Disclamer: personajes de JK Rowling.

Aquí de nuevo con otro capitulo, espero que les guste. Me estoy leyendo Cancion de Hielo y Fuego, estoy enviciada. Deberian leerselo, es lo maximo. Mucho mejor que Harry Potter, casi tan bueno como el Señor de los Anillos.

Banda Sonora de Rise Against "Savior".

Capitulo 5 Luna

Tonto el que no entienda.
cuenta una leyenda
que una hembra gitana
conjuró a la luna
hasta el amanecer.

MECANO

Rose se miraba desnuda en el espejo de su habitación, en realidad no estaba desnuda, tenia puestas unas panties color rosa, daba vueltas y se miraba de un lado a otro, prestándole especial atención a sus pechos. Ya habían pasado dos días del bochornoso incidente que habían protagonizado ella y Scorpius Malfoy, cuando él la había encontrado en la Torre de los Premios anuales, algo mas que "escasa de ropas", dos días en donde ella había acentuado su particular guerra del hielo con él. De vez en cuando, esos días posteriores, Rose sentía como los vellos de su nuca se erizaban y al girarse, se percataba de como Scorpius la miraba fijamente desde cualquier punto del castillo, un pasillo, una ventana, en el extremo del salón de clases, clavándole esos ojos grises rodeados de amarillo, una mirada intensa y decidida. Cuando ella lo atrapaba, él le sostenía la mirada por un instante, para luego dedicarse a hacer otra cosa. No se le había acercado, Rose tenia la sensación de que él estaba esperando que ella diese el primer paso. Lo cierto es que ella se encontraba en una situación muy extraña a su manera de ver las cosas, de alguna manera, existía complicidad entre ellos, la sensación de que compartían algo…un secreto…la pregunta era ¿Qué secreto?

La verdad es que ese momento incomodo de esa noche, la había hecho golpearse de frente con una de sus principales inseguridades, su aspecto físico.

Frente al espejo, Rose empezó su inspección por su cara, esta era ovalada, poseía unos ojos azules grandes, nariz aguileña, labios regulares y rosados, cabello ondulado castaño, del castaño mas común que pudiese haber, no pelirrojo como su padre y la mayoría de su familia, sino castaño claro aburrido. Era alta, eso no era ningún punto a discutir, media 1, 75 mts y eso era bastante para una chica, entre las cosas que Hugo y ella habían heredado de su padre era la estatura, a Hugo todos le decían "enano" por costumbre, pero a sus catorce años ya hacia tiempo que había dejado de ser un enano, mas o menos era del tamaño de Rose y sin duda crecería mucho mas, el verdadero corto de estatura en la familia era Albus, pero lo que no tenia de tamaño lo tenia de ingenio, sobre todo en cuanto a chicas.

Rose siguió observándose, sus piernas eran largas y flacas, su trasero pequeño, tenia unas caderas redondas con caída suave, en fin, nada fuera de su lugar hasta que llegó a sus pechos…Aun recordaba el soez cumplido que le había ofrecido Scorpius Malfoy y al principio no supo como tomárselo, le habían elogiado desde la inteligencia hasta la forma de sus pies, pero ningún chico, jamás…ni siquiera Ethan, se habían atrevido a mencionar esa parte de su anatomía, por lo menos no frente a ella. Así que en ese momento, Rose con actitud critica, estaba tratando de definir si sus pechos eran bonitos o no.

Ella se dio la vuelta de un lado mirándose al espejo y después al otro, de perfil, sus senos se veían altos, firmes, se colocó de frente y los abarcó con sus manos, apenas le cabían lo justo, un poco mas de la mitad, entonces Rose se dio cuenta de un detalle, el año anterior por esas fechas, sus manos lograban cubrirlos por completo y ahora no, de hecho antes de irse a Hogwarts había ido a abastecerse de ropa interior y según lo que recordaba había comprado una talla de brassiere un poco mas grande de lo que acostumbraba, no prestó atención, porque eran de otra marca. Pero no, o si, si estaban mas grandes….mucho mas grandes. Y se veían bonitos, lucían armónicos con su cuerpo, no desentonaban para nada. Ella odiaba mirarse al espejo desde chica, porque siempre le parecía que estaba flaca y desgarbada, sin formas, sin curvas, "cuerpo de chico" le decía Hugo para burlarse de ella cuando la pescaba desprevenida en el baño, era inevitable, eran hermanos, esas cosas sucedían. Pero alguna gracia del destino, ahora, a sus casi diecisiete años finalmente ella tenia formas de mujer y no de niña. Y sin duda, por las miradas que le lanzaba y el comentario que le había dicho, Scorpius Malfoy al parecer pensaba lo mismo. Y no era que a Rose le importase mucho lo que pasase por la cabeza de un grosero como él, pero en el fondo, no dejaba de sentirse totalmente halagada.

Rose entró al baño para ducharse, ya tenia varios minutos de retraso por su ataque de vanidad y tendría que saltarse el desayuno para llegar a clases. Bueno aun le quedaría el almuerzo.

0o0

-¿Qué haces enano?-Fred Weasley llegó a la mesa de Gryffindor y le dio una palmada a la espalda de Hugo que hizo que el chico se atragantase con la comida.

-Hola Fred- dijo Hugo tomándose con apuro un vaso de agua- ¿No tienes a mas nadie a quien molestar?

-La familia siempre va primero- dijo Fred de pronto miró alrededor y en su cara se vislumbró una expresión de desilusión al no encontrar lo que buscaba. En un instante volvió a sonreír, con esa sonrisa suya tan candida y arrebatadora. Fred era guapo, mucho mas que el tío del que había heredado el nombre, se parecía a Arthur Weasley de adolescente, alto, flaco, ágil, alegres ojos azules, rostro varonil y una agradable sonrisa para todos - ¿Cuándo empezamos las prácticas de Quidditch?

-Hay que preguntarle Albus- dijo Hugo- sin duda será pronto. Adiós sábados en la mañana sin hacer absolutamente mas nada que dormir. La tiranía Potter empieza de nuevo.

Albus Potter, buscador y capitán del equipo, parecía ser la reencarnación de Oliver Wood. Él y Lily, al parecer no tenían otra razón para vivir que no fuese el Quidditch.

-Este año ganaremos…todos los años ganamos- dijo Fred animado. En ese momento Scorpius Malfoy iba entrando al gran comedor acompañado de Molly y de Theo Nott jr. Los dos niños corrieron al otro extremo de la mesa y él se sentó al lado de Augustus. Molly dejó a Theo Nott conversando con otro niño y corrió hacia la mesa de los Gryffindor´s para saludar a sus primos.

-Hola loquilla- dijo Fred tirandole de las coleta cariñosamente - o debería decir mejor, pequeña viborita.

-No me molestes Fred- dijo Molly apartando su cabello de las manos de Fred.

-Molly, Molly- dijo Hugo- si eres una Slytherin en medio de una familia de Gryffindor´s es obvio que te vamos a molestar.

-Ustedes y sus tonterías- dijo Molly poniéndose las manos a las caderas. Igual que su abuela Molly , idéntico a Rose. Algunos gestos se transmitían de generación en generación- Ya Rose me dijo que no les prestase atención.

-¿Sigues durmiendo con Rose?- preguntó Hugo.

-Si- dijo Molly – pero ya me dijo que desde la próxima semana tendría que hacerlo en las mazmorras. Me echó muy diplomáticamente. La otra noche le pedí a Scorpius Malfoy que me acompañara a la Torre de los Premios anuales y ella se lo tomó muy mal.

-¿Qué tan mal?- preguntó Fred.

-Le lanzó un florero- dijo Molly.

-¿Qué le hizo Malfoy?- preguntó Hugo bastante interesado en los detalles. Conocía a su hermana y Rose, jamás perdía el control de esa manera, puede ser que reclamase, que chillase un poco, pero violencia física…nunca.

-Nada importante- dijo Molly- solo le preguntó a ella sobre el clima, que si tenia frío o algo así llegué a escuchar.

-Vaya- dijo Fred- de todos nosotros jamás pensé que Rose era la que se iba a tomar en serio eso del odio entre Malfoy´s y Weasley´s.

