Las formas de la sinceridad.
Escrito por: Kakiyu-chan.
Capítulo –23 Dime lo que sientes( 1º parte)
Izumi cogió el paquete que tenía la imagen de una tarta de queso sonriente y abajo ponía "bajo en calorías!". El chico rió por lo bajo recordando que Horo odiaba con toda su alma este tipo de productos. Decía que si tenía la mitad de calorías te daba la mitad de energía...eso y que siempre se quedaba insatisfecho. Por otra parte ya iban mil veces que Pilika le decía que tenía que adelgazar y hacer más de sus entrenamientos.
Él también debía seguir unas comidas estrictas para su salud, muchas veces Pilika le ayudaba a seguirlas, sobretodo porque las chicas querían una figura similar a la de una modelo y que debían mantenerlo.
Izumi se quedó extrañado ante esa teoría, desvió su vista hacía la Itako para observar que había comprado pero antes se fijó en que la chica estaba ocupada marcando las teclas de un móvil (by Manta).
-¿A quién llamas?
-A Ryu...sólo él puede llevar todo esto.-contestó llevándose el aparato al oído.
-¿Todo esto? –al lado de Anna estaba la respuesta. Había dos carritos de compra de comida hasta casi al techo de todo tipo de alimentos...de todo menos de "bajo en calorías".
Sino fuera porque estaba débil de salud Izumi Usui hubiera hecho como todo personaje manga y se hubiera caído al suelo. Anna no seguía esa teoría.
( (Minutos después, en la puerta del supermercado) )
Anna e Izumi esperaban junto a la montaña de bolsas del supermercado al lado de la puerta esperando pacientes la llegada de Ryu con su moto y les llevara todo.
La chica se cruzó de brazos y observó el cielo, ya estaba atardeciendo. El día había sido un poco raro, y eso se debía al comportamiento de su shaman. Intentó buscarlo antes de irse a la compra pero parecía que el chico quisiera esconderse de ella. Es más, no le había devuelto el pañuelo ni había acabado con las tareas ordenadas. Puede que fueran solo detalles sin importancia y que no por eso debía de considerarlo "raro". Pero conocía demasiado bien a Yoh, demasiado como para que esos detalles "sin importancia" se le escaparan y no los tomara en serio.
-Dentro de poco os iréis. –dijo Izumi sacándola de su mar de pensamientos.
-Cierto. Dos días me parece.-no había quitado sus ojos del cielo que poco a poco se volvía más naranja.
Izumi se la quedó mirando unos silenciosos segundos cómo examinándola quedamente. Tras unos momentos de duda, decidió hablar.
-Anna-san. –la llamó casi en un susurró, como si les estuvieran escuchando. –Hace tiempo, desde que vine, yo...hace tiempo que me llama la atención algo.
-El qué?
-Verás.-movió los labios intentando elegir bien las palabras para su explicación.-Cuando Horo o Pilika me hablaban de vosotros en Hokkaido, me contaban más o menos como era la relación cada uno.-volvió a callarse unos momentos.-Además de que cuando os veo, me recordáis a mi y a Yukiko.
Ahora si, Anna bajó la cabeza y sus ojos se encontraron.
-Yoh-san y tú, estáis casados, verdad? –no era una pregunta, era una afirmación pero la duda seguía en él.
La chica parpadeó un par de veces. No sabía ni cómo reaccionar, ni que cara poner ni que palabras contestar. ¿Pero tan obvio era? No, seguramente solo lo habría notado él. Pero la cuestión era que tenía que responderle algo.
La chica no tuvo que cavilar más ya que unas luces de una moto la cegaron. Ryu había llegado.
¿Cuántas horas había estado ahí?
Calculaba que unas dos horas por ahí. No le daba ninguna importancia al tiempo, pero en algún momento tenía que bajar, no era normal en él querer estar solo. No al menos desde que acabó el shaman fight.
Yoh estaba en la habitación que le correspondía a él y a Ren, sus futones y sus cosas estaban en los armarios, por lo que tenía todo el suelo para él solo. Acostarse, dar volteretas, dormir, jugar con sus dedos hacer tonterías y pensar.
