Disclamer: personajes de JK Rowiling.

Hola ¿como están? Disculpen la tardanza pero he estado complicada, con todo, jajajaja, este capitulo está resultando mas largo de lo que esperaba, así que he decidido dividirlo en dos partes, las cuales serán publicados hoy y el otro dentro de unos días. No sean mañosos y déjenme review en ambos.

Cuando lean, se darán cuenta el porque ha sido dividido, y es que hay rollos por todos lados, je je je, en mi intento de no complicar demasiado la trama, pues ha resultado que la enrolle mucho mas de lo que espere.

Espero que les guste.

Banda sonora a cargo de Pearl Jam "Even Flow".

Tengo Twitter (bueno en realidad lo tengo desde Marzo 2009) pero me daba flojera twitear de la compu, ahora que tengo un blackberry bold 9000 con internet 3G, pues me he enviciado, já já. Si quieren seguir mis disparates, agréguenme: arroba josblack, mas fácil imposible, no olviden mencionar que son de FFnet.

Como siempre mis oraciones están con mis hermanos chilenos que están pasando uno de sus peores momentos como país. Recibí con emoción la noticia de que los mineros están vivos. Espero que las 33 personas que se encuentran atrapados en esa mina, logren ser rescatados…pronto. La esperanza es lo último que se pierde.

Capitulo 13 Fiesta de Locos parte 1

Scorpius estaba de rodillas agazapado en una de las ventanas de la mezzanina del gran comedor, las columnatas de piedra ocultaban su figura de los felices y despreocupados estudiantes quienes estaban disfrutando en el comedor de la fiesta de Hallowen a lo grande. Él por supuesto, no había podido asistir puesto que se encontraba padeciendo su castigo, Mc Gonagall se negó en redondo en levantárselo, así que se limitaba a disfrutar el acontecimiento en la lejanía, incluso, se había colocado la casaca militar que Rose había conseguido para él, una que hacia juego con la de ella, solo que en lugar de roja era verde, el cabello lo llevaba recogido en una coleta y si….tenia un aire parecido a aquellos héroes de las guerras napoleónicas, el Lord Almirante Nelson de seguro no había lucido tan apuesto como Scorpius. Era medio ridículo, lo sabia, pero como gesto de solidaridad vistió la ropa que ella había preparado para él, no quería desairarla, menos discutir, esa era una de las cosas que no le gustaban de estar "relacionado seriamente con alguien", coartación de independencia inmediata, pero se lo aguantó, igual la recompensa valía el sacrificio y además, después de de todo, él también había ayudado a organizar el evento.

Scorpius al principio se había negado en redondo a disfrazarse, había discutido con Rose respecto a eso, sin embargo ella, con paciencia e inteligencia, lo había convencido de que harían toda una reinterpretación del tema de la batalla de Trafalgar, llevando las casacas, cada una acorde al color de su casa, pero debajo lucirían vestiduras modernas. Scorpius, luego de meditarlo un poco, aceptó que era una idea interesante, cuando vio las casacas, estuvo totalmente de acuerdo, lucia extravagante y estrafalario, tal como le gustaba a él, que hacia todo el intento posible para estar fuera de norma, la vestimenta tenia ese toque de excentricismo que era su marca personal. Ella había acertado completamente con sus gustos. Mientras pasaban los días, Scorpius se daba cuenta de que Rose era muy perceptiva con él, sabia interpretarlo muy bien, los dos se compenetraban de una forma bastante peculiar, era como si se conociesen de toda la vida o tuviesen muchos años uno al lado del otro, y lejos de ser aburrido, esa familiaridad le otorgaba tranquilidad, sosiego y complicidad, esa era la razón principal, mas allá del gusto o del deseo, por la cual estaban juntos.

Su mirada recorrió todo el gran comedor intentando dar con Rose, después de quince minutos finalmente la encontró.

Scorpius sonrió inmediatamente, era un reflejo cada vez que la veía, sonreír y sentir como su corazón se aceleraba un poco, naturalmente, para él, ella era la chica mas guapa de la fiesta, lucia adorable con ese vestido blanco y por supuesto, la casaca roja. Scorpius se fijó en que ella había dejado su cabello suelto, Rose poseía una melena castaña de suaves ondulaciones que le llegaba a media espalda, su piel resplandecía y sonreía a todos, lucia contenta y satisfecha por su obra. Scorpius gruñó disgustado cuando Ethan Finnigan se acercó a ella acompañado de dos chicos de Ravenclaw, estuvo a punto de saltarse la ventana y marcar de nuevo su territorio, pero cuando vio que Rose rápidamente se deshacía de ellos, resopló y trató de controlar sus celos.

Eso de sentir celos era algo nuevo para él, diferente, como todas las cosas que le sucedían con Rose. Día a día, descubrimiento tras descubrimiento, sensaciones nuevas y inéditas. Scorpius se sentía como que si su mundo de pronto se hubiese puesto de cabeza, completamente al revés.

Ella era suya…completa y absolutamente suya. Suya para bromear con ella, suya para pasar su tiempo con ella, suya para besarla hasta morir y suya para hacerle el amor cuantas veces hiciese falta hasta quedar saciado.

Después de lo sucedido la noche anterior, era bastante obvio para Scorpius que su relación había cambiado…sustancialmente. Lo que antes eran coqueteos e insinuaciones ahora tomaban otro cariz. Fue especial, sin duda, hacerle el amor, aunque también fue medio apresurado, descontrolado, intenso…vaya…bien intenso…..incluso para sus estándares habituales…fue intenso. Ella era virgen, él lo suponía, realmente, después de todo no era que le importase mucho, Rose no seria menos valiosa para él si hubiese estado con otro, mas bien eran asuntos de celos y de comparaciones. Scorpius nunca había sido inseguro en su vida, por lo menos no con las chicas y menos con el sexo, sabia desde hacia bastante tiempo como funcionaban las cosas y que era lo que debía hacer y con quien. Pero con ella se le abrían miles de posibilidades e interpretaciones. ¿Le habría gustado acostarse con él? ¿De verdad le había gustado o solo se lo dijo por compromiso? Él estaba seguro de que le había dolido al principio, pero luego…ella…ella…se entregó a él de una manera que…!wow!, tenia que dejar de rememorar ese momento todo el tiempo, iba directo a la demencia.

Todavía no sabia si había metido la pata acostándose con ella, no tanto por él, sino por Rose. No le gustaba acostarse con chicas vírgenes porque sentía que ese momento especial debería ser con alguien especial y no por diversión, para ser tan gamberro y en apariencia proclive a enviar al mismísimo demonio cualquier convencionalismo, en el fondo, muy en el fondo, él era medio romántico con esas cosas. Influencia de Walter de seguro. !BAH! de ninguna forma, era la influencia de su madre, eso lo sabia Scorpius perfectamente. No sentía gran cosa además de simpatía por las chicas con las que generalmente se acostaba, eran cosa de un día, o dos, máximo una semana y luego cada quien a lo suyo, sexo casual y sin transcendencia, sin daños colaterales. Por supuesto, Rose era distinta, no era diversión, ella era, como siempre se repetía, un asunto serio, puesto que lograba despertar en él sentimientos totalmente nuevos, profundos, agradables, hermosos, emociones que lo intrigaban, que lo sacudían y que le gustaba sentir por descontado. Por eso, después de lo que había sucedido, en un primer momento no supo como tomárselo. Por primera vez en su vida no sabia como demonios llevar una situación. Su problema lobuno cada día tomaba más importancia y después de la conversación de esa noche con su padre, sin duda era el asunto que debía ocupar su cabeza en esos momentos. En parte era así, si no pensaba en Rose, estaba pensando en como diablos decirle lo que iba a suceder con él.

Pero Scorpius estaba total y absolutamente reacio a comentar su estado con ella, no solo no quería desilucinarla, era que no quería perderla. No estaba seguro de la dimensión de sus sentimientos por Rose ni cuanto duraría lo que tenían, pero lo que si tenia claro es que ella era su ahora, su presente y quería disfrutarlo. Además, ¿Quién sabe? ¿Y si ella era su futuro?

Él se encontraba en un dilema, no quería mentirle acerca de su condición de warg, necesitaba decírselo pero temía que ella no lo entendiese, por otro lado trataría de aprender todo lo que Bill Weasley y Walter le enseñaran, a lo mejor si lo lograba, la noticia no seria tan impactante. Era un problema, un grandísimo problema, él, que siempre se había caracterizado por su honestidad, ahora resultaba que era el mentiroso del siglo. Ocultarle cosas cuando desesperaba por decírselas lo mantenía en un perpetuo conflicto. Scorpius trataba de armar el rompecabezas pero no encontraba la última pieza que encajaba.

Por otro lado, Bill Weasley era un hombrelobo de los pies a la cabeza y sin que quedase ninguna duda al respecto, y al parecer Rose no tenia ningún problema con ello, no lo despreciaba, mas bien al contrario, parecía que Bill era una especie de tío favorito o algo así para ella, hecho que infundió esperanzas a Scorpius ¿Quizás ella fuese receptiva con él si se lo contase? Después de todo, Scorpius padecía algo similar a la licantropía ¿Seria posible que ….?

Rose se perdió de vista entre la gente y Scorpius se apartó de la ventana, sentado en el suelo de piedra con la espalda pegada en el muro, empezó a menear la cabeza de un lado a otro.

No, de ninguna forma ella lo entendería, estaba seguro.

Bill Weasley era un hombre lobo, eso era cierto, pero por lo que sabia, permanecía gran parte del tiempo en su forma humana, podía controlarlo, incluso en su forma animal no perdía su consciencia humana, era una notable excepción a la regla quizás producto de la forma en que fue infectado, después de todo Fenrir Grayback no estaba transformado en lobo cuando lo mordió. Él, en cambio, era una gran incógnita, si todo iba de acuerdo a lo que se suponía iba a suceder, en pocos años Scorpius seria una bestia indomable y peligrosa, que se sentiría mas cómodo en su forma animal cada vez mas, e incluso podía llegar el momento en que no cambiaria de nuevo, como les había sucedido a gran parte de los wargs-lobos de las manadas del este.

