Las formas de la sinceridad.

Escrito por: Kakiyu-chan.

Capítulo -18 ¡Con todos o con... todos!

Le mordió el hombro abrazándola cada vez más cerca. Luego hizo un caminito de pequeñas mordeduras hasta la mitad del cuello y lo besó comenzando a succionar la blanca piel mojada cada vez más dejando un moratón rojizo. La rubia lanzó un suspiro y le cogió de la cara, acariciándola y haciéndole que la mirara para luego unirse en un esparcimiento de besos por toda la boca.

Ella estaba sentada encima de él, con sus brazos en su cuello y los de él en su cintura. Acalorados entre el vapor del baño que acaban de tomarse y los actos que habían comenzado nada más encerrarse.

La apoyó contra la pared, uniéndose todavía más y aumentando el número de silenciosos gemidos y de caricias por toda la piel y el cabello húmedo.

Al separarse, el castaño le pasó los dedos por la frente apartando el flequillo que se había quedado pegado y ella se levantó un poco para darle un dulce beso en la frente haciendo que este sonriera a gusto.

-Vale... repasemos-separó sus manos de su cuello y empezó a numerar con ellos- ¿Tamao?

-Haciendo la compra.

-¿Ryu?

-Con ella, ayudándola.

-¿Pilika?

-Con Jun comprándose ropa.

-Manta?

-En la academia, saldrá en dos horas.-Anna lo miró insegura.

-Tranquila, entre la larga lista de compra que les has dado y que Jun y Pilika, es ver un escaparate y tardar siglos en salir... puedes estar de lo más tranquila-le dio un corto beso. Ella seguía igual.

-¿Qué pasa con Ren y Horohoro?

-Salieron a los recreativos para ver quién conseguía matar más monstruitos. Ayer jugaron una vez y desde entonces no han parado.

-¿Cuándo salieron?

-Esta mañana.

-¡¿Esta mañana¡Yoh son casi las siete de la tarde, que te hace pensar que no van a volver de un momento a otro!?-se levantó y se puso la yukata rápidamente.

-Annita te he dicho que estés tranquila... los conozco y la última vez que compitieron por algo así, salieron a las seis de la madrugada y no volvieron dos días después a la misma hora como si nada hubiera pasado.--Igualmente salió sin mirar atrás y este la siguió poniéndose la yukata.

-Pero Annita... -Yoh intentó acabar la frase, hasta que ambos escucharon un grito de alguien muy familiar.

-¡EEY! YOH, ANNA¡Se os ha acabado la mermelada!¡¿Dónde guardáis la reserva?!-gritó acercándose a ellos HoroHoro, con la boca llena de mermelada de fresa, muy ocupado en ver si todavía quedaba alguna porción al final, pero paró al ver a esos dos en albornoz, mojados y delante de la puerta del baño, dejó de lamerse las mejillas y quedó parado con los ojos semi-abiertos, lo contrario que la pareja que los tenía abiertos del todo.

-¿Se, se... se puede saber que haces tú aquí?-tartamudeó intentando la mezcla de nervios-rabia que sentía. ¿Por qué siempre él?

-¿Que qué hago yo aquí? Bueno lo que pasa es que perdí la noción del tiempo mientras jugaba con Ren. ¡Menudo asco volvimos a empatar! Y para cuando quise darme cuenta me había saltado la hora de comer y la merienda así que viene aquí y me zampé lo primero que vi-señaló el pote de mermelada.

-¿Y cuando has... llegado?

-Hace dos minutos.

-¿Has tardado dos minutos en zamparte un bote entero de mermelada?-

-Y vosotros... -los miró con desconfianza.-¿Qué hacías?

Los chicos estuvieron paralizados unos segundos, se quedaron sin de lo más intranquilos, pasando por su cerebro muchas excusas de lo que podrían decir. Para Anna el último recurso era el más fácil y el más normal, gritar "¡Eso a ti no te importa y vete ha limpiar los pasillos!". Hasta que un pensamiento pasó por su mente que hizo que recuperara su semblante rápidamente y miró a Horo horo como siempre, pero con un brillo en los ojos.

