Disclamer: personajes de JK. Rowling.
Hola, disculpen mi tardanza pero entre el futbol y el trabajo no he tenido vida. Espero que les guste el capitulo, pensé mucho en todo lo que queria poner e inevitablemente tuve que cortarlo. Gracias a Ninkie Potter que sirvio de Beta reader para este cap. Entonces, sin mas preambulos a leer. Y por si acaso, no se olviden de los reviews.
!AY Argentina! !Que hiciste papaito! En fin, ni modo, eliminados en cuartos, lo bueno es que parece que Maradona se queda de DT (pues miren, no sabra nada de como dirigir un equipo, pero le aporta corazón a la selección). Ahora hay que irle a Uruguay por el honor suramericano. Aunque si gana España, no me molestaré para nada. Pero haciendo un analisis justo futbolistico, el mejor equipo del Mundial 2010, es el de Alemania, me da risa, porque el equipo aleman, su planteamiento táctico, como se mueven en la cancha, la velocidad arrolladora que tienen, pues se parece incluso mas que los holandeses, al equipo de Holanda de la final de 1978, la archifamosa "Naranja Mécanica", es maravilloso verlos jugar y como se comen al rival, a quien le guste el futbol, tiene que estar de acuerdo conmigo, ver jugar a Alemania es un gusto. Suerte entonces a todos las hinchadas con sus equipos. Besos.
Capitulo 10 Rebelde y no sin razones.
Dos días antes de la fiesta de Hallowen, Hogwarts era un hervidero de actividad, los estudiantes no hacían nada más que comentar el gran acontecimiento, las chicas nerviosas esperaban en grupo que el chico de sus sueños finalmente les pidiese ir al baile juntos. No era estrictamente un baile de parejas, pero la mayoría aprovechaba para ligar y pasar un buen rato.
Incluso los Slytherin, que generalmente iban por la vida colegial de bajo perfil, no estaban ajenos a la euforia pre-baile, por supuesto que la gran mayoría iban a tener compañeros de su misma casa, pero Augustus Zabinni rompió el paradigma a invitar a Patricia Swansteiger, de la casa de Ravenclaw, como su pareja. Nadie dentro de la casa de las serpientes lo criticó, el padre de Patricia, era el hombre mas rico del mundo mágico y la sangre de Patricia era tan inmaculada y pura como el mejor Sly, así que hasta Marcus Nott no puso reparo en la decisión. Para todos era un hecho, de que Zabinni estaba marcando el terreno, la bruja y sus millones de galeones, eran de él. Marcus comentó que conociendo los antecedentes de los Zabinni, en un año la simpática Patricia estaría muerta y enterrada, Augustus sonrió al escucharlo y solo se limitó a agregar: "solo después de la boda".
Scorpius sabia que él no podía hacer lo mismo con Rose, ni en sueños, sobre todo porque quería evitar a toda costa que Marcus Nott y su secta satánica, como denominaba a Sebastian Montague,, Adrian Pucey, Augustus Zabinni y compañía, se enteraran, de que extra-oficialmente y en la clandestinidad absoluta, él de alguna forma estaba metido hasta el tuétano de los huesos en una especie de relación amorosa con la chica que había hecho quedar en ridículo públicamente a Marcus Nott en cada clase desde su primer día en Hogwarts. Scorpius Malfoy, un warg, un ser humano con alma de animal, podía oler el peligro, lo presentía, aunque todavía no podía precisar bien de que dirección ni en que forma vendría, pero todos sus sentidos estaban alerta con Marcus Nott, ese chico no era lo que parecía. Y no le gustaba la manera en que la miraba, odio absoluto, la mirada del cazador ante su indefensa presa.
Para su alivio, tampoco era necesario invitarla de todas formas, al ser los organizadores del baile, tendrían que ir juntos aunque no quisiesen, que no era el caso. Scorpius tendría que inventarse una buena cara de fastidio para que nadie se percatase que su corazón latía a mil por hora solo con verla. Tendría que guardarse las manos en los bolsillos de su tunica toda la noche porque necesitaba tocarla todo el tiempo, besarla, acariciarla, demostrarle con gestos lo que no hacia con las palabras. Últimamente a ella le pasaba lo mismo, a medida que transcurrían los días, era mas difícil controlarse en publico, que rayos, era mas difícil controlarse en cualquier situación, la apremiante necesidad de contacto físico entre los dos era desquiciante.
Tenían dos semanas saliendo, citándose a escondidas en cualquier lugar posible, incluso habían tenido una especie de cena romántica en la cocina, con cien elfos domésticos atestiguando lo bien que la pasaban juntos. Menos mal que ella era una chica todo terreno, cualquier otra hubiese arrugado la nariz con una mesa servida con emparedados de atún, pudín ingles, tarta de melaza, jugo de calabaza; todo aquello que sumaria como ocho mil calorías. Scorpius tenía el metabolismo acelerado, debido a la alta temperatura de su cuerpo quemaba energía como el motor de un Ferrari Tiburón, podía comer como un batallón entero y no subir ni un gramo de peso. En general consumía mucha azúcar, la cual era la pesadilla viviente de muchas chicas, su espanto ante la posibilidad de engordar. A Rose simplemente se le iluminaron los ojos cuando vio las grandes cantidades de dulce en esa mesa, tomó un trozo generoso de tarta de melaza y se lo comió con ganas.
-No te da miedo engordar- preguntó él cuando vio asombrado como ella daba cuenta de casi la mitad de la mesa.
-Yo….ni de broma- dijo Rose con los ojos azules brillando y ofreciéndole una gran sonrisa a Scorpius-¿Conoces a alguien quien haga dieta de engorde?
-No- dijo Scorpius, si estar seguro de lo que significaba dieta de engorde…parecía algo de caballos o de algún animal de matadero- Explícame que rayo es eso.
-Bueno- dijo Rose- hay gente que hace dieta para bajar de peso y otros que simplemente tienen que hacer dieta para ganar kilos. Estas conociendo a la chica que toda su vida ha tenido que comer por cuatro personas para mantener un peso saludable. Mi madre pensó que había heredado el buen apetito de mi padre, pero cuando tenia cinco años me llevaron al medico y él detectó que estaba baja de peso. Fue casi un escándalo en mi casa, tienes que ir un día a La Madriguera, donde viven mis abuelos, hay toneladas de comida por doquier, mi abuela es una consumada cocinera y entre mis tíos y mis primos pueden consumir la reserva alimentaria de Inglaterra en dos semanas. En fin, todos los Weasley´s tenemos un buen apetito, cuando se enteraron de que literalmente estaba desnutrida, estalló la tercera guerra mundial en mi familia.
-Ustedes son como una especie de tribu ¿cierto?- comentó Scorpius- tengo entendido que exceptuando la rubia de segundo, esa que tu llamas Nica, tú y Potter, todos son pelirrojos.
-Nica es Dominique. Te falto mencionar a Victoire y James- dijo Rose- ellos tampoco son pelirrojos
-Ah, Victoire Weasley, la famosa reina de belleza- comentó Scorpius- la conozco, la vi en Beuxbattons en muchas ocasiones. Es preciosa, parece un hada…..mi amigo Walter se volvió loca con ella, pero es chica muy arrogante, no le prestó la mas absoluta atención, ni por cortesía. Nadie diría que es tu prima, las dos son muy distintas. No lo digo solo por el físico, sino por el carácter.
- Vicky se va a casar este año, con Teddy Lupin, estuvo enamorada de él toda su vida, ella no es arrogante, es su forma de espantar a los otros chicos- aclaró Rose un poco celosa del comentario de Scorpius sobre su prima, él se dio cuenta pero no hizo nada al respecto, al punto en donde estaban, debería ser obvio para ella que él no tenia ojos para otra persona que no fuese Rose- Y si, casi todos son pelirrojos. Es la marca de la familia por así decirlo.
-Igual que los Malfoy´s con el pelo rubio- dijo Scorpius-solo que más prolíficos.
-Exacto, los Weasley´s suelen ser muy fértiles, el único que no tiene hijos es mi Tío Charlie, pero todavía es soltero, en fin, mi padre acusaba a mi madre de tenerme a dieta y no cocinar las cantidades necesarias en casa, mi madre se defendió diciendo que eso era una falacia, que yo amenazaba hasta con comerme a Hugo del apetito que tenia, me hicieron millones de exámenes médicos para saber que pasaba, pero estaba mas sana que una lechuga recién plantada, hasta que mi abuela Molly declaró que mi abuelo Arthur y mi tío Percy tenían el mismo problema cuando chicos. Y aun hoy día, comen como tigres de bengala y siguen siendo delgados. Simplemente es genético, así que me dieron permiso para literalmente comerme lo que quisiera el resto de mi vida.
-¿Tengo que esconder mi plato?- dijo Scorpius apartando su comida del alcance de Rose.
