Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra y creación de Masashi Kishimoto-sama
Este cap. como los que vienen están dedicados a Bella Scullw
Ooc justificado y les juro que sigo trabajando en ello
…
—Sasuke-kun… —mis ojos se abrieron desmesuradamente y mi corazón se agrando en mi pecho, latiéndome furiosamente contra las costillas, dolía un poco pero era un dolor hermoso. Uchiha Sasuke, parado enfrente de mí. Era…
—¿Esta el dobe?
—¿Eh? N-no… salió… ¿q-qué haces aquí?
—Vine porque ese usuratonkachi tiene unos discos que le preste, y quiero que me los devuelva. ¿Qué haces tú aquí?
—Ahora vivo aquí —mi voz sonaba estrangulada y mis ojos escocían, ya que estaba aguantándome las lágrimas que pugnaban por salir.
—Hn.
—Yo… Sasuke-kun… t-tú… ¿cómo has estado?
—Sakura, no te importa y si te importa deberías dejarlo, supéralo. Hemos terminado.
Palabras crueles, miradas frías, ojos duros, expresión sin emoción. Uchiha Sasuke. Pero no me iba a dejar pisotear.
—Solo quería decirte que mañana el entrenamiento se retrasara un poco, Gai-sensei tiene junta así que llegara tarde. Simplemente te lo digo para que no te estés quejando de los retrasos del sensei, es insoportable tener que oírte —de la nada saque fuerzas y le cerré la puerta en la cara. Me vi muy fuerte, pero cuando ya no lo tuve de frente mi cuerpo se desmorono. Logre mantenerme en pie el tiempo suficiente para asegurarme de que él se había marchado, ni un segundo más, ya estaba en el suelo, apoyada sobre las palmas de mis manos y con las rodillas adoloridas por el impacto, llorando a lagrima viva y con mi corazón desgarrándose poco a poco.
Mis ojos se fueron cerrando paulatinamente, el poco dolor físico que sentía no podía aminorar el sufrimiento interno que crecía. Las piadosas manos de la inconsciencia se compadecieron de mí, llevándome al mundo del sueño…
…
Cuando desperté estaba en una habitación blanca, luces fluorescentes en el techo y un extraño pitido reinaba por aquella extraña habitación. No tenía ni idea de en dónde estaba, sabanas blancas y cama de colchón delgado, almohada mullida pero usada. Todo daba a que estaba en una habitación de hospital, pero eso era imposible, es decir, se suponía que estaba en casa de Naruto, ¿qué demonios hacia ahí?
—¡Qué bueno que despiertas, Sakura-chan! Nos tenías realmente preocupados, ¿sabes? Nos metiste un susto cardiaco.
—¿Naruto? —Verlo ahí, parado a un lado de la camilla, con su sonrisa reluciente y sus ojos azules brillando tan intensamente como el foco en el techo me produjo una cálida sensación en el pecho—. ¿Qué hago aquí?
—Tenías una fiebre muy alta y te desmayaste sorpresivamente. Por suerte no fue nada grave, pero no deberías dejar de comer.
—¿Fiebre? No… yo no… —algo no encajaba, ¿quién me había llevado al hospital?
Y como si Hinata, que estaba detrás de Naruto, leyera mi mente respondió a mi pregunta nunca hecha:
—Sasuke-san te trajo aquí, dice que escucho un golpe y regreso al departamento, al ver que nadie le abría derrumbo la puerta y en cuanto te vio no lo pensó y te cargo hasta aquí.
¿Me cargo todo el camino? No, imposible, con lo pesada que soy…
—Claro que ya sabes cómo es el teme, nunca admitiría eso. Estuvo contigo todo este tiempo, pero en cuanto llegamos nos dijo que tenía asuntos importantes y se fue. Ese idiota. Además de que me debe una puerta.
Me recargue en el respaldo de la cama, parpadeé varias veces. Esto era tan irreal. Mire hacia la derecha, por la ventana del hospital. Aun había sol, así que no había pasado mucho tiempo. Me torcí un poco más a la derecha y me percate de algunos presentes que habían en la mesa: flores, chocolates, una canastita de frutas. Mis amigos y algunas enfermeras del hospital, probablemente. Pero lo que más capto mi atención fue aquella solitaria rosa de color azul en un florero delgado de cristal. Sasuke.
