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BPOV

Observé como Edward se vestía sentada en la cama, yo a medio vestir con la parte de arriba del pijama y unos vaqueros puestos.

Edward me besó en la frente antes de marcharse.

Y ahí me quedé, sentada.

Mirando al vacío, con el móvil descansando en el regazo.

Cuando volví a mirar la hora, habían pasado casi dos horas.

Me levanté y me duché. Me vestí y me hice un café.

Mi móvil vibró. Un mensaje.

Lo abrí nerviosa.

¿Dónde estás? Me han dejado sola. Por favor, ven. Al

Me faltó tiempo para salir de casa.

Llamé a mi jefe para explicarle lo que había ocurrido y pedirle el día libre. Él, accedió sin problema diciéndome que me tomará el tiempo que necesitara.

En el metro, en el trayecto hacia el hospital, Alice me mandó otro mensaje con el número de habitación. Cuando llegué caminé acelerada por los pasillo hasta que la encontré.

Estaba sola, mirando por la ventana.

Me acerqué a ella. Pude ver en el reflejo que tenía la mirada perdida en el horizonte.

Tenía sus manos apoyadas sobre su abdomen y los ojos rojos.

La abracé colocando mis manos sobre las suyas y apoyando mi barbilla en su hombro.

-Mi padre y Edward están con mi madre, no tengo ni idea de sí le están haciendo pruebas, operándola o qué. Rose se ha tenido que ir a prepararse para trabajar y Emmett fue a por unos cafés hace casi una hora... - suspiró - imagino que habrá encontrado a mi padre o a mi hermano, no lo sé... Edward dijo que él te llamaría cuando supiera algo, ¿lo ha hecho?

-No...-susurré.

-Jasper viene de camino, estará volando ahora. Mi padre... Bella nunca le he visto así... tengo miedo.

Alice se giró y se abrazó a mí, y empezó a llorar en silencio. Las lágrimas amenazaban en mis ojos también, pero no podía derrumbarme, no al menos en ese momento. Tenía que ser fuerte por ella.

Varios minutos después, Alice se separó y se sentó en una silla, junto a la cama, señalándome está con la mano invitándome a sentarme con ella. Iba a hacerlo cuando mi móvil empezó a vibrar en mi bolso.

-Lo cogeré en el pasillo - susurré mientras salía de la habitación. Era Edward - Hola...

-¿Donde estás te he llamado a casa y...?

-Estoy aquí... -continué con los susurros.

-¿Aquí? ¿En el hospital? - Edward también susurró.

-Sí.

-Bella, te dije que... -el volumen de su voz seguía siendo un susurro, pero el tono era de enfado.

-Tu hermana me pidió que viniera. La habéis dejado sola en una habitación del hospital, Edward. Lleva casi una hora esperando a que alguien aparezca y le diga que ocurre.

-¿Estás con ella? - su tono cambio a un tono serio. Al tono de Edward-médico. Inquebrantable, sin sentimientos, casi defensivo.

Sentí un escalofrío.

-Sí, bueno no. Estoy en el pasillo y ella sigue dentro de la habitación.

-Voy para allá.

Colgó.

Me quedé mirando al móvil, como si fuera un objeto extraño que acabase de aparecer en mi mano.

Y Esperé.

Le oí antes de verle.

Levanté la vista del suelo. Él caminaba hacia mí, mirando al suelo. En su cara vi que estaba agotado y llevaba el mono verde de quirófano manchado de algo que deseé que no fuera sangre con todo mi ser.

Cuando sus ojos se clavaron en los míos, supe que escondían algo y no era bueno.

Me separé de la pared y inconscientemente caminé hacia él, noté las lágrimas en mis mejillas instantes antes de hundir mi rostro en su pecho. Él me abrazó.

-Shhhhh... No llores.

-¿Como está? ¿Ella está...?

-Está muy mal – susurró, besando mi pelo-, pero aún tiene muchas ganas de vivir. Alice habló con ella esta mañana -me separó de su pecho limpiando las lágrimas de mis mejillas y besando mi frente-. Nunca se me podía haber ocurrido qué eso era lo que te pasaba -No pude evitar sonreír-. Voy a ver a mi hermana, ¿vale? -dijo soltándome y dejándome atrás. Le seguí, pero me quedé en la puerta de la habitación observando como Alice se abrazaba a él, llorando, y les miré en silencio mientras se sentaba en la silla donde ella había estado sentada. Alice sin soltar su cuello, se acurrucó en su regazo. Les dejé a solas, sentándome en una de las sillas que había en el pasillo.

[...]

-Debemos ir mentalizándonos -susurró Edward, mientras me abrazaba a mí y cogía la mano a Alice.

Rose abrazó a Emmett y escondió su rostro en su cuello.

-¿Cuánto? -preguntó Emmett.

-No lo sé... podrían ser días... podría ser hoy... podría sorprendernos de nuevo y ser meses, pero... lo dudo.

Alice empezó a sollozar de nuevo, girándose para darnos la espalda a los demás.

Ese fue el momento en el que Jasper apareció como de la nada y la estrechó entre sus brazos. Nos saludó a todos con la cabeza; una sonrisa de disculpa y entendimiento apareciendo en su rostro.

En silencio, nos separamos de ellos, dejándoles un poco de privacidad.

Emmett y Rose entraron en la habitación justo cuando la enfermera salía de ella, tras dejar a Esme totalmente instalada en ella.

-Edward... yo... lo siento muchísimo.

-Lo sé cariño, tranquila.

-Yo... -observé sus ojos con detenimiento, seguía resguardándose tras la faceta de médico- estoy aquí, ¿vale?

Edward sonrió levemente. Una sonrisa que no iluminó su cara, ni llegó a sus ojos.

-Gracias... -dijo justo antes de besar mi frente y estrecharme entre sus brazos.


Sí, lo sé. Ponerme a parir si queréis, os dejo...

Muchísimas Gracias Casey87carter por betear esto. Besillos pequeña ^^