Las formas de la sinceridad.
Escrito por: Kakiyu-chan.
Capítulo -19 El otro chico del norte.
Anna cerró la puerta de la casa y estiró los brazos oliendo la esencia de aquel bosque de montaña dirigiéndose al lago. Ya había pasado tres semanas desde que vinieron. ¿Cuántas veces desde que comenzó todo había salido de viaje?
Aunque claro esto era diferente. Yoh y ella estaban casados y tenían a casi todo el equipo con ellos. Levantó las pupilas percibiendo el sonido de las aguas del lago. Era muy grande, el agua clara y tranquila, con pequeños peces saltando y brillando ante los pequeños rayos de sol de la tarde. Desde que vino que ese sitio le llamó la atención, le recordaba de cuando perdió la virginidad, también fue cerca de un lago.
-¿Muy bonito, no?-dijo una voz a su espalda.
-Si... muy bonito.-repitió sin darse la vuelta. El castaño se puso a su lado.-Tal y como te gusta, estarás contento.
-Jejeje sí mucho. Sobre todo porque estamos juntos.
-Habla por ti, con ellos te divertirás más pero sabes que a mí me agobian.
-Me refería a nosotros dos.-dijo señalándose a ambos.
La rubia se sonrojó, sintió la mano de su marido colándose entre la suya y apretándola con cariño.
-Vamos a dar una vuelta, vale? –no esperó a que Anna asintiera y dio media vuelta todavía cogiendo a Anna adentrándose más al bosque.
La mayor de los Tao, se estiró todo el cuerpo, estaba despeinada y con el corto camisón chino todavía puesto y aún somnolienta, cada dos por tres se bajaba al pequeño pueblo que había y se iba de marcha en compañía de Pai long, para compre cosas o beber y bailar.
Corrió las cortinas a un lado y abrió las ventanas, la brisa le venia de maravilla. Al bajar la mirada se encontró con las figuras de sus dos amigos en dirección al bosque y cogidos de la mano.
-¿Qué pasa hermana?
-Esos dos, están un poco raros últimamente, no te parece?-¬¬
-¿Esos dos¿Quiénes¿La familia Ainu? Porque déjame decirte que eso es lo más normal del mundo.
-No tontito me refería a Yoh y Anna.-bostezó y se refregó los ojos.-Pero no me hagas caso estoy semidormida aún. ¿A dónde vas con esa bicicleta?
-¿Cómo que a donde? Ayer os dijimos en la cena que nosotros(los chicos) íbamos a competir en el lago, quién logre cruzarlo el primero gana, quién no, será el esclavo del ganador hasta que volvamos a Fumbari.
-¿Y A qué viene la bici?
-Así caliento las piernas, si te digo la verdad solo lo hago para que Horo cargue con las maletas- En especial con las tuyas... -uuU
( (Habitación de los hermanos Ainu) )
La chica de melena larga corría descalza alegre y bailando por el pasillo de madera, con el teléfono inalámbrico entre las manos y una gran sonrisa. Al llegar a la habitación entró abrazando a su hermano.
-¡Hermanoooooo¡Me acaba de llamar mamá, adivina quién viene¡Adivina quién viene¡Adivina quién viene¡Adivina quién viene¡Adivina quién viene!
-¡No me molestes Pilika!- gritó intentado sacársela de encima.- ¡Tengo que seguir entrenando para la competición de esta tarde!-decía mientras se llevaba abría la tercera bolsa de patatas de jamón, junto a los trozos de pastel y refrescos. Su hermana se llevó cruzó los brazos molesta.
-¿Y se puede saber como te va ayudar a entrenar comiendo como un cerdo?!-oó
-¡Muy fácil hermanita¡Voy a gastar muchas energías, si más como más fuerza tendré!
-Definitivamente piensas con el estómago. –se llevó la mano a la frente dispuesta a dejar que siguiera con su singular entrenamiento.-Para cuando te interese te diré que nuestro primo va a venir.
A esto el comilón dejó de llevarse patatas a la boca para girarse a su hermana.
-¿Nuestro primo¿Aquí?
-¡Esta montaña está cerca de los terrenos de Hokkaido, nuestra tribu ha venido más de una vez! Deberías saberlo.
-¿Pero cual de nuestros primos?
-Izumi.-su voz se volvió preocupada.-Nuestro padre sonaba raro cuando me lo dijo, puede que sean imaginaciones mías pero...él no va ha venir por vacaciones.
-¿Entonces qué se le ha perdido aquí? –volvió a su entrenamiento.
Pilika calló ante la pregunta. Ninguno de los dos lo había dicho a los demás. Pero en esta montaña era muy propenso que los de su tribu vinieran a entrenar, pero en verano se volvía un sitio turístico y por eso solo lo hacían en invierno. Por eso tanta extrañeza a que de repente uno de sus parientes viniera. Sobre todo él.
Abrió los ojos dándose cuenta que había estado aprestando fuertemente el teléfono entre sus manos.
-¿Te pasa algo hermanita? –oo.