-E... es...esto, pues...Horo horo...esto...-Yoh intentaba decir algo con que convencer al azul, pero los nervios le podían. Con lo que decidió quedarse callado pensando algo más convincente.

- ¿Vaya, os habréis encontrado aquí, no?-dijo sonriendo y soltando una risita- Jejeje, por un momento había pensado algo "diferente" jejeje-murmuró.-Que tonto soy, ni que estos dos estuviera haciendo algo juntos, digo.

El chico suspiró, pero la chica seguía igual.

- Ah... pues...-nn

- Déjame adivinar. Tú debes de venir de las aguas termales no Yoh? Igual yo me doy un baño después. Como se te nota tan relajado(más de lo normal) y tienes esa radiante sonrisa jijiji...

-jijiji... Bueno... -Anna también sonrió alegremente.

-Si, es lo que tiene hacer el amor en la bañera -dijo simplemente.

(Silencio)

Hacer el amor... en la...bañera?

(Otro Silencio)

El pasillo se quedó totalmente en silencio, que hasta solo se podía oír los grillos del jardín. Un poco de viento frío paso entre los tres chicos, los cuales no articulaban palabra.

Horo horo estaba en su misma pose sonriendo (pero TOTALMENTE paralizado) como antes de que Anna hablara, intentando captar las palabras de la chica en su cerebro, o si las captaba se hacía un lío y de vuelta a empezar. Aunque seguía sin mover un músculo.

Por parte de Yoh, sus ojos estaban abiertos de par en par de la impresión por el valor de Anna, la cual seguía con su mirada fría de siempre y aburrida ya de la situación comenzó a caminar, no sin antes decir algo para que Horo horo reaccionara de una maldita vez.

- Era broma- y se fue, bajando las escaleras.-Menos mal que es idiota.

Un viento aún más frío pasó por el lado de los chicos.

Yoh suspiró, mientras que el otro calló al suelo lentamente como una estatua, aún con la expresión del principio.


( (Cocina) )

- Por Kami-sama¡Por un momento creí que hablabas en serio!- exclamó un cansado Yoh por el susto que casi le da su prometida, al entrar en la cocina que estaba completamente vacía.

- ¿Es que acaso no es verdad?- preguntó ella aburrida preparándose un vaso de agua -¿No hemos hecho "nada" en el baño?

- Eh... por... por supuesto que si //// pe...pero Horo Horo.

- Se ha puesto más azul que su cabello, seguramente aún seguirá parado como una estatua en el pasillo de arriba.- dijo bebiendo su vaso.


( (Pasillo de arriba) )

OTRO viento MÁS frío pasa por el lado de una "estatua" tirada en el suelo.

- ...(Horo Horo)


( (Abajo.) )

- Pero Anna, casi lo matas del susto, y yo incluido. ¿Donde está eso que decías que "no vamos a mostraron como una pareja"? - la miró.

- Lo sé... -dijo triste.- Parece mentira- desvió la mirada- que incluso después de casados tenga que pasar por la misma situación que cuando estábamos prometidos. Pero...aunque diga esto...no puedo. No todavía.

- Anna...- Yoh notó algo de tristeza en sus ojos.

Es cierto, cuando por fin habían superado la barrera de mostrarse tal cuál sus sentimientos tenían que volverlos a esconder. Y sabía que aunque Anna era la que impuso aquello lo dijo por él y por ellos. Tampoco le gustaba.

- Lo sé- susurró.-Pero no lo consentiré.

- ¿Qué...- no le dio tiempo a preguntar que había dicho pues Yoh ya se encontraba cerca de ella abrazándola tiernamente por la cintura, juntado su cuerpo contra el de ella, saboreando el aroma del cuello y cabello de su prometida recién lavado por él mismo. Tenían que aprovechar cualquier momento... aunque fuera pequeño.

- No consentiré que eso nos afecte en nuestra relación- susurró en su oído apretándola más.

Se había quedado parada para cuando él la abrazó, subió lentamente una mano para posarla sobre la espalda del castaño y la otra suavemente en el hombro. Posó su frente en el hombro de Yoh y ocultó sus ojos en su cabello. Se sentía a gusto, protegida y querida pero al mismo tiempo tenía algo de temor por si, para su mala, suerte entraba alguien en la cocina y los pillara en esa situación.


