Inuyasha la alzó en brazos y cruzó el pasillo para llegar a aquella habitación donde había vivido grandes momentos, esa habitación que no había vuelto a ser ocupada desde hacía ya dos meses.
- eres un bruto, jajaja no Inuyasha, ¡oye no hagas eso!
- no puedo creer que todavía te sonrojes por esto Kagome - dijo el ojidorado con una sonrisa antes de volver a besarla.
Estaba feliz, muy feliz.
Llevaba meses en donde no sonreía de verdad, su sonrisa estaba formada, pero no la sentía. En cambio ahora, aparecía todo el rato, mostrando lo feliz que era.
Tras una semana de la reconciliación, kagome sacó toda la valentía de su cuerpo y le explicó a Inuyasha todo lo ocurrido con Bankotsu, el por qué había aceptado estar con él para poder olvidarlo...
Tuvo que repetir mil veces que nunca lo llegó a querer más que a él, que solo le tenía cariño, ya que Inuyasha le exigió que se lo repitiera.
El ojidorado se enfadó, pidió la dirección del chico para aclararle un par de cosas y volvió a enfadarse cuando Kagome rehusó en darle dicha dirección.
- ¿es porque sigues queriéndole?, ¿por eso no me lo das?.
- te he dicho cientos de veces que NO le quiero como tu crees - exclamó - bastante culpable me sentía cuando quedábamos y yo no le correspondía.
- sólo pensar que te abrazó, te besó, te...- su cara enrojeció de rabia - te tocó ahí...
Kagome le miró extrañada, ¿tocar ahí?, ¿ahí dónde?, entonces se sonrojó al caer.
- ¡INUYASHA!, él nunca me tocó ahí, sólo tu has tocado ese sitio, idiota...
El chico suspiró aliviado y ensanchó su pecho orgulloso.
- por supuesto que sólo yo. Fui el primero y seré el último.
- tonto, aunque intenté olvidarte, no podía dar ese paso con él. Yo... te seguía, bueno, te sigo amando y no podía...dejar de pensar en...ti.
Inuyasha sonrió, sus ojos dorados brillaron con intensidad y de forma rápida la capturó con sus brazos.
- te quiero.
- y yo a ti.
Ambos se fundieron en un beso y decidieron olvidar todo lo sucedido mese anteriores.
&& Meses después &&
- ¡es tan linda!, Sango felicidades tienes una niña preciosa - dijo Kagome mirando a la pequeña acabada de nacer.
- es que yo sé hacer bien mi trabajo - comentó Miroku con mirada lujuriosa. Pronto recibió un golpe de su mujer y la mirada fulminante de su hermana.
- mi pobre sobrina, vaya padre tiene - suspiró la pelinegra.
- ¿cuándo me vas a hacer tío, Kagome? - Inuyasha y la chica se sonrojaron ante lo dicho por Miroku. Carraspearon y cambiaron de tema. Aunque por dentro, los dos ya se imaginaban a un bebé entre sus brazos. Sonrieron de medio lado.
- bueno, es hora de irnos, la nueva mamá tendrá que descansar.
La pareja se despidió de la nueva familia y subieron al coche.
- oye Kagome...
- dime.
- ¿crees que...- el chico tragó saliva, no podía verla a la cara - crees que podemos empezar a practicar?
- ¿practicar?, ¿el qué? - preguntó confusa.
- practicar a hacer bebés...
Silencio.
Inuyasha apretó con fuerza el volante, ¡¿cómo podía haber preguntado algo así?, Kagome era joven, seguramente querría vivir más la vida antes de verse atada por un bebé y...
Sollozos.
Maldijo, encima provoca que la chica llore, con lo que odia ver llorar a las mujeres.
- Kagome, lo siento, yo... olvida lo que dije, es que al ver a la mocosa y la mirada de Miroku y Sango, y a ti como sonreías y...
Dejó de mirar el volante que estaba quieto y giró la cabeza hasta la pelinegra. Su corazón dio un vuelco cuando vio la sonrisa de Kagome, sus ojos brillaban felices.
- Inuyasha - respondió con suavidad mientras se quitaba las lágrimas - me hace realmente feliz lo que has dicho, ¡claro que quiero practicar a hacer bebés! - rió.
- pues podemos empezar cuando quieras.
Realmente era feliz, la quería tanto, no sólo tenía su amor, sino que pronto tendría a otra personita, fruto de los dos, a la que querer incondicionalmente. Pero primero habría que practicar mucho, mucho y mucho.
- te quiero Inuyasha - dijo besándolo - y me encantaría formar una familia contigo - lo abrazó y se quitó el cinturón de seguridad para besarlo. Éste tocó la espalda de la chica y la acarició sin dejar de besarla. Sus labios eran adictivos y eso le gustaba.
