Las formas de la sinceridad.
Escrito por: Kakiyu-chan.
Capítulo -21 El hielo se derrite.
No era fácil contar esas cosas, o puede que si lo fuera y lo difícil era empezarlas. En este tipo de historias donde lo difícil era empezar, porque a cualquiera se le llenarían los ojos de lágrimas. Y eso él ya lo había dejado de hacer. Hace mucho.
-Se llamaba Yukiko. -empezó con sus ojos inmersos en el cielo.- Y era mi prometida. -estas palabras captaron más la atención de la chica.-Fueron nuestras familias, en las tribus, eso es lo más normal del mundo, lo raro es que no te comprometan. Bueno hay familias que tampoco le dan mucha importancia.-debía descartar a sus primos de lo primero dicho, Horo deseaba una novia con toda su alma pero su familia se preocupaba más por entrenarlo para el Shaman Fight se olvidaron de compromisos y como Pilika era muy suya también negaron esa idea.- Nosotros dos nos conocíamos de toda la vida, nuestras familias estaban muy unidas, muchísimo, al ver lo bien que complementábamos no dudaron en formar nuestro enlace. Y eso, nunca nos importó.
-¿Cuando? -preguntó de pronto Anna con seriedad.
-¿Qué?
-¿Con cuantos años os prometieron?
-A los 10. -sonrió.- Es casi una regla general entre shamanes, si hay que hacer un compromiso oficialas debe de ser sobre en esa edad. Bueno hay excepciones claro, como siempre.
-Si...No te molestes en explicarme eso. -se cruzó los brazos y entrecerró sus párpados.- Lo sé perfectamente.
-Entonces sabrás que a partir de los 15...podemos casarnos, no?
-He dicho que lo sé perfectamente.-le dio la espalda.
No estaba seguro, pero sentía que le había tocado algún punto vulnerable. Y eso podía notarlo todavía más, estando enfermo, su energía se había vuelto más sensible a las demás, podía sentirlas fuertemente aunque estas fueran muy pequeñas, e incluso podía llegar a sentir algunos...sentimientos, pero muy débilmente. Así que sabiendo esto decidió callarse y seguir con lo del principio.
-Casarse tan joven...incluso parece un castigo.
-No es un castigo. -no pudo evitarlo, se mordió el labio inferior intentando no irse de la lengua.-No lo es.
-Yo no he dicho que lo sea. Solo que lo parece. -su sonrisa se volvió triste al igual que su voz.- Para mí, fue más castigo el saber que no podría casarme con ella, porque ella ya no está conmigo. Ya no está...aquí.
Su voz, parecía que se hubiera vuelto como el cristal, como su aura, con cualquier cosa se podía romper. Eso fue lo primero que pensó Anna al analizar sus últimas frases dichas. No, no lo parecían, no parecían tener eso en común. Prometidos jóvenes, por familia y shamanes. Pero eso a ella no podía sorprenderle, ella sorprendía a las personas cuando decía que estaba (anteriormente) prometida. Que si eran unos niños, que si estaban obligados, que si no sentían nada el uno por el otro, que si eso era malgastar la vida...cada una de esas palabras las había oído (o leído mentalmente) provenientes de las personas que conocía. Pero eso a ella le daba igual, al contrario, estaba...más que orgullosa.
-¿Esta muerta?
Izumi asintió.
-Una enfermedad.-su voz volvió a cambiar.- Por eso no dejo de pensar que ojalá...nos hubiéramos casado antes...
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-Vamos Pilika vamos. Como ese video de embarazadas que viste el otro día en la tele. Inhala...exhala, inhala...exhala. Bueno vale no estás en cinta Pilika, pero esto le sirve a cualquiera.
La pequeña Ainu estaba en frente de la puerta del baño, cuanto había estado ahí ¿media hora?, no importaba, dudaba que alguien se hubiera dado cuenta de eso. Ahora debía de salir y seguir bailando como si estuviera en uno de esos concursos de baile.
Se restregó la frente. Por alguna estúpida razón había recordado aquellos momentos de cuando era pequeña, ese cansancio, ese calor insoportable, esos desmayos, esa ignorancia que sentía de su familia...las palabras de aliento de su hermano.
-NO Pilika ¡No! -se pegó en la mejilla.-Solo ha sido un lapsus mujer! -en sus ojos brillaba la decisión, cogió el picaporte de la puerta y se dispuso a salir.- Si con esas estúpidas indicaciones la embarazada pudo tener a su niño¡yo también podré hacerlo!