-No nada.-sonrió abandonando el sitio.
-¿Una competición?
-Si lo dijimos ayer, quién consiga cruzar el lago primero, será el sirviente del ganador hasta que lleguemos a casa.
-¿Pero por qué no dejáis de ser crios de una vez? –suspiró.-Esa apuesta es de niños pequeños.
-Que raro. ¿No vas a ordenarme entrenar, y todo eso porque como tu prometido soy el mejor y todo el rollo?-OO
-No eres mi prometido, eres mi esposo. Y me parece una pérdida de tiempo, conociéndote solo te has involucrado en esa apuesta para evitar que el chino y el Ainu se maten, que tienen más posibilidades de morir en el agua que en tierra.
-Jejeje, vamos será divertido...prométeme que irás a verme.-La rubia lo miró.-Aunque te parezca una cosa de crios.
-Esta bien...aunque me parezca una cosa de crios...iré.
El castaño sonrió como un niño y le besó sonoramente en la mejilla, pasando su brazo ente sus hombros, empujó suavemente su cabeza para que se apoyara en el suyo y juntos contemplar las nubes. Ella pegó su mejilla sonrosada en la camisa blanca del chico. Estaban en una zona ni muy lejos ni muy cerca del albergue, todo lleno de hierva verde, pequeñas flores amarillas, todo tan tranquilo, solo se oían el viento llevándose lentamente las hojas y los pájaros volar, el sol apenas pegaba fuerte y los cabellos de ambos jóvenes eran echados hacia atrás mansamente.
Casi sin darse cuenta la chica se estaba quedando dormida, solo había cerrado los ojos, pero el momento era tan apacible y el cuerpo de Yoh tan cálido que no podía evitarlo. El castaño al notarlo la acostó en la hierva dejando que se recostara en uno de sus brazos y la besó en los labios.
Unos cuantos kilómetros de allí, por la parte más frondosa del bosque. Caminaba un chico, joven y alto, iba cubierto con una chaqueta azul marino que le cubría todo el cuerpo incluso la cabeza, dejándose solo ver su boca y unas grandes gafas más unos mechones de pelo que le sobresalían. Iba cargando una mochila que le parecía que cada vez iba cogiendo más y más peso.
No, era él. Cada vez estaba más débil. Cada vez le costaba más dar un paso con sus grandes botas. Dio un sonoro golpe a un árbol y rechinó sus dientes con fuerza. Se pasó la muñeca por el mentón quitándose algo de sudor, pero no podía quitarse la chaqueta, eso sería peor para él. No estaba acostumbrado a los rayos del sol tan fuerte y su piel no lo asimilaría.
Sus rodillas cayeron rindiéndose al deseo de descansar tan solo unos minutos. Se recostó en uno de los árboles donde había mucha sombra y se puso las gafas sobre su capucha, dejando ver unos débiles ojos, cansados y de color azul turquesa. Sacó de su bolsillo el papelito en donde tenía apuntado su destino: "Albergue Natsu". Ya había venido a esta montaña antes, pero no por este lado por eso le costaba tanto encontrarla y dudaba que hubiera buena cobertura.
Bebió un poco de agua y se levantó.
-Ya estoy mejor.-levantó la vista.-Ya se debe de estar haciendo por la tarde, sin embargo hay pocas nubes eso me dificultará un poco más.
Dio otro golpe a un árbol y siguió con su camino.
-¡Yoh para!
-mmmh.-sonó con pereza. Se había puesto encima de ella y le comenzó a dar besitos en el cuello.-¿Por queeeé...podríamos hacerlo aquí, no?
-¿Pero eres consciente de que pueden venir?-sus mejillas ya estaban rojas y encima Yoh la estaba paralizando con su peso y cogiendole de las muñecas.
-No hay problema, estamos lo suficiente lejos para que no venga hasta aquí, además, ayer vinieron muy cansados y estará todavía durmiendo o desayunando a pesar de que ya es mediodía, Horo y Ren estará entrenando en el lago y los demás no pueden mover un dedo así que...
-¡Es igual¡No me quedo tranquila con eso...y si...!
No la dejaba acabar, enseguida unió sus labios con los suyos en un apasionado beso, en una batalla de lenguas. Se separó y llenó de besos cada centímetro de su rostro, acariciándole la mejilla sonrojada, la bajó hasta su pulso y notó que se estaba acelerando cada vez más. Sonrió.
Empezó mordiendo un lado de su cuello, con, por supuesto, mucho cuidado de no dejar ninguna marca, o la recibirá él en la cara de un guantazo. Pasó del cuello a los hombros mientras sus traviesas manos apartaban los molestos tirantes de la camisa de verano, bajándolos y juntó a ellos descubriendo poco a poco los pechos de la chica.
Anna metió las suyas por debajo de la camisa abierta del chico y le acarició la espalda formando círculos para luego quitársela y dejarla abandonada por la hierva. Yoh no quería desnudarla, al menos no completamente, mordió un o sus pechos por encima del sujetados y lamiendo lo que había al descubierto.
