Disclamer: personajes de JK. Rowling

Hello!!!! Como andan, pues yo muy satisfecha por todos sus reviews, gracias a todas, besos…muchos besos…que bueno que les esté gustando. Gracias por el apoyo.

La banda sonora para este capitulo es "Cherry Bomb" de The Runaways, sobre todo para la ultima parte….la ultimita parte…ja ja ja.

A la gente que dice que Scorpius es un promiscuo….pues lo es.

A los que opinan que Rose es una Hermione recargada….lo es.

A los que quieren Dramione…..pues ….hoy no…pero no se preocupen…le daré al pueblo lo que quiere….creo.

A aquellos que piensan que por ser un Rose/Scorpius no voy a hacer un uso despiadado de la categoría M…pues vean que si…lo haré.

Ojo que esto es un desafio simpatico, ja ja ja.

A leer......

Capitulo 4 Orgullo y Prejuicio.

Scorpius Malfoy estaba al fondo del aula de Encantamientos, agazapado en su pupitre de la última fila en el rincón mas olvidado de la clase, a su lado, Gregory Goyle hacia todo lo humanamente posible por prestar atención a la clase.

Él mismo había escogido estar allí al fondo, Gregory no era mala compañía, en general no hablaba y estaba metido en sus propios asuntos, era preferible esta con él que aguantarse la incesante charla de Augustus cuando se necesitaba pensar o prestar atención a la clase. Además, ese lugar era perfecto, entre otras cosas, porque pasaba inadvertido y desde ese punto tenia una vista panorámica de todos sus compañeros de clases, de hecho, justo frente a él en diagonal, Rose Weasley parecía estar muy pendiente de lo que el profesor Flickwick anotaba en el pizarrón, la chica a intervalos miraba hacia delante y luego se dedicaba a escribir notas en su pergamino, ese día tenia el cabello suelto, el cual caía en hondas sobre sus hombros, estaba tan concentrada que ni siquiera parpadeaba, Scorpius admiraba de nuevo su rostro de perfil, ella era poseedora de unas facciones muy clásicas, piel blanca, ojos de un azul mar muy intenso, cabello castaño, labios rosados, un gran contraste de colores, parecía una muñeca de esas antiguas, las de porcelana, los vivos colores del rostro de Rose, azul, rosado, marrón, parecían pintados sobre su cara, tal cual las mentadas muñecas. Scorpius meneó la cabeza de un lado a otro, todavía no había podido sacarse de la cabeza a la joven.

Dos semanas después de haber empezado el curso, Scorpius había llegado a esa sorprendente conclusión, a pesar de intentarlo con demasía, era incapaz de execrar ese espectacular olor de su memoria. Y es que no podía dejar de mirarla, de ninguna forma, los ojos instintivamente se le iban inmediatamente hasta donde ella estaba, era incomodo, sobre todo porque ella lo ignoraba, hacia caso omiso de su presencia.

-Y el encantamiento Fidelius, como todos ya saben es un encantamiento de protección- comentaba el profesor Flickwick, un hombre que parecía una combinación de duende con enano de las montañas azules (esas la del libro del Señor de los Anillos), sentado en su alto sillón, con la varita hacia indicaciones en el pizarrón. Scorpius estaba jugando con su lapicero, haciéndolo bailar entre sus dedos, debería estar interesado, puesto que no conocía el encantamiento, pero en cambio, dejaba su mente divagar.

Ya habían pasado dos semanas desde el primer día de clases y Scorpius ya tenia una vaga idea de cómo eran las cosas en la Escuela de Magia y Hechicería Hogwarts…. una locura total.

Todo era muy diferente a Beuxbattons y a Dumstrang, empezando con el asunto de las casas. Ya sabia él que le daba mala espina todo eso, pero cuando observó la competencia acérrima que tenían las casas de Hogwarts entre si, lo corroboró inmediatamente, no eran ningunas ideas suyas, eran los hechos, unos y otros miembros de las distintas casas estaban empeñados en sobresalir, incluso había un contador de puntos en el vestíbulo del colegio, grandes relojes de arena que piedras de colores que señalaban cual casa era la que estaba a la delantera en la carrera para el Gran Premio a final de año. Los estudiantes ganaban puntos por logros académicos o deportivos e igual los perdían si cometían alguna falta. Jamas se lo hubiese imaginado, porque no solo era en clase, mas bien era todo el día la ganadera o perdedera de puntos, lo cual exasperaba a Scorpius, no había un segundo de paz.

El espíritu competitivo del colegio en realidad no era el problema, para nada, de alguna forma Scorpius analizándolo desde otro punto de vista, lo veía hasta interesante, aunque a su manera de ver las cosas, debía simplificarse, eliminar el sistema de puntos y concretarse en le rendimiento académico de los alumnos de las diversas casas, hacer una sumatoria y él que mejor quedase, ganaba el premio, pero bueno, al parecer andar en una competencia todo el santo día era el estilo Hogwarsiano (como ya lo había bautizado), el problema realmente era lo que la gente estaba dispuesta a hacer para que su casa fuese la que ganase el premio al final del año. Ya había escuchado a los slytherin´s planeando emboscadas contra los chicos de los otras casas y con asombro, Scorpius se dio cuenta que no eran simples bromas, eran verdaderas maldades lo que esos chicos ideaban. Es decir, alguna broma pesada de vez en cuando no estaba tan mal, pero eso de robarse exámenes o ensayos y cambiarlos para que influyese en su nota, eso si era jugar sucio. Y a Scorpius no le gustaba la gente deshonesta, de hecho, la odiaba, le recordaban demasiado a su propio padre.

Por otro lado, los Gryffindor's parecían detestar a muerte a los Slytherin´s y viceversa, la gente de Ravenclaw miraban a todos por encima del hombro sintiéndose superiores intelectualmente y los Huffelpuff´s eran unos marginados sociales. Y aun dentro de su casa, las cosas no mejoraban, él por ser un Malfoy y además, amigo de Augustus Zabinni estaba en el bando de los populares, era casi un intocable (aclaratoria: sin habérselo buscado a propósito). Al contrario, los chicos de primer año, independientemente del apellido que llevasen (como su recién adquirida amiga, Molly Weasley, quien sorprendentemente había resultado elegida para su casa) eran menos que cero, junto a otros como Gregory Goyle que era el objeto de las burlas por su sobrepeso.

Y no es que en Dumstrang no se burlaran de los gordos, pero era más tipo chiste que cualquier otra cosa, en Slytherin mantenían execrado a ese chico por alguna razón que no lograba entender, Augustus se refería a él casi como si fuese un vasallo y Marcus Nott simplemente lo ignoraba. Entre las chicas, Marina Merrey era la princesa de Slytherin, y por supuesto, salía con el príncipe de la casa, Marcus Nott, el chico mas engreído que había conocido en su vida, por supuesto después de él mismo. Scorpius dio un largo suspiro al pensar en Marina, no transcurrido dos semanas y esa chica ya le había provocado bastantes problemas, sobre todo, porque el hecho de estar emparejada no la inhibía en absoluto de buscar diversión en otros lados (bueno, Scorpius suponía que esos dos salían juntos mas por el hecho de conservar una imagen que porque se gustasen o algo mas, puesto que Marcus ni le prestaba atención y se hacia la vista gorda con los devaneos de ella).