-¿Te estás burlando de mi?- dijo ella fingiendo estar sorprendida.
-Tendrás que encontrarte un marido rico que pueda alimentarte- dijo Scorpius.
-¿Un Malfoy quizás?- dijo ella en broma.
-Hum- dijo Scorpius- no lo había pensado. ¿Quieres casarte conmigo? Te ofrezco seguridad, casa y sobre todo….comida en abundancia. ¿Aceptas?
-Y que hay de lo otro- dijo ella sonrojándose, sin mencionar la palabra que rondaba entre ellos, pero que ninguno de los dos se atrevía a decir en voz alta todavía.
-Creo que podré satisfacer plenamente cualquiera de tus apetitos- dijo él mirándola intensamente al punto que Rose desvió la mirada intimidada.
-Cuando llegué a Hogwarts, me impuse entonces comer mas vegetales y frutas- dijo Rose retomando el tema original, meterse en aguas profundas con Scorpius era algo peligroso, sobre todo porque ella sabia lo que él trataba de decirle y además, ella también quería…así que…retrasaba un poco mas lo inevitable- porque uno nunca sabe cuando el metabolismo va a cambiar, además no es saludable comer tanta azúcar. Mi peso no me preocupa tanto ahora, pero mi medico dice que sigo estando un poco delgada.
-Quisiera ver una foto de ti cuando pequeña- dijo Scorpius.
-Ni de broma, era espantosa, un saco de huesos y dientes- replicó Rose consternada.
-A mi no me parece que estés tan flaca- dijo Scorpius haciendo un gesto con sus manos en su pecho, emulando la preciosa y sugestiva delantera de su novia no oficial.
Enseguida recibió un pedazo de torta en la cara, Rose siguió sonriendo inocentemente como si no lo hubiese lanzado ella con sus propias manos.
-Eres un imbécil- dijo ella y Scorpius se acercó con su pedazo de tarta para estrellarla justo por encima en su rostro e irse contra ella hasta que los dos cayeron al piso. La melaza se escurría por la cara de Rose y Scorpius se entretuvo lamiéndola por todo el rostro hasta llegar a sus labios, allí de nuevo se dieron un beso, corto y fugaz porque tenían testigos, sin embargo ella sentía el ansia de él en su respiración entrecortada, en la forma como sus manos aferraban su cintura y como se acomodaba entre sus piernas, era tan natural, como su cuerpo reconocía el suyo, encajaban perfectamente.
-Te gusta esto ¿verdad?- dijo Scorpius mientra lamia su oreja con destreza.
-Mas de lo que seria mentalmente saludable- dijo ella lanzando un prologado gemido, que fue música para los oídos de Scorpius, Rose buscó su boca y él correspondió con un, entonces sí, fogoso beso.
Scorpius se detuvo, justo cuando iba a meter las manos debajo de su falda, se dio cuenta que estaban rodeados de elfos.
-¿Hasta donde quieres llegar con esto?- preguntó ella, tomando una servilleta para limpiarse la cara, le ofreció otra a Scorpius.
-Hasta el punto donde tú y yo nos sintamos bien con el otro- dijo Scorpius separándose de ella y sentándose en el suelo al pie de la mesa- No es obligado, por si acaso.
-Tonto- dijo ella- no es por eso.
-No creí que ibas a sufrir de la crisis de inseguridad propia de una chica de diecisiete años, esperaba mas de ti- dijo Scorpius con la frustración de saber que tendría que aguantarse las ganas para otra ocasión- se que andar con el chico que tus padres odiarían solo por saber quien es , que de paso es de la innombrable casa de Slytherin, que por añadidura no se adapta bien a tu escuela y que de paso te hace proposiciones indecentes sin ofrecerte un piso seguro de nada no es la formula ideal para conquistar una chica…pero creo que he sido suficientemente claro. No pienso aprovecharme de ti. Te aprecio demasiado para jugar contigo.
-No me vengas con esas Scorpius Malfoy- dijo ella- solo te hice una pregunta, la contestaste y bueno….
-¿Bueno que?- preguntó él, temiendo la respuesta. Ellos dos estaban en el preciso momento donde las dudas se presentarían, era evidente para ambos que los besos y las caricias solo era el primer paso a asuntos mayores, era demasiada la atracción física, solo era cuestión de tiempo para que lo hicieran. Scorpius estaba dispuesto a ser claro hasta donde pudiese, no veía la forma de que tuviesen un noviazgo normal, porque no solo era complicado el asunto familiar lo que pesaba entre ellos, era el hecho concreto de que él no seria humano por mucho tiempo más. No quería atarla a él, ofreciendo promesas que después no podría cumplir.
-Esta bien- dijo ella- estoy bien con tu respuesta, me gusta como lo planteas y lo mas importante….no tengo miedo…..de nada….salga lo que salga, sea como sea y como termine, estará bien…..lo intentamos…eso es lo importante…..lo hicimos a pesar de los demás.
-Debo decir que no creía en los discursos de las casas- dijo Scorpius con una gran sonrisa- pero esa proclama tuya tan Gryffindor me ha gustado. Aunque no se porque noto algo de rebeldía en esa decisión. ¿Estas conmigo para molestar a tus padres?
-Hum- dijo Rose sentadose junto a él- si te digo la verdad prometes no molestarte.
-¡ESTAS CONMIGO PARA MOLESTAR A TUS PADRES!- gritó Scorpius y Rose le tapó la boca, los elfos los miraron por un segundo extrañados del escándalo y luego siguieron en sus ocupaciones habituales en la cocina.
-Calla, nos van a echar por gritones- dijo ella en voz baja- no es así, estoy contigo porque me gustas….mucho- Scorpius volvió a sonreír aunque sus labios quedaron ocultados por la mano de ella- pero no puedo negarte que me causa una especie satisfacción perversa saber que estoy haciendo exactamente lo que mi madre me dijo que no hiciese.
Scorpius apartó la mano de Rose con suavidad no antes de morderle un dedo juguetonamente.
-¿Tu madre te habló de mi? ¿Y que dijo? ¿Me conoce? ¿Cómo?- preguntó atropelladamente él
-No se porque, pero sabe de ti…sabe lo de Dumstrang- dijo ella- y me dijo que no me quería ver cerca de ti.
-Me preguntó porque- dijo Scorpius, estaba dudoso ¿Qué sabría la madre de Rose de él? Mas allá del hecho de que era el hijo de Draco Malfoy- tu madre trabaja en el ministerio ¿Donde?
-¿Tienes problemas con el ministerio mágico ingles? – preguntó Rose sin responder la pregunta de Scorpius- ¿No habrá muerto alguien en ese accidente en Dumstrang?
-No se murió nadie, creo que yo fui el más afectado, recuerda, me expulsaron. ¿Qué sabes de eso? ¿Cómo te enteraste?-dijo Scorpius alarmado, Rose rodó los ojos.
-Segunda vez que lo digo, si quieres enterarte de un chisme vente a Hogwarts una noche, siéntate en cualquier mesa de cualquier casa en una cena y pon alerta tus oídos- dijo ella- los rumores, mas que la magia son la razón del existir de este colegio.
-Bien, ya sabia que Hogwarts era un sitio nada común y corriente- dijo él mientras la jalaba por la cintura para acercarse a ella y casi sentarla sobre sus piernas- Te confesaré….un oscuro y sucio secreto.
-Dime- dijo ella.
-Cuando supe quien eras- dijo él- también tuve una curiosidad perversa de saber que pensaría mi padre al saber que me gustabas…lo que diría si me juntaba contigo.
-Entonces estamos pares- dijo Rose rodando los ojos e intentando escaparse de los fuertes brazos de Scorpius, quién evito todo tipo de huida apresándola mas contra él- vaya clase de hipócritas somos, estamos juntos para molestar a nuestros respectivos padres.
-No, ellos no tienen nada que ver- dijo él lamiendo otro poco de melaza de la nariz de ella- estamos juntos porque compartimos una especie de atracción fatal uno por el otro, además de las interesantes y alocadas charlas que tenemos.
-Lo malo o lo bueno, no se ni como decirlo, es que nunca se enteraran- dijo ella.
-No nunca, digamos que a corto plazo no- dijo él atravesándola con la mirada- todo dependerá de lo que suceda.
-¿Sucederá algo?- preguntó ella con curiosidad. Realmente no tenia desarrollado un plan futuro con Scorpius, en gran medida, porque ella quería ver como se desarrollaba su relación y en gran parte porque ella misma no había decidido que hacer después del colegio ni con su vida. Que él estuviese considerando…..alguna cosa mas, para que negarlo, le gustó. Eso le demostró seguridad y confianza de él en lo que tenían, aunque estuviesen empezando.