Uno de sus dedos, fue acariciando sensualmente su otro pecho bajándolo, pasando por su nacimiento, por su estómago y hasta donde este perdía su nombre. Pero la falda lo estorbaba, así que lo pasó por debajo de la falda.
Anna gimió al notar la traviesa mano acariciándole su parte más intima y seguidamente apartando la prenda muy lentamente. Una vez lo suficientemente apartada volvió sentirlo esta vez más dentro de ella, haciéndola gemir todavía más.
Una sonrisa maliciosa se formó en su rostro y la volvió a besar profundamente. Ella al no querer quedarse atrás hizo lo mismo que él y con uno de sus dedos fue acariciando el pecho desnudo y bien formado, hasta llegar a la cremallera del vaquero. Ahora le tocó el turno a él de gemir y a ella formar esa sonrisa. Ya decidiendo ambos a unirse y formarse uno con el otro.
( (Horas después.))
Horo Horo se levantó anda más acabar de dejar su plato limpio y con una pose de vencedor señaló el lago.
-¡¡Muy bien puesto que ya hemos acabado todos propongo que vayamos todos ahora mismo a lago!!
-¡Siéntate idiota¡No todos hemos acabado de comer, algunos preferimos masticar¡Todavía queda una hora para la competición¡Y por último¡No me des órdenes!
Los demás ya tenían una gota en la cabeza mientras seguían acabando la comida, ya volvían esos dos a enfrascarse en otra pelea.
-Menudo par, así no hay quién coma en paz.-dijo con fastidio Ryu.
-No ha habido ningún día que no pelearan.-dijo Anna.-
-Si no fuera porque usted los mantiene a raya ya se habrían matado.-dijo con admiración el del bokutô mientras comenzaba a recoger la mesa.-Pero yo también participo así que mejor si nos vamos ya.
Tamao se levantó para ayudar también en recoger y limpiar, pero cuando cogió el plato de su amiga ainu se fijó en que había comido la mitad y que su cara no mostraba estar en este mundo, sino en su cabeza azul perdida en otro lugar. Tamao preocupada le colocó una mano en su hombro haciendo que esta reaccionara.
-¿No se encuentra bien señorita Pilika?
-¿Eh¿Qué¡No! No que va Tamao, no es nada, nada-movió la mano restándole importancia.
-Pero si apenas ha comido.
-Ya he dicho que no es nada. Venga que te ayudo a limpiar.-dijo empujando a Tamao hacia la cocina con su plato en su mano.
Horo, Ryu y Ren ya estaban saliendo con Manta detrás preparando su cámara de video para tener recuerdos de ese lugar, Yoh se levantó dispuesto a salir pero viendo que en la sala, solo quedaban su esposa y él se le acercó susurrándole.
-Acuérdate que me lo has prometido, vale.-le guió el ojo.
-Si, si iré. Ya te lo dicho dos veces.-se giró molesta.
-¿Qué te pasa?-oo?
-Que has sido muy brusco Yoh.-contestó cruzándose de brazos y cogiendo un borde de su camisa.-Acabo de darme cuenta que me falta un botó de mi camisa. –El Shaman rió por esto.
-Me la acababa de comprar, no hace gracia.-dijo con cara de pocos amigos.
-Esta bien, de acuerdo, dile a Tamao que te lo cosa y ya está.
-¡No lo encuentro Baka! Debió de soltarse cuando estábamos en la hierva.-oó- Después de la competición te quiero allí mismo y buscarlo a conciencia. ¡Aunque sea toda la noche, entendido?!
-Si...-contestó tragando saliva. Ya la había hecho buena.
Salió de allí directo al lago con desánimo dejando a Anna suspirando en la sala.
-Ese idiota...definitivamente nunca me deja tranquila, tendré que ir a buscarlo yo misma.-
De nuevo, sintió un golpe en el estómago. Gimió y se llevó la mano a la boca. Ya no podía más.
( (Cocina ) )
-Esto...señorita Pilika...verá, es que hace más de 15 minutos que está lavando el mismo vaso.-nnU.
-Eh? –oo!-Oh! Vaya, lo, lo siento Tamao…es que tengo la mente en otros sitio.-dijo riendo tontamente dejando el vaso en su lugar y cerrando el grifo.
-Seguro que se encuentra bien.
-Si...lo que pasa es que estoy preocupada.
-¿Preocupada?
-No os lo he dicho antes pero...me han llamado esta mañana mis padres y me ha avisado que mi primo Izumi estaba en camino de venir aquí.
-¿Y que ocurre, se llevan mal?
-¡Que vá! Izumi es el chico más amable y bueno de toda mi familia de locos! Lo que pasa es que...-se quedó en silencio unos segundos, dejando de fregar.-lo que pasa es que su salud, últimamente no es muy buena.
La Tamamura abandono también su tarea de fregar mirando fijamente a su amiga, la cual volvía tener la cabeza en otro sitio.
