Disclamer: personajes de JK Rowling.

Aquí entonces les dejo este capitulo, tuve que dividirlo en dos, el próximo lo publicaré, esta semana, así que no se apuren. Gracias a todos por sus comentarios.

Capitulo 20 Lejos.

El viento agitaba los cabellos de Lily haciéndolo un revoltijo rojo sobre su cabeza, ella estaba acostada de medio lado sobre el suelo en posición fetal, mientras rememoraba una y otra vez la visión de horror de su hermano encendido en llamas.

-Albus- la chica gimoteaba – Albus….¿Porque?

Hugo estaba totalmente paralizado, sus ojos miraban al vacío. Harry Potter fue caminando con rapidez hacia los chicos acompañado de James y otros aurores, quienes miraban los destrozos que había hecho el fuego maldito en el pasillo, los muros de piedra estaban ennegrecidos, los cuadros y el mobiliario carbonizado, era un milagro que hubiesen sobrevivido indemnes.

James corrió hasta donde estaba su hermana y Harry tomó por los hombros a Hugo y lo agitó en repetidas ocasiones para hacerlo reaccionar.

Jamás se había imaginado encontrar una escena como aquella. Cuando llegó solo distinguió una pared de fuego y se temió lo peor. Sin embargo Lily y Hugo parecían estar bien…pero….¿Donde estaba Albus? ¿Habría huido? ¿O quizás algo peor? Harry Potter era un sujeto que se dejaba guiar por sus corazonadas, como él las llamaba y tenía una mala sensación que no lograba sacarse de encima.

-¿Qué pasó? ¿Dónde está Albus?- inquirió Harry, Hugo parpadeó y no dijo nada.

-Hugo…contesta….¿que ha sucedido? ¿Quién los atacó? ¿Quién invocó el fuego mágico?- Harry insistió y Hugo lo observó con la mirada extraviada.

Harry sentía como si el ambiente a su alrededor a cada segundo se volviese mas pesado, mas lúgubre. Y no solo era la presencia de los mortifagos, desde que había cruzado el umbral de entrada del Castillo de Hogwarts, tenia malos presentimientos. Había llegado a ese piso por pura suerte, una corazonada lo obligó a desviarse de su plan, puesto que su intensión original era llegar al quinto piso, dividir fuerzas, ir al despacho del director mientras James buscaba a los chicos. Pero a ultimó momento decidió ir él mismo por sus hijos y su sobrino. Y no se había equivocado.

-Lo maté….yo….yo….yo lo mate- contestó Hugo y Harry se puso frenético.

-¿A quien mataste Hugo? ¿A quién?-al escuchar a su padre gritando, los sollozos de Lily aumentaron de volumen y entonces Harry tomó una decisión, una que jamás supuso que iba a utilizar con alguien de su familia, puesto que al parecer ninguno de los dos chicos estaba en condiciones de ofrecerle una explicación.

Sus ojos verdes chocaron con los azules de Hugo, quien cuando sintió la intromisión mental, abrió la boca para reclamar e intentó desviar la cara para cortar cualquier contacto visual, pero Harry se la tomó con las dos manos imposibilitándolo para escapar. Iba a usar la legeremancia contra él, un poder que Harry solo reservaba para los peores delincuentes y transgresores. Su posición de auror lo habilitaba para usarla cuando lo creyese necesario pero en general él nunca lo hacia, la detestaba, él mismo había sido una victima cuando Severus Snape la usó contra él hacia tantos años. Era una violación, una intromisión a los pensamientos y recuerdos mas privados de una persona, una vejación con todas las de la ley, Harry esperaba que Hugo lo perdonase. Pero si no hablaba o no respondía preguntas, no tenia otra opción.

Las imágenes se sucedieron en una rápida secuencia en la mente de Hugo, Harry vio muchas cosas, el momento en que sus hijos y Hugo se encontraban con Bill cerca de la torre de los premios anuales, como todos buscaban a Rose. También se enteró, porque Hugo no fue capaz de ocultárselo a pesar de que finalmente le puso todo el empeño posible, que el chico estaba muy confundido respecto a Lily….Confundido, herido y encandilado….esos fueron los sentimientos que Harry logró captar. Estuvo tentado a ahondar mas pero se detuvo, después de todo eran simples cosas de chicos, ni siquiera se iba a molestar por esa tontería, él había sentido lo mismo por Hermione alguna vez, algún tipo de confusión amorosa que se resolvió inofensivamente en su momento, era lo natural cuando dos chicos crecían juntos. Pero eso tampoco era su prioridad, así que lo desechó. Necesitaba saber donde estaba Albus, que había sucedido con su hijo.

Harry presionó y empujó mas aun en la mente de Hugo, hasta que encontró lo que buscaba…a Albus…..entonces Harry empezó a sentir una sensación helada recorriéndole el cuerpo. Vio como los tres jóvenes huían de dos hombres vestidos de negro, como estos los atacaban, pudo observar con todo detalle como ese mortifago de pelo blanco, un sujeto que él conocía puesto que alguna vez había intentado cazarlo como un animal, Antonin Dolohov, había invocado fuego mágico, y los chicos fueron atrapados…Entonces….entonces….Harry abrió los ojos espantado cuando se dio cuenta de lo que había sucedido. Dos imágenes quedaron en su mente sin posibilidad de ser expulsadas…Albus cubierto de llamas pidiéndole a Hugo que terminase con su sufrimiento y Hugo lanzando la maldición asesina sobre su propio hijo.

Harry se tambaleó al terminar el contacto visual y soltó bruscamente al chico. Hugo cayó de rodillas y empezó a llorar ruidosamente. James fue a ayudar a su padre y Harry lo detuvo haciéndole una señal con una mano para que se alejase de él, el joven se detuvo de insofacto. Harry caminó como borracho hasta que logró apoyarse en una pared, tratando de despejar su mente, que amenazaba con partirse en dos, pegó su cara en el muro de piedra y empezó a golpearlo con una mano. Harry jamás en su vida se había sentido tan impotente y tan dolido. Era …era …como si le hubiesen arrancado una extremidad de su cuerpo, mucho peor…su propio corazón.

-¡NO!- Harry sentía que las lagrimas que no derramaban sus ojos, corrían por su garganta, asfixiándolo, ahogándolo, mientras él seguía golpeando su pared una y otra vez- NO…..NO…..NO….

Albus, el mas ingenioso de sus tres hijos, el niño que nació un soleado día de primavera hacia diecisiete años como otra promesa mas de una vida mejor y diferente, de una familia numerosa y feliz para él, quien alguna vez fue el mas desdichado de los seres humanos, huérfano, solitario contra el mundo. Harry Potter, quien había perdido a sus padres, a su padrino, a su mentor Albus Dumblendore, a muchos de sus amigos en esa infame guerra contra Voldemort, nunca pensó que volvería a vivir en carne propia la experiencia de saber muerto a un ser querido. Harry confiaba en lo más recóndito de su alma en que el mal había sido acabado, pero al parecer estaba equivocado en redondo. El mal seguía allí, ahora volvía con más fuerza y le había arrebatado a su hijo…su propio hijo, sangre de su sangre, un niño que cuido y amó con toda su alma, el chico que jamás volvería a llamarlo papá. Y también lloró por la madre, por Ginny, esa noticia destruiría a Ginny.

-¡No!…!No!-Harry ya tenía los nudillos ensangrentados pero aun así se seguía ensañando con la pared- ¿como diablos voy a decírselo?…¿como rayos?…le he fallado.

James miraba atónito la actitud de su padre, al igual que los demás aurores que los acompañaban. Se arrodilló al lado de Hugo, quien se limpiaba el rostro con su camisa, ya un poco más calmado pero aun así, temblando de pies a cabeza..

-¿Qué sucedió?- preguntó James en voz baja, cada vez que su padre gritaba, James se estremecía, jamás lo había visto perder el control de esa forma, estaba aterrado –Lily está histérica, tú también, papá se comporta raro ¿Qué le pasó a Albus?

-James…..Albus está muerto- dijo Hugo en un susurro- muerto.

0o0

En el comedor estaban reunidos todo lo que quedaba del estudiantado en Hogwarts, de hecho, los únicos que quedaban era la mitad de los alumnos pertenecientes a la casa de Slytherin, algunos Ravenclaw´s y unos pocos Huffelpuff¨s y Gryffindor´s que se habían quedado defendiendo el castillo, a escondidas de la directora. Molly Weasley se ocultaba detrás de Theo Jr, quien no le soltaba la mano. La cara de los dos niños estaba pálida, la chica temblaba de miedo, sabia que su vida peligraba, no era tonta, durante todo el ataque, mientras trataba de huir con Gregory Goyle, escuchó lo suficiente para saber que aquellos que habían atacado Hogwarts, no tenia especial cariño por su familia, una familia de "traidores a la sangre". A pesar de esconderse y tratar de llegar a unos de los pasadizos ocultos, fueron atrapados, unos extraños sujetos vestidos de negro los emboscaron, Gregory había sido hecho prisionero y ella ahora lo veía a la distancia, junto a un grupo de alumnos pertenecientes a las casas de Gryffindor y Huppelffuf del séptimo año, todos ellos a merced de Augustus Zabinni, quien los mantenía encadenados. Molly temía que los mataran, mientras era conducida al comedor por sus captores, vio con horror los cuerpos inertes de algunos de sus compañeros tirados en el piso. Molly quiso cerrar los ojos pero no pudo, a pesar de que Theo Jr., mostrando un aplomo increíble, le pidió que lo hiciera, que no viese los cadáveres, que él la llevaría de la mano.

