Siempre a tu lado

Bella POV

Desperté cuando llamaron a la puerta de mi habitación de nuevo, mire mi reloj y apenas habían pasado quince minutos desde que mi padre se había ido.

-¡No molesten!- grite tratando de volver a dormir

-Bella, es hora de levantarse, saldremos de aquí a las ocho, hay q aprovechar el día- me dijo Edward, fui y abrí la puerta

-Pasa- le dije caminando a mi cama de nuevo

-Llegaremos a Florida en la madrugada, estaba pensando irnos el día de mañana en la mañana para pasar mas tiempo aquí, de todas formas mañana no iríamos a la escuela por la hora en la que llegaremos- me dijo, yo me levante y me senté a la orilla de la cama, pase mis dedos por mi desordenado cabello y suspire

-Yo no iré a Florida- le dije parándome y yendo al balcón

-¿De que hablas?

-Mañana yo iré a Forks- le dije apoyándome en el barandal, Edward se paro a mi lado- Mañana hace 12 años perdí a mi madre

-Ya veo... entonces iremos a Forks- me dijo Edward, yo lo mire sorprendida

-Edward…gracias pero no tienes porque acompañarme, estaré bien, no te preocupes estoy acostumbrada a ir sola

-No estarás nunca más sola, yo estaré contigo siempre- me dijo, yo sonreí y lo abrace

-Gracias

-No tienes nada que agradecer…bueno es hora de que te cambies, tu padre te esta esperando- me dijo, yo asentí, el me dio un beso en la frente y salio de la habitación, fui a mi armario, Edward estaba vestido con unos jeans y una camisa azul, yo también iría de azul, tome una blusa azul de tirantes delgados y unos jeans blancos y me fui a bañar.

Media hora después baje al restaurante, mi padre y Edward platicaban animadamente tomando una taza de café, cuando llegue bese la mejilla de mi padre, Edward se levanto y saco la silla para mi, yo le sonreí y me senté, el recorrió la silla.

-Ya era hora- me dijo mi padre

-Lo lamento, la cama me llamaba- le dije, el sonrío-¿Ya ordenaron?

-No te esperamos hace 45 minutos- me dijo mi padre

-OK, lo siento- les dije, segundos después llego un mesero y nos dio la carta

El desayuno transcurrió agradable y para mi sorpresa mi padre ya permitía que Edward lo llamara por su nombre, esto iba por buen camino, después de desayunar mi padre se despidió de mi y se marcho pues tenia una junta importante, Edward y yo iríamos a caminar por Madrid.

-¿A dónde quieres ir?- me pregunto Edward mientras nos poníamos los lentes oscuros y salíamos del hotel por la puerta de tras pues miles de paparazzis nos esperaban en la puerta principal.

-Mmm… le prometí a los chicos que les llevaría algo- le dije tomando su mano

-OK, entonces iremos primero por un helado y después de compras- me dijo entrelazando sus dedos con los míos, yo asentí.

Llevábamos un raro caminando por un centro comercial, platicando de cosas sin importancia, como el clima, los lugares que habíamos visitado y mas nos habían gustado entre otras cosas, cuando llegamos a una heladería ambos pedimos de fresas con zarzamoras.

-¿No me habías dicho que la vainilla era tu sabor favorito?- le pregunte

-Lo era

-¿Y que paso?

-Te conocí a ti, tu olor es de fresas a partir de que entraste a mi vida ese es mi olor y mi sabor favorito- me dijo al oído, yo sonreí

-y ¿Cuál es tu olor y sabor favorito cuando yo no estoy?- le pregunte

-No tengo idea- me dijo sonriendo, yo también sonreí, pasamos a varias tiendas y compramos cosas para todos, después dejamos todas las bolsas en la cajuela del Audi que rentamos y fuimos a comer a un restaurante dentro del centro comercial.