—La canasta de frutas es de parte de Chouji y Shikamaru, vinieron tan rápido solo porque Ino los obligo —tras ese comentario Naruto soltó una estruendosa carcajada que contagio a Hinata y a mí también. Para a ese punto, mi risa sonaba un poco histérica, sentía la garganta seca.
—¿Qué le paso a mi comida? —pregunte un poco enojada cuando me percate de una charola con dos platos, un bol y un vaso, completamente vacios.
—Ya sabes… Chouji. En su defensa, él dijo que estaba desabrida y que te hizo un favor al comérsela, para que tú no tuvieras que tolerar algo así.
Suspire con una sonrisa en los labios. Muy típico de Chouji.
—Supongo que tendré que agradecerle la próxima vez que lo vea —comente sarcástica, ya no me sentía tan miserablemente solitaria. Ese incidente me hizo recordar que contaba con buenos amigos y de cierta manera, darme cuenta de que aun le importaba a Sasuke.
—Ino-san nos pidió la llave del departamento —susurro Hinata como quien no quiere la cosa, la mire a los ojos con cara de no entender y ella tuvo que explicarse mejor—. Nos dijo que te ibas con ella… ¿por qué?
Sus ojos brillando de preocupación y su labio inferior temblando me hicieron darme cuenta de que a ella y a Naruto les importaba y el hecho de que yo decidiera irme de su casa de alguna manera les dolía, porque nunca les avise ni nada.
—Yo… honestamente siento que soy un estorbo, así que me iré con ella —respondí sin rodeos ni miramientos.
—Sakura-chan, Hinata y yo no te estamos corriendo, en serio.
—Lo sé, pero siento que sobro, ¿entiendes? Y… no me siento cómoda con ustedes… yo… acabo de terminar una relación y… ustedes están en una. No creo poder soportar verlos con sus miradas de amor y sus palabras cursis mientras yo sufro por dentro y sé que es egoísta de mi parte, pero prefiero ahorrarme todo el dolor posible. Pero honestamente me siento muy feliz por ustedes, chicos. Espero que lo suyo dure de verdad.
—Sakura-chan… —los ojos azulados de Naruto temblaban de emoción, pero el susto que me lleve al ver una lagrimita asomándose por el rabillo de su ojo.
—No, no por favor no, no llores Naruto, tú sabes que yo… Dios ¡no llores, idiota! —grite sonrojada y con lagrimas en los ojos. Ese idiota y yo éramos amigos desde niños y hubo un tiempo en el que yo le gustaba luego él me gustaba pero nunca fuimos más que amigos, así que ciertamente somos cercanos, demasiado, y siempre me enojo por sus estupideces pero cuando él llora me conmueve y yo también tengo ganas de llorar y… ¡maldito idiota súper expresivo!
—Sasuke-teme es un bastardo sin corazón por dejarte, pero ya veras, el gran Uzumaki Naruto se encargara de la situación —hizo esa típica pose suya, pero con lágrimas en los ojos era ridículo.
—De hecho, te agradecería que te guardaras tus comentarios. No quisiera que empeores las cosas, ¿sabes?
—¡Pero Sakura-chan…!
…
Llegamos del hospital cuando ya estaba oscuro, tuvimos que llegar al departamento de Naruto porque aun quedaban algunas cosas mías ahí. Después fuimos al Ichiraku rameen, el "restaurante" favorito de Naruto y cenamos y brindamos por mi salida del hospital. Que estupidez. Pero me sentía completa, me sentía ligera y más alegre. Naruto se emborracho y no paraba de hacer y decir cosas que dejaran en completa vergüenza a la pobre de Hinata, que a esas alturas ya podía competir con un semáforo y ella saldría ganando por mucho, sus mejillas sonrojadas eran visibles hasta en China. Después, a pesar de su estado etílico, Uzumaki logro llevarme a la casa de Ino.
—Bien, frente de marquesina, la habitación de huéspedes está siendo ocupada por el vago de Shikamaru, así que hoy compartiremos cuarto, ¿no te importa, verdad? Y si sí te importa pues la sala esta a tú completa disposición.