Era la reina del baile, nada ni nada podía con ella, ni esos malditos recuerdos. ¡Temblad chicos Pilika Ainu está...!
-¡¡¡AAAAAAAAAAAH!!!! -un gran masa de líquido blanco bañó gran parte de su vestimenta dejándola mojada de la cabeza a los pies.
-¡Mierda¡Pero por qué sales así de sopetón! -gritó Ren enfadado, en su mano estaba el arma, su decimoquinto vaso de leche de la noche, el cual ahora recorría el cuerpo de Pilika, como su rabia por el cuerpo y es que la niña todavía no reaccionaba, estaba con la boca abierta solo abriendo y cerrando los párpados.- ¡Mira lo que has hecho con mi leche¡¿Es que no puedes tener más cuidad¿Eh¿O es que acaso es demasiado pedir???
Por fin la sangre volvió a sus venas.
-¿Leche¿Leche¿Que mire lo que he hecho con su...leche? LE-CHE??- apretó los puños fuertemente, sus ojos estaban llenos de fuego.- ¡¡¡UNA LECHE ES LO QUE TE VOY A DAR YO!!! CHINITO LECHERO! SI TANTO TE GUSTA DEBERÍAS DE LLEVAR UNA VACA CONTIGO SIEMPRE!!
-¡Bájame el tono Ainu! Te repito que has sido TÚ la que ha salido del baño con aires de reina sin importarle lo que había alrededor!
-¡¡Te acabas de describir perfectamente!!
-¡Cierra el pico! Aunque sea por una vez en tu vida!
-¡Cómo voy a cerrarlo si tengo tu asquerosa y querida leche por todas partes!-sin darse cuenta su voz comenzaba a quebrarse poco a poco.- Yo...-no tardó en hacerlo, incluso ahora el fuego se estaba convirtiendo en agua.-Yo...yo quería salir...
-Eh¿Pero bueno que le pasa ahora?
-Quería salir a comer...-se llevó la mano a los ojos y su cara se volvió como la de una niña pequeña.-A comerme el mundo¡yo soy la reina!
-OO? Pe..pero estás llorando?
-No...-3, 2, 1 ...-BUUUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!! -TTTOTTTT
-¡Pero bueno! -el atónito chinito se llevó las manos a los oídos, intentado que no llegara ese sonido a romper sus tímpanos- ¡Tampoco es para tanto¡Si la leche es muy sana, mujer!!!-oó!
-Yo quería...BUAAAAAAAA...como esa em...embaraza...BUAAAAA!!!-TTTOTTTT
-¿Qué? -suspiró y se fregó la frente con fuerza.- Pilika por Kami dime que estás borracha perdida y así podré entenderte.-uu'
La peliazul empezó a sollozar, todavía cubriéndose la cara que ahora estaba roja. El Tao se acercó a ella y cogiéndola por los hombros la acompañó a fuera, lo que necesitaba, o bueno, lo que los dos necesitaban era un poco de aire fresco.
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Mientras los demás pasaban la noche, tranquilamente, sin problemas y civilizadamente.
-Joven Yoh, no cree que ya ha bebido demasiado?-oo!
-¡Tamao posh favorsh, no me hablesh como si estuviera borracho pershdido! –OoÓ-dijo un Yoh con las mejillas rojas y sonriendo más tontamente de lo normal. La Shugenga y el shaman estaban en las escaleras de afuera de la discoteca.
Cuando pararon de bailar estaban cansados y pidieron una bebidas, pero por alguna razón el castaño empezó a portarse de manera extraña, reírse como una gallina, a caerse cada dos por tres de la silla, ir al baño para vomitar, subirse a la barra y cantar todas las canciones de la serie UFO baby.
-¡Venga Tamao! -soltó poniéndose de pie, con ojos soñadores y con su dedo índice señalando la luna.-¡¡Nuestra gran estrella nos está marcando el camino que debemos seguir nosotros los hombres valerosos!! -OoO
-Joven...-nnU.-Eso es la luna y es un satélite. Y no soy un hombre.-TTUU
-¡Tamao no me contradigas!-ÒÓ!!
