¡Hola!

Dejé esto en el aire lo siento, jejeje

Bueno no me enrolló más...

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Cuando quise darme cuenta mi blusa acompañaba a su camisa en el suelo, mientras nos besábamos entrelazados, el contacto de su piel contra la mía hacia que todo mi cuerpo se estremeciera.

Me sentí segura en sus brazos. Esto era lo correcto. Estoy segura.

8

BPOV

Sus manos acariciaban mi espalda y las mías la suya. Una de ellas se deslizó por mi costado, y rozó ligeramente mi pecho, un jadeo salió de mis labios. Separándome de sus labios, nos miramos fijamente.

-¿Demasiado rápido? - susurró...

Me mordí el labio inferior.
¿Qué le digo?... ¿qué no lo sé, qué quiero, pero qué tengo dudas, que van y vienen? ¿Qué hace un momento no estaba segura, que después si y qué ahora otra vez no sé que hacer?

EPOV

Intenté leer la expresión de Bella, desde luego esto es demasiado rápido... volví a colocar mi mano en su espalda, casi pude oír una voz interior gritándome por hacerlo, una parte muy fuerte en mi interior tenía ganas de decirle a mi parte caballerosa que tomara la iniciativa de una vez.

-Edward... yo...

Volvió a besarme.

-¿Bella? Bella, espera... si no quieres no... - puso sus dedos sobre mis labios.

BPOV

Si que quiero, claro que quiero. Di un paso hacía atrás, dejando que él viera lo qué aún no había visto. No es que mis pechos sean muy grandes, pero tampoco son pequeños. Edward mantuvo la mirada fija en mis ojos...

Cogí su mano y tiré de él hacía mí mientras seguí caminando hacía atrás hasta que choque contra la encimera.

Edward me levantó entonces y me sentó sobre ella. Colocándose entre mis piernas

-Vaya - susurré. No esperaba que hiciera eso. Entonces miró entre nosotros y después me miró de nuevo a la cara. Sonreí.

EPOV

Bella es... - miré su pecho... perfecta.

-Eres perfecta - se ruborizó.

Me agarró del cinturón y me acercó todo lo que pudo hacía ella. Llevé una mano a su cintura, y la otra la apoyé sobre sus costillas, justo debajo de su pecho, pero sin tocarlo. La besé, esta vez, lentamente, pasé ligeramente la lengua por sus labios y ella enseguida me dio acceso. Mientras nuestras lenguas luchaban por dominar el besó noté la mano de Bella sobre la que yo tenía en su cintura, estrechó sus dedos con los míos.

BPOV

Su otra mano se deslizó hacía arriba, deje de besar sus labios y empecé a besarle el cuello. Su mano cubrió mi pecho y lo acarició. Note como mis pezones inmediatamente se endurecían.

Volví a besar sus labios. Mientras mis manos peleaban con su cinturón. Mi respiración era agitada dejamos de besarnos y miré lo que hacían mis manos, porque no conseguía abrirlo sin mirar. Por fin deslice la hebilla.

Edward entonces puso las dos manos en mis mejillas y me obligó a mirarle.

-Aquí no... - dijo suavemente.

Miré a la encimera, llena de platos, limpios y sucios. Aún se oía el ruido del lavavajillas que había dejado puesto cuando salimos.

Tiene razón... aquí no.

EPOV

Bella me empujó para bajar de la encimera, la deje hacerlo. Volvió a cogerme la mano y me guió hacía el salón. PEro siguió caminando hacía la habitación. Abrió la puerta y después se dio la vuelta rodeando mi cuello con sus brazos volvió a besarme.

Nunca una chica me había besado así. La levanté casi sin esfuerzo y sus piernas se sujetaron a mi cintura. Camine hacía la cama y Bella se deslizó volviendo a poner los pies en el suelo.

BPOV

Tiré del cinturón y lo dejé caer al suelo. Después desabroché el botón de mi pantalón, y bajé la cremallera. No los bajé. Pasé a hacer lo mismo con los suyos. Cuando empecé a bajarlos Edward se acercó a mí besando mi cuello y mi hombro, la proximidad dificultó mi tarea, así que él término el trabajo dejando sus zapatillas, yo me quité los tacones, mis pies me lo agradecieron infinitamente.

Es tan alto... sonreí. Esta altura era perfecta para besar su pecho, y así lo hice mientras mis manos jugaban con la cinturilla de su ropa interior. Sus manos bajaron mis vaqueros. Y me sostuvo cuando forcejeé con ellos para sacar los pies. Malditos vaqueros pitillo... me ayudó a sentarme en la cama y me ayudó a quitarme los vaqueros. Sonreí cuando sus manos acariciaron mis piernas subiendo desde los tobillos hasta el lateral de los muslos, las separé un poco, y Edward se puso entre ellas mientras permanecía arrodillado en el suelo.