-De hecho, salió hace un par de días y ya debería de estar aquí. Estoy preocupada Tamao.
Al fin logró llegar al campo de hierva donde había estado hace unas horas. Ahora intentaba localizar exactamente por donde se habían acostado.
-¡Ese Yoh¡Ya le vale, le pido que tenga cuidado, que nos podrían ver, que no estaba tranquila, que no me deje señales, que podría sospechar¡Y sobre todo que no se cargue mi ropa! –arrancó la hierva con sus uñas cada vez con más mala leche y con pequeñas venitas en su frente.-El me responde un "si Annita" "claro Annita lo que tu digas" "De acuerdo te prometo que la próxima vez tendré cuidado" ¡Y al final pasa lo que pasa¡Es que ya le vale!
Por ahí no estaba. Maldición. Ni siquiera sabía porque lo estaba haciendo ella, si era como buscar una aguja en un pajar, pero no perdía nada por intentarlo, tenía mucha vista y era muy observadora. Observó a escasos metros suya y divisó un brilló parpadeante por el sol y se acercó con cuidado y cogió el pequeño brillante.
-Menos mal.-dijo formando una pequeña sonrisa y girando el cuerpo para volver.-Pensé que sería más difi...
Se quedó inmóvil. Nada más girar la cabeza para volver al camino de vuelta sus ojos divisaron algo más que los árboles del bosque. Otra cosa que brillaba por el contacto del sol y eso provocaba un parpadeo. Ese brillo le extrañó muchísimo, dudaba que hubiera un cristal de semejante tamaño y que parecía flotar en el aire ya que debajo había sombras.
Extrañada por ello bajó más la mirada para ver si entre las sombras veía algo más, acercándose un poco más pudo reconocer unas ropas azules.
Suspiró molesta y se llevó las manos a la cadera¿cómo las personas podían ser tan dejadas de ir tirando ropa vieja por ahí?. Se dispuso a darse la vuelta, pero no lo hizo. Durante unas milésimas de segundo le pareció que esas ropas se habían movido un poco. Ahora si que estabas dispuesta a acercarse más. Y entonces lo vio. Y se llevó una mano al pecho.
Dios, todo se había vuelto negro para él. Su cuerpo parecía haberse vuelto de metal. Un gran sueño provocado por el cansancio le inundó sin poder evitarlo, hasta que al final se volvió a rendir y cayó sentado apoyándose en un árbol.
Todo, todo se había vuelto a poner negro. Todo volvía a ser oscuridad...
-Oye...
¿Alguien le llamaba?
-¿Estás bien?
De pronto sintió algo tibio en su frente. Una mano tibia que conseguía calmarle su sofoco, sentía como ese simple roce le transmitía fuerzas poco a poco y su dolor desaparecía. Y con ello la oscuridad de su alrededor.
Sus párpados se fueron abriendo poco a poco, empezando a percibir la luz más una silueta que todavía no podía definir, y dejando ver sus ojos azules pálidos. La mano en su frente se separó para quitarle las gafas y así tener menos peso y seguidamente la capucha sacando a relucir su cabello azul oscuro. De nuevo volvió a sentir la mano y por fin pudo ver a la chica de rodillas a él mirándole.
-¿Tú...quién eres?
HoroHoro terminó de sacarse la ropa y ponerse en un santiamén el traje de baño. Salió de la caseta, cogió aire y gritó con entusiasmo:
-¡¿MUY BIEN ESTÁIS TODOS LISTOS PARA PERDER CONTRA MÍ?!!
Ren se llevó las manos a los oídos, molesto. El Shaman del norte daba unos gritos de campeonato y eso no parecía querer cambiarlo nunca.
-¡Quieres callarte inútil¡¿No ves que todavía falta Ryu?!
En ese mismo instante apareció el mencionado con un traje de baño rosa con corazones sonrientes y con la frase en la parte de atrás "I love the water". Al ver esto los inocentes ojos de los dos shamanes cayeron de espaldas al estilo anime.
-Ya no podré volver a dormir por las noches.-dijo Ren con una mano en la boca.
-La comida ya no sabrá igual. – uu´´ -En fin...¡¿Yoh estás listo¡Venga que todos te esperamos!
-¡Ya vaaa!.-salió el Shaman de la caseta con un bañador naranja y en la parte de atrás ponía "I love the oranges"
-Anda que este también...-o-o
-Jejje, si bueno Ryu insistió en coserme la frese –nn-El Shaman se fijó en los alrededores, Jun y Pai long ya estaba ahí tomando el sol y Tamao y Pilika acababan de llegar. Cosa que le extrañó no ver también a la otra chica. Se acercó a Tamao.-Oye no sabes dónde está Anna¿No estaba con vosotras?
-Eh? No joven Yoh, pensábamos que estaría aquí, como la oímos salir antes.
-Ahhh- oo
-Por...por cierto...jo...joven Yoh.- /
-¿Si?
-Le...-juntó las manos y dijo con todas sus fuerzas.-¡¡¡Le deseo mucha suerte en la carrera!!!