-¡Si joven!- . U
-Las lecciones de astrología solo me las pueden dar Goku y sus compañeros¡Vamos allá Amidamaru!! -dijo cogiendo un trozo de madera alargado del suelo.- Con nuestro poder de las guerreras de la Luna podremos contra el espíritu del fuego!!
-Es astronomía y...
-¡TAMAO¡¿ESh QUE NO TE DA VERGUENZA!!??
-¡¡LO SIENTO MUCHO!!! –TTTT. Se tapó su rosada cara con el bolso que traia mientras rezaba para que su amado joven pudiera volver a la normalidad.
-¿Que pasa aquí?-
-¡Joven Manta! Ayúdeme, al joven Yoh le pasa algo y no sé que es!
-¿Qué le pasa?
-¡¡¡AMIDAMARU TE ELIGO A TIIIII!!! -gritó eufórico mientras tiraba el trozo de madera al aire.
-Vale no me digas nada más...-oóUU.-YOOH¡Ven aquí ahora mismo!
-ANNITA! Eres tú¡¡ Ostras pero como te has encogido!!! -se llevó las manos a la boca.
El cabezón cogió una de las diez latas que habían al lado del sitio donde antes el ¿shaman? estaba sentado.
-Quién le ha traído las bebidas?- preguntó con recelo al inspeccionar con detalle el objeto metálico.
-El...el joven Horohoro.
-Vale, de nuevo Tamao: no me digas nada más.
-TTUU
-EYYYYYYY QUE PASHA QUE HASHEIS TOOS AQUÍ!!! -preguntó un alegre Horo Horo abriendo la puerta principal causando un pequeño susto en los presentes(excepto de Yoh que estaba regañando al trozo de madera por no evolucionar).
-¡Contigo tengo que hablar muy seriamente, HoroHoro!.-oÓ
-Halaaaaaaaaaa!Joder Pilika cómo te has encogido!!!!
-La madre que lo...-se calló el pequeño rojo de rabia.
-Bueno bueno, ya luego hablamos vale miniPilika? -le acarició la cabecita causándole más enfado, para luego dirigirse a Tamao y cogerle la mano.- ¡Tamao están poniendo una múshica shúper chula, la compushieron en Hokkaido¡ven a bailarla conmigo! -la estiró para acercarla más a él.
-Eeehhh? -O//// O- Pe..pero Joven Horohoro yo...es que...estoy preocupada por el joven Y...
-¡¡¡Disfruta la noche!!!! -la cogió de la cintura y ambos entraron dentro.
Manta respiró tranquilamente, en el fondo le había venido bien la aparición del azul borrachín, quería hablar con el castaño, o mejor dicho, con la persona que al ver que Amidamaru-san no reaccionaba decidió ser él Amidamaru y ahora estaba luchando con un árbol con una piedra a la cual le llamaba Harusame.
-¡Yoh¡Deja de hacer el idiota!
El grito ocasionó que el "Amidamaru" se liara con sus propios pies y cayera boca a bajo besando el suelo. Manta solo intentaba recordar los ejercicios de respiración que solía hacer cuando tenía exámenes o como ese video de embarazadas que vio el otro día con Pilika
-Inhala...exhala...-uú-se acercó a su amigo y comenzó a sacudirle para ver si todavía estaba en sus quintos, cosa que dudaba, pero debía de intentarlo. Esa no era una noche que normalmente ellos vivían, de Horo, Ryu y Jun seguramente sí, pero ellos dos no. Y ahora sufrían las consecuencias.
Al ver que no reaccionaba decidió sentarse a su lado hasta que despertara.
-Me gusta mucho, sabes?.
-Qué? -preguntó atónito el pequeño, su amigo comenzaba a levantarse y parecía que había vuelto en sí (o al menos un poco si ya no se creía que habían cambiado de serie), se quitó la tierra de su ropa y se sentó a su lado, sus mejillas todavía indicaban un grado de alcoholemia en él.
-Me gusta...todo, creo...no sé. La forma...en que lo todo hace.- se tocó la mejilla intentando enfriarla y lograr que le bajara un poco su estado febril.-...Cómo me grita cuando quiere que despierte, que entrene, que cocine. Su voz calmada cuando no chilla, su andar, las palabras con las que siempre me da ánimos y no dejan de sorprenderme. No sé como lo hace.-sonrió débilmente.-Pero siempre me sorprende...y encima con pequeños detalles, tan pequeños pero logran...llegarme.
