Disclamer: personajes de JK Rowling

Hola nenas ¿como están? Espero que bien. Como lo prometi, aqui voy con otro capitulo. Me da gusto que estén ansiosas por leer el fic, pero por favor, aunque les piquen las manitas, no me presionen, porque ya estoy suficientemente presionada en mi vida en estos momentos, ja ja ja. No me molesta a nivel personal ni nada de eso, pero me distrae la mente para escribir, así que por favor, en lugar de pedirme que actualice, cuando yo siempre lo hago periódicamente, me gustaría mas bien que me contasen sus teorías, después de todo, si ya apretaron el botón de la casilla de reviews, pues aprovéchenlo. Por cierto el próximo capitulo llegará en dos semanas aproximadamente, quizás como regalo navideño.

Este capitulo ha quedado muy largo, son 35 paginas en letra 12, así que bueno, creo que estarán un buen rato leyendo. Existen varias canciones que lograron inspirarme para este cap, las mas resaltantes, Shape the things to come de Audioslave (que le da el titulo al capitulo) , Blood on Blood de Bon Jovi (después de veinte años escuchando la jodida canción, finalmente tiene su propio espacio en una historia mía…de mi mente, je je) y You Know my name de Chris Cornell.

Disfruten y no dejen de comentar, lo bueno…lo malo…en fin…besos.

Capitulo 21 Shape the things to come

I can still remember when I was just a kid
When friends were friends forever and what you said was what you did
Well, it was me and Danny and Bobby we cut each other's hands
Held tight to a promise only brothers understand

But we were so young
(So young)
One for all and all for one
(For one)
Just as sure as the river's gonna run

BLOOD ON BLODD, BON JOVI

El funeral terminó muy pronto, por lo menos así les pareció a los trabajadores del cementerio. Unas pocas palabras dedicadas al fallecido y después toda su familia se marchó en silencio. Eran un montón de pelirrojos, aun en Irlanda, eso llamaría la atención de cualquiera. La madre estaba inconsolable y el padre no dijo una palabra y solo se limitó a abrazar a su esposa. Después que una especie de sacerdote lanzara una bendición, toda la comitiva se retiró, sus rostros reflejaban verdadera pena. Al parecer el difunto era una persona muy querida. Por eso no le gustaba ese maldito trabajo, se sentía incomodo al ver día tras día, viudas llorando sobre los féretros, niños huérfanos y pare de contar. Pero ni modo, si quería llevar comida a su casa y visto que él no era ningún jovencito ni tampoco había terminado la escuela, debía soportar eso y más, tendría que considerarse afortunado de tener un empleo, cuando la crisis económica mantenía en paro a mucha gente en Dublín.

Sin embargo ese funeral había sido muy distinto a los que últimamente presenciaba.

Al parecer el pobre chico tenia 17 años, quizás había muerto en un accidente automovilístico o a lo mejor de unas de esas enfermedades locas que atacaban a los chicos, como la leucemia. La hija de su vecina tenia leucemia ahora que lo recordaba y también parecía que uno de esos días, quizás muy pronto, también iba a estar cavándole la tumba.

El Sr. Kelly y su hijo, Shane, estaban nivelando la tierra que había cubierto el féretro, para posteriormente cubrirla con una losa de mármol. Admiraron el trabajo en la piedra un rato, realmente el escultor se había esforzado, era muy bonito, lo intrigante era el diseño, unas pelotitas aladas cubrían toda la loza. Extraño, realmente raro, el Sr. Kelly jamás había visto una inscripción tan fuera de lo común. Quizás fuesen los personajes de alguno de esos juegos de video de esos que tanto mencionaban sus nietas. Ahora que lo pensaba, tendría que averiguar si le alcanzaba el dinero para comprarles uno de esos videojuegos en Navidad.

Los dos hombres movieron la loza de mármol con alguna dificultad, resoplando y maldiciendo lograron colocarla en lugar. El Sr. Kelly se limpió algunas gotas de sudor de la frente con un pañuelo y continuó respirando agitadamente con el cuerpo inclinado y las manos apoyadas en sus muslos. Era un hombre gordo y rubicundo, del tipo irlandés bonachón, pero ya estaba viejo para esos trabajos.

-¿Te sientes bien papá?- dijo Shane preocupado recogiendo las herramientas y colocándola en un carrito.

-Mejor que el diablo- dijo el Sr. Kelly sonriéndole a su hijo mayor. Shane alzó una ceja- Pero sin duda me caería bien tomarme un vaso con agua.