Theo Jr. quería mucho a Molly, era su mejor y única amiga, su compinche de travesuras, la hermana que nunca tuvo. Adoraba a la niña, aunque la molestase con sus puyas en innumerables ocasiones. Él admiraba la inteligencia de Molly y su astucia, también se le hacia bonita, pero eso no lo diría ni bajo tortura. Y estaba temeroso de que fuese a sucederle algo debido a quien era, una Weasley, su familia eran una partida de traidores a la sangre, así que había tomado la sabia decisión de no dejarla sola en ningún momento, Theo Jr., con trece años, era lo suficientemente sagaz para entender lo que le hacían a las mujeres en una guerra, aunque fuesen unas niñas. Porque tomar Hogwarts era una declaración de guerra, de esto estaba seguro. No temía por él, que era un sangre limpia con un apellido importante, temía por Molly, mucho, estaba dispuesto incluso a bajar la cabeza ante su hermano Marcus, quien sin duda estaba metido de lleno en el asunto del ataque, dejarse humillar por quien fuese, sin con eso lograba mantenerla a salvo a su lado.

Molly echó una nueva ojeada al grupo de prisioneros y suspiró aliviada al percatarse de que ninguno de sus primos estaba entre ellos. Deseó tranquilizarse pero no pudo, también cabía la posibilidad de que los hubiesen matado…a todos.

-Theo- dijo Molly acercándose mas al chico, hablándole al oído- ¿Dónde esta mi familia?

-No lo se- dijo Theo Jr. en voz baja- No tengo idea, tampoco se que van a hacer con nosotros, quédate cerca de mi Molly. Somos Sly´s, no nos han hecho nada hasta ahora y creo que es porque somos de esa casa.

-No tenemos varitas para defendernos- dijo Molly apremiante, mirando temerosa todo a su alrededor. El comedor lucia demasiado distinto, más intimidante de lo habitual, lleno de gente asustada y sujetos amenazantes- ¿como vamos a salir de aquí? ¿Quiénes son esos tipos?

-Molly- contestó Theo- no lo se, no se quienes son, no se como voy a sacarte de aquí para reunirte con tus padres, después veremos. Pero por ahora, mantente a mi lado.

Marina Merrey estaba sentada en una mesa muy cerca de ellos, al escucharlos giró su rostro y le dijo a la chica.

-Él tiene razón- dijo ella- no te apartes de Theo, no digas nada, veas lo que veas. Tampoco preguntes nada. Quédate callada. Marcus está metido en todo esto, estás a salvo mientras estés cerca de Theo.

-Marcus odia a Theo- chilló Molly.

-No le hará daño…te lo aseguro- dijo Marina confiada. Ella lo había visto en las cartas, el pequeño Theo era importante para Marcus, a pesar de sus constantes maltratos, lo que no sabia era porque.

Marina vio interrumpida la charla, cuando las puertas del comedor se abrieron de par en par. Entonces apareció Marcus Nott con las ropas hechas harapos y sangrando de una fea herida en su rostro. A pesar de estar seriamente golpeado, caminaba rápidamente y con energía. Su mirada era furiosa, ardiente y despiadada. Marina iba a acercarse a él, cuando de pronto sucedió lo impensable.

A cada paso que daba, Marcus Nott fue cambiando, al principio fue imperceptible, su cabello fue haciéndose mas largo y cambiando de color, de un negro oscuro como la noche hasta un castaño claro. Luego su estatura fue aumentando y también su contextura. Cuando llegó al estrado del comedor, estuvo de espaldas unos segundos, su cuerpo se sacudió un par de veces y luego él se giró.

Marina abrió los ojos como platos al verlo.

El rostro que estaba enfrentando a los presentes, decididamente no era el de Marcus Nott, con esa barba mal recortada, y esos ojos azules que más que frialdad despedían ahora maldad absoluta. Quien estaba allí era Theo Nott, el hermano mayor de su prometido.

Un frío glacial, un mal presentimiento se apoderó del pecho de Marina, ella se sentó toda temblorosa de nuevo en la mesa. Como llegó a la conclusión correcta, es difícil saberlo, quizás fuese el poder de su videncia o simplemente sexto sentido, pero Marina Merrey al ver a ese hombre con toda seguridad supo que Marcus Nott, el chico extraño del que ella se había enamorado desde la primera vez que lo vio a los 12 años, jamás había pisado Hogwarts. Ahora entendía muchas cosas, actitudes, desplantes, su pericia en la cama, esa aura oscura que poseía, esa sapiencia de lo oculto, esa personalidad tortuosa. Ese chico jamás se comportó como un simple adolescente, de hecho, nunca lo fue.

Nott miró a todos a su alrededor. Todos sus compañeros de Slytherin estaban con la boca abierta, sorprendidos ante lo inexplicable. Era obvio que el engaño se mantuvo todos esos años. Theo Jr. trataba de controlarse y no irse corriendo de allí, reconoció a su hermano mayor de inmediato, había visto sus fotografías. ¿Por qué? ¿Por qué está él en Hogwarts haciéndose pasar por Marcus? ¿Dónde estaba Marcus? Por supuesto, Theo Jr. desconocía que el hombre que creía su hermano mayor era su verdadero padre. El único alumno que parecía no estar sorprendido era Augustus Zabbinni, quien tenia una esplendida sonrisa en su cara, mientras apuntaba a sus prisioneros con una varita.

Nott se sentó en la silla designada para el director de Hogwarts y tomó una copa, rellenándola generosamente con vino. Su cara estaba cubierta de sangre y tenía una expresión de disgusto desfigurándola más aún. Había escapado por poco, tuvo que utilizar bastante maña y mucha de su destreza mágica para salir de ese atolladero. Tenia sus sospechas, Scorpius Malfoy siempre le había parecido un chico extraño y fuera de lugar, esos inusitados cambios de humor, demasiado interés de los profesores por él, por algo lo espiaba, los reportes de Dumstrang eran fragmentarios, solo un rumor de un accidente a los doce años, luego mas nada, también obtuvo la maldita poción que se tomaba regularmente y quizás si hubiese podido analizarla correctamente, a lo mejor hubiese llegado a la conclusión antes. Pero hasta los magos poderosos como él tenían sus límites, eso lo había comprobado esa noche. Nadie…era infalible

La cuestión era que el maldito chico era un warg. Un warg que por cierto no aparecía en la lista que le había dado Draco Malfoy, quien tendría que explicar un par de detalles en relación a eso. Por otro lado, era lógico que hubiese borrado a su hijo de dicha lista, Malfoy no tenía un pelo de tonto. Pero esa omisión le había costado bastante a Theodore Nott.

Nott siete años atrás había decidido asumir la personalidad de su hermano menor, Marcus, cuando esté fue declarado loco. Y llamarlo loco, era ser amable con el chico, Marcus no era capaz ni de pronunciar su nombre. Quizás fueron los malos tratos de su padre, de él mismo, era difícil saber, lo cierto era que el chico no valía gran cosa. Era imprescindible para sus planes estar en Hogwarts, enterarse de lo que se cocía dentro del colegio, expiar a Minerva McGonagall, tenia dispuesto que su hermano le serviría para tal fin, pero debido a que estaba incapacitado, él tuvo que encargarse del trabajo sucio, por esos entonces, el pequeño Theo era un crío de seis años y obviamente no iría a Hogwarts en algún tiempo. Al principio utilizó poción multijugos, pero era incomodo, de todas formas, pronto el suministro principal para la poción fue digamos….imposible de obtener, por lo que Nott tuvo que ingeniárselas, realizando un hechizo que muy pocos magos podían echar sobre si mismos, una magia de la mas oscura posible. Mas que cambiar su apariencia, de alguna forma cambiaba también su personalidad, él estaba en simbiosis perfecta con su hermano menor, sangre de su sangre, y al mismo tiempo, cuerpo de su cuerpo. En un primer momento, durante dos años, logró engañarlos a todos, pero luego Sebastian y Augustus lo descubrieron una noche regresando al castillo, en lugar de desmemoriarlos y maldecirlos, Nott, consciente del potencial de estos dos, decidió reclutarlos a la causa, cinco años después, los dos eran expertos y duchos en las artes oscuras, había sido un buen mentor, eso era seguro. Así mismo reclutó mas Slytherin´s incluso Ravenclaw ´s, el resto de las casas era escoria, como siempre le decía al Trivuriato. Theodore Nott siempre fue su miembro mas radical de eso no había duda.

Estar en la piel de Marcus tenia sus inconvenientes. Sufría de los mismos arrebatos hormonales, Theodore vivió una segunda adolescencia y padeció cada minuto de ello. Eso fue la causa quizás de su debilidad por Sebastian Montague. Nunca le hizo ascos a una pareja masculina, él era abiertamente bisexual desde hacia años, pero que lo calentara un mocoso de catorce años, eso nunca se lo esperó tampoco. Al final, a su debido tiempo, se convirtieron en amantes y confidentes. Y es que en Sebastian había encontrado a su alma gemela, más bien a su gemelo maldito, alguien tan sediento de sangre y amoral como él. A Marina Merrey nunca le prestó atención, era hermosa, jodidamente atractiva, pero era una niñita insípida, una sangrelimpia como cualquier otra y para colmo, con toda la intensión de convertirse en la puta del colegio. Ella tenia un tornillo flojo, de eso no había ninguna duda, razones para tal comportamiento bastaban y sobraban, para Nott era un secreto que la niña había sido abusada desde que tenia uso de razón por su progenitor, hasta que a los diez años la propia Marina lo había acuchillado hasta la muerte en la sala de su mansión, hecho por supuesto que fue debidamente ocultado a las autoridades por la madre de la muchacha.

Una bonita historia familiar, tan honorable como la suya propia, lo cierto es que Marina Merry le parecía una chica insignificante, embelezada con él hasta la molestia, persiguiéndolo por todos lados, era un fastidio y estuvo tentado a desaparecerla del mapa hasta que entonces ella predijo la muerte de su padre, el gran mortifago Nott, con una exactitud que lo dejó pasmado, así como un montón de cosas mas. Allí entonces fue que Nott vio el gran potencial de Marina, la chica era una ninfomana, inestable emocionalmente, pero era una vidente formidable, una de las pocas que existían en el mundo mágico y Nott iba a controlar eso también….Y que mejor forma que haciéndola dependiente de él, atándola sentimentalmente.