-¿Incluso su frialdad?-Manta se quedó boquiabierto.
-Pues...jeje creo que sí. -se rascó el cuello.- Forma parte de ella, y hasta donde yo sé, cuando te gusta alguien, te gusta hasta lo que normalmente dirías que no te agrada, es como si...como si eso ya no te importara.
Manta le puso su diminuta mano en su hombro, él no podía entenderle, no sabía lo que era pensar en alguien todo el día, incluso había oído que se te quitaba el hambre. No, no lo sabía y hasta hace unos meses seguramente su amigo tampoco lo sabía, al menos el sentimiento en su totalidad.
-¿Es normal...-siguió Yoh.- es normal que no dejes de pensar en esa persona...ni un segundo?
-Yoh, amigo...lo siento pero, hasta ahí yo no puedo entenderte. Creo que eso solo puedes entenderlo tú...tú y Anna.
-¿Y cómo es que quiere ocultarlo? Sigo sin...
-Yoh, tú tampoco quisiste que ella supiera que TÚ propusiste que el inesperado matrimonio¿te acuerdas? -Yoh asintió.- Me respondiste que era porque aunque sentías algo fuerte por ella...no sabías lo que ella sentía y temías que no te correspondiera de la misma forma y que estando casados, lograrías demostrarle sin ningún miedo que estás dispuesto a convertirte en la persona más importante para ella...
-Crees que...-bajó los párpados.- lo estoy consiguiendo?
-Creo que lo consigues cada día. -sonrió dándole una palmadita en la espalda.- Quizá ella esté haciendo lo mismo, no te parece? Solo que de forma diferente. A lo mejor ella también tiene miedo de lo que tu sientas-Yoh levantó una ceja y sorprendido.
-Tú crees?
-Puede...solo es mi opinión. Anna es imposible de descifrar, es un libro cerrado.-rió nerviosamente.-Pero lo que yo he deducido, es que si no quiere decir que estáis casados...es porque quizá...solo te quiere para ella. Al menos por ahora.
-De..de verdad? -El shaman no pudo evitar sonrojarse hasta las raíces del cabello, solo eran las palabras de Manta, pero puede que fuera cierto y oír y creer eso le hacía sentir...como alegría.
-Te repito que no sé lo que es estar enamorado, pero lo que sí sé, es que eso significa convertirse una de las personas más importantes para la persona que tu amas.
El shaman castaño solo podía desear que todo lo que oía...fuera cierto.
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-Debe ser duro...perder a la persona que quieres. - Ella supo por unos largos minutos lo que era eso. Perder a la aquel al que se quiere. Allí, en el Shaman Fight...y no quiso saber, de hecho odiaba pensar, lo que hubiera pasado con ella si esos minutos se hubieran hecho eternos, y no seguir más con él...a su lado.
-Esta era una de sus especialidades.- dijo abriendo la mano mostrando los pocos polvos cristalinos que quedaban. -Podía hacer asombrantes formas en el aire con ellos...siempre admiré eso de ella.
-Hablar en pasado de una persona...es tan triste.
-Me derrumbé...-otra vez, otra vez volvía sentir como le faltaba el aire, pero no le importaba mucho. -Cuando vi como desaparecía, su alma, ya no estaba aquí, no lo podía...soportar.-
A pesar de sus esfuerzos la Itako se dio cuenta de lo que le empezaba a ocurrirle al Ainu.
-No todos...podemos escapar de la oscuridad que se forma cuando nos entristecemos tanto. -no podía, el dolor si, si que le podía. Sus piernas flaquearon y calló de rodillas. -Mi energía vital...se pierde con ella.
-¡Izumi! -no sabía muy bien que hacer...pero se puso a su lado y le tocó la frente, su temperatura estaba aumentando, debía llevarlo a la casa cuanto antes.
-Y sabes lo mejor de todo...?
-¡Deja de hacer el imbécil y muévete! -debía, TENÍA que llevarlo, todas esas palabras podía sentirlas en todo su cuerpo. Era así.
-Que no me importa. -susurró cerrando los ojos.
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Oh, dios que se callara de una vez!
Pensaba desesperadamente el Tao por quinta vez. Consolar no era lo suyo, y la niña azul lo necesitaba. Por mucha fuerza que hiciera en sus manos para apretar sus oídos, nada, cero. Su llanto le iba a dejar sin varios órganos de sus orejas y quien sabe si su cerebro podía acabar reventando también.