El reloj de su muñeca apuntaba ya las ocho. Se había ido de la última clase para poder ir a la agencia de su padre, menos mal que le dejaron salir. Y también menos mal que le habían dejado conseguir lo que quería.

Porque sino, una de dos. O seguir aguantando los gimoteos a Yoh, o seguir aguantando el mal humor de Anna. Todo por la misma razón. Una razón que había llegado de improviso a la pensión EN, que se había triplicado, que impedía que cierta pareja estuviera tranquila y que le tocara a él pagar ciertas consecuencias. Como esta.

-¡Hombre Manta¡Tú por aquí!

El pequeñajo se sobresaltó exageradamente, el vozarrón de Ryu le había sacado de sus pensamientos sin aviso. Rápidamente se guardó los billetes en le bolsillito de sus pantalones y se giró con una sonrisa nerviosa. Estaban Ryu y Tamao ambos con montañas de comida entre los brazos.

-Vaya así que os ha mandado ir a comprar. –Al final Manta también les ayudó levantó una bolsa.

-Pues si, como el joven Yoh y la señorita Anna estuvieron fuera, nos mandó a ir a comprar comida que faltaba, sobre todo ahora que volvemos a estar todos en la pensión.

-Ahhh ... claro.

-¿Oye y por qué se fueron a Izumo¿Es algo del próximo Shaman fight?

-Absolutamente nada que ver.-Asuntos de familia... solo eso.

-¡¡¡HOLAAAAAAA!!!-canturrearon dos chisas a sus espaldas. Dos chicas con toneladas de bolsas de colores y marcas de ropa, en cada mano.

-Vaya veo que habéis tenido un día muy atareado..-dijo con una gota en el cabezón.-Sabéis la hora que es?

-Jeje, es que nos hemos entretenido, y fíjate que hemos salido al medio día, como ya está aquí el verano nos hemos comprado...

-¡¿BIKINIES?!-gritó emocionado el shaman del lagarto.-¿Qué colores-tamaños-formas-dibujos-muy sexys?

-¡Pero bueno Ryû no lo grites! A nadie le interesa!-enfurruñó la Ainu. Manta puso mala cara. Ellas no habían salido del medio día. Por la comida que habían comprado Ryu y Tamao, también significaba que habían salido hace horas...

-Y vuestros hermanos?

-mmh? Esos dos? Esta mañana salieron a no-sé-qué de competir hasta morirte y no están ilocalizables.

Alarma roja en el cerebro de Manta. Eso solo quería decir que Anna y Yoh estaban solos en casa. Solos en casa.

Manta: Solos en casa. Solos en casa. Solos en casa. Solos en casa. Solos en casa. ¡Ay mi madre!

-Joven Manta no es por nada pero...las bolsas pesan un poco...-Sonrió con nerviosismo la rosadita. Ya comenzaba notar las gotitas de sudor por su frente.

-...(Manta)

Pilika entretenía su impaciencia tocando el suelo con la punta de su pie. El cabezón no daba muestras de moverse.

-Se te ha parado el cerebro o qué?-

-Es que te pasa algo? –preguntó preocupada Jun.

-Manta si te encuentras mal, te ayudaré pero si no abres tú abriré yo. -El castaño pequeño se giró a él con ojos desorbitados.

-NI SE TE OCURRA O NO VIVIREMOS PARA CONTARLO!

Y es que los cinco estaban enfrente de la puerta principal de la pensión. Como todos menos Manta iban cargados con sus compras él era único que les podría abrir la puerta. Pero es que desde hacía medio camino que se le veía como perdido y con cara de haber visto una película de terror. Nada más acercarse a la puerta se quedó estático, él único movimiento que había hecho era levantar la mano para correr la puerta de madera...y ahí se quedó.

-Kami-sama y si...y si eso...y esto y...y ahora...y después eso...

Y ahí se quedó, sin darse cuenta que ya por la impaciencia Pilika se acercó a la puerta, abandonando uno de su montó de bolsas en el suelo y así liberar una mano para abrir.