¿Cómo conciliar ese destino con una vida normal? ¿Con una relación normal? No sabia si Rose era la mujer de su vida, Scorpius prefería no adelantarse a los acontecimientos, era verdad, se sentía bien con ella, pero apenas estaban empezando a conocerse, iniciando una relación. Lo cierto es que fuese con ella o con otra, su parte humana quería vivir la experiencia de enamorarse, de formar una familia, de algún día tener unos hijos que lo llamasen padre, tal como al parecer había sucedido con Bill Weasley.

No eran locuras, ya no era ningún niño, en dos meses cumpliría dieciocho años, legalmente en el mundo mágico ya era mayor de edad desde los diecisiete, muchos de sus compañeros en Dumstrang y en Hogwarts iban a casarse al terminar el colegio. Scorpius no era participe de la idea de casarse tan joven, iba en contra de todos sus principios, pero, quizás no pronto, porque se sentía joven, rebelde y con ganas de marcha, pero que sucedería cuando él tuviese por ejemplo …¿Treinta años? ¿O cuarenta? ¿Cuando quisiese formar un hogar? Obviamente eso no era una posibilidad para él y eso lo amargaba, él nunca tendría hijos, después de convertirse en warg seria estéril para procrear con algún ser humano y hacerlo mientras todavía era humano, se le antojaba una crueldad, él tendría que dejar a su familia humana para siempre cuando se transformase. Como iban las cosas, al parecer su destino era permanecer solitario por cientos de años hasta que le llegase el momento de morir. Algunos wargs raptaban y adoptaban niños, eso lo sabia por Walter, para no sentirse solos, pero en general esos eran los casos en donde se transfería el poder, quizás el warg que lo atacó solo quería llevárselo para terminar de criarlo y luego heredarle su legado. Scorpius por descontando, jamás haría eso, todavía no había logrado superar el odio que le tenia a su creador.

¿Tendría que buscarse una compañera loba como él? Al parecer muchos optaban por esa salida, incluso, lobos mas viejos que ya no cambiaban, no lograban distinguir entre wargs y lobas verdaderas. Scorpius se estremeció, sus ideas respecto al sexo no eran convencionales, eso era cierto, pero el bestialismo no era su estilo. Menos mal que los wargs transformados eran estériles, no quería pensar en los posibles engendros productos de tales uniones contra natura. Walter le contaba todas esas cosas, aun así, le decía que él no había conocido nunca un warg lobo emparejado con una loba o viceversa o un warg cuervo compartiendo un nido con otro cuervo, al parecer los animales detectaban la escasísima esencia humana en los wargs, aunque se pareciesen a ellos no eran como ellos, el instinto les avisaba, esos los hacia apartarse de los wargs. ¿Con alguna warg como él? En realidad Scorpius no se sentía con animo de compartir su maldición con otra warg, seria demasiado patético. Entonces, al parecer Scorpius estaba condenado por siempre y para siempre a estar solo, cuando en realidad lo menos que deseaba era quedarse solo, de hecho, de un tiempo a la fecha, solo quería estar con Rose.

Mi vida es un asco….casi lo dijo en voz alta mientras azotaba su cabeza contra el muro de pura frustración.

-Scorpius- alguien en voz baja lo estaba llamando, Scorpius salió de sus pensamientos un rato y empezó a mirar alrededor.

-Scor…..-

-Shhhh- dijo una voz femenina chillona- nos van a descubrir, Scorpius vio dos cabecitas juntas sobre un ducto de ventilación, una negra y la otra roja, enseguida supo quienes eran.

-Hey ustedes dos- dijo Scorpius acercándose al ducto- ¿Qué diablos hacen fuera de la sala común?

-Saca la ventanilla- dijo Theo Jr.- fue Molly quien me obligó a salir, íbamos, digo…vamos a expiar el baile, ella tiene una especie de mapa de los juerguistas.

Ambos chicos se empujaban uno al otro para tener acceso a la ventanilla.

-Quítate- decía la niña.

-Esta muy gorda, no cabes- respondió Theo Jr.

-Yo no estoy gorda- replicó Molly- y es el Mapa de los Merodeadores no los juerguistas.

-Es lo mismo, juerguistas, merodeadores- dijo Theo con fastidio- te aseguro que cuando el Sr. Lunático o Canuto salían por allí no iban a merodear mocosa, seguro que se iban de fiesta hasta el amanecer.

Scorpius los escuchaba mientras separaba la rejilla de su marco y ayudaba a los dos chicos a salir del ducto de ventilación. El chico salió primero y luego se ocupó de dejar a Molly en el suelo sana y salva, un gesto caballeroso que no pasó desapercibido. Scorpius estaba orgulloso de Theo, el niño defendió a capa y espada su amistad con Molly y con él. Después de su enfrentamiento con Marcus. Theo Jr. en lugar de escarmentar y pasar desapercibido hasta que se le pasase la furia al susodicho, había fijado su posición frente a toda la casa de Slytherin, demostrando que estaba hecho de un material tan duro como su hermano. Según lo que había oído Scorpius, Theo Jr. haciendo acopio de sus malas pulgas, le dicho algo así a Marcus Nott en su propia cara como "Me junto con quien a mi me de la gana y que te den por el culo cabrón", al parecer el niño tenia su carácter y no le había gustado nada que su hermano mayor lo hubiese amedrentado en publico, que nadie dudase de la capacidad de un Nott para insultar, los dos hermanos parecían hechos a la medida de su apellido, solo que Theo Jr. era un chico racional y Marcus estaba loco de atar. Igual, aunque se apellidase Nott, Scorpius consideraba a Theo Jr. como un amigo, quizás el único que tenia en Hogwarts, siendo honestos, el chico no era el único, estaban Gregory Goyle, la pequeña Molly, el semi -gigante Hagrid que era su profesor favorito de un tiempo a la fecha, Walter que estaba recién llegado y Rose, aunque ella ya estaba en la categoría de amante mas que de amiga. Scorpius se obligó a no seguir pensando en ella, so pena de empezar a suspirar como un perfecto idiota…enamorado.

¿Enamorado yo? Las alarmas internas de Scorpius empezaron a parpadear en un rojo violento. Enamorado….estoy enamorado….!ENAMORADO!...oh oh.

No seas idiota Scor, ¿Cómo diablos vas a estar enamorado? ¿No tienen ni un mes juntos? ¿Acaso sabes que es estar enamorado? ¿Te has enamorado alguna vez? La respuesta era un rotundo no, no sabía como era estar enamorado, ni idea, al fin y al cabo, enamorarse nunca había estado en sus planes. Scorpius negó con la cabeza una y otra vez, aunque quisiese, él no podría jamás enamorarse, los animales….no se enamoraban. Lo que tenia con Rose era una inexplicable, intensa, agotadora y deslumbrante atracción sexual. Y para ser honestos, muchas cosas más.

¿Qué rayos me pasa contigo Rose? No estaba enamorado, pero de seguro estaba sintiendo algo muy parecido a enamorarse….versión animalizada. Era como si algo profundo dentro de él reconociese a Rose como parte suya, su olor, el tacto de su piel, estaba loco por ella, ya no era posible negar lo evidente. Y le gustaba sentirse así enajenado, encantado y un poco atontado por ella.

Por primera vez en su vida, Scorpius estaba sintiendo como sus decisiones se le escapaban de las manos. Debía en serio tratar de controlar su parte warg, porque sino, estaba seguro que tendría problemas, muchos problemas. Y en algún momento, sucediese lo que sucediese, tenia que sincerarse con Rose.

-¿Qué es eso de un Mapa de los Merodeadores?- preguntó Scorpius, dejando su cavilación amorosa para otro momento.

-Resulta que Molly tiene un mapa que muestra el castillo de Hogwarts con ocupantes y todo- dijo Theo Jr.

-En serio….déjame verlo- exclamó Scorpius curioso, los tres se sentaron en el suelo y Molly le entregó el mapa. Scorpius lo observó atento, logró reconocer algunas áreas comunes en el castillo, pero en el mapa habían dibujados pasadizos que no conocía.

-Las motitas con los nombres debajo somos los ocupantes del castillo- explicó Molly recorriendo con el dedo el mapa desplegado – como puedes ver casi todos estamos en el gran comedor.

Scorpius observó una motita con el nombre de su padre al lado de Felicia Zabinni. Le llamó poderosamente la atención que su padre estuviese en el baile, suponia que él se habia ido despues de la reunión con la directora, ¿Qué estaba haciendo allí? ¿Con Felicia Zabinni, la abuela de Augustus? Su padre tenía años de amistad con esa familia, aunque su madre no soportaba a la Sra. Zabinni, jamás la había invitado a su casa, si bien él mismo había pasado largas temporadas con Augustus en casa de su abuela cuando eran unos niños de primaria. La amistad no era reciproca, su madre odiaba a la mujer, pero Felicia siempre fue muy amable con él.

Lo extraño era que a su padre no le gustaban las fiestas, jamás acudía a reuniones de sociedad, era inaudito que estuviese en un baile de colegio. Y con la Sra. Zabinni, persona non grata para su madre.

Scorpius siempre supuso que su padre tendría la culpa de la antipatía de su madre hacia la Sra. Zabinni, después de todo, la culpa siempre la tenia Draco Malfoy.

Haciendo conjeturas, seguramente su madre lo había encontrado en alguna situación escandalosa con la Sra. Zabinni, que Scorpius sabia que tenia la edad de su propia abuela, pero al mismo tiempo era una mujer bellísima, parecía que tenia un pacto con el diablo, desde que tenia memoria no había envejecido ni un día . Conociendo a su padre, quien no se resistía a una cara bonita y un buen par de piernas, de seguro, tan atractiva mujer también había acabado en su cama alguna vez. Scorpius no entendía como las mujeres caían como moscas a los pies de Draco Malfoy, era bien parecido, rico, cierto, pero al mismo tiempo distante y frío, no se lo imaginaba en plan de amante considerado ¿Cómo demonios hacia? Era un misterio o quizás parte de lo que su abuela Narcissa denominaba el "encanto Malfoy" . Su abuelo Lucius había sido un casanova incorregible, antes y después de Azkaban, solo dejó sus devaneos al enfermarse, su abuela siempre se lo tomó con pasmosa tranquilidad, hasta podría decirse que estaba orgullosa del magnetismo de los hombres de su familia con el sexo femenino. Patañas, se decía Scorpius a si mismo, mas que una buena encamada de seguro la mayoría lo que deseaba era apoderarse del dinero de un Malfoy. Scorpius era el rey del cinismo, él jamás se comía esos cuentos, después de todo, fornicar era la actividad favorita de la especie humana, de seguro, buenos folladores en el mundo mágico era lo que sobraba. Un Malfoy no tendría porque destacar en esa actividad ¿ o si? Por otro lado, siendo honestos, él nunca había recibido una queja por su desempeño.