-¿Y cual es la respuesta?- me pregunto Edward

-No lo se, es muy difícil, tengo tantas cosas que quiero hacer

-Solo dime la cosa mas importante que quieres hacer en tu vida

-No tengo una, tengo muchas y lo mas importante yo creo que seria cumplir todo lo que me propongo, quiero llegar a hacerme cargo correctamente de la empresa de mi padre, marcar una nueva etapa en la música, marcar la diferencia… no lo se, ¿Y tu?

-Antes te hubiera dicho algo que cumpliera las expectativas de los demás… pero quiero llegar a donde nadie mas ha llegado en la música, llegar tan alto como se pueda… después de eso lo que haga será porque ya he cumplido mi objetivo principal en la música

-No estas tan lejos, solo te falta estirarte un poco mas para alcanzar tu objetivo- le dije, el asintió y suspiro satisfecho, yo sonreí

-Las próximas semanas serán difíciles, tendremos que ver nuestras actividades para encontrar tiempo para nosotros

-Si, lo se, pero ya encontraremos tiempo- le dije, el tomo mi mano y asintió.

Salimos de Madrid a las ocho de la noche y después de escalas y tomar otros vuelos llegamos a Forks alrededor de las nueve de la mañana, llegamos a mi casa y allí nos esperaba Charlotte con el desayuno preparado, después de desayunar Edward y yo salimos a caminar por el bosque, llegamos a una casa abandonada que estaba poco menos de un kilómetro de mi casa.

-¿Por qué esta abandonada esta casa? Con unos arreglos quedaría bien- me dijo Edward. Yo sonreí

-Esta deshabitada desde que tengo memoria y según algunos ancianos desde antes que ellos llegaran aquí, dicen en el pueblo que aquí vivía una familia, los Knight, el señor era doctor y trabajaba en el hospital de Forks con su esposa, tenia cuatro hijos, todos adoptados, eran una familia extraña, hermosos como nunca se imagino que alguien podría ser, pálidos como la nieve y con ojeras marcadas como si no hubieran dormido hacia años y los hijos no hablaban con las demás personas, solo hablaban entre ellos, no había pasado mucho tiempo de que llegaran y al ver lo diferentes que eran comenzaron a correr los rumores y a calificarlos como muertos vivientes, vampiros, pues nunca se les veía a la luz del sol los pocos días que salía aquí en Forks, pero la mayoría del pueblo no creyeron esto pues la familia hacia sus actividades normales, salían en el día los cuales la mayoría eran nublados y según las leyendas los vampiros solo salían de noche. El tiempo paso y todos dejaron en paz a la familia, un día, los chicos fueron a la playa de la Push y se enfrentaron a los quileutes quienes los llamaban sanguijuelas, pues según sus antepasados ellos descienden de hombres lobos y ellos creen en todo ese misticismo, entre la pelea llego el jefe de la tribu quileute y junto a el su hija Evangeline, el hermano mayor quedo perdidamente enamorado de la joven al igual que ella de él sin embargo los Knight no eran bienvenidos en la Push. Ellos comenzaron a verse a escondidas, planeaban escaparse, pero el padre de la joven se entero y el día que planeaban irse los sorprendió atrapándolos antes de que se marcharas, el padre de Evangeline saco una navaja, planeaba matarla ya que prefería que su hija muriera antes de convertirse en uno de ellos, se dice que el joven Knight lo ataco y en un abrir y cerrar de ojos lo mato, quedo al descubierto su verdadera naturaleza y eran verdad los rumores, era un vampiro, un grupo grande de jóvenes que habían visto todo salieron de su escondite y comenzaron a atacar al joven Knight, este lucho por alcanzar a Evangeline pero los jóvenes quileutes se la llevaron y tomaron preso al joven Knight, en el crepúsculo, poco antes del anochecer le enterraron una estaca en el corazón, Evangeline logro soltarse de sus ataduras, se arrodillo frente al cuerpo inerte de su amado y lloro desconsoladamente, sin pensarlo dos veces tomo una navaja cercana tirada en la arena y se la clavo en el corazón, desde ese triste día no se les volvió a ver a ninguno de los Knight por aquí, desaparecieron esa misma noche de aquí son dejar rastro alguno, unos dicen que también los cuerpos de Evangeline y el joven Knight desaparecieron y que ahora ambos son vampiros y viven felices ya que el joven Knight no murió porque la única manera de matar a un vampiro es quemándolo, otros dicen que los demás Knight regresaran a Forks para vengar la muerte de su hijo y que será la etapa mas oscura de Forks