Esa conducta le parecía inusual, pero como él había visto de todo en la vida, no le extrañaba, ya Augustus había comentado que a Marcus le parecía pervertidamente excitante que ella estuviese con otros e que incluso una vez Marina, Sebastian Montague y Marcus Nott se habían encerrado toda una noche en su habitación. Scorpius conocía a Marina lo suficientemente bien como para declarar sin que le quedase duda al respecto que ella estaba algo loca, pero no la creía capaz de participar en una orgia, tampoco creía que los otros dos tuviesen estomago para hacer algo así, de hecho, él no lo tenia. Dos chicas al mismo tiempo, eso podía aceptarlo dependiendo como se presentase la situación, quienes fueran las mujeres involucradas, sin embargo la única vez que lo hizo así, había estado demasiado ebrio y no se acordaba bien de cómo transcurrió todo, pero otro chico y él con una chica, jamás, nunca, ni en sueños, Scorpius se imaginaba que todos los jóvenes comunes y corrientes, con una sexualidad sana y normal pensaban como él, así que lo interpretó solo como un rumor, de todas maneras, por jugoso que fuese el chisme, no era su problema. Marina solo era diversión y él usaba protección.

Marina era alta, rubia, ojos verdes, buen cuerpo, coqueta y ladina como pocas mujeres. Un bombón listo para ser devorado, el único problema era que en el corazón del bombón, era puro veneno esa mujer. Pero de que estaba como un tren, lo estaba. Como se dijo hace unas líneas atrás, ella solo era diversión y esparcimiento. Y también, como ya había comprobado, Marina Merrey significaba problemas.

Scorpius se apoyó en la pared y cerró los ojos por un momento. No veía la hora de irse de Hogwarts pero increíblemente se le había abierto la curiosidad estando allí, delante de él tenia un autentico freak show, gente peleando entre si hasta con las uñas por lograr colocar piedritas en un reloj para ganarse un premio a fin de año, fanáticos a morir del quidditch, cuatro casas que mas que casas académicas parecían países en guerra, fantasmas casi decapitados, un conserje llamado Filch que estaba completamente chiflado, sin contar con el gato cabrón que te delataba maullando sonoramente si te encontraba deambulando a escondidas por los pasillos, el animal, que tenia como cien años por cierto, tenia el distintivo nombre de Sra. Norris ( y era que el maldito gato parecía humano en serio), ante ese circo que se desarrollaba ante sus narices, aunado que el castillo en si le parecía el lugar mas genial sobre la tierra (no así sus ocupantes), no seria nada malo digamos, aguantarse hasta Navidad. Estar en un nuevo colegio era un reto, él no le huía a las novedades aunque a veces no le gustasen, sin embargo le azoraba el punto de que él en gran parte, se estaba quedando en ese colegio mas tiempo del que tenia previsto, solo para digamos….conocer bíblicamente hablando a Rose Weasley. Como ya se lo había imaginado, no iba a ser fácil….pero es que jamás se imaginó…que la cosa iba a ser tan difícil.

La segunda noche que estuvo en el colegio, decidió de nuevo dar un paseo. Se sentía un poco decepcionado porque esa chica llamada Rose Wealsey no le había dirigido la palabra en todo el día a pesar de coincidir en bastantes clases, tampoco era que él la hubiese saludado ni nada de eso pero al menos esperaba algo de reconocimiento. Se maldijo por idealista, por tener la mente en las nubes y por andar pensando como una nenita. De cuando acá Scorpius Malfoy te interesa que alguien no repare en ti…..nunca…bueno…bueno…lo del ego masculino herido era buena excusa…si si..Usaría esa….porque no le veía la lógica a su conducta y de cuando acá él se convertía en un acechador…Ufff…eso estuvo fuerte Malfoy.

En fin, ese día se dio cuenta que ella y Molly no eran las únicas Weasley´s que estudiaba en Hogwats, de hecho el colegio parecía estar invadidos por los vástagos de esa familia. Eran: Dominique y Lucy Weasley en segundo año, primas, Hugo Weasley (hermano menor de Rose) en cuarto, Fred Weasley en séptimo, otro primo. También estaban los hijos de Harry Potter, Lily y Albus que eran primos de los otros Weasley´s porque la hermana de Potter estaba casada con un Weasley o era que Harry Potter estaba casado con una Weasley, ya ni se acordaba como era la cuestión, lo cierto era que los mocosos Potter estaban también en Hogwarts, cursando cuarto y séptimo año respectivamente, todos ellos con cara avinagrada cuando lo miraban, por supuesto el hecho de que tuviese como apellido Malfoy era el causante de esa antipatía natural.

Obviamente Scorpius aunque renegase de su apellido y de su padre constantemente, podía comportarse como todo un Malfoy cuando la ocasión lo ameritaba, él correspondió todas esas miradas con la arrogancia y la actitud despectiva que lo caracterizaban y era su marca personal, ni prestó atención para nada…total…ni los conocía. Tampoco ellos a él, si a eso vamos, pero es que Scorpius no estaba programado genéticamente para tolerar gente necia…que prejuzgaba a las personas por sus apellidos, como ellos. Al parecer también eran una familia unida, con algún tipo de juramento mosquetero de por medio, con eso de: "Todos para uno, uno para todos"….eso si era un punto que admirar, la lealtad familiar en lo que a él respecta, se limitaba a no intentar asesinar a su propio padre por imbécil.

Todo eso se lo había dicho Molly, cuando él se había acercado a ella al verla toda asustada y desorientada en la sala común de Slytherin esa segunda noche, bien temprano antes de que él fuese a caminar por el castillo. Al parecer había sido una sorpresa para la niña quedar seleccionada en esa casa, cuando toda su familia por generaciones habían pertenecido a Gryffindor, Scorpius no le tomó gran importancia a la cuestión, porque veía que la niña era muy traviesa, propensa a romper reglas y desplegaba astucia, cualidades muy Slyhterin, pero la cara compungida de Molly al confesarle que sus padres, tíos y abuelos iban literalmente a quitarle el habla, lo confundió un poco. ¿Realmente era tan importante la casa a la cual pertenecías?

Le parecía exagerado y bueno la animó un poco, ganándose mas puntos extras con la chiquilla que lo miraba como si él fuese un dios bajado del Olimpo, Scorpius temía que la pequeña Molly fuese a integrar la legión de fans que tenia dentro de su casa, por alguna inexplicable razón, él que no hablaba con casi nadie, era objeto de murmuraciones y miradas candentes, Scorpius después de unos días llego a la conclusión lógica, era solamente porque era guapo, ni modo, ese era su karma. De todas formas, Molly parecía muy chica para esas cosas y de pronto solo lo miraba como el hermano mayor que nunca había tenido….Esperaba.

Mientras conversaba con Molly en un mullido sofá de su sala común, verde como todo lo que tenia que ver con Slytherin , se acercó a ellos Theo, el hermanito del insufrible de Marcus Nott, también elegido para Slytherin, Theo Jr. como ya lo llamaba en su mente. Era extraño que un tipo ya mayor como él estuviese entretenido con cháchara infantil, pero él y los chicos tenían tal química y dinámica, con charlas de los cuales era imposible aburrirse, que enseguida Scorpius supo que con certeza, de que había hecho dos buenos amigos. Y es que todo en la vida no era conversar de chicas, sexo, cervezas, fiestas, conciertos y …..sexo!!!. También era fantasía, magia, inocencia y como él ya había perdido la capacidad de asombro, le gustaba experimentarla en los ojos de esos dos niños que estaban embelezados con Hogwarts.