Nott dirigido su atención en Theo Jr., el niño, su hijo, lo estaba mirando en ese momento, quizás con miles de interrogantes en su cabeza. Lo había visto poco en algunos años, pero ya estaba más grande, el parecido del chico consigo mismo era impresionante, había heredado su cabello castaño, su rostro, sus ojos, realmente irónico, nada de la madre que lo mantuvo con vida en detrimento de la suya, sino todo del padre que jamás lo quiso.

Nott le sostuvo la mirada, las hienas seguramente serian mejores padres que él, pero ni modo, allí estaba, el mocoso que llevaba el apellido de su padre y que seria la continuación de los Nott´s. Se casaría con Marina, pero estaba decidió a no tener hijos con ella, estaba loca, no corrompería su línea familiar de esa forma, suficiente con la locura de su padre, de Marcus sin mencionar la suya propia, para agregar mas genes malditos al caldo. Ella serviría a otros propósitos. De todas formas, ella había visto en las cartas que no tendrían ningún hijo y Marina jamás se equivocaba. Era un alivio de alguna forma, un hijo suyo, uno oficial, era un punto débil al que no quería arriesgarse. Marina seria su esposa y su juguete personal. Por los momentos con el pequeño Theo bastaba y sobraba.

Durante sus nuevos años de colegio, vio con gran interés el desarrollo de los hijos de sus antiguos enemigos. De inmediato Rose Weasley captó su atención, era imposible dejarla pasar, ella era la representación del éxito de la unión con los muggles. Su odio hacia Rose fue instantáneo y fue madurando con los años. Tuvo muchas opciones para escoger a su victima, pero la eligió a ella sobre todos. Un Nott no soportaba la humillación, nunca.

Ahora la chica estaba muerta. De su mano, quizás no de la manera correcta, siguiendo todos los pasos del ritual pero muerta al fin y al cabo, de paso, su hijo nonato con ella. Al Inominado tendría que bastarle…Nott estaba seguro que aceptó la ofrenda, mientras viajaba al castillo, había sentido una presencia en el bosque, algo mortal y oscuro acechando. El Innominado había respondido y él presentía de que forma.

-Ustedes- Nott se dirigió a algunos de sus secuaces- Avisen a Dolohov y Avery que hay ir al Bosque Prohibido de inmediato.

-Los Lores están ocupados revisando el castillo- afirmó un hombre.

-Y de seguro nada útil encontraran a estas alturas, se nos han adelantado, este castillo estaba casi vacío cuando llegamos- dijo Theo disgustado- me han dicho que Potter estuvo por aquí, obviamente lo que vino a buscar ya se lo ha llevado- la presencia de Potter en Hogwarts fue una sorpresa, lo suponía luchando en el Ministerio, era demasiado optimista pensar que lo matarían allí de todas formas, pero que fuese a Hogwarts, eso si fue un golpe bajo. Mas allá de ayudar a McGonagall, era obvio que un motivo mas poderoso lo había llevado al colegio y también bastante obvio que tenia un informante dentro de sus propias filas que lo había alertado a tiempo, quizás mas de uno ¿Quién coño había avisado a sus enemigos? Si bien equivocaron el lugar, sabían la fecha… y por ultimo, habian llegado a Hogwarts ¿Malfoy? Él no era participante de los consejos, estaba metido en la Nueva Orden solo por conveniencia, no tomaba ninguna decisión, no estaba enterado de los planes cruciales e inmediatos o eso suponía. De hecho, habían enviado a dos sujetos a apresarlo en su casa. Pero Draco Malfoy era la mejor opción posible como espía, quizás había comprado información, todo apuntaba hacia él, aun así, ¿Que ganaría? Además de que con esa guerra, obtendría muchos beneficios económicos, el Trivuriato le había prometido mantener a salvo a su ex – mujer y su prole, por supuesto haciendo la excepción con Rose Weasley, excepción desconocida, obviamente por Malfoy.

Transgiversar planes y conjuras, ponerlos a su favor, era la especialidad de Theo Nott, saber leer a la gente también, tarde o temprano, Malfoy entendería que matar a Rose Weasley, fue una necesidad. Quizás no cumplieron todo el trato, pero mantuvieron lo esencial. Draco Malfoy era un tipo práctico y en el fondo, lo único que deseaba era mantener sana y salva a esa perra llamada Hermione Granger, se molestaría un rato por la chica, pero nada permanente. Eso lo habían discutido hasta la saciedad, él, Dolohov y Avery, lo mejor para tener agarrado por los testículos a Draco Malfoy, era chantajearlo con su ex – mujer para que los ayudase, ningún sangre limpia que se preciase de serlo, aceptaría públicamente que se había casado con Hermione Granger, lo bueno era que al parecer Malfoy se seguía viendo con la mujer veinte años después, quizás era su amante…mejor que mejor. Por lo que sabia, Malfoy era un sujeto muy ambicioso, quizás no le importase un comino la pureza de sangre, pero el dinero, eso si era un cebo para él y Malfoy se haría inconmensurablemente rico cuando terminase esa guerra. La garantía para su préstamo eran las propiedades confiscadas a los magos mestizos. Había un juramento inquebrantable de por medio. Aun así, Theodore con el tiempo iba a desaparecerlos a todos del mapa, pero por el momento tenían un acuerdo, de todas formas, aunque quisiese, no podía matarlo aun, no antes de tener todo el control del dinero en sus manos. Sin embargo, por cautela lo mantendría alejado.

- Encuentra a mis hermanos y diles que deben ir al Bosque, al santuario a recoger algo- ordenó Nott.

-¿Qué cosa?- preguntó el hombre.

-El cuerpo de Sebastian Montague- dijo Nott- Dolohov y Avery sabrán que hacer con él.

El hombre le ofreció una inclinación de cabeza en señal de respeto y salió con unos cuantos sujetos más del comedor. Theo se dispuso a dirigirse a su audiencia, por llamar de alguna manera, a las decenas de niños asustados que lo observaban.

-De ahora en adelante, un nuevo régimen está establecido en el mundo mágico- habló en voz alta, imprimiéndole autoridad- Este colegio será declarado el cuartel general de la orden de Walpurgis. Únanse a nosotros o morirán.

El silenció inundó el Gran Comedor, se podía escuchar hasta el vuelo de una mosca. Nadie decía nada, estaban demasiado intimidados para ello.

-Mi nombre es Theodore Marcus Nott- dijo Nott- formo parte del Trivuriato, cabeza de la Nueva Orden de Walpurgis, los otros son Antonin Dolohov y Michael Avery. De ahora en adelantes gobernaremos sus destinos. Cualquier resistencia será eliminada.

Theodore Nott se levantó de la silla y caminó unos pasos bajando la escalerilla, empezó a desfilar entre la multitud, muchos bajaban la miraba cuando él los enfrentaba. Colocó su mano en el hombro de muchos, escupió en la cara de otros, su rostro se deformaba en una maquiavélica sonrisa. Era intimidante, pero también era atractivo, su magnetismo natural desbordaba la sala. Estaba tratando de engatusarlos con palabras melosas.

-Yo los conozco, se quienes son, sus padres me son fieles- dijo él con calma glacial dirigiéndose a los Slytherin´s - he compartido con ustedes los últimos siete años. Se quienes son traidores y quienes comparten mi causa. El mundo mágico será cerrado por los momentos a toda influencia externa, muggles, hijos de muggles y mestizos serán expulsados. Quienes osen enfrentarnos quedaran exterminados. Se quienes son y que piensan, he gastado los últimos años ganando adeptos aquí dentro de los muros de este colegio. A quienes me apoyaron, hoy lo han hecho bien, me siento orgulloso de su desempeño.

-¿Qué hay con Marcus?- dijo un chico pelirrojo del tercer año de Slytherin.

-Marcus…Marcus- dijo Nott y lanzó una sonora carcajada- Marcus nunca existió, jamás lo conociste niño. Hasta donde se, Marcus Nott lleva bastante años alimentando a los gusanos. Fueron engañados, todos ustedes y todos los profesores de Hogwarts. Una proeza llevada a cabo con mi poder mágico. Siempre fui yo, Theodore Nott.

Marina cerró los ojos y gimió en silencio. Toda su vida era una mentira.

Theo echó un vistazo hacia ella y no dijo una sola palabra. También vio a Molly Weasley tratando de ocultarse detrás de su hijo. Una sonrisa felina se incrustó en sus labios.

-Tú….ven acá- dijo él haciéndole señas a la niña para que se acercase.

Molly retrocedió asustada.

Nott entonces fue hasta donde estaba la chica e intentó apartar a su hermano, pero Theo Jr. no se movió.

-No…déjala- dijo Theo jr. dándole manotazos a Nott- No…es mi amiga…no.

-¿Amiga dices?…tú no puedes era amigo de esta escoria- dijo Nott agarrando a la niña por el brazo- jamás.

Entonces Theo Jr. hizo lo impensable, estaba desarmado, le habían quitado la varita, pero cuando vio a Molly siendo arrastrada por su hermano mayor, sacó un pequeño cuchillo de cocina que había escondido en el bolsillo de su tunica. Con la mayor calma posible y la incertidumbre corriéndole por el cuerpo, fue rápidamente hasta Marina y le puso el cuchillo en el cuello. La chica se mantuvo estática.

-¿Qué estás haciendo mocoso? ¿Estás demente?- susurró Marina sintiendo el borde filoso del cuchillo sobre su piel.

-No tengo nada contra ti- dijo Theo Jr.- pero no me queda de otra.

-Suelta a Marina inmediatamente- exigió Nott, entonces apuntó a Molly con su varita justo en la cabeza. La niña se encogió automáticamente y cerró los ojos.

-Deja a Molly tranquila- dijo Theo Jr. con ferocidad- se que te importa Marina, lo se, si no fuese así, hace tiempo que la hubieses matado, asi como mataste a Marcus.

Nott arqueó una ceja sorprendido por esa declaración, después de todo, ese niño no era ningún tonto. Había deducido lo que pasó o simplemente lo recordó, el chico estaba muy pequeño cuando eso sucedió, su padre lo había desmemoriado, no tenia manera de recordarlo o ¿si?

