Enfrentando a Charlie
Bella POV
Cuando llegamos a Florida Alice me sorprendió diciendo que no necesitaba ir a mi casa por mis pertenencias ya que ella había renovado totalmente mi guarda ropa, que toda mi ropa nueva estaba ya en el armario de la habitación, me enoje con ella pero Alice solo sonrío y se fue caminando feliz de la vida al lado de Jasper.
Edward y yo nos dirigimos a la nueva casa, al llegar abrió el portón automático con un control y pude ver el frente de la casa, quede totalmente embelesada por la vista, era un casa de tamaño mediano, las parte de enfrente al aire libre tenia una mesa con seis sillas, la cara de enfrente de la casa era totalmente de cristal, la parte de arriba estaba decorada con persianas negras, iluminadas con luces, era elegante, de estilo minimalista, era hermosa.
-¿Te gusta?- me pregunto Edward
-Me encanta- le dije sonriendo, el sonrío también y me dio una llaves, tal como una niña que le acaban de entregar un juguete nuevo me emocione enormemente, baje del coche y me acerque a la casa, abrí la puerta, a la entrada estaba la sala en la cual había unos sillones negros, tras de ella se extendía una hermosa escalera de caracol, las paredes eran blancas, adornados con coloridos cuadros, a un lado de la escalera del lado izquierdo había otra pared, camine y al lado del pasillo había una hermosa cocina, equipada con lo mas moderno para cocinas, con hermosos muebles de mármol, regrese a la sala camine y encontré el salón , allí había un hermoso piano negro y al lado un elegante sillón de cuero negro, Salí del salón al fondo estaba el cuarto de lavado y otra entrada a la cocina y en la parte de atrás había un pequeño espacio con un frondoso árbol y pasto verde limón, era hermosos, en otra de las habitaciones estaba la sala de estar que daba a la alberca y el jardín los cuales estaba a un costado de la casa.
-¿Qué piensas?- Me pregunto Edward
-Es perfecta- le dije, el sonrío, me tomo de la mano y subimos las escaleras, había cuatro habitaciones, entramos a una de ellas, allí había una cama king size con un hermoso edredón negro y blanco, a cada lado había un buró de color negro con lámparas, en el lado derecho pegado a la pared un hermoso tocador y frente a la cama una pequeña mesa con dos sillones a su lado.
-Vaya, Alice se supero así misma- le dije a Edward, el asintió
-Nos costo dar mucho con esta casa, pero en cuanto me la mostró Alice no dude en comprarla
-No quiero ni pensar en el costo, me tendrás que dejar pagar la mitad-
-De eso nada, cuando nos casemos nos mudaremos a una más grande con un jardín más grande, algo donde no haya tanto cristal y más hogareño- me dijo Edward abrazándome
-Estoy de acuerdo- le dije y después lo bese, sin duda alguna mi futuro se veía prometedor y perfecto
El sábado la pasamos tranquilos viendo la televisión, los chicos no nos molestaron, de hecho Alice había prometido que no nos molestarían hasta el Lunes por la mañana en la escuela.
El Domingo nos despertamos tarde y fuimos de compras, Edward me ayudo a elegir un vestido para la fiesta anual de empresas y yo lo ayude a escoger un traje y una corbata.
Salimos hacia la fiesta alrededor de las siete de la noche.
-¿Entonces crees que lo mejor será llevarlos a nuestra casa el día de hoy?- me pregunto Edward de camino a la fiesta
-Si, mi padre de seguro regresara mañana a primera hora a Madrid, es mejor decírselo en persona, aunque primero se ira muy molesto sin decir palabra alguna, solo se retirara con el ceño fruncido- le dije
-¿Y eso no esta mal?
-No, se ira pero ya después me dará su sermón, se lidiar con el, no te preocupes
-Si tu lo dices no hay problema, pero me dejaras ayudarte con tu padre si se enoja o algo por el estilo
-No creo que sea necesario- le dije sonriendo para tranquilizarlo.
Al llegar a la fiesta vimos a los padres de Edward, los saludamos y minutos después vi a mi padre, me acerque a mi padre, del brazo de Edward
-Buenas noches padre- le dije
-Buenas noches señor Swan- lo saludo Edward
-Buenas noches Isabella, Buenas noches joven Cullen- nos contesto serio
-Padre, me gustaría que después de la fiesta nos acompañase a celebrar algo- le dije
-¿Qué es lo que se celebra?- me pregunto
-El inicio de algo importante- le dijo Edward
-Esta bien, los acompañare un par de minutos
-Gracias- le dije
La velada transcurrió agradable, Edward y yo platicamos con varios empresario y confirmamos varias veces nuestro noviazgo, este año al parecer también gano la empresa de mi padre, todos aplaudieron y después de dar su discurso y de recibir el premio todos los invitados comenzaron a acercarse a mi padre y a mi, varios fotógrafos se acercaron a mi y comenzaron a hacer preguntas, entre tanta gente no veía a Edward para que me ayudara a escapar de esto.