-Pensemos en presente- dijo él un poco nostálgico, Scorpius cada día estaba mas preocupado, para él no era extraño estar con una sola chica, lo de la monogamia era parte de su personalidad, la humana y la animal, después de todo los lobos en las manadas, solo tenían una pareja. Cuando andaba con una chica, aunque fuese por una semana, era solo esa chica y nadie mas, si, era cierto, una vez había estado en la cama con dos al mismo tiempo, pero eso no contaba, estaba ebrio. Con Rose, estaba seguro que no se limitaría ni a una semana, ni a dos, incluso en otras circunstancias, le propondría, por primera vez en su vida con una chica, que salieran oficialmente y en serio, ella era especial, lo sabia desde el primer día que la conoció. Pero estaba descartado
¿Que sucedería cuando finalmente se convirtiese en lobo? Sentía el cambio inminente… cerca….pronto sucedería ¿Cómo diablos ella lo tomaría? Sabía que tenía que sincerarse en algún momento, pero no se le antojaba probar a ver cual seria la reacción de ella. Sentía algo diferente por Rose, distinto a lo que había sentido por cualquier chica, no solo era su no-oficial- especie de novia, sino que se había convertido en su amiga. Si la perdía, si ella lo rechazaba, le dolería…..no sabia con que intensidad, pero sin duda le dolería….Pero no, esperaría un tiempo mas, después de todo tampoco era seguro que fuese a suceder a corto o mediano plazo, podían faltar aun años. ¿O quizás no? Maldita sea, maldita indecisión. Scorpius volvió a mirar a Rose y de nuevo sintió el marchar de su corazón queriéndose salir de su pecho, si no fuese que él era un completo escéptico respecto al tema, diría que estaba algo…¿enamorado?
-Tengo que decirte algo- dijo ella- yo creo que ya había visto antes a tu padre, pero no estoy segura.
-Mi padre es un empresario conocido- dijo él- de seguro en algún periódico mágico ingles aparece de vez en cuando. Por Merlín, si lo he visto en la crónica social de los los diarios muggles, en Match o Le Figaro, acompañando al muggle que es su socio en el continente, inaugurando empresas, restaurantes, en desfiles de moda. No es raro que lo hubieses visto en fotografías.
-No – dijo Rose.
-Soy todo oídos- respondió Scorpius
-¿No te da curiosidad la razón y motivo del porque quiero molestar a mi madre?- preguntó Rose.
-Supongo que tiene que ver que ella es controladora y tú pasiva hasta el día que te diste cuenta que te estaba asfixiando- dijo él, Rose abrió la boca para interrumpirlo y Scorpius añadió- dicho por ti misma, por si caso.
-En parte es eso- respondió Rose- estoy harta de que intente que yo haga todas las cosas que ella no pudo hacer. Se que me quiere, pero es demasiado dominante y autoritaria.
-Se parece a alguien que conozco- dijo Scorpius encogiéndose de hombros- mi propio padre.
-No creo que se parezcan en nada- afirmó Rose con absoluto convencimiento- según lo que me has contado, tu padre es un tipo frío y calculador, duro contigo, violento si se da el caso. Yo misma lo vi, se iban a ir a las manos si no los detengo. Mi madre es calida, cariñosa, lo que pasa es que es demasiado absorbente.
-Padre tiene una habilidad especial para hacerse odiar por todos- dijo Scorpius- pero es mi padre, nunca se lo digo…pero se que lo quiero…tengo que quererlo…sino fuese así, lo hubiese mandado al diablo para siempre. ¡Oh!, se me olvidaba, ya lo hice. En fin, creo que me entiendes lo que quiero decir, digamos que tenemos una relación conflictiva- Rose asintió- . De todas formas, si él es violento es porque yo lo provoco. Somos demasiados parecidos para llevárnoslas bien- añadió con tristeza- adoraba a mi padre cuando era un chico, era una especie de héroe para mi.
-¿Que cambió?- preguntó ella.
-Él metió la pata, comportándose como el Malfoy que es- contestó Scorpius-haciéndole honor al apellido, la supervivencia del nombre ante todo. Algún día te lo contaré.
-Entiendo- dijo ella un tanto apenada por el corte brusco del chico, confiaba que tanto Scorpius como ella tendrían tiempo de alguna vez hacerse las confidencias mas intima, después de todo, aun estaban en la etapa de conocerse, en todos los sentidos.
-¿Qué tiene que ver la conversación sobre mi padre con tu madre?- dijo Scorpius- mi padre la detesta desde que era chico, a ella y a tu padre y viceversa.
Rose suspiró profundamente y apoyó su cabeza encima de sus rodillas flexionadas, cerró los ojos un poco y Scorpius colocó su mano en su espalda, acariciándosela. Ese gesto cariñoso, la reconfortó.
-Suéltalo- dijo él presintiendo una declaración importante.
- Hace unas semanas, salí con ella de tiendas al callejo Diagon, me quede probándome un vestido en Madame Malkin y ella salio, se tardó demasiado y fui a buscarla, allí fue donde la vi, en un callejón oscuro, en brazos de un sujeto rubio muy parecido a tu padre- Rose dudo un poco al decirlo- besándose. Lo he repasado mil veces en la mente, luego te vi con él y lo reconocí. Me negaba a creerlo, pero estoy segura de que era Draco Malfoy.
-Vaya- dijo Scorpius visiblemente incomodo, Rose lo miró interrogadoramente- No se que decirte, pero no me sorprende que mi padre esté con otra o con otras, hace años que engaña a mi madre y bueno…..ella a él por lo que he escuchado, lo interesante es la identidad de esa otra.
-Lo siento mucho- dijo ella apenada- no sabia que esto conduciría a que me dijeras eso, debe ser muy triste para ti saber eso.
-No hay cuidado, hace años que lo se. ¿Tus padres tampoco se llevan? Los míos solo están juntos porque no tienen mas remedio, ya sabes, la sociedad mágica, el que dirán, un contrato de matrimonio que no se puede invalidar, mucho pero mucho dinero en juego y en el ultimo lugar, el hijo descarriado….es decir…yo.
-Tú no eres ningún descarriado- dijo Rose- eso es lo que vendes al resto del mundo, pero te conozco Scorpius Malfoy, eres pura fachada de rebeldía, irreverencia y desparpajo, haces parecer que nada te importa, pero tienes llena la cabeza de ideas y opiniones acerca de todo y de todos, en el fondo eres el ser humano mas sensato y sincero que conozco…la mayor parte del tiempo, eh.
-Me agrada que tengas tan buena impresión- dijo él- espero que dure y después que termines conmigo no escribas en mi lapida…"fue un patán sin remedio"- Rose le dio un golpecito en la espalda- es en serio…te lo advierto…todavía te faltan conocer algunas facetas mías un poco complicadas. En fin, la verdad es que no creía que tu familia tuviese los mismos problemas que la mía.
-Eso es lo que no entiendo- dijo Rose apremiada – ellos, mis padres son…eran felices. Creo que he vivido engañada toda mi vida. Estoy confundida, este problema es demasiado grande para que yo me lo guarde solita, por eso te lo estoy contando.
-Amigo, confidente y futuro amante. Me parece que tú yo estamos bien en esto que tenemos- Rose le sonrió de vuelta- ¿Estas seguro que era mi padre?- preguntó Scorpius- es decir mi padre…que detestaba a tu madre en el colegio. Según lo que tú me dijiste se la llevaban como el perro y el gato.
-Tú y yo no éramos una oda a la armonía tampoco cuando nos conocimos- dijo ella – y mira como acabamos.
-No existe comparación Rose- dijo Scorpius- tú y yo tuvimos un malentendido, lo resolvimos y descubrimos que nos gustábamos. Eso sucedió en dos meses, digo fue algo rápido, pero mas o menos fue una situación normal. Estamos hablando de dos personas que se odiaron seis años de colegio, que se insultaron, que pelearon una guerra en bandos distintos, a tu madre casi la matan en casa de mi familia, frente a mi padre, que no hizo nada por salvarla de paso, la historia oficial es que casi la mata a cruciatus mi tía abuela Bellatrix Lestrange o como sea que se llamara esa perra desquiciada- Scorpius tomó aire, mordiéndose la lengua para no continuar, todo eso y eso sin contar que su padre le había dicho que nuevamente habría guerra y él estaba otra vez del bando equivocado, pero esa confesión la dejaría para después de que terminase sus averiguaciones sobre el asunto, no quería meter a Rose en eso. De hecho, solo quería protegerla.
Rose sonrió inmediatamente. Era tan fácil para ella perderse y escucharlo con su particular forma de decir las cosas, que estaba asombrada, él lograba embelezarla como nadie.
-No trates de dorarme la píldora- dijo ella.
-No lo estoy haciendo- dijo Scorpius- la verdad absoluta es que al parecer la única persona cuerda de mi familia, aparte de mi madre y mi abuela, que técnicamente no son Malfoy´s, bueno mi abuela es una Black, en fin el único Malfoy con los pies en la tierra, soy yo y ya sabes como luzco…como me veo y como pienso.