EPOV

Deje suaves besos en su clavícula y cuello, y empecé a bajar poco a poco, noté como su respiración se aceleraba. Cuando llegué al pezón lo besé para después acogerlo entre mis labios. Bella arqueó la espalda hacía mi.

-Mmmm - es lo que salió de sus labios, de reojo pude ver que sus manos se cerraban en puños agarrando las sábanas.

BPOV

Su otra mano apareció de la nada para acariciar mi otro pecho.

¡Oh Dios Mio!

Solté las sábanas y le agarré del pelo y tiré levemente de él hacía mi besándole de nuevo. No me canso de besarle. Puedo asegurar que es un maestro dando besos.

Sus mano seguí en mi pecho, pero... solo una... ¿y la otra? Note entonces que Edward me empujaba para atrás, su otra mano en la parte baja de mi cintura... le entendí y dejé de besarle para colocarme más dentro de la cama, me recosté atrayéndole conmigo. Le besé ligeramente y me giré hacía mi mesilla. Cogí un condón y se lo di. Él lo cogió asintiendo. Debió dejarlo sobre la cama porqué cuando sus dos manos volvieron a sujetar mi cara ya no estaba en ellas. Me tumbó completamente.

EPOV

Fui dejando suaves besos bajando por su cuerpo hasta que llegué a sus braguitas. La miré pidiéndole permiso.
Sus preciosos ojos marrones me miraban, estaba ruborizada, su respiración erratizada por lo que hacíamos. Se mordió el labio inferior.

¿Era consciente de ese gesto? ¿Sabía lo sexy que estaba mientras lo hacía? Ya me encantaba verla hacerlo.

Tomé el gesto como afirmación, y con una mano deslicé lentamente las braguitas por sus piernas sin dejar de mirarle a los ojos, cuando llegué a las rodillas Bella se encargo del resto. Mi mano mientras subió lentamente por el lado exterior del muslo.

Bella entonces tiró de mí y los dos nos incorporamos.

BPOV

Estábamos de rodillas en medio de mi cama. Llevé mis manos a sus caderas y empecé a tirar de la cinturilla de su ropa interior hacía abajo, pero Edward puso una de sus manos sobre una de las mías, parándome, con la otra colocada en la parte baja de mi espalda me atrajo a él, hasta que nuestros cuerpos se tocaban por completo.

Noté la erección presionada contra mí. Y volví a intentarlo.

-Aún no he acabado... - dijo, su voz era lago más ronca.

¿Aún no ha acabado el qué? Le miré extrañada... entonces note la mano que estaba en mi espalda deslizarse entre nosotros. Acarició mi sexo de arriba abajo. No pude evitar el gemido que salió de mis labios al pillarme por sorpresa. Cerré los ojos bajo la ola de placer que me inundó. Cuando volví a abrirlos los dedos de Edward frente a mi brillaban al reflejarse la luz del exterior en los restos de mis fluidos que estaban en sus dedos. El entonces introdujo los dos dedos en su boca. Y después lo sacó, no dejo de mirarme mientras lo hacía.

Me lancé a él besándole casi con desesperación. Esta vez si que me dejó quitarle los calzoncillos. Después el volvió a tumbarme, quitándoselos del todo mientras lo hacía.

EPOV

No podía esperar más a saborear directamente su excitación, le dí besos en el estomago y después un último beso justo encima de donde empezaba el vello púbico. Volví a mirarla. Ella me miraba apoyada sobre los hombros.

-Edward, no tienes que hacer eso si no... - Besé su sexo entonces una vez. Ella se dejo caer sobre la cama, la observé, sus pechos subían y bajaban debido a la acelerada respiración.

Me puse ligeramente sobre ella y besé su cuello, ella abrió los ojos y me miró sorprendida, supongo que no esperaba un besó ahí.

-¿Todo bien por aquí arriba? - asintió. Su respiración mucho más tranquila ahora - Bien...

BPOV

-Bien - Edward volvió a desaparecer de mi campo visual, pude notar su mano entre mis piernas, separándolas ligeramente. Volvió a besarme justo bajo el ombligo, y fue bajando poco a poco.

Sus dedos separaron los labios y entonces noté un beso directamente sobre mi clítoris.

-¡Oh, Dios! - casi inaudible, es lo que escapó de mis labios. Después de varios besos, que fui incapaz de contar, Edward succiono sobre él pequeño bulto. Mis caderas se movieron hacía él y mis piernas instintivamente se separaron algo más.

Con la otra mano, que estaba sobre mi cadera, Edward contuvo mis movimientos.

