La sangre corrió, pero no era la de Alemania.
México se había clavado la espada en su propia pierna.
"¿Qué?" pregunto Alemania abriendo los ojos cerrados que tenia preparados para morir
"¡Estúpida!" grito el sujeto furioso pegándole una bofetada que la mando al otro lado de la habitación "¡Te di una orden! ¡Tienes que obedecerme a mí, a mí, tu amo!"
"Maldito…"comenzó a decir Alemania antes de ser dejado inconsciente por el sujeto
"¿A sí que somos tu y yo mocosa? Ya me habías comenzado a caer bien, te iba a dejar vivir para que me sirvieras por el resto de tus días, ahora veo que no me dejas más opción que eliminarte…" comenzó desenvainando una larga espada negra "De todos modos no puedes hacer mucho, aun estas bajo mi control, y la mitad de tu vida aun la tengo yo…"
La chica se comenzó a levantar del suelo y sus ojos seguían siendo rojos, pero la pupila había regresado a la normalidad.
"No...No...No...No..." mustio como una niña asustado, mirando a sus amigo alrededor, no sabía si quiera si seguían vivos, vio a sus padres igual inconscientes
"No..." mientras las lagrimas seguían saliendo
"¿Qué eres, una muñeca rota?, no has parado de decir 'no' desde que rompiste un poco el lazo mental" se mofo cruelmente el sujeto
Mariana miro hacia arriba y fue como sin una luz le golpeara con fuerza
"¡NOOOOO!" gritó mientras la energía la comenzaba a cubrir completamente el hombre abrió los ojos viendo como la bola dorada que tenía en sus manos le quemaba y floto rápidamente hacia ella golpeándola en la frente, la luz era muy intensa y cuando finalmente se atenuó ella estaba vestida de pies a cabeza parecía una mezcla extraña entre la ropa de un conquistador y un guerrero azteca, la armadura de metal le cubría el cuerpo pero se notaba la manta debajo de la armadura, su cara estaba pintada con colores rojos.
Su cabello estaba suelto y ondeaba con el viento, sus ojos no demostraban temor, si no una furia indescriptible que nunca había sentido, sobre su nariz descansaban sus viejos anteojos, en su mano izquierda blandía un escudo de metal pesado parecía titanio o alguna aleación que contenía plata y oro y en su mano derecha una espada filosa con inscripciones antiguas y contemporáneas.
"Tu, pagaras por lo que le has hecho a quienes me importaban" retumbo con millones de ecos su voz, no ella en ese momento no era Mariana Ixchel Hernández Coyolxauhqui, en ese momento ella era México, y no solo México, era el Imperio Mexicano…Tanto así que incluso las cicatrices que había tenido desde su nacimiento hasta ahora habían desaparecido.
"¿Qué demonios?" pregunto el sujeto teniendo algo de temor frente a la chica, "Tu no me impresionas México, no eres más que un maloliente país viviendo a la sombra de tus supuestos "amigos" lo que no me asusta, porque yo soy un enemigo al que no puedes matar…."
"¿Matarte? No pienso tener esa bondad contigo, plaga, vas a quedar sellado en este lugar hasta que todas las estrellas se hayan consumido" dijo mientras blandía su espada plateada hacia el sujeto.
"Quien me lo va a hacer, ¿tú y que ejercito?'"
"Yo, y mi propio ejército de una sola persona, porque si algo me han enseñado mis casi quinientos años, es que es mejor morir de pie que vivir de rodillas, tristemente para ti no pienso morir, ni vivir de rodillas" dijo mientras corría hacia el sujeto con la espada en su mano dispuesta a atravesarlo
"No lo creo" dijo sacando su propia espada, bloqueando el ataque. Pero no se esperaba que la chica la contraatacara con la misma espada
"Eso es…" pensó pero antes de decirlo como si leyera su mente la chica le respondió
"Una defensa española, sabes, sirve de algo que tu padre haya inventado la esgrima…." Dijo mientras las espadas cocaban violentamente produciendo chispas por doquier. "Y que tu novio por más de 30 años haya sido quien la perfecciono…"
El liquido viscoso en el suelo no tardo en área en llamas una vez que las chispas habían llegado a ello, dejando solo una pequeña área para que ambos combatieran.
"¿Así que nuestro duelo se pone interesante, mocosa?, dijo el sujeto quitándose la capa y quedando solo con un traje negro completamente ceñido.
La batalla siguió a pasar de las llamas que hacían parecer aquel lugar un infierno, pero para la sorpresas del sujeto, cada vez que su arma rozaba a la chica la herida sanaba al momento, desde rasguños en la cara hasta completas apuñaladas en el abdomen o pecho, my al contrario de que lo que le pasaba a él ya que con el mas mínimo rose la herida se habría de descomunal manera dejando brotar su nagra sangre que a su vez ya a había manchado el campo de batalla.
"¿Sera que tienes algún poder divino de tu lado? Eso no suena muy deportivo, ¿no te parece esclava?" dijo presionando su costado que era donde la espada había rozado más recientemente
"No tengo tu tiempo, y menos para explicarte mis tratos con la Tierra o con Dios, este lugar quedara sellado, antes de que puedas decir 'Tenochtitlán´… " Dijo mientras la espada comenzó a brillar
Creatura autem nox
Assignavero hic maneas
Per voluntatem omnipotentis Dei
Faciem tuam nec, facie tenerae solis
Et corpus tuum non sentimus frigus LUNAE LUMEN
Cum feceris irremissibile agit
Hoc excludit ipsa terra animam tuam
Hoc orat ...
"¡No!" grito "¡Todo menos Latín!" dijo mientras tapaba sus oídos
Pero de la espada de Mariana había surgido un heptagrama que lo restringió es sus movimientos
¡CONCEDO!
El hombre lucho hasta sus últimas fuerzas mientras veía que su carne se convertía en cenizas sus ojos se hundían y su piel se pudría con un desagradable olor. Pero en su última instancia un rayo de luz negra atravesó a la chica una vez que se dio la espalda. Ella sintió sangre salir de su boca con un quejido
"¡NUNCA TE PODRAS LIBRAR DE MI MEXICO! ¡POR QUE YO SOY EL QUE ME ALIMENTO DE TU IGNORANCIA, DE TU RABIA ,DE TU FRSTRACION, DE TODO LO MALO QUE TE PUEDE LLEGAR A PASAR!" dijo antes de tornarse en poco más que un sello en el suelo
"Maldito" murmuro mientras tocaba sus heridas que habían comenzado a sangrar, todo el poder que había tenido estaba cobrando su precio, sus cicatrices volvieron a aparecer, pero ahora con dolor, las heridas de batalla comenzaron a soltar el vital liquido rojos, que ya de por si era escaso en su cuerpo.
"Así que este fue el precio del que Matrem Terram me advirtió" dijo cayendo de rodillas mirando hacia el impasible interior de la cueva, do pronto sus rodillas cedieron y cayo de lleno al suelo. Sus ojos estaba por cerrarse los parpados estaban muy pesados su cuerpo comenzó a desenchufarse lentamente, pis pies le dejaron de responder, luego sus piernas, sus manos, sus brazos, no se explicaba por qué seguía respirando.
"Quizás, mi lado humano aun no se rinde", y con mucho esfuerzo se logro girar para quedar boca arriba.
Cerró los ojos por un momento y comenzó a recordar algunos eventos de su vida, su independencia, sus momentos como imperio, sus guerras civiles, la pomposidad francesa, la austeridad de los peones, sus cosas malas, la corrupción a la cual era propensa, su ingenio para resolver cosas por las que las cuales los demás países se estrellaban la cabeza contra la pared. Por último recordó un momento tan único que parecía irónico que fuera lo último que vería.
"¿Como rayos paso esto?"
"¿De verdad quieres que te lo explique….Mary Ann?"
"¡Por supuesto que no!" dijo mientras los colores se le subían al rostro
"Alfred F. Jones, ¿si quiera tu mente está calculando esto? Hace demasiado tiempo que no pasa esto…"
"Tal vez en Europa pase mas…"
"Al diablo con Europa, Señor Soy-un- potencia-en-crecimiento, ¿que se supone que haga? Mi jefe me va a mandar al demonio y…y…y… voy a vivir en un pueblo miserable mientras todos dicen horribles rumores de mi...y…y…y...Y" dijo mientras las lagrimas se comenzaban a salir de sus ojos sus lentes se comenzaban a empañar
"¡Mary Anne!" le dijo tomándola de los hombros y sacudiéndola levemente
"¿Qué vamos a hacer?"
"Lo tradicional seria… ¿casarnos?" dijo el chico mientras desviaba la mirada
La chica lo miro con extrañes, "Oh Alfred, lo dices como si eso fuese a ser posible, tu y yo sabemos que eso nunca pasara…"
"Solo estaba proponiendo una idea…" dijo desviando un poco la mirada "Quizás…"
"Ni siquiera completes esa frase, Jones, es un crimen contra la vida y la iglesia lo tiene como uno de sus más altos tabús, y si lo vuelves a mencionar o siquiera a pensar te mandare de una cachetada de regreso a Inglaterra" le dijo con una voz fría
"No te preocupes tanto Mary Anne, dijo poniendo una de sus manos sobre su abdomen, este pequeño va a nacer y será una gran entidad
"¿Alfred que hicimos? Hemos condenado a este pequeño a la vida de una personificación…"
"Éramos dos naciones jóvenes, independientes, las cosas pasaron, tal vez el alcohol tubo un poco que ver…pero si este pequeño es como su madre, entonces estoy seguro que estará bien" dijo dándole un beso en la frente
"¿Realmente lo crees?"
"Estoy 100% seguro"
"Sabes Alfred a veces siento que te amo"
Alfred perdió todo el color del rostro
"¿Puedes repetir eso?"
"No, sabes que solo digo las cosas una vez" dijo sacándole la lengua
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7 meses después
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"¡Ah!" Se oyó un grito desde el interior de una modesta casa
Alfred estaba fumando como un loco afuera de la habitación
"Hey americano, respira, le dijo un hombre de mediana edad, mi esposa sabe lo que hace…"
Alfred encendió otro cigarrillo
"How in hell do you want me to be calm? That girl inside the house is having my child!"
"No te entendí ni papa, pero cálmate, las mujeres saben lo que hacen…"
Se oyó otro grito ensordecedor ambos hombres por reflejo se taparon los oídos
"Solo un poco más" se le oyó decir a la mujer adentro
"¡Alfred F. jones, si me vuelves tu, o cualquiera hacer pasar por esto te juro que tus"%$%"& acabaran enterradas en él %"$%$& océano!" grito una agotada chica
"Tranquilo americano" le dijo el hombre "todas dicen eso"
"Pero si la conozco como la conozco no dudaría que lo cumpliera2 peso mientras un escalofrió recorrió su espalda
De pronto hubo un silencio hasta que un llanto se oyó del interior de la casa
"Manuel, dile al americano loco que ya puede pasar" grito la partera
Alfred ni siquiera lo dudo y entro casi rompiendo la puerta en el proceso, la chica estaba sudada pero tenía una sonrisa de adoración es su rostro mirando al pequeño bulto en sus brazos
"Saco tus ojos combinados con los de Antonio y Arthur" dijo sin dejar de mirar al pequeño
Alfred dudativo se acerco a la cabeza de la cama, realmente lo primero que vio fue un cabellito rebelde saltar de la cobija
"¡F**k Yeha! Tiene mi Nantucket" grito emocionado claro que el tono de cabello del pequeño era una combinación curiosa de café caoba y rubio, dejando un color caramelo que hacia perfecto juego con su moreno tono de piel, aunque significativamente menos moreno que su madre
Pero Marina realmente le había dejado de prestar atención a Alfred que estaba diciendo incoherencias respecto a nombres, cunas y juguetes y toda su atención estaba en el pequeño
"El depende de mí, alguien realmente depende de mí totalmente" pensó con la emoción en el rostro
"Juro por este momento que mientras haya alguien que dependa de mi, mis pulmones no dejaran de respirar ni mi corazón de latir"
…
..
.
"Quiero ver a mi mama"
"Quiero ver a mi papa"
"Quiero ver a mi familia"
"Quiero ver a mi amado"
"Quiero ver a mi amada"
Los ojos de Mariana se abrieron de golpe, las voces la comenzaron a golpear.
"¡No puedo morir aquí! ¡México no puede morir aquí! ¡Millones se quedarían sin familia, sin amigos, sin amor, yo soy una orgullosa personificación y me tengo que levantar porque aunque mi cuerpo este al borde del colapso mi mente no lo está!" pensó furiosamente mientras sus piernas se comenzaron a mover lentamente
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Abrió los ojos para ver un techo blanco con luces que zumbaban
"¿Pero qué $&&#%/%# paso?" pensó moviendo un brazo, cosa de la cual prontamente se arrepintió cuando la descarga de dolor llego a su cerebro
"Buenos días señorita Hernández" entro una chica vestida de blanco, "me alegro que ya se haya despertado, lleva un buen tiempo inconsciente"
"¿Dónde estoy?" pregunto débilmente
"El clima está muy agradable hoy y….."
"PREGUNTE, ¿DONDE ESTOY?" dijo prácticamente gritando
"No se altere señorita en este momento se encuentra en el hospital…"
"¿Qué hospital?" pregunto con impaciencia
"En el Hospital Ángeles de la Ciudad de México, en México, en el continente Americano localizado en la tercera orbita del sistema solar…."
"Ya te entendí…espera", dijo quedándose como hielo "dijiste México, ¿estoy en México?"
"Si, usted sabe la tierra del tequila, mariachis y los voladores de papantla…"
"¿Pe…pe...pero, no había desaparecido?"
"Creo que se golpeo muy duro la cabeza, voy por el doctor…" dijo la enfermara mirándola como si hubiese perdido el juicio
Trato de sentarse y fue cuando noto dos gruesos huesos en sus piernas y en sus varazos, más un collarín, gasas y curitas, le sorprendía que no le hubieran puesto curitas en los parpados
"¿Que paso, y donde están los demás?"
Fue cuando reparo en cinco figuras vendadas dormidas alrededor de su cuarto.
Azteca y Antonio estaban en el sofá recargados el uno en el otro, ambos con vendajes en la cabeza, mejilla y muñecas, al menos, solo eso se veía. También vio a Rusia sentado en una silla cerca de la puerta con los dos brazos vendados severamente y un curita en la frente. En la otra silla cerca de la puerta estaba Alfred roncando sonoramente con un brazo en cabestrillo y una pierna enyesada, que ya tenía escrito 'HEROE' con marcador permanente. Finalmente noto a alguien que estaba dormido con su cabeza en su cama. Pues el alemán no se le veía tranquilo tenía una gran venda en la cabeza y un collarín.
A México se le hizo un nudo en la garganta
Se acerco a Alemania y le susurro en el oído
"Aunque no estamos destinados a estar juntos, hasta que te des cuenta seguiré a tu lado sin importar nada" dijo mientras le daba un beso en mejilla y se preparaba para volver a dormir mientras veía a Alfred y a Iván antes de cerrar los ojos, ahora hacia sueños más tranquilos, ya habría tiempo de preguntas cuando todos hubiesen descansado….
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Puf, este capítulo quedo obscenamente largo, para empezar esta es la traducción de las cosas en latín
Criatura de la noche
Quedaras aquí sellado
Por la voluntad de Dios todopoderoso
Tu cara nunca volverá a conocer la gentil cara del sol
Y tu cuerpo nunca sentirá la refrescante luz de la luna
Ya que has hecho actos imperdonables
Que hasta la misma tierra repudia tu existencia
Así que con esta suplica...
DESAPARECE!
Resuelto es detalle que les pareció este cap.? Francamente a mi me gusto más de lo que esperaba realmente me divertí escribiéndolo.
Review?
Si tiene alguna duda o pregunta háganlas ahora por que las pienso incluir en el Epilogo, que es lo que sigue
Toda la gente bonita que mando review o puso en alerta la historia, tendrán su mención especian en el epilogo….
Atte. The Animanga Girl