¡A él no le gustaba pensar! O sea pensar en cosas que no merecen la pena ¡Eso cansaba demasiado! Eso veía en los estudiantes de su clase ante los exámenes (N/A: Yoh-kun y yo y otros más lo entendemooooos TT). En su mano tenia el pañuelo rojo de la Itako. Con el dedo pulgar acarició la sedosidad de su textura. Suave. Como su piel.
Cogiéndolo de las dos manos empezó a hacer extrañas figuritas con él al mismo tiempo que se rendía ante sus cavilaciones.
Nunca le daba importancia en hacer las tareas de casa. ¿Por qué hoy si¿Por que hoy le había importado hacerla bien¿Qué por qué las hacia? La respuesta de siempre era para que su Annita no se enfadara y lo mandara al segundo piso de la pensión de un manotazo. Pero quizá también habían otros motivos, hoy se dio cuenta de eso...quizá para...¿ser útil ante sus ojos? Hacer que por unos segundos la rubia no le gritaba que era un bueno para nada. Eso a él nunca le importó ni le importaba, pero...¿también era porque así él le evitaba estar enfadada?
A él no le gustaba que la gente estuviera enfada. Quería hacerlo él. Hoy quería haber sido ÉL, quien le bajara el pañuelo que tenia agarrado, él quería haberlo hecho todo bien. Él quería ser una persona útil ante sus ojos...y sobre todo quería...que estuviera a gusto.
( (Comedor) )
Manta entró en el comedor silban su canción favorita. El silbido fue menguando a medida que le llegaban ondas de una tensa aura en la sala a la que acababa de entrar. Levantó su cabezón y observó con confusión a las cuatro parejas sentadas en el comedor. Por un lado las chicas: Pilika y Tamao y por el otro los chicos (o mejor dicho niños): Ren y HoroHoro. Era como una batalla de miradas, al menos entre Ren y Pilika y Horo, Tamao como siempre tenia la cabeza gacha.
-Estooo...-esfuerzos imposibles para que no pagaran con él la mala leche.- ¿Dónde están los demás?
-El joven Yoh está arriba durmiendo. Y el joven Izumi y la señorita Anna, creo recordar que se fueron a comprar, de hecho Ryu se ha ido a ayudarles con las bolsas.
-¿Y cuanto hace que se fueron?
-Como dos horas.
Las cejas del cabezón arquearon ¿Izumi y Anna llevaban dos horas fuera y juntos? Esto no pintaba muy bien teniendo en cuenta como había visto al castaño de su amigo últimamente.
-¿Has dicho dos horas?- Preguntó el castaño apareciendo detrás de su espalda.
Manga pudo observar la cara de poco agrado que vestía Asakura en cada parpadeo que tenia cuanto más pensaba en la información que estaba asimilando Manta hacia pocos segundos.
-Yoh y si...?-
Yoh se sentó en el sofá sin dejar acabar a Manta la frase, juntó sus manos y cerró los ojos como meditando. El rubio le observó bien. Tenia la mirada como perdida y en la nada del suelo, con sus manos juntándose más poco a poco y como si él no se diera cuenta de ello.
-Yoh...y si vamos allí a...a ayudarles con la compra? –sugirió, sabiendo perfectamente que ese no era el objetivo pero algo tenia que decir y hacer.
Sin media palabra el castaño se levantó y junto a su amigo salieron por la puerta ante las miradas curiosas de los demás. No era normal ver a su amigo así.
Ryu cogió la última bolsa que cargaba Izumi al ver que a este le costaba un poco debido a su enfermedad. Puso en marcha su moto cargada hasta arriba de bolsas del supermercado, se despidió con un chasqueo de dedos y lengua y se fue cantando su canción de carretera. Izumi rió ante eso.
El chico del norte giró la cabeza para divisar a la rubia que hacia minutos no sabía donde se había metido para librarse de cargar bolsas.
Estaba sentada en un banco del camino con los ojos clavados en las estrellas que ya habían aparecido. Como estaban en zona de montaña había muchos grupos de estrellas que admirar y ella no pudo evitar no embelesarse con su belleza mientras dejaba su mente volar.
Ni siquiera movió un músculo al sentir que el débil chamán estaba cerca de ella y que después de unos segundos observando que hacía decidió sentarse a su lado admirando también la brillante vista.
