iDouble Mom

Cap. 6

En el departamento de Carly, más específicamente en la sala, se escuchaban las risas de los cinco jóvenes, quienes comentaban acerca del reciente show de iCarly, mientras disfrutaban de un smoothie –si es que, a la postre, había decidido pedirlos para llevar-.

-Ese ha sido un excelente programa- exclamó Freddy alegre, en cuanto todos se hubieron más o menos calmado, para después dar un sorbo a su bebida.

-Y que lo digas, ha sido espectacular- secundó Spencer- quería reírme cuando Sam mostró mi foto debajo de esa bola gigante de nieve.

-Eso fue lo mejor- le apoyó Carly conteniendo su risa por unos instantes.

-Hey chicos ¿qué les parece algo para celebrar?- todos se giraron para ver a Pucket, quien se mantenía frente a la pantalla del ordenador con una sonrisa radiante en los labios.

-¿A qué te refieres?- preguntó curiosa la morena.

-Bueno, déjenme anunciarles que hemos roto nuestro record de visitas- y sin borrar la sonrisa que mantenía, giró la pantalla para que sus amigos pudieran ver su reciente logro.

Y mientras los jóvenes se acercaban para corroborarlo con diversas expresiones de asombro, Jhonny se puso de rodillas sobre el sofá, intentando captar la atención de los jóvenes.

-¿Qué tal el parque de diversiones?- propuso el niño.

-Eso suena grandioso- exclamó el mayor de los Shay, retirando la vista del monitor.

Todos apoyaron la idea, pero de inmediato, Freddy y Spencer compartieron miradas y asintieron.

-Aunque… ¿qué tal si van solo ustedes? Sam, Carly…- opinó Benson.

-Si, después de todo son las estrellas del programa- apoyó el otro chico.

-Oh, claro que no, ustedes son igual de importantes.

-Carls tiene razón, todos estamos juntos en esto- dijo Sam mirando a sus amigos.

-Bueno… entonces ¿qué tal mañana después de la escuela? Es viernes, así que podremos quedarnos hasta tarde- propuso Freddy, recibiendo una respuesta afirmativa- Bien, entonces está decidido, ¡mañana el equipo de iCarly se va al parque de atracciones!

El resto aplaudió la idea con diversas exclamaciones de emoción, esperando ansiosos a que llegara el día siguiente.

""

La noche transcurrió rápido, y más aún esa mañana de viernes, para dar paso a la tarde. Freddy, Sam y Carly caminaron hasta la salida del instituto Ridgeway y justo afuera se encontraron con Spencer, quien llevaba a Jhonny de la mano, listos para irse.

En cuanto se les unieron, caminaron juntos hacia la parada del autobús, y de ahí, al parque de atracciones.

El viaje fue un tanto largo, de tal forma que contemplaron el atardecer dentro del transporte, viendo el hermoso paisaje del cielo anaranjado, adornado por la estructura de los juegos más grandes, entre ellos la Montaña Rusa y la Rueda de la Fortuna, con el sol ocultándose tras estos.

Como todo fin de semana, el parque estaba lleno de gente, pero el lugar era lo suficientemente grande para que aquello pasara desapercibido.

-Bueno, hora de divertirnos- exclamó Sam, el resto apoyó su decisión y entraron al sitio.

Lo primero que hicieron fue subirse a la montaña rusa, Freddy alegó un repentino dolor de estómago, por lo que se ofreció a quedarse abajo, cuidando así de Barrell. Las chicas –Sam sobre todo, emocionada- y Spencer subieron, teniendo como resultado a un verde Shay y unas despeinadas Samantha y Carly.

Después de eso fueron recorriendo otros juegos, el gusanito, la casa de los sustos –de la cual cierta morena salió corriendo junto su hermano y Benson-, el barco pirata, el carrusel –nuevo favorito de Jhonny-, las tazas voladoras, y demás atracciones.

Al final optaron por descansar un poco, así que fueron por unos algodones de azúcar a petición del pequeño castaño, quien quería probar una de esas "nubes rosas".

-Wow… ¿y se comen?- preguntó, pidiendo permiso a Carly con la mirada.

Rió levemente- Si J, se comen, mira- y tomó un trozo, para después introducirlo en su boca.

-Oh- comió un pedazo de aquel dulce también, y al hacerlo, abrió los ojos sorprendido- ¡Se deshizo!

-Tiene que hacer eso Enano- exclamó Sam divertida por la inocencia del niño.

Todos rieron ante el comentario, disfrutando del alimento mientras se relajaban, sentados en una banca de madera y escuchando el bullicio que hacía la gente y los juegos del parque.

Pucket miró alrededor de los puestos y vio a lo lejos el stand amarillo de los disparos.

-Hey, ¿quieren ver como derribo todos esos vasos con un solo tiro?- preguntó la rubia mirando a sus amigos.

-Hmm, no lo creo, esos juegos solo te estafan, seguro están pegados con silicón o algo así- dijo Spencer comiendo de su algodón.

-Bah- se levantó de golpe- Ya verán como los derribo fácilmente.

Y sin escuchar más, corrió hasta el puesto, sacó dinero de su bolsillo del pantalón y tomó una escopeta. Los otros jóvenes fueron a su lado, viendo como la chica apuntaba. Y, de un solo disparo tal como había dicho, derribaba todos los vasos.

-¡Ja! Coman plomo, vasitos- celebró alegre ante la mirada atónita de las personas que la observaban.

-Buen tiro, puedes escoger el muñeco que más te guste- dijo el empleado del lugar, haciéndose a un lado para dejarle ver la variedad de peluches que tenían.