-Al grano rebelde sin causa- dijo ella.
-No te burles de mi, Alicia- contestó él.
-¿Alicia? ¿La del país de las maravillas?- preguntó Rose-¿Por qué Alicia?
-Porque eres la reina del despiste- dijo Scorpius- o te haces la tonta, todavía no me pongo de acuerdo. Mira que te demostré que me gustabas de todas las formas humanamente posibles y tuve que casi ahogarte en un lago para que te dieses cuenta y me aceptaras.
-Oh, no exageres- dijo ella- yo te besé primero….eso cuenta.
Scorpius elevó sus manos en alto histriónicamente.
-Gracias Dios- dijo él y ambos rieron.
-Entonces ¿Qué te parece?- dijo Rose.
-Un total desastre digno de Draco Malfoy- dijo Scorpius- pero por otro lado ¿Qué sabemos? Solo lo que nos han dicho de esa historia, a ti y a mí, la versión oficial que han relatado nuestros padres por años. No puedo decirte que conozca exactamente el curso del pensamiento de Draco Malfoy, en gran medida, porque hace años que solo discuto con él, reconozco…acepto que no he puesto empeño en conocerlo como hombre…ni como padre …ni como nada, pero mi padre jamás intentaría algo con tu madre, sin una buena razón, ella no es como las demás, es o era su enemiga. Igual ella. Aquí hay algo que no cuadra, algo del pasado, esto debió madurarse por mucho tiempo, no creo que sea casual, mi padre no es de lo que sucumbe a enamoramientos instantáneos con gente que a su juicio es menos que conveniente...o quiere hacerle daño por alguna razón…o le gusta desde hace tiempo. ¿Quieres que investigue?
-No lo se- dijo Rose insegura- es mas …no se si quiero meterme en eso. No lo se. No creo que tu padre intente dañar a mamá, ella es una gran bruja, en un duelo, sin duda estarían parejos. Pero me preocupa lo que estas sugiriendo.
-Te entiendo- dijo Scorpius- me molesta por ti y por mi madre…quizás por tu padre…ya sabes…solidaridad entre hombres. Pero creo que debe haber una buena explicación, lo sabré, es decir…lo sabremos tarde o temprano. Algo así no puede mantenerse oculto por mucho tiempo, seria una bomba atómica si otro se enterase. Un escándalo.
-No quiero que mi madre se vea expuesta al escarnio publico- dijo Rose- odio lo que está haciendo, pero es mi madre. Podemos dejar el tema, realmente me incomoda.
-Bien- dijo Scorpius-entonces por lo menos ya tenemos el motivo por el que tu madre no quiere verte conmigo, si estás en lo cierto, con un enredo Weasley- Malfoy es suficiente, ven acá- la abrazó otra vez y Rose dejó apoyada su cabeza en su hombro, Scorpius le tomó la mano, que todavía estaba llena de melaza y le empezó a mordisquear los dedos.
-Delicioso- dijo Scorpius mirándola a los ojos. Rose simplemente se río.
0o0
Rose estaba acostada en su cama, intentado leer un libro, las horas de descanso antes del a cena, lo cual estaba resultando casi imposible. Cada vez que trataba de enfocarse en la lectura, la imagen de él le llenaba la cabeza. Frustrada, dejó el libro de lado y decidió de nuevo echarle cabeza al asunto.
Scorpius Malfoy…Scorpius…Malfoy.
El chico que estaba rompiendo con todos sus esquemas autoimpuestos. El único con el que le provocaba tirar todo al diablo y hacer una locura. El joven que le gustaba tanto, que ella estaba segura que todo el colegio se daría cuenta que lo miraba casi todo el tiempo.
¿Cuándo empezó a gustarle? Haciendo un análisis concienzudo, Rose tenia que aceptar que le gustó desde el primer momento que lo vio, desde que sus ojos se posaron en él, supo dentro de si, que él era diferente.
Ella buscaba emoción en su vida, él había aparecido en el mapa sorpresivamente para proporcionársela. Independientemente que no supiera hasta que grado le iba agradar esa aventura, estaba a la expectativa de cualquier cosa.
¿En serio se estaba planteando acostarse con él? Pues si, increíblemente si, de hecho, lo había repasado tanto en su cabeza, que hasta ella misma se estaba impacientando. Claro, tenia curiosidad por el acto en si, pero no solo esa era la razón, quizás el hecho de que fuese él, era lo que de verdad la había hecho decidirse. Pero obviamente tenía sus dudas, hasta el momento solo eran amigos con derechos. Se suponía que para dar el gran paso, lo mínimo era un novio que asegurara estabilidad. Rose había desechado cualquier cuestionamiento moral, en gran medida, porque se sentía segura de él, creía en sus palabras, sentía todas sus caricias sinceras. Pero estaba preocupada y ansiosa, él tenia cierta experiencia, la de ella era casi nula ¿Y si no respondía bien y no llenaba las expectativas? ¿Si a él no le gustaba hacerlo con ella? Era torturante tener todas esas preguntas rondándole la cabeza.
Rose de pronto miró a la mesita de noche que tenia ubicada al lado de la cama, una fotografía de sus padres, abrazados, sonrientes, hizo que reflexionase sobre un punto.
¿Cómo se lo tomarían? Mal, después de todo era Scorpius Malfoy. Aun así, no tendrían porque enterarse, ella no se estaba planteando un noviazgo formal ni nada de eso, nadie tendría porque enterarse, seria él y ella, nadie mas. Después de todo, no era la única que ocultaba cosas.
Su madre y Draco Malfoy, solo pensar en esa posibilidad alteraba a Rose. Le inquietaba la posibilidad de su madre con un amante, pero que este fuese el padre del chico con el que estaba enredada, era simplemente insostenible.
De todas formas, el hecho era que su madre estaba teniendo una aventura y ella estaba dolida por eso. Y quizás ese también fuese un factor determinante en su súbito deseo de soltarse el moño y aventurarse en una situación, que un año antes no habría considerado ni por asomo, tener un romance clandestino con todas las de la ley con el hijo del hombre que toda su familia odiaba acérrimamente. Pero era el chico, al que deseaba, el que desataba toda una corriente de emociones inexplicables y embriagantes.
Rose cerró el libro de golpe, al parecer tenia muchas cosas en que pensar y sobre todo, que decidir.
0o0
Al salir de la última clase del día anterior a Hollownen, él la esperó en un rincón, ella se retardó intencionalmente, él la jalo por un brazo y se metió con ella de nuevo en el aula vacía, cerró la puerta y la clavó contra ella.
-Nos van a descubrir- dijo Rose clavando sus ojos en él. Scorpius la tenia sujeta por la cintura, sin poder evitarlo pegó su cuerpo al de ella. El ansia estaba siendo insoportable, la había mirado toda la clase, esperando largas horas ese momento.
-No me importa- contestó él en tono bajo, seductor.
-Van a expulsarte- dijo ella.
-Mejor- contestó él mientras acercaba su rostro a su cuello y de nuevo respiraba su aroma. Cuando Rose percibió su nariz rozando su piel, cerró los ojos y apoyó sus manos en los hombros del chico. Scorpius oyó como la respiración de ella se hacia rápida y como su corazón palpitaba con fuerza.
-Estas nerviosa- afirmó él conteniendo la risa.
-No- contestó ella con voz ahogada. Él la empujó mas aun contra la puerta, cerró la distancia entre sus cuerpos hasta que no quedo nada de separación. Ella encajaba demasiado bien con él, parecía hecha a su medida. Estuvieron un rato así, engarzados en un extraño abrazo.
-Me gustaría saber porque me siento tan bien contigo ¿Es raro no crees?- dijo él.
-Te doy la razón es lo mas extraño que me ha pasado en la vida- contestó ella.
-Pero no nos vamos a complicar colocándole un nombre ¿verdad?- dijo él inseguro de escuchar lo que probablemente ella tendría para decir, porque él ahora si quería colocarle un nombre…cualquiera…pero algo que le diese poder y dominio sobre ella, que le asegurase que Rose solo era para él…que era suya.
-De hecho….yo realmente no quiero complicarme con nada- respondió ella evasivamente. Scorpius se separó un poco para observarla, sus caras quedaron muy juntas.
-Te das cuenta que estamos enrollados mas allá de cualquier consideración- dijo él.
-Me he percatado que desde hace un buen rato ya pasamos la etapa de "solo amigos"- contestó ella.
