil –pensó en voz alta.

Sin darse cuenta que alguien la había oído.

-A que viene eso...?-

La chica entrecerró los ojos y doblo la cara. Indudablemente no se extrañó al oir la voz. Yoh salió entre los arbustos de la zona.

Anna volvió sus vista al agua transparente, mientras jugaba con ella con los pies.

-Pues eso...que ser débil es un asco.

Yoh se acercó a ella hasta estar a pocos metros, viéndola de espaldas.-Bueno...ser fuerte no es una obligación...-respondió el chico entrecortadamente rascándose la nuca. Como casi siempre, nunca sabia la manera de pensar de Anna y por consecuencia no sabia como hablarle.

-Para mí si...-respondió rápidamente. Después volvió a girar la cabeza y lo miró- Por qué tú si...y yo no?

-Eh?

Anna se levantó y miró a la hierva. Sin saber por que, no podía verle a los ojos.- Por qué yo...no pude ser más fuerte esa vez?

Los ojos de Yoh se abrieron. Ahora entendía de lo que hablaba. Esa faceta suya era muy reconocible, una de las cosas que más odiaba Anna en este planeta...era sentir que era débil...

-Además...no lo entiendo.

-Eh? El qué?

-Como es posible que te haya pasado a ti...-decía todavía con la vista baja y la voz casi irregular- No lo entiendo...yo...te juro...que no lo entiendo.

El corazón de Yoh dio un inesperado palpitar en su corazón. E inevitablemente sus mejillas fueron invadidas por un color rojo. Esa visión de Anna...se había soltado el cabello y aflojado el shiromoku...por sus piernas y por su rostro corrían pequeñas gotas de agua que al igual que el agua de la cascada de iluminaban a la luz de la luna y en cuanto a su maquillaje...seguían habiendo rastros que por suerte no se habían corrido al mojarse con el agua. Sumado a esa expresión en su rostro que a Yoh se le hacia...realmente sensible.

Se acercó a ella y puso su manos en sus hombros, a pesar del acercamiento Anna seguía cabizbaja. Para llamarle la atención el castaño le dio un afectivo beso en la frente. Consiguió lo que quería ya que, la sacerdotisa levantó la cabeza, pero seguía sin mirarlo.

Sacando una mano de sus hombros hizo un camino hacia su mejilla acariciándole el cuello, se inclinó hacia ella pasando de largo y sus labios llegaron a su oído. Estos susurraron una palabras, estaban solos pero él le hablaba de forma que solo ella lo escuchara.

Pareció que aquello si que hizo efecto, y esas palabras hicieron que los grises ojos de Anna se levantaran, mostrando una expresión de asombro y desconcierto sorpresa.

Los labios de Yoh, aún cerca del oído de Anna formaron una sonrisa. Aprovechando lo cerca que estaba de ella, pegó su frente contra la suya, como hizo frente al altar, y ambos fueron entrecerrando los ojos al mismo tiempo que se iban acercando y unían sus labios.


( (En la sala del banquete) )

-Qué pasa Amida? –preguntó Manta con un vasito de licor, dudando todavía entre beberlo o no.

-Es esta canción don Manta, es muy bonita como se llama? A los espíritus les gusta mucho.

Matan quitó su atención del licor para escuchar la canción y sonrió –Ah! Si, si que es una canción bonita. Se llaman "Dearest", y es de una cantante japonesa muy conocida que canta de maravilla, su nombre es Ayumi Hamasaki. –Manta sin darse cuenta bebió del vaso- últimamente se oye mucho...¡aaaaaaah no he bebido licor¡YO he bebido licor!

Amidamaru soltó una pequeña risita pero con una gota en la cabeza mirando como Manta tragaba todo el agua que podía.


hontou ni taisetsu na mono igai.

subete sutete shimaetara ii no ni ne

genjitsu wa tada zankoku de

sonna toki itsu datte me wo tojireba

waratteru kimi ga iru

((Sería bonito si pudiésemos deshacernos de todo

excepto de lo más importante.

La realidad es simplemente cruel, pero siempre que cierro mis ojos estás

ahí, sonriendo.))