-Ves? Ya está nos e va acabar e mund...

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! VAMOS A MORIR TODOS!

Ahora sí que todos los presentes dieron un paso a tras. Solo había una explicación. El pobre había estudiado demasiado y al final eso se había apoderado de su razón y...

-QUEREIS DEJAR DE ARMAR TANTO JALEO!- La rubia hizo su aparición en el vestíbulo ya vestida y con una cara de muy malos amigos. Al verla Manta se llevó una mano al pecho y respiró hondo. Sin embargo volvió a quedarse estático al notar la mirada de todos sobre él como si le hubiera salida otra cabeza(N/a: Joder eso de él no quiero ni imaginármelo O.O)

-Veréis, eso de antes, tiene una explicación y es que...Hoy me han machacado duro en la academia y al final los libros han acabado por apoderase de mi razón y...


Apretando los billetes de viaje entre sus manitas y con una vena en su cabeza, los tiró con fuerza contra la mesa haciendo un ruido bastante sonoro debido a sus sentimientos sufridores. No sabía como pero al final le tocaba a él las consecuencias más duras de las decisiones de sus amigos. Así que debía poner punto y final a esto...de una sola manera que se le había ocurrido y ahora eso dependía de la cara que ponían sus amigos al mirar los billetes.

-Y esto?- enarcó una ceja el castaño oscuro.

-Billetes de avión.

-Yo ya sé lo que son. –dijo aburrida- La pregunta es para qué.

-Para liberarme...-susurró con los ojos oscuros-Digo! Para que os vayáis de luna de miel! –sonrió nervioso.

La pareja se miró cada uno cogió su billete con extrañeza. La rubia se cruzó de brazos.

-Te parece que estamos para irnos de Luna de mielo? Esa era la idea pero no ahora.-Manta empezó a agitar las manos.

-No, no, no! Anna es un viaje regalado espacialmente hecho por mi empresa, todos lo gastos pagados y si queréis para todo el verano! Venga sería una pena desaprovecharlo, ya tengo algo planeado les diréis que tenéis que ir a Izumo. Y todo arreglado. –todo arreglado para él mejor dicho, si ellos se iban, tendría su intimidad más relajada y sin preocupación para él...bueno y para ellos. Yoh habló no muy convencido.

-Te lo agradezco y todo lo demás pero creo que eso no servirá de nada. Seguramente que todos querrán ir allí. Tamao vive en la mansión, Ryû adora a mi padre y a mi abuelo. A Horo le encantan los paisajes y él y su hermana no perderán la ocasión. Y en cuanto A Ren y Jun tampoco...se supone que estás aquí para quedarse con nosotros. No va a ser fácil.

-Yoh tiene razón.-suspiró-No es fácil quítaselos de encima.

-Rápido Manta piensa algo...pensar, pensar, pensar, pensar...

Toc Toc!

-Disculpen, pero la cena ya está lista.-anunció Tamao con su dulce sonrisa.

Enseguida el comedor se llenó de los ruidos entre los palillos contra los platos y el masticado alimento. Manta y Yoh fueron los primeros en acabar. Nada más llevar sus platos el Oyamada le pidió a su amigo que hablaran a solas en el piso de arriba..

Mientras los demás seguían acabando la cena. Anna notó lo de Manta e Yoh, pero no le dio mucha importancia En ese momento en que les veía subir, Ren(que se sentaba a su derecha) dejó por unos segundos, las peleillas con Horo, y se percató de una cosa de la sacerdotisa.

-Anna, y eso? –la aludida volteó para verle.

-El qué?- el chino señaló son sus dos palillos una zona del cuello de Anna.

-Ese moratón...te has golpeado?-A esto Horo un poquito curioso levantó la cabeza por encima de la de Ren para verlo también. La sacerdotisa se tuvo que guardar el abrir la boca de la sorpresa a lo que se refería Ren y hacerlo en su mente a la vez que se mordía los dientes con fuerza para calmar su nerviosismo.

Demonios Yoh no podrías haber sido más disimulado! Menos mal que no estás aquí porque seguro que se te escaparía algo cabeza de...!