-Vámonos papá- dijo Shane caminando hasta su padre y pasándole el brazo sobre el hombro- mamá de seguro tiene algo mejor que agua en casa para darte de cena.

-Eso espero…eso espero- respondió el hombre, luego se detuvo un momento.

El Sr. Kelly observó largo rato a su hijo. Si él perdiese a Shane, si él muriese, aunque fuese un hombre de casi treinta años que le había dado ya dos nietas, se sentiría simplemente desvastado.

-Pobre familia, pobre chico- dijo el Sr. Kelly con pesar mirando la tumba.

-Me dijeron que era muy joven- dijo Shane- apenas estaba saliendo del colegio. Su apellido es Potter, son nuevos en la ciudad, vienen de Inglaterra.

-Al parecer tenemos una invasión de ingleses por aquí- dijo el Sr. Kelly- nada mas ayer se mudó una familia cerca de la casa.

-Que extraño-dijo Shane- en la calle de atrás también se mudaron dos familias inglesas hace poco.

-La crisis hijo…la crisis…decidieron irse de sus hogares a un sitio mejor…como este- dijo el Sr. Kelly con evidente orgullo- te aseguro que en Irlanda las cosas están mejor que en el Reino Unido.

-Pero si aquí no hay trabajo- protestó Shane- a menos que quieran trabajar en las fábricas o en las siderúrgicas. Y tú y yo sabemos que esos trabajos pagan muy poco.

-Algo encontraran de seguro, Irlanda sufre pero sobrevive…como siempre- dijo el Sr. Kelly encogiéndose de hombros, fue a la carretilla y tomó una maceta de flores que su esposa le había encargado. Caminó unos pasos y la colocó junto al montón de flores que estaban al lado de la tumba.

-Papá- protestó Shane- madre va a matarte, ella quería sus crisantemos. Ya la tumba tiene suficientes flores.

-Le buscaré otros en la floristería del cementerio mas tarde- dijo el Sr. Kelly- Esto es de parte de nosotros dos, para que acompañe al chico donde quiera que esté, sin embargo aun…es poca cosa- luego miró a su hijo- Tengo suerte de tenerte contigo Shane, casado, vivo y sano. Este chico era un niño, no es natural que el padre entierre al hijo ¿como deben sentirse sus padres? Imagínate como te sentirías si Rowan o Sorcha muriesen.

-Me sentiría como la mierda papá- dijo Shane ayudando a su padre a levantarse del suelo, ambos hombres miraron la tumba con melancolía. Luego de un rato se retiraron del lugar.

Fred y Hugo vieron los dos hombres alejarse con la carretilla y luego caminaron hasta la tumba de Albus. Los dos chicos vestían de cerrado negro. Sus caras estaban pálidas y angustiadas. Hugo no estuvo con su familia en el funeral, aun se sentía impotente para verle la cara a sus tíos y a Lily. Fred lo acompañó aunque no entendía la actitud de su primo y mejor amigo. Hugo tenía dos días que no hablaba casi con nadie. Para Fred, la mejor forma para afrontar el dolor de la perdida, era hablarlo…acompañarse…pero Hugo se había negado todo eso.

Ambos jóvenes llegaron y se sentaron en la loza de mármol, Hugo mantenía la vista clavada en el horizonte, con la mirada perdida, sumido en sus pensamientos, eran casi las cinco de la tarde y oscurecía.

-¿No vas a contarme lo que pasó?- preguntó Fred de pronto.

-Un hombre llamado Dolohov conjuró fuego mágico y este quemó a Albus….no pude hacer nada- dijo Hugo en tono seco. Harry le había pedido que no comentara lo demás. Hugo estuvo de acuerdo porque todavía no era capaz de hablar de eso en voz alta. Y estaba muy molesto consigo mismo, la culpa no lo dejaba respirar.

-Malditos- dijo Fred- debió ser terrible estar presente. Debí quedarme con ustedes, debí hacerlo.

-Fue horroroso- dijo Hugo- sueño con eso todas las noches. Realmente no puedo dormir.

-Tienes que superarlo- dijo Fred- Albus sin duda estaría descontento si lo supiese, que estás así de atormentado.

-Y a ti estaría puyándote por lo de Emily- dijo Hugo tratando de cambiar el tema de conversación. Suficientemente malo era que en esos momentos estaba sentado sobre su tumba, para además recordar lo que le hizo a su primo- eso si fue una sorpresa, ustedes dos casados ¿Hay niño en camino?