Su madre era bien distinta a su abuela. Si había algo que Astoria Malfoy no soportaba era que su esposo le echase en cara a sus amantes en su propio circulo social, ella era una mujer que adoraba la discreción, aunque había tenido alguno que otro amante. Allí radicaba seguramente la legendaria antipatía que sentía por Felicia Zabinni, mujer famosa por no negar sus encantos u ocultar quien era su amante del momento. Triste pero cierto, Scorpius sabia mas de la vida intima de sus padres de lo que seria mentalmente sano, pero era imposible vivir en la misma casa (por muy grande que esta fuese) y no enterarse, los elfos no comentaban nada de sus dueños por supuesto, pero el servicio domestico humano era otra cosa. Lo cierto es que tenia de donde heredar su apetito sexual, ni su madre ni su padre, menos sus abuelos, eran unos santos y eso lo sabía de sobra.

-Tu padre vino a la fiesta- dijo Theo Jr. observando la motita con el nombre de Draco Malfoy desplazarse lentamente por el salón

-Si al parecer decidió disfrutarla por mí- contestó Scorpius irónico.

Molly se acercó a la ventana y miró un rato.

-Ya vi a Albus, está con una chica de quinto…ah, allí está…Rose luce genial.

-Si- dijo Scorpius dejando el mapa en manos de Theo Jr. y asomándose a la ventana para admirar a su chica de nuevo- está hermosa.

-¿Cómo están las cosas entre tú y ella? ¿Se pelearon por lo de ayer?- preguntó Rose.

-Discutimos un poco pero ya todo se arregló- comentó Scorpius.

-¿Te gusta mi prima?- preguntó Molly.

A Scorpius frunció el ceño Molly vio como sus ojos brillaban.

-Me gusta tu prima- confesó Scorpius un poco incomodo pero alegre a la vez de decirlo en voz alta a otra persona que no fuese Rose. No le gustaba tener secretos con sus amigos….los que consideraba sus verdaderos amigos.

-¿Están juntos? ¿De novios?-volvió a preguntar Molly, Scorpius sonrió, la niña abrió la boca y luego empezó a dar brinquitos por todo el sitio, totalmente eufórica- lo sabia…lo sabia….se notaba a leguas, tú nunca dejas de mirarla, ella tampoco deja de mirarte.

-Calla criatura que nos van a descubrir- dijo Scorpius tomándola por los hombros y obligándola a sentarse de nuevo- pues si, estamos juntos, pero Molly …no puedes decírselo a nadie, es un secreto.

-Claro que no diré nada- dijo Molly- sus padres la encerrarían bajo siete llaves si se enteran, mis primos, mis abuelos, mis tíos, mis padres. ¡ Oh Merlín! Tío Ron hará un berrinche. Pero no importa, yo te ayudaré a convencerlos, cuando se casen yo quiero ser la madrina de la boda.

-¿Vas a casarte?- preguntó Theo Jr. - ¿Con Rose Weasley? ¿No era que se odiaban? ¿Malfoy´s y Wesley´s? Amigo, acabas de escribir tu sentencia de muerte, su familia va a comerte vivo y arrojaran tus huesos a los perros.

-Gracias Theo- exclamó Scorpius sarcástico- cuando necesite que me den aliento, ya se que cuento contigo.

-¿Cuándo es la boda? Necesito ajustar mi horario y contactar quien me va a hacer el vestido- agregó Molly haciendo eco de las puyas de Theo Jr. - tendrá que ser negro, digo, por si la boda acaba en funeral.

-Creo que te estás adelantando un poco Molly- dijo Scorpius rodando los ojos- nadie va a casarse por lo menos en una buena cantidad de años. Solo estamos saliendo.

"Y además teniendo sexo", Scorpius lo dijo mentalmente y volvió a sonreír, las hormonas hablaban por él, la expectativa de repetirlo se encendió en su bajo vientre. Estaba prendado de la chica, encandilado, atontado ¿enamorado?

-Basta de tonterías- dijo Scorpius- espero que ustedes no se vayan de lengua, estamos saliendo a escondidas.

-Este mapa es raro….parece que tiene sus fallas- dijo Theo Jr. observando curioso el viejo pergamino- mi nombre aparece dos veces. Theodore Marcus Nott y Theodore Marcus Nott.

-Debe ser que ya está perdiendo fuerza su encantamiento- dijo Molly- este mapa tiene mas de cincuenta años, lo creo el padre de mi tío Harry. Ha pasado de generación en generación, seguro que después de tanto tiempo tiene sus fallas.

-¿Dónde está el otro Theodore?- preguntó Scorpius.

-En la sala común de Slytherin- dijo Theo Jr. apuntando en el mapa- debe ser Marcus…sabes, él se llama Marcus Theodore, a lo mejor el mapa se equivocó y volteó los nombres.

-Oh puede ser tu hermano mayor- dijo Scorpius.

Theo Jr. abrió los ojos y miró a Scorpius, quien vio reflejado miedo en esa mirada.

-Mi hermano mayor….no lo creo- dijo Theo Jr. tartamudeando de pronto tengo años que no lo veo, él siempre envía dinero, pero jamás aparece por casa. No creo que haya venido a vernos, ni siquiera porque Marcus está castigado. Además solo aparece él en el mapa. Es Marcus…solamente Marcus Theodore.

-Nunca entenderé la fijación de los Nott´s de llamarse todos igual- dijo Scorpius- es un enredo.

-Ni te lo imaginas- dijo Theo Jr. – ni te lo imaginas.

-¿Por qué no vas a la sala común y sales de dudas?- dijo Molly- a lo mejor tu hermano mayor se cabreó con Marcus y le lanzó un Avada, los muertos no salen en el mapa o por lo menos eso me dijeron.

Los tres chicos se miraron y se rieron del siniestro chiste. Como buenas serpientes, a ninguno le disgustaría que Marcus Nott desapareciese del mapa…literalmente.

-Después de lo que le dije a Marcus esta mañana- dijo Theo Jr. – lo mejor que puedo hacer es no encontrarme a solas con él.

-Tan rápido te arrepentiste Theo- dijo Molly colocándose las manos en las caderas imitando a la abuela con la que compartía el nombre- ya sabía yo que la valentía no te iba a durar mucho.

-Fue cuestión del momento…me sentía ofendido- aclaró Theo Jr.- después me di cuenta que hice la idiotez de mi vida. Me he comportado como un perfecto Gryffindor, sin sopesar las consecuencias de mis actos.

Molly arrugó la cara, ella y Scorpius intercambiaron una mirada confusa.

-Digo…yo no soy impulsivo…pero me deje llevar- explicó Theo Jr. encogiéndose de hombros.

-No entiendo absolutamente nada- contestó Molly.

-Es que las serpientes son astutas y los leones….imprudentes.

-Déjalo…déjalo- dijo Molly meneando la cabeza- es la cosa mas estúpida que he oído, ¿Quién dijo que por pertenecer a Slytherin somos unas serpientes? ¿O tenemos características de ofidios? Es un cliché de lo más horroroso, hasta donde he visto no tengo escamas, ni tampoco poseo cola.

-Te verías de lo más simpática con una cola…..viborita- le dijo Theo Jr. jalándole una de sus coletas. Molly enseguida enrojeció.

-Eres un necio- dijo ella haciéndose la ofendida.

-Y tú una pesada- Theo Jr. intento jalarle otra vez el cabello y Molly le dio un empujoncito para alejarlo de ella.

Scorpius los observó divertido, "las mieles del primer amor…..tan inocente y candido".

-Dentro de unos años me gustaría verlos a los dos…..puede que entonces, ocupen su tiempo en cosas mas divertidas que discutir- dijo Scorpius.

Los dos niños lo miraron intrigados y desconcertados.

-¿Crees que Marcus tome alguna represalia contra Theo?- preguntó Molly preocupada. Theo Nott Jr. era el único amigo que tenia en su curso y era muy sobreprotectora con él. El niño por descontado la protegía a ella. Era una relación curiosa, Molly disponía y Theo Jr. la seguía como un corderito en cada una de sus aventuras. Era obvio que la niña tenia madera de líder.

-No le hará nada- dijo Scorpius y luego se dirigió a Theo Jr. - si te pone un dedo encima….le patearé el culo de nuevo.

-Aun con su funcionamiento defectuoso este Mapa del Correteador es lo máximo- dijo Theo Jr.

-Es Merodeador- dijo con cansancio Molly.

-Suena mejor correteador- afirmó Theo Jr.

-En mi familia lo bautizamos Merodeador y así se queda- dijo la niña.

-Bueno, si tú lo dices- dijo Theo Jr. dándose por vencido- ¿Cómo lo conseguiste?

-Albus me lo dio- dijo Molly- me dijo que yo había demostrado ser digna de él , después de todo, soy la primera Weasley en Slytherin y tengo toda una historia familiar de gamberros a la que hacer honor. Me pidió que guardase el secreto.

-Y lo haremos- dijo Scorpius- también lo memorizaremos….nunca se sabe para que nos podría servir un mapa del colegio.

-Mis labios están sellados- dijo Theo Jr. llevándose dos dedos en cruz a la boca.

-Deberíamos ir a una pequeña excursión- ofreció Scorpius.

-¿Y la fiesta?- preguntó Rose.

-La banda toca en tres horas, tenemos tiempo suficiente- dijo Scorpius- además ya estoy aburrido sin hacer nada.

-Estoy totalmente de acuerdo- afirmo Theo Jr.

-Me prometiste que me enseñarías a bailar un vals- protestó Molly.

-Yo….oíste mal de seguro- dijo Theo Jr.- te dije que veríamos a la gente bailar el vals, no que yo bailaría contigo.