-Ah, gracias Tamao, eres muy amable.-le sonrió.
-n//n.
¿Ya había salido? Que raro si estaban a punto de empezar y ella no estaba por aquí¿entonces donde estaba?.
Destapó la botellita de agua y con ella mojó su pañuelo blanco ofreciéndose al chico peliazul oscuro. Este le agradeció el gesto y se lo puso en la frente refrescándose. Por suerte la rubia se había llevado consigo la mochila, el chico no parecía tener muchas fuerzas para andar hacia el albergue. Parecía algo mayor que ella y más alto, pelo corto pero con un largo flequillo con unas puntas que le recordaba a las del ainu y no solo eso sino también esa cinta que llevaba en la muñeca del mismo color y con símbolos extraños, piel muy pálida, ojos azules y pacíficos y aunque no se fijó, también era muy atractivo.
-Ya te sientes mejor?-preguntó, aún estaba de rodillas cerca de él. El chico se quitó el pañuelo asintiendo amablemente.
-Si muchas gracias.-sonrió débilmente.-Ha sido una suerte encontrar a alguien, si no, no sé que hubiera sido de mí.
Anna se fijó en que todavía no podía levantarse por lo que decidió alargar la conversación resolviendo algunas dudas.
-Tú...eres un Ainu?
-Si, como lo has sabido?- preguntó algo sorprendido.
-Conozco a dos ainus y llevan esa especie de símbolos.-señalo la cinta.
-Ahh.- entonces cayó en la cuenta.- Y eso dos ainus no se apellidarán por casualidad Usui?
-Ah, pues sí. ¿Los conoces?
El chico sonrió aliviado. Que suerte tenía, se la merecía por haber pasado por tantas dificultades para llegar allí.
-Si. Soy su primo. Hace poco mientras me dirigía hacía aquí, me avisaron que ellos venían y por suerte siguen estando aquí.- Anna levantó una ceja.
-Eres primo de esos dos? También eres un Shaman?
-Se podría decir que sí.
-¿Se podría? Tú también has venido de vacaciones? Veo entonces que eres igual de gorrón que ellos.¬¬
-Jajajaja, no, no he venido de vacaciones, ya te he dicho que no sabía que iban a venir aquí hasta hace poco.
- ¿Y como te llamas?
-Izumi. –le ofreció la mano.-Encantado.
La chica la apretó suavemente y prosiguió.
-¿Y si no has venido de vacaciones, para qué estás aquí?
-En esta montaña suelen venir muchos shamanes principiantes para entrenarse. En verano no, por supuesto hay visitantes y tal, se suele venir aquí a entrenar en invierno, pero conmigo han hecho una excepción con lo que me pasa.
-¿Con...lo que te pasa?
La expresión del chico cambió, si no fuera porque ya estaba pálido de por sí, se podría más pálido todavía. Ya la había hecho buena.
-Eh? No nada es que, no me he traído mi espíritu acompañante. Estoy aquí digamoooooos para hacer un, un..¡Un retiro espiritual¡Si eso!
-¬¬U Qué chico tan raro. La chica se levantó y espolsandose la falda se puso de espaldas al chico que parecía ya haber recuperado las fuerzas- Pues lo dicho, si ya estás mejor vamos con los gorrones de tus primos.
El chico se levantó como pudo y colocándose su gran mochila a la espalda siguió a la chica que ya le había adelantado un poco.
-Y como te llamas tú?
-Kyôyama.
-El nombre o el apellido?
-¿A ti que te parece? El apellido por supuesto, qué si no? En el fondo eres igual que esos dos, igual de...
Paró en secó al oír un ruido a su espalda. Algo, como un cuerpo estrellándose contra el suelo. Y efectivamente, el Shaman del norte había caído de rodillas sobre la hierva, cogiéndose el pecho y apretando los dientes. Anna se acercó a él pero él rápidamente se había caído para atrás mostrando en su expresión grandes muestras de dolor.
Le volvió a poner la mano en la frente. Su temperatura había vuelto a cambiar drásticamente. Todo eso era muy extraño. Si hace un minuto estaba bien, se había recompuesto que le pasaba. No había visto esto desde...desde que ella...
-No...
Los ojos negros de la chica se pusieron en su boca, aguzando el oído para escuchar los murmullos que decía el chico.
-No...no, me engullirá...
-Cómo?
-La oscuridad me...
Ahora los ojos negros de la chica se habían abierto de par en par.
( (LAGO) )
-VENGA HERMANO QUE VAS EL PRIMERO!!
-ANIMO JOVEN YOH JOVEN MANTA!
-REEEN! QUE HACES POR QUÉ TE PARAS?!
Tras un gran último esfuerzo el ganador fue Horo Horo. Y ahora se explicará por qué.