Theo Jr. estaba conectando muchas cosas en su cabeza a velocidad demencial. Súbitamente recordó a Marcus tendido sobre su cama, muerto, cubierto en sangre, desfigurado. Sin duda le habían modificado ese recuerdo hacia años, pero por alguna razón lo estaba recordando justo ahora.

-No lo harías pequeño granuja- dijo Theo entre dientes. La niña Weasley no tenía ninguna importancia para él…pero Marina Merrey era otro asunto, necesitaba la videncia de esa mujer.

-Claro que lo haré, provócame y veras- contestó Theo Jr. su tono de voz era altanero, pero estaba temblando de pies a cabezas. Molly no le quitaba la mirada de encima, estaba estupefacta por la conducta de su amigo.

Entonces Nott rió a carcajadas y empujó a Molly de vuelta a los brazos de Theo Jr., los dos chicos se abrazaron y Marina le quitó el cuchillo de las manos con furia al niño, enseguida se lo lanzó a Nott, quien lo tomó con agilidad.

-Definitivamente no se puede hacer una broma en estos días…la gente está demasiado sensible- comentó Nott- en fin…que el mocoso se quede con su mascota.

-Me agrada ver que aun me eres fiel- dijo Nott con sorna dirigiéndose a Marina.

-Deseo el poder y la posición que puedes darme- dijo Marina con rabia- no te equivoques ni por un segundo. Yo quiero a Marcus…no a ti.

-Marcus nunca existió…solo en tu cabeza querida…esa linda cabecita que todos sabemos que está completamente vacía- se burló Nott golpeando su propia cabeza con su mano- pero no te preocupes, igual serás la Sra. Nott a su debido momento….no es cuestión de despreciar ni tu coño ni tus tetas.

Algunos de los presentes rieron con Nott, incluso aplaudieron celebrándole la gracia. El caminaba de un lado a otro, con los brazos abiertos, sonriente, magnifico, luciendo esa aura poderosa que lo envolvía como un manto. Era un lider nato, un hombre que arrastraba masas empujadas por el temor o la admiración que le profesaban, pero al mismo tiempo era un ser humano despiadado.

-Si te sirve de algo- dijo Nott acercándose a Marina, colocándole las manos sobre los hombros y hablándole al oído- he disfrutado mucho de ti y pretendo seguir haciéndolo. Tú quieres a Marcus, por ende me quieres a mi, es cuestión de que te acostumbres. Me casaré contigo, te lo prometi, un Nott siempre cumple sus promesas.

-Me engañaste….todo este tiempo- dijo ella casi al borde de las lágrimas.

-No tiene ninguna importancia- dijo Nott mordiéndole el lóbulo de la oreja con fuerza hasta hacerlo sangrar, ella ahogó un gemido de dolor. La tenia abrazada, sus manos bajaron hasta su culo y se lo estrujaron, acercándola a su cuerpo, su mano subió hasta uno de sus pechos y se lo apretó, la manoseó impúdicamente frente a todos sin importarle absolutamente nada y ni siquiera lo hizo por deseo, lo hizo para humillarla, Marina lo supo al instante…lo odió por ello…y se odió mas así misma porque ese comportamiento la excitó- como dije….te acostumbraras al cambio. Igual a ti lo único que te interesa es que yo te follé como la perra en celo que eres. Me tendrás, tendrás a mi pene dentro de ti todas las veces que yo quiera, eso te lo puedo asegurar. Y te va a gustar, por supuesto que te va gustar, el coño se te va a mojar justo como se te está humedeciendo ahora. Vas a rogar por mi, puta.

Nott la apartó con brusquedad de pronto, Marina tembló de indignación de pies a cabeza, le mantuvo la mirada a Nott, pero finalmente se sentó al lado de los niños, pasando un brazo alrededor del pequeño Theo, el chico lo miró sorprendida por ese gesto solidario, después de todo él había amenazado con matarla…y quizás lo hubiese hecho…quizás…si Nott se atrevía a herir a Molly.

-Tranquilo, no te guardo rencor- dijo Marina en voz baja, sin quitarle un ojo de encima a Nott- entiendo lo que hiciste y porque. Estamos juntos en esto. Tu hermano es una bestia.

-Entonces….el mas pequeño de todos es el que tiene los cojones de desafiarme- dijo Nott dirigiéndose a los demás- afortunado para él llamarse Nott, eso es seguro. Bien …bien…alguien mas quiere pelear conmigo hoy, poner en entredicho mi autoridad, aquí estoy, vamos, vamos.

Nott extendió ambos brazos y dejó caer su varita al suelo. Sus ojos despedían llamas, ahora si lucia furioso y no hacia ningún intento para ocultarlo. Las risas anteriores solo eran una pantomima.

-Nadie- dijo Theo al ver que ninguno se le enfrentaba- que aburrido, me estaban dando ganas de golpear a alguien. En fin…hoy aprenderán la lección.

Dicho esto, conjuró una estela de fuego maldito hasta los prisioneros, estos ardieron hasta las cenizas, sus gritos eran ensordecedores. Nadie en la sala decía nada, estaban muertos de miedo.

Molly temblaba en los brazos de Theo Jr., vio con sus propios ojos como Gregory Goyle moría quemado.

-Visto que todos aceptan quien soy- dijo Nott- no tengo más para decir- luego se dirigió a su hijo- Y tu mocoso, aquí tienes a tu mascota, cuídala bien, hoy me siento especialmente caritativo hacia ti, de todas formas necesito un rehén, ya que elegiste, ¿quien soy yo para poner en tela de juicio tus decisiones? Y pórtate bien Theo, porque haces algo que me enfurezca y te juro, que la mataré frente a ti y te obligaré a beber hasta la ultima gota de su maldita sangre.

Dicho esto, se dio media vuelta, disponiéndose a salir del lugar. Se había distraído demasiado con esos niños. Aun había asuntos urgentes que atender, como declarar el nuevo gobierno mágico.

Antes de retirarse del gran comedor, Nott se detuvo de pronto y volvió su mirada a Molly.

-Ah, se me olvidaba Weasley, te tengo una noticia- dijo Nott con seriedad- He de informarte que tu prima Rose el día de hoy ha sido violada, torturada y asesinada… por mi propia mano.

0o0

Enseguida que llegó al sitio señalado por el cuervo, un solar despejado en el Bosque Prohibido, Draco Malfoy se quitó la mascara plateada que cubría su rostro. Quizás no era muy buena idea ir vestido de mortifago, cuando se suponía que los mortifagos estaban extintos, pero en honor a la verdad, debido al caos instaurado en el mundo mágico, ¿Que mejor atuendo para despistar? Con la maldita mascara y la capucha, nadie sabría que se trataba de él, después de todos abundaban los sospechosos que podrían vestirse de esa forma.

Nada más al ver a Fenrir Greyback, Draco se arrepintió de su decisión. Había quedado completamente en evidencia ante un posible enemigo ¿Qué diablos hacia el maldito hombrelobo allí? ¿Qué rayos estaba pensando Rosemberg cuando lo condujo hasta ese lugar? Estuvo a punto de decirlo en voz alta o incluso usar su varita contra el lobo, hasta que se dio cuenta de quien acompañaba a Grayback.

-Scorpius- la voz de Draco sonó alarmada, enseguida fue hasta donde estaba su hijo, pero se detuvo al ver que empezaba a transformarse en un animal. El cuerpo del chico temblaba y Grayback trataba de sujetarlo al piso.

-Rosenberg…aquí… ¡Ahora!- Draco gritó mirando hacia arriba. El cuervo aterrizó sobre el suelo y rápidamente se transformó en el hombre de pelo negro y mirada penetrante que se hacia llamar Walter Rosemberg.

-¿Qué sucedió?- preguntó Walter a Fenrir Grayback-¿Por qué Scorpius parpadea?

-Todo se fue a la mierda- dijo Grayback- eso es lo que sucedió. No te quedes parado allí pajarraco, ayúdame.

-¿Qué pasa con Scorpius?- preguntó Draco preocupado.

-Esta mutando a una velocidad peligrosa de warg a humano. Eso no es nada bueno- dijo Walter asombrado mirando a su amigo-puede morir

Draco intentó acercarse a Scorpius, pero Walter se lo impidió.

-Déjanos esto a nosotros, es peligroso- dijo Walter y Draco resopló disgustado. Le incomodaba de sobremanera ver a Scorpius tan alterado sin saber exactamente como ayudarlo.

Draco se mantuvo a distancia y empezó a observar el lugar. La luna otorgaba un poco de luz, pudo ver una especie de santuario. Fijó su atención en el sitió, antorchas clavadas alrededor, en ese momento extinguidas, lo que mas le intrigó era que había un charco de sangre y unas dagas tiradas en el piso.

-Alguien murió …un asesinato ritual ¿Quién? - dijo Draco en voz baja, de pronto sintió un escalofrío en su columna vertebral y un intenso dolor de cabeza, instintivamente apartó la vista del lugar en donde sabia que se había profanado una vida humana- Rosemberg ¿Qué hace Fenrir Grayback aquí?

-Grayback estaba ayudándonos a entrenar a tu hijo- dijo Walter quien seguía sujetando a Scorpius a duras penas, la fuerza del chico era increible- fue idea de Bill.

-No me comentaron nada- dijo Draco suspicaz- ¿Por qué razón?

-No era necesario- dijo Walter Rosemberg- nosotros sabíamos lo que hacíamos.

Ellos habían decidido ayudar a Scorpius, por razones menos altruistas de lo que se suponía, era cierto a Walter le importaba su amigo, pero a Draco Malfoy se le había ocultado que eran otras las intensiones que tenían los dos hombrelobos y el warg con Scorpius, se proponían a que los ayudará a reunir a aquellos wargs dispersos en una sola manada.

-Obviamente me parece lo contrario, mi hijo está hecho una mierda- comentó Draco molesto lanzándole una mirada helada a Walter- tú no me engañas, tu mirada te delata cuervo, no se que me están ocultando, pero lo averiguaré a su debido momento. ¿Por qué mi hijo está…como dijiste…parpadeando?