-Se ha hecho algo?-preguntó Tamao.-

-Ah...p.pues mira que ahora me doy cuenta de que lo tengo!-ahora toda la mesa se había girado hacía ella llenos de curiosidad.

-Con qué te has golpeado?

-Le duele doña Anna? Le traigo hielo?

-Bueno a mí me parece otra cosa...-opinó Horo Horo, sin notar la pequeña mirada asesina.

-Vale, vale o me hago quedar como una torpe o ya estoy pensando otra cosa mejor. Creo que solo me queda lo de chica torpe.-uúU-Pues si, seguramente habrá sido eso, me habré golpeado con algo!

-Debe de tener más cuidado doña Anna.-dijo un preocupado Ryu.

-Vaya si la reina de hielo, también tiene torpezas- Rió-...y luego nos dice a nosotros-susurró.

-Eso es que vas pensando en otras cosas y no ves lo que tienes delante mujer.

-¡Deberías de fijarte más!

-A saber en que estarías pensando.

-Pues mira que es raro que tu te golpees.

-Ahora que ya conoce el dolor. Crees que esto le hará saber aunque sea una mínima partecita de lo que nos hace sufrir a nosotros.-le susurró a Ren, pero TODO perfectamente audible para Anna.

Aunque esta solo podía cerrar los ojos y pensar "¡Yoh Asakura esta me la pagas!"


( (Habitación de Yoh) )

-Ya te lo he dicho. No estamos seguros.

-¡Pero Yoh! Si no lo aprovechas ahora, más tarde será más difícil! Y para mí sobrevivir también!

-Bueno tampoco creo que tardemos mucho en decírselo. Aunque eso tiene que decidirlo Annita, claro.

-Y no puede decidir también esto? –se llevó las manos a la cabeza esto era más difícil de lo que creía.

-Jejeje, bueno ya la conoces, ella...

Antes de acabar la frase, el ruido de la puerta corrediza abriéndose les había hecho parar en su sitio a ambos amigos. Ya que la cara de pocos amigos que traía Anna era para quedarse en el sitio y no moverse. Bueno no era la primera vez. Hasta hace unos segundos estaba la mar de tranquila. Vale, seguramente Horo o Ren ya la habían hecho enfadar y ahora iba a pagarlo con ellos. ¡Dios ojalá que le pasara algo bueno y la pareja de recién casados se marche para no volver en todo el verano y no tener que pasar por el tormento de...

-Yoh, ya estás haciendo las maletas. Nos vamos.

Se volvió a oír otro ruido de puerta cerrándose. Tras unos segundos de pura confusión y intentos inútiles de entender ambos amigos se volvieron cara a cara como si no hubiera pasado nada.

-Y a donde es el viaje?

-Playa o montaña, vosotros elegís.-(mientras en su interior)-VIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIVA¡SI¡KAMI-SAMA EXISTE!

El pequeño Manta, loco de alegría, ya se estaba montando un baile imaginario en su cabeza, con angelitos bailando y tocando instrumentos, con luces de colores y estrellas por todas partes...

-He oído...VIAJE?

Pero lo que no se imaginaba era esto...

Los tres giraron sus cabezas hacia el lugar desde donde provenía la voz...en realidad eran las voces. Horo, Ryu, y Tamao.

La imagen del baile angelical se rompió como si fuera una foto y su cara perdió color, transformándose poco a poco en un ser inanimado, blanco, sin mirada echado en el suelo como si fuera un papel.

Anna se cruzó de brazos y bufó molesta.

-Ahora os dedicáis a escuchar conversaciones ajenas.

-Eh? No, no Anna, lo que pasa es que, Pilika me ha mandado a pedirte perdón por el comentario de antes y...

-Y nosotros-se señaló Ryu y Tamao- le hemos traído el botiquín por si el golpe le dolía. Yoh se acercó a Anna.

-¿Golpe? Te has golpeado Annita? –oo

La aludida levantó un puño, mordiéndose la lengua y temblando por la fuerza interior que estaba haciendo para no darle el puñetazo de su vida y mandarlo a volar.

-Luego...hablamos de eso.-uú

-...oo?