-Eres una maldita serpiente mentirosa- dijo Molly.

-Eh niña…..sin malas palabras - la regañó Scorpius. Molly le sacó la lengua.

-Pero si tú vives diciendo tacos todo el tiempo en frente de mí y Theo también- se defendió la niña.

-Somos hombres, podemos hablar sucio- dijo Theo Jr. Molly le dio una patada en la pantorrilla y el niño aulló de dolor al mismo tiempo que la miraba con resentimiento.

-Cerdos sexistas- contestó Molly- lo que hay que ver en pleno siglo XXI. Si quiero decir malas palabras como ustedes….pues las digo.

Scorpius estaba gozando la velada, eso era seguro. Molly era un huracán en toda la extensión de la palabra, no sabia de quien lo había heredado, ser enojoso y conflictivo al parecer era una característica Weasley, gracias a Dios, Rose estaba por allí, para ponerle freno a su prima….de alguna forma, la apacible personalidad de Rose actuaba como un calmante para Molly, Scorpius tenia la sensación de que la niña se sentía protegida por ella, la tranquilizaba, ¡Diablos! si hasta él mismo sentía la influencia serena de Rose, por eso le gustaba tanto ella. Su personalidad arrebatada e impulsiva hacia el equilibrio con el carácter de ella, era perfecto.

-Si tu prima te oye…..te mata….y luego me asesina con sus propias manos por hablar de esa forma frente a ti o peor termina conmigo-contestó Scorpius- Primero y principal, puedes oírlas, pero no repetirlas. Nada de malas palabras, Molly Weasley haremos de ti una dama aunque pierda una extremidad en el proceso.

-Hay una entrada a un pasadizo por aquí cerca- dijo Theo Jr., los tres se pusieron inmediatamente en marcha.

0o0

Hugo y Fred estaban ambos de pie frente a las escaleras principales del vestíbulo del castillo, Fred estaba disfrazado de vampiro y Hugo había apostado por colocarse una mascara con una tunica de gala, según él, era el Fantasma de la Opera. Fred no sabia quien demonios era ese fantasma, de seguro no pertenecía a Hogwarts, pero no preguntó absolutamente nada, tampoco era cuestión de quedar como un ignorante, ya estaba acostumbrado a las cosas raras de Hugo. Luego de las bromas correspondientes ambos chicos de un momento a otro se sumieron en el más absoluto silencio. No había ningún motivo aparente para no entrasen a la fiesta, pero no se movían del sitio. El asunto es que mas bien, ninguno de los dos quería confesar el porque estaban de pie ante la puerta del Gran comedor, sin decidirse a entrar.

Fred miraba nervioso para todos lados. Hugo se dio cuenta y lo miró, al parecer Fred no sabia donde colocar las manos, se las estrujaba una y otra vez.

-¿Qué diablos te pasa?

-No va a venir- dijo Fred casi para si mismo.

-¿Quién?- preguntó Hugo.

-Mi chica…..al parecer se arrepintió y no va a venir- dijo Fred.

-Alégrate, por lo menos le ahorraras la vergüenza de verte con esas fachas- le contestó Hugo.

-Es un buen disfraz- exclamó Fred ofendido y al mismo tiempo inseguro de su atuendo. ¿Seria que se veía ridículo en verdad? Y además , medio colegio había decidido disfrazarse de vampiro, al parecer, estaban de moda los vampiros, obviamente eso le restaba puntos en cuanto a originalidad.

-¿Quien diablos ha visto alguna vez a un vampiro pelirrojo y pecoso?- dijo Hugo- yo no, te lo aseguro

-¿Conoces algún vampiro?- la cara de Fred se tornó mas roja de lo que estaba. No era su estilo perder las casillas pero estaba ansioso. En general era inmune a las puyas de Hugo, pero se estaba muriendo de los nervios ¿Por qué rayos no llegaba?

-No- dijo casi de inmediato Hugo.

-Pues entonces cierra la boca Hugo Weasley- le contestó Fred, después de esto los dos chicos consiguieron permanecer en silencio unos minutos más.

-Y tú ¿a quien diablos estás esperando?- preguntó Fred intentando romper el hielo, pero igualmente malhumorado.

-A nadie, solo veo la gente pasar- mintió descaradamente Hugo. No lo confesaría ni bajo tortura, pero la verdad era que esperaba a Lily…y la mocosa se estaba tardando lo suyo. No entendía como demonios las mujeres se tardaban tanto para arreglarse. El asunto es que estaba esperando con Lily, no la había invitado como pareja, pero, después de unas cuantas sesiones de arrumacos y besos escondidos en los armarios de escobas, se sobreentendía que su pareja de esa noche iba a ser ella.

-Entonces porque no te largas y me dejas en paz, observa a la gente pasar dentro del comedor- exclamó Fred, inusualmente grosero y agresivo.

-Oye…no es mi culpa si te han dado calabazas- dijo Hugo-¿Por qué no vas a buscarla? A lo mejor tuvo un problema con su rizador de pestañas o que se yo.

-Rizador de pestaña- Fred abrió los ojos como platos- ¿existe eso?

-SI…parece un instrumento de tortura medieval- aclaró Hugo.

-¿Y como demonios sabes esas cosas?- preguntó Fred- ¿Es que acaso revisas las cosas de Rose? O peor, las usas.

-Rose no usa maquillaje, es alérgica a la mayoría de esos polvos y pinturas- dijo Hugo- es mamá la que tiene todas esas cosas. Cuando era pequeño me encantaba revolverle los cajones del maquillaje, se volvía como loca.

-Las mujeres están locas- dijo Fred apoyándose en el muro- Todas y cada una de ellas, quisiera saber legeremancia para por lo menos entenderlas.

-Insisto, deberías buscar a tu novia secreta- dijo Hugo- anda, estas perdiendo el tiempo aquí- la loable intensión de Hugo era por supuesto deshacerse de Fred. No había hablado del tema con Lily, pero se le estaba ocurriendo que de pronto…podían seguir un poco más en lo que tenían. Igual, nadie en su familia tendría porque enterarse y si se enteraban…ya vería como los convencía de que no era nada "malo".

-Sabes "enano"- Fred recuperó un poco su buen semblante habitual. Siempre llamaba a Hugo "enano" pero realmente ya casi eran del mismo tamaño, aunque tenían tres años de diferencia de edad. Hugo era como un gran oso, alto, ancho de espaldas, era la viva estampa de Ron Weasley, lo habia heredado todo de su padre, el color de cabello, la piel lechosa, las pecas, la estatura, la contextura..todo menos el cerebro, que era el de su madre. Fred era del grupo de Weasley´s delgados y estilizados, tal como su padre y su gemelo, su tio Percy, su abuelo Arthur y la misma Rose, pero igualmente altos- Voy a tomarte el consejo, iré por ella a la torre de premios anuales…no me esperes, quizás no regrese hasta dentro de unas horas.

Dicho esto, Fred se retiró a paso apresurado y Hugo se quedó apoyado en la pared, de pronto su ceño se frunció. ¿Qué era lo que había dicho Fred? ¿Qué iba a buscar a su novia? ¿En la torre de los premios anuales?.

-Torres de premios anuales- se dijo en voz baja, luego frunció mas el entrecejo- Torre de premios anuales- entonces Hugo abrió los ojos como platos y se tapó la boca con las dos manos para que no se le escapase el nombre.

Puesto que estaba seguro que Fred no estaba liado con Rose, entre otras cosas porque su hermana y su primo carecían de la sangre fría necesaria para ello, además de que seria una completa tortura dos parejas de primos en la misma familia (o por lo menos nada conveniente para él, que estaba tratando de ver como le hacia con Lily) , apartando el hecho de que Rose estaba saliendo con Scorpius Malfoy y ella ya estaba en la fiesta, así que de ninguna manera era posible que estuviese en dos lugares al mismo tiempo o con dos chicos al mismo tiempo, ya Hugo tenia la identidad de la novia secreta de Fred y no salía de su asombro.

- Fred….Fred….está enredado con ….- Hugo miró a todos lados antes de decir algo.

-Emily Spencer…es Emily Spencer…..tiene que ser ella. Por Merlín, que pareja más dispareja- Hugo soltó una carcajada, no podía creérselo, Emily era la persona más regañona y seria que había conocido en la vida, superando con creces a su abuela Molly y a su madre. Fred por su parte, era el tipo mas despreocupado del mundo y un bromista consumado, además de despistado. ¿Cómo demonios habían terminado enredados?

Los misterios del amor…..se dijo Hugo todavía sonriente. Vaya, que cosas, Fred enredado con Emily, luego enseguida enserió su rostro. Pero …¿Por qué están en secreto? ¿Será que ella está jugando con él? Podría ser, ya que Fred era un tonto de capirote, por lo que conocía era su primera novia, de hecho su primer todo. Pero no creía capaz a Emily de eso, ella era estricta, metódica, maniática pero buena persona, los Weasley´s eran amigos de los Specer y el noviazgo seria buen recibido por todos, lo cierto es que esa relación estaba bien…bien oculta, pero ¿Cuál era la razón?

Eso lo llevo a pensar en su hermana, al parecer otro romance en las sombras. Habiendo sido testigo de la escenita de la pelea entre Scorpius Malfoy y Marcus Nott, que mas que por Molly había sido por defender a Rose, a Hugo no le quedaban ninguna duda, su hermana mayor estaba a punto de escandalizar a la familia enredándose con un Malfoy, lo bueno del caso era que, el Malfoy en cuestión, parecía ser un tipo correcto. Los había visto juntos y evidenciado como se miraban, él, que conocía a su hermana, estaba seguro que a ella le gustaba mucho Malfoy. Al parecer todavía estaban en la etapa de salir, ella lo había dejado claro con Albus , pero Hugo tenia la intención de tarde o temprano, hablar con el susodicho acerca de sus intensiones con Rose. No era ningún hermano sobreprotector, ella era de las que se defendía muy bien sola como pudiese. Aun así Rose era de las personas que solían dejarse llevar, pensando que todo el mundo era bueno y agradable, pero Hugo opinaba que ella seguramente habría escarmentado con Ethan Finnigan y estaría alerta a cualquier trastada que algún chico quisiese hacerle, ella era candida, pero no tonta. Aun así, Scorpius Malfoy, después de haberle pateado el culo a Marcus Nott, estaba en su lista de personas favoritas, mejor él que Ethan Finnigan en todo caso, eso era seguro, a Hugo le gustaba la gente con cojones y Scorpius Malfoy al parecer no chistaba para defender lo que consideraba suyo, incluso, si no lo hubiesen detenido, hasta se habría ido a los golpes con su tío Bill por equivocación. Tendría que conocerlo y hablar con él para hacerse bien una idea.