-Sabes que cada vez que lo pienso se me hace mas tonto ese asunto- dijo Hugo- es decir, ni lo conocemos.

-Yo opino idéntico- dijo Fred- pero aun así, sigue siendo un Slytherin- Hugo gruñó.

-Chicos, hay una despreciable Sly aquí presente- dijo Molly levantando una mano para hacerse notar.

-En realidad ese chico es raro- dijo Hugo- no habla con casi nadie. Los vi llegar juntos ¿Te hablas con él?

-A veces- mintió descaradamente Molly. Todavía no tenia muy preciso lo que iba a hacer, pero por los momentos, nada de decir abiertamente que ella y Scorpius se la llevaban muy bien. Tampoco ni muerta diría, que Scorpius y Rose a su parecer, hacían buena pareja, menos a los involucrados, los dos eran guapos, ella era su prima favorita, él era casi como un mejor amigo, obviamente tenían que estar juntos, así todo seria perfecto, ella lo veía desde su punto de vista de niña majadera de once años. Si se gustaban o no, era lo menos que importaba al principio, ya se terminarían gustando, lo primero era acercarlos. Molly estaba dispuesta a servir de celestina entre ellos, aunque muriese en el intento. La tarea parecía dura, para empezar primero tendría que resolver el espinoso asunto de que su prima y Scorpius parecían llevarse como el perro y el gato.

-¿Y que tal?- preguntó Fred con curiosidad. Ninguno de los de la nueva generación conocía a un Malfoy, sabían de la existencia de Lucius y Draco Malfoy, los habían visto en los periódicos, habían escuchado a toda su familia, los adultos, hablar mal de ellos, pero Scorpius Malfoy en ese mes de clases no parecía ni ser un imbécil, ni un fanfarrón, ni un creído, como ellos lo había imaginado, mas bien el chico era callado y solitario, aunque sus tatuajes y sus piercengs lo hiciesen sobresalir sobre el resto. Así que verdaderamente no sabían que pensar de él.

-Solo se dedica a estudiar, a pasear de noche en el castillo- dijo Molly.

-¿Le gusta el Quidditch? preguntó Fred.

-No lo se- dijo Molly- pero al parecer Montague lo invitó a unirse al equipo y él lo rechazó.

-Vaya- comentó Fred sorprendido- definitivamente es raro. Cualquier chico mataría por entrar a un equipo de quidditch.

-Nosotros casi asesinamos a Albus para que nos dejase hacer las pruebas el año pasado- agregó Hugo- pero me imagino que en Dumstrang juegan otras cosas.

-¿Qué te ha contado de Dumstrang?- preguntó Fred.

-Primos- dijo Molly- este interrogatorio se me hace muy fastidioso.

-Pero es que tú estas allí…en Slytherin- dijo Fred- tienes que conseguirnos información de él…de todos…de Marcus Nott.

-Ah ese- dijo Molly con desgana- ese chico es una pesadilla. Todos le tienen pánico.

-¿Te ha dicho algo?- Hugo se puso alerta de inmediato.

-Creo que ni siquiera se ha enterado de que existo- dijo Molly- no mira mucho a los de primer año, ni a su hermano que está conmigo.

-¿Es amigo de Malfoy?- preguntó Fred.

-A veces hablan- dijo Molly y luego entrecerró los ojos- ¿Qué tanto interés con Scorpius Malfoy?

-No, interés no, mas bien curiosidad- dijo Fred- nada…nada …solo queríamos sacarte información.

-No les serviré de espía en Slytherin- dijo Molly- ahora esa es mi casa, les duela o no.

-No hemos dicho nada- dijo Fred fingiendo estar dolido, hasta se puso una mano en el pecho- nada…ve…ve Molly…tu casa te espera…traiciona los valores familiares.

-Oh Fred- dijo la niña echándole los brazos y dándole un beso en la mejilla- porque eres así.

Fred Weasley, la segunda persona mas cariñosa de la familia aparte de Rose, por lo menos con ella. A Hugo y a Albus le demostraba el cariño a fuerza de manotazos.

-¿Irresistiblemente atractivo?- dijo Fred abrazando a Molly con ternura. Por encima del hombro de la niña, vio que alguien le sonreía desde otra mesa con timidez. En ese momento, Fred Weasley estuvo un segundo en el cielo.

-Irresistiblemente idiota más bien- dijo Hugo quien había observado todo muerto del aburrimiento. Sin juegos de video y sin TV, ese año le estaba costando mucho Hogwarts. Molly se despidió de ellos y fue hasta su mesa, los dos chicos empezaron a cuchichear entre ellos como siempre y nadie los interrumpió, esa camarería entre los dos era sagrada y todos sus compañeros sabían que generalmente después de eso, alguna buena broma surgiría. Pero en ese momento, otro asunto los ocupaba.

-A ver Fred ¿Qué tanto interés con Scorpius Malfoy?- pregunto Hugo- ¿Te gusta acaso?

-Si me encanta su cabello dorado- dijo Fred burlón, lanzándole un puñetazo a Hugo en el pecho- No jodas cabrón, yo no soy gay.

-Pero parece- dijo Hugo dándole un empujón- Albus sale con chicas, todos los de tu año salen con chicas, por Dios si hasta Ethan Finnigan sale con Rose y tú no sales con nadie.

-El hecho de que no te lo diga…- dijo Fred con las mejillas rojas como tomates- no significa que no tenga a alguien.

-¿Dime quien es?- preguntó Hugo

-No voy a hacerlo- dijo Fred.

-Dime por lo menos que es del sexo femenino- dijo Hugo con sorna, exponiéndose a otro manotón de parte de Fred.

-Claro que lo es- dijo Fred a punto de molestarse y dándose por vencido terminó diciéndole alguna cosa- Enano, no puedo decírtelo , porque ella es muy reservada y no quiere que nadie lo sepa y porque….porque…porque..

-¿Qué?- pregunto Hugo impaciente.

-Eres muy chico para entender- dijo Fred.

-Dime…que pasa- dijo Hugo- por Dios Fred, tú y yo somos una especie de hermanos siameses separados al nacer, soy tu parte inteligente y razonable, tú eres mi parte tonta por así decirlo, siempre nos hemos dicho las cosas ¿Qué pasa?

-Es que- dijo Fred dudoso- bien …te lo diré….dormí con ella.

-Dormiste con ella- Hugo frunció el ceño sin entender en un primer momento el asunto, luego vio como la cara de Fred se ponía de todos los colores entre el rojo y el verde y entonces cayó por completo- Es decir…..no dormiste con ella…o si dormiste…pero no durmieron.

-Nop- dijo Fred en voz baja- no dormimos precisamente.

-Vaya- dijo Hugo un poco descolocado. La verdad era que Hugo Wesley no había tenido ninguna experiencia amorosa a su corta edad, ni siquiera un beso, algunas chicas le parecían guapas, pero de gustar de alguna en serio…ninguna…estaba mas ocupado en otras cosas, juegos de video, quidditch…juegos de video, quidditch. Fred, aunque le llevaba tres años, siempre había sido su compinche, planeaban bromas…hablaban todo el tiempo. Verse superado en ese aspecto por quien consideraba su igual hasta ese momento, fue un poco borde, sobre todo porque se daba cuenta que entre su mejor amigo y él se abría el abismal foso del desconocimiento. Él siempre era el que dominaba la conversación con Fred, él que hacia los aportes valiosos, el sabio, quien decidía sobre todo, aun siendo el menor, la apacible personalidad de Fred contrastaba con la suya. Ahora Fred se había acostado con una chica y él seguía siendo Hugo, virgen e inocente hasta que se decidiese lo contrario. Y de paso ahora existía una mujer de por medio.

-¿Cómo te fue?- preguntó Hugo dudoso de seguir la conversación y también deseoso de obtener información.

-Fue genial- dijo Fred en voz baja- la quiero..digo…de verdad la quiero.

-¿Cuál es el problema entonces, no le gustas a ella?- preguntó Hugo.

-No – esta vez a Fred se le ensombreció la mirada- no es eso…es que ella no desea formalizar nada…ni ahora ni nunca. Y eso me está volviendo loco. Hugo ¿Qué diablos hago si la chica que quiero que sea mi novia no quiere ni hablar del tema?