-Bueno...Anna-se acercó Horo rascándose la nuca- pues eso, que siento lo que he dicho antes y...es verdad eso del viaje?-nn?

-¿Viaje? –preguntó Jun llegando junto a Pilika.

-NOS VAMOS DE VIAJE? –sonrió la peliazul-¿a dónde?

La "cosa" del suelo se levantó radicalmente y con ojos de demonio los señaló y...

-¡IROS A LA MIER(piiii)!

...para luego irse a zancadas(bueno con los pies que tiene) bajar al primer piso y cerrar dando un portazo. Si existía alguien allí arriba no le debía tener mucho aprecio.

(Todos) OOOO?

-Definitivamente se pasa de estudiar.-Dijo Jun.

-No le vendría mal oxigenarse el cerebro...-bromeó el ainu acercándose a Yoh y Anna- Jejejeje mira que lo tenías bien escondidito lo del viaje..jejeje ¿Y cuando nos iremos?

El shaman del samurai y la Itako se miraron, esta última fue la que habló.

-Mañana mismo. El sitio ya lo he elegido así que ya podéis ir dándoos prisa. –acabado esto salió de la habitación ante la mirada de su esposo, intentó seguirla pero Ryu se abalanzó sobre él.

-¡OOOOOOH Que generoso es Don Yoh¡Mira que tenernos esto preparado!

-Eeeh...bueno en realidad...-nnUU

-¿MAÑANA MISMO? Dios mío¡Jun menos mal que nos hemos ido de compras! Así ya podremos estrenar nuestros trajes de baño!

-Si, pero ya podrían haberlo dicho antes. –refunfuñó- Ahora tendremos que preparar las maletas, de nuevo.

-Ah, no se preocupe yo les ayudaré.

-Ah, gracias Tamao. REEEEEEN VETE PREPARANDO QUE NOS VAMOS DE VIAJE!

Cuando al fin logró salir de abrazo formado por Ryu y Horo, Yoh bajó las escaleras y buscó a Anna.


( (Jardín trasero) )

-¡Anna!

-Qué quieres? –preguntó parándose.-Si me he ido de allí es porque necesitaba aire, vale?- Yoh se acercó más a ella que le daba la espalda.

-Annita...escucha en cuanto al viaje.

-Siii, ya sé que vas a decirme. Ha sido muy repentino. Pero está claro que es con ellos o con ellos, no hay remedio. Es más complicado de lo que creíamos pero...-se dio media vuelta para que estuvieran cara a cara.-Entiéndeme...no quiero...no quiero decirlo todavía...yo...

-Es por la promesa? –Anna bajo la mirada. Yoh la estudió bien...No...no era solo por la promesa. Era algo más. Algo que le tenía preocupada...pero que no quería decirle. Vio que se estaba empezando a poner nerviosa por soltar alguna palabra.-Esta bien no te preocupes...

Su esposa levantó la cabeza...y se encontró con la dulce sonrisa de Yoh, cosa que le extrañó muchísimo, pero la tranquilizó y sin prevenirlo, apareció una pequeña sonrisa en sus labios. Sabía que era confuso para él...sin embargo no le iba a atacar con preguntas. Una de las cosas que más adoraba de él.

-No se lo diremos peero...-se rascó la cabeza.-De repente nos ha salido otro viaje. Aunque bueno, así mejor.

-¿Así mejor¿A qué te refieres?

-Je, piénsalo, vayamos donde vayamos, al contrario que aquí, seguro que tendremos más espacio para nosotros sin que ellos sospechen. Quiero decir...que puede que diera la CASUALIDAD de que, nos perdiéramos...o tuviera que hacer algún entrenamiento especial, o quieres que te acompañe ha hacer compras o que mientras estábamos ahí nos secuestraron durante horas o...-cuando más iba diciendo esto más rojo se ponía, pero todavía con su sonrisa.

Ahora si que Anna no pudo evitar soltar una pequeña carcajada, ella también se estaba poniendo ligeramente roja, pero la cara de su esposo era demasiado divertida, sobre todo por las circunstancias.

-Ok, esta bien, de acuerdo, te he entendido.-la sonrisa del shaman se acentuó todavía más y le cogió de la mano..