-La chica…su novia….está muerta- explicó Grayback, él no un tipo particularmente bondadoso, pero le había tomado afecto a Scorpius y se preocupaba por el chico, lamentaba toda la situación- la chica murió y él no pudo hacer nada para evitarlo. Cuando llegó ya ese Nott la había apuñaleado hasta desangrarla. Si yo no hubiese llegado a tiempo, quizás Scorpius también habría muerto, Nott estaba a punto de lanzarle una imperdonable.

-¿Cuál Nott?- preguntó Draco- El hermano mayor o el del medio. Marcus o Theodore.

-El único que tú y yo conocemos….el único que por lo que se está vivo- dijo Grayback- el único con el poder y la maldad suficiente para hacer algo así. Ustedes simples humanos pudieron ser engañados, yo no.

Draco sintió como si de pronto le hubiesen quitado un velo del rostro. ¿Cómo pudo ser tan tonto? Por otro lado, de alguna forma, siempre lo había sospechado…algo estaba raro en la conducta del joven y del mayor, demasiada similitudes, demasiadas coincidencias. Marcus y Theodore eran la misma persona…por supuesto que lo eran. Además estaba lo otro ¿Una novia? ¿Scorpius tenia novia? ¿Y como rayos ninguno de sus espías le había dicho nada?

-¿Quién era la chica?- Draco estaba a cada segundo mas impaciente. Miró el charco de sangre, sin duda eso era a lo que se referían, era la sangre de la chica ¿Qué rayos había sucedido allí esa noche?

-La sobrina mayor de Bill- dijo Grayback- Rose.

Draco sintió como el dolor de cabeza que tenia se intensificaba hasta amenazar con hacerla estallar en mil pedazos. Maldijo en voz baja y apretó los puños.

La chica…la heredera del legado….la hija de Hermione, la joven que juró proteger….muerta…asesinada…perdida….sin contar que era la novia de su hijo.

-¡Maldita sea!- dijo Draco sin salir de su asombro, llevándose una mano a la cabeza y caminando de un lado a otro. No sabia que encontraría en Hogwats, pero esa chica asesinada y de la forma que lo fue, obviamente un sacrificio, si sus conocimientos Walpurgis estaban en lo cierto, era lo último que había pensado que sucedería.

-¡Mierda!- pateó una piedra que se le atravesó en el camino- ¡Mierda!….!Diablos!- Draco enseguida sintió la punzada de la culpabilidad en su pecho. Si a lo mejor él hubiese aceptado entrenar a la chica, si lo hubiese hecho hace meses, Rose Weasley hubiese podido tener alguna oportunidad de defenderse de Theodore Nott. Luego recordó…ella le pidió ayuda…..le imploró que la ayudase y él no prestó atención a esos sueños, los desestimó. ¡Maldita sea!, él no prestó atención y ahora ella estaba muerta. El futuro del legado Walpurgis peligraba, la heredera había desaparecido simplemente porque él no escuchó su llamado, su orgullo herido fue mas fuerte que todo y decidió romper con el nexo sagrado que había entre el maestro y su alumna…!Maldito infierno!

-¿Dónde está el cuerpo?- preguntó Draco conservando la calma a duras penas.

-Bill se la llevó- respondió Grayback.

Draco seguía dando vueltas de un lado a otro pensativo. Un asesinato ritual…un ritual celta si no estaba equivocado, uno como ofrenda a aquel dios que nunca debe ser nombrado ¿Por qué la escogieron ella? ¿Por su hijo? Marcus o en este caso Theodore Nott había sido humillado por su hijo en esa estúpida pelea, pero ¿Seria eso razón suficiente? Theodore Nott no hacia un movimiento en falso ¿Qué sabia Nott? ¿Era por la relación que tenia Rose con Scorpius o por la que tenia él con ella? ¿De que estaba enterado Nott y por ende los otros dos que conformaban el Trivuriato?

Un grito lastimero de Scorpius lo sacó de sus cavilaciones.

-¿Qué rayos le están haciendo a mi hijo?- Draco se acercó alarmado.

-Tiene dolor…tenemos que moverlo de aquí…su vida corre peligro. Debe cambiar definitivamente a humano…a lobo…a cualquier forma, pero debe hacerlo de manera constante, no parpadear- dijo Walter.

Draco observó la mirada de horror de su hijo y el corazón se le contrajo. Haciendo caso omiso de las advertencias de Grayback y Rosemberg, Draco acudió al lado de Scorpius y se inclinó. El chico estaba pálido, sudoroso, su cuerpo temblaba, en ese momento tenia forma humana. Draco se arrodilló y le tomó el rostro, apartándole algunos cabellos de la cara. Scorpius estaba cubierto completamente de sangre.

-Scor- dijo Draco suavemente- Scor…escúchame…soy yo…tu padre.

El chico se agitó, pero abrió los ojos. Su mirada era feroz, asesina pero había algo de reconocimiento en esta. Una de sus manos se aferró con fuerza al brazo de Draco quien sintió como las afiladas uñas del chico se hundían en su piel.

-Scorpius- dijo Draco sin quitarle la mirada a su hijo- óyeme, debes intentar calmarte. Soy yo…soy papá, estas a salvo, estoy aquí.

-Rose….Rose- la voz de Scorpius sonaba ronca, casi agonizante, el dolor que estaba padeciendo era indescriptible- Rose…muerta….maldito…Nott…quiero morir.

-¡No!- dijo Draco sonando decidido – No vas a morir, no voy a permitirlo.

Solo Dios sabia cuanto él adoraba a ese chico, lo amaba, era su hijo. Por él había tomado las decisiones mas difíciles de su vida, lo había salvado una vez de las garras de la muerte, ahora lo haría de nuevo sin dudarlo un segundo. Aunque el maldito mocoso jamás se lo agradeciese.

-Rose…mi hija- dijo Scorpius antes de mutar nuevamente por unos segundos a un inmenso hombre lobo. Draco se sobresaltó pero no se movió un milímetro. El animal estaba agazapado, herido mas allá de cualquier herida física pero aun así amenazante.

-Hija ¿que hija?- dijo Draco para si mismo, mientras sentía como la sangre corría por su brazo. Walter se colocó sobre las piernas de Scorpius y Grayback mutó a hombrelobo para ayudar a mantenerlo sujeto al piso- ¿Qué demonios está diciendo? ¿De que hija habla?

-Rose estaba esperando un bebé de Scorpius…ellos estaba juntos desde hacia unos meses. El embarazo por supuesto fue accidental- aclaró Walter. Draco lo miró entre escéptico y furioso- No me mires así, el chico estaba tratando de arreglarlo, aprender a controlarse y casarse con ella. Yo prometí guardar el secreto, después de todo, es mi amigo. Ibas a saberlo, en el momento apropiado.

-Típico de Scorpius…típico- comentó Draco amargamente-¿porque demonios ese chico siempre anda con la cabeza en las nubes? Idealista e impulsivo hasta el cansancio…Scorpius cree que puede torcer todo a su favor. Eso es digno de un Malfoy, pero hay ciertas reglas que jamás deben quebrantarse porque van contra la naturaleza de uno mismo. Unirse con esa chica fue una locura. Pudo haberle hecho daño.

-Se lo dije mil veces- dijo Walter- pero él no escuchó- Draco meneó la cabeza una y otra vez.

-Él jamás iba a poder casarse con ella ni con nadie- dijo Draco con voz lúgubre- está prohibido para un warg tener una relación amorosa con un ser humano.

-Eso también se lo dije- dijo Walter- pero ya sabes como es Scorpius.

-Lo se- dijo Draco con amargura- maldita sea, lo se muy bien. Cabezota y testarudo…igual que yo.

Rose Weasley estaba tan prohibida para Scorpius como Hermione Granger lo era para él. Quizás de alguna forma, aun más prohibida. Ella era humana, él era un warg…aparte de ser los hijos de quienes eran. De alguna forma era hasta irónico. Obviamente, Scorpius, como buen hijo de su padre, voló como un pollilla a la luz perdido en esa atracción fatal. El fruto prohibido, ¿Qué mas excitante que eso? Siempre se quejaba que Scorpius había resultado ser una persona muy diferente a él, pero al parecer era justamente lo contrario. Solo había que ponerlo difícil, para que un Malfoy se lanzara de cabeza a buscar lo que no se le había perdido.

Era definitivo, su cerebro iba a estallar. Scorpius con la hija de Hermione, no solo de novios sino de paso, esperando un hijo. Draco recordó la única ocasión que los había visto juntos, parecían amigos, solo eso, amigos. No le gustaba esa cercanía, por supuesto, pero jamás se imaginó….nunca se imaginó…ni Hermione tampoco. Eran completamente diferentes, no tenían nada en común, por lo que sabía, Rose Weasley era solo una chica estudiosa y sosa, Scorpius era un rebelde sin causa, dos chicos de mundos distintos, ni siquiera se conocían hasta ese año. Tampoco era inaudito, de pronto se gustaron precisamente por ser tan distintos y una cosa llevó a la otra. Pero ¿Por qué? Scorpius sabia que él se convertiría un warg, que no debía liarse con ninguna mujer en serio. Y Rose, ella estaba destinada a ser otra cosa aunque no lo supiese, una esplendida hechicera, una Walpurgis, alguien muy diferente a un warg. Entonces…el destino lo había jodido reuniendo a dos seres que no tenían ningún futuro juntos. Una terrible desgracia.

Y la chica estaba muerta. Quizás Scorpius estaba enamorado de ella, quizás no, no lo sabia, no conocía los pormenores de esa relación, pero Rose Weasley estaba muerta, su hijo con ella, la esperanza de los Walpurgis también, por lo menos por una generación.

Pero no pensaría en eso, lo dejaría para después, ahora su única prioridad era Scorpius.

-Scorpius…escúchame- dijo Draco, la transformación empezó de nuevo, Scorpius era humano, el desconsuelo impreso en la expresión de Scorpius removió lo más profundo en Draco- Hijo….lo siento….lo siento mucho.