Finalmente Scorpius no le preguntó a Molly directamente por la prima, al verlas durmiendo juntas en la enfermería, había concluido acertadamente que eran muy unidas y que si él seguía investigando, la niña se lo diría a Rose, porque naturalmente además de primas, eran mujeres, y las chicas en general no eran capaces de guardar un secreto sobre todo si era de un chico preguntando. Sin embargo, si no averiguaba más por su cuenta, pues no tendría más remedio que recurrir a Molly.

Esa segunda noche, muy tarde por cierto, él estaba caminando distraído por el séptimo piso, cuando sintió que lo jalaban a un rincón. Nunca supo como, pero de pronto estaba sumergido en un mar de brazos, pelo y boca. Enseguida la reconoció, era Marina, quien lo besaba con pasión y además parecía un pulpo intentando acariciarlo por encima de la ropa. Quizás…esa era su forma de darle la bienvenida al colegio. La chica quería guerra y él estaba de ganas para dársela. Scorpius nunca se planteó hacer caso omiso de la invitación, después de todo necesitaba un poco de distracción, lo malo era que justamente cuando tenia las manos en el trasero de la chica y estaba en una sesión bastante intensa de besos y lamidas, los descubrieron…y lo peor no había sido eso…..fue Rose , quien estaba haciendo guardia ese día con los prefectos, quien los vio.

Scorpius seguía sin atender a la clase de encantamientos, observaba los labios del profesor Flicwick moverse, pero no entendía nada. Decir que lo hubiesen conseguido con las manos en la masa fue bochornoso, seria quedarse corto, realmente fue….patético. Marina tenia todas las intensiones de continuar besándolo, Rose estaba reclamándole que ese no era lugar ni horas para esos espectáculos y él estaba paralizado sin saber absolutamente que hacer ni donde poner las manos en algún lugar que no fuese el culo de Marina.

No era que antes no lo hubiesen encontrado en plena faena, de hecho, hasta lo habían pescado concretando el acto en si, unas cuantas veces, amigos, compañeros de clases, hasta su padre una vez en su casa….en fin, no era una situación a la cual no se hubiese enfrentado antes. Pero que la chica que digamos….te gustaba un poco …te encontraba con otra…uffff…..era patético. Al final, Scorpius soltó a Marina, la tomó de la mano y se fue con ella ignorando las amenazas de Rose de llevarlo a detención, no le respondió nada porque en medio de la llamada de atención, Rose se había referido a él como Malfoy y eso le había molestado muchísimo, puesto que ya se conocían, ella sabia perfectamente su nombre y lo había llamado como tal ya una vez, Scorpius. La incomodidad y el azoramiento se le esfumaron como por arte de magia. ¿Y entonces? ¿Qué era lo que le pasaba a ella? Después de saber quien era él y como se llamaba, Rose había interpuesto una pared de desconocimiento absoluto, ahora solamente era Malfoy…a secas. Scorpius se molestó, o sea él no andaría por ahí llamándola por su apellido, entre otras cosas porque habían cientos de Weasley en ese colegio y por otro, él le gustaba ese nombre…Rose. Estaba incomodo pero eso no evitó que se llevara a Marina a la torre de Astronomía para seguir metiéndole mano, después de todo…tenia que pasar el mal rato.

El día que siguió, fue peor, entonces fue él quien encontró a Rose….a la hora del almuerzo….hablando con un chico de séptimo de Gryffindor en medio de un pasillo, un joven llamado Ethan o algo así…iba a ignorarla de nuevo, pero entonces vio como el chico la jalaba por la cintura y le daba un beso en los labios. ¡Vaya! ¡Y de paso la señorita corrección y buenas costumbres tenía novio! ¡Y se estaba dando el bote con él públicamente sin importarle nada! Perfecto…otro obstáculo mas…genial….Obviamente, no le gustó para nada lo que vio, pero no era solo eso, tampoco era extraño que él intentase mangonearse a una chica que estuviese con otro cuando esta le hacia ojitos…pues no…allá quien no cuida lo que tiene..pero es que ahora….estaba furioso…verdaderamente furioso y se sentía un imbécil….No existía lógica…no era lógico…¿Que rayos le estaba sucediendo con esa chica?….Porque lo del gusto ya no era explicación suficiente.

Scorpius no lo pudo evitar, quizás ese beso inocentón, casto y ridículo no fuese nada comparado a lo que de él con Marina, pero no se contuvo al decir lo que dijo:

-"Deberías seguir tus propias reglas, Weasley"- si , con saña, si, llamándola por su apellido, si con veneno, no importaba que el otro chico estuviese presente y le gritase que no era su problema. La vio enrojecer, la vio incomoda, la vio desviándole la mirada y entonces él siguió caminando disfrutando del sabor de la revancha, pero a la vez incomodo. .

Y de alguna forma, eso puso sobre el tapete las reglas del juego en cuanto a Rose Weasley, le gustaba mucho pero lo desconcertaba. Scorpius no poda creerse como le podía gustar una hipócrita de marca mayor que le formaba un escándalo por estar besándose con una chica en medio de un pasillo cuando ella hacia lo mismo con el novio. El odiaba el doble discurso, Scorpius era un tipo claro, para todo, no le gustaban las niñitas que se hacían las santas y resultaban todo lo contrario. Por eso se liaba a veces con Marina, porque ella era ella, buscona, promiscua, venenosa y divertida, no se preocupaba en guardar las apariencias… y aunque a veces fuese un dolor de cabeza y se ponía intensa con eso de no entender que una noche era solo eso..una noche y ya…de resto, no trataba de embaucarlo. De todas formas, tenia que quitársela de encima como fuese, a él no le gustaba compartir nada con un sujeto como Nott, aunque fuese esporádicamente.

Le parecía que Rose carecía de personalidad, no le dirigía la palabra solo porque él era un Malfoy, eso era su teoría y lo que mas molestaba a Scorpius, que no fuese capaz de superar sus prejuicios, bueno también existía la posibilidad que le resultara antipático después de todo el bochornoso asunto de sus palabras dichas en el momento menos indicado…pero no…no ….no…él había lanzado bastantes miradas como para demostrar que estaba interesado y nada de nada. Aunque realmente Scorpius no entendía porque le daba tantas vueltas, si habían tantas chicas por ahí de las cuales ocuparse para perder el tiempo con una que ni lo registraba Por cierto, además de que guapa, ella también inteligente como había podido darse cuenta en la mayoría de las clases que compartían, ella siempre opinaba y sus ideas eran alabadas por los profesores. La había visto también con los niños de primero, al parecer ella daba tutorías y espiándola impunemente (Pues si, la espiaba a veces ¿Y que?), se dio cuenta de que Rose poseía un don para hacer que esos revoltosos niños se quedasen quietos y le prestasen atención, ella tenia un tono de voz bastante agradable y apacible (sobre todo cuando no le estaba gritando a él), en apariencia ella era dulce y comprensiva con esos mocosos, de nuevo se sorprendió. Porque la faceta que le mostraba a él siempre era un poco altanera, sarcástica y huidiza. Scorpius odiaba las dobles caras pero también se sentía intrigado ¿Cuál de todas esas era la verdadera Rose Weasley?

-Malfoy- Scorpius tenia la mirada perdida- Malfoy- esta vez reaccionó al codazo que le había dado Gregory Goyle.