-Volvemos?

La chica asintió.


El reloj de la madre incrustado en la pared ya tocaba las 11 de la noche. Y solo quedaban unos pocos de pie, mirando la televisión o lavando los platos.

( (Habitación de Anna) )

Yoh entró mostrando cara de cansancio. Anna estaba sentada en el suelo ocupada con un folleto.

-Ya le has llamado?

-Si...y no veas lo que me ha costado convencerle, le he explicado que será más fácil y lo demás y bueno, que si que viene al lago.

-Manta es el que lo ha organizado así que no se queje. –dicho esto cerró el folleto y fue hacia su armario- Prefiero el lago que la playa, allí no habrá gente más que nosotros teniendo en cuenta que la casa es de su familia.

-Jajaja si, lo que tu digas. –En eso una cosa se le vino a la cabeza y se quedó fijo en Anna-

-Qué pasa? –

-Me acabo de acordar que antes Horo dijo algo de una marca...

Los puños de Anna se volvieron a cerrar y las ganas de pegarle, también volvieron. Tiró al suelo lo que tenía en las manos y se dirigió a su esposo sentándose en frente de él. Este solo tenía una expresión confundida dispuesto a saber y la chica solo pudo retirarse los mechones de cabellos que le cubrían cierta marca morada. El chico se acercó curioso.

-Vaya¿Cómo te has hecho eso? Debes de fijarte más por donde...

-¡Me lo has hecho TÚ IDIOTA!- Eso ya era el colmo. El castaño abrió los ojos de par en par sin apartar la vista de la marca. Bueno ahora SU marca.

-Ah..lo, lo siento, yo...jeje no me acuerdo.-n//n

-No te acuerdas ni de lo que me haces. –Ambos se sonrojaron ante las palabras dichas. Yoh más que Anna, el cual se llevó la mano a la cabeza.

-Y...te duele? –preguntó con tono apenado.-Si es así los siento.

-No, no me duele. Pero lo que pasa es que no has sido el primero en verlo. No sé si me entiendes.-¬// ¬

Ahora entendía el porqué repentino de irse de viaje.

-Esta bien. La próxima vez, prometo tenerlo en cuenta.-dijo levantando la mano en señal de promesa.

-Haz lo que quieras.-Se levantó y se dirigió a la puerta pero la mano de su esposo y una extraña mirada de él, la detuvieron.-¿Y ahora qué?

-Esa "próxima vez", podría ser ahora no te parece?

Anna se sorprendió notablemente e intentó decir algo, pero para entonces Yoh ya se había puesto a su altura y cogiéndola de las muñecas atrapó sus labios antes de que pudiera decir algo. No podía evitar sentirse incómoda, a pesar de que la mayoría ya dormía, la duda de si entraban o oían algo le atacaba, justo lo contrario del shaman.

Para evitar que lo separara, forzó un poco más y ambos cayeron suavemente al suelo, acorralándola, poniendo sus muñecas a la altura de su cabeza. Bajó sus besos hasta el cuello, mordisqueándolo hasta donde podía. La expresión de ella iba cambiando, logró liberar una de sus muñecas y le desabrochó la camisa, él mismo acabó quitándosela y al hacerlo, una de sus manos traviesas se deslizó por debajo del vestido negro, acariciando y apretando los muslos.

Llevó sus manos hasta el borde del vestido y se lo quitó, nada más hacerlo se aferró al cuello de Yoh, juntando los labios, él le mordió la oreja mientras su caricia iba desde su nuca, bajando y bajando muy poco a poco provocando un escalofrío de placer. Los pequeños gemidos eran casi como unos susurros, Yoh terminó por quitarle las prendas de ropa interior que quedaban, se miraron juntando sus frentes y la besó.


Ató la última bolsa de ropa, la metió en el maletero, levantó los brazos para coger la tapa y lo cerró. A su lado estaba su Itako, con su típica pose de brazos cruzados y ojos fijos en el suelo, los cuales se dirigieron a él.