-¿Y ahora que somos?- pregunto él curioso, a la vez furioso, con celos..unos torturantes celos dirigidos hasta al viento que acariciaba la piel de Rose. Si, unos endemoniados e ilógicos celos era lo que estaba desarrollando con ella. De alguna forma estaba pagando todo lo que había hecho en la vida, cuando él era de los que huían de los compromisos y no aseguraba nada con ninguna chica, ahora deseaba desesperadamente que ella le confirmase que él…era solo él…que no existía mas nadie, que él era el importante, el que valía, el único. Aunque supiese que no tenían un futuro prometedor juntos. El hombre puede ser razonable, pero el animal que vivía en Scorpius era como todos los animales intrínsecamente egoísta.
-Mas que amigos…somos como unos cómplices- dijo ella sonriéndole- la clase de amistad en donde la gente pasa un buen rato y no se pregunta cosas incomodas.
-Y yo que pensaba que era el esquivo y desinteresado- dijo él con ironía- me estas dando una lección magistral de sigilo y escapismo. Sabes Rose…la mayoría de las chicas buscan embaucar a un chico para que sea su novio….tú pareces ser la que evita tener un novio como la peste…pero no tienes ningún problema en besarte hasta morir con el chico que te gusta, en el caso que nos ocupa, yo.
-Mi vida es un desastre ahora, obviamente no me va muy bien con los novios y tú serias el peor novio para cualquier chica, eres demasiado independiente, sentirías que te cortan las alas y terminarías obstinado- dijo ella- eres igual que yo en este momento, no quieres atarte a nada ni a nadie, tu mismo lo has dicho.
-¿Y que soy yo? ¿Tu medio para quitarte el aburrimiento de encima?-preguntó él con sorna.
-No…eres el chico que tiene grandes posibilidades de convertirte en algo muy serio y yo no tengo cerebro para eso…sin embargo…tampoco puedo sacarte de mi cabeza, es diferente- dijo ella- ¿Tú quieres una relación? ¿De novios formales? No te lo creería jamás, no me parece que sea tu estilo
-Me importa un comino ser tu novio o no, llama a esto que tenemos como te de la gana. No me malinterpretes. Lo único que tengo claro es que TÚ si eres algo serio para mi – dijo él tajantemente- demasiado serio….muy en serio Rose- dicho esto lamió su cuello mientras clavaba sus dedos en su cintura- y eres mía…solo mía.
-Scorpius- gimió ella.
-Shhhh- dijo él.
Scorpius acercó sus labios y la besó, con fuerza, con ímpetu asaltaba su boca hasta dejarla sin aire. Rose se sumergió en la explosión de sensaciones que tenia cuando lo sentía besándola de esa forma, ansioso, anhelante, con ganas, disfrutando cada roce, cada segundo del contacto. Segundo a segundo, el beso fue aumentando en intensidad, él exploró su boca con su lengua y ella hizo lo mismo. Scorpius la estrechó en sus brazos y ella tomó su cara con sus manos.
Era fácil enajenarse…perder las perspectivas…la cordura, se sentía demasiado bien, demasiado natural, demasiado correcto. Las manos de él vagaron hasta encontrar uno de sus pechos y lo tocó, apretándolo, tocándolo por encima de la ropa, ella dio un gemido, pero permitió el contacto, él se sintió mas osado y dejó que su otra mano se colara debajo de su falda, acarició su muslo, estrujándolo ente sus dedos, hasta que llegó al borde de su ropa interior. Rose se tensó de inmediato pero no cortó el beso, fue Scorpius quien lo hizo.
Apoyó su frente con la de ella, Rose mantenía los ojos cerrados y literalmente respiraba por la boca, él metió la mano por debajo de la liga lateral de su ropa interior y apretó la piel desnuda de su cadera. Ella sintió morirse, puesto que sentía el calor abrazador allí, donde él la estaba tocando. Ella lo besó de nuevo con pasión, no tenia palabras como describir el cúmulo de sensaciones que tenia así que decidió expresarlo besándolo.
-Rose…si sigues besándome así…no respondo de mi- dijo él en voz baja, ella buscó su boca y de nuevo lo besó con ganas. Scorpius movió la mano por debajo de su ropa interior lo suficiente para tocarla fugazmente donde nadie había llegado a tocarla jamás. Su dedo resbalo por su humedad. Ella sintió que las piernas le flaquearon por un segundo, empezó a temblar de expectativa y excitación.
-Estás tan caliente Rose- dijo él mientras con un dedo estimulaba su clítoris, ella impulsaba sus caderas hacia delante para intensificar el roce. Ella apoyó su frente en el hombro de él y cerró los ojos, gemía en voz baja, sentía la mano de él cubriendo su sexo en la caricia mas intensa que había experimentado en su vida.
Scorpius iba a ir incluso mas allá, a penetrarla con sus dedos, pero ella lo apartó de pronto.
-Basta- dijo Rose totalmente ruborizada y apenada. Él retiró la mano.
-Rose- dijo él, sentía que debía disculparse pero por otro lado no estaba nada arrepentido.
-Vamos muy rápido- dijo ella, él asintió dándole la razón, estaba incomodo, le dolía la entrepierna, estaba tan o mas excitado que ella.
-No lo puedo evitar, pongo mis manos sobre ti y simplemente dejo de pensar- aclaró él- Parecía que te estaba gustando.
-Ese es el problema…me estaba gustando demasiado- afirmó ella- no es ni el momento ni el lugar.
-Estas nerviosa- él la apretó contra su cuerpo y le acarició la cara quitándole unos mechones de pelo de su rostro. Ella lo seguía mirando atenta- Nervios de virgen.
-¿Cómo sabes que soy virgen?- preguntó ella.
-Solo lo se- dijo él sonriéndole.
-¿Cómo?- preguntó ella inquisitivamente.
-Tiemblas- él entonces empezó a mordisquear su cuello- te estremeces, deseas que te toque allá abajo pero sientes temor…vergüenza…quizás de que te guste demasiado… quizás de que te des cuenta que eso es lo que realmente quieres…entregarte a mi, vivirlo conmigo…sin razón..sin motivo…sentirlo..sentirme. Sabes Rose…en el fondo…no es tan importante…la virginidad…solo es un paso que algún día tienes que dar
-Tienes una forma muy peculiar de decirlo- contestó ella.
-Solo aclararé, que antes de que suceda con otro, prefiero que la pierdas conmigo- dijo él- Después de todo…yo a veces contigo también siento que soy nuevo para muchas cosas.
-¿Cómo que cosas?- preguntó ella.
-Como esto- dijo Scorpius antes de nuevo besarla como un desesperado, en esa ocasión fue brusco, pero también fue tierno, fue rudo, pero al mismo tiempo suave, fue intenso, fue desgarrador, fue un beso donde él puso su alma en ello. Rose lo sintió de esa forma y le correspondió.
0o0
El Gran Comedor esa noche lucia impresionante, a nadie le pasó desapercibido que la vajilla que había colocado sobre las mesas, era la que solía utilizarse en las ocasiones especiales, tales como la cena de Navidad o la de Hallowen, puesto que no era ninguna de las dos fechas, los alumnos cuchicheaban sobre la dimensión e importancia de la cena de esa noche, a sola una noche de Hallowen.
Marcus Nott estaba conversando con Augustus y Sebastian, Marina estaba a su lado retocando su maquillaje y admirándose en el espejo de su lujosa polvera de oro, regalo de su futuro esposo. Marina se sonreía mientras veía su reflejo….Sra. Nott, se escuchaba demasiado bien en su mente.
-Hoy nos presentan a los nuevos profesores- dijo Augustus- uno para Defensa y otro para Cuidado de criaturas ¿Quienes serán?
-Un par de idiotas de seguro- dijo Sebastian.
-No nos adelantemos- dijo Marcus- veamos como se presenta el panorama y actuemos en consecuencia.
La mirada de Marcus se desvió a la entrada del Gran Comedor, observó como Scorpius Malfoy entraba allí, precedido de su hermano y de la pequeña Weasley Slytherin, Molly Weasley.
-Le he dicho mil veces que se aleje de esa escoria….traidores de sangre Weasley´s ..es el colmo…ese sombrero seleccionador está loco metiendo a "esa" en la casa de Slytherin- dijo Marcus con furia contenida. Su mirada predatoria se concentraba en la pequeña niña que se reía con su hermano.
-El pequeño Theo al parecer no toma en cuenta tus opiniones- dijo Sebastian- si yo tuviese un hermanito que no me hace el menor caso, ya le hubiese dado la lección de su vida.
Marcus gruñó, enseguida se levantó de la mesa y caminó rápidamente hacia Theo Jr. quien en ese momento estaba sacando un libro de la mochila de Molly. El chico no vio venir a su hermano.
Marcus apartó a Scorpius del camino con brusquedad, empujó a Molly lejos de su hermano y tomó a Theo por las solapas de la tunica. El niño lo miraba con aprensión y Marcus lo zarandeó.
-¿Qué te he dicho de andar con compañías indeseables?- dijo Marcus Nott, el niño se debatía para quitárselo de encima, para nadie pasó desapercibido la mirada de pánico que Theo le dirigía a su hermano mayor.