En cuanto a Lily…..Hugo de pronto giró hacia un lado y se encontró con la cara que estaba deseando ver desde hacia un buen rato. Enseguida sonrió, ella estaba hermosa, no en vano decían de ella que era la chica más bella de todo Hogwarts, aunque no se destacase por ser la más femenina. Lily jamás usaba maquillaje y menos una falda, jugaba quidditch mejor que muchos chicos y podía derribar fácilmente de una escoba a cualquiera, aunque le doblase el peso.

Pero esa noche, la faceta marimacho de Lily Potter había sido descartada y dejada de lado por completo.

Lily llevaba su largo cabello rojo suelto, su cara resplandecía por el maquillaje brillante que se había colocado en el rostro, estaba disfrazada de hada, su vestido era verde, de tul, al igual que sus alas, toda ella parecía etérea. Hugo se quedó sin habla, ! Rayos! estaba maldito de por vida, le gustaba su prima, su prima hermana, la niña con la que jugaba en ropa interior cuando tenían cinco años…!Diablos! Tío Harry va a matarme.

Ella lo vio y le sonrío, él devolvió su sonrisa, pero esta quedó a medio camino, cuando se dio cuenta que ella no estaba sola.

-¿Qué rayos…?- Hugo se mordió la lengua para no seguir hablando, Lily corrió hacia él y jaló a su pareja con ella.

-Hola Hugo- dijo ella lanzándose contra él y dándole un beso en la mejilla, que Hugo sintió muy amargo- ¿Por qué no estas en la fiesta?

-Estaba esperando a mi pareja- dijo Hugo intentando conservar la calma, pero por primera vez en su vida muerto de celos. Lily había ido al baile con otro.

El chico que acompañaba a Lily era un Ravenclaw de su curso, un tal James no se que…en ese momento Hugo estaba tan ofuscado que no daba con el apellido del chico, a pesar de que lo conocía desde hacia cuatro años.

-¡Oh!- la sonrisa de ella se detuvo por una fracción de segundo, parecía desilusionada- yo pensé que tú…venias solo.

-Pues te equivocaste- respondió Hugo secamente- estoy esperando a Trisha…la invite hace dos semanas.

-Dos semanas- Lily apretó una de sus manos. Dos semanas….hacia dos semanas que ellos se estaban besando. ¿Hugo estaba saliendo con Trisha mientras la besaba a ella? ¿Como? ¿Por qué no le había dicho nada? , Lily miró hacia el suelo y no le salieron las palabras, estaba indignada, decepcionada, aunque Hugo no la había invitado como pareja por las razones obvias, había esperado pasar la noche con él, ella había rechazado a un montón de chicos, solo con la esperanza de que Hugo estuviese toda la noche con ella. El asunto de que si eran primos, todavía no le importaba mucho, después de todo, solo se estaban besando, pasándola bien, ella esperaba que luego resolvieran todo el rollo con sus padres si llegaban a salir en serio. Soy la mas estúpida….mira por donde salio todo, él solo quería experimentar conmigo, jugar conmigo, de seguro se ha estado besando también con Trisha.

-Hola Weasley- dijo James Peterson ofreciéndole la mano, la cual Hugo aceptó diplomáticamente. Estudiaba 4to año en Hogwarts, al igual que Trisha McMillan y era muy amigo de Lily, se la había encontrado caminando al gran comedor y habían decidido llegar juntos.

-Hola James- contestó Hugo quien todavía no se recordaba del apellido del susodicho.

-Entramos Lily-dijo James, ella toda ofendida y herida colocó coquetamente su mano encima del brazo de James.

-Claro…vamos a divertirnos- dijo ella tratando de sonreír con mediano éxito, en ese momento lo que sentía era ganas de llorar y por supuesto, ganas de ahorcar a Hugo con sus propias manos, estaba furiosa. Hombres…todos son iguales, infieles por naturaleza.

-SI Lily…anda ..diviértete…la noche es larga…muy larga- contestó Hugo todavía respirando por la herida. Soy un estúpido…ella solo me quería para aprender a besar, tomar experiencia para luego divertirse con ese idiota y no quedar como una niña tonta.

Lily entró a la fiesta y Hugo se quedó de pie al lado de las escaleras, luego de un rato, se dio media vuelta y tiró su antifaz en el piso.

-Mujeres…todas son iguales…unas coquetas sin remedio. Necesito dar un paseo….urgentemente- se dijo a si mismo mientras caminaba dándole puntapiés a lo que se encontrase en el camino, luego agregó- que diablos…lo que necesito es un buen trago de Whiskey de Fuego.

Hugo se detuvo de pronto y una idea se le atravesó en la cabeza.

-En las Tres Escobas no me dejarán entrar, es de noche, no tengo permiso para ir a Hogsmade y Madam Rosmerta se lo diría de inmediato a la directora…..pero Cabeza de Puerco es otra historia- Hugo entonces supo exactamente lo que tenia que hacer, ir hacia uno de los pasadizos secretos, el que lo llevaría a Hosgmade.

0o0

-Todavía no entiendo como salimos del castillo- dijo Theo Jr. mientras se bebía una botella de cerveza de mantequilla.

- El pasadizo nos lleva directamente hasta aquí- dijo Molly- para ser nuestra primera escapada, está genial.

-Tomen sus bebidas y apurémonos- dijo Scorpius, quien sostenía un vaso con Whiskey de fuego, bebiéndose el licor con calma- no querrán perderse el vals.

-Ya son las once de la noche- dijo Theo Jr. - el baile ya debe haber empezado.

-Lastima- dijo Molly- pero prefiero mil veces estar aquí.

Scorpius admiraba el sitio, en su primera visita a Hogsmade se había percatado que existía un bar de mala muerte de esos a los que él le gustaba frecuentar. El dueño era un viejo llamado Aberforth, que en esos momentos lo taladraba con sus brillantes ojos azules desde la otra esquina de la barra. Si había una palabra para describir al dueño del pub, esa seria "creepie", a Scorpius le recordaba a alguien pero no daba con quien. El lugar era oscuro….el whiskey que estaba tomando era fuerte y sin duda clandestino, por lo menos la cerveza de mantequilla era de una marca reconocida y totalmente inofensiva, estaba observando el sitio cuando vio aparecer una cabeza pelirroja desde las escaleras que conducían al sótano, exactamente el lugar por donde ellos habían llegado.

Molly fue la primera que lo saludo.

-Eh …Hugo…..ven acá- dio ella haciéndole señas a su primo para que se acercase.

El alto muchacho pelirrojo se asombró al ver a su prima, se acercó a la chica, la abrazó y le estampó un beso en la mejilla.

-Molly "calzas largas" ¿No deberías estar durmiendo en las mazmorras? Ya es tarde para niñas pequeñas como tú- preguntó el chico mirando esta vez a Scorpius.

-No que va….esta noche estamos de juerga- dijo ella apurando un trago de cerveza de mantequilla.

-Somos los juerguistas merodeadores- dijo Theo Jr., enseguida empezó a reírse tontamente y Molly lo secundó. Scorpius los miraba, a esos dos se les estaba subiendo la cerveza de mantequilla a la cabeza demasiado rápido y era divertido observarlos. Lo malo era que si se embriagaban, seria un tormento regresar con ellos a escondidas al castillo.

-¿Les enseñaste el mapa?- esta vez Hugo estaba asombrado- Albus va a matarte.

-Bah…son mis amigos- dijo Molly.

-Mis labios están sellados- agregó Theo Jr. con la voz un poco pastosa.

- Malfoy- saludó Hugo- No se si golpearte o felicitarte por haber traído a mi primita hasta acá.

-Me declaro libre de culpa, fui arrastrado inocentemente a este lugar, por cierto, hola a ti también Weasley- contestó Scorpius enseñándole los dientes a Hugo amenazante…golpear …no le había gustado la palabra. Pero tampoco era cuestión de pelearse de buenas a primeras con el hermano de Rose. Vería como se iba desarrollando todo.

-Te creo…te creo- dijo Hugo levantando las manos en son de paz – esa niña es un demonio. Eres otra victima más de Molly Weasley.

- Suponía que irías al baile.

-Tarde me di cuenta que no es mi estilo un bailecito de colegio- dijo Hugo condescendiente- ¿Cómo se te ocurrió acompañar a Molly hasta acá? No es un sitio recomendable, mi tío Percy va a molestarse mucho si se entera.

-No sabíamos que llegaríamos aquí- dijo Scorpius- en el mapa el pasadizo indica solo Hogsmade. No te preocupes, Molly está segura conmigo.

-Espero que no hagas del conocimiento publico ese mapa- dijo Hugo mirando directamente a los ojos a Scorpius- es importante que se mantenga en secreto. No sabes cuando puedes necesitarlo y sea una cuestión de vida o muerte, o cuestión de escaparse con una chica.

-Ya Molly me dio el sermón, tu secreto de familia esta a salvo con Theo y conmigo- dijo Scorpius- no se si te habrás dado cuenta, pero el chico y yo somos una especie de exiliados de Slytherin. Su hermano lo detesta, él detesta a su hermano y al parecer a mi me detesta todo el mundo en este maldito colegio. Excepto tu hermana, por supuesto.

-Si, a ella no pareces molestarle mucho- agregó Hugo.

-Ese imbécil estaba maltratando a Molly e intentó hacer lo mismo con Rose- dijo Scorpius- eso fue suficiente para patearle el trasero. No me agrada que se metan con la gente que me interesa.

-Eso lo demostraste perfectamente ayer- dijo Hugo, luego pidió un vaso de whiskey de fuego y se tomó un trago.

Scorpius siguió riéndose de las bromas de Molly, Hugo lo atravesaba con sus ojos azules.

-A propósito, no es que importe mucho pero…¿Que te traes con mi hermana?- preguntó Hugo.