-¿Cuándo tomara la empresa de su padre señorita?- me pregunto un reportero
-¿En realidad la tomara o se dedicara a su carrera artística?- pregunto otro
-¿Es verdad que solo tiene 18 años?- pregunto otro, en verdad comenzaban a fastidiarme, de repente sentí como alguien rodeaba mi cintura con un brazo.
-Lo siento damas y caballeros pero esta bella señorita viene conmigo, tendrán que hacer sus preguntas mas tarde- dijo una voz conocida, mire al chico de mi lado, seguía teniendo unos deslumbrantes ojos azul zafiro, su tez blanca, su perfecto cabello rubio y un porte elegante
-¿Podrían posar solo para un par de fotos?- pregunto otro reportero, el chico sonrío deslumbrantemente y me apretó mas a su lado
-Sonríe linda- me dijo al oído y sonriendo falsamente
-Eres odioso, siempre queriendo acaparar la atención de todos y causando revuelo por donde pasas- le dije
-Solo me importa tu atención y si quisiera acaparar la de los demás y causar revuelo como tú dices haría esto- me dijo besando delicadamente mi mejilla, después me miro y sonrío, yo le regrese la sonrisa sinceramente
-Bien es suficiente- le dijo a los reporteros y salimos de entre la multitud, nos partamos un poco de todos
-Te odio- le dije abrazándolo
-Vaya tienes una extraña manera de decirlo
-Te extrañe- le dije, el me abrazo mas fuerte
-Y yo a ti- me dijo, cuando lo solté sonrío y puso una de sus manos en mi mejilla, yo cerré los ojos y me recargue en ella
-¿Bella?- escuche que me llamaban tras de mi, el chico de ojos azules alzo la mirada y yo voltee a ver, era Edward, le sonreí y fui a su lado tomando su brazo-¿M e podrías decir que sucede?- me pregunto, tenia el ceño fruncido, estaba enojado
-Es lo mismo que me gustaría saber, lindura me podrías decir ¿Quién es el?- me pregunto el chico ojiazul aparentando estar molesto, yo reí
-¿Qué es tan gracioso?- me pregunto Edward
-¡Si! ¿Me engañas y solo te ríes? Me dijiste que tu corazón solo era mío- dijo el chico rubio, yo volví a reí
-Deja de hacerte el gracioso Seth- le dije
-Eres una aguafiestas- me dijo Seth
-Edward el es mi hermano Seth, Seth el es mi novio Edward- les dije, Edward relajo su expresión y estrecho la mano de mi hermano
-Mucho gusto- le dijo mi hermano- perdón por la broma
-No hay problema- le dijo Edward sonriendo. A mi hermano también lo invitamos a la "celebración", alrededor de las nueve salimos de allí, los coches de los padres de Edward, el de mi padre y el de mi hermano nos seguía, al llegar estacionamos los coches en el garage de la casa, allí estaban esperándonos ya los demás chicos, los diez entramos a la sala de la casa, les ofrecimos copas con champagne.
-Bien queríamos decirles que Bella y yo acabamos de mudarnos a esta casa- dijo Edward. Alice y Rose comenzaron a gritar, esta era la quita vez que comenzaban a gritar con la noticia, Esme y Carlisle nos felicitaron al igual que mi hermano, mi padre, como lo había dicho frunció el ceño y se fue sin decir palabra alguna.
-Esa expresión no significa nada bueno-me dijo Seth al oído
-No te preocupes, hoy tomara a las ocho un avión a Madrid, después me dará su sermón- el sonrío. Los chicos se fueron alrededor de las once, con una sonrisa en su rostro y felicitándonos por décima vez en la velada.
A las siete de la mañana comenzó a sonar el despertador, entrábamos a la escuela a las ocho y media, me levante, me metí a bañar y me cambie, cuando salí del baño Edward seguía durmiendo, recorrí las cortinas, la luz del sol entro por las ventanas de cristal, Edward se puso una almohada sobre el rostro para cubrirse de la luz.
-Ya es hora que te levantes o llegaremos tarde el primer día de clases, iré a hacer el desayuno- le dije saliendo de la habitación, cocine el desayuno para ambos y lo serví, a los pocos minutos de haber servido el desayuno bajo Edward con el cabello mojado y cambiado, se acerco y me dio un beso
-Buenos días- me saludo
-Buenos días dormilón, no es bueno que te hayas acostumbrado a levantarte tarde- le dije, el sonrío- ¿Esta dos semana terminas con la grabación de tu disco?
-Si, van a ser muy pesadas estas dos próximas semanas, quizá te vea solo en los descansos en la academia y en la cena.
-Si, prometo que cuando llegues este la cena lista- le dije, el sonrío
-Gracias
-Para no causarte problemas llevare mi auto estas semanas, ya que la próxima semana llega el resultado de las promociones para las que me eligieron – le dije
-Ya veremos pero hoy vienes conmigo, iremos a comer, vendré a dejarte y me iré a la disquera
-Ok, me parece bien, cualquier cosa que necesites solo llámame- le dije levantando mis platos sucios del desayuno y llevándolos al fregadero, después él llevo los suyos
-Iré por mi mochila- le dije mientras salía de la cocina
-Te espero en el coche- me dijo Edward, yo asentí, me apresure y salimos de la casa a las ocho, al llegar los demás chicos nos esperaban en el estacionamiento, fuimos todos por nuestro horario, todos eran diferentes pero en la mayoría de las clases yo estaba con las chicas.