-No…Rose…- gimió Scorpius. Draco entonces colocó su mano encima de la cabeza de Scorpius, la energía circuló entre ellos. Draco se concentró y murmuro unas palabras, la fuerza de sus sentimientos mas nobles y hermosos estaba en el conjuro. Amaba a su hijo, sobre todas las cosas, percibía su vida en peligro y puso todo su empeño y su poder para aquietarlo. Implantó memorias placidas en la mente de Scorpius, cuando Draco jugaba con él siendo un niño muy pequeño, imágenes entrañables, recuerdos de una época feliz, donde no existía esa horrible brecha en su relación, donde no había ninguna duda del amor que se profesaban padre e hijo, le mostró a Astoria arrullándolo cuando apenas era un bebé de pecho, Draco intensificó el recuerdo con toda la fuerza que fue capaz, hasta él mismo se dejó envolver en esa sensación de seguridad que solo una madre podría brindar. Poco a poco, ante la imagen de Astoria, la respiración de Scorpius se acompasó y dejó de temblar. También cesó el parpadeo.

-¿Qué hiciste?- preguntó Walter al ver que Scorpius se tranquilizaba y se quedaba absolutamente dormido.

-Lo hechice…su mente está en otro tiempo, lo devolví a los brazos de su madre- dijo Draco acariciando la cara de su hijo por un instante. Su chico..su hijo…odiaba todo lo que le había sucedido. El impacto de verla muerta debió haber sido brutal. Aun él mismo, por razones diferentes, no estaba muy conforme con la noticia de la muerte de Rose, de hecho sentía un hoyo inmenso abriéndose en su pecho- pero no durara mucho tiempo. Sea lo que sea que está pasándole, ustedes deben encontrar la forma de solucionarlo. Iremos hasta mi casa y lo pondremos a descansar en su habitación.

-Te sugeriría que lo enjaularas- dijo Grayback ganándose una mirada asesina de Draco- cuando se despierte, puede que haya recuperado fuerzas y será difícil controlarlo.

-¿Es tan fuerte así?- preguntó Draco, su brazo le sangraba, Scorpius, debilitado y confundido, había logrado herirlo. No quería pensar en lo que sucedería si él estaba en plenitud de condiciones- No se atrevería a intentar matarme, soy su padre.

-Puede que te reconozca o puede que no. No lo se. Pero va a estar furioso, eso te lo puedo asegurar. Difícilmente yo podré contra él- dijo Grayback- sin embargo, soy mas viejo y tengo mis mañas, deberá bastar. Pero ninguna precaución está de más.

-Entonces será a las mazmorras de Malfoy Manor- dijo Draco- no voy a permitir que mi hijo muera, así que debemos encontrar una solución. Grayback sabes que no me agradas y se que yo no te caigo bien, pero tendrás que ir conmigo, no puedo permitirte andar por ahí, sabiendo que yo estuve aquí o lo de Scorpius.

-Puedes confiar en él- dijo Walter- Grayback no nos va a traicionar. Pero estoy de acuerdo que debe ir con nosotros.

-Eso espero, que no nos traiciones- dijo Draco. Entonces todos los vellos de su cuerpo se erizaron, se levantó del piso y su cuerpo asumió una posición defensiva. Rosemberg giró su cabeza rápidamente y Grayback aulló.

-¿Qué diablos es eso?- preguntó Draco asombrado. De pronto una oscuridad muy diferente a la de la noche se había cerrado sobre ellos.

-¡Por Merlín!- las pupilas de Grayback se ampliaron. Rosemberg y Draco dieron unos pasos hacia atrás instintivamente. Habían visto algo moverse en la oscuridad.

Ninguno de ellos estaba preparado para lo que observaban, ninguno de ellos había visto algo así en su vida, pero sin embargo, estaba sucediendo frente a sus incrédulos y espantados ojos.

Los pedazos del cuerpo de Sebastian Montague estaba dispersos sobre todo el lugar, ninguno especialmente reconocible, pero una de sus manos estaba reptando por el piso como si se tratase de una araña.

-¿Quién era?- dijo Draco sacando su varita y apuntando, Walter lo contuvo por precaución agarrándole el brazo. Obviamente no se podía asesinar a algo que supuestamente estaba muerto. Por lo menos no hasta saber si realmente estaba muerto.

-Scorpius descuartizó al otro tipo cuando era un lobo-warg…el tal Montague…esa debe ser su mano- dijo Grayback entre gruñidos, enseñando los dientes, tenia una sensación de peligro inminente recorriéndole el cuerpo- no soy estúpido, he andando el tiempo suficiente con brujos para saber que aquí sucedió algún tipo de magia negra, el lugar esta preparado para un ritual. A la chica la mataron de manera especial. Quizás eso-Grayback señalo la mano que seguía reptando por el piso- sea el resultado de ese ritual.

Una presencia oscura se percibía en el sitio, algo letal y malvado. Draco lo sentía en cada fibra de su cuerpo. Su adiestramiento Walpurgis lo ponía sensible a lo sobrenatural. Una poderosa y gigantesca fuerza maléfica se estaba acercando o mejor dicho, se estaba originando en ese sitio en ese mismo momento. Tenia que sacar a Scorpius de allí de inmediato.

-Salgamos de aquí…!Ahora!- gritó Draco alarmado, cuando otras partes del cuerpo de Montague empezaron a moverse en el piso.

0o0

Hermione y Ron aparecieron en el hospital mágico de Dublin, a esa hora de la noche, solo los sanadores de guardia y las brujas enfermeras deambulaban por los pasillos, enseguida divisaron la roja cabellera de Bill, él estaba apoyado en una pared, con los brazos cruzados y la cabeza gacha, Ron fue hasta él, mientras Hermione se quedaba atrás respirando agitadamente y con los ojos llorosos.

Bill levantó la vista hacia su hermano, sus ojos estaban enrojecidos, Ron lo tomó de los hombros. El patronus de Bill había llegado inmediatamente al segundo que él había tenido la visión con Rose, no le había comentado nada a Hermione sobre eso, pero el aviso llegó a los dos, no fue muy especifico, Bill les pedía que dejasen cualquier cosa que estuviesen haciendo y fuesen al hospital lo mas pronto posible, ella ya se estaba suponiendo lo peor.

-¿Rose?- preguntó Ron con la voz cortada. Bill asintió. Hermione empezó a llorar ruidosamente.

-¿Como lo sabes?- preguntó Bill- como sabes que ella…?

-Soy su padre….lo sentí- dijo Ron sin dar mayores explicaciones o detalles del extraño momento que había experimentado- ¿Está viva?

-Apenas- dijo Bill alejándose de la pared y caminando hasta Hermione que lo abrazó fugazmente antes de hundirse en los brazos de Ron y ocultar la cara en su pecho.

Los dos estaban impactados y tratando de conservar la calma. Solo el hecho de que la batalla fuese en Hogwarts, los había mantenido en vilo, pero Harry les había asegurado…McGonagall les había prometido... De haber sabido que el primer ataque seria en el colegio, alguno de ellos o los dos habrían ido a buscar a sus hijos, Pero Harry prometió que él se encargaría.

-¿Qué es lo que pasa con Rose?- preguntó Hermione hipando- ¿Dónde está?¿ Cuando podemos verla? ¿Qué dicen los sanadores?

-Es necesario que se sienten- dijo Bill- Rose está viva, casi de milagro, ahora está en cirugía…sus heridas son muy graves, tardaran unas horas o eso es lo que dicen. Pero está viva. Fue atacada en Hogwarts.

-Todavía no me has dicho que fue lo que le sucedió- dijo Ron tomando asiento todavía abrazado con Hermione. Saber que la chica estaba viva suponía un gran alivio, pero el susto no se le salía del cuerpo- ¿Dónde están los demás chicos? ¿Hugo?

-Harry no me dijo mucho, al parecer hay problemas, algo referente a Albus y a la pequeña Molly, el resto de los chicos están con mis padres en Belfast- dijo Bill- Harry va a venir cuando pueda…al parecer no hay buenas noticias.

-Albus y Molly….los atraparon o …quizás ellos estén….- Hermione dejó la frase en suspenso.

-No supongamos nada, tenemos que tener fe, es lo único que nos queda. No se como decirte esto Ron….no se si lo vas a entender- dijo Bill enfocando su mirada penetrante en su hermano- antes que nada, quiero que me prometas que no vas a hacer una estupidez.

-Habla- dijo Ron impaciente y a punto de golpear a su hermano- habla de una buena vez.

-Necesitamos saber que fue lo que le pasó a Rose- dijo Hermione llorando.

-Cuando el ataque a Hogwarts empezó, Rose estaba desaparecida, yo y todos los chicos incluyendo a Hugo estábamos buscándola…no la encontrábamos- dijo Bill- Entonces una chica de Slytherin le dijo a Scorpius Malfoy que la habían atrapado y se la llevaban al bosque.

-¿Qué tiene que ver Scorpius Malfoy en todo esto?- preguntó Ron desconcertado y fuera de lugar- se que él es un warg, un animal, ¿Que hacia ese chico contigo buscando a Rose?

Bill miró penetrantemente a Hermione.

-¿Tú le dijiste que Scorpius Malfoy era un warg?- Bill no lucia muy contento- no debiste hacerlo, era necesario que no se supiese lo que ese chico era, él es importante en todo esto.

-No quiero ocultarle mas cosas a Ron- dijo Hermione con firmeza- sigue por favor.

-Scorpius la buscó en el bosque y él …él empezó a trasformarse, a pesar de que Walter Rosemberg y yo hemos estado tratando de controlarlo durante meses, el impacto de la noticia desencadenó aquello que nos temíamos. No se si lo saben, yo me he enterado esta noche. Scorpius Malfoy y Rose…..estaban juntos…eran pareja- dijo Bill, Ron no dijo nada pero sus labios temblaron.

Ron se levantó y caminó de un lado a otro. Hermione no podía hablar de la impresión.