-Sabes Fred- dijo Hugo- esta es la primera vez en toda mi vida que hablo algo en serio contigo.

-Lo se- dijo Fred- no sabía como llegarte con el tema, porque eres muy chico y no sabia si entenderías, pero agradezco que me escuches. No se me ocurrirá contárselo a Albus.

-¿Por qué?- preguntó Hugo.

-Por que él me diría que me olvidase y que me buscase otra- dijo Fred- y yo no soy un ligon ni nada de eso. De hecho creo que lo que pasó fue mas accidente que otra cosa, nos besamos en una fiesta de los ravenclaws, yo había bebido bastante y la perseguí toda la noche, no fue una maldad, si no hubiese estado ebrio no me habría atrevido jamás, pero ella me gustaba desde hacia años y al parecer a ella le pasaba lo mismo, solo que nunca habíamos hablado de eso. No es cualquier ligue, hay sentimientos de por medio.

-Yo siempre he tenido razón- dijo Hugo.

-¿En que?- pregunto Fred.

-Ya sabes, ves programas de TV melodramáticos, te lees novelas de Jane Austen, lloras en las películas de Disney…etc, en algún momento me temí que fueses gay- dijo Hugo- pero no la cosa no iba por ahí……es que eres insufriblemente romántico.

-Vete al diablo-dijo Fred manoteándole la cabeza y riéndose a carcajadas. Hugo se lo quitó de encima con hosquedad.

Toda molestia desapareció como una bruma, Hugo respiró tranquilo, él todavía seguía siendo el mejor amigo de su primo Fred, la persona en quien más confiaba. Con novia o sin novia de por medio.

-¿Qué hay con Malfoy?- dijo Hugo- me imagino que te interesaba saber si iba a meterse en el equipo de su casa.

-Si- dijo Fred- es alto, tiene brazos fuertes, luce como un buen bateador o guardián. Pero lo que más me intriga es que es un Malfoy que no parece un Malfoy.

-¿Y que sabemos nosotros de los Malfoy´s?- se preguntó Hugo mas para si mismo que para Fred.

-Por lo visto absolutamente nada- contestó Fred, quien a pesar de parecer un tonto de capirote la mayoría del tiempo, no lo era.

0o0

El reloj de péndulo anunciaba que eran las tres de la tarde. Astoria Malfoy estaba en el salón de estar de su mansión, ocupada leyendo unas revistas de moda. Su sobrina Alexia, la hija de su hermana Daphne, se casaría el mes siguiente y ella no había escogido aun el vestido. Pasaba las páginas viendo apreciativamente algunos modelos, totalmente distraída. La puerta se abrió y ella no levantó los ojos de su lectura.

-Buenas tardes esposa mía- dijo Draco Malfoy sentándose en un mueble frente a ella.

-Hola esposo mío ¿Qué tal tu día?- dijo ella sin prestarle mucha atención tal cual como solía hacerlo. Ellos dos últimamente solo hablaban de Scorpius…de nada más.

-Una mierda- dijo Draco haciendo una mueca de desagrado. Ella levantó la mirada y frunció el ceño.

-No me gusta que digas groserías frente a mi- dijo ella- si en todo lo demás no vas a respetarme, por lo menos ten la delicadez de tener un vocabulario decente en mi presencia.

-Discúlpame- dijo Draco y luego añadió venenosamente- me gustaría que tuvieses la misma consideración con tu hijo. La boca de ese chico a veces es una verdadera cañería.

-Es tu culpa- dijo Astoria- te oye desde pequeño y tú no lo corregiste.

-Todo lo que le pasa a Scorpius es mi culpa - dijo Draco con frustración- si él no me lo echa en cara, allí estas tú para recordármelo.

-Es necesario que tengamos esta conversación- dijo Astoria- sabes estoy ocupada. Draco ¿Para que vienes a molestarme? Vete con alguna de tus amantes.

-Despaché a la ultima hace dos meses- dijo Draco con aburrimiento.

-Entonces búscate otra y déjame en paz-dijo Astoria y luego lo miró, sus ojos verdes refulgieron- No…pero no lo harás…no ahora que ella …ella acepta verte contigo.

-¿De que ella estamos hablando?- dijo Draco de mal humor. Astoria en general no era celosa con sus indiscreciones, pero había días como ese, que la agarraba de mal humor y allí entonces iba el ataque de la esposa engañada e infeliz.

-De la mujer de la foto- dijo Astoria.

-¿De que foto?- preguntó Draco.

-De la foto que tienes en la gaveta con llave de tu escritorio- dijo Astoria decidida a sostener esa incomoda conversación que le tenia dando vueltas por años- la foto de la mujer con la que viviste en Paris antes de que tú y yo nos casásemos, la mujer que tu amabas…a la que aun amas después de todo estos años a pesar de mi, de tu hijo…esa mujer que si mis ojos no me fallan …se llama Hermione Granger…señora de Ron Weasley.

-Cállate- dijo Draco levantándose de pronto del sofá- no hables tonterías.

Astoria se levantó también de su asiento y enfrentó a su marido.

-Draco, estoy muy consciente que este no ha sido el mejor matrimonio de la historia- dijo Astoria.

-No, según tú ha sido el peor- dijo Draco bruscamente.

Ella sonrío amargamente.

-No , no ha sido el peor Draco- dijo ella- tenemos un hijo y si bien a veces peleamos, en general no puedo quejarme de ti, eres un marido terrible, egoísta e infiel, pero quieres a nuestro hijo y me llenas de lujos ¿Qué mas puedo yo pedir?

-Alguien en su sano juicio pediría algo de amor correspondido, pero tú fuiste criada como yo, un matrimonio para los de nuestra clase es un negocio mas que cualquier otra cosa- dijo Draco secamente- Astoria te he dado todo lo que humanamente me fue posible darte. Créeme cuando te digo que a veces me siento como un desgraciado por no haberte brindado el trato me merecías.

-Lo se, lo tengo en cuenta- dijo ella, él decía la verdad por lo cual ella bajó la guardia-es cierto, tú y yo no nos amamos, de hecho, somos dos personas obligadas a vivir juntas por conveniencia.

-No te pongas melodramática Astoria- dijo Draco con hastío- yo te quiero, algo debo de quererte, sino no viviría en esta casa contigo, me bastaría irme a la casa en Londres, no seria tan infrecuente, la mitad de las parejas sangre limpia viven separadas. Pero me propuse brindarle un hogar a mi hijo y te tengo cariño, me acompañas, he pasado demasiado tiempo contigo, es imposible que no sienta algo por ti. Pero tienes razón, no es, ni fue, ni nunca será amor.

-Esta bien, nos apreciamos- dijo Astoria-nos aguantamos, en parte por Scorpius, en parte porque nuestro contrato de matrimonio impide un divorcio, en parte por el que dirán y en parte porque ya estamos tan acostumbrados uno al otro que apesta.

-Tristemente…es así- dijo Draco.

-Tú has sido sumamente tolerante al enterarte de mis fallas todos estos años- dijo Astoria- lo entendiste…entendiste la razón.

-Era comprensible- dijo Draco. Él había pasado por alto sus deslices, aunque recordaba muy bien como había reaccionado la primera vez que se había enterado de una de las "fallas" de Astoria, él se comportó de cualquier forma menos razonablemente, había golpeado al maldito hasta casi matarlo. Él era un Malfoy, quizás no amaba a su esposa, pero enterarse que le montaban los cuernos, aun cuando él hiciese lo mismo, no fue agradable. Después de eso ella tuvo cuidado en ser muchísimo mas discreta y sobre todo de no cargarle un bastardo de otro. Luego de un tiempo, Draco se hizo la vista gorda, después de todo él también buscaba distraerse por otro lado, pero jamás volvió a dormir con ella.

-Haz cuidado de mi- dijo Astoria- me has protegido, te has portado muy bien con la esposa infiel.

-Yo también te fui infiel- dijo Draco- muchas veces.