La primeras dos clases pasaron tranquilas y el almuerzo fue divertido con las bromas de Emmett, el primer día estaba pasando rápidamente, las chicas y yo nos dirigíamos a nuestras dos ultimas clases, nos tocaban ambas horas baile.
-Tu papa no se veía muy feliz con la noticia, se marcho enojado- me dijo Rose
-No se preocupen todo estará bien- le dije ella asintió
-¿Y que te pareció las casa?- me dijo Alice emocionada
-Es hermosa- le dije, ella comenzó a dar saltito
- ¡Sabia que les encantaría!
-Si gracias- le dije, ella me abrazo emocionada, las chicas y yo fuimos a cambiarnos para la clase de baile, estábamos acomodando nuestras cosas al fondo del salón cuando mi celular comenzó a sonar, era un mensaje de Seth, al parecer Charlie no se había ido a Madrid e iría a la casa de los padres de Edward a hablar con Carlisle, Seth me esperaba fuera de la escuela en su coche para llevarme, tome mi mochila y corriendo salí del salón, Seth me esperaba recargado en su auto, le quite las llaves de su mano
-¡Hey!- me reclamo subiéndose al asiento del copiloto
-No estoy de humor para la manera en la que conduces- le dije arrancando el coche y dirigiendo a la casa de Esme y Carlisle, llegamos en un tiempo record, salí a toda prisa del coche y toque el timbre de la casa, me abrió Esme
-Buenos tardes Esme, perdona las molestias ¿Se encuentra aquí mi padre?
-Si, esta en el salón con Carlisle
-¿Puedo pasar?- le pregunte
-Si claro, pero tu padre esta muy enojado- me dijo, entre y me dirigí al salón principal, se escuchaba la voz de mi padre por toda la casa, al entrar vi a Carlisle sentado calmado en un sillón mientras mi padre caminaba de un lado a otro enojado, gritando
-Buenos tardes espero no interrumpir- les dije, ambos me miraron
-Buenos tardes- me saludo Carlisle, yo le sonreí
- Carlisle, perdona las molestias que te estamos ocasionando, en verdad estoy muy apenada, ¿Podrías permitirme hablar con mi padre por favor?
- Claro, yo me retiro- me dijo saliendo del salón
-Este asunto no te concierne Isabella- me dijo mi padre molesto, iba a ir tras Carlisle pero le tape el paso
-Este asunto es acerca de mi vida creo que al que no le concierne es a ti
-¡Eres muy joven como para vivir con tu novio! Apenas cumpliste los 18, estoy muy decepcionado de ti… No puedo dejarte sola, regresaras conmigo a Madrid
-¿Disculpa? ¿Qué no me puedes dejar sola? Por favor, te necesitaba hace trece años a mi lado y no lo estabas, ya no te necesito a mi lado ahora, temo decirte que ya no soy la niña que dejaste tras la muerte de Renee o la chica de quince años que a cambio de tu apoyo le pediste que tomara la empresa en un futuro
-Ese no es el caso, se que he cometido errores contigo y te pedí disculpas y mejore mi actitud, pero esto va mas allá de los limites Isabella, no fuiste educada para que en la primera oportunidad escaparas con un chico
-Por favor ¿Tu que sabes de la educación que recibí? Solo pagabas las clases ¿Cómo sabes realmente que me enseñaron? Ibas a casa una vez cada tres meses solo por una noche, nunca preguntaste el como estábamos o algo respecto a nuestras clases, solo ibas a ver que siguiéramos vivos
-Bien, quizá esas clases no te hayan enseñado acerca de eso, eso se puede arreglar, será difícil pues son tu bases pero…
-¡No estas escuchando! Entiende yo recibí la educación adecuada, lo que tu no entiendes es que yo ya puedo tomar mis propias decisiones, que ya no necesito de ti para salir adelante, como no me viste crecer, como no estabas a mi lado dudas de mis bases morales pero yo no tengo problemas con ellas, padre ya soy un adulto ¿Cómo quieres que crezca si tu no me dejas por tu inseguridad de que pueda caer? En todo caso utilizaría lo único que me has enseñado…me levantaría- le dije, el me miro y se acerco, estaba un mas calmado
-Se que no estuve a tu lado y se que caíste muchas veces y siempre te levantaste, lamento el que no te haya ayudado a levantar pero ahora que estoy a tu lado no me basta con el ayudarte a levantarte quiero evitar que caigas, no quiero que te lastimes mas
-Papa estaré bien, ten un poco mas de fe en mi, en Edward, todo saldrá bien- le dije, el me miro por unos segundos, encontró algo en mi mirada que lo convenció y asintió, yo sonreí y lo abrace, de ahora en adelante ya no habría problemas, mi padre entendía que era hora de dejarme crecer.