Hasta que sus palabras rompieron el silencio.
-¿Quieres escuchar algo?
-Cuenta.
(( Flash back))
La nieve caía con su forma particular de copos de nieve. Caía tanta y tan hermosa que Tokio parecía filmar una película de Navidad.
De hecho, en la época en la que estaban.
-¡¡¡Yo me pido el pudín¡¡¡El pollo¡¡¡Las patatas asadas¡¡¡El pescado¡¡¡Y la car...!!
-¡¡A ver sogilipollas que en la cena de navidad no se sortea la comida¡¡¡Si quieres puedes a fuera y ya si me de la maldita gana te echo un hueso de pavo pero cállate ya y no comas nada hasta que estemos todos!!! –dijo Ren dándole una patada en pleno estómago para que escupiera la gamba rebozada que intentaba comerse.
-¡Es que no podéis estar tranquilos y callados aunque solo sea esta noche!? –pidió Jun desde la cocina intentando cocinar sus famosos platos chinos típicos de año nuevo.
-¡¡Es él que no me deja alimentarme!!!
-¡¡Es él que no es capaz de esperar a que estemos todos en la mesa!!
-¡¡Es él que no entiende que mi estomago está vacío!!
-¡¡Es él que se cree que yo me voy a creer eso!!!
-¡Repite eso!
-¡¡¡Llevas comiendo sin parar desde el desayuno, hemos tenido que ir hasta la otra punta para poder coger algo de comida para esta noche¡¡Lo que pasa es que los nutrientes no te llegan al cerebro!!!
-¡Menfifa!!
-¡¡Quítate el maldito pan de la boca!!
-¡¡¡A CALLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR!!!!
Silencio sepulcral.
Si Anna habla, Anna manda.
La itako se masajeó las sienes intentando quitar inútilmente los gritos de su cabeza, pero imposible, los vozarrones de la casa se le metían por sus oídos y le destruían poco a poco el cerebro. ¡Como les iba a pagar el alquiler de este mes como no tengan la menos una cena decente!
Por un lado, Pilika gritando a Ryu "más a la derecha" para que colocara los adornos de navidad del tejado, como es de esperar Ryu se quedaba embobado con las chicas que podía ver desde esa altura y acababa cayéndose y encima enredado con las luces.
Por otro, Tamao y Jun INTENTANDO por todos los medios posibles hacer la cena con la comida que no estaba en el interior de HoroHoro, pero con tantos gritos se les caia la salsa o se pasaban con la sal o cualquier cosa y tenían que volver a empezar.
Por otro, Chocolove vestido de papá noel contando chistes malos de navidad para calmar y animar el ambiente, evidentemente lo empeoraba aún más. Lyserg reconstruyendo los discos de villancicos que Anna había enviado al cielo de los discos y bueno...
Eso no era para Anna, al menos no tan escandaloso. No entendía porque había que celebrar que un señor de rojo pervertido que esclavizaba renos entraba en las casas de los demás a adueñarse de sus leches y sus galletas y dejarles tonterías de regalos a cambio.
Después de muchas horas de esfuerzo y sudor pudieron conseguir unos minutos de una "tranquila cena de navidad" y se sentaron en la mesa para ver si podían seguir así.
-El pollo está frío. –comunicó Anna con desgrado.
-Será porque no está alegre. AUCH!
-Chocolove te hice jurar que no dirías ningún chiste tuyo.-dijo Manta con el tenedor todavía pinchándole el brazo.
-Lo siento señorita Anna, es que hemos tardado mucho en sentarnos en la mesa y...
-Y ha sido difícil dejar inconsciente a Horo para que no lo cogiera.
-¡Pero te quieres callar tiburón!!
-Chicos, chicos...-intentaba Yoh poner calma a la situación repetitiva.-Estamos la mayoría juntos después de tanto tiempo...
-Solo dos semanas Yoh.-dijo Anna.
-...para poder disfrutar de unas vacaciones y una cena exquisita.
Nadie sabe como pero terminaron todos de cenar y no hubo derramamiento de sangre alguno, gritos, peleas e insultos si, pero sangre ni una gota.