Se despegó con rapidez para el disgusto de la chica.
- ponte el cinto que vamos a casa ya - su voz sonaba ronca, ella carcajeó.
- ¿sabes?, me acabo de acordar de que llevo puesto encaje y es un poco incómodo por...
- kagome, ponte el cinturón ya, que voy a arrancar - sus palabras parecían gruñidos. Rió, si que estaba desesperado.
Kagome no dejó de agarrar la mano de Inuyasha.
La apretó fuertemente y se mordió el labio para evitar llorar, era sentimental, y aunque hubo un momento en el que llegó a odiar a Kikyo, comprendía como se sentía Inuyasha.
Le dolía pensar lo que tuvo que sufrir Kikyo cuando se enteró de su enfermedad, cuando abandonó a su amor por culpa del engaño de Naraku, aquél hombre que le había prometido tantas cosas para después traicionarla cruelmente.
Observó de reojo el rostro de su novio y al ver su expresión, decidió dejarle solo, seguramente necesitaba pensar. Soltó lentamente su mano y se fue sigilosamente hacia un pequeño grupo de personas. Todos de negro, todos serios.
Con un dolor en el pecho, vio como Inuyasha dejaba una flor en la tumba, Kikyo no pudo resistir más la enfermedad y acabó abandonando este mundo días antes.
Cuando se enteró de la triste noticia, corrió hacia su casa para ver a Inuyasha, el estado en el que lo encontró, su expresión, sus ojos acumulando pequeñas lágrimas...
Esa imagen le impactó tanto, que solamente pudo abrazarlo con fuerza. No hicieron falta palabras, él sabía que tenía el apoyo de Kagome, y eso, Inuyasha lo agradeció silenciosamente.
- Kagome...
La pelinegra alzó la vista y se encontró con aquellos ojos dorados que tanto amaba. Susurró un débil dime.
- vamos a casa.
Ella entrelazó su mano con la de él y tras despedirse de los demás presentes, se dirigieron a la casa de forma silenciosa. Una vez allí, Kagome le preparó un té a Inuyasha y se sentó a su lado.
- ¿estás mejor?
- sí, aunque suene cruel decirlo, me alegro de que pasara. Las últimas semanas de Kikyo fueron dolorosas, al menos sé que ahora descansa en paz, ya no sufre.
Con un mohín retuvo un sollozo que quería escapar y asintió con fuerza.
- te quiero tanto Kagome - dijo abrazándola.
- Inuyasha...
Apoyó su mejilla en el fornido torso del joven y se hizo una promesa, estaría siempre a su lado, ayudándolo, cuidándolo. Intentaría que siempre tuviera una sonrisa, ya que le dolía mucho verlo tan triste, tan indefenso.
- ahora recuerda los buenos momentos y no los malos.
- eres tan buena...
- calla tonto - dice sonrojada, él sonríe mostrando su cuidada dentadura, y se acerca para depositar un suave beso en su labios.
- prométeme que siempre estarás conmigo.
- no veo otra opción para ser feliz.
Uy, eso sonó cursi, pensó la chica, pero cuando Inuyasha volvió a rodearla con sus brazos, le dio exactamente igual si era una romántica cursi o no.
&&& Un año después &&&
- ¿Qué hice esta vez?.
- déjame en paz...
Inuyasha suspiró de mala gana y volvió a intentar acercarse a la pelinegra. Ésta se separó mirándole con el ceño fruncido y se dirigió a la cocina para dejar el vaso en el fregadero.
- Kagome, venga dime que hice para así pedirte perdón y acabar de una vez con esta situación incómoda.
- ¡ja!
- Kagome, nuestro bebé no ha nacido todavía y ya tiene que aguantar tus enfados infantiles...
- ¿¡enfados infantiles! - exclamó enfadada - ¿te parece que son enfados infantiles el que te hayas olvidado de nuestro aniversario, el que te hayas olvidado de comprarme el chocolate que tanto te supliqué que consiguieras?. Sin olvidar como sonreías a la estúpida rubia que te guiñó el ojo en la tienda.
Se alejó de la cocina y sonrió cínicamente al ojidorado que tragaba saliva nervioso.
- Inuyasha, te sonrojaste y después le sonreíste, ¡en mi cara! - exhaló - ¿eso no te importa que lo vea tu bebé, verdad?.
- no fue así, fue una sonrisa incómoda, ¿qué querías que hiciera?, ¿qué le gritara?.
- que le jalaras de los pelos - murmuró entredientes.
- ¿te estás oyendo? - rió nervioso y se pasó una mano por los cabellos - kagome sólo te quiero a ti, te amo a ti y estaré a tu lado siempre que me lo permitas, creía que la fase de desconfianza y celos había pasado...