Scorpius de inmediato se dio cuenta del curso de la situación. Molly se levantó cojeando del suelo y se apartó asustada. Scorpius se metió entre Theo y Marcus y logró arrancar al niño de las manos de su hermano. Eso solo sirvió para aumentar el nivel de furia de Marcus Nott. En general no perdía la compostura, era frío como un témpano, pero no era cuestión tampoco que colocaran en entredicho su autoridad de esa forma, se sentía completamente desairado.
-No te metas en este asunto- dijo Marcus- es mi hermano.
-Estas maltratándolo- dijo Scorpius –a ambos, tiraste la niña al piso.
-Te he dicho que no te metas- Marcus empujó de nuevo a Scorpius. Este desenfundó su varita y le lanzó un hechizo de advertencia.
-Deja tranquilo a los chicos- dijo Scorpius, pronunció el hechizo sin pensarlo mucho y ahora veía que todo el gran comedor lo estaba mirando con estupefacción. Llevaba desenfundada la varita en una actitud claramente amenazante hacia el otro joven. De hecho había lanzado un conjuro en su contra. Y si bien eso era cosa común en Dumstrang, que alguien maldijese en la cena a un compañero, en Hogwarts equivalía a una expulsión
Rose que había visto todo desde su mesa, se acercó rápidamente y se interpuso entre los dos chicos. Marcus gruñó de desagrado y le apuntó directo en el rostro. Scorpius se enfureció y le lanzó otro hechizo de advertencia a los pies de Marcus.
-Se le haces daño …te mato- dijo Scorpius entre dientes. Esas palabras fueron muy reveladoras para Marcus Nott quien inmediatamente se sonrío complacido. ¡Bingo!…ya le había conseguido el punto flaco a Scorpius Malfoy.
-Malfoy….-dijo Rose verdaderamente asustada evitando mantener contacto visual con Marcus Nott, quien parecía capaz de comérsela viva- creo que debes bajar la varita.
-Empujó a tu prima- dijo Scorpius- estaba intentando golpear a su hermano, en nuestras narices. A unos niños ¡Por Merlín! Ni pienses que voy a dejarlo pasar.
-Esto podemos resolverlo de otra forma- dijo Rose- llamaré a la directora.
-Así que la mestiza te defiende Malfoy- dijo Marcus con saña- interesante….muy interesante. Mejor aun, tú pareces estar también interesado en ella. Un Malfoy que se revuelca en el estercolero….porque será que no me sorprende, parece cosa de familia.
Scorpius enseguida se dio cuenta de su error táctico, se había delatado ante él. ¡Diablos!
-Cállate imbécil- dijo Scorpius, Rose intentó ir hacia él, pero Scorpius le lanzó una mirada de reojo- Quédate quieta o vete, pero no intervengas…no es asunto tuyo, a este imbécil lo pongo en su sitio yo solo.
-Si te gusta jugar duro y a hacerte el ofendido- dijo Marcus- estoy dispuesto a aceptar el reto. Resolvamos esto como hombres. Un duelo mágico.
-Bien- dijo Scorpius apartando a Rose de un empujón.
-Vete- le dijo él con una brusquedad innecesaria, pero sabia que tenia que hacerlo, después arreglaría las cosas con ella
-Tú a mi no me das ordenes- dijo Rose levantando su varita, Scorpius no la desarmó por cortesía y porque no quería tenerla sin varita tan cerca de Marcus Nott quien los miraba a los dos como tratando de decidir a quien atacaba primero.
-Rose, vete de aquí- dijo Scorpius arrastrando las palabras sin dejar de mirar atento los movimientos de Marcus Nott. El animal que vivía dentro de él, súbitamente despertó, la pelea era inminente, todo sus músculos, su mente, su actitud, todo él se estaba preparando. Era inevitable.
Aun no era la hora de la cena y no había ningún profesor a la vista. Mejor situación par ana pelea de colegio, imposible. Los estudiantes rápidamente se dieron cuenta de lo que iba a suceder. Emily se subió de pie en la mesa de Ravenclaw. Todos y cada uno habían escuchado como Nott proponía un duelo de varitas y Malfoy aceptaba.
-Conserven la calma- dijo Emily- aquí no va desarrollarse ningún duelo mágico.
-Como que no- dijo Liam, un compañero de clase- claro que lo va a haber, mira a tu alrededor.
Todos los estudiantes de Hogwarts estaban moviendo las mesas del comedor. Albus Potter le indicó a todo Gryffindor que se apartara, no iban a intervenir, ni abogar uno por otro, de hecho serian meros espectadores. Pero le intrigaba la razón, había visto como Marcus Nott había empujado a Molly, de hecho todos los primos lo habían visto, había estado a punto de desenfundar su varita para defenderla cuando vio a Scorpius Malfoy intercediendo por su prima, eso lo sorprendió de sobremanera, habían estado discutiendo por horas la conducta del nuevo estudiante, llegando a la conclusión de que tendrían que observarlo, él opinaba que era distinto a los de su casa, un Malfoy diferente a su familia y sus acciones se lo estaban confirmando. Había salvado a Molly de morir congelada en el lago cuando se cayó de la barca el primer día del curso y ahora se enfrentaba a alguien de su casa por ella. O le gustaba mucho la chica, lo cual era descabellado debido a la diferencia de edad o era un tipo legal, Albus apostaba por lo segundo, al parecer Fred y Hugo siempre lo habían sabido y Rose estaba casi defendiéndolo con su cuerpo delante de Marcus Nott.
Fred ya estaba llevando a una llorosa Molly al amparo de su familia. Rose, aun seguía entre Marcus y Scorpius….El enfrentamiento era inminente. Albus no se sorprendió del todo por la actitud de Rose, después de todo ella era el premio anual, su función era velar por el orden y la disciplina, sin embargo, algo en la expresión de Rose le indicó que había alguna cosa mas, caminó unos pasos hacia ellos lo suficiente para escuchar a Scorpius pidiéndole que se alejara. Albus vio como Rose lo miraba, con preocupación, con esa mirada que solo se dirige a alguien que realmente importa y en un segundo, Albus Potter lo entendió absolutamente todo, el chico no perdió el tiempo y jaló a su prima de un brazo para alejarla. Scorpius lo vio de reojo y le dijo.
-Gracias Potter. Amárrala, hechízala, déjala inconsciente si quieres o si puedes, pero llévatela de aquí- dijo Scorpius.
-Te van a castigar por eso- gritó Rose furiosa, mientras Albus la alejaba de los dos chicos- que diablos, yo misma te voy a amonestar. Hay mejores maneras de arreglar esto.
-Como sea- dijo Scorpius. Ella no lo entendería jamás, después de todo era una chica, pero él no podía dejar el desafío de Nott…ni de broma, de eso dependía su posición en ese colegio, si se retiraba del duelo, seria considerado un cobarde y un imbécil delante de todo el mundo…podía soportar que lo vieran como un imbécil….pero miedoso…jamás. Y lo mas importante, tendría que demostrarle a Marcus Nott, que Rose Weasley era intocable, so pena de sufrir las consecuencias.
-Tú te quedas aquí- dijo Albus sentando a Rose en una silla, ella hizo intento de moverse y él le apuntó con la varita.
-Rose es en serio, esto no es tu problema- dijo Albus- deja que lo resuelvan a su manera.
-Estas de parte de ellos- dijo Rose ofuscada- si ni siquiera te caen bien.
-Odio a Marcus Nott- dijo Albus- del rubio, todavía no puedo opinar…pero créeme ya quisiera estar en el lugar de Malfoy. Pero no…no lo estoy….pero tampoco evitaré que suceda.
-Eres igual que ellos- dijo Rose- otro hombre idiota.
-Rose- dijo Albus - ¿A que tanta preocupación por dos Sly?
-No quiero que Malfoy se meta en problemas- dijo ella.
-¿Son amigos?- preguntó Albus sentándose al lado de ella, mientras el resto de los alumnos preparaban el terreno de lucha
-Si- dijo ella sin declarar mucho más, miraba atenta como Scorpius y Marcus se valoraban uno al otro antes de empezar el duelo.
-Se ha portado bien con Molly- consintió Albus- y al parecer contigo ha sido muy educado según lo que he oído, después hablaré con él.
-¿De que?-preguntó Rose, sin apartar la mirada de Scorpius, lo cual no se le escapó a Albus.
-Prima- dijo Albus- tú y él no pueden ser más evidentes. Te conozco, tu lenguaje corporal te delata, Malfoy por su lado, te come con la mirada, te defendió como si fueras de él, la Rose que conozco se hubiese limitado a hacer su advertencia y retirarse, tú te has puesto frente a su cuerpo protegiéndolo de Nott. Ustedes dos se gustan.
-Déjate de hablar estupideces- dijo Rose tratando de negar lo innegable- algo entre él y yo es simplemente…..