Terminada ya la cena todos se pusieron a recoger y excepto algún grito por parte de Horo que quería encargarse él de "guardar" la comida sobrante no hubo nada más.
Llegando ya a la media noche, todos cogieron una manta de sus habitaciones y salieron a fuera a ver el cielo estrellado de la navidad con una taza de chocolate caliente que Tamao y Pilika habían preparado para todos.
Anna se sentó al lado de Yoh, pensó que ojalá estuvieran los dos arropados por la misma manta, juntos y cruzándoos sus pocas palabras sobre el cielo, las nubes y las estrellas, así era la sencillez que ella quería, podía pedirse o al menos hacerlo sin decir media palabra pero había demasiada gente esa noche y no podría aguantar tantas miradas. Apartó esa idea de su mente.
Como había dicho antes Yoh, estas fechas eran para estar con las personas queridas. Pero ella solo quería esta con una.
No lo entendia pero era en este tipo de situaciones cuando más le abundaban estos pensamientos. Estar en una de estas noche a solas con Yoh, arropados en una misma manta y mirando juntos las estrellas. Un momento especial solo él y ella, solo para él y para ella.
¿Ese momento llegaría? Miró a su alrededor. Lo dudaba.
Ese seria su deseo para esa noche.
El castaño bajó su oscura mirada para cambiar la vista de las estrellas por la de sus amigos. Sonrió felizmente. Todos juntos, en el jardín, sentados y mirando las estrellas tranquilamente o no.
Como una familia.
Amigos, lo que él siempre había deseado.
Empezó a pensar en los deberes de cada uno, Ren y Jun con los negocios de su familia, Horo y Pilika con su tribu y sus campos de plantas, Manta con el trabajo de su padre, Tamao con sus abuelos y su padre, Ryu con sus prácticas para ser un gran cocinero, Fausto ocupado con los pacientes, Lyserg con sus casos, Chocolove en América con sus chistes...
Cada uno tenía un camino distinto.
-¿Cuándo creéis...que volvamos a estar todos juntos otra vez? –preguntó con un tono de tristeza.
La gente se quedó callada y se miraron unos a otros. Cada uno pensó en los deberes que debían hacer, podían dejarlos sin problemas pero los tenían y debían de ocuparse de ellos.
Horohoro se rascó la frente pensativo en esa pregunta. ¿Cuánto tardaban en crecer sus plantas?
-Probablemente ya estéis casados.
Anna sintió como el corazón daba un vuelco, mientras a su lado Yoh ponía la sonrisa más alegre que había visto en mucho tiempo, no la de todos los días, sino otra más especial.
-Tenéis que prometerme algo. Prometedme que vendréis todos y cada uno de vosotros a la boda. ¡Que no falte ni uno! Un día especial para todos en donde tendremos otra oportunidad de estar todos juntos y disfrutando como lo estamos haciendo ahora. Será un momento muy especial, porque estaréis todos conmigo.
Todos sonrieron y empezaron a ir hacia Yoh (menos Ren claro) y le abrazaron como un oso de peluche agradeciéndole lo bueno y mono que era con ellos.
Anna abrió los ojos de par en par ¿Cómo? Qué quería decir con eso de "Será un momento muy especial, porque estaréis todos conmigo" ¡¡Pero si ya lo era!!
Es un día especial estén o no estén ellos. Un día, para él y para ella.
¿Ni en eso podían estar solos¿Ni en eso?
Anna queria decir, hablar, gritar muchas cosas, pero se calló, se limitó a tragarse las palabras junto a su chocolate mientras los demás seguían abrazando a su prometido.
A pocos metros de ella Ren miraba la escena con cansancio.
-Bah, si lo más probable es que nos volvamos a reunir todos antes de verano.-susurró y se llevó la taza a sus labios.
((Fin del Flash Back))
Anna bajó la vista al sentir como sus ojos se cansaban de tanto mirar el cielo…o quizá porque los empezaba a sentir vidriosos.
-Es que ni en eso...?-susurró con apenas voz.
-Entonces...es por esa promesa por lo que no queréis que nadie se entere de que estáis casados? –preguntó Izumi un poco atónito.
-No lo entiendo ¿es que pido mucho? Pido mucho al querer estar con mi prometido¿Al sentirme celosa¿Al sentir que estoy sola y que solo quiero estar con él? No lo entiendo...