-Sin embargo, en eso yo fallé, tuve mis razones, pero fallé al juramento que hice cuando me casé contigo- dijo Astoria- pero a pesar de eso, de como inició nuestro matrimonio, de que somos infieles uno con el otro. Draco Malfoy eres el padre de mi hijo y por eso te quiero…un poco, más de lo que mereces.

-¿A que quieres llegar?- dijo Draco.

-Porque te quiero, me veo obligada a darte un consejo- dijo Astoria- como amiga. No fue mi intensión ver esa foto pero dejaste el cajón abierto y la curiosidad fue más fuerte que todo. Discúlpame.

-No me gustan que metan las narices en mis asuntos- dijo Draco.

-Me sorprendió mucho ver la foto y reconocer a Hermione Granger- dijo Astoria- por lo que había escuchado de tu relación con ella en el colegio, ambos se odiaban. Luego lo analice desde otro punto de vista y entendí que inevitablemente ibas a enamorarte de ella, eras un crío y todo lo que pasaba era que estabas fascinado por ella. Me dolió saber recién casada que estabas enamorado de otra, me golpeó el orgullo pero me acostumbré y me aguanté la decepción, después de todo tú querías una esposa rica y sumisa, no una chica tonta e ilusionada. Lo cierto es que he aprendido a conocerte y siempre he sabido que esa mujer fue especial…algo diferente en tu vida y que la marcó para siempre. Al enterarme de su identidad, me di cuenta de lo especial que era…había sido tu antagonista en muchos aspectos, enemiga de los ideales de tu familia, una sangre sucia, y aun así te enredaste con ella. Entendí muchas cosas y también comprendí lo esencial, muy fuerte debió ser ese sentimiento para que tú intentases renunciar a todo por ella. Y Hermione Granger debió amarte en serio para olvidarse de todas las trastadas que le hiciste.

-Ella era una sangre sucia- dijo Draco- y yo un Malfoy, obviamente…no terminó bien.

-No, cuando hay ese tipo de diferencias, esas historias de amor nunca terminan bien, aun cuando a alguno de los dos, o a los dos, no les importe- dijo Astoria- tú en el fondo jamás renunciaste a lo que eres…un sangre pura…un sangre pura con honor. No me has dicho nada, pero te he escuchado hablando con gente, de ese tipo de personas que no son de confianza, no me gusta, me inquieta Draco. Algo se cocina y tú eres el responsable del menú.

-Si es como lo dices…así será- dijo Draco. Aun cuando esa no fuese la razón de su ruptura, el peso del pasado y la sangre habían sido un lastre entre él y Hermione. Y ahora, aún cuando él fuese un sangre pura, esta vez estaba dispuesto a dejar el pellejo por honor.

-Tú siempre supiste que no iba a funcionar- dijo Astoria.

Draco no dijo ni una palabra ni en contra ni a favor. Si…a lo mejor estuvo consciente de que no funcionaria…pero lo deseo alguna vez con tanta fuerza que dolía recordarlo.

-Pero a la vez …dentro de ti- dijo Astoria- jamás renunciaste a ella.

-Eso…no puedes saberlo- dijo Draco.

-Draco…déjala en paz, ella está feliz con su familia, la he visto con ellos en muchos sitios, riéndose, abrazándose, son una verdadera familia, no son como nosotros. Hermione Granger no necesita que tú la tortures intentando hacerla recordar el pasado, no seas egoísta….no la busques, encuéntrate a una amante estable. Ella no fue feliz a tu lado una vez y tú tampoco con ella…ahora menos que nunca, ha pasado demasiado tiempo y son personas distintas. No te estoy diciendo esto por ella, lo hago por ti, no caves tu propia tumba, Draco Malfoy. Su esposo intentará matarte, los sangre limpias también, todos estarán detrás de tu cabeza, porque vas a traicionarlos a todos.

-No lo entiendes- dijo Draco- no tienes como…- por supuesto, él no iba a quitarle la razón a Astoria, mucho de lo dicho por ella era cierto, la mas absoluta verdad, pero si él se estaba acercando ahora a Hermione Granger, mas que cualquier objetivo romántico, lo que quería era salvarle la vida.

-No se cuales son tus intensiones….pero a ella no le va a gustar, de eso estoy segura- dijo Astoria- aun si todavía te corresponde, en el improbable caso que lo haga, no te va a perdonar.

-Astoria- dijo Draco- te agradezco el interés, por todo. Pero hagamos que está conversación jamás sucedió. Yo haré…lo que tengo que hacer…y tú como siempre…apoyarás mi causa. Porque es lo justo y porque llevas mi nombre.

-Lo haré- dijo Astoria menando la cabeza de un lado a otro- pero no estoy de acuerdo. Otra guerra…tú metido en el ojo del huracán, todos los Malfoy´s de hecho, no me gusta.

-La habrá, guerra- dijo Draco con firmeza- y nosotros está vez no estaremos del lado equivocado.

0o0

Rose llegó al comedor y lo primero que vio fue a Ethan Finnigan, estuvo tentada a dar marcha atrás, pero para su consternación el chico ya la había visto.

-Eh Rose- dijo Ethan sonriéndole ampliamente. Ella caminó hasta donde él estaba.

-Hola Ethan- dijo Rose mirando hacia todos lados, puesto que sentía una mirada clavada en ella. De reojo lo vio, observándola atentamente, como era lo habitual desde hacia varias semanas.

Allí está…..con el maldito novio, se dijo Scorpius, de pronto el hambre voraz que tenia al entrar al comedor se le desapareció como por arte de magia. No podía dejar de mirarla, pero se dio cuenta que tendría que ser disimulado, porque Augustus estaba a su lado muy pendiente de sus acciones. Y si Augustus se enteraba de la identidad de quien estaba captando su atención, irremediablemente todo el mundo se enteraría y Scorpius prefería dejar sus asuntos en privado. Empezó una charla tonta con él, pero de vez en cuando lanzaba una mirada hacia donde estaba Rose y su novio, solo para ver que estaban haciendo. Él inclinaba su cabeza a la de ella, parecía que se iban a besar de un momento a otro. Scorpius maldijo internamente, tenia las manos en puño y algo muy desagradable revolviéndose en su estomago, estaba furioso, no sabia porque ni de que, pero estaba furioso. Intentó controlarlo, últimamente, sobre todo cuando la veía, tenia que hacer mucho esfuerzo en no desbocarse. En ese momento, quería ir al otro lado del comedor y lanzarle un puñetazo a ese imbécil solo por hablar con ella y sobre todas las cosas por ser su novio. Su lógica le indicaba que era una estupidez estar celoso por una chica que ni lo registraba, pero al parecer así era, estaba carcomiéndose de celos por primera vez en su puta vida. Vaya, la chica lo había golpeado fuerte…fuerte….fuerte. Lo que hacen un buen par de pechos y unas hormonas en ebullición. O era que la luna se le había metido en la cabeza y por eso tenia varios días con un humor de perros, Scorpius tensó los labios, si ..esa era una buena teoría…la peor.

-¿Que te pasa? ¿Estas de mal humor?- le preguntó Augustus.

-Si- respondió hoscamente Scorpius- no me gusta la comida hoy.

-Vaya…que susceptible- dijo Augustus.

-Ven, siéntate aquí- dijo Ethan a Rose, a su lado estaban dos Ravenclaws, que eran sus mejores amigos,

-Estamos planeando escaparnos el fin de semana a Hogdsmade- dijo Ethan- Alex llevará a Bárbara y Liam a Priscilla, será una salida en parejas.

-No hay excursiones a Hogsmade hasta Noviembre- dijo Rose, tratando de evadir la invitación. Se decía una y otra vez que tenia que terminar con Ethan, pero siempre se le escapaba el momento.

-Eso lo hace mas interesante- dijo Ethan- iremos a la Casa de los Gritos, haremos una fiesta.

-Si Rose- dijo Liam- Priscilla te va a dar los detalles en la tarde.

-No estoy segura- dijo Rose- lo mejor es que no. La Casa de los Gritos ¿no te parece un lugar muy alejado?

Sean le dio un codazo a Ethan. Tenían definido un plan para ese día y por nada del mundo lo abandonarían, Sean le hizo señas a Liam, para que se fueran y Ethan pudiese convencer a Rose en privado. Si ella no iba, las otras chicas dirían un no rotundo.