-¿Imposible?- terminó diciendo Albus- eso es una estupidez, no es imposible, la guerra terminó hace veinte años, no me agrada su familia, pero él parece ser diferente, si quieren salir, no seré yo quien lo impida o lo juzgue, pero primero déjame hablar con él, voy a informarle de mis condiciones para que salga contigo.
-No hables tonterías- dijo de nuevo Rose- tú no eres mi padre.
-No- dijo Albus-pero a menos que quieras dejar el asunto en manos de tío Ron, pues tendrás que conformarte conmigo.
-¿Qué le dirás?- preguntó Rose temerosa.
Hugo se acercó, ya había escuchado bastante y tomado la decisión. Ese día Scorpius Malfoy había ganado muchos puntos con los Wesley´s, se portó como uno de ellos defendiendo a Molly…a Rose. Además, respecto a su hermana, cualquier cosa era preferible a Ethan Finnigan.
-Simple- dijo él acercándose Rose y diciéndole el oído- que si te hace llorar, lo matamos entre Albus, Fred y yo- luego de esto se alejó.
Rose se conmovió ante ese gesto de solidaridad familiar. Al parecer…no iba a ser tan difícil con Scorpius como ella lo había imaginado.
-Saldrá todo bien- dijo Albus- ya veras. Será un escándalo, pero convenceremos a los viejos.
-No tenemos nada legal…solo salimos- dijo ella.
-Cuando desees hacerlo legal y presentarlo a la familia- dijo Albus- cuenta con nosotros. Mientras tanto que le de una patada en el culo a Marcus Nott.
Hugo Wesley, no desaprovechó la oportunidad para figurar, fue hasta la puerta del comedor y gritó.
-Duelo Mágico….Scorpius Malfoy contra Marcus Nott- todos los estudiantes que no habían aun entrado al comedor, entraron en estampida a este. Hugo se apoyó contra la pesada puerta de madera, para que no lo atropellasen. Enseguida vio a Lily corriendo junto a la multitud y la jaló hacia él.
-Tú te quedas conmigo- dijo Hugo abrazándola protectoramente, miró hacia todos lados y cuando estuvo seguro que nadie los veía, le dio un cariñoso beso en la frente. Ella se sonrojó.
-Quiero ver, nunca he visto un duelo en Hogwarts- dijo Lily.
-Aquí veras todo- dijo Hugo mientras la llevaba a un rincón detrás de los Gryffindor. La ayudo a sentarse en una mesa y se sentó junto a ella.
Cuando el gran comedor estuvo despejado, sin mesas ni sillas que obstruyeran, los dos magos esgrimieron su varita. Marcus fue el primero que atacó, se cuido mucho de no lanzar una imperdonable, aunque se estuviese muriendo de las ganas.
-Septusempra- el hechizo de Nott salio potente, Scorpius logró realizar un escudo e inmediatamente contraatacó.
-Asthare- el hechizo era desconocido para la mayoría de los alumnos de Hogwarts, Marcus Nott no perdió tiempo con un Protego y saltó a un lado, el hechizo golpeó contra una armadura y esta se hizo cenizas, sin haber un fuego previo. Al ver los resultados del hechizo, todos se dieron cuenta que la cosa iba en serio. Rose tenia ganas de estrangular a Scorpius, ¿Cómo demonios se atrevía a realizar magia negra en pleno comedor ante la vista de todos? Lo que ella no sabia era que Scorpius había errado intencionalmente.
-Impedimenta- gritaron los dos al mismo tiempo y saltaron a su vez, los dos rayos salieron desviados.
-Experliamus-gritaron de nuevo Marcus y Scorpius, esta vez los dos se desarmaron uno al otro.
-El duelo terminó- se levantó Rose- ambos están desarmados.
-Eso es lo que tú crees- dijo Marcus acercándose con rapidez a Scorpius y lanzándole un puñetazo en la cara que lo envió directo al suelo. El chico se inmediatamente con agilidad sorprendente.
-Así que al estilo muggle- dijo Scorpius-no parecen cosas tuyas.
-Te mataré con mis propias manos- dijo Marcus mientras se quitaba la tunica y la camisa.
-Eso lo veremos- respondió Scorpius también desvistiendo la parte superior de su cuerpo. Cuando descubrió su dibujado torso, fueron evidente la cantidad insólita de tatuajes que tenía en los brazos. Scorpius era delgado, pero bien tonificado, esbelto y ágil, su cabello rubio largo destacaba y la sonrisa autosuficiente que llevaba impresa en el rostro, lo único que hacia era enardecer más a su oponente.
-Ven aquí- dijo Marcus haciéndole una seña con la mano invitándolo a atacarlo de primero. Su posición era la de un boxeador, las manos en puño en alto, y un pie adelantado de otro, su físico era impresionante, no solo era su estatura, sino la musculatura poderosa y definida que exhibía. Su cabello negro caía sobre sus ojos azules, otorgándole un aspecto feroz.
Scorpius no se hizo de rogar, avanzó hacia él y le lanzó un puñetazo que dio directo en el rostro de Nott, este lo agarró por una mano y le hizo una llave, Scorpius lo pateó con fuerza y lo alejó de su cuerpo. Se giró solo para ver a Nott de nuevo encima de él arrancándole el piercing que tenia sobre la ceja con sus propias manos, la sangre nubló uno de sus ojos, pero Scorpius saltó para patearle el pecho a Nott hasta hacerlo caer sobre el piso, luego se colocó de horcajadas sobre él y le lanzó varios puñetazos en la cara uno después de otro, en seguidilla. Quizás se le estaba pasando un poco la mano, pero la sangre le hervía.
-Toma maldito- gritaba Scorpius jadeando- te lo mereces por cabrón- Nott por su parte intentaba meter una de sus manos en el bolsillo de su pantalón, buscando alguna cosa.
-Malfoy, Nott- gritó Rose- es suficiente- luego miró a sus compañeros, quienes contemplaban con perversa curiosidad la pelea de los dos chicos, al mejor estilo sucio callejero- Deténganlos, van a matarse- por supuesto, nadie le hizo caso a Rose.
Marcus Nott entonces tomó a Scorpius por el cuello y empezó a apretar, Scorpius hizo lo mismo con él.
-Basta- gritó Rose, entonces inesperadamente una sombra se desplazó desde la puerta del gran comedor. Un cuervo volaba sobre el gran comedor, grande, negro y fue directamente a picotear el rostro de Marcus Nott.
-¡Que diablos! – gruñó Scorpius cuando reconoció al animal. Iba a aprovechar la ventaja para seguir golpeando a Nott, cuando sintió que lo apartaban de Marcus con una fuerza descomunal que lo levantó en el aire y lo clavó sobre la superficie de una de las mesas, que se desplomó por el impactó, cayendo entonces sobre el suelo, el golpe en la cabeza fue duro, lo suficiente para dejarlo momentáneamente aturdido, Scorpius logró abrir los ojos y vio sobre él un rostro cubierto por cicatrices, un hombre maduro con el cabello rojo largo, pero fue su olor lo que lo enardeció instantáneamente. Sus narinas se abrían y cerraban rápidamente, la adrenalina empezó a impregnar cada uno de sus músculos. Scorpius lanzó un gruñido animal que resonó por todo el comedor y se quitó de encima a su oponente de una patada.
-Tio Bill-gritó Lily- cuidado.
Bill Weasley fue despedido con fuerza insólita hasta el otro lado del comedor. Todo el mundo estaba anonadado, Scorpius Malfoy, con velocidad vertiginosa, fue en pos de Bill dispuesto a liarse a golpes con él, la sangre corría incandescente como lava hirviente en sus venas, lo había reconocido, era un lobo, había percibido su distintivo aroma que lo identificaba como tal. Scorpius estaba frenético, por primera vez era atacado por uno de su misma especie y todo su instinto lo empujaba a pelear.
Bill estaba saliendo de su aturdimiento, intentando reincorporarse del suelo, tomó su varita, sabia que el muchacho tendría esa reacción al verlo, pero igual le sorprendió la fuerza que demostraba. Se levantó con agilidad y se dispuso a hechizarlo, cuando en medio se atravesó Rose con las manos extendidas.
-Basta- dijo ella con la cara enrojecida de la furia y la preocupación, a la vez estaba sorprendida, Scorpius lucia como un animal salvaje, con la cara llena de sangre y mostrando los dientes como si tuviera colmillos, sin contar con la agilidad con la que se movía. De alguna forma, sentía alivio porque constató que ya sea en un duelo con varitas o a puño limpio, Scorpius era perfectamente capaz de defenderse, pero al mismo tiempo lo veía tan fuera de si, que la asustaba- si dañas a mi tío, me dañas a mí. Deja de comportarte como un imbécil Malfoy, tío Bill solo quería que dejases de golpear a Nott.