Ella agachó la mirada y se mordió el labio para no llorar, estaba tan sensible.
- no te compré el chocolate por que tuve que ir a otro sitio y... lo del aniversario yo...
- déjalo, te pido disculpas, sé que un olvido lo puede tener cualquiera. Quizás tengo las emociones a flor de piel por el embarazo y lo estoy pagando contigo.
- ¿me estas pidiendo perdón? - preguntó incrédulo. Kagome contó mentalmente hasta 10 para no volver a gritarle y asintió levemente con la cabeza.
Éste sonrió mostrando su bonita dentadura, y corrió hacia el pasillo, perdiéndose unos minutos. La pelinegra suspirando, se sentó en el sofá y acarició el cojín que estaba a su lado. Realmente se estaba pasando con Inuyasha, el pobre pagaba con los cambios de humor que tenía.
- Kagome, nunca me olvidé del aniversario, del chocolate sí, peor de l dían en el que cambió mi vida no.
- tranquilo Inuyasha, yo...
- escucha - interrumpió el chico - no compré chocolate porque quise pasar por una tienda y encontrar el regalo perfecto. No había ninguno especial, hasta que vi este collar - dijo entregándole una cajita de terciopelo rojo - no es muy sorprendente, pero no sé, cuando lo vi me dio una sensación especial. Sentí, como si esta joya nos mantuviera unidos siempre, algo raro - sonrió.
Kagome abrió la sofisticada caja y abriendo enormemente los ojos, contempló la hermosa perla sujeta en una fina cadena de plata.
- es preciosa Inuyasha.
- la dependienta dijo que se llama la "Perla de shikon" y que es muy valiosa, por lo que creo que te quedará muy bien.
- oh, yo no sé que decir - se levantó para abrazar a su querido Inuyasha y sonrió después de darle un dulce beso - pónmela por favor.
- con mucho gusto.
Posicionándose detrás de la joven, apartó con cuidado el cabello azabache y le colocó la joya alrededor del cuello femenino, no sin antes besarlo con ternura.
- feliz aniversario.
- te quiero.
- es normal, suelo causar ese efecto.
- eres un tonto, pero bueno, eres MI tonto.
- y tu mi enojona compañera - agrandó su sonrisa - ¿o querría decir, mi enojona esposa?.
- eso me gusta más - besó con suavidad los labios masculinos y sonrió cuando sintió la traviesa mano de éste bajando por su espalda.
- queda un mes para ver a nuestro bebé.
- sí, y para poder practicar para tener el siguiente - dijo con deseo en su mirada.
- no te quiero tan cerca de Miroku, Inuyasha, ¡te estás volviendo lujurioso!
- pero a ti te gusta.
- puede que sí - concluyó fundiéndose en un beso apasionado con su marido.
Era tan feliz, pronto formaría una verdadera familia con el hombre al que amaba. Recordó como lo conoció y concluyo en que el haber ido a visitar a su hermano de imprevisto aquella vez, fue lo que que se le había ocurrido en su vida. Gracias a ello pudo abrazar sin querer a su ahora marido, a su ahora padre de su hijo.
Holaaaa! siento el retraso, sé que será la misma excusa, peor la universidad me tiene absorbida xD bueno les traigo el final, a ver si pronto hago un epílogo, acepto sugerencias ehh! jeje
Espero que no les haya decepcionado y quería dar las gracias por haberme seguido en esta historia después de tanto tiempo. Me han alegrado mucho, un besazo a todooss!
Faby Sama, muchas gracias por comentar! y siii Kagome es muy lista jajaj que más quisiera yo tener a semejantes hombres! (sobretodo a Inuyasha y a Kouga *_*). Besitoos! ^^
Eiko23, siento haber tardado tantoo, pero ya está aquí el final, la verdad es que da pena, peor bueno... la vida es así jeje, bess! ^^
Kagome2598, me alegro mucho que te gustara el capítulo y también que me comprendieras jeje he tenido una época un poco turbia y ahora pues ha sido una época estresante por la Uni, pero al fin he podido escribir. Yo tampoco soporto que abandonen las historias porque se aburran o porque tiengan un momento de bloqueo, ¿sabes cuantas historias incompletas me he leído sin querer y me han dejado con ese mal sabor de boca de no poder saber que pasará? jeje por eso, por muchas cosas que me pasen, nunca abandonaría ni a la hº ni a los que la leen. Besos y cuidate tb! ^^
Nina y Daniela, gracias! siento la espera, de verdad, pero ya regresé. Espero que te guste el capi, gracias por el comentario y por la paciencia, un abrazo y un beso! ^^
Gracias a todos, y si se puede, nos leemos en otra hsitoria!
Muchos besos!