-Pues entonces iremos a otro sitio- dijo él- no hay problema.

-Déjame pensarlo- dijo Rose.

-Nosotros nos vamos- dijo Liam- nos vemos por ahí Rose.

-Claro Liam- dio Rose.

-¿Qué rayos te pasa Rose? – dijo Ethan- estoy buscando que tengamos un momento a solas y tú lo echas a perder.

-Pensé que íbamos en pareja- dijo Rose secamente.

-Si vamos en pareja- dijo Ethan- pero cada pareja tendrá su momento de privacidad.

-Ah- dijo Rose, enseguida entendió cual era la intensión de la salida. Que tonta…que tonta- respecto a eso….yo…de verdad no estoy segura.

-Lamento lo que pasó en tu casa- dijo Ethan- me apresuré. Esta vez me tomaré las cosas con calma, pero sabes, he esperado mucho tiempo, salimos desde hace dos años y yo….

-¿Tú que?- preguntó Rose.

-Tengo que decírtelo acaso Rose- dijo Ethan impaciente enderezándose en la silla- yo soy un hombre…no voy a estar eternamente esperándote.

-Y que pasa si yo no quiero, si siento que no estoy preparada- dijo ella. Ethan trató de acercase para besarla pero ella se apartó.

-Solo estas asustada- dijo Ethan- no va a pasarte nada malo, te lo prometo…tú me quieres yo te quiero.

Yo no te quiero, se dijo Rose en su mente con fuerza, y era cierto….no lo quería. Sintió esa verdad golpeándola como un tren. Ethan no le hacia sentir gran cosa ni con sus besos ni con sus caricias, se sentía mas turbada con Scorpius Malfoy lanzándole esas miradas provocadoras que con Ethan encima de ella, tocándola por encima de la ropa. Era raro…mas que raro…era alarmante. No sabia lo que le sucedía con Malfoy pero lo que si estaba segura era que con Ethan no le pasaba absolutamente nada. Ni frío ni calor.

-Sabes Ethan- dijo Rose incomoda- creo que deberíamos darnos un tiempo….digo separados.

-¿Estas terminando conmigo?- la expresión del chico era un poema, mas que un poema, era pura crispación.

-Bueno si…no…es decir….si- dijo Rose tragando grueso. Por fin había conseguido el valor necesario, ni loca ira con él a un sitio abandonado, no quería tentarlo por nada de este mundo y ella hacer una tontería solo por probarse quien sabe que cosa, si se iba a acostar con alguien, seria con alguien que no la presionase y que de veras le gustara- ya no es lo mismo, no somos lo mismo, en realidad creo que mas que novios somos amigos.

-Tú me gustas- dijo Ethan agriamente- los amigos no se gustan.

-Solo te estoy pidiendo tiempo- dijo Rose- desde que pasó lo del verano, me has estado atosigando con lo mismo. No estoy segura.

-Bien- dijo Ethan- supongo que tienes razón. Si tiempo quieres, tiempo te daré, pero no te quejes, si al final resulta que yo no te esperé.

-Me arriesgaré- dijo Rose. El chico se fue disgustado hacia donde se encontraban sus amigos. Ella giró su cabeza y vio como Scorpius Malfoy seguía mirándola desde la mesa de Slytherin, con una expresión en su cara…totalmente indescifrable.

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La sexta semana de Scorpius Malfoy en Hogwarts, el chico se enfrentó a una experiencia inusual, puesto que por alguna razón que él todavía no lograba precisar, fue escogido para organizar la fiesta de Hallowen. A lo mejor era para hacerlo participar un poco mas en las actividades del colegio, puesto que él estaba bastante apartado, no participaba ni en comités, ni en grupo de debates, ni en quiditcht, hasta el equipo de gosbtones le había ofrecido un puesto, un montón de chicas nada atractivas, mas corpulentas que él se habían acercado una tarde, pero Scorpius temiendo que le rompieran hasta el ultimo hueso en una partida, amablemente declinó la invitación. Ajustándose a sus estrictas normas en relación a su comportamiento con el género femenino, a las mujeres se les metía mano, no se les golpeaba. Por otro lado, si bien era una gran verdad que la gente poco agraciada también tenían sus derechos, y que la suerte de las feas las bonitas la desean, él era mas del tipo de estar rodeados de chicas guapas, de pronto lo podían catalogar como idiota, pero era así, él además era un chico adolescente, tenia el derecho divino de comportase como un imbécil…la mayoría de las veces.

Scorpius todavía no le veía la lógica a tan extraña petición (más bien una orden), a menos que el expediente que Dumstrang había enviado al directorio de Hogwarts, sobre su desempeño estudiantil estuviesen anexo algunas de sus actividades extracurriculares. Pues si, él era bueno organizando fiestas, claro que si, sus cumpleaños cada año se superaban….claro en general eran fiestas pequeñas en donde participaban sus amigos mas cercanos, pero en general mucha gente terminaba colándose, si, eran unas fiestas de campeonato, pero quizás strippers, whiskey de fuego, cigarrillos, alguna que otra sustancia ilícita y rock pesado no fuese precisamente lo que tenia pensado la profesora McGonagall para una fiesta estudiantil de Hallowen, sin embargo, al enterarse del nombre de quien iba a ser su compañero de faena, pues dijo si sin pensarlo un segundo.

Al llegar al despacho de la directora de Hogwarts, se detuvo enfrente de la gárgola que custodiaba la entrada, dijo la contraseña e iba a subir las escaleras de caracol, cuando estas se movieron en espiral elevándolo. Scorpius solo se dijo: "Wow, tengo que conseguir una de estas cuando me mude solo al departamento". Si…vivir solo, la máxima aspiración de un adolescente solitario, malgeniado e incomprendido como él, en realidad era la meta de cualquier adolescente que se preciase de tal, libertad, andar por su cuenta, sin rendirle cuentas a nadie. Le gustaba Alemania, adoraba el país, sobre todo Hamburgo, una ciudad portuaria muy cosmopolita en donde se respiraban vientos de cambio. Había pasado bastantes vacaciones allí, en casa de su amigo Walter Rosemberg, a quien había conocido en Dumstrang y era lo mas cercano a un hermano que tenia, un hermano mayor, puesto que Walter le llevaba cuatro años.

En cierto sentido su amistad con Molly Weasley y Theo Nott jr, le recordaba mucho a como había empezado su relación con Walter. Recordaba estar en su primer año en Dumstrang intentando sobrevivir en el maremagnun de alumnos de todos los países y todos los colores, todos hombres, porque aun a pesar de que el colegio era mixto desde hacia doscientos años, seguían habiendo pocas chicas, algunos cursos eran exclusivamente de chicos, como el de él, y un montón de chicos juntos, irremediablemente significa problemas. Lo cierto es que Scorpius estaba en la biblioteca intentando traducir un libro de hechizos básicos en alemán, lo cual era una tortura porque él en esa época no lo dominaba muy bien, cuando se le acercó un chico mayor y se ofreció en ayudarlo ese día y muchos otros días mas, después le enseñó el idioma.

Al principio Walter se dedicaba solo a ayudarlo con los deberes, puesto ¿Qué podían tener en común un chico ingles de once años y un alemán de casi quince? Pues aparentemente nada, excepto por lo obvio, eran chicos, pero después de unos meses, Scorpius se encontró charlando amenamente con el que consideraba su gemelo a nivel intelectual. Y era que casi toda su forma de pensar, sus análisis, sus descabelladas conclusiones y su manera de ver la vida eran parecidas a las de Walter Rosemberg.

Walter lo inició en muchas vivencias, una de las mas importantes, las mujeres, jamás fue inseguro ni nada de eso, pero perdió la virginidad a los trece años gracias a un buena amiga de su buen amigo Walter. Y eso había que agradecérselo. Por otro lado, cuando su amigo abandonó la escuela ese año, ya Scorpius sabia muy bien su lugar en el mundo, lo que le esperaba y mas o menos la manera de afrontarlo. Con el transcurso de los años se sorprendió mucho de algunas cosas que Walter mantenía ocultas de su otro yo y hubo un momento en donde incluso llegó a dudar de la sinceridad de su amistad, pero luego de explicado todo, Scorpius se hizo la vista gorda. Walter fue su mentor, la única persona que se ofreció a explicarle lo que le estaba sucediendo. Le ofreció un piso seguro, algo que su padre no había hecho y por eso Walter…..era Walter y Scorpius era incondicional con él hasta morir.