—No me importa —me apresure a contestar, ni loca me dormía en la sala—. ¿Por qué Shikamaru se está quedando aquí?
—Recuerda que él y Temari estaban compartiendo un departamento, ambos pagana renta, pero desde la pelea él se ha quedado con Chouji, pero ese gordito tiene visitas familiares y no puede mantener al vago de Shikamaru, así que yo, como buena amiga, le ofrecí techo.
—¿Y no te sientes un poco incomoda?
—¿Por qué?
—No sé… tú dime.
—Si hablas por lo que paso antes…
—Tú sabrás de qué hablo —termine con una sonrisa misteriosa en mis labios. Este gesto fue por costumbre de la actitud misteriosa de Sasuke-kun, que siempre daba aires de enigma. Y yo siempre quería saber todo de él—. Ino, realmente estoy cansada ahora mismo, ¿dónde dijiste que voy a dormir?
Ella simplemente rió ante mi comentario.
…
No sé si fue por dormir acompañada o simplemente estaba muy cansada pero, para mi sorpresa, no soñé con Sasuke, creo que ni soñé nada, simplemente descanse bastante bien. Al despertarme, una abundante cabellera rubia estaba a mi lado, haciéndome cosquillas en la nariz. Verla me hizo reflexionar. Mi cabello ya me llegaba un poco más debajo de la cintura, pero ahora que mi vida había cambiado drásticamente sentí que también debía cambiar algo de mi físico (1).
—Hey, Ino —le hable mientras la movía del hombro, para despertarla, pero ella estaba en un sueño profundo y siempre me era muy difícil despertarla. Por mi mente cruzo la idea de llamar a Shikamaru para que me ayudara, pero la deseche al recordar que ese vago era aun más flojo que mi rubia amiga— Ino-cerda —insistí, ahora moviéndola más violentamente, pero era inútil, ella no se despertaría con nada.
Algo frustrada, me levante de la cama y comencé a estirarme. Ni modo, yo tendría que cortarme el cabello. Tome una liga para el cabello y unas tijeras de uno de los cajones del buro de Ino. Me metí a su baño y cerré la puerta. Ya en frente del espejo me mire largo y tendido, examinando mi cara, tenia ojeras pero apenas y eran visibles, puede que parezca exagerado pero, mis mejillas estaban más delgadas y el color de mi piel estaba un poco pálido. Quizás eran imaginaciones mías.
Negué varias veces con la cabeza, alejando esos absurdos pensamientos de mi mente. Ya despejada y centrada decidí continuar con mi cometido. Me amarre la liga en el cabello, en una coleta baja, cogí las tijeras; la mano me temblaba. Posicione las tijeras justo debajo de la liga, cerré los ojos y moví la mano. Sentí que algo pesado se resbalaba por mi espalda e inconscientemente solté un grito.
—¡¿Sakura? —Me sobresalte y solté las tijeras al escuchar a Ino gritarme al otro lado de la puerta, golpeaba muy fuerte contra la madera y yo estaba a punto de tener un ataque de nervios, así que los ruidos fuertes no eran de ayuda, precisamente—. ¡Escuche un grito y me espante! ¿Está todo bien?
—¡Si escuchaste que grite, ¿cómo puede estar todo bien? —rápidamente me gire, buscando las tijeras, las encontré tarde, el resultado: tenía una enorme cortada en la planta del pie izquierdo. Me mordí fuertemente los labios para no gritar nuevamente. La escena era de película: cabellos regados por el suelo, ahora manchados de sangre y unas tijeras abandonadas, esperando poder cortar algo más.
—¡Sakura, por favor, abre la puerta! —Ino seguía gritando y golpeando la madera, yo calada hasta los huesos y con un pie que sangraba alarmantemente. Genial, recién ayer visite el hospital y al parecer hoy regresaría. Las enfermeras estarían felices de verme— ¡Sakura!
Ya harta de tanto ruido, cojee hasta la puerta y la abrí de golpe. Como lo esperaba, Ino grito incluso más fuerte que yo al ver el cabello y el camino de sangre. Sus ojos parecían salírsele y su boca no podía estar más abierta. Me hubiera reído de no ser porque yo estaba igual de asustada que ella, además de que el dolor en mi pie se estaba haciendo más intenso.
—¡Dios! ¿Qué has hecho, idiota? ¿Todo esto es por Sasuke? —tarde dos milésimas de segundo en entender a qué se refería: ¡ella estaba insinuando que yo había intentado suicidarme por Sasuke-kun! ¿Tan enferma me creía?—. En serio, Sakura, chicos como Sasuke-kun no valen la pena, no te quites la vida por un hielo como él —me abrazo con fuerza, ignorando mi herida en el pie. Pero de cierta manera, estar entre los brazos de mi amiga me hizo sentirme bien.
—No intente suicidarme, Ino-cerda. Trate de despertarte pero no reaccionabas, así que decidí cortarme el pelo yo sola.
—¿Eh?
—Desde el principio quise cortarme el pelo, ya sabes. Cuando terminas una relación es mejor dejar todo atrás, y quise cambiar mi look, pero como no despertabas intente hacerlo yo sola y… luego me asuste sola y tú llegaste y me asuste aun mas y me lastime con las tijeras que… que por cierto, aun están en el suelo, así que vete con cuidado, eh —me era casi imposible no reírme por lo cómico-trágico de la situación.
—Hubieras intentado despertarme con más ganas, idiota —Ino también se estaba riendo, solo que por sus mejillas desfilaban unas lagrimas que no supe reconocer si eran de alegría o del susto— te quedo horrible, voy a arreglártelo, siéntate ahí —señalo el borde de la tina. La obedecí, me senté con cuidado, ahora ya no sentía el pie, estaba entumido y eso simplemente logro alarmarme más, pero primero iba a dejar que Ino me arreglara, ni loca me iría al hospital con un mal corte.
Ino tardo solo un par de minutos en emparejarme el cabello y el resultado me gusto bastante.
—Con todo lo que te cortaste, más lo que yo te rebaje podríamos hacerte unas extensiones si es que te llegas a sentir calva —sugirió bromeando y yo me reí a la vez que rodaba los ojos.
—No pienso ponerme extensiones ni peluca. Este es mi nuevo look para una nueva yo.
—Cálmate mujer, lo único nuevo de ti es el corte y la rajadota que tienes en el pie. De ahí en más, sigues siendo la misma tú. No me mires así, sabes a qué me refiero: aun sientes cosas por Sasuke-kun, hasta que no cambies eso seguirás siendo tú.
—No puedo cambiar mis sentimientos de la noche a la mañana —me defendí, completamente indignada con sus acusaciones. Pero eran ciertas y saber eso simplemente me hacía enojar aun más.
—Pues sí, pero entonces no estés diciendo que eres una persona nueva. Hasta que no vea un cambio verdadero te creeré.
Hice un puchero y con eso me gane un golpe en la cabeza.
—Sera mejor que despierte al vago de Shikamaru —dijo y salió del baño, dejándome sola con mi cabello aun regado por el suelo. Lo mire con algo de sentimiento y un poco de asco. Pero en ningún momento me arrepentí de haberlo cortado, en serio sentía que haber hecho eso me había alejado de Sasuke, aunque fuese por muy poco.
…
Llegue a buena hora a la universidad, y todo gracias a la extrema manera de manejar de Ino. En cuanto toque tierra bese el suelo y casi llore de felicidad por haber llegado viva, con eso me gane otro golpe por parte de la rubia, diciéndome que era una dramática exagerada, pero les juro que con el ultimo semáforo yo ya hasta veía mi vida pasar delante de mis ojos y eso simplemente me hizo darme cuenta que gran parte de mi existencia siempre giro en torno a Sasuke, mi vida era un asco. Tenía que salir de este agujero de nombre Uchiha Sasuke, reponerme y seguir adelante, enamorarme una y otra vez, cometer errores pero no volver a repetirlos. Vivir con una sonrisa en los labios e ignorar las cosas que hacia Sasuke. Quizá solo así saldría adelante sin caer en la depresión.
—Sakura —me llamo Ino que se encontraba a un lado mío. Como me susurro, me costó un poco comprender a qué se refería— ¿ya viste quién es? —seguí la dirección de su mirada hasta toparme con unos cabellos rojizos. Mis ojos se abrieron desmesuradamente y mi corazón comenzó a latir desenfrenado. ¿Era en serio? ¿De verdad él…?
—¡Sakura! —su voz llamándome me estremeció por completo, voltee la cabeza en dirección al grito y me tope con esos ojos negros que tanto amaba—. Dijiste que el entrenamiento se atrasaría un poco y recién llego y Gai ya me está retando por la tardanza, ¿es esto una venganza por dejarte? —me costaba creer que el Sasuke que ahora me estaba regañando era el Sasuke que ayer me llevo al hospital.
—Pues quizás oí mal, pero sabes que no soy tan rencorosa como para hacerte algo así. Me sorprende que pienses eso de mí —le solté ofendida, apretando los puños con fuerza y conteniendo las lagrimas.
—Hn —respondió con fastidio, rodando sus hermosos y fríos ojos, dio media vuelta y comenzó a alejarse de mí. Y como siempre, una parte de mí se fue con él.
…
Ya en el salón de clases me encontraba más tranquila, aunque aún seguía afectada, encontrarme con él después de tanto tiempo y después ver a Sasuke-kun tan agresivo. Definitivamente hoy no sería mi día.
—¿Te encuentras bien? —me pregunto Lee, que en clases se sentaba junto a mí. Verlo me recordó las veces que lo rechace cruelmente y a pesar de todo eso, él seguía ahí para mí.
—Hoy no es mi día, Lee-san, hoy no es mi día —lo mire a esos enormes ojos negros, buscando un consuelo que no merecía de él. Sonreí con tristeza y me recargue en su hombro, suspire y me sentí más relajada—. Gracias Lee-san —murmure con los ojos entrecerrados, Asuma-sensei estaba retrasado, probablemente estaba con Kurenai-sensei, que ya solamente le faltaban dos meses y medio para dar a luz, así que era muy probable que no se presentara a clases, yo podía aprovechar para echarme una siestecita.
…
Las demás clases pasaron demasiado deprisa para mi gusto y la hora de los talleres y clubes deportivos se acercaba. Tener que enfrentarme con Sasuke con el apretado traje de baño de la escuela no era algo que de verdad esperara y menos en aquellas situaciones.
—¡Frente de marquesina! —no fue necesario volverme para ver a Ino, con el simple hecho de llamarme por mi "apodo" supe que era ella. Ino era la única desgraciada que me decía así. Maldita…—. Uf… te encontré —cuando la mire de reojo estaba sudada y sonrojada, su respiración se escuchaba irregular.
—¿Qué paso? —pregunte algo preocupada.
—Pues te estaba buscando, logre convencer a Karin para que tomara tu turno y ya estas libre —anuncio con una perfecta sonrisa de oreja a oreja. Obviamente muy orgullosa de ella misma, pero realmente me estaba costando trabajo entenderla.
—¿Qué? —termine preguntando, demostrando mi falta capacidad intelectual. Bravo Sakura, dale más razones a Ino para que te moleste, me reprendí mentalmente.
—Que Karin tomara tu turno como asistente y tú, idiotita, estas libre esta tarde —canturreo, dando saltitos mientras aplaudía con ambas manos.
—¿Por qué hiciste eso? No tengo nada importante que hacer, realmente y…
—¡Vamos a ir de comprar, mensa! —la mire como si fuese un bicho raro y esto logro que ella soltase un suspiro de fastidio, probablemente la paciencia se le estaba agotando—. Siempre he dicho que cuando una mujer se siente triste, unos zapatos lindos o blusas coloridas la hacen sentir mejor. Así que quita esa cara de asco, iremos de compras y ya verás que vas a disfrutarlo, eh.
Rodé los ojos y suspire afectada, tuve que reprimir las ganas de sonreír, para no darle gusto a Ino. Aunque en verdad apreciaba las cosas que hacía por mí. Además… ¡eso significaba que había sacrificado su tiempo de modelo, y sobre todo, su tiempo con Sai!
…
Konoha era una ciudad bastante pequeña, así que simplemente había un centro comercial, cosa que solamente nos complicaba las compras, ya que todos los estudiantes se reunían ahí después de sus clases o incluso algunos grupos de trabajadores jóvenes se veían ahí, para compartir anécdotas y problemas de sus vidas. Así que, ese centro comercial, estaba hasta el tope de gente. Los locales de ropa y calzado en especial, estaban atiborrados de adolescentes con ansias de acabarse el dinero de papá.
—Que buena idea eso de venir aquí, eh —comente sarcástica. Ya era la cuarta vez que me enterraban un codo en las costillas y todo porque esas niñas se la pasaban empujándose entre sí para conseguir lo mejor de lo mejor.
—Pues no escuche que tú aportaras algo, eh, frentuda —sus azulados ojos me miraron desafiantes y casi asesinos. Yo reprimí mi sonrisa, Ino podía ser tan madura y a la vez tan infantil.
—¿Qué te parece si vamos a una tienda de segunda mano? —sugerí sin importancia, solamente quería salirme de ese local atestado de crías inmaduras que me recordaban a mí en ciertas etapas de mi vida.
Ino me miro con ojos desorbitados, yo no comprendí del todo, así que ella tuvo que explicarse:
—¿Estás diciendo que yo vaya a una tienda de segunda mano?
Oh, su orgullo de compradora compulsiva estaba fuertemente ofendido.
—Vamos… solo el tiempo suficiente para que estas niñas se vayan, no te estoy diciendo que tienes que comprar algo, forzosamente. Anda… quiero pasear y ver a gusto, y estar apretujada aquí no es del todo lindo y consolador como tú prometiste.
Ella estuvo pensándolo por mucho tiempo para mi gusto, pero termino cediendo. Con una sonrisa en el rostro, la conduje hasta un local lejos de todo, casi perdido entre los pasillos que conectaban todo. Realmente era mi lugar favorito, después del departamento de Sasuke… ¡no Sakura, no pienses en él! En fin… el dueño del local era muy amigo de mi madre y siempre que íbamos juntas nos hacia un descuento especial. Ir me llenaba de ciertas expectativas, quizás podría cambiar un poco mi guardarropa, es decir, ya cambie mi corte ahora cambiare mi forma de vestir.
Pasamos por las cortinas que le hacían de puerta y el olor a viejo invadió mis sentidos, inundando mis pulmones. Cerré los ojos para deleitarme aun más.
—Me gusta tu nuevo corte, Sakura —aquella voz que hacía años no escuchaba me paralizo. De verdad era él…
…
(1)Según mis investigaciones que se basan en un manga que leí (XD) en Japón hay algunas chicas que cuando terminan una relación tienden a cortarse el cabello para cambiar su imagen y de esa manera señalar que siguen con sus vidas…
…
¡Aaah! Díganme ahora quien quiere matarme por esto… ¿nadie? Uf que alivio, la verdad es que yo quiero seguir viviendo ^^U
¿Qué… sí hay alguien que quiere matarme? O.O
Bueno… yo… tengo que irme… así que…
¡Gracias por leer y los que comenten, pues más gracias!
Y antes de que cierren la pestaña o se vayan a leer cosas de mejor calidad, quiero decirles que… este cap. fue publicado el 23 de noviembre del 2011, dos días después del cumpleaños de mi amiga, comadre, confidente, en fin… al ser esto un SasuSaku creo que la gran mayoría de las que me leen (quiero creer que si me leen) la conocen, y quizás muchas ya le hayan deseado feliz cumpleaños y esas cosas y si no… ¡Háganlo! Ella es una gran escritora, una lectora adorable y… un ser humano hermoso de verdad, Bella Scuwll, no sé cuando leas esto pero… FELIZ CUMPLEAÑOS!
Lamento haber publicado algo tarde este cap. pero es que… ¡andaba en el mar rodeada de gringos! Aaah fue entre horrible y gracioso, adoro a las gringas ya pasadas de edad con bikini… no la verdad no, señoras no están en la edad, por favor no hagan eso, me queman los ojos BUAAAA O.O me quede traumada de por vida~
Ok…
Adiosito :P