-Hombres lobo y vampiros aquí en Forks, wow- me dijo Edward, yo sonreí

-Si, de niña me encantaba escuchar esa historia una y otra vez, me gustaba pensar que Evangeline y el joven Knight están en alguna parte disfrutando su eternidad juntos- le dije sonriendo

-Suena como un final feliz- me dijo Edward, yo asentí y seguimos caminando por un rato más.

Alrededor de las ocho de la noche salí de mi casa y comencé a caminar a la orilla de la solitaria carretera que da al cementerio de Forks mientras la lluvia caí poco a poco , Edward entendió que debía ir sola y me esperaría en casa, al llegar me dirigí a donde estaba mi madre, deje las flores que le llevaba sobre su tumba y me arrodille a su lado, mire mi reloj de muñeca, eran las 8:30, ya era la hora, siempre desde que tengo memoria Seth y yo veníamos a esta hora, en menos de quince minutos la lluvia comenzaría a caer mas fuerte y a al diez para las nueve seria la hora exacta en que sucedió el accidente, es un poco masoquista recordar esos momentos pero era el ultimo recuerdo que había tenido de mi madre.

-Hola- me saludo alguien a mi espalda, yo levante la mirada y allí estaba Seth, me tendió la mano, yo la tome y me ayudo a levantar, vi que llevaba en una mano un oso de felpa con un listón fiusha en su cuello, era el que había olvidado en su auto hace dos años- esto es tuyo

-Gracias- le dije mientras tomaba a mi oso

-Hable con Charlie hace poco… me dijo porque te marchaste con el- me dijo

-No quería causarte problemas- le dije encogiéndome de hombros, di media vuelta y me volví a arrodillar al lado de la tumba de mi madre

-Nunca me causarías problemas ni serias una carga para mi Isabella, nunca- me dijo arrodillándose a mi lado- perdón hermanita

-No hay nada que perdonar- le dije mientras lo abrazaba

-Gracias- me dijo, yo asentí y el se dirigió a ver a sus padres y a su hermana. Pasamos allí unas horas platicando con nuestros seres queridos, después el me llevo en su auto hasta nuestra casa, me dejo en la entrada y se marcho ya que el partiría esa misma noche a Londres. En la casa me esperaba Edward con una toalla.

-¿Cómo estas?- me pregunto colocando la toalla sobre mis hombros

-Bien gracias… me reconcilie con mi hermano- le dije enseñándole al oso- Se llama Lucil, me lo regalo cuando yo tenia 6 años, lo olvide en su auto hace dos años, me lo regreso, lo cual quiere decir que me perdono

-Por fin llegas- me dijo Charlotte yendo a mi lado- tienes que ir a darte un baño

-Si ya voy- le dije, ella y yo salimos de la sala para ir a mi cuarto, allí Charlotte lleno la tina y le puso sales de baño y me relaje un rato allí sabiendo que esa noche no podría dormir mucho como cada año.

Después de bañarme me puse mi pijama, tome una frazada y salía al porche de mi casa al ver la lluvia caer.