Scorpius tenia la intensión de compartir un piso en Hamburgo con Walter hasta conseguir alguna ocupación y luego mudarse por su cuenta, sabia que tenia que trabajar …porque a Draco Malfoy no le aceptaría ni un céntimo después de liberarse. No quería ir a la universidad y eso a su padre lo sacaba de las casillas, pero es que Scorpius estaba muy seguro que si su vida tenia algún destino, no era encerrarse en las aulas cuatro años mas. De todas formas, ya estaba harto de colegios y libros. Iba a ir a una universidad….a esa que llaman la universidad de la vida.

Cuando entró al despacho de McGonagall, enseguida sus ojos se desviaron hacia quien iba a ser su compañera en la misión de organizar una fiesta de Hallowen…Rose Weasley.

La chica estaba sentada en un sillón frente al despacho de McGonagall y por la expresión furibunda y disgustada, Scorpius suponía que había estado intentado hacer que la directora cambiase de opinión. Después de esa noche, donde él había visto bastante de ella, la chica estaba mas arisca que nunca, si antes se limitaba a ignorarlo ahora simplemente le huía con todas las de la ley. Según Molly, ella estaba muerta de la vergüenza con él, la teoría de Scorpius era que lo odiaba a muerte. ¿Cómo diablos un intento de conquista se había convertido en la colección de malentendidos más grotescos de la historia? Es decir, él no le quitó la ropa, ya ella estaba con poca ropa. Él había hecho el favor de acompañar a Molly hasta la torre, no había saltado por la ventana de su habitación, ni a su cama ni nada de eso. Entonces Rose se hacia la ofendida por una verdadera estupidez, un accidente, una casualidad loca. Lo cierto era que una y otra vez era mal interpretado, medio interpretado por ella, y ya no lograba entrarle. Lo cierto era que no daba pie con bola con Rose, así que Scorpius por los momentos había cesado en algún intento de algo, aun cuando a veces pensaba que iba a quedarse ciego de tanto mirarla. Entró a la estancia y se mantuvo de pie justo a su lado.

-Señor Malfoy-dijo la profesora McGonagall mirando su reloj de pulsera- ¿A que hora lo cité a este despacho?

-Tres de la tarde, señora- dijo Scorpius sin una gota de vergüenza.

-¿Y que hora es?- preguntó de nuevo la profesora McGonagall.

-Tres y media- respondió Scorpius.

-Tiene alguna explicación sobre su tardanza- dijo la profesora Mcgonagall.

-No- dijo Scorpius tajante- ninguna.

-O sea que me hizo esperar a propósito- dijo Mc gonagall.

-Bueno es una forma de decirlo- dijo Scorpius.

-Por favor- Rose rodó los ojos.

-Sr. Malfoy aprecio su sinceridad pero veo que tiene toda la intensión de desairarme y que yo pierda las paciencia- dijo la profesora Mc Gonagall- ya he sido informada por sus padres de que su mas profundo deseo es hacer que yo….lo expulse de Hogwarts. Lamento decirle, que no lo haré, así que dejemos de niñadas y compórtese.

Rose lo miró por un momento, intrigada ¿Por qué Scorpius quería que lo expulsaran de Hogwarts? Por un lado, ella ya sabia que él detestaba el colegio y que lo habían expulsado de Dumstrang, eso le había dado vuelta una y otra vez en su cabeza durante días. ¿Por qué la directora McGonagall había aceptado un estudiante botado de otra escuela? Eso era muy inusual en Hogwarts, por otro lado también había la posibilidad que Draco Malfoy hubiese utilizado su dinero e influencia. Pero no….Minerva McGonagall era conocida por ser una verdadera Dama de Hierro, ni todas las bóvedas llenas de oro de Gringotts hubiesen podido convencerla de lo contrario, de aceptar a alguien quien evidentemente daría problemas, así que tenia que ser otra cosa. Además, aun cuando Scorpius viniese precedido de una fama, realmente no había provocado aun, a un mes de clases, algún problema, excepto los que había tenido con ella, pero eso era harina de otro costal. Le llamaba la atención que no parecía estar interesado en las clases y de pronto, al entregar los exámenes, el chico parecía que coleccionaba extraordinarios, Rose se dio cuenta que Scorpius Malfoy era cualquier cosa menos un tonto.

-¿Entendió el punto Sr. Malfoy?- preguntó la profesora McGonagall.

-Si señora- dijo Scorpius de mala gana.

-Bien los he reunido a los dos, para la organización de la fiesta de Hallowen de este año- dijo Minerva McGonagall- en realidad, odio esas fiestas, me parecen una excusa para comportamientos impropios y para tirar una cana el aire. He intentando abolirlas por años, pero al parecer, el consejo estudiantil no está de acuerdo conmigo, los miembros piensan que los alumnos deben relajarse de vez en cuando, así que aquí estamos.

-Me parece que una fiesta inofensiva no va a demoler este colegios hasta sus cimientos- comentó Scorpius- creo que el consejo estudiantil tiene la razón.

-Yo no le he pedido su opinión Malfoy- dijo la profesora McGonagall-guardesela.

Rose se asombró porque en general la profesora McGonagall no era tan tajante ni tan tirante con los alumnos. Scorpius se encogió de hombros. En realidad, Minerva McGonagall estaba tratando de afianzar su autoridad delante del joven Malfoy, puesto que consideraba que el chico necesitaba de mano dura. Ella ya sabía todos los antecedentes y estaba al tanto de su problema…y no permitiría que la situación se saliese de rumbo. De hecho había hecho arreglos para que fuese el profesor Slughorn, su jefe de casa, quien prepararse su poción calmante. Le estaba haciendo un gran favor a Draco Malfoy manteniendo el chico seguro en Hogwarts, sin embargo no lo lamentaba, el padre de ese chico estaba jugándose el todo por el todo de nuevo.

-Profesora- dijo Rose- ¿Está segura que esto es buena idea? Digo, yo siempre he organizado las fiestas con Emily y todo ha ido a pedir de boca.

-Emily este año no puede- dijo secamente la profesora McGonagall- tiene demasiadas responsabilidades y no quiero agotarla.

-Estas sugiriendo que yo no soy capaz de organizar una tonta fiesta de colegio- dijo Scorpius- por favor…..

-Es que en general de esto se encargan chicas- dijo Rose- es decir, no vas a decirme que tú vas a encargarte de decoración, comida…..

-!No! ….- exclamó Scorpius alarmado…¿decoración?....!NOOO! eso era de afeminados…jamás…él a lo suyo….- mas bien iba a proponerte que yo me encargase de la música, de la comida y tú de todo lo demás.

-Me gusta verlo participando Sr. Malfoy- dijo Minerva McGonagall- algunos profesores me han comentado que usted casi no habla en clase.

-¿Y para que?- dijo Scorpius- no entiendo la queja, hago mis deberes y apruebo mis exámenes. ¿Qué más quieren?

-Parte del espíritu de este colegio es la colaboración y la participación- dijo la profesora mc gonagall -. Y también las buenas maneras. No es educado que usted no responda cuando se le pregunta algo y que algunas veces, cuando lo hace, es para intentar sabotear las clases.

-Pero si yo solo expongo mis ideas- dijo Scorpius- se que aquí no gustan de la magia oscura ni nada de eso. Pero pensé que eran un poco más flexibles.

-Tú no expones opiniones- dijo Rose echándole leña al fuego. En realidad no era su intención ir allí y escuchar un regaño con todas las de la ley de la directora a Scorpius. Pero de que tenia razón….la tenia. Ya era hora que alguien le dijese unas cuantas verdades en su cara al chico- te burlas impunemente de todo.

-Yo no me burlo- dijo Scorpius, Rose bufó escéptica y Scorpius cedió un poco- bueno admito que he sido sarcástico de vez en cuando , pero nada del otro mundo.