-Diga profesor- contestó Scorpius, él observó como todos sus compañeros giraban el cuello y apuntaban sus ojos directamente hacia donde estaba.

-Tengo curiosidad ¿Los encantamientos protectores son materia de estudio en Dumstrang?- preguntó Flickwick secamente.

-No- contestó inmediatamente Scorpius.

-Entonces debería prestar mas atención en clase- respondió Flickwick. Se escucharon algunas risas y muchos susurros. Scorpius se sentó recto en su silla y miró hacia el frente con altanería. A él nadie lo dejaba en ridículo.

-No los aprendemos, porque le damos importancia mas al ataque que a la defensa….profesor- dijo Scorpius y añadió- ya sabe con una buena maldición protegiendo una casa ¿Para que es necesario un Fidelius?

Flickwick se sentó rígido en su silla, en todos sus años de profesor, pocas veces un alumno declaraba en voz alta que la magia negra era preferible que un inofensivo pero efectivo hechizo de protección.

-Estoy completamente de acuerdo- dijo inesperadamente Marcus Nott. Scorpius se maldijo internamente por su comentario, Marcus lo estaba apoyando y él no quería verse asociado con ese tipo de ninguna forma. De manera acertada, Scorpius suponía que sus demás compañeros inferirían que tenían algún tipo de acuerdo, que eran compinches o que pensaban de la misma manera, nada más lejos de la verdad.

-El asunto es…- Rose intervino lanzándole una mirad de reojo a Scorpius- que con el Fidelius no hieres a nadie a muerte, es seguro, es moralmente aceptable y además te sirve de igual manera.

-Espero que tengas buenos amigos Weasley- dijo Marcus Nott despectivamente sin mirar a la chica -puesto que para ese encantamiento se necesita un guardián secreto que sea confiable.

-Ese no es el punto- dijo ella- estamos hablando de la efectividad del encantamiento.

-Pues a mi me parece que si es el punto- dijo Nott- no me parece practico un encantamiento en donde dependas de los demás, a veces es mejor hacerlo todo por si mismo.

-Es decir- dijo Rose se sentó de medio lado y enfrentó a Marcus Nott que entonces la miró como si ella fuese tan insignificante como un insecto- según tu teoría, la mejor manera de proteger un lugar es lanzando una maldición asesina en todo el sitio.

-No se si será lo mejor- dijo Nott-. Pero si lo más practico. Además…..creo que deberías escarmentar Weasley, es decir, creo entender que tu tío, Harry Potter tuvo una experiencia fatídica con el encantamiento Fidelius, el guardián secreto de sus padres los traicionó y bueno…ya sabes lo que pasó, los asesinaron.

Scorpius había escuchado la conversación sin intervenir aunque él propuso el tema. Aunque lo último que dijo Nott no lo había entendido, pero vio que Rose se callaba por completo y que su primo Albus, al lado de ella, lucia incomodo.

-¿Que fue lo que sucedió?- preguntó Scorpius.

Marcus Nott estuvo tentado a responder y de ninguna forma iba a ser amable está vez, pero fue Flicwick quien lo hizo.

-Para nadie aquí es un secreto que los padres de Harry Potter murieron a manos de Quien -no-debe-ser-nombrado, porque su guardián secreto traiciono la ubicación de su casa. Una situación lamentable, por cierto.

-¿Entonces Weasley?- preguntó Nott con altanería a Rose. Scorpius no perdió detalle de la mirada de despereció, aun cuando el chico se mostrase medianamente educado con ella, sin embargo, ese era el estilo de Marcus Nott, fingía amabilidad pero en su mente de seguro la estaba insultando. Por alguna razón, no le gustó para nada la mirada que Marcus le dirigía a Rose- ¿aun te sigue pareciendo buena idea?

Rose levantó su cara y dijo:

-Quién no arriesga….no gana- dijo ella, Scorpius frunció el ceño, jamás se lo hubiese imaginado, esa frase proveniente de alguien que se veía tan convencional como ella, otra cosa mas en que pensar- Aun a pesar de todo, es preferible el Fidelius. Él hecho de que tú no confíes en nadie, no significa que no exista gente confiable. Peter Petegrew es una de las pocas excepciones en la historia sobre un guardián traidor.

-Bien- dijo Flickwick cortando la discusión- para mañana, una redacción de treinta centímetros sobre los Encantamientos protectores para lugares, haciendo énfasis en el Hexia Helix.

Todos los estudiantes recogieron sus cosas al término de la clase, Scorpius por supuesto fue el primero en salir y se quedó apoyado en un muro del pasillo. Marcus Nott pasó de su lado y se detuvo.

-Me gustó como enfrentaste a Flickwick- dijo Marcus afectadamente, sin embargo Scorpius observó que sus ojos azules parecían más fríos que nunca, de alguna forma se dio cuenta de que Marcus estaba molesto porque Rose Weasley le había ganado el duelo verbal- una idea genial. Lo malo fue que como siempre salió esa mestiza a hablarnos de amor y paz. Y obviamente no la contradijeron. En este colegio no son tolerantes con la magia oscura y son fanaticos de esos malditos Weasley´s ¿No te lo dije?

-Si- dijo Scorpius hoscamente. Ya se había dado cuenta del punto, Marcus Nott despreciaba a Rose porque era mestiza- ya me lo comentaste.

-Este viernes tendremos una reunión en mi habitación- dijo Marcus- me gustaría mucho que asistieses.

-Si no tengo nada más importante que hacer, iré- dijo Scorpius.

-Bien- dijo Marcus- estaré esperándote.

Rose se quedó un rato en el salón, ayudando a Flickwick a corregir algunos trabajos de los de segundo año. Cuando terminó, el profesor de despidió y ella se quedó pensando un rato.

Las cosas después de su humillación publica el día del Banquete de bienvenida, habían mejorado un poquito, aun cuando sus compañeros, cómplices en todo ese asunto, se hacían los desentendidos. Ella había recibido su lección, al parecer, no era tan popular entre los demás y mucha de la gente que ella consideraba sus amigos no lo eran. La cruel realidad era enterarse de que mucha gente la trataba por conveniencia y que no desaprovecharían ninguna oportunidad en desairarla, le envidiaban. Y ella no entendía porque, si ella no era ni la más bella, ni la más rica…ni la mas popular…solo era una chica que se esforzaba en sacar buenas notas y ayudar a los demás. Ser servicial y servir para algo le agradaba, no entendía porque e los demás veían algo malo en eso.

Lo bueno era que los niños de primero ese año eran bastantes monos, incluso los Slytherin, aunque ella tenia dos años en esas tutorías y se daba cuenta que al principio el primer año de slytherin eran similares a los otros chicos, pero luego se ponían mas difíciles con ella hasta dejar de asistir a las tutorías. Ella no se engañaba, cuando los alumnos de cursos superiores empezaban a presionarlos con algunas cosas y sobre todo le mencionaban sus orígenes, los chicos, algunos hijos de ex mortifagos se ponían a la defensiva. Ese año, su prima Molly estaba entre los chicos de primero.

Rose entonces suspiro, Molly, eso de verdad la tenia muy preocupada, incluso el problema Ethan había pasado a un segundo…tercer..cuarto…ultimo lugar en su prioridad.