Fred sonrió sin proponérselo. Casarse era la única locura que había hecho en su vida, por lo menos a Motus propios. En general Fred andaba por el mundo dejándose conducir por sus primos, sin muchas preocupaciones. Pero cuando llegó Emily, todo dio un giró de trescientos sesenta grados y no estaba para nada arrepentido de casarse con ella. Estaba locamente enamorado.

-Albus sin duda estaría feliz conmigo y con Emily- dijo Fred- seriamos el objetivo perfecto para sus bromas. Y no hay ningún niño en camino, esa no fue la razón para casarnos. ¡Diablos! he estado respondiendo esa pregunta durante todos estos días, la abuela Molly no me deja en paz. Y nadie me cree, lo cual me resulta un poco gracioso porque yo nunca….nunca…en fin…fui precavido…en extremo.

-No digas nunca- dijo Hugo- pudo haber sucedido, tú y ella estaban durmiendo juntos. Pudo haber pasado en cualquier momento

-No hay posibilidad de nada de eso- cortó Fred- Emmie…Emmie está enferma…ella no puede…por lo menos por ahora.

-Lo siento- dijo Hugo quien no tenia conocimiento de esa información. No sabía si era algo grave o no, pero Fred no estaba contento de hablar de eso tampoco. Después de ser confidentes por años, al parecer, ahora cada quien se guardaba sus cosas. Hugo no se molestó, no tenia fuerzas para eso, para sonsacarle información a su primo, quizás esa era la consecuencia de madurar, la privacidad.

-Se recuperara, ella es fuerte- dijo Fred apretando los labios, intentando sonar optimista, pero fracasó estrepitosamente. Solo era cuestión de tiempo para que Emily muriese, ya ni siquiera estaban aplicándole quimioterapia, el médico había dicho que no tenía sentido continuar. Nadie en su familia sabía la gravedad de la enfermedad de Emily, ellos habían estado de acuerdo en ocultarlo para no preocupar a nadie.

-Lo siento Fred- dijo Hugo.

-Ya me lo dijiste compañero- dijo Fred volviendo a su actitud calmada.

-Lo siento mucho- Hugo no estaba hablando de Emily Spencer, estaba tratando de disculparse con Fred respecto a lo que había sucedido con Albus. Pero no le explicó nada de eso a Fred.

-Recuerdas cuando éramos chicos y el primero en meterse en problemas eran tú y Albus….

-Albus era el que mentía por mi, salvándome del castigo- dijo Hugo sonriendo levemente- yo era el mas impetuoso, porque era el mas chico, siempre terminaba metiendo la pata y él salía en mi ayuda. Después aprendí sus mañas.

-Y el maestro superó el alumno- dijo Fred, los dos chicos hicieron silencio- Voy a extrañarlo, muchísimo.

-Yo también- dijo Hugo- no sabes cuanto.

-Éramos como los tres mosqueteros- comentó Fred- uno para todos y todos para uno.

-Me había olvidado de eso- dijo Hugo de nuevo sonriendo con tristeza- y Lily insistía que ella era D'artagnan y que teníamos que ser Cuatro Mosqueteros en lugar de tres.

-Después quedamos en cuatro…era imposible no incluir a Lily, ella estaba pegada a ti como si fuese tu hermana siamesa- dijo Fred, Hugo sintió una puntada aguda en el pecho al pensar en Lily- pero al principio éramos solo los tres, Albus , tú y yo. En el fondo siempre fuimos nosotros tres. Andábamos juntos desde que estábamos en pañales, ¡Por Merlín Hugo! Recuerdo cuando eras un bebé y Albus y yo te sosteníamos de la mano para que dieses tus primeros pasos. Nosotros teníamos cuatro, tú apenas un año, lo recuerdo tan bien que ahora….ahora….! Dios! ¿Cómo rayos ha sucedido esto?

A Hugo inmediatamente se le salieron las lágrimas que había contenido todo el día. Fred hundió su cabeza entre sus rodillas y se echó a llorar desconsolado. Hugo intentó colocarle una mano en el hombro para confortarlo pero desistió. Se sentía culpable, aunque supiese que no había sido directamente su culpa. Pero él fue quien envió la maldición asesina…solo él.

-Se fue- dijo Fred limpiándose el rostro con la mano- nunca volverá a nosotros.

-Ahora también lo de Rose- dijo Hugo desanimado. Él estaba muy preocupado por su hermana.

-¿Cómo está?- dijo Fred- ¿Has logrado verla? Tío Ron no deja que nadie se acerque al hospital. Según lo que he oído, tiene aurores custodiándola.