-Y te burlas otra vez- dijo Rose- por favor.

-Apreciamos las ideas diferentes- dijo Mcgonagall- incluso si se trata de magia oscura, porque después de todo, la magia no es buena ni mala sino diferente, todo depende de quien la utilice. Pero una cosa es opinar y otra faltar el respeto. Piénselo Sr. Malfoy, usted no es tonto, aunque es un poco necio, si me permite decirlo, sabe que no se está comportando de la manera debida y si cree que eso lo hará salir de este colegio está muy equivocado. No pongamos todo de la manera difícil. Adáptese a sus circunstancias y disfrute su último año.

-Adaptación- Scorpius se rió a carcajadas ante la ironía- me gusta que use esa palabra profesora. Adaptación.

-Pues si- dijo Mcgonagall clavando su mirada en Scorpius, el chico dejo de reírse de inmediato….esa mujer lo miraba ahora de manera diferente- estoy muy interesada que usted se adapte a su nueva situación.

Scorpius no dijo nada, pues esa afirmación …tan clara…tan directa…le dejaba mucho para que pensar.

-Bueno- dijo la profesora McGonagall- visto que ya están ustedes de acuerdo en lo que van a hacer, doy por terminada la reunión. Suerte.

Scorpus caminó hacia la salida del despacho y justo en la puerta le cedió el paso a rose, Ambos se montaron en la escalera de caracol y bajaron hasta la entrada.

Rose iba a irse cuando Scorpius la tomó por un brazo.

-Quítame las manos de encima- dijo Rose apurada. En realidad no le gustaba que la tocasen, pero con Scorpius ese no era precisamente el problema, mas bien era que cada vez que ese chico lo hacia, le ardía la piel y se sentía muy extraña…como si..como si...

-Espera un momento- dijo Scorpius en voz baja.

-Déjame en paz, no soy de tu propiedad para que siempre me andes tocando. No me gusta que me toquen- chilló ella. Scorpius la soltó. Sabia que ella tenia la razón, pero cuando estaba cerca de Rose no podía tener las manos quietas de ninguna forma, su piel la llamaba, le gustaba sentir esa ardorosa sensación en sus dedos.

-Mira Rose…yo….- dijo Scorpius titubeando, ella lo estaba mirando directamente a los ojos- es decir….¿Vamos a seguir peleándonos todo el tiempo por tonterías?

-No fue ninguna tontería- dijo ella- me insultaste.

-No lo hice- se defendió él- solo te dije un cumplido. Es en serio, tienes las….

-Oh por dios no lo repitas- dijo ella tapándose los oídos- si eso es un cumplido, es lo mas soez que he escuchado en mi vida.

-No pensé que fuese a disgustarte tanto- dijo Scorpius secamente- no volveré a hacerlo….ni en broma. De hecho, voy a disculparme.

Rose lo miró atentamente un poco descolocada. Scorpius trató de sonreírle pero al final no lo hizo. De nuevo se sentía fuera de lugar con ella. Era tan raro…tan extraño…tan fascinante…lo que ella provocaba en él.

-En serio no se de que me estoy disculpando exactamente- dijo él- pero se que te ofendí, así que bueno….discúlpame…no volveré a decir algo así- Rose dio un asentimiento de cabeza.

-¿Por qué quieres que te expulsen?- soltó de pronto Rose, de verdad no es esperaba una disculpa, pero al parecer el chico lo decía sinceramente, así que ella cedió un poco. Scorpius se sorprendió por el cambio brusco de conversación. Ella empezó a caminar y él caminó a su lado.

-Porque no quiero estar aquí- dijo él.

-¿No te gusta Hogwarts?- preguntó ella.

-Me encanta el castillo, me parece una buena escuela, no estoy de acuerdo con el sistema de casas eso si- dijo Scorpius tratando de relajarse- además la gente es un poco diferente a lo que estoy acostumbrado. Pero la principal razón es que no quiero seguir estudiando.

-Pero ¿Por qué?- dijo ella- digo, apartando los comentarios fuera de lugar, te va bien con las clases, sacas buenas notas.

-Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer- dijo Scorpius poniéndole punto final a la conversación- seguir su camino ..donde quiera que este esté.

-Ya veo- dijo ella. No preguntó nada mas, ella era lo suficientemente sagaz como para darse cuenta que él no quería ahondar en el asunto, así que respetaría su privacidad.

-Y eso que no me has lanzado una maldición imperdonable- dijo él inesperadamente- pensé que estabas furiosa conmigo.

-En realidad no me gustó nada que invadieras mi torre esa noche…ni que me encontraras bueno….con eso puesto….- dijo ella- pero Molly ya me explicó todo y bueno….debes entender que…..

-Estas avergonzada – dijo Scorpius- bien eso puedo entenderlo- Rose afirmó con la cabeza, eso era cierto, estaba tan apenada que a duras penas estaba dirigiéndole la palabra, pero algunas cosas le habían intrigado y estaba dispuesta a escuchar respuestas. No quería admitírselo, pero en esos últimos días, ella se había estado haciendo muchas preguntas en relación a él.

-Molly también me ha contado que ustedes hablan mucho- dijo Rose- ¿Qué te traes con mi prima?

-Me cae bien….y ella es tan nueva en slytherin…como yo- dijo Scorpius- nos estamos…digamos…adaptando.

-¿Eres amigo de Marcus Nott?- preguntó Rose.

-¿Interesa acaso?- devolvió la pregunta Scorpius.

-No especialmente, pero te he estado viendo hablando con él y supuse…- dijo Rose.

-Supusiste que éramos los amigos del alma solo por pertenecer a la misma casa, pues te equivocas- dijo Scorpius con acritud- Sabes Rose…eres muy prejuiciosa y piensas de mas. Déjame aclararte algo…todo está en tu cabeza.

-Si claro…como no- dijo ella- Sabes de pronto piensas que soy una boba o algo por el estilo porque no respondo a tus insinuaciones, pero siento que te estás burlando todo el tiempo de mi y no me gusta- Rose hizo el intento de ser clara e intentar afrontar una situación que le disgustaba, tomando en cuenta su personalidad habitual, eso era todo un logro. Pero es que Scorpius Malfoy, de alguna manera, ella se sentía al mismo tiempo incomoda y cómoda con él, era difícil de explicar, la incomodaba que la mirara, que le dijese aquellas…bueno …esas cosas..pero al mismo tiempo se sentía segura de decirle todo en la cara, ella no sabia porque, pero así era. Molly confiaba en él, ella estaba sorprendida de eso, porque Molly en general no hacia amigos fuera de su familia, eso le dio que pensar.

-De nuevo pensando por mí- dijo Scorpius- es que no te cansas.

-No me canso jamás de pensar ¿Tú lo haces?- dijo Rose.

-Solo bromeaba contigo- dijo él- solo intentaba acercarme de manera amistosa, hacer un intento de coquetear, sabes eso lo hace todo el mundo. Pero lo mal interpretaste o de pronto lo hiciste muy bien, a lo mejor si me estaba lanzando, pero de que te sorprendes…yo soy un chico y tú una chica…es lo normal.

-Es decir que tú te lanzas con cualquier chica- dijo Rose- no se si sentirme halagada u ofendida.

-Allá tú si te ofendes porque un chico se muestre interesado- dijo Scorpius tajante- y no, en general yo no me lanzo con las chicas, tú eres una rara e interesante excepción.

Rose de alguna manera supo de inmediato que esa afirmación si le había agradado.

-¿Por qué?- dijo ella curiosa…muy curiosa…extremadamente curiosa y halagada.

-No lo se- dijo Scorpius- y de verdad, no creo que te importe mucho, lo único claro que tengo claro es que no quieres que me acerque y me gustaría saber la razón.