A diferencia que otras veces, esta vez besando a Anna, insistió más en ella. Queriendo hacer el beso más apasionado. Se introdujo en la húmeda boca, Anna no se resistió y se dejó hacer por su recién esposo. Decidió subir sus manos hasta abrazarlo por la espalda. Yoh también la abrazó para que estuvieran mucho más juntos. Separó su boca de la de ella y bajó la suya para besarle el cuello.

hito wa mina kanashii ka na?...wasure yuku iki mono dakedo

ai subeki mono no tame ai wo kureru

mono no tame...dekiru koto

((Aunque a mi pesar, la gente suele olvidar))

((Lo que hago

Por la persona que quiero

Por la persona que me da amor))

Anna respondió echando la cabeza un poco para atrás para darle más facilidad, mientras contemplaba el oscuro cielo que se llenaba cada vez más de estrellas, el peso de Yoh la obligó a que ambos se fueran arrodillando y acabaran acostados en la fresca hierba. Yoh encima de Anna. El castaño con cuidado le quitó con inexperiencia la cinta del shiromoku, la única que atadura que había, al mismo tiempo que la besaba. La rubia también se ocupó de despojarlo de sus ropas hasta dejarlo solo en ropa interior, al igual que él la había dejado a ella.

aa itsuka eien no nemuri ni tsuku hi made

douka sono egao ga taemanaku aru you ni

((Espero que tu cara sonriente me acompañe

hasta el día que caigamos en el sueño eterno.))

La última noche de primavera no era fría pero tampoco acalorada. Por eso Anna cruzó sus brazos alrededor de Yoh, para atraerlo más hacia sí. Yoh la abrazó fuertemente. La rubia le mordió con dulzura el lóbulo de la oreja.

La mano de Yoh fue haciendo un recorrido por toda la piel de su acompañante. Llegó hasta los senos, y posó su mano en uno de ellos. Rompió el beso con su esposa a falta de aire, pero pronto bajó su cabeza para volver a besar su cuello y de ahí hacer un camino de besos hacía abajo hasta llegar a los senos.

hito wa mina kanashii ka na?...wasure yuku iki mono dakedo

ai subeki mono no tame ai wo kureru

mono no tame...dekiru koto

((Aunque a mi pesar, la gente suele olvidar))

((Lo que hago

Por la persona que quiero

Por la persona que me da amor))

Con la otra mano desató como pudo el sostén de la chica. Los suspiros de la rubia empezaron siendo cortos pero a cada paso a cada movimiento nuevo de Yoh, los suspiros se hacían más largos y más intensos. Cada vez la excitación de ambos subía en cada momento. Pero a parte de la excitación, tanto él como ella, se sentían cada vez más queridos el uno por el otro.

Despegando una de las manos con las que abrazaba a Yoh, la fue bajando hasta llegar a la última prenda de ropa interior que tenía su esposo. Él la estaba tratando con tanta, tanta ternura que no le importaba ya lo que iban hacer. Por mucho que tuviera miedo a ese instante. Cogió la última prenda y con la ayuda del castaño se la quitó.

aa deatta ano koro wa subete ga bukiyou de

toomawari shita yo ne

kizutsuke atta yo ne

((cuando nos conocimos éramos muy difíciles..

Dando rodeos y haciéndonos daño..))

Al mismo tiempo, Yoh después de quitarse su prenda, recorrió lentamente las sedosas y blancas piernas de Anna, provocando que esta las abriera un poco.

Eso hizo que Yoh tuviera más facilidad al quitarle ahora a ella lo que era su última prenda de ropa.

Ambos sintieron un enorme temblor en sus cuerpos, tan juntos estaban que sintieron el temblor del otro.

Hizo que él la mirara a los ojos. Con el único brazo que Anna tenía alrededor del cuello del chico,.lo atrajo sin ningún miedo hacia ella para darse un beso lleno de amor y entrar en las puertas de aquello que estaban apunto de conocer.

aa...itsuka...eien no nemuri ni tsuku hi made

douka sono egao ga taemanaku aru you ni

((Espero que tu cara sonriente me acompañe

hasta el día que caigamos en el sueño eterno.))


Kino dejó el baso japonés sobre la mesa en el cual aun quedaba un poco de Sake. Abandonó el sitio en donde estaba sentada en su habitual posición de sentarse sobre sus piernas y ya levantada caminó lentamente hacia la ventana más cercana.

La abrió y al hacerlo un hermoso aire primaveral inundó la bonita sala. Casi nadie notó el leve frío que provocaba el viento al chocar contra la piel. La anciana respiró con una media sonrisa ese viento.

-Qué ocurre Kino? –preguntó su esposo acercándose a ella.

-Pasa que ya se ha acabado la primavera.