-No la he visto- dijo Hugo- no se que le sucedió, solo que está muy mal, tengo miedo de que muera.

-No puede morir- dijo Fred- no es justo. No puede irse igual que Albus. Sabes, nunca lo dije, pero no se que hubiese hecho en mi vida sin ustedes dos.

-Uno para todos y todos para uno- dijo Hugo- la fuerza indestructible de la amistad, mas allá que fuésemos primos, éramos amigos, verdaderos hermanos de alma.

-Así es- contestó Fred, se sacó un portarretrato del bolsillo y lo colocó sobre la tumba. Luego mirando hacia todos lados con precaución, hizo un conjuro de presencia permanente. Hugo miró la foto, eran los tres, abrazados, alegres y bromeando entre ellos. Albus, que era el de menor estatura, estaba en medio. Observó su cabello negro cayéndole sobre la cara y sus gafas, su amplia sonrisa dominaba la fotografía.

"Nunca te olvidaré….hermano"

-Jamas será igual- dijo Hugo mientras miraba el movimiento de la foto mágica. Ver a Albus vivo era un golpe para él. La tristeza hizo mella de nuevo y las ganas de llorar como un crío volvieron.

-Albus murió asesinado…Rose está malherida….una guerra empieza…quizás todos moriremos…quizás no…yo tengo ahora mi propia familia por quien velar….claro que nada será igual como antes- dijo Fred- crecimos de golpe todos, aunque todavía en el fondo seamos unos niños….es difícil de aceptar, pero por lo menos por mi parte, he tomado mis decisiones. Mi padre me comentó que así le sucedió a su generación, su mundo infantil fue reducido a las cenizas por Voldemort y de pronto tenían que luchar por sus vidas. Siempre pensé que era un chiste el dicho de que convertirse en hombre es duro, pero lo estoy viviendo en carne propia.

-Uno para todos y todos para uno- repitió Hugo y luego miró a sus primos a los ojos- Fred, se a lo que te refieres, lo se.

-Tengo que cuidar a Emily- dijo Fred- es mi deber, ella solo me tiene a mi, renunció a su familia por mi, nos amamos. Pero tampoco puedo quedarme cruzado de brazos, mientras el mundo se cae alrededor y mi familia está en peligro. .

-Fred- dijo Hugo con la garganta seca- Yo….y no se como rayos voy a hacerlo ni cuando ni donde. Pero yo voy a vengar a Albus.

-Yo estaré contigo….lo juró- exclamó Fred mientras se daban un apretón de manos, sellando esa promesa.

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Draco miraba las volutas disiparse en el aire, no tardó un segundo en expeler mas humo y cerrar los ojos mientras disfrutaba de un cigarrillo. No era ningún fumador compulsivo, pero ese día se había fumando bastantes, aunque su apariencia controlada lo desmintiera, él estaba estresado y preocupado. Hizo planes basados en información falsa, fue engañado y muchos fallecieron por esa causa….demasiada gente inocente, empezando por Rose Weasley. Sentir culpabilidad parecía ser su eterno karma, constantemente se daba golpes de pecho a causa de su mala relación con Scorpius, por estar casado con una mujer a la que no amaba y obligaba a permanecer a su lado debido a conveniencias sociales, por no haber luchado por la mujer que algún día amó y ahora, porque por orgullo, no le había ofrecido una oportunidad a Rose Weasley para que pelease por su vida. Fumar como un desgraciado estaba plenamente justificado en esas circunstancias. Astoria lo había regañado un par de veces, preocupada por su salud, claro eso fue antes de salir furiosa por la puerta cuando Draco le dijo cual iba a ser el destino de Scorpius, después de oír todo, naturalmente lo envió a pudrirse en el mismísimo infierno.

