El comienzo del derrumbe

Al llegar a Italia pedí un taxi y le di la dirección de la casa de Edward, al llegar le pague al taxista, le di las gracias y me baje del taxi, frente a mi estaba la nueva casa de mi novio, suspire y saque la llave que Edward me había mandado por correo pocos días después de su partida, entre, la casa era parecida a la que estaba en Florida, de estilo minimalista pero la diferencia era que esta casa tenia decoraciones mas masculinas, claramente se podía ver que vivía solo, al entrar una señora con algunas canas se acerco a mi.

-Hola buenas noches ¿Esta Edward?- le pregunte

-Claro señorita esta en su estudio ¿Quiere que le diga al joven Cullen que esta aquí?

-No gracias, soy Isabella Swan, su novia, si me lo permite yo puedo ir a buscarlo al estudio, solo dígame donde esta

-Si señorita Swan, he escuchado de usted, el estudio esta subiendo las escaleras tercera puerta a la derecha

-Liliana sube mi café en este momento- escuche que gritaba Edward desde el piso de arriba

-Así que usted se llama Liliana, es un placer

-Igual señorita Swan

-Bella, solo dígame Bella

-Con su permiso señorita Bella tengo que ir por el café del joven, con su permiso- me dijo la señora caminando, supongo yo que a la cocina, yo la seguí, la mire servir una tasa con café y ponerla en una charola

-¿Le importa si yo la entrego?- le pregunto a la señora la cual me miro con sorpresa

-Señorita ¿Qué hace aquí? Si el joven Cullen se entera que usted estuvo aquí se enojara

-¿Por qué? ¿Esta prohibido entrar a la cocina?

-Usted no debería tomarse la molestia de estar en la cocina lo que necesite solo necesita pedírmelo

-¿Edward le dijo eso?

-Si señorita, el joven Cullen no viene a la cocina nunca todo se le es llevado como es debido

-Vaya ¿Y suele gritarle como lo hizo hace un momento?

-Lo que pide el joven Cullen se le es dado en el momento

-Ya veo, bueno, no se preocupe no se enterara de que estuve aquí ¿Pero me permitiría entregarle eso a Edward?

-Lo lamento señorita pero no puedo permitir que haga un trabajo que le corresponde a la servidumbre

-No se preocupe no me romperé las uñas, además ¿Qué tiene de malo hacerlo?- le dije tomando la charola y sonriéndole, ella me regreso la sonrisa un poco preocupada, salí de la cocina y subí las escaleras, en la tercera puerta a la derecha toque la puerta-

-Adelante- dijo Edward, me sentí un poco nerviosa, como cuando no ves en mucho tiempo a una persona y estas preocupada si vas a ser capaz de reconocerla entre tanta gente que te rodea, respire profundo y entre, el salón era espacioso y con un hermoso tapiz, Edward estaba de espalda a la puerta tocando el piano, deje la charola en una mesa que estaba frente a un enorme librero con muchos libros de diferentes colores y tamaños.

-Déjame la tasa en la mesa y puedes retirarte, espero que lo hayas preparado bien

-Vaya ¿Desde cuando eres tan mandón?- le dije sentándome en una silla entre el librero y frente a la mesa, desentono la melodía que tocaba y volteo a verme

-¿Isabella? ¿Y a que se debe esta sorpresa?- me dijo sin mucho entusiasmo

-Estaba en Francia y vine a saludar- le dije sin pararme de mi lugar, si todo hubiera estado en su lugar, una pareja que se ve después de mucho tiempo estaría feliz abrazándose o besándose y no preguntando el porque de la visita y con aquella actitud de Edward no estaba segura de acercarme ¿Qué haría él? ¿Me rechazaría diciéndome "No esperaba verte" No quería arriesgarme

-¿Algún concierto?

-No, mis presentaciones comienzan dentro de tres semanas, fue por el concurso de baile, lo escribí en el último correo

-Ha… últimamente no he podido revisar mi correo, he estado muy ocupado y… ¿Quién es tu nuevo compañero?

-Jake

-¿Jake?

-Jacob Black- le dije, el iba a decirme algo pero su teléfono celular comenzó a sonar

-Permíteme- me dijo y contesto, suspire y salí del salón, baje y me senté en el sillón de la sala

-¿Quiere algo de tomar?- me pregunto Lilian acercándose a mi

-Si, por favor un vaso de agua

-Enseguida- me dijo yendo a la cocina, saque mi celular y le envíe un mensaje a Jake diciéndole que ya había llegado

-Aquí tiene- me dijo Lilian dándome el vaso de agua

-Gracias- le dije sonriendo, ella me sonrío y se retiro, minutos después comenzó a sonar mi celular

-¿Bueno? –Conteste pero no se escuchaba nada, mire la pantalla, era Jake-¿Hola?

-¿Bue—me—cuchas?- dijo Jake con la comunicación interferida, me pare del sillón y comencé a caminar

-¿Me escuchas?- le pregunte pero no obtuve respuesta, puse el altavoz-¿Me escuchas?

-No—e—cucho—me dijo Jake, salí de la casa- ¿Bella?