Izumi veia atónito como Anna comenzaba a sacar palabras que tenía acumuladas dentro de su ella...durante mucho tiempo, durante tanto tiempo que llegó a serle asfixiante.
-¿¡Por qué me sentí así por una estúpida frase que dijo él¡¡Solo fue una frase¡¡Un frase¡¡Solo quiere estar con sus amigos¡¡Quiere ser feliz y por eso quiere aprovechar cualquier momento para estar con ellos¡¡Para estar con las personas que le hace feliz!!!
Se llevó la mano a la cara como si con eso pudiera parar y esconder todo lo que sentía, respiraba fuertemente para evitar notar como todo el aire desaparecía y ella se iba quedando sin respiración poco a poco.
¿Por qué tenía que recordar eso ahora?
Ya lo consiguió, consiguió estar con él a solas, incluso se negó a que decir que estaban casados para que él pasara más tiempo con ellos y no faltara a su promesa. ¿Qué había cambiado ahora¿Qué?
-Lo único que quería...-comenzó a decir pausadamente.-Era estar con Yoh...él y yo. En ese momento.
La mano de su cara fue apartada por Izumi, le cogió de la muñeca y le pidió con los ojos que le mirara.
Fue entonces cuando ella se acordó.
Se acordó de la mirada que le lanzó Yoh cuando no había podido conseguir el pañuelo, era como de distante como si estuviera a miles de kilómetros. Lo último que desearía sentir ella. Quizá por esa simple mirada distante había recordado todo aquello.
O quizá porque ya no podía más.
Izumi rompió el silencio.
-Porque tú misma lo has dicho...solo quieres estar con él, porque tú quieres ser feliz a su lado y que él sea feliz a tu lado, porque quieres aprovechar cualquier momento para estar con él, para estar con la persona que te hace feliz. Porque le quieres más que a nada y como toda persona cuando ama a otra, piensa en la felicidad del otro antes que en la suya propia.
Los cabellos de Anna se esparcieron en el hombro de Izumi, tenia que descansar un poco y apoyó su cabeza en la del chico, mientras dejaba que esas palabras fluyeran por su cabeza y por su corazón.
El sonido de una ramita romperse sonó a metros de ellos.
-Esos no son Anna e Izumi? –preguntó Manta afianzando la vista.
Y a su lado su amigo apretaba los puños con fuerza.
Fin del capítulo 22
Continuará...
Notas de Kakiyu-chan
Como dicen muchas autoras ¡¡no estaba muerta!! En fin fuera coñas, hay que pedir perdon y gracias por la paciencia que muchos han tenido conmigo, han pasado muchos meses sin actualizar como como dije no me he olividad del fic, como dije este penultimo capi es largo y por eso lo he dividido.
Han pasado meses y han pasado muchas cosas, no sabía las consecuencias de meterme en el curso en el que estoy ahora, sabia que era dificil pero no sabeis las cosas que me han pasado por el estrés y es que estar en este curson no es lo único que me ha pasado, las lectoras más cercanas a mi me han apoyado y me han dado su ánimos para que siguiera adelante. Cuando tenemos problemas no hay nada como tener a gente a nuestro al rededor, aunque sea por email yo esté en españa y las demás por américa, no importa, porque apesar de la distancia el apoyo y el animo me ha sido transmitido y quiero agradecerlo. Sobre todo la paciencia que me han tenido mucha gente que me han seguido enviando reviews.
Muchas gracias.
MIS MÁS SINCEROS Y GRANDES AGRADECIMIENTOS A(en especial a los que desgraciadamente no puedo contestarles): Kaoru240, Andrea Asakura, Galia V, Alexis Uzumaki, Lady-scorpio, Vicky, Yamiana, Sweetangel, Joy, Star-yumi, luthien, Anablack0516, Suprema Omnyoji no Kami sama, elarhy, mond, zilia K, dark tao, saku26, arcueid27granger, vanessa(gracias por no rendirte conmigo) Annita-fic, koni, eve, Suprema Onmyoji Isah, zyafany-company, the crazy girl.
Domo arigato gozaimasu por leer el fic.
Ja-matta!