-Ya es tarde deberías ir a dormir- me dijo Edward sentándose a mi lado

-No puedo dormir- le dije mirando el cielo- le tengo miedo a las tormentas

-Vamos yo estaré contigo- me dijo levantándose y después ayudándome a levantar a mi, fuimos a mi habitación, me metí a la cama, Edward me arropo, beso mi frente, apago la luz y se sentó a un lado de mi cama en un sillón individual que tenia allí, hubo unos minutos de silencio, cerré mis ojos e intente dormir pero un trueno resonó a lo lejos, yo me espante y me senté en la cama, Edward se acerco a mi y me abrazo

-Quédate conmigo- le dije aferrándome a él, Edward se acostó a un lado de mi, yo lo abrace recargando mi cabeza en su pecho, el comenzó a tararear una hermosa canción, poco a poco comencé a sentir cansancio y escuchando la canción que tarareaba Edward y su corazón me quede dormida a los pocos minutos.

Al día siguiente desperté poco a poco, Edward estaba acostado a mi lado durmiendo, sonreí, con cuidado me levante de su lado, bese su mejilla y salí de la habitación, baje a la cocina allí estaba Charlotte esperándome.

-Vaya pudiste dormir, me alegro- me dijo abrazándome

-Si Edward me tarareo algo- le dije sonriendo

-Ese chico es especial, creo que es el indicado para ti

-Si, yo también creo eso y al parecer su familia igual- le dije enseñándole el collar que me habían dado los padres de Edward

-Me alegro mucho por ti- me dijo Lottie sonriéndome y acunando mi mejilla en su mano-¿Quieres que les prepare algo?

-No gracias, yo cocinare

-Bien, entonces me retiro, me dio gusto verte Bella, ven a visitarme mas seguido- me dijo Lottie besando mi frente

-Si, regresar pronto- le dije, ella asintió y salio de la casa, mire como se alejaba caminando hasta que la perdí de vista, suspire y sonreí, aun tenia grabada en mi mente la melodía que Edward había tarareado para mi, nunca antes la había escuchado, fui al salón, me senté frente al piano y comencé a tocar las notas intentando encontrar las notas adecuadas para tocar la melodía, poco a poco le fui dando forma a la melodía hasta que tuve la primera parte.

-Pudiste haberme pedido que la tocara para ti- me dijo Edward entrando al salón

-Buenos días- le dije mientras el se sentaba mi lado frente al piano

-Bueno días linda- me dijo besando mi mejilla

-¿Podrías tocar la melodía para mi?- le pregunte el me miro, sonrío y asintió, comenzó a tocar aquella hermosa melodía, el sonido era suave, tranquilo, reflejaba tranquilidad, paz, amor… se podría decir que cierto punto de adoración ¿Edward la habría escrito? ¿Para quién? De pronto me sentí celosa, para quien habría escrito esa hermosa canción Edward, se notaba que la amaba… la canción fue terminando poco a poco hasta que el sonido se extinguió.

-Es hermosa ¿Cómo se llama?- le pregunte, el me miro

-Bella's Lullaby- me dijo, yo quede sorprendida

-¿Bromeas?- le pregunte, el negó

-Esta canción la escribí para ti expresando todo lo que siento por ti, esta canción es tuya, nadie mas conocerá esta canción mas que tu y yo- me dijo yo sonreí y lo bese, me sentí feliz, la chica mas afortunada de este mundo, después del beso lo abrace

-Te amo- le dije al oído

-Y yo te amo a ti Isabella Swan- me dijo antes de volverme a besar

Escuche sonar la alarma de mi celular minutos después de la campana que indicaba el termino de la ultima clase del día, tome mis cosas y me dirigí al estacionamiento, en el camino me encontré con los chicos.

-¿Adonde vas con tanta prisa hermanita?- me pregunto Emmett

-¿No es obvio? Edward la espera ya- dijo Rose, yo sonreí

-Pero ya no juegas conmigo por irte con él- me dio Emmett haciendo un puchero

-Jugare contigo este fin de semana, lo prometo- le dije sonriéndole- Jazz este fin de semana ¿Me ayudarías con arte visuales por favor?