La cosa estaba así. Yoh no hacía más que estar pendiente de mirar a todos lados para ver si Anna aparecía, ella le había prometido estar, por eso le extrañaba tanto su ausencia y esperaba que llegara en cualquier momento y eso disminuia su velocidad. A Ryu le pareció ver una sirena por el otro lado de las aguas y se salió del objetivo para luego darse cuenta que solo era un pez gigante de color rosa con unas algas en la cabeza. De Manta no hace falta volver a mencionar su estatura y el peso de su cabeza y en cuanto al Tao...
-JAJAJAJAJA VENGA JAJAJA REN JAJAJA POR JAJAJ PORQUÉ NO AJAJAJA SALES EH? JAJAJAJJA
-CA(piiii) SEGURO QUE HAS SIDO TÚ, (piiii) PEDAZO DE (piiii) (piiii)
Y es que cuando el Shaman chico se tiró al agua lo hizo de una forma elegante, tan elegante, que sin darse cuenta de la fuerza su bañador negro se había "salido" dejándole como Kami-sama lo había traído al mundo y de esto no se dio cuenta hasta medio camino justo HoroHoro le iba detrás y se dio cuenta de esto.
-¡Bueno pues ya sabéis¡A partir de ahora soy vuestro amo, vuestro señor, vuestro rey y vosotros mis esclavos, mis subdit...AUCH!
Al oír tales palabras del Ainu Ren salió del agua disparado y le metió un gran puñetazo a su compañero dejándolo en la tierra.
-IMBÉCIL! Sino fuera porque soy un hombre de palabra ahora mismo me volvería a China y...¿de que te ríes hermana?
-JAJAJAA, Si Ren si eres un hombre en todos los sentidos si.-dijo Jun con un tono de voz grave.
El chino interrogante se giró y pudo ver como Tamao estaba abrazada a Pilika, roja hasta las piernas, y haciendo fuerza con los ojos para mantenerlos cerrados, mientras Pilika miraba le daba golpecitos en la espalda y miraba al suelo con una sonrisa misteriosa.
-Pues...si que lo tenias bien escondidito no Ren?-señaló abajo.
El Shaman todavía sin entender bajó sus dorados ojos y...se tapó con sus manos rápidamente.
-AAAAAAHHH!!! –O//////O!!!
Para acto siguiente salir corriendo.
Unos metros alejados de ellos y sin prestar mucha atención a lo sucedido, estaba Yoh a la orilla mojándose los pies y pensativos. Manta con una gota en la cabeza por lo sucedido por Ren y cansado por haber sido traído por Ryu(porque sino es que no llegaba nunca a la orilla), se percató de que su amigo no estaba como siempre y se sentó a su lado.
-¿Estás así por Anna?
-Hace rato que tendría que haber estado aquí. Ella me prometió que vendría a verme.
-Bueno igual no se lo tomó tan en serio o se habrá entretenido por algo o se habrá quedado dormida.
-No creo. Anna sabía que yo quería que viniera. No entiendo por qué no esta aquí.
Esta bien, puesto que parecía querer reaccionar por las buenas debía de hacerlo despertar por otras. Pero es que tenía que despertarlo de la forma que fuera. Si eso era lo que ella pensaba debía de hacerlo. Y puesto que no tenía más recursos a mano, solo había una solución, teniendo en cuenta también que cuando quería despertar a alguien siempre había hacho eso.
¡TÉCNICA SECRETA Nº 1 DE ANNA!
¡PLAAAAAAAAAAAF!
-¡AAAUUUCH!!
El chico del norte se levantó sentado con sus dos manos en la mejilla morada donde parecía como si toda la sangre se hubiera concentrado en ese lugar. Anda que no era bestia la chica y no le faltaban recursos para despertar a alguien. Pero claro, le había despertado y ese era el objetivo.
-Nunca me habían despertado así.-dijo sobándose la mejilla.-Aunque resulte contradictoria debo de darte las gracias. –dijo sonriendo con ironía.
-Pues si.- uú.- Pero oye...-le cogió del cuello de la camisa amenazante, todo eso le había puesto muy nerviosa.-Ya me estás contando que era eso que te pasaba, ahora mismo.
-Bu...bueno verás es que...-no pudo seguir ya que su cabeza volvió quedarse en blanco desmayándose de nuevo.
-¡YA TE VALE!- OÓ
( (Horas después) )
-Se encuentra bien.-concluyó el médico, escribiendo unas últimas notas en su carpeta.
-No le parece que si eso fuera así, no estaríamos aquí?
-Lo que quiero decir señorita...es que ahora está bien, en cuanto a su estado parece haber sido solo fatiga.-se dirigió a Izumi.-Estamos en pleno verano y usted va con ese abrigo y ese pedazo de mochila y esas gafas.-a esto el chico se rascó la nuca sin saber que decir.
-Ehh bueno es que soy de Hokkaido, y en mi zona incluso en verano hace mucho fresco y además a mi piel no le viene bien tanto rayo solar.
-mmmh, bueno es cierto que he notado algo extraño, pero como esto es una consulta pequeña apenas puedo hacerle más análisis. Solo le recomiendo reposo. Puede que lo suyo también halla sido por el cambio de clima.