-De alguna manera…el destino se empeña en joderme…una y otra vez…mi hija y el hijo de Malfoy- dijo Ron suspirando con desanimo y a duras penas controlando su rabia-pero creo que no me importa, se lo que temes Bill, que vaya a pelearme con ese muchacho o hacerle daño pero he aceptado demasiado en mi vida para ponerme histérico justo ahora por eso- miró a Hermione- no me interesa mucho a estas alturas si ella estaba con el hijo de Malfoy o no. Lo que me importa es que Rose está viva.

-No me gusta, él es un….warg.- dijo Hermione consternada. Su hija…con Scorpius Malfoy. ¿Draco lo sabría? ¿Por qué rayos no había dicho nada? Esa unión…no debía ser…de ninguna forma…existía una ley y una maldición sobre ese tipo de uniones contra natura- ¿Ella lo sabia?

-No lo sabia- dijo Bill- lógicamente el chico no quería decírselo por temor a que lo rechazara. Walter me ha asegurado que está enamorado de Rose y ella de él…Scorpius me dijo que deseaba controlarse para casarse con ella.

-Eso es una tontería…wargs y humanos no se unen en matrimonio. Jamás, por muy humano que resulte el warg, eso rompería un montón de tratados- escupió Hermione disgustada y también muy preocupada-¿En que rayos estaba pensando?

-Bill dice que estaba enamorado- dijo Ron y luego se puso mordaz- Tú no deberías opinar nada, puesto que lo has vivido en carne propia, cuando el amor se mete en el asunto, no hay prohibición que valga ¿O estoy equivocado?

Hermione bajó la mirada, Ron también, avergonzado, quizás no debió haber dicho aquello.

-Lo siento- dijo Ron- no era mi intensión decirlo, pero te estás poniendo muy obtusa. Bill dice que estaban enamorados. Yo estoy dispuesto a creerlo…por Rose…si ella lo acepto algo bueno tiene que tener ese joven, aunque sea un warg o un Malfoy.

-Perdóname- dijo Hermione- se que te he hecho tanto daño…te he ocultado tantas cosas.

-No importa- dijo Ron y la miró- Te amo….no hablemos mas nunca de esto, Rose nos necesita…juntos.

-Lo golpee, me enfurecí de una manera que me avergüenza ahora confesarlo, era como si se tratase de mi propia hija- dijo Bill- ¡Por Merlín! Quiero a esa niña como si fuese mía, fue mi primera sobrina, la adoro y tú lo sabes Ron. Lo sufrí en carne propia, yo también se de los cuentos de viejas sobre la desgracia que cae a los wargs y humanos que se unen.

-Tú lo has dicho…cuentos de viejas…mitos y leyendas…nada mas- dijo Ron. No le gustaba la elección de su hija, eso era seguro, pero la respetaba. La apoyaría cien por ciento en lo que decidiera. Si ella al final quería estar con un warg, con un Malfoy , con quien fuese y él maldito hombre se ganaba el derecho de estar con ella...que así fuese. Pero primero que todo…Rose tenía que estar bien.

-Le dije un montón de cosas a Scorpius pero él siguió firme al cañón, acepto sus errores y me confesó que iban en serio con lo suyo- Bill hizo un larga pausa- A mi tampoco me gustó, hubiese preferido para ella otro hombre de seguro, pero Scorpius es un buen chico, te lo puedo asegurar…..lo conozco, he tratado con él casi un año y se que es buena persona, muy diferente a su padre de seguro, no creo que haya sido a maldad…no vayas a tomar represalias contra él, por favor.

-Dame los detalles- dijo Ron con hosquedad- quiero saber que rayos le pasó a mi hija.

-No te va a gustar nada. Se la llevaron dos chicos de Slytherin llamados Marcus Nott y Sebastian Montague al bosque- dijo Bill- no se exactamente lo que sucedió, cuando he llegado, solo encontré a Rose desnuda, amarrada con unas sogas, apuñaleada y con el cráneo fracturado, el cadáver de Montague despedazado en el piso y a Scorpius totalmente descontrolado…convertido en warg. Nott había huido.

- ¡Dios mío!-Hermione gimió y apretó las manos contra su pecho. Ron estaba inmóvil, pálido, con la mirada ardiendo en furia.

-Pensé que estaba muerta...ella…ella estaba totalmente cubierta de sangre…con los ojos abiertos….tirada en el suelo- dijo Bill con la voz quebrada- el chico obviamente llegó a tiempo para salvarla, esos tipos no lograron culminar lo que se traian entre manos, eran cuatro dagas las que habían y ella solo tenia tres heridas. Todo estaba muy confuso, la escena era simplemente dantesca, me acerque a Rose y cuando me di cuenta que aun respiraba, me desaparecí enseguida hasta aquí con ella en brazos. No se que ha pasado con Scorpius, él estaba muy mal…corría riesgo de morir también. Lo he dejado con Fenrir Grayback.

-Mi nena…!Dios mío!…¿Por qué?…¿porque ella?- se lamentó Hermione- ¿Qué le hicieron? ¿Por qué la apuñalearon?

-No he terminado- dijo Bill- hay algo muy delicado que debo decirles….. Rose estaba esperando un bebé- Hermione y Ron miraron a Bill como si no entendiesen lo que les estaba diciendo. Bill dio un largo suspiro – estaba embarazada, yo mismo lo he confirmado cuando la traje, ya se le notaba en el cuerpo- Hermione gimió- No tuvieron piedad ni de ella ni de su hijo, igual iban a matarla.

La mirada de Ron se congeló, sus puños se apretaron y le dio un golpe al muro con tal fuerza que dejó un hoyo en la pared.

0o0

Arthur Weasley estaba al lado de su esposa Molly mirando através de la ventana. Ginny estaba en el jardín de la casa que les habían asignado en Belfast, en la zona mágica. Harry se apareció junto a ella y la abrazó, James y Lily estaban alejados de sus padres, Hugo se mantenía apartado de los demás. Pronto la cara de Ginny empezó a transfigurarse, una mueca de horror cruzó su rostro mientras Harry le decía algunas palabras, pronto la mujer empezó a gritar como un animal herido. Golpeaba el pecho de Harry una y otra vez, finalmente escondió la cara en el pecho de Harry. Los Sres. Weasley solo veían los hombros de su hija estremeciéndose mientras lloraba.

Arthur tomó la mano de Molly y se la apretó. La anciana tenía los ojos surcados de lágrimas. La escena que había presenciado y la notable ausencia de Albus, habían sido demasiado esclarecedoras.

-Hemos perdido otro de los nuestros- dijo la Sra. Weasley- mi pobre nieto…Albus, igual que Fred…que Remus…que Nymphadora.

-A veces pienso que es una gran injusticia que los jóvenes mueran y nosotros los viejos sigamos allí…viéndolos irse sin poder hacer nada- dijo el Sr. Weasley. Su cabello era completamente blanco y estaba más delgado que nunca.

-Algún día tanta injusticia tendrá que acabar- dijo la Sra. Weasley mientras tomaba un pañuelo y se secaba las lágrimas.

-Algún día Molly…es lo justo, pero esta guerra apenas va empezando- concluyo el Sr. Weaesley mientras seguía mirando impotente como Harry y Ginny seguían llorando la perdida de su hijo.

0o0

Draco Malfoy y Astoria estaban en las mazmorras, ella estaba inmóvil observando a su hijo dormir, por supuesto detrás de las rejas. Quería entrar, velar por él, acariciarlo y tomarlo en sus brazos, pero no la dejaron.

-¿Es necesario que esté aquí? Hay tanto frío y humedad- dijo ella- puede resfriarse.

-Scorpius es peligroso Astoria- dijo Draco- no quería traerte hasta aquí, no quería que lo vieses en este estado.

-Es mi hijo, por supuesto que tengo que estar aqui- dijo ella- iré arriba a organizar a los elfos, habrá que poner esta mazmorra más cómoda, necesito frazadas, calefacción, sabanas. También tengo que buscarle ropa a Scorpius. No quiero dejarlo solo, pero alguien tiene que ocuparse de esas cosas.

-Ve tranquila, yo me quedo aquí – dijo Draco.

-Draco…he estado pensando…este no es el lugar mas seguro para Scorpius- dijo Astoria- Nott y los suyos vendrán pronto, se supone que estamos bajo arresto o en otro sitio. Tú mataste a esos hombres. Scorpius mató a uno de ellos, de seguro querrán vengarse.

-Ninguno de esos hombres vendrá pronto aquí, están demasiado ocupados tomando el poder, yo permaneceré aquí, así que no dudaran de mí. Cumpliré exactamente con sus ordenes- dijo Draco- les he enviado un mensaje y les he advertido que no vengan bajo ningún motivo. Mi casa está vedada para ellos. Fue una osadía lo que hicieron, intentar secuestrarme, tengo todo el derecho de hacerme el ofendido y lo utilizaré a mi favor. Cuando sea el momento, seré yo quien me reúna con ellos.

-Gracias por ir a buscarlo y traerlo conmigo- dijo ella, mientras lo abrazaba con fuerza. Draco le correspondió el gesto y le besó la cabeza. Estaba claro que no la amaba ni le producía gran pasión, pero la quería mucho. Era la madre de su hijo.

Astoria subió las escaleras y Draco se mantuvo sentado frente a las rejas. No dijo absolutamente nada, aun cuando Scorpius empezó a despertarse.

El chico se sentó en la cama, sus cabellos rubios caían sobre su cara, sus manos lucían garras afiladas. Su respiración era pesada y cuando giró en dirección a Draco, sus ojos estaban completamente amarillos y brillaban en la oscuridad, de su boca salían unos grandes colmillos.

-Tú- la voz de Scorpius era gutural, ronca, salvaje-siempre eres tú.

-Scorpius- dijo Draco.

-Tú- el chico lo miraba con furia- debiste matarme.

-Eso es algo que no haré- dijo Draco con brusquedad- no se porque te empeñas en eso…es imposible…eres mi hijo.

-No la traigas mas…a ella…a mi madre- dijo Scorpius meneando la cabeza- no quiero verla.

-Pero…- Draco se vio interrumpido, cuando Scorpius saltó de su cama a toda velocidad y fue hasta las rejas, una de sus manos salió por los barrotes, intentando alcanzarlo para rasguñarlo. Gruñía y agitaba los barrotes con fuerza, al punto que amenazaban con romperse. La mirada de su hijo destellaba furia asesina.