EPOV

Lamí de arriba abajo toda esa zona, antes de introducir un dedo por su entrada.

Bella gimió. Sus vecinos iban a enterarse de lo que estaba ocurriendo en breve.

Moví el dedo lentamente de dentro a fuera esperando a que Bella volviera a estar lista, pero no tuve que esperar, ya lo estaba. Introduje un segundo dedo.

-Edward... - fue algo así como un suspiró y un gemido a la vez. Los moví aligerando la velocidad poco a poco, pero no demasiado. La respiración de Bella empezaba a ser descompasada, no debía faltarle mucho. Deje los dedos quietos un instante en su interior, para después moverlos dentro de su vagina, buscando el punto exacto. Vi como Bella agarraba fuertemente las sábanas, suaves gemidos escapaban de su boca. - ¡Oh Dios! - ahí está... empecé a mover otra vez de dentro a fuera, sin sacarlos por completo, para no perder el punto exacto que había encontrado.

BPOV

-¡Oh Dios! - Edward rozó con los dedos algo en mi interior que disparó un intenso placer, nadie antes me había tocado ahí, estoy segura, nunca había sentido... sus dedos se movían y tocaban esa zona cada vez que lo hacían.

Noté el orgasmo a punto de explotar, mis caderas empezaron a moverse en consonancia con sus dedos...

-Edward, oh, Edward... - no era capaz de decir nada más. Sus labios volvieron a succionar mi clítoris. - ¡Joder!... - y exploté, un océano de placer se desbordo sobre mi, noté mi cuerpo convulsionar, mientras podía sentir que sus dedos aún se movían en mi interior, y sus labios seguían en su lugar... ola tras ola de placer hacían que mi cuerpo se estremeciera. ¡Vasta! No podía más iba a explotar... no era posible sentir todo lo que estaba sintiendo. Cuando el orgasmo empezó a disiparse Edward dejó poco a poco de mover los dedos hasta que finalmente los sacó. Su boca seguía no obstante en mi sexo. Mis manos agarraron su pelo, tiré ligeramente de él hacía mi...

EPOV

-¡Joder!... - El orgasmo debió ser muy fuerte al juzgar por las contracciones y los espasmos, seguí con lo que hacía hasta que note que su cuerpo comenzaba a relajarse. Sacando los dedos, empecé a lamer todo lo que Bella me ofrecía, hasta que noté sus manos sobre mi pelo, ella tiró ligeramente y yo me puse sobre ella.

Sus labios besaban los míos con urgencia, pero lentamente, sus manos acariciaban mi espalda y bajaron hasta mi culo, donde presionó mientras sus caderas se rozaban con las mías. Los dos gemimos debido al rocé. Busqué el condón entre las sábanas, y un poco a regañadientes me separé de ella.

Mientras me lo ponía ella se recostó sobre las almohadas y cojines que cubrían el cabecero, sin dejar de mirar lo que estaba haciendo. Y si, se mordió ligeramente el labio inferior, de esa forma que tanto me gustaba. Todo su cuerpo estaba sonrojado por el orgasmo. Separando un mechón de pelo que tenía sobre la cara volví a colocarme entre sus piernas.

-Edward... - ella acarició mi mejilla. Yo besé esa mano y después la cogí colocándola junto a la mía sobre las almohadas. Después besé sus labios.

Nuestros cuerpos empezaron a moverse juntos buscando fricción. No se si aún estaba recuperada del todo, esperaría a que ella me diera una señal.

BPOV

Estaba agotada, pero le necesitaba. Necesitaba agradecerle lo que acababa de darme. Necesitaba sentirle.

Pude verle por completo mientras se ponía el condón. Edward era impresionante. Sentí nervios al pensar si podría... Se giró hacía mi y volvió a colocarse entre mis piernas, me apartó el pelo con delicadeza de la cara.

-Edward... - acaricié su mejilla con la mano, el la cogió con la suya y la beso, colocándola al lado de mi cabeza en la almohada entrelazando sus dedos con los míos. Me besó. Tiernamente. Aún pude saborearme en su boca.

Sus caderas rozaban las mías. Su pene rozaba mi sexo, consiguiendo que me excitara de nuevo. El gemía en mi boca por el contacto. Levanté una de mis rodillas apoyando la planta del pie sobre la cama. Facilitaría así los movimientos. Metí una mano entre nosotros acariciando su pene. Edward gruñó y me miro fijamente a los ojos.

-Edward, te necesito... - susurré.

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¿Qué tal?

Si, lo sé, dije que les iba a dar el mes que falta para la boda de Rose y Emmett, pero no he podido... en fin de todas formas, aun esta el mes por delante...
Y si... vais a tener que esperar un poco más... pero, oye, ¡no os podeís quejar!, ¿no?