( (Pensión En) )

La chica dejó caer el agua del grifo sobre sus manos. Y las frotó con rapidez, su boca emitió un bostezo de casamiento.

El viaje había sido agotador, y nada más llegar fue al baño mientras el otro fue directamente a su habitación para echarse en el futón y hacer un viaje al mundo de los sueños. Cogió la azulada toalla y con ella se secó las manos mientras dejaba salir otro bostezo. Definitivamente ella también necesitaba un descanso.

Salió cerrando la puerta tras de si y se llevó los brazos hacia a tras para estirarlo. Eso provocó que algunos huesos hicieran un ruido escalofriante, y comenzó a caminar por el pasillo de la pensión para llegar a la habitación.

Abrió la puerta corrediza, bostezando otra vez. Se fregó los ojos y al abrirlos...

-YOH ASAKURA...C...COMO HAS PODIDO HACERME ESTO OTRA VEZ!

Fin del capítulo 14

Continuará...


Notas de Kakiyu-chan

La luz se enciende y aparecen Horo y Kakiyu-chan. Kakiyu-chan con su pijama puesto se sienta en el suelo y se lleva una mano a la boca para intentar disimular todos los bostezos que se le venian.

Kakiyu-chan: uaaaaaaaaaah! Si, yo también estoy machacada.

Horo: Bueno dijiste que querias hacer un capitulo bien cargadito para que los queridos lectores te perdonaran por la tardaza.

Kakiyu-chan: Me perdonaran si les gus...zzzzzzzzzzzzzz.

Horo: Oye no te duermas! –entonces Horo saca uno de esos abanicos grandes que aparecen en los animes cuando pegan a alguien y por supuesto con ese "abanico" pega a la pobre de Kakiyu-chan.

Kakiyu-chan: Pero bueno!

Horo: En parte es por vengaza...no me dijiste que saldría en el próximo capítulo?

Kakiyu se encoge de hombros y saca una almohada (de a saber donde) con las letras "Shaman King"- Tú lo has dicho...(bostezo) "el próximo" y bueno...puede ser el capitulo 16 o 17 o...

Horo: mmmh...-uú

Kakiyu: Pero no te enfades, lo que pasa es que ha sido mi primer INTENTO de lime/lemon y tenía que dedicarlo precisamente a Yoh y Anna.

Horo: Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna, Yoh y Anna¡SOLO PIENSAS EN ESO¡Es que tengo que peinarme igual que Yoh y ponerme sus audífonos o vestirme de Itako y ponerme un pañuelo rojo en la cabeza para que me hagas más caso!- TTTT

Kakiyu: Te hago caso te he dejado salir en este apartado del fic.

Horo: Bueno, por esta te perdondo. Oye y que es eso que has puesto al final?

Kakiyu: eh? A bueno en realidad el capitulo acaba cuando Kino dice "Pasa que ya se ha acabado la primavera."

Horo: Entonces?

Kakiyu se rasca la cabeza- Eso sería como una especie de "avance" –nn.

Horo: oo

Kakiyu-chan: Y ahora Horo-chan a llegado el momento en que mis ojos se vuelven estrellas y una aura cálida envuelve mi cuerpo, mientras en mi espalda se forman una alitas de ángel y el cielo se vuelve azul claro y el sol brilla con felicidad y al mismo tiempo el mundo se llena de fantasia y de color y...

Horo: o sea el agradecimiento a los reviews- ¬¬

Entonces es ahora quién Kakiyu-chan coge ese "abanico" y le da un doble golpe a Horo.

Horo: AUCH!

Kakiyu-chan: Haber, es un momento en donde yo agradezco a los maravillosos lectores cosas tan bonitas que me han dicho como que, ha estado genial, las felicitaciones, lo lindo, la boda tradicional, el avance de la relación, las sugerencias las preguntas... Así que di eso con más gracia y sentimiento!

Horo: EL MARAVILLOSO MOMENTO DE LOS REVIEWS! –grita horo a todo pulmón y con una sonrisa de barbie mientras está apunto de llorar con tal de poner más y mas sentimiento.

MIS MÁS SINCEROS Y GRANDES AGRADECIMIENTOS A(en especial a los que desgraciadamente no puedo contestarles)Akari-aoi, Rama chan, Zilia K, Seinko, Yo (por los 2 reviews), Asumi Tokugawa, Ferchii Mizusu, Sweetangel, mydoriasakura, ISAS(por cierto no se porque pero tu review no aparece).

Domo arigato gozaimasu por leer el fic.

Ja-matta!