Molly había quedado en Slytherin y eso no le había gustado a nadie de su familia. No solo era el hecho de que temía que el ambiente en Slytherin fuese hostil con la niña, sino también era la reacción de sus seres queridos. Molly estaba muy nerviosa ante la reacción de sus padres, tíos y abuelos, nadie le había mandado una felicitación. Rose ya había olvidado cuantas cartas por lechuza había enviado a todos para suplicarles que no agobiaran a la pobre niña, que no era su culpa y muchas otras cosas mas. Sorprendentemente su tío Harry había sido el mas comprensivo de todos, seguido de cerca por Bill, su madre Hermione y su abuelo Arthur. Su padre, George, su tía Ginny y su abuela Molly estaban dispuestos a colaborar, aunque fuese de mala gana. Percy, el padre de Molly , seguía en estado de absoluta negación pero Audrey, su madre, le había escrito que lo haría entender aunque fuese a fuerza de maldiciones imperdonables, era buena cosa que la tía Audrey no hubiese estudiado en Hogwarts, sino en el instituto de las brujas de Salem en America, reconocido mundialmente por ser la cuna de las tres maldiciones imperdonables (quizás de allí le venia la vena Sly a la hija, pero ni modo). En cuánto a los jóvenes, todos habían cedido a sus suplicas y se comportaban bastante bien con Molly, como si nada hubieses sucedido, eso tampoco le gustaba a Rose, porque nada ganaban ocultando el sol con un dedo.

A ella tampoco le animaba que su pequeña Molly fuese una slytherin, pero en esos siete años de Hogwarts había aprendido que no había que catalogar a la gente, ella había conocido bastante gente simpática de Slytherin, aunque los de su curso fuesen de lo peor. Y eso la llevaba directamente al otro punto que la incomodaba: ¿Por qué demonios Scorpius Malfoy la miraba tanto? Es decir, no eran ideas suyas….la miraba todo el tiempo, en clase, en el comedor, en los pasillos, era como si tratase de decirle algo con esa mirada ( y que miradas) ..que ella no podía descifrar, estaba tentada a preguntar ¿Qué rayos te traes conmigo?, pero no lo había dicho, primero porque era una completa insensatez y segundo porque no le provocaba que el chico se burlase impunemente de ella, es decir, era un Malfoy, estaba escrito en sus genes que se burlaría de ella como su padre lo hizo con el suyo en seis años de colegio. Además, se lo encontraba todo el tiempo en cualquier lugar de ese colegio…era como si la estuviese persiguiendo.

Rose se pusó una mano en la cabeza. Si, se lo encontraba en los sitios mas insólitos y en las situaciones mas inesperadas. Oh , como olvidarlo…claro que se lo había encontrado, comiéndose literalmente a besos con Marina Merrey, fue bastante bizarra la situación y ella actúo como debía hacerlo, regañándolo, y él simplemente ni le prestó atención, se fue con la chica en cuestión quien sabe a donde a seguir haciendo lo suyo.

Definitivamente ese chico no tenía ni ida del significado de la palabra vergüenza. Además de deslenguado, arrogante, creído, Scorpius tenia una actitud " Chupate esa", que no le agradaba para nada, Aunque por otro lado, eso de andar por la vida sin importar lo que la gente piense de ti, era algo que ella secretamente deseaba para si misma.

Pero lo peor no fue eso, independientemente de que no considerase adecuado estar metiéndose mano en medio de un pasillo a altas horas de la noche, realmente verlo con otra chica…le había provocado un montón de sensaciones extrañas e indefinibles. Y de pasó, él estaba liándose con Marina Merrey, quien era la niña mas insufrible y coqueta de todo el colegio, la que siempre tenia un comentario mordaz contra ella "Weasley, que rayos estas usando en la cabeza, ¿un estropajo?, ah disculpa , es tu pelo" "Weasley deberías ir a Madam Malkin para que te de consejos de moda, eso que usas se llevó en el siglo pasado, pasa por allí y dile que vas de mi parte, te aseguro que te da descuento" "Weasley, esto, Weasley aquello", todo apuntando a su ropa, cabello, maquillaje o falta de este, en fin, todo dicho con una sonrisita condescendiente malévola. Rose no odiaba a nadie, pero esa chica sin duda no era su amiga ni nada por el estilo, porque ella tenia el don de enfrascarse con aquellos aspecto de si misma que le provocaban inseguridad. Rose se sentía intimidada porque Marina era todo lo que ella no era, espectacularmente guapa, inmensamente rica y sobre todo lanzada, muy lanzada. Y no era que comportarse como una puta era lo que deseaba en la vida, pero si dejar de ser tan tímida.

Para colmo de males, el día que estaba tratando de terminar con Ethan, lo vio aparecerse de la nada y obvio, se cohibió, por lo cual Ethan se aprovechó y le clavó un beso. Rose se estaba muriendo de la vergüenza y en realidad no sabia porque, pero Scorpius fue bastante incisivo al decirle lo que le dijo y propinarle una cucharada de su propia medicina y como no….ella todavía estaba furiosa, con si misma por ser tan boba, con Ethan por ser un aprovechado y con Scorpius…..bueno…en realidad no sabia porque estaba molesta con él….ni tampoco porque la azoraba y rayos…tampoco entendía porque no podía sacárselo de la cabeza….No comprendía absolutamente nada.

Iba saliendo del salón cuando el chico en cuestión la interceptó. Ella lo miró a la cara y decidió dar un rodeo, él la volvió a interceptar cortándole el camino, Rose giró los ojos y bufó disgustada.

-Voy a llegar tarde a Defensa….- dijo ella colocándose el montón de libros que tenia en los brazos sobre el pecho como escudo.

-Eso es muy mala excusa- dijo Scorpius- puesto que todavía no tenemos profesor de Defensa.

-Podría empezar hoy- dijo ella- dame paso.

-Pues no empezará- dijo Scorpius secamente- tú sabes tan bien como yo que tenemos la hora libre. Dime Weasley ¿Hasta cuando vas a fingir que no me conoces?

-¿De que hablas?- ella frunció el ceño.

-De que nos vemos todos los días durante dos semanas y ni siquiera te has dignado en saludarme- dijo él.

-Tú tampoco- contestó ella.

-Arreglaré eso de inmediato, Hola Weasley ¿Cómo estás? ¿Cómo te ha ido últimamente?, es suficiente para ti o tengo que hacer algo mas- dijo Scorpius molesto. Estaba hablando con ella porque la vio pasar y no pudo contener el impulso de abordarla, su intensión inicial había sido, en fin, iniciar una charla tonta amistosa, pero de alguna manera, ella alteraba sus nervios y bueno allí estaba, molesto, incomodo y hablando hasta por los codos.

-Explícame una cosa- dijo Rose, quién captó enseguida el tono sarcástico del chico- ¿Por qué rayos estas molesto conmigo?

-Yo no estoy molesto- dijo Scorpius gruñendo.

-Pues no lo parece ¿Te he hecho algo acaso?- dijo ella, ahora era Rose la que estaba perdiendo los nervios. Es decir, porque rayos sentía que ese chico le estaba reclamando algo que ella no tenía ni idea de lo que era. De pronto obtuvo su respuesta- Okey, ya entiendo a que viene todo esto, mira solo traté de recordarte las reglas del colegio esa noche que te encontré con tu "novia".

-No es mi novia- aclaró Scorpius inmediatamente- es una conocida.