-Estamos saliendo- dijo Scorpius. Había visto venir la charla desde hacia unos días, sin duda los Weasley´s tendrían que decir algo al respecto en relación a que él y Rose estuviesen saliendo. Hugo Weasley, según la descripción de su hermana, era el chico más inteligente del colegio, un alma vieja escondida en un cuerpo joven, un cínico sin remedio tal como él mismo. Scorpius estaba decidido a averiguar que tan razonable podía ser.

-¿Cómo novios?- preguntó Hugo sin rodeos.

Scorpius dudó un momento en responder, pero cuando lo hizo sonó muy sincero.

-No se lo he pedido formalmente….pero si…supongo que somos novios- término diciendo Scorpius. Prueba superada, no le dio escozor, ni incomodidad declarar que ella y él eran novios…perfecto. Ahora el asunto seria pedírselo a Rose. Después del discurso que se había lanzado con ella respecto a la libertad, cero ataduras y todo eso, iba a sonar medio incoherente, seguramente Rose iba a patearle el culo, pero después de haberse acostado con ella, era lo menos que podía hacer. Además, le gustaba la idea de que ella fuese su novia, suya y de nadie mas. Lo otro, vería como diablos lo arreglaba. Todo era cuestión de ir paso a paso.

-Mis padres van a chillar- dijo Hugo- de hecho creo que toda mi familia, excepto mi abuelo, va a chillar. Te espera un duro reto.

-Queremos ir con calma- dijo Scorpius- los dos, por ahora, no haremos presentaciones familiares ni nada de eso.

-No somos ricos y tampoco pertenecemos a tu circulo social ¿Te avergüenzas de ella?- preguntó Hugo.

-No para nada- dijo Scorpius- solo que al igual que ustedes, yo también tengo una familia complicada. Te aseguro que a mis padres tampoco les va a gustar la idea. Pero ella y yo lo hemos hablado y decidimos que no nos importa, se las tendrán que aguantar.

-Sabes Malfoy- dijo Hugo- en realidad es una locura decirte esto, pero en estos meses, me he dado cuenta de algunas cosas: primero, no eres un idiota consumado como la mayoría de los Slytherin, tu apellido es harina de otro costal, pero nosotros la generación joven no vamos a arrastrar odios del pasado. Dos, es evidente que estas detrás de los huesos de mi hermana, pareces un lobo hambriento cada vez que la ves- Scorpius dio un respingo en su silla-ella te gusta, tú le gustas a ella…en fin. Tercero, me agradó tu actitud cuando defendiste a las chicas de ese necio, allí te ganaste mi favor. Todo el que arriesgue su pellejo por un Weasley, automáticamente se convierte en uno de los nuestros. Por mi no hay ningún problema que salgas con mi hermana, por Albus y Fred tampoco, pero como ella llore por ti, patearé tu trasero todo el camino de aquí a Londres, ¿Entendido?

-¿Tú y cuantos más?- dijo Scorpius acercándose a Hugo con una actitud de muy malas pulgas.

-Contando a Teddy, somos cinco contra ti…así que no nos provoques, no te lo recomiendo. Me han dicho que golpeo duro, pregúntale a Ethan Finnigan cuando tengas oportunidad- dijo Hugo sin amilanarse en lo mas mínimo, Scorpius sonrió, le gustaba esa actitud irreverente de Hugo, puesto que era la misma que él mostraba al mundo, finalmente decidió que le caía bien el chico, le dio la mano, Hugo la aceptó.

-Mis intensiones con tu hermana son las mejores- dijo Scorpius- te lo aseguro. Pero a ninguno de los dos y menos a ella, nos gusta que se metan en nuestras cosas.

-Tranquilo- dijo Hugo- conozco a Rose.

-A ella le preocupaba que dirías- dijo Scorpius- creo que va alegrarse cuando le cuente que hablé contigo y no hay problema.

-¿Qué vas a hacer el próximo fin de semana?- dijo Hugo.

-Aparte de estar con Rose, nada- dijo Scorpius.

-¿Te gusta el Quidditch?- dijo Hugo- mis primos y yo siempre jugamos en los terrenos del colegio los fines de semana, se me antoja que podrías venir y así conoces a los demás.

-Me gusta el DeathQuiddtich- respondió Scorpius.

-¿Y eso que diablos es?- pregunto Hugo.

-La versión alemana del Quidditch- dijo Scorpius- o mejor la versión Dumstrang del Quiddtich.

-¿Cómo se juega? –preguntó Hugo claramente interesado.

-Lo jugamos solamente con las dos bludgers, todos somos bateadores- explicó Scorpius- la finalidad del juego no es tomar la snitch, ni siquiera es meter la quaffle en la portería .

-Entonces si no atrapan la snitch ni meten goles con la quaffle ¿A que rayos juegan?- preguntó Hugo desconcertado, Scorpius sonrío ampliamente.

-A derribar de la escoba la mayor cantidad de oponentes posible- contestó Scorpius.

A Hugo por supuesto…..le pareció una idea genial.

0o0

Rose todavía estaba intrigada por la aparición de Draco Malfoy y Felicia Zabinni en la fiesta de Hallowen, cuando los vio introducirse al gran comedor, suspiro aliviada, sin embargo la calma no duró mucho, tres hombres altos se dirigieron hasta donde ella estaba, justo en la puerta de entrada.

Los tres estaban impecablemente vestidos, con túnicas costosas, de colores oscuros, no estaban disfrazados pero vestían al mas puro estilo tradicional del mundo mágico, dos de ellos eran mayores o por lo menos sus cabellos grises los hacían parecer como tales, quizás de sesenta años o mas, miraban todo alrededor con un gesto de repugnancia que no le gustó para nada a Rose, el hombre que caminaba entre los dos ancianos, era mas joven, tenia cabello castaño claro corto con barba con reflejos rojizos, además de que poseía una estatura impresionante. Los tres hombres caminaban con tal altivez, que parecían y lucían como si fuesen los invitados de honor o los dueños del universo. Rose inmediatamente se sintió intimidada, la habitual sonrisa que ella dirigía a los recién llegados, la omitió, no le parecía que esos hombres fueran del tipo sociable, pasaron de su lado ignorándola como si ella no existiese o fuese parte del decorado. Rose decidió ignorarlos también sin embargo no pudo evitar echar una ojeada. Entraron al gran comedor sin siquiera prestarle atención. Rose no supo porque, pero cuando pasaron junto a ella, sintió como todos los vellos de su cuerpo se erizaban. Decir que lucian siniestros, era quedarse corta.

¿Quiénes eran? Y lo mas importante ¿Qué rayos hacían en su fiesta? Ella no recordaba haber girado invitaciones a personas fuera del consejo estudiantil.

El hombre castaño giró la cabeza y miró directamente hacia donde estaba Rose, ella sintió como sus ojos azules la observaban con interés, ella le correspondió la mirada y el tipo sonrió, pero no era una sonrisa simpática, mas bien era algo burlona. Rose enseguida sintió escalofríos, ese hombre, su cara, le recordaba a alguien. En esa mirada, ella percibió algo que no le había gustado para nada, ese hombre parecía literalmente querer atravesarla solo con sus ojos. Rose retiró la mirada, caminó unos pasos alejándose del foco visual del individuo y se alisó la falda del vestido. Definitivamente estaba paranoica, no conocía ninguno de esos sujetos, además quien le aseguraba que la estaba viendo a ella, pudo ser solo su imaginación.

La fiesta estaba a punto de iniciar, la banda estaba dispuesta para abrir con la primera pieza, tradicionalmente un vals. Draco se mantenía en una esquina del salón, al lado de Felicia, ella tomaba su brazo de una manera seductora, inclinando su cabeza para hablar discretamente con Draco en susurros, entonces su mirada se dirigió a la entrada y Draco sintió la tensión de su cuerpo.

-¿Qué hacen aquí?- la voz de Felicia era de alarma.

Draco levantó el rostro y dirigió su vista hasta la entrada.

-¡Rayos!- la voz de Draco siseó- al parecer nadie quiere perderse esta maldita fiesta. Me pregunto porque.

-Yo también- agregó Felicia y luego recompuso su cara, mostrando una sonrisa radiante o al menos haciendo el intento.

Caminando hacia ellos iban Michael Avery, Antonin Dolohov y Theo Nott, los tres hombres lucían imponentes, todos vestidos de negros, todos extremadamente pálidos, todos con un aura siniestra y una mirada intimidatoria, la gente instintivamente se desplazaban de lugar, evitando cruzarse con esos tres. Avery y Dolohov, conocidos mortifagos de la primera guerra mágica, asesinos, racistas recalcitrantes, quienes lograron escabullirse de la justicia mágica, por mas de cincuenta años debido a sus múltiples conexiones en el ministerio magico, mas mucho dinero en sobornos, ademas del hecho de que no existían pruebas en su contra ni testigos, los dos eran hombres mayores, de cabellos blancos, pero ninguno de los dos era un dulce abuelito, eso era seguro. El menor de todos, ocupando el puesto que le perteneció alguna vez a su padre, en el letal trivuriato que era la cabeza de la recién renovada Orden de Walpurgis, estaba Theo Nott, su boca esbozó una sonrisa burlona cuando reconoció a Draco, al llegar, Avery y Dolohov miraron de pies a cabeza a Felicia, quien les hizo una pequeña reverencia, Nott inclinó su cabeza como saludo y Draco hizo lo propio.

-No esperábamos encontrarlos aquí- dijo Theo.

-Ni nosotros a ustedes- contestó Draco observando a Avery y Dolohov hablar en susurros entre ellos, mirando todo alrededor como aves de rapiña, de vez en cuando señalaban algo y se reían a carcajadas. Esos dos ni siquiera se dignaron a hablarle, para ellos, Draco Malfoy era un miembro menor de los Walpurgis, el hijo de un mortifago arrepentido, cuya importancia solo radicaba en que les otorgaba dinero…mas nada.