-Claro- me dijo Jasper

-¿Vendrás hoy a nuestro departamento?- me pregunto Alice

-Si, las veré allá en una par de horas- le dije mientras corría al estacionamiento, allí recargado en el volvo estaba Edward esperándome, cuando me vio sonrío

-Lamento el retraso- le dije mientras le daba un corto beso en los labios

-No tiene porque disculparte- me dijo mientras abría la puerta para mí.

Comimos en un restaurante de comida Italiana y después caminamos un rato por un parque tomados de la mano, a las tres en punto nuestras alarmas sonaron, era hora de que él fuera a la disquera, yo conduje a la disquera.

-Te veo en unas horas- me dijo dándome un beso

-Si estaré aquí a tiempo- le dije mientras él bajaba del coche, espere que entrara y arranque, fui al departamento de Alice, cuando llegue la música estaba a todo volumen y no escucharon el timbre, no me extrañaba siempre era así, saque la llave que estaba arriba del marco de la puerta y abrí, en la sala estaban Rose y Alice acostadas boca abajo en la alfombra leyendo revistas

-¡Hola Bella!- me saludo Alice dando brinquitos- ¡¿Qué crees? ¡Hablan de ti y de Edward en la revista de Vogue de este mes!

-No quiero ver eso Ali, siempre dicen rumores y predicen cuanto vamos a durar, eso es dar mala suerte

-La pareja mas llamativa de estos últimos meses son Edward Anthony Cullen e Isabella Marie Swan- comenzó a leer Rose, yo tape mis oídos pero Alice tomo mis dos muñecas y destapo mis oídos- Ambos exitosos músicos, él de 25 años y ella de 17 ¿Cuánto tiempo funcionara? Ciertamente la diferencia de edad es significativa sin embargo al parecer esta linda pareja están haciendo actividades extra curriculares para mantener esta relación, cosa que no habíamos visto antes, siempre van juntos de la mano caminando por el parque al menos tres veces a la semana, comen a diario juntos y eso sin contar que cuando uno trabaja el otro lo deja y recoge en la disquera Denali, a pesar de la diferencia de edad Edward Cullen ¿Soportar el ritmo de la inquieta Isabella Swan? Mmm… lo demás que dice es basura- dijo Rose dejando la revista, Alice corrió y la tomo

-¿De donde sacaste a este tío Bella? Esta buenísimo- me dijo mostrándome una foto de la revista, allí estaba caminando por la acera con Jacob a mi lado el cual me tomaba por la cintura, ambos reíamos

-Esa foto es de hace dos años, el fue mi novio es Jacob Black- les dije levantándome del sillón y yendo a la cocina con Rose tras de mi

-Esta mono- me dijo Rose

-Si, pero es un arrogante- le dije mientras me servia un vaso de agua, de repente Alice comenzó a gritar, Rose y yo regresamos a la sala

-¡Mira les dan mas de un año! Es a quien mas les han dado ya que nunca dan más de tres meses, eso es bueno- dijo saltando en el sillón

-Alice ya deja eso y ayúdame con teatro- le dije quitándole la revista

-Esta bien, solo voy por mi celular a mi habitación- dijo Alice corriendo a su cuatro, Rose se sentó a mi lado en el sofá, por curiosidad abrí la revista, pude ver la fotos que nos habían tomado a Edward y a mi en los últimos días caminando por el parque o el centro comercial, comiendo juntos, platicando en el parque yéndolo a dejar a la disquera… los dos habíamos arreglado nuestro tiempo para tener espacio para nosotros e iba funcionado hasta ahora y todo iba perfecto.

-¿Crees que en verdad funcione? O la pareja se cansara pronto ¿Creen que Edward Cullen pueda llevar el paso de la inquieta Isabella o será un total fracaso como lo fue con el apuesto Jacob Black? - leí en voz alta la revista

-Y ¿Qué piensas de eso?- me dijo Rose

-Sin duda yo hare que esto funcione- le dije decidida

-Así se habla- me dijo Rose sonriendo