-Bueno, con tu "conocida". - dijo Rose, ¿Y de paso el chico tenia el tupé de declarar que se besaba con gente por ahí solo por besarse? Hombre tenia que ser…- Obviamente estaban infringiendo en una norma y yo tenia que cumplir con mi ronda y no iba a permitir algo así. No fue nada personal.

-Pero tú si puedes besarte con quien sea cuando quieras- dijo Scorpius casi escupiendo las palabras- que conveniente.

Rose no dijo nada al respecto y trató de seguir su camino, pero el chico se volvió a poner delante de ella.

-¿Y ahora que?- preguntó ella con hastío de pronto bastante interesada en los arcos de piedra de la pared. Evitaba mirarlo porque realmente ese chico era el hombre más apuesto que ella había conocido en si vida, y temía quedarse viéndole los ojos como una imbécil.

-¿Porque me llamas Malfoy?- preguntó inesperadamente él.

-¿Porque? Hum déjame ver, tu apellido es Malfoy- dijo ella- ¿de que otra forma quieres que te llame?

-Cuando nos conocimos me llamaste Scorpius- dijo Scorpius- y luego, cuando te enteraste que yo era el hijo de Draco Malfoy , no lo hiciste mas, de hecho me ignoras y se que es intencional ¿Por qué?

Esa era una pregunta, para lo cual ella tenia una respuesta incomoda, que no le diría ni bajo tortura.

-¿Cómo quieres que te llame? –preguntó Rose, intentando terminar de una buena vez por todas esa discusión que no tenia ni pies ni cabeza.

-Scorpius…a secas- dijo él- ¿Tú quieres que te llame Rose o Weasley?

-En realidad no me importa- contestó ella.

-Entonces seremos Rose y Scorpius- afirmó Scorpius.

-Perfecto- dijo ella dándose la vuelta y dirigiéndose a la dirección contraria.

-¿Porque te caigo mal?- preguntó él caminando a su lado.

-No me caes de ninguna forma- dijo ella.- ni te conozco.

-Exacto- dijo él- no me conoces, pero al parecer tienes toda una idea de mí en tu mente.

-¿Y eso seria como cual?- dijo ella parándose de insofacto para enfrentarlo. Esta vez si le clavó la mirada. Es decir, él se atrevía a sugerir que ella….que ella había pensado en él……¿Era que se le notaba tanto?

-Tienes prejuicios de mi por ser Slytherin y además por ser ….un Malfoy- afirmó Scorpius convencido del hecho.

-Oh dios…..- dijo ella ofendida. En realidad, eso era media verdad. Pero en todo caso…no tenia que restregárselo en la cara- eso es una tontería. Yo puedo decir lo mismo contigo. Soy una Weasley y una Gryffindor.

-A mi no me importa ni lo uno ni lo otro….es decir, ciertamente nuestras familias no tienen una buena historia en común, pero eso es pasado, no habíamos ni nacido por lo cual…ni me importa. En cuanto a ser Slytherin, en realidad no se que significa eso puesto que estoy aterrizando en este colegio, se que es la casa mas odiada, temida y todo lo demás, pero aun no le encuentro el sentido, son chicos normales igual que los de las otras casas, en todo caso, la mayoría de ellos- dijo Scorpius. Rose lo miró desconcertada y sorprendida, era mentirse a si misma no declarar que le había gustado esa afirmación- el punto es que yo jamás tendría una idea pre-concebida de alguien solo por como se llame o a que casa vaya.

-¿Qué es lo que quieres? Aun no le entiendo el sentido a esta conversación- dijo ella.

-Quiero conocerte- dijo él de nuevo sorprendiéndola. Rose entornó los ojos.

-¿Porque? – pregunto Rose.

-Me intrigas-contestó Scorpius agitándose el cabello con una mano por puro nerviosismo. Que tenia esa chica…que lo obligaba a comportarse de una forma quel no era habitual en él con una chica.

-Vaya- dijo Rose impresionada por la sinceridad- Y esto no es ningún intento tuyo por hacerme la corte.

-¿Quien dijo que quería hacerte la corte?- dijo Scorpius a la defensiva- Yo solo quiero conocerte, tu prima dice cosas excelentes de ti y yo solo he podido ver una faceta tuya un poco irritante.

-¿Cómo cuando soy irritante?- preguntó ella.

-Como justo ahora- contesto Scorpius- Además ¿Si estuviese intentado hacerte la corte como tú dices? ¿Cuál es el problema?

-¿Que cual es el problema?- dijo Rose chillando. Ese había sido la indirecta mas directa que algún joven le había lanzado en la cara. Entonces ¿Cuál era el problema? bueno apartando el hecho de que sus familias se detestaban mutuamente, que su padre odiaba al suyo, que estaba de amiguito con el detestable de Marcus Nott, que cada vez que se veían terminaban tropezándose, discutiendo e insultándose veladamente y que de paso él producía reacciones extrañas en ella que iban desde el encandilamiento hasta el azoramiento, pues de verdad no había ningún problema. Por supuesto Rose al contestar se fue por la razón mas obvia- No te conozco de nada, ese es el problema.

-Ese tipo con el que te besabas- dijo Scorpius- ¿Es tu novio?

-Si- dijo ella.

-¿Te gusta?- preguntó Scorpius.

-Obviamente no voy a contestar a eso- contestó ella airadamente, sus mejillas se encendieron automáticamente, pero no era porque le gustase todavía Ethan, para nada, lo que sucedía era que ella se avergonzaba de hablar en publico de su vida personal y menos cuando la otra persona lucia tan interesada- saca tú mismo tus conclusiones, la gente normal no anda besándose por ahí con todo el mundo como si nada, es asqueroso.

-Pues si lo hacen criatura, todo el tiempo- respondió Scorpius- eso se llama: liarse, enrollarse, emparejarse. Y es divertido. Sabes no hay que ser novio de nadie para llegar a eso..

-Si tú lo dices- contestó ella- debe ser que tienes mucha experiencia.

-De hecho es así- dijo Scorpius- se de lo que te estoy hablando. ¿Entonces te gusta besar a tu novio?

-No insistas- contestó ella.

-Pues no parecías muy a gusto mientras él te estaba besando- afirmó Scorpius- dime Rose ¿Tan mal besa? Porque yo puedo hacerlo mucho mejor…si quieres lo intento y te lo pruebo.

Y de nuevo la lengua de Scorpus se desconectó de su cerebro. Él solo sintió el bofetón en su cara, el ardor en su mejilla y el sonido de unas pisadas alejándose rápidamente de él. Se acarició la mejilla y sonrió como un tonto, ese golpe, por supuesto que se lo había buscado, ella lo había puesto en su sitio, a él le gustaban las mujeres que no se dejaban apabullar y Rose...ella había demostrado tener algo de carácter. Ese carácter que él había pensado que la chica carecía por completo. Paró la sonrisa a medio camino al darse cuenta de algo…había vuelto a meter la pata.

0o0

Cuando Scorpius entró a su sala común esa noche, horas después del bofetón, se encontró a Molly en el sofá, estaba haciendo su tarea.

-Hola mocosa ¿Por qué no estás en tu habitación?- preguntó Scorpius.

-Las chicas de mi curso…no les caigo bien- dijo Molly , luego fijó su atención en la mejilla de Scorpius, que estaba todavía enrojecida, ella era pequeña pero no se le escapó la forma de los dedos en la cara de Scorpius- ¿Quién te abofeteo?