-Mira Pilika.-seguía llorando.- No sé que es lo que te pasa exactamente...-seguía llorando.- pero si no dejas de llorar como una ballena...-y sigue.- no podré decir algo para...
-(snif)...para decir un par de palabritas chulas y hacerte el guay? -TT?
-Exact...NO!!!
-BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Otra vez haciendo presión en sus oídos. Debería de irse y dejarla ahí para que la gente pensara que se le había roto la falda o que se le había perdido el pintalabios.
Diosssss...pero es que¡que sabía! no podía. No si al final tanto estar con el imbécil y sentimental que Yoh le había contagiado una dosis extra de buena persona.
Así estuvo durante unos buenos minutos, pensando cosas incoherentes y dando la culpa a otros y maldiciendo todo menos a la leche, ni siquiera se dio cuenta que Pilika dejó de llorar, pensar era una buena forma de evadirse de la realidad. Solo salió de allí cuando sintió algo en su hombro.
-¿Qué...pero qué demon...?- ahí estaba la causa. La Usui ya no tenía más fuerzas para llorar y había acabado rendida y dormida en el hombro del Tao.
Vale, de nuevo la preguntita...¿Qué hacer?. Bueno mirando el lado positivo (que nunca solía hacerlo) la chica había parado de llorar y las orejas seguían en su sitio. Se recargó su cabeza en su mano y decidió quedarse así.
Pilika estaba más mona cuando estaba así, dormidita y con su boca cerradita...ojalá fuera así de tranquila siempre. El mundo sería mejor ¬¬.
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Seguía tosiendo. Su temperatura aumentaba. Sus energías...se iban.
Todo eso...le trajo tan malos recuerdos. No era nada agradable, ella lo sabía, no era un viaje al parque de atracciones. Era un viaje a tu interior. Y no precisamente a su lado más bonito. Y lo peor de todo...odiaba a aquellos que no luchaba por salir de ahí.
Se habían pasado varias opciones, una de las primeras en la lista era usar su técnica secreta (como la última vez) y la otra...
-Oye...-seguía agachada a su altura, dudaba que pudiera oírla pero...si lo que iba a decir ahora no funcionaba su técnica estaba más que lista pero debía de intentarlo, solo eso.- Perder a alguien es...es muy doloroso.-
Cerró los ojos fuertemente intentando con todas sus fuerzas que el recuerdo de Yoh tirado en el suelo frente a Hao no volviera a su mente.
-Pero no por eso debemos perder las ganas de vivir, de seguir adelante. Las personas que vivimos, vivimos para sentir. Amor, alegría, dolor...reír, sonreír, dudar, enfadarse, llorar!. Todo. Esa es el motivo por el cual nacemos en este mundo! Para sentir y no morir por ello.
Aunque sentía su cuerpo arder por dentro, podía escuchar cada una de las palabras dichas por la Itako. Se sintió algo mejor y continuó...continuó escuchando.
-La razón de nuestra existencia no puede depender de otros, sino de uno mismo. Si ya no le tienes a ella, a esa persona por la cual decías que era la razón de tu existencia, no de hundas. ¡No te mueras por eso¡Cada uno busca una razón para seguir viviendo y aunque a veces la perdemos...como cuando se muere alguien...podemos seguir buscándola! buscarla en otros seres queridos a los que queramos proteger. No por ello el recuerdo de nuestra persona amada desaparecerá...al contrario...seguirá brillando todavía con más luz...en nuestra memoria.
Todo eso, lo pensó, lo pensó antes. Lo quiso borrar de su mente como si nunca lo hubiera hecho, porque todo eso lo pensó en el momento en que supo que el corazón de Yoh había dejado de latir...pero no por eso iba a rendirse y desear morir, debía vencer a ese asesino de Hao y no...nunca se rindió. Nunca olvidaría el momento que lo vio levantarse, todo el dolor se fue. Todo.
-Gracias...-dijo débilmente el ainu mientras le apretaba la mano.
La chica suspiró aliviada.
Ahora estaba tranquilo, ya no tenía malestar alguno, dormía plácidamente en el mundo de los sueños. Le había bajado la fiebre y ya no tosía, pero seguía sintiéndose débil.
Anna cerró la puerta de la habitación tras comprobar por última vez que estuviera bien. Debía admitir que tenía varias cosas en común con el enfermizo ainu. No solo...