-Tranquiiiiiila, todo saldrá bien.-

Eran como las siete de la mañana, ya solo faltaba meter las últimas cosas de equipaje y ya estarían de nuevo en la carretera para disfrutar de unas vacaciones en el lago. Iban a ir en dos coches, uno de ellos era de la familia Tao, cuyo heredero no parecía haberse levantado con el pié derecho.

-Pe...ro...se puede...saber...que tienes...aquí metido.-decía a duras penas el chino, ya que sus fuerzas estaban en intentar llevar el "pequeño equipaje" de su querida hermana y hasta ahora solo llevaba 10 centímetros desde la puerta.

-Venga Ren, que solo llevo lo normal. 40 pares de bikinis, 20 bañadores, mis cremas, mi ropa para andar por casa, por la playa, para salir, de fiesta, mi neceser, maquillaje, zapatos, libros, gafas de sol, adornos de cabello, etc...

-Por Kami-sama, ni mis pesas pesan tanto como esto, y mira que yo soy de hacer muchas y no precisamente de dos kilos!

A unos cuantos metros atrás de los hermanos Tao estaban los hermanos Ainu, los cuales no estaban mejor.

-So...lo...un...centi...metro...más...-el color de su rostro se iba perdiendo poco a poco por todas las gotas de sudor que caían a cascadas de su frente y de las arrugas que se le formaban.

-Hermano deja de hacerte el tonto¡Y date prisa que tampoco es para tanto!-OoÓ!

-Cómo que "tampoco es para tanto"-Oo!-Pero si para cerrar esta maldita maleta nos hemos tenido que sentar sobre ella, tu, yo, Ryu y Yoh! Incluso la pobre de Kororo!

-Je, débil.

-PERO CÓMO C(piii) ME DICES ESO SI ESTÁS EN LAS MISMAS CHINITO!-le gritó fuera de sí.

-YO AL MENOS LLEVO 10 CENTÍMETROS Y TU NO HAS PASADO DE 3!

-¡PUES VENGA¡UNA CARRERA!

Un "!AUCH!" se escuchó por partida doble. Y es que los ojos de las hermanas se habían vuelto como los de un demonio y ahora los susodichos estaban intentando lo de antes pero ahora con dos chichones en la cabeza.

Después de ver esto. Se giró hacia su marido.

-Te importaría repetir lo de antes?

-...nnUU

-¡SIIIII¡YA LLEVO 4!

Fin del capítulo 18

Continuará...


Notas de Kakiyu-chan

(Se ve a Kakiyu-chan en el suelo de rodillas y con la cabeza cabizbaja)

¡Mis más sinceras DISCULPAS! Supongo las frases "más vale tarde que nunca" o "Hoy me han machacado duro en el insitituto y al final los libros blah, blah",¿Siguen teniendo valor, no?

Bueno la verdad es que dentro de pocos días empiezo de vuelta con los exámenes. Pero cuando acabo de hacer los deberes o de estudiar y enciendo la pantalla y me pongo a escribir...no sabría como describirlo pero, aunque se pasa malos momentitos (con eso de exprimirse el cerebro, "pongo esto" "pongo lo otro" "y si ocurre esto¿y si lo otro?) me siento de maravilla y contenta al escribir cada línea de esta historia, de cómo por ejemplo en este capítulo cuesta ser sincero y pasarlo mal con uno mismo.

Y lo mejor de todo...que cuando lo acabo y lo publico mi sonrisa se acentúa al leer cada palabra de los que me apoyan y me dicen cosas muy bonitas, de verdad estoy muy, muy agradecida.

MIS MÁS SINCEROS Y GRANDES AGRADECIMIENTOS A(en especial a los que desgraciadamente no puedo contestarles): Itako Asakura 17, yamiana, SHIRAZE ASAKURA TAO, coolwater, AnAbLaCk0516, kaoru240, Ludovico Asakura, Dyana-Rae, Akari aoi, celenita, Zilia K, o0o-Lady Scorpio-o0.

¡Por cierto se me olvidó decirlo, mi fic cumple un AÑO! Felicidades a "Las formas de la sinceridad"!(se oye de fondo la canción de "Happy birthday" y a Kakiyu-chan con un gorrita de fiesta)

Domo arigato gozaimasu por leer el fic.

Ja-matta!