-Tú prima, Rose- contestó Scorpius. El rojo no se había ido de su cara, debido a su tez pálida, obviamente todo el mundo se dio cuenta del hecho, Augustus lo atosigó a preguntas porque quería saber quien era la chica pero él no soltó prenda. En las clases que siguieron, Rose ni siquiera lo miró.

-¡Rose te abofeteo!- exclamó sorprendida Molly-Vaya ¿Qué le hiciste?

-Estábamos conversando y me puse idiota- contestó él.

-Tuviste que decirle algo bien impertinente- dijo Molly- Rose es muy controlada.

-Y tiene un buen gancho de izquierda también- dijo Scorpius y ambos entonces rieron a carcajadas. De alguna manera loca, él se había dado cuenta casi de inmediato que Rose era zurda.

-¿Qué te sucede con las chicas de tu curso?- preguntó Scorpius.

-Ellas dicen que yo …no debería estar en Slytherin- dijo Molly encogiéndose de hombros- ya sabes el cuento que mis tíos, mis primos…Gryffindor. Esas cosas.

-Ya se les pasará- dijo Scorpius- solo recuerda que si se ponen malas contigo, devuélveles la moneda con creces.

-Oh claro que si- dijo Molly- Theo me enseñó a hacer un encantamiento a las cortinas de las camas, en la mañana ninguna podrá salir de su cama y llegaran tarde a clases.

-Vas aprendiendo- dijo Scorpius asintiendo, la pequeña Molly al parecer sabía bien como defenderse. No intervendría en ese asunto aunque lo molestase, la niña tenia que ver como resolvía su situación de marginada en su casa, era cuestión de supervivencia, él no le haría ningún favor mostrándose abiertamente protector. Claro mientras la situación no se desmadrase. Molly le caía bien, era como la hermanita menor que nunca tuvo- eso es bueno. No te preocupes, te terminaran aceptando, todo es cuestión de tiempo.

-Esperemos- dijo Molly.

-Mocosa- dijo Scorpius- ¿Cómo es tu prima Rose contigo? Digo, ¿Cómo es ella?

-Rose- Molly dejó su pergamino en el sofá y asumió una actitud pensativa- es mi prima favorita.

-¿Por qué?- preguntó Scorpius.

-Porque ella es dulce- dijo Molly sinceramente- yo se que a veces a veces es empalagosa o al contrario se pone regañona, o se preocupa de mas, pero ella es una excelente persona, es caritativa, amable, comprensiva, es como tener una prima- mamá. Es una excelente persona, también es reservada…muy tímida, ella escucha a todo el mundo con paciencia pero no habla nada de su vida personal.

Tímida….¿ella es tímida? Scorpius estuvo tentando a reírse ¿Cómo tímida si lo abofeteaba de buenas a primeras por una tontería? O lo regañaba cada vez que lo veía, pensó Scorpius. Bueno la verdad era que a veces la gente tímida se comportaban con los extraños como ella, como un erizo de mar, puntillosa, huraña y esquiva. Además tenía propensión a ruborizarse ante algunos comentarios, que para él eran inocentones. Ella se azoraba y él por alguna razón inexplicable se ensañaba con ella cuando eso sucedía. Todo un círculo vicioso. ¿Le gustaban a él las chicas tímidas? De verdad, al parecer, si le gustaban.

-¿Por qué te interesa tanto Rose? –preguntó Molly.

-Me golpeo, eso es todo- dijo Scorpius, respondiendo lo primero que se le vino a la cabeza sin delatarse.

-Y porque tienes esa sonrisa extraña impresa en tu cara- dijo la niña frunciendo el ceño- ¿Te gusta Rose?

Scorpius se revolvió incomodo y azorado en el sofá.

-No …no…para nada…ni la conozco- dijo el chico apresuradamente.

-Ella es bonita- dijo Molly- muy bonita ¿Te parece bonita Scorpius?

-Es bonita- respondió secamente Scorpius- más o menos.

-¿Más o menos?- exclamó Molly- eso no es una respuesta.

-¿No tenias tarea que hacer infante?- preguntó Scorpius levantando una ceja. Por su cuenta, la charla estaba terminada.

-Acompáñame a la Torre de los premios anuales- dijo Molly- hoy me provoca dormir con Rose.

-Si nos encuentran caminando a deshoras por los pasillos, nos harán cumplir detención- dijo Scorpius.

-Y de cuando acá Sr. Malfoy a usted le preocupa eso- dijo Molly- sales todas las noches desde que estas aquí- Molly ya sabia que él era un Malfoy y no le importó para nada, pero tuvo cuidado de no decirle a sus primos que lo conocía y era su cuasi amigo, por temor de que se lo echaran en cara. Ya no quería más problemas con su familia, suficiente tenia con estar en Slytherin.

-Bien- dijo Scorpius- ¿Sabes la contraseña?

-Por supuesto- dijo Molly recogiendo sus pergaminos, plumas y tinteros, colocándolos en su mochila- ella me la dio, ya te he dicho, me tiene consentida.

-Hay que hablar con tu prima Rose sobre esto- dijo Scorpius- Se supone que no puedes andar durmiendo en otro sitio que no sea las mazmorras. Lo bueno es que tienes once años y vas a dormir con tu prima, no me quiero imaginar cuando tengas quince y quieras irte a dormir con….- Scorpius se calló intempestivamente, demasiada información para una cría de once años. Molly lo miraba desconcertada.

-¿Me llevas?- dijo ella levantándose del sofá.

-Claro- dijo él. Por supuesto, él no perdería oportunidad para verla otra vez.

0o0

Rose llegó a la torre de los premios anuales que compartía con Emily Spencer, el sitio estaba decorado con azul, plata, rojo y dorado y ninguno de los colores combinaba para nada. A veces le parecía estar metida dentro de la carpa de un circo. Subió las escaleras de caracol que llevaban a su habitación, justo enfrente de su puerta estaba la de Emily, ella debía estar durmiendo a esas horas, generalmente se acostaba temprano.

Era una suerte que le tocase compartir torre con Emily, ella era muy tranquila, hablaba poco, era reservada. Rose era un poco mas locuaz pero igual de reservada, así que hacían muy buena compañía, ninguna se metía en la vida de la otra, conversaban lo estrictamente necesario y se ayudaban con los deberes.

Rose empezó a desvestirse y se colocó una pijama de franela rosada que le llegaba un poco mas debajo de su ropa interior, con unas tiras finas, algo cómodo y ligero para dormir arropada con su mullida colcha, mientras se ponía la prenda, se quitó el sostén para estar mas cómoda, enseguida fue hasta su cama y se sentó.

No había podido todavía olvidarse del bofetón que le había propinado a Scorpius Malfoy, por dios si todavía le dolía la mano. Que idiota…que imbécil…como se atrevía…en ese momento Rose gruñó y se tomó la cabeza con las manos con impotencia, en realidad tenia ganas de gritar…ese hombre era insufrible. Que creído..que prepotente, le había ofrecido un beso….un beso….como si ella fuese una desesperada. Idiota…idiota..idiota.

Rose apoyó su cabeza sobre la cama, definitivamente ese año era toda una locura. Ya se estaba arrepintiendo de declarar que quería emoción en su vida, al parecer era cierto lo del dicho.."Ten cuidado con lo que deseas". En realidad no era que lo que le había sucedido en esas dos semanas fuese tan emocionante, era que se sentía incomoda con todas las cosas que le estaban pasando, primero que todo, la actitud de sus compañeros de colegio, era decepcionante.