-¿Me oyes?- le pregunte

-Si ya te escucho- me dijo

-Bien ¿Cómo esta todo por allá?- le pregunte mientras me sentaba en uno de los escalones de la entrada

-Pues hace apenas unos minutos me pude librar de Irina, estuvo empeñada en despertarte, fue difícil convencerla que te sentías mal… nos explico a Seth y a mi el itinerario minuto a minuto del día de mañana- me dijo

-¿Además del itinerario dijo algo mas?

-Pues desapareció con tu hermano porque hubo una junta de último momento, el nacional fue adelantado, se hará dentro de tres semanas y mañana que lleguemos a Florida nos esperaran en el aeropuerto el director de la academia de artes junto con otros profesores importantes y directores de otras academias

-¿Es una broma cierto? Dime que es una broma

-Es una broma

-¿Por qué haces bromas como esa?

-Te dije que era broma porque tú me pediste que dijera eso pero no es una broma

-¿Desde cuando eres el señor gracioso?

-Pues no lo se hace unas horas era el señor numero uno

-¡Jake!

-Lo siento, pero la buen noticia es que nuestro vuelo se pospuso ¿Crees poder llegar a las diez a Francia?

-¿De Palermo a Marsella? Yo creo que si. Tendré que salir temprano mañana por la mañana

-Ok, bueno Bell te veo mañana en la mañana ¿Quieres que vaya por ti al aeropuerto?

-Te lo agradecería mucho

-Ok y… antes de que me olvide ¿Qué vas a hacer con tus conciertos que se avecinan? El concurso es el Viernes y dos horas después sales a Londres, tendrás que ensayar tus canciones y lo que presentaremos en el concurso

-¿Se lo dijiste a Irina?

-No, ¿Me viste cara de tu secretario personal?

-De hecho esos planes nos incluye a los dos Jake, Eleazar decidió que irías conmigo a todos mis viajes para que cantaras conmigo y así promocionar tu carrera en la disquera Denali, así que la pregunta es ¿Soportaras tu el ritmo?

-Obvio ¿Olvidas con quien hablas?

-Presumido, bueno entonces arreglaremos nuestros horarios a partir de mañana

-Ok pero tiene que quedar tiempo libre para nosotros, quiero que vayamos a una pista a practicar con las patinetas y las bicis

-Claro, bueno ya me voy, te mando por mensaje de texto a que hora salgo de Palermo y a que hora llego a Marsella

-Ok espero tu mensaje preciosa

-Ok, besos- le dije antes de colgar, suspire y mire el cielo

-Vaya creí que te llevabas mal con ese tal Black- dijo Edward tras de mi

-No te había escuchado- le dije sin quitar la mirada del cielo

-No, estabas muy ocupada hablando con tu amigo

-Si, nos reconciliamos hace poco- le dije

-¿El va a viajar contigo?

-Si, tres fines de semanas o quizá cuatro- le dije el iba a decirme algo pero su teléfono celular comenzó a sonar de nuevo

-Lo lamento- me dijo contestando su celular y entrando a la casa, yo suspire y entre tras él, camine a la cocina y allí estaba la señora Liliana lavando trastes

-Hola- le dije sentándome en una silla frente a la mesa

-Hola señorita ¿Qué se le ofrece?

-¿Le importa si le hago compañía?

-En absoluto es un placer

-Gracias, creo que después de todo fue una mala idea venir sin avisarle a Edward ¿Siempre esta ocupado?

-Si señorita, las mayoría de las veces esta hablando por teléfono o fuera de casa pero algunas veces vienen sus amigos, como el señor Vulturi y otros jóvenes

-¿Alec Vulturi?

-Así es señorita

-Ya veo- le dije ¿Cómo era posible eso? Se suponían que a Alec no lo podía ver ni en pintura ¿Cómo era posible que ahora lo invitara a su casa? Definitivamente esto no me agradaba

-¿Y cuanto tiempo estará por aquí señorita? Su compañía es agradable

-Solo esta noche, si me permite tengo que hacer una llamada al aeropuerto

-Adelante

-Gracias- le dije y marque al aeropuerto- Bunas noches señorita quiero reservar un boleto en primera clase en un vuelo de Palermo a Marsella

-El primer vuelo sale a las 7 A.M. – me dijo una señorita

-Esta bien por favor a nombre de Isabella Swan

-Muy bien entonces le confirmo un vuelo a las 7 A.M. primera clase con destino de Palermo a Marsella a nombre de la señorita Isabella Swan

-Si, esta bien

-¿Necesita algo mas?

-No gracias

-Que tenga buenas noches, gracias por elegir nuestra aerolínea

-Si gracias- le dije y colgué, recargue mi frente en la mesa y suspire, estaba cansada, minutos después de estar así escuche a Edward llamarme desde la sala, salí de la cocina y fui a la sala

-Allí estas Bella tengo que salir, un compromiso de ultimo minuto ¿Quieres venir?- me pregunto Edward, ya se había cambiado

-No gracias, no quiero ser mas inoportuna de lo que ya fui, yo te esperare aquí

-No te preocupes por eso, todo esta bien, prometo no tardar - me dijo dándome un beso en la frente y abrazándome

-Ok te estaré esperando- le dije, el asintió y salio de la casa, yo regrese a la cocina

-Liliana ¿Te importaría enseñarme por favor el cuarto de huéspedes?