Lo agotaba la bipolaridad de su esposa, un minuto lo adoraba y al otro lo detestaba. Draco sabía que su matrimonio había llegado a su fin, ella pensaba lo mismo al parecer, Astoria ese mismo día le espetó que puesto Scorpius definitivamente si iba a ir de su lado, no tenia sentido permanecer juntos. No era ninguna excusa barata, aunque decididamente ella escogió el peor momento para planteárselo. No deberían divorciarse, de hecho, su contrato matrimonial hacia casi imposible tomar tal decisión, el conyugue que abandonase al otro se quedaría sin un centavo, Draco y Astoria eran dos seres humanos demasiado ambiciosos, eso, además de Scorpius o la posibilidad de tener otro hijo que continuase el apellido puesto que el primero no podría hacerlo, era lo que los había disuadido de tomar tal decisión durante años. Pero al parecer, últimamente a Astoria no le importaba un comino el dinero ni tampoco tener otros hijos, mientras pudiese ser libre para irse con el amante francés que tenia desde hacia años con la esperanza de terminar con la tortura que significaba estar metida en un matrimonio sin amor. No era cuestión de que Draco se calara un amante de su esposa, pero en lo tocante a infidelidades, él no era quien iba a lanzar la primera piedra, no era tan hipócrita, aun así, al enterarse de la existencia de otro hombre, se peleó a puñetazos con el susodicho, para después terminar bebiéndose una botella de brandy entre los dos hablando de las malditas mujeres y sus deseos. Salvando el problemita de que se estaba tirando a su esposa, Draco podría expresar sinceramente que le caía bien el hombre.

Pierre Lassé era el embajador francés en Gran Bretaña, un hombre bastante discreto, a ella le iría bien con él, estaba seguro, además de que era inmensamente rico. Draco la entendía perfectamente, Astoria necesitaba alguien a su lado que la amase lo suficiente para poder soportar el hecho de que no vería más a su hijo, por lo menos no como un humano. Draco Malfoy por descontado, no seria ese hombre. Le preocupaba su seguridad, por eso quería mantenerla a su lado, pero tampoco la obligaría, solo que tendría que cruzar unas cuantas palabras con el sujeto para asegurarse los términos de su unión con ella. Si no se casaba con Astoria de inmediato, le daría la paliza de su vida. Ninguna ex – mujer suya iba a estar desprotegida ni en boca de los chismosos de la sociedad mágica (aunque dudaba en serio que frente a la situación actual, alguien le otorgase un minuto de su pensamiento a esa necedad), para Astoria la respetabilidad era lo fundamental, Draco se lo debía, así como le debía su libertad. Firmaría los dichosos papeles. Lejos de sentirse consternado porque era la segunda vez que una mujer le pateaba el culo en su vida, Draco lo que sintió fue alivio, después de todo, él estaba con la soga al cuello en todo ese asunto, alejarla definitivamente le quitaría un peso de encima. Solo lo lamentaba por su hijo, él había mantenido su matrimonio por el chico, para tratar de ofrecerle un hogar. Pero desde hacia un rato, Scorpius no estaba en condiciones de apreciar ningún hogar ni ninguna familia. No tenia significado para él. Su hijo…su pobre chico.

Las horas pasaban y solo le llegaban las noticias fragmentadas. Potter no tenía ninguna manera de comunicarse con él ni viceversa, eso estaba previsto. Solo lo harían por medio de un intermediario pero el dichoso hombre no aparecía ni vivo ni muerto. Hogwarst había caído, aunque muchos de sus alumnos (sobre todo los mestizos) lograron escapar. Lo que mas intrigaba a Draco era que el Trivuriato también se apoderó de Dumstrang y Beuxbattons, que no estaban en territorio de influencia británico. Francia y Rusia no corrían riesgos de golpe de estado, hasta donde sabia (que era bastante, puesto que conocía a ambos embajadores) los gobiernos mágicos de esos países eran estables, si bien la corriente anti-muggle que se había apoderado de la comunidad mágica mundial de unos años a la fecha, no había peligro inminente.

En los movimientos de los Walpurgis existían detalles que no cuadraban. Uno de ellos era Theo Nott, quien se había camuflageado en Hogwarts todos esos años haciéndose pasar por su hermano menor, Marcus. Increíble pero cierto. Y aunque Draco no tuviese ninguna prueba en sus manos hasta los momentos, se le antojaba tan simple y tan lógico que lo daba por hecho, ¿Cómo diablos no lo pensó antes? Y además ¿Dónde estaría ese chico? Draco estaba seguro que había existido alguna vez alguien llamado Marcus Nott, Marisa, la esposa del viejo Nott parió dos niños, Marcus hijo del viejo y el pequeño Theodore, el hijo bastardo de Theo. ¿Dónde diablos estaba metido Marcus Nott? ¿Muerto? Lo mas probable es que, conociendo al personaje, Nott hubiese matado al hermano sin ninguna consideración si eso servia a sus propósitos.

¡Maldita familia y sus enredos! La suya no era mejor por cierto, pero por lo menos no se asesinaban entre ellos. Draco no estaba seguro de saber con precisión la causa del engaño, pero lo que si sabia era que si Theo Nott se había aguantado siete años en Hogwarts, ya sea por