Además, Ethan se hacia el desentendido cada vez que ella quería terminar con él, después de buscarlo por días, ahora era ella quien le huía, no veía la forma de terminar esa relación y seguir siendo amigos, porque es que a ella ya no le gustaba de ninguna manera Ethan, por otro lado, tenia a su madre encima de ella tratando de decidir que carrera universitaria estudiar, presionándola para que escogiese leyes. Años atrás ella si le preguntaban hubiese afirmado sin dudarlo que estudiaría derecho mágico, pero ahora no estaba tan segura. Le atraían las artes, sobre todo la literatura, pero temía que al confesárselo a su madre, entrará en histeria, diciéndole que no podía desperdiciar su vida y su inteligencia siendo una escritora muerta de hambre, lo cual resultaba irónico, porque ella había heredado su amor por los libros de su madre. Pero al parecer, Hermione era mas practica que ella. Tenía un montón de cosas escritas, poesía, algo de prosa, un cuento corto para niños. No se los había enseñado a nadie por vergüenza, quizás pudiera adornarle el asunto un poco a sus padres, explicándoles que estudiaría letras, pero no se había decidido aun.

Esa incapacidad de afrontar los problemas, era lo que la sacaba de quicio de su personalidad, es decir, ella era Gryffindor, tenia que tener coraje, su vida era lo que estaba en juego, con todo, con Ethan, con la actitud pasiva que tenia ante los desaires de todos sus compañeros en el colegio, con su madre. Al único que se había atrevido a poner en su sitio era a …Scorpius Malfoy, Rose se sintió satisfecha cuando lo abofeteó, liberada de alguna forma, había demostrado que con ella no se andaban con chistes malos, porque eso había sido una burla…es decir ¿Por qué tendría él que besarla a ella? ¿O por lo menos proponérselo? Tenia que ser una broma, porque ¿quien es su sano juicio que estuviese enredado con Marina Merrey, casi una modelo de pasarela, querría besarla a ella? Solo los ciegos. A menos que fuese un buscón que besaba a cualquiera, entonces eso seria peor.

Lo indicado en ese momento era leerse un libro antes de dormir para despejarse la mente. Quizás Orgullo y Prejuicio. Rose se golpeó la nuca con la cama. ¡Orgullo y Prejuicio! Definitivamente su subsconciente la estaba traicionando.

Escuchó pasos en la sala común de la torre y se levantó. De seguro era Molly, ya varios días la niña había venido a dormir con ella. Rose la dejó porque le daba lastima con su prima, sola e indefensa en medio de un nido de serpientes, pero sabia que no podían seguir así el resto del año, ya Emily se lo había dicho, la niña tenia que dormir en su casa, le gustase o no. Era cuestión de acostumbrarse. Rose bajó por las escaleras, descalza y en pijamas.

-Rose- saludó Molly

-Molly- dijo Rose mientras caminaba a la sala a su encuentro, Molly pasó por su lado como un bolido y subió las escaleras rápidamente para llegar a la habitación y tirarse a la cama a dormir, estaba agotada- hoy llegaste tarde- le gritó Rose mientras la veía subir a saltos los escalones- Ten cuidado, puedes caerte.

-No voy a caerme- dijo Molly.

-Mocosa, no corras- dijo una voz masculina de manera autoritaria.

Entonces Rose giró su cabeza hasta la sala buscando el dueño de la voz y vio la identidad de quien acompañaba a Molly.

-¿Tú?- dijo ella poniéndose las manos sobre las caderas- ¿Qué haces aquí?- ahora de verdad estaba furiosa, que rayos hacia él invadiendo la intimidad de su sala común, entrando, enterándose de su contraseña. Iba a matar a Molly ….¿Como rayos era que su prima llevaba a Scorpius Malfoy hasta su torre? ¿Seria que él como buena serpiente la había chantajeando con algo? Peor ¿Seria que eran …amigos?

Scorpius cuando la vio, abrió la boca hasta que casi le llegó al piso. Es decir, él sabía que se la iba a encontrar allí, de hecho había ido hasta allí con la firme intensión de verla, pero es que honestamente estaba viendo mas cosas de ella de lo que alguna vez se hubiese imaginado.

Rose llevaba….es que ni siquiera sabia que nombre ponerle a eso……era una especie de …camiseta de tiros larga…si eso…porque escasamente le tapaba el trasero y porque era tan ….pero tan….pero tan….transparente, que justamente le estaba viendo el contorno de los pechos y los pezones…..como si no llevase nada encima. Y lo mejor del caso, era que ella al parecer no se había dado cuenta. Scorpius no dijo nada, tenia los ojos directamente enfocados sin ningún tipo de disimulo a su pecho.

-Es que te comieron la lengua los ratones- dijo Rose impaciente- háblame.

-¿Tienes frío?- preguntó Scorpius intentando controlar la risa del azoramiento que tenia. Le daba demasiada gracia el asunto, había visto chicas desnudas pero en general, esas chicas no estaban en esa situación discutiendo con él. Tampoco Rose estaba desnuda, mas bien, algo ligera de ropas, lo cual lo hacia peor, porque observarla con algo tan sugerente, ponía a mil su cerebro masculino.

-¿Qué?- preguntó Rose.

-Digo, que me parece que tienes frío- dijo Scorpius señalando su cuerpo con una mano.

Entonces Rose cayó completamente en el hecho y se miró el pecho. Sus pezones estaba completamente erizados y visibles debajo de su ropa, efectivamente era debido al frío, una vergonzosa y comprometedora reacción fisiológica. Y él…él no le quitaba la mirada de encima, sus ojos estaban viendo directamente, descaradamente y sin reparo sus senos. Enseguida se cubrió los pechos con sus manos y enrojeció hasta la medula. Vergüenza, oprobio, pero es que no sabia ni como explicarlo, estaba absolutamente abochornada. Era el colmo de lo ridículo, ella había bajado sin colocarse bata, porque suponía que Molly estaba sola, de hecho ni había pensado en que tenia puesto cuando bajó. ¿Qué diablos hacia él allí?

-No me mires- pidió ella apurada.

-De acuerdo- dijo él apartando la mirada con dificultad, para no ofender a la chica observándola fijamente, hasta él sabia hasta donde llegar en situaciones tan embarazosas como esa, Scorpius caminó hacia la salida, dispuesto a abandonar el sitio.

-No debes estar en esta torre, vas a ganarte una detención- dijo ella con sequedad-vete de aquí inmediatamente.

-Lo estoy haciendo, tranquila, no te apures- dijo él, luego antes de salir por la puerta, se detuvo y no pudo contenerse haciéndole un cumplido, muy a su estilo Scorpius Malfoy- Sabes Rose…..tienes el mejor par de tetas que he visto en mucho…mucho tiempo..

Ella dio un grito de indignación, tomó un florero de una mesa y se lo lanzó, Scorpius lo esquivó con agilidad y salio por la puerta de la sala común rápidamente. Echó a correr algunos pasillos hasta que estuvo seguro que Rose no iría tras de él para lanzarle una maldición asesina. Así que tímida, ¡JA! No dudaba que ella era tímida, pero la ropa que escogía para irse a dormir sin duda no lo demostraba. Si….ella tenía unos pechos muy bonitos…. Scorpius caminó hasta las mazmorras con una sonrisa de oreja a oreja.

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