Felicia permanecía a su lado, callada, ya no sonreía para nada, giraba el anillo de esmeraldas que tenia en uno de sus dedos frenéticamente. Estaba intentando por todos los medios mantener la calma. Draco sabía el odio y al mismo tiempo el pánico que ella le tenia a Antonin Dolohov, ese hombre había matado a los gemelos Prewett, específicamente a Fabian Prewett, el único gran amor de Felicia aunque ella insistiese en lo contrario. Mientras tanto Theo Nott seguía a su lado, contemplando en completo mutismo el desarrollo de la fiesta, que después de ser interrumpido por la llegada de tan inesperados invitados, continuaba en el punto donde lo habíamos dejado, la preparación para el vals.

El singular grupo de magos oscuros fueron servidos con copas de vino.

-¿Qué haces aquí?- preguntó Draco, mientras tomaba su bebida de una bandeja flotante.

-Tu hijo peleó con mi hermano- dijo Theo.- Minerva MacGonagal me citó, obviamente no iba a venir solo, tenia pendiente una conversación con la dama y debo decir que fue muy fructífera.

-¿La mataste?- preguntó Draco. Seria un desastre de proporciones incalculables si Nott decidía deshacerse de la directora de Hogwarts para así iniciar las acciones bélicas. Aun es muy pronto, se dijo Draco, muy pronto, no estoy listo.

-No….no todavía, pero ya sabes que también está en los planes- contestó Theo- El Trivuriato de la Orden de Walpurgis ha sido nombrado por el consejo escolar del ministerio, representante en el colegio de Hogwarts, suplantando el antiguo consejo escolar, que como sabes, ha sido contaminado con la presencia de muggles y mestizos. Ahora Avery, Dolohov y yo somos el consejo escolar de este colegio.

-¿Ustedes? ¿Cómo lo lograron? La orden es secreta, como pudiste- preguntó Draco. Estaba asombrado y preocupado. Con esos tres en el consejo, muchas cosas cambiarían en Hogwarts, esperaba que la profesora Mcgonagall fuese lo suficientemente astuta como para no enfrentárseles aun. Era demasiado pronto…..todavía no era el momento.

-Dolohov se encargó, fue bastante persuasivo con el agente escolar del Ministerio….creo que incluso usó su gran imaginación para el encargo- contestó Theo de nuevo con esa sonrisa amenazante que era su marca de fabrica, Draco clavó sus ojos en él, el sujeto aparentaba tranquilidad, pero Draco presentía el peligro, agarró con fuerza su bastón.

-Todavía no me dices que estas haciendo aquí- dijo Draco- apartando que mi hijo y tu hermano se fueron a los golpes por una estupidez.

-Si, al parecer Marcus decidió darle una lección a su hermano menor y tu hijo se metió en medio- dijo Theo-por descontado debo agradecerle a tu vástago que defendiese al pequeño, lo malo es que también había una traidora de sangre involucrada. Tonterías de chicos, como bien has dicho o por lo menos, por ahora es una tontería.

-Me dijeron que tus hermanos no se la llevan bien- dijo Draco- me imagino que eso te causa problemas.

-Marcus cuida mucho al pequeño pero lo maltrata- dijo Theo Nott- lo cual es muy lógico, si yo estuviese en su lugar, también lo haría.

-Explícate- dijo Draco.

-Hum este vino está delicioso- dijo Theo Nott degustando su bebida-Marcus no se la lleva con Theodore, porque Theodore no es hijo de mi padre, pero a la vez lo protege porque es el único nexo que tiene con su fallecida madre, ella se lo pidió en su lecho de muerte, que lo cuidase. El pobre chico tiene un dilema encima. Son hermanos solo por la madre, la cual por si acaso, no era mi madre.

-Eso lo se, tu madre se llamaba Maud, murió cuando estábamos en cuarto año. Me estas haciendo confidencias- dijo Draco- eso no me lo esperaba.

-En realidad no es un secreto, bastante gente lo sabe, menos el niño por supuesto…y al parecer tú tampoco- contestó Nott, con pasmosa tranquilidad agregó-el padre del pequeño…soy yo.

-Me sorprende que tu padre haya permitido un bastardo en su familia- dijo Draco- y menos que te follases a su mujer.

-De hecho…él mismo fue quien me lo pidió, quería darle una lección a Marisa y yo fui el elegido…la muy maldita se negaba a darle otro hijo y el viejo ya estaba impotente. En fin, las cosas que hay que hacer por la familia- agregó Theo Nott con diversión, sin embargo sus ojos no sonreían con el resto de su cara, de hecho estaban oscurecidos, tempestuosos, él destilaba odio por los cuatro costados…su aliento olía a alcohol, estaba ebrio pero lo disimulaba muy bien. Draco se dio cuenta que sobrio no hubiese dicho absolutamente nada, Theo Nott jamás se había casado, la pregunta era ¿Por qué? Marisa Nott había muerto de parto, eso si lo sabia, del parto de un chiquillo llamado Theodore…tal como el padre y el abuelo.

-Recuerdo que tú estabas prometido a Marisa- dijo Draco de pronto recordando un detalle…al parecer sin importancia, cuando era todo lo contrario. Conoce a tus amigos, pero más aun a tus enemigos, esa era la consigna. Enterarse de los sucios secretos familiares de Theo Nott era lo adecuado, después de todo, el bastardo le había averiguado lo de su matrimonio con Hermione y lo estaba utilizando en su contra.

-Si…pero ella prefirió al mas viejo de los Nott´s, el que tenia el dinero- dijo Theo- sin embargo el destino me dio mi justa revancha. La viole…hasta que me cansé.

-No entiendo porque diablos me cuentas esas cosas- dijo Draco sin inmutarse- no encuentro diversión con tus atrocidades.

-Te lo cuento para que veas lo que soy capaz de hacer si me siento ofendido o si me traicionan Malfoy- dijo Nott.

-¿Qué interés tienes en venir a un baile de colegio?- preguntó de nuevo Draco.

-Marcus…me dijo que en el colegio había un Warg, por cierto uno que no aparece en tu lista ¿No te parece extraño? Al parecer Hermione Granger no hacia bien su trabajo- comentó Theo astutamente- quiero verlo con mis propios ojos. ¿Y tú que estas haciendo aquí? Ya que me diste el maldito papel, deberías estar reuniendo el dinero para la causa, nuestra causa. .

-Felicia es la chaperona de la fiesta, yo solo la estoy acompañando- dijo Draco.

-Ah…Felicia…te entiendo….no se como diablos hace esa mujer, cada vez que la veo luce mas joven y mas apetecible- dijo Theo- un día de estos me dará por cortejarla.

-Te deseo suerte- le dijo Draco. Felicia en manos de Nott o más bien al revés, Nott a merced de Felicia…le gustaría ver como la mujer ponía en su sitio al maldito bastardo, eso era seguro.

Sebastian Montague y Augustus Zabinni se acercaron a saludar al hermano mayor de su amigo Marcus, ambos chicos hicieron lo propio con Draco, quien decidió aprovechar la interrupción para apartarse de Theo Nott. Así que ya sabían que Walter era un warg, porque era de Rosemberg de quien hablaban o ¿No? La duda se sembró dentro de Draco, tomó otra copa de vino y se la empinó. Ahora mas que nunca tenia que tener cuidado…incluso con Scorpius. Esos tres andaban tras Rosemberg, el muy idiota se había delatado a si mismo, cuando ya Draco lo había tachado de la lista. Además le inquietaba otro asunto ¿Cómo diablos se atrevían a presentarse públicamente? Quizás no estaban en Azkaban, pero todo el mundo mágico sabia que esos tres eran antiguos ex mortifagos, tipos de cuidado, racistas sin remedio, asesinos crueles….todos ellos locos como una cabra. Mc Gonagall debía estar en esos momentos frenética. Draco vio con asco como Dolohov le hablaba en el oído a Felicia, quizás intentando ganarse el favor de la dama en la cama, ella estaba utilizando todo su autocontrol para evitar golpear al hombre.

"Definitivamente, contrario a todo pronostico, esta fiesta no ha sido una perdida de tiempo"

-Ya habló con Marcus- preguntó Augustus a Nott.

-Si- respondió secamente Nott- creo que no lo verán en un buen tiempo, va a estar castigado e incomunicado en la mansión Nott por unas semanas. Es inconcebible lo que ha hecho, le pido discreción y tira todo por la borda. Espero que ustedes no sigan su ejemplo.

-Uff- dijo Sebastian – y entonces que sucede con…

-Todo a su tiempo Sebastian- dijo Nott-te aseguro que la espera valdrá la pena. Tendrás lo que tanto ansias…pero todo en su momento, aun es muy pronto.

-Me la prometiste- dijo Sebastian impaciente.

-Y la tendrás- dijo Nott- por supuesto que la tendrás, pero hoy…no.

De pronto las luces del gran comedor brillaron con mayor intensidad, todas las parejas se alinearon en la pista de baile y el vals empezó.

Rose Weasley se hallaba a un costado de la banda de música, disfrutando alegremente del inicio de su baile, sin estar consciente de que en ese momento era el foco de atención.

-Allí está- señaló Sebastian en cuanto la vio- es ella.

-La veo- dijo Nott sonriendo malévolamente- Así que allí estas Rose Weasley, dispuesta para el matadero, vayan a lo suyo, yo me divertiré un rato- dicho esto empezó a caminar hacia la chica, era el momento de jugar, no lo tenia previsto, pero la tentación pudo mas. Ella se mostraba altiva con Marcus, que era un chico de su edad, ahora iba a ver como se las veía como un hombre hecho y derecho. Rose no lo vio llegar, solo sintió como la tomaban por el brazo a la altura del codo y la obligaban a caminar.

-Srta Weasley- dijo Theo- he de pedirle un baile.

-Yo…- Rose balbuceaba, de pronto sintió como el hombre colocaba una mano contra la suya y otra en su espalda, arrastrándola a la pista de baile, obligándola a seguir el ritmo de la danza- ¿Quién es usted?

-Mi nombre es Thedore Nott- dijo Nott-creo que conoces a mi hermano…Marcus…debo decir que él me ha hablado mucho de ti.

-No veo que puede decirle sobre mi, no nos tratamos- contestó Rose incomoda y alarmada, ese tipo la sujetaba contra su cuerpo y ella intentaba apartarse.

-Pues créeme, me ha hablado mucho de ti- dijo Theo- tanto que despertaste mi interés.