DING DONG!
El timbre de la puerta interrumpió sus pensamientos. ¿El timbre? Era raro, lo más probable era que fuera uno de sus locos amigos, pero hasta donde sabía, se habían llevado las llaves. Pero bueno, fuera quien fuera, sabía defenderse muy bien. Así que abrió la puerta...y sus ojos parpadearon.
-Que hacéis aquí? -eso si que era raro. Eran Pilika y Ren, la chica estaba montada en la espalda del chino y este la sujetaba con cara de poco amigos, dando a entender que le incomodaba bastante la situación. Ella estaba dormida, con la cara roja, párpados y mofletes hinchados y pelo revuelto y él una extraña marca en sus orejas.
-Siento si te he despertado con el timbre.-dijo amargadamente mientras entraba a la estancia.-Pero entenderás que con el peso que llevo encima no podía ni sacar las llaves. -se fue en dirección a la habitación de su "peso".
-¿Qué le ha pasado? -preguntó la rubia cerrando la puerta y siguiéndole. Llegaron a la habitación y el pelimorado acostó a su carga para luego salir y comenzar a contar.
- Cuando me la encontré sin querer le tiré mi vaso de leche encima y se puso a llorar como una magdalena. Creo que se ha emborrachado a más no poder. Encima Horohoro aprovechó que ya no la veía para emborracharse él también y me ha tocado traerla a mí, además que ya no soportaba el ambiente. Lo mío es lo tranquilo.
-¿Y Yoh? -como le dijera que también se había puesto como el maceta ya se iría preparando.
-Pues no me fijé cuando me fui. La última vez que lo vi estaba con Tamao y bailando.-estaba muerto de sueño, el cansancio y las ansias de dormir siempre podían con él, solo quería ir a la cama. Tanto podía con él que no le dio importancia a lo último dicho.
La chica paró en seco. ¿Había escuchado bien¿Con Tamao?
DING DONG!
Por segunda vez que ese maldito "ding dong", a saber con qué borracho se encontraría ahora. Abrió la puerta y se encontró con la mencionada de hace unos segundos...con el chico azul COLGADO de su espalda.
-zzzzzzz - -O-
-Perdóneme si la hemos despertado, pero con el joven Horohoro en mi espalda no podía...-nnUUUUUUU
Apoyándose en la puerta, observó como la pobre Tamao, intentaba todo lo que podía, cargar con esa masa de a saber cuantos kilos de comida basura, con miles de gotitas en su cabellera rosada y con una expresión de "por qué a mí?". El Usui tenía la boca abierta, con un pequeño hilillo de baba, susurrando cosas como "Kororo te elijo a tiii" y agarrándose a la cintura de la rosadita con todas sus fuerzas como si fuera un cojín.
-Esta bien Tamao.-¬¬- Es entendible. –se hizo a un lado dejándoles pasar. ¡Por el amor de Kami, el poder de la genética era increíble! Los hermanos Ainu eran los mejores ejemplos.
Bueno, por lo que veía, deducía que la Tamamura había hecho de niñera con el shaman del hielo.
Pero entonces...¿dónde estaba Yoh?
DING DONG!
Vale esto es lo que haría, le obligaría a alguien de los recién llegados que se trajera la manta a la puerta porque ella no planeaba hacerlo cada dos por tres para escuchar las típicas palabras de "siento despertarte" y seguidamente ver la típica escena. Por tercera vez abrió la puerta y...
-Vivir para creer...
-Sien.to mu.cho ...si esta...bas dor.mi.da A.nna.-dijo Manta sudando como si hubiera hecho una carrera mundial.-Pe.ro..co..n Yoh...en.cim..a
Sip. Yoh no iba a ser la excepción de la noche y Manta-chan no se libraba. Era difícil de imaginar teniendo en cuenta lo diminuto que era, pero con todas las fuerzas que tenía había logrado cargar a su esposo en la espalda (destrozándole la suya, claro), CARGAR MANTA A YOH, en su espalda y si para Tamao ya era difícil...para Manta...(que solo daba gracias por la delgadez de Yoh sino sería peor).
Le era imposible llevarlo hasta su habitación, ya había sufrido demasiado para llevarlo hasta la casa así que lo tiró en el sofá para luego él desmayarse en el suelo con los ojos en blanco, la boca abierta y no sintiendo ninguno de su huesos.