-Por supuesto señorita, por favor sígame- me dijo, tome mi maleta y la seguí, subimos las escaleras y una habitación antes de la última abrió una puerta la señora- El cuarto del joven Cullen es el que esta enfrente

-Gracias- le dije

-Si no necesita mas me retiro

-Gracias, buenas noches- le dije

-Que tenga buenas noches señorita- me dijo antes de cerrar la puerta después de que saliera, me asome por el balcón y se veía la piscina, me quede allí un rato, mire mi reloj de pulsera y eran las diez, al parecer ya había pasado una hora desde que miraba el reflejo de la luna en el agua, entre a la habitación y saque mi computadora portátil de mi bolsa de mano y termine de hacer loa ajustes del balanceo que tenia que entregarle a mi padre de la empresa, mientras enviaba el correo, tome una frazada, me tape, me recosté en mi costado derecho y recargue mi cabeza en mi brazo derecho mientras miraba la computadora, no se a que hora me quede profundamente dormida.

Desperté alrededor de las cinco de la mañana, me levante, guarde mi computadora, me cambie, tome mi maleta y salí de la habitación, no pude soportar la tentación de asomarme a la habitación de Edward, sin hacer ruido deje mi maleta en el suelo y abrí la puerta, Edward estaba profundamente dormido, me acerque y lo mire por unos momentos, acaricie su mejilla, se veía tan lindo durmiendo, deposite un beso ligero, apenas perceptivo, en sus labios y salí de la habitación, baje a la cocina y allí estaba Liliana preparando el desayuno

-Buenos días señorita le estoy preparando el desayuno para que pueda partir- me dijo Liliana cuando entre a la cocina

-Muchas gracias no debiste de molestarte

-No se preocupe, espero que regrese pronto de visita

-Si, gracias- le dije sonriendo, la señora me regreso la sonrisa y me sirvió el desayuno y después se retiro, no tenia mucha hambre, en realidad no tenia ganas de comer pero seria de mala educación dejar el desayuno que la señora Liliana se molesto en prepararme así que lo fui comiendo despacio mientras pensaba en que pasaría a partir de ahora, tenia un mal presentimiento y una gran nostalgia como cuando te tienes que despedir de alguien a quien ya no veras mas, era como un nudo en mi garganta y un inmenso dolor en mi corazón, una lagrima rodó por mi mejilla, la limpie en el momento en el que la sentí deslizarse por mi piel, sacudí la cabeza y me apresure a desayunar ya que si no me apresuraba llegaría tarde, después de terminar de desayunar, tome mi maleta, la colgué sobre mi hombro, deje los trastes sucios en el fregadero y salí de la cocina.

-¿Ya te vas?- me pregunto Edward bajando de las escaleras

-Si, mi vuelo sale a las siete, lamento si te desperté, no era mi intención- le dije esperándolo al inicio de las escaleras

-Sentí tu presencia en mi habitación y por supuesto que sentí tu beso ¿Era tu despedida?

-No quería molestarte, debiste llegar muy noche y debes estar cansado, tomare un taxi

-No permitiré eso- me dijo tomando mi maleta- Yo te llevare y nada de peros

-Ok- le dije con una sonrisa, subimos a su auto y nos dirigimos al aeropuerto, no hablamos en el camino, por primera vez experimentaba un silencio incomodo con Edward así que me dedique a mirar por el cristal las calles que pasábamos, al llegar al aeropuerto Edward se estaciono y me acompaño hasta las escaleras eléctricas que conducían a las salas de espera.

-Bueno es hora de irme- le dije parándome frente a él, lo mire a los ojos, ya no reconocía su mirada, antes con solo mirar sus ojos podía saber lo que pensaba o sentía ahora sus miradas eran indescifrables para mi, acaricie su mejilla con delicadeza, me pare de puntitas y lo abrace.

-Que tengas un buen viaje- me dijo al oído, yo asentí y le di un beso en la mejilla

-Gracias, te amo Edward, no lo olvides por favor- le dije mientras quitaba el brillo labial que había dejado en su mejilla, di media vuela y subí por las escaleras mecánicas.

Espere poco antes de abordar el avión, en todo el camino no pude evitar llorar ya que el vacío en mi corazón era mas doloroso que antes de ir a Italia pero debía de controlarme, al llegar al aeropuerto de Marsella pase al baño, limpie mis lagrimas y puse una gran sonrisa que daría a entender al mundo que todo estaba bien. Jake me esperaba, cuando lo vi lo abrace

-Bienvenida- me dijo Jake tomando mi maleta

-Gracias- le dije mientras le sonreía

-Es hora de irnos estoy seguro que Irina y tu hermano ya se dieron cuenta de tu ausencia

-Ok, no quiero que Irina se ponga histérica y comience a gritarme

-Ni yo así que es mejor apresurarnos