-Creo que ya no quiero seguir bailando- dijo Rose, ese hombre la miraba con desden, ella deseaba apartarse de él como fuese.

-Pues a mi me gusta el vals- contestó Theo.

-Esta siendo descortés conmigo- dijo Rose a voz de cuello mientras sentía como la mano de ese hombre aplastaba la suya hasta provocarle dolor- No se que le habrá dicho su hermano de mi, pero no me interesa en lo absoluto.

-Así que también eres orgullosa- respondió Nott- Marcus me ha dicho que eres una mestiza entrometida, que no te adaptas a la posición que te corresponde, tú, la hija de la sangre sucia y el traidor a la sangre. Escoria mezclada…eso es lo que eres. Bazofia.

-Como se atreve- dijo Rose totalmente impávida por el insulto, se detuvo inmediatamente e intentó soltarse, pero Theo se lo impidió. Rose para no armar un escándalo siguió bailando, pero su cara estaba pálida, evitaba mirar a los ojos al hombre que tenia frente a ella.

-Tú, mocosa- dijo Theo- has sido una espina en el culo de los Nott´s. durante mucho tiempo. No es solo que contaminas tu presencia en este lugar, este antiquísimo colegio de magia debido a tu sangre mezclada…sino que pretendes humillar a aquellos que tienen la noble herencia mágica corriendo intacta, incorrupta por sus venas. No has sido lo suficientemente inteligente niña, has hecho poderosos enemigos, nunca debiste pisar este colegio, jamás. Te propongo algo, renuncia a tu premio anual, con eso estaríamos satisfechos.

Theo entonces pronunció el imperius no verbalmente, haciendo magia sin varita. Jugar…todo esa noche era un juego. Una pequeña maldad sin importancia. Seria muy gracioso verla proclamando en el baile que no merecía ser premio anual por ser una impura. Mas tarde, ella tendría su justo castigo. Sorprendido vio que la maldición no hizo ningún efecto en la chica. Eso era bien extraño, otro asunto en que pensar, la única persona que sabia podía resistir un imperius era Draco Malfoy, y Theo Nott aun se preguntaba la razón de esa peculiaridad. ¿Seria que la Granger le mintió a su marido y la chica era hija de Malfoy? Si era así, la cosa se complicaba, pero al mismo tiempo, era mas divertido aun. Le iba a encantar ver la cara de Malfoy cuando se enterase de lo que le sucedería a su bastarda. Por otro lado si bien él odiaba a Draco Malfoy, lamentablemente lo necesitaba, así que mejor no decirle nada. Aun así ¿estaría enterado? Y si no era su hija, entonces tendría que averiguar porque demonios la chica era inmune a esa maldición imperdonable…quizás también al cruciatus, el avada estaba descartado, nadie sobrevivía a la maldición asesina, pero eso lo averiguaría en su momento. Miró a Dolohov y a Avery quienes seguían la escena interesados, estaban solos, Felicia se había retirado al servicio de damas.

-Esa niña es la tercera ofrenda…- dijo Dolohov-en primavera se hará el rito…..los otros ya ha escogidos las suyas.

-La sangre sellará el pacto- dijo Avery- después de eso…seremos invencibles.

-Ni el Señor Tenebroso lo hubiese ideado mejor- agregó Dolohov- que Nott siga jugando con la prenda, después de todo…esa chica ha ofendido a su familia.

-Ciertamente es así como dices- concluyó Avery.

-Usted…usted desvaría- dijo Rose- por favor suélteme.

-De ninguna forma – dijo Theo- nadie rechaza a un Nott.

-Suélteme- esta vez Rose si enfrentó su mirada con la de Theo, dos pares de ojos azules cuyo fondo era muy distinto. Rose intentó de nuevo soltarse del agarre del hombre, pero no grito ni trató de llamar demasiado la tensión- Suel- te- me.

De pronto se detuvieron, Theo apretó su mano y Rose sintió casi como si se la estuviesen fracturando, ella hizo una mueca de dolor.

-Srta. Weasley me debe una pieza- Rose no reconoció la voz pero cuando desvío su mirada hacia el sonido se encontró con la cara de Draco Malfoy muy cerca de ella. Cuando lo vio una oleada de alivio la inundó.

-La chica está bailando conmigo- dijo Theo amenazador.

-Estaba bailando, ya la segunda pieza empezó y la dama debe ser fiel a sus promesas- dijo Draco controlando la sensación de rabia que sentía, Nott estaba abusando de la chica en sus propias narices. En otras circunstancias no le hubiese importando en los mas mínimo, pero se sintió empujado a protegerla. Maestro y discípulo ¡Rayos! Eso iba a ser una tortura.

Rose sabia perfectamente que ella no le había prometido ningún baile a Draco Malfoy, pero le siguió el juego, era eso o permitir que ese tipo le siguiera haciendo daño físico. Draco vio perfectamente como Theo Nott intentaba amedrentar a Rose…miles de preguntas se apiñaron en su cabeza ¿Por qué? ¿Porque ella? Fue casualidad, azar o Nott sabia algo, algo de ella, eso que nadie debería saber, que ella era una Walpurgis, que poseía la marca.

-Nott, creo que has bebido demasiado, además estamos protagonizando un pequeño escándalo – dijo Draco- ni a ti ni a mi nos conviene ¿cierto?

-Que necio eres Draco, en fin, te la dejo….disfrútala…si puedes- dijo Nott.

Nott empujó a Rose contra Draco y se fue. Ella empezó a bailar con Draco Malfoy, él mantenía su cuerpo a una educada distancia del de ella, lo que Rose agradeció, apenas le rozaba la mano cuando se la sostenia. Era un magnifico bailarín y ella se dejó llevar. Draco observó su rostro, impasible, como si nada hubiese sucedido, pero podía sentirla temblar, en sus ojos se asomaban las lagrimas pero ella respiró profundo para evitar que saliesen.

-¿Estas bien?- preguntó Draco mientras conducía ágilmente a Rose por toda la pista de baile, bien lejos de Nott y compañía.

-¿Por qué no habría de estarlo?- contestó Rose intentando no dar importancia a nada.

-No mientas niña…..- dijo Draco- lo vi todo…..como te amenazaba…como tu querías huir de él. Además fuiste muy inteligente al no desmentirme

-No pasó nada…ni siquiera conozco al señor- dijo Rose.

-Estas pálida- dijo Draco- vamos al bar, tienes todo el aspecto de necesitar un trago.

-No consumo alcohol-protestó ella.

-Pues te lo tomaras quieras o no. Pareces a punto de desmayarte del susto- inquirió Draco.

Draco condujo a Rose hasta el bar y la obligó a beberse un trago de brandy, con eso el alma le volvió al cuerpo.

-Gracias- dijo ella. No era que se sintiese especialmente cómoda con Draco Malfoy, pero cualquier cosa era mejor que ese Nott.

-Déjame darte un consejo- dijo Draco- aléjate de los Slytherin, en particular aquellos que se apellidan Nott.

-No entiendo- dijo ella- él me dijo que yo…

-Te dijo que eras una impura de seguro- dijo Draco- el odia a los mestizos, esto no fue de a gratis. ¿Qué le hiciste?

-Nada- dijo ella- yo no lo conocía. Es su hermano quien me detesta, le gano todo el tiempo en las notas. Me envidia porque soy mejor estudiante que él.

-Porque me parece que he escuchado esa historia antes- comentó Draco…Al parecer la niña había heredado si no el físico de Hermione, por lo menos el cerebro.

-Es cierto- dijo Rose, esta vez no pudo ocultar su rabia. Dejó de lado su calma habitual y empezó a descargar su furia con Draco- no puedo ocultar lo que soy ni quien soy. Algunos en este colegio me odian por mi sangre y porque soy mejor que ellos en la magia. Y sabe que, no me importa.

-Ten cuidado- dijo Draco.

-¿Por qué se preocupa por mi? - dijo Rose, Draco no contestó y desvío la mirada. Rose insistió.

-¿Por qué rayos me defendió? Yo no soy nada suyo.

-No me gusta que maltraten a las mujeres en mi cara- dijo Draco- eso es todo.

- Es por mi madre, se preocupa es por mi madre- esta vez Rose lo dejó salir, aquello que la atormentaba desde hacia meses. Estaba casi histérica, lo que había pasado con Theo Nott la había desubicado por completo.

Draco frunció el ceño…!Que rayos! ¿Que demonios era lo que esa chica sabia de él y Hermione? En todo caso si se preocupaba por ella, la causa no era Hermione, por lo menos no directamente, la razón era que Rose era una Walpurgis, su discípula. La expresión de su cara se endureció

-¿Que quieres decir?- preguntó él- no entiendo.

Rose apuró otro trago de brandy. La expresión de su cara era dolida, consternada.

-Yo lo vi, a usted, en el callejo Diagon, hace dos meses, besando a mi madre…los vi- dijo ella intentando hablar en voz baja.

-Creo que esta equivocada, yo no frecuento ese lugar- dijo Draco tomándole una muñeca para evitar que se tomase otro trago.

-Suélteme- dijo Rose.

-Creo que ya bebiste suficiente- contestó Draco soltándola en el acto-estas imaginándote cosas.

-Usted no es nadie para decirme lo que tengo que hacer. Es mas, es un mentiroso- dijo ella- yo lo vi, no soy ciega, los vi…besándose, como dos amantes.

-Estas equivocada niña- dijo Draco- como puedo yo estar liado con tu madre, eso es imposible.

- ¿Por que? – preguntó Rose desafiante, sus ojos brillaban, a Draco le pareció por un momento estar frente a Hermione, no por el parecido físico, sino por la energía que desplegaba Rose, la misma ferocidad de su madre cuando se sentía ofendida, la misma expresión en su cara, los mismos gestos. En ese momento Draco se sintió transportado en el tiempo, a esos momentos cuando peleaba con Hermione hasta casi matarla para luego hacerle el amor como un desesperado. ¡Diablos! salvar a esa niña de las garras de Nott lo estaba poniendo en una situación imposible, él sintió como las manos le sudaban de pronto- ¿Porqué es una sangre sucia?

-NO….- contestó Draco dejando estallar su rabia- porque ella pertenece a otro hombre…tu padre- y dicho esto se fue abandonando a Rose mas confusa de lo que originalmente estaba.

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