-No vas a traerla a mi nunca mas…que se olvide que tiene un hijo- dijo Scorpius- tú también, yo estoy muerto…..muerto.

Scorpius destilaba rabia por los cuatro costados. Lucia como una bestia indomable.

-Entiendo que lo de Rose Weasley y tu hijo te haya dolido…es comprensible que tú te sientas muy mal en estos momentos, pero debes superarlo…debes….- Draco trataba de entrarle a a Scorpius apelando a sus sentimientos. A él, de alguna manera diferente, también le afectaba la muerte de la chica. Tendría que comunicárselo a Felicia Zabinni, habría que hacer un plan. La existencia de los Walpurgis dependía ahora de ellos dos. Estaba tratando de actuar fríamente en consonancia con lo que él era, un hombre calculador, pero el sueño de la chica pidiéndole ayuda no dejaba su mente en paz. Llevaría esa muerte como un lastre el resto de su vida. Jamás pensó que llegaría a sentirse tan culpable por algo, pero la muerte de Rose había superado sus otros errores.

-No la menciones- Scorpius estaba cada vez mas violento- No te atrevas a pronunciar su nombre, no existen…no existen..,nada existe…ni siquiera yo.

Rosemberg y Grayack llegaron. Draco seguía observando a su hijo, mientras este luchaba con los barrotes de su celda.

-Esto no está funcionando- dijo Draco- Scorpius está totalmente incoherente. No atiende razones, ni siquiera estoy seguro que comprenda lo que le estoy diciendo.

-Para mi es un logro- dijo Rosemberg- dejó de parpadear. Ahora solo está confundido, dentro de unas semanas, podrá transformarse completamente.

-Déjamelo a mi- dijo Grayback- deja que me lo lleve a los bosques, en Europa. No es justo para él mantenerlo encerrado. Es un warg, no lo ven, apenas habla, su mente está organizada como la de un animal, caótica e inestable, no puede estar quieto encerrado. No le hará ningún bien. Si queremos sacar algo de coherencia de Scorpius, dejen que me lo lleve.

Draco lanzó un profundo suspiro de inconformidad.

-Que así sea- dijo finalmente- no quiero ver a mi hijo perturbado ni encerrado. Su madre tampoco. Obviamente yo sabía que algún día llegaríamos a esto, después de todo, para mi no era un secreto que se convertiría en un warg, solo que tenia la esperanza de que fuese como Rosemberg.

-No existe posibilidad alguna ahora- dijo Walter desanimado- su mente está fracturada por el dolor.

-Yo digo que sigamos intentándolo- dijo Grayback- yo vi lo que vi, él hablo con la chica como humano cuando la tenia en sus brazos…sus palabras...

-Llévenselo los dos a donde crean que estará mejor, esperaré noticias de ustedes- dijo Draco lanzándole un ultimo vistazo a Scorpius.

Iba a irse, pero entonces se devolvió y se acercó a la celda, Scorpius tenia la cabeza gacha, sus manos estaban enredadas por los barrotes.

-Quieres ver muerto a Nott...quieres matarlo con tus propias manos por lo que le hizo a Rose Weasley ¿No es asi?-dijo Draco. Scorpius levantó el rostro y sus ojos chocaron con los de su padre. Era una mirada intensa, salvaje, implacable...su cuerpo empezó a temblar de la rabia asesina que estaba sintiendo.

Draco al ver que su hijo le prestaba atención, que no lo amenazaba con atacarlo, supo que habia dado en el clavo para ayudar a Scorpius. Si el joven no lo hacia por venganza, no lo haria por nada.

-Entonces necesitas estar vivo para eso Scorpius...nadie lo hará por ti, es tu derecho matarlo...la sangre de Theodore Nott es tuya. Te dejaré ir. Yo lo que quiero es que vivas, como sea...pero que vivas. Scorpius...tienes recuperar las fuerzas, aprendé, conviertete en lo que estés destinado ser. Hazlo, cuando estés listo regresa a mi y yo pondré a Nott en tus manos. Te lo juro.

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El sanador salió del quirófano y fue hasta Hermione y Ron.

-¿Ustedes son los padres?- preguntó el sanador. Ron y Hermione asintieron

-¿Cómo está ella?- preguntó Hermione.

-Primero que todo he de informarles que su hija está embarazada- Ron y Hermione asintieron, eso ya lo sabían puesto que Bill se los había dicho, eso sumo una preocupación mas, por supuesto- ella tiene los dos pulmones perforados y una herida en el abdomen que no atravesó el útero solo por milímetros, sin embargo tuvimos que extraerle el bazo, la condición de la paciente es critica. La perdida de sangre fue monumental, pero al parecer la anemia crónica que sufre Rose la ayudó a tolerarla. El bebé es un feto de sexo femenino, hemos hecho todas las comprobaciones posibles y al parecer la niña está en perfectas condiciones. La paciente está viva y su hijo también.

-Gracias a Dios- dijo Hermione, Ron la abrazó con fuerza y le besó los cabellos.

- Solicitamos informes médicos de Rose en el hospital de San Mungo, por lo visto ella estaba controlando su embarazo rigurosamente. Lo cual sin duda las ha beneficiado a las dos. Estaban en muy buena condición de salud antes de que esto sucediese y eso es un punto a nuestro favor.

Ron y Hermione suspiraron aliviados. Sin embargo el rostro del sanador no les dio mucho confort, la expresión de su cara se mantenía seria y circunspecta.

-¿Qué es lo que pasa? – preguntó de nuevo Ron y se maldijo internamente, toda la noche no había hecho mas que repetir la maldita pregunta.

-Su hija ha sufrido un traumatismo en la cabeza, tiene una fractura de cráneo posiblemente provocada por un objeto contundente- explicó el sanador- El asunto es que el cerebro está hinchado, hemos practicado una craneostomia para liberar la presión, aun así….no hay actividad cerebral.

La combinación de medicina muggle con mágica no era ningún anatema en la sociedad mágica en los últimos veinte años. Pero la cirugía cerebral no era un asunto de todos los días. Si tuvieron que recurrir a ella, era porque la cosa no estaba nada bien.

-¿Que quiere decir? -esta vez fue Hermione la que preguntó.

-La joven no tiene actividad cerebral alguna, el electroencefalograma está plano…Sus signos vitales están estables y probablemente en unos días podamos desconectarla del ventilador mecánico, pero no responde a ningún estimulo ni físico ni mágico. Esta en lo que nosotros denominamos un coma profundo y lo más probable, debido al daño masivo que sufrió el cerebro es que su hija quede en estado vegetativo persistente. Lo siento mucho, no tenemos esperanzas que recupere alguna vez la consciencia, si es que logra sobrevivir las próximas horas.

Hermione se desplomó en el suelo y empezó a sollozar. Ron la acunó en sus brazos, ella negaba una y otra vez con la cabeza.

-Sres Weasley- dijo el sanador- ante esta situación…considero que es no es practico ni ético seguir con el embarazo, el estado de su hija es delicado, aunque ella está estable por los momentos puede morir si el edema cerebral se extiende y el embarazo solo empeora su condición. Vengo a solicitarles la autorización para realizar un aborto terapéutico.

Hermione miró a Ron y le apretó la mano. Sus ojos se encontraron, y al final ella desvió la mirada.

-No puedo tomar una decisión así- dijo ella- no puedo…no puedo hacerlo.

-Hermione…necesito que tú y yo estemos juntos en esto- dijo Ron.

-No puedo…no puedo….no puedo- Hermione movía la cabeza de un lado a otro. Jamás en su vida había sentido la derrota en carne propia hasta ese momento. Estaba impotente.

-¿Qué tantas posibilidades tiene el bebé de sobrevivir?- preguntó Ron.

-Depende de la madre en todo caso- dijo el sanador.

-¿El niño puede matar a Rose o viceversa?- Ron estaba inconsolable.

-Me he explicado mal, el embarazo exige mucho del organismo de la madre, en este caso, donde ella necesita todas las fuerzas necesarias, el niño se las resta. Si el embarazo estuviese más avanzado, podríamos considerar la opción de sacar al niño para intentar salvarlo, pero con tres meses de gestación esa opción es inviable. Pero por otro lado, está la situación de que honestamente no creo que ella recupere la consciencia, como les dije, su cerebro está muerto. Jamás he visto un paciente tan grave. Quizás el niño muera de todas maneras debido a las condiciones tan precarias de la madre… mi sugerencia por el bien de todos, es terminar con esta lamentable situación.

Ron en una fracción de segundo, empezó a recordar a Rose, todas aquellas conversaciones que había tenido con ella desde que era una niña, rememoró la personalidad honesta y caritativa de su hija, su nobleza, lo cariñosa que era. Él conocía mejor a Rose que nadie, eso era seguro. Su hija, su chica, la niña con un futuro brillante…estaba muriendo en esos momentos. Si Bill había dicho la verdad, ella y ese chico Malfoy se querían, habían tenido una relación, iban a tener un hijo y él estaba dispuesto a casarse con ella. Rose mantuvo el secreto seguramente temerosa de su reacción, pero por otro lado, ella, teniendo la opción de tomarse una poción abortiva para deshacerse de ese problema siguió con su embarazo. Para Ron era obvio que era un bebé querido, no tenía ninguna duda de ello, si no importó el odio ancestral que los Weasley´s tenían a los Malfoy ´s y viceversa o el hecho de que Scorpius Malfoy fuese un warg para que fuese concebido. El bebé era un niño esperado, ella lo cuidó, fue a verse a San Mugo a hacerse sus chequeos, era obvio que lo deseaba y él nunca iba a ir contra los deseos de su hija. Si él aceptaba terminar con ese embarazo, asesinar a ese bebé, Rose, donde quiera que estuviese el alma de su hija, jamás se lo perdonaría.

-Que suceda lo que tenga que pasar. Si ella debe morir….que fallezca con su hija en el vientre- fue ultima palabra de Ron.

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