-Entonces será mejor ir al albergue ya.
( (Ya fuera) )
-Cuidadito con volverte a desmayar, está vez no pienso cargar contigo y te quedas en el suelo.
-Esta bieeen, te agradezco lo que has hecho y siento haberte causado molestias.
-¡Ya lo creo que sí! –una gota apareció en el chico.-Yo no tengo porqué cargar con las idioteces de los demás, como venir aquí con este calor y con esas vestimentas. ¡Si eres débil te quedas en casa y punto!
-Bueno yo...
-Hay que ser imbecil.
-Puede que..-nnU
-Y encima vienes solo!
-Es que...
-¡Es que los del clan Ainu son así de bobos¡Haber venido cuando te recuperaras, hombre!
El pobre Aiun levantaba las manos en señal de intentar que se tranquilizara, ella iba delante suya puesto que conocía el camino, y no podía evitar estar enfadada, no solo porque el chico le había dado un par de sustos y le había hecho cargar hasta allí, sino porque nada más salir se dio cuenta de que ya estaba atardeciendo, en otras palabras, se había perdido la competición y no había podido cumplirle a Yoh.
-Pero que se le va a hacer, ha sido culpa de este descerebra...
-Eso no sería posible...-la voz del chico se tornó triste y lenta y sus ojos miraron el suelo con melancolía.-No creo que pueda curarme.
Anna dejó de andar súbitamente y se giró hacia el chico que se había parado también y el cual al ver la expresión de confusión de Anna se dio cuenta de que había hablado de más sin darse la más mínima cuenta.
-¡Ah, no, no te confundas! Perdona no quería decir eso, no sé ni porqué...-rascándose el cuello presa de los nervios el chico comenzó a andar intentando quitarle hierro al asunto, pero al pasar por el lado de la sacerdotisa esta lo cogió de la mano impidiendo que siguiera caminado.
Ambos se volvieron a quedar frente a frente, Anna levantó la mirada, fija en los ojos del chico, como ordenando una respuesta, pero por alguna razón...sentía algo de temor.
-Tú, antes...dijiste que...
-¡¡¡ANITAAAA!!!!
El Shaman castaño saltó de uno de los arbustos haciendo que los chicos se sobresaltaran. El cabello del Shaman estaba revuelto y con hojas enredadas en él, su ropa estaba manchada de barro y algo rota, y en su brazo derecho había una gruesa cinta que ponía "EQUIPO DE RESCATE, escrito por HoroHoro" con letras azules e infantiles. Tras recuperar el aliento, el Shaman se acercó a la chica alegre.
-¡Aniiiiiita! No te imaginas lo que...-las palabras del chico se perdieron poco a poco por su boca, ya que lo que veía lo dejó un poco atónito. La rubia estaba cogiendo a...¿a?- Oye...esto...¿quién eres? –preguntó dirigiéndose al ainu.
Sin embargo a este también las palabras se le perdieron ya que de repente aparecieron por otros arbustos a Horo, Ren, Ryu y Pirika, en las mismas que Yoh y con las cintas "EQUIPO DE RESCATE, escrito por HoroHoro", bueno excepto en la de Ren, las letras estaban borrosas por su forcejeo con el ainu para evitar que este escribiera nada.
-Kami-sama...me.menudo caminito...-dijo jadeando el ainu, recibiendo a cambio una torta del chino.
-¡La culpa es tuya¡No decías que conocías bien este lugar¡Por tu culpa, nos han perseguido serpientes, arañas, nos hemos caído en un río...!
-Casi se nos cae un árbol encima, ese jabalí careado porque le habías pisado la cola, esa colmena de abejas cargarte a la reina...-siguió Ryu.
-Caernos en ese pantano, volver a ser perseguidos por el jabalí, volver a ser perseguidos por las abejas para luego volver a tirarnos al río.-prosiguió Pilika.
-¡MUERETE! –Dijeron los tres al unísono.
HoroHoro se protegió el cuerpo con sus cuerpos pidiendo clemencia y rezando para que ocurriera algo y evitar que lo lincharan. Anna estaba que no se creía lo que oía y se llevó la mano a la frente¡habían pasado 4 horas desde que ella se había ido, entre dar la vuelta, y llevar a su primo a la pequeña clínica! Y en ese tiempo habían pasado por eso.
-¿Eh, pero y donde está Manta? –preguntó Yoh mirando por todas partes.
-No estaba contigo?
-La última vez que lo vi fue con lo del jabalí...
-Normal con los pies que tiene el pobre...-dijo Pilika con pena para luego dirigirse a su hermano.- ¡HERMANO¡EL CABEZÓN HA MUERTO POR TU CUL...!
-¡Tranquila mujer que está aquí! –gritó el peliazul, todavía rezando. Se bajó la cremallera de su chaqueta(que también ponía "Equipo de rescate") y de allí salió "algo" redondo y con ojos en blanco y con una boca abierta y con pinta de no tener vida, que cayó a tierra y intentando coger aire.
-Abejitas...jabalís...piedra, tropiezo, manos, todo oscuro, agua...
-Al menos parece que has hecho algo bien imbecil...A parte de traumatizarlo, claro.-espetó Ren.
- ¡¡¡BUAAAAAAAH!!! TTTOTTT!!!
Ryu se acercó a él y lo cogió en brazos, pegando su cabezón a su hombre y dándole palmaditas en la espalda como un niño pequeño que había tenido una pesadilla.
-Vamos, vamos no llores. Bueno ya hemos encontrado a doña Anna, no? Mejor será que volvamos.
-Si, Jun y Tamao nos estarán esperando.-dijo la peliazul con alivio.-Por SUERTE, este camino es más fácil.
-Ejem, ejem...EJEM!
Viendo que SU Annita y el OTRO, parecían haber olvidado su agarre, le vino "de sopetón" una "terrible" tos, cosa que funciono y ambos reaccionaron y la chica se separó como sacudiéndose un bicho.
-Venga, venga. Seguro que no lo ha hecho a propósito- Por parte del chico, al ver como su pobre primo estaba en peligro decidió por fin dar a conocer su existencia allí.-Él solo quería ayudar, esta zona no es muy conocida por nosotros los Ainus.
-"Nosotros los ainus"?-
-Eso es Len, este chico es ainu igual que Horo y Pilika.-respondió Anna señalándolo y sorprendiendo a todos, en especial a su esposo.
-¡IZUMIIIIIIIIII!!! –en seguida la alegre Ainu de cabellos saltó hacia su primo provocando la caída de ambas.-Menos mal que pasa algo bueno después de todo!-dijo melosamente abrazando más a su primo y este riendo amablemente. A esto el Shaman de china alzó una ceja con molestia.
-Veo que es algo más que un ainu, no? –dijo con algo de amargura.
-Es su primo.-volvió a responder Anna poniéndose al lado Yoh, el cual también habló con un tono extraño.
-Y se puede saber que hace aquí, o mejor dicho...qué HACEN aquí? –sin siquiera quererlo puso mucho énfasis a las últimas palabras sin dirigir la mirada a Anna, la cual logró notar la amargura.
-Es un poco largo de explicar.- Yoh se cruzó de brazos y bajó los párpados.
-No pasa naaaaada, tengo toda la noche.
-¬¬?
-Aquí ni hablar, lo dicho antes, será mejor que volvamos.-habló Ryu todavía consolando al pobre "niño".
Todos asintieron y se pusieron en marcha. Pilika todavía seguida contenta y abrazada a Izumi, cosa que no disminuyó el desagrado del chinito, y lo mismo se podía decir de Yoh al ver que su esposa no le quitaba ojo de encima.
El ainu se acercó a su primo y le susurró un débil "muchas gracias". Este le devolvió una bonita sonrisa. La mirada de la rubia sobre él no se desvió en ningún momento.
Fin del capítulo 19
Continuará...
Notas de Kakiyu-chan
¡Y Ya! He aquí el decimonoveno capítulo!
Cómo veis ha aparecido un nuevo personaje, Izumi Usui. Si os soy, muy, muy, muy sincera, este personaje apareció en mi cabeza nada más empezar el capitulo, y si os vuelvo a ser muy sincera, necesitaba que ocurriera algo (o alguien) para que la historia se volviera a encaminara, sobre todo de tal forma para llegar al final, y bueno, la señora inspiración..me vino con¡tachán, tachán! Este chico tan amable. Aunque bueno ya se conocerá más adelante, en el próxima capítulo, sobre todo ante Anna...jiji ya se verá, ya se verá.
Porque adorado/as lecto/as, lo mencionado y dicho ¡ya estamos por los ULTIMOS CAPÍTULOS de este mi primer fic, del que tan alegre estoy! Jejeje, bueno, volviendo a ser sincera, todavía no se cuantos faltan, más de dos seguro, la inspiración me ha dado fuerte, y eso sin contar con el epílogo, digamos que es solo una pequeña noticia.
Próximo capítulo: La flor de la nieve.
Para este próximo capi viene con algunas sorpresitas(sonrisa maléfica) ya se verá, ya se verá JAJAJAJAJA! En serio, en serio, ante todo espero que os guste y que disfrutéis con este capítulo y con el que viene, y sobre todo seguir recibiendo su apoyo, porque es que lo digo de VERDAD, cada una de vuestras palabras me hacen como una especie de "tilín" en mi corazoncito que me emociona y me llena de alegría. Por eso:
MIS MÁS SINCEROS Y GRANDES AGRADECIMIENTOS A(en especial a los que desgraciadamente no puedo contestarles): Itako Asakura 17, AnAbLaCk0516, Akari-aoi, Shiraze-asakura-tao, Zilia K, Kaoru240, lady Scorpio, Liitah
Y FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO UN POCO ATRASADOS! Espero que vuestros propósitos de año nuevo se hagan realidad!
Domo arigato gozaimasu por leer el fic.
Ja-matta!