Anna aún seguía parada en frente de la cerrada puerta al mismo tiempo que por su cerebro pasaba la palabra "Idiotas" por millonésima vez.
Mientras arrastraba a Manta hasta la habitación, reflexionaba sobre lo rara que había sido esa noche. Se había enterado y recordado varias cosas, y no muy agradables. Solo quería dormir, descansar de esa noche.
Volviendo al salón por su prometido decidió que sería él quién se encargaría de abrir la puerta si alguien más llegaba, claro que quedaba Jun y Ryu y con lo fiesteros que eran, dudaba de que llegaran ahora.
Se sentó en la esquina del sofá, oyendo la respiración tranquila del castaño, su esposo dormía sereno. A pesar de su desarreglada presencia, a saber las cosas que había hecho por probar alcohol, mañana no se libraba de hacer 20 vueltas nadando en el lago junto a Horohoro cargando una enorme piedra en sus espaldas.
Recordó lo que había hablando con Izumi y colocó su mano encima de la de Yoh. Le gustaba todo de él, la manera en que hacía las cosas, como hablaba, como la miraba. Todo. TODO.
Se levantó dispuesta a irse a su habitación pero algo le atrapó la muñeca. Se giró, Yoh seguía durmiendo tranquilo con su mano lazada a la suya.
Fin del capítulo 21
Continuará...
Notas de Kakiyu-chan
Buenooooooooooooo, creí que no lo tendría para este mes (sobretodo porque estaba bastante depre) y antes de mi cumple, pero por suerte pude escribir bastante estas vacaciones. Con deciros que hasta me ponía a pensar por las noches y estuve varias horas sin dormir y apuntando en mi cuaderno :P. Eso sí, las vacaciones tocaron su fin y nada más volver al querido instituto ya me han puesto ¡6 exámenes!. Me organizaré como pueda, ha habido semanas peores U. Pero no quiere seguir escribiendo sobre eso. Así que hala! (kakiyu-chan se toca la cabeza y consigue llegar a la iluminación)
En este capi me he preocupado por que algunos hablaran sobre los sentimientos, sobre lo que sienten cada uno o lo que piensan, como la parte de Anna al recordar el momento más triste de nuestra serie, nuestro Mantita que no conoce el amor, Pilika, Yoh...(de Horo no hablemos ¬¬) y bueno...no me gusta mucho el drama pero por desgracia no todo es de color de rosa ¡esos si! Los momentos de comedia nunca desaparecerán en ninguno de mis capítulos! Y claro, romance...
Varios me habéis comentado que últimamente que no se sabe que camino está cogiendo esta historia o que tiene que ver Izumi en todo esto, pero tranquilos confiad en mí (o espero que sigáis haciéndolo XD) , siempre hay escenas de este tipo que nos dejan confusos en varias historias, y se verán las respuestas dentro de pocos capis (o en el próximo quizá, jejje no sé) ya irá cogiendo significado, eso si, si lo hago mal no dudéis en escribirlo o mandarme a Hao con el espíritu del fuego pa que me fríe (XDDD). Este fic es para vosotros y como siempre deseo, me esfuerzo para no defraudar, con lo que se os quiere! u. Y aquí van mis agradecimientos por ello!
¡Por cierto, por cierto¡Antes que nada! Al fín ha pasado! SI! Ha pasado! No me lo puedo creer!!!! LAS FORMAS DE LA SINCERIDAD HA LLEGADO A LOS 200 REVIEWS!!!! OS QUIERO MÁS QUE NUNCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
(Kakiyu-chan se cae de la emoción, entra una ambulancia, salen Yoh y Hao con traje de médicos que les queda de lo más sexy y se llevan a Kakiyu-chan en una camilla mientras llegan los demás personas y se pelean para darle a una tecla del ordenador...al final Anna les vence a todos...toca la tecla y...)
MIS MÁS SINCEROS Y GRANDES AGRADECIMIENTOS A(en especial a los que desgraciadamente no puedo contestarles): SweetAngel91, Delia, o0o-Lady Scorpio-o0o-JuTai-, SHIRAZE ASAKURA TAO, AnAbLaCk0516, kaoru240, Nai Shade, Wakare No Kyoku, Zilia K, celenita, Vicky, Akari-aoi, hao-yandrak.
Domo arigato gozaimasu por leer el fic.
Ja-matta!