Scorpius se detuvo de insofacto al escucharla y al verla, bajó la cara y la miró de reojo un poco apenado. Su pecho subía y bajaba tratando de insuflar aire a los pulmones para despejar su mente, poco a poco logró recuperar su control. Bill apartó a Rose y se acercó al muchacho de lado.
-Cálmate- dijo Bill poniéndole una mano en el hombro, habló con Scorpius en voz baja, inaudible para los demás- se lo que te está pasando. Tranquilízate que no he venido a retarte, solo a salvarte el pellejo. No mas demostraciones de tu talento, chico, se darán cuenta de lo que eres- le dio unas palmaditas de consuelo- Te esperó en la dirección, oficialmente estas castigado por armar una pelea en medio del Gran comedor.
-Usted no tiene autoridad para castigarme- dijo Scorpius con altanería.
-Oh si- dijo Bill con una sonrisa donde le enseñó toda la dentadura amenazante, después de todo, el era el lobo mas viejo en el sitio- claro que la tengo, entre otras cosas, yo soy tu nuevo profesor de Defensa. Andando cachorro, te falta mucho todavía por aprender.
Scorpius salió del gran comedor enfurecido todavía. Rose trató de seguirlo pero Albus la detuvo.
-Todo el mundo está pendiente de nosotros- le dijo Albus- búscalo después.
Mientras tanto el cuervo, ante la vista asombrada de todos, se transformaba en un hombre joven, muy alto, completamente vestido de negro, con el cabello oscuro liso y largo hasta los hombros, nariz aguileña y unos impresionantes ojos negros. Tomó del cuello a Nott y lo levantó del suelo como si fuese ligero como una pluma, Marcus más que asustado, estaba sorprendido al igual que todos por la transformación. Enseguida se lo sacó de encima e intentó golpearlo, pero el hombre le atajó el puño en el aire con una rapidez que definitivamente no era humana. Con fuerza le torció la mano a Marcus, quien trataba de patearlo.
-Chico…deja de pelear conmigo- dijo el hombre- no ganarías nunca. Me estas poniendo de mal humor, creo que un par de picotazos mas le vendrían bien a tu cara. Quédate tranquilo. Y sobre todo, dame lo que tienes en la mano, si quieres seguir estudiando en este colegio.
Marcus dio la batalla por perdida y se safó de su contrincante. Luego de entregarle una pequeña y delgada aguja disimuladamente al hombre cuervo, fue directo al grupo de Slytherin y se sentó entre sus compañeros con la furia desprendiéndose de sus cuatro costados. Obviamente su plan no había salido como quería, pero tampoco se había ido en blanco, había hecho interesantes descubrimientos ese día y ya vería como se ajustaban a sus propósitos. Se le abrió la curiosidad con el hombre de cabellos negros ¿Un animago? No llevaba varita ¿Acaso un warg? Marcus sonrió, si, eso era, la fuerza y rapidez sobrenatural que exhibía era la de un warg. Mejor que mejor.
-Así que esto es Hogwarts- dijo el hombre-cuervo- muy interesante. Por un momento pensé que estaba en un coliseo romano en medio de una batalla de gladiadores. Siempre supe que los ingleses eran primitivos, pero esto es el colmo.
-Bien chicos- dijo Bill- a arreglar todo este desastre, antes de que la directora y los demás invitados lleguen.
Nadie se movió, excepto los Wesley´s, quienes obedecieron inmediatamente y sin chistar al imponente hombre-lobo, su tío Bill, la leyenda familiar (apartando a Harry Potter), los demás no sabían quienes eran los dos desconocidos.
-Esta bien, andaremos por partes, creo que les debo una explicación, antes que todo ¡Buenas Noches!- dijo Bill haciendo gala de su particular estilo, comprensivo, autoritario y sobre todo, repleto de mas delicado sarcasmo. La dureza de los años de incomprensión debido a su condición de hibrido, despreciado por todos los que no fueran su familia inmediata, era tangible en la expresión de su cara, podía lucir intimidante, pero solo su familia sabia que era el hombre mas justo que existía sobre la faz de la tierra.
- Soy William Weasley, su nuevo profesor de Defensa y mi compañero aquí presente es Walter Rossemberg, el nuevo profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas de Hogawarts- Walter se mantuvo inmóvil y solemne como una estatua, no hizo ademán de saludar - Como podrán suponer, soy el tío de Albus, Hugo, Fred, Molly, Rose y Lily, y el padre de Dominique, todos ellos actuales compañeros de estudios de la mayoría. Si tienen alguna queja en referencia al nepotismo claro de mi condición, o no están de acuerdo con que un hombre lobo les de clase, están libres de perder el tiempo con el consejo escolar, estoy aquí por orden directa del Ministerio Mágico del Reino Unido. Mi compañero, el hombre-cuervo, si no lo han deducido ya, no es un mago, es un warg, háganse un favor y no lo provoquen, todas los deberes a tiempo por favor, los animales no se caracterizan por ser pacientes, por cierto que no es tan malo como aparenta y está orgulloso de su condición de bestia al igual que yo, él es tan dulce como un caramelo de cianuro, pero es la mejor elección posible para ayudar a nuestro querido Hagrid. Hechas las presentaciones y sin ninguna explicación mas, procedan a mover el trasero y dejar este salón impoluto, o sino estarán castigados lo que queda del año. Entendido.
Esta vez todos los estudiantes se pusieron manos a la obra con una rapidez vertiginosa, habían entendido perfectamente el mensaje. Los dos hombres permanecieron juntos, hablando en voz baja.
-¿Bestias? ¿Animales? ¿Dulce y mortal como un caramelo de cianuro? ¿Muevan el culo? Casi te faltó decirles que si faltaban a clases le daríamos una sesión de tortura medieval- comentó Walter con gracia. Su rostro afilado era igual al de un ave, pero en conjunto era un hombre muy atractivo, ya algunas alumnas mayores lo miraban de reojo. Marina Merrey no le quitaba los ojos de encima al igual que Marcus Nott, solo que por razones muy diferentes.
-Estos niños necesitan mano dura, Minerva me lo dijo claramente- dijo Bill- un poco de amedrentamiento no esta mal para empezar. Se ve que no conociste a Severus Snape, era el diablo personificado.
-Bienvenidos a Hogwarts- dijo Walter irónicamente.
-Llegamos justo a tiempo- dijo Bill- estaban a punto de matarse, la adrenalina se olía a kilómetros.
-Cierto- dijo Walter- yo también lo olí.
-El muchacho me reconoció enseguida, sabe lo que soy- dijo Bill- su fuerza es impresionante. ¿Reconociste al otro?
-No- dijo Walter-pero me dio mala espina, ¿sabes lo que tenia en la mano?
-No- respondió Bill.
-Una aguja envenenada- dijo Walter- ha podido matar a Scorpius, solo que no tuvo la oportunidad, un solo roce y estaba perdido. No se como serán las cosas aquí en Hogwarts, pero definitivamente un objeto de ese tipo estaría prohibido en Dumstrang. Ese chico, el de pelo negro, es un peligro más real que mi amigo Scorpius, mi instinto nunca se equivoca. Si alguien iba a morir aquí era Scorpius y lo peor de todo, fue totalmente premeditado, esta pelea a puños no es casualidad, él necesitaba contacto físico, por eso descartó rápidamente el duelo mágico. Tú y yo lo oímos antes de entrar al comedor ¿Quién es ese chico?
-Tienes toda la razón warg. Ese chico es el Nott que tenemos que vigilar- concluyó Bill.
0o0
Horas después, en la enfermería, Scorpius permanecía acostado en una cama, estaba furioso y cabreado. No solo le habían interrumpido la pelea con Nott cuando la tenia prácticamente ganada, sino que toda su mala leche había aflorado sin proponérselo al intentar liarse a golpes con un hombrelobo, y era que no solo había intentado golpear a un profesor, sino que este para su mala suerte, era el tío de la chica que le gustaba. A pesar que el desgaste físico que había tenido lo tenía agotado, fue agradable sentir la adrenalina de la lucha cuerpo a cuerpo ¿Qué diablos? Había estado genial. Lo malo fue que fue con Bill Wesley. Evidentemente, no había causado una muy buena primera impresión. Y además de todo ¿Qué diablos estaba haciendo Walter en Hogwarts?
Scorpius se sentó en la cama, para colmo, debía permanecer toda la noche en la enfermería, no solo por sus heridas, sino para evitar prender de nuevo el mechero en la sala común de slytherin. Suponía, y sus razones las tenia, que Marcus Nott estaría convertido en las furias en la sala común. Mera precaución, por esa noche, ambos chicos dormirían uno bien separado del otro.
Cerró los ojos y apoyó su espalda en la pared que estaba detrás de la cama, de pronto, le llegó un aroma conocido, abrió los ojos inmediatamente. Era ella.
0o0