-En primer lugar…..déjame decirte que tus bromas son algo pesadas- dijo Rose- segundo, no estoy acostumbrada que no solo me aborden sino que literalmente me ataquen…tercero…tengo novio- inmediatamente que lo dijo se arrepintió de decirlo. Técnicamente Ethan estabas muy lejos ahora de ser su novio. Habían terminado…por fin. Pero quizás usarlo de escudo no estaba tan mal. Después de todo, Scorpius Malfoy de alguna manera le intimidaba y se olía problemas…problemas, porque no se le escapaba ni por un segundo que a ella no le era indiferente él…para nada. Y ya saben, Weasley´s y Malfoy´s…no se juntan ni de casualidad, y ya ni siquiera por ellos , sino por la reacción de sus respectivas familias.

-Me gustaría saber como fue que ese novio tuyo logró que le dieses el si- dijo Scorpius bufando.

-Pues no es tu problema- dijo ella con firmeza- es un asunto personal.

-Ahora soy yo el que no entiende ¿Por qué rayos estamos hablando de esto? Ahora eres tú quien esta iniciando una charla, acercándose y yo solo te estoy escuchando por educación- dijo Scorpius- está claro que yo no te agrado.

-En realidad no se muy bien que pensar- dijo Rose- pero Molly tiene una buena opinión de ti y yo estoy dispuesta a darte una oportunidad.

-O sea que tú haces lo que una cría de once años te dice- dijo Scorpius- que buena demostración de personalidad.

-De nuevo me insultas- dijo ella.

- Por otro lado ¿Quién te dijo que yo seguía interesado?- preguntó Scorpius. Rose se detuvo de insofacto, era cierto…ella estaba hablando allí con él y al parecer estaba haciendo el ridículo. Dio media vuelta con la firme intensión de salir de allí. Pero Scorpius de nuevo le agarró el brazo, cortándole la huida.

- Me sacas de mis casillas, eso es todo, tú no eres igual a las otras chicas que conozco, eso me intriga y a la vez me descoloca, así como el hecho de que ahora quieras hablarme como si nada- dijo Scorpius a manera de explicación, le soltó el brazo porque ella lucia incomoda. Rose se cruzó los brazos sobre el pecho, dispuesto a escucharlo y Scorpius vio allí una oportunidad.

-Tú también logras …..que pierda la paciencia- dijo Rose.

- Porque simplemente no confiesas que quieres conocerme al igual que yo a ti, que te intrigo de la misma manera que tú me intrigas a mí, que de pronto te gusto un poco así como yo….en fin…olvídalo. Obvio que nos tenemos curiosidad porque hemos tenido un comienzo de esos que solo están en los libros, no se como lo haces ni exactamente que es lo que te provoco, pero jamás en la vida me habían cacheteado por una tontería como ofrecer un beso..y de paso ni siquiera fue en serio. Eso no es normal ni aquí ni en Dumstrang ni en la Luna. Se que me puse pesado y todo eso, pero tampoco era para tanto…siento que huyes de mi y eso no lo entiendo…puesto que no te he hecho nada…aun- Rose entornó los ojos ante esa palabra…aún… fue un poco chocante de escuchar, obvio que no la estaba amenazando con un golpe, digamos que le estaba dejando ver en claro que él estaría dispuesto al menos a besarla si tenia la oportunidad, ella inmediatamente se sonrojó, aunque él hiciese un esfuerzo, todavía era directo, mas que eso avasallante, sus ojos brillaban, la expresión de su cara era crispada. Scorpius siguió hablando casi sin respirar.

- Aunado a todo esto, esta el hecho de que nuestras familias se detestan desde hace milenios, que estamos en casas opuestas y que cada vez que nos vemos termínanos discutiendo hasta del clima. Ah y de paso haces que yo hable de mas, cuando en general yo soy un tipo callado….Entonces, dime ¿No crees que hay algo especial rondando por ahí entre tú y yo?

-Páralo..páralo- dijo ella poniéndose las manos en la cabeza-ya entendí el punto. Y déjame decirte, no te conozco mucho, pero callado es algo que no eres, para nada. Aclaremos algo, uno no me gustas, dos te abofetee por deslenguado, te lance un florero por descarado, no se que intentabas, pero si creías que iba a caer redonda en tus brazos por cuatro palabras estúpidas, te equivocaste de chica, tres….después de haberlo analizado concienzudamente, debo reconocer que efectivamente tú y yo hemos tenido una sucesión de malos entendidos.

-¡O sea! Estas aceptando que piensas en mí- dijo Scorpius.

-Yo no he dicho eso- dijo Rose.

-Que tanto piensas en mí…¿todo el tiempo?- empujó Scorpius sin poder evitarlo. Acorralar a la presa era parte de su instinto natural de cazador.

-Eres demasiado seguro de ti mismo, mas que eso, eres un creído- dijo Rose- Y lo estas haciendo de nuevo, fingiendo interés, burlándote.

-De hecho, estoy interesado y de paso también estoy bromeando contigo - dijo Scorpius clavando su mirada en ella, Rose se la devolvió furiosa- pero es para que te rías un poco. ¿No te parece todo esto una locura?

-Un poco-concedió ella mas tranquila, la molestia se iba disipando poco a poco. En realidad no había una razón lógica para su molestia, después de todo, él afirmaba que solo quería hacerla reír. Eso...no era tan malo.

-No me preguntes que intensiones tengo contigo porque ni yo mismo lo se- dijo Scorpius- pero como al parecer estaré metido en este colegio todo el año, nos atravesamos en medio constantemente y nos vamos a ver todo el tiempo por lo de esa maldita fiesta en Hallowen, me gustaría por lo menos intentar…..ser amigos o por lo menos conocidos.

-Me gusta que te lo plantees de esa forma- dijo Rose- no tengo ningún problema siempre que guardes las distancias del decoro- Scorpius estuvo tentando a reírse a carcajadas. No es que Rose fuese irritante, de hecho lo era, es que lo que daba gracia era que mostrase la nariz arrugada y su cara de molestia porque él le había dicho unas cuantas cosas calentones, ella le resultaba demasiado candida. Era imposible no intentar burlarse , pero no lo haría….a ella no le gustaba. Y por primera vez en su vida, Scorpius Malfoy sentía que tenia que tener cuidado, de verdad no quería ofenderla.

-Puedo preguntarte algo- dijo él.

-Que no sea nada personal- dijo ella- por favor.

-Lastima, tendré que cambiar la pregunta, pensé en preguntarte si yo te parecía guapo como tú a mi…pero lo dejaré para después- dijo él, Rose rodó los ojos, resignándose al hecho de que al parecer esa era su forma de entrarle a ella, pero no hizo ningún comentario, ya mas o menos iba entendiendo como era la manera de ser de él - bien Rose…hay algo que quiero saber desde hace un buen rato ¿Por qué nadie te aplaudió cuando te eligieron premio anual?

-Oh…eso- dijo Rose, de verdad se había esperado cualquier pregunta menos esa- es un poco difícil de explicar.

-Inténtalo- exigió él.

-En realidad dudo que te interese- dijo ella.

-Soy todo oídos- respondió Scorpius sin dar el brazo a torcer. Ella era terca y escurridiza, él era aun mas testarudo que ella e iba a demostrárselo.

-Es largo…muy largo- dijo ella. Por alguna razón que no comprendía, Scorpius lucia bastante dispuesto a escucharla y puesto que él tendría una visión imparcial de todo el asunto ya que era su primera año en Hogwarts, ella se moría de la curiosidad de saber cual era su opinión al respecto. Es decir, su familia y los de su casa eran solidarios con ella. Rose deseaba saber de otra fuente, si en realidad sus otros compañeros de Hogwarts tenían la razón.

-Tengo todo el tiempo del mundo- dijo Scorpius- entre ir a contar palitos en la sala común de Slytherin o escucharte, tengo bien claras mis opciones. Podemos ir a la plazoleta central, queda a unos metros y sentarnos un rato. Eso si no te disgusta que nos vean juntos, digo por lo del novio, tus primos y todo lo demás.

-No, esta bien- dijo Rose. En realidad no estaba tan segura, pero si Molly no le hacia ascos a que fuese un Malfoy para amigarse con él, aunque el resto de su familia pegase el grito al cielo, ella tampoco.

-Esto es histórico- dijo Scorpius mientras caminaba con ella-Por primera vez hablaremos y mi vida no correrá peligro. Golpeas duro ¿Lo sabias?

Muy a su pesar, Rose se rió del comentario.

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