Su mirada de inmediato fue captada por un tocino con ojos saltones y sonrisa alegre, y junto a él, un muffin de color rosa y rostro amigable.

-Hmm, deme el muffin- pidió sin más.

-Creí que pedirías el tocino- le susurró Carly, confundida.

-Bueno, es que no era para mí…- se dio la vuelta, estirando el premio hacia su amiga- Ten.

-¿Q-qué?- masculló, sonrojada- N-no Sam, t-tú lo ganaste.

-¿Y qué? Además, se parece a ti, Cupcake- explicó, con una sonrisa juguetona.

-Un obsequio no se rechaza- le murmuró Jhonny a su Mamá, poniéndose de puntitas para alcanzar su oído.

-Bien- aceptó nerviosa, tomando al peluche entre sus manos, pero de inmediato se acercó, pagando y tomando de nuevo la escopeta –Pero…- y apuntó, derribando, al igual que la rubia, todos los vasos de un tiro.

-Vaya, la chica sí que tiene puntería…- murmuró Freddy, a lo que Spencer asintió, con el algodón cayendo de sus manos por el asombro.

-Más vale que tengas cuidado con eso- le dijo Barrell a Sam, quién miraba anonadada el logró de Shay.

-A mi deme el tocino- pidió rápidamente, para después dárselo a Pucket- ¿Ves? Ahora si estamos a mano.

-Cielos, gracias…

-Bueno- interrumpió Benson- creo que esos Carritos Chocones están clamando por nosotros ¿Vienes Jhonny?

El pequeño captó la indirecta y asintió, las dos chicas ya estaban dispuestas a ir con ellos también, pero…

-Oop, cosas de chicos- les detuvo Freddy.

-Sip ¿por qué no aprovechan y van a esa Rueda de la Fortuna? La vista debe ser grandiosa- ofreció Spencer.

Los hombres dieron la media vuelta y se fueron a la atracción, mientras las chicas se quedaron mirando al suelo, ambas sonrojadas. De inmediato, la mirada de ambas se fijo en la enorme Montaña Rusa a sus espaldas.

-¿Q-quieres…?

-Meencantaría- contestó rápidamente la castaña, tomando de la mano a Sam para ir juntas hasta el juego mecánico.

""

-Vaya, si que la vista es buena…- exclamó Samantha viendo desde la canastilla hacia la ciudad.

-Si… las luces parecen…

-Luciérnagas- dijeron ambas al unísono, provocando una risa nerviosa en ellas.

-Jeje, si… son hermosas…- murmuró, pero en lugar de verlas, miraba a los ojos azules de su amiga.

-No tanto como tú…

-¿Q-qué?- preguntó Shay, ruborizada.

-Nada- tosió, disimuladamente -¿Como que esto ya no se mueve, no?

-Ahora que lo dices- miró hacia el suelo, entrecerrando un poco los ojos para ver mejor- Oye ¿ese no es mi hermano? ¿Qué hace hablando con el sujeto de la cabina de este juego?

-Ahora, me gustaría que ponga esta canción- amenazó Spencer al hombre, mientras le mostraba 50 dólares y Freddy, junto con el pequeño Jonathan lo intimidaban con la mirada cruzándose de hombros.

El pobre sujeto apenas asintió y colocó el disco en su grabadora.

-¿Esta canción no es…?

-Love Story, de Taylor Swift…- interrumpió Carly, regresando su mirada a la persona sentada frente a ella.

-Oh…

Y una vez más las dos se quedaron mirando al piso, de vez en cuando levantando la mirada, pero al encontrarse con la de la otra, volvían a apartarla.

-Entonces… -intentaron empezar ambas- Ah, perdón… Tu primero… No, tú… jajaja- nuevamente compartieron una risa nerviosa.

-Carls…- comenzó Sam, viéndola a los ojos al fin.

-¿Si?

-Te ves muy linda, bueno, siempre… pero es que la luz, quiero decir no es que… Ay dios- terminó mirando al suelo, avergonzada y murmurando cosas incomprensibles.

-Jajaja… Sam…

-¿Dim…?- pero no pudo terminar, Carly estaba cerca –más de lo que recordaba- de su rostro, impidiéndole hablar e incluso, respirar con normalidad.

-Tienes unos ojos preciosos…- y acortó la distancia entre ellas, uniendo sus labios tímidamente a los de su mejor amiga.

Samantha sintió una especie de de deja vú, que luego se convirtió en vértigo, y luego en mariposas, y finalmente… en una corriente eléctrica que recorrió todo su cuerpo.

Carly por su parte, sentía al principio un miedo horrible, que se desvaneció por completo al sentir como Sam la abrazaba y correspondía su beso, transformando ese temor en una sensación de felicidad desbordante que le sacó hasta las lágrimas.

Pucket, al sentir como sus mejillas se humedecían, decidió romper el contacto para ver a su amiga, preocupada.

-¿Q-qué pasa Carls?

-Es que…

-¿Estás bien?

-Mejor que eso- sonrió, mientras aun lloraba- Ahora bésame- y dicho y hecho, volvió a apoderarse de sus labios, escuchando como la canción llegaba a su fin y la Montaña Rusa volvía a ponerse en movimiento.

Continuará…

¿Qué tal, les gustó? ¿Ya puedo morir feliz? xD Jajaja, bueno, espero haya sido de su agrado, sentí bonito al escribir~

Por otro lado, este es el penúltimo capitulo, con el último puede que quizás tarde, despues de todo mi mente perversa debe tratar de darles a todos ustedes el final que esta historia merece :'D

Eniweis, gracias por leer, sean felices y háganme feliz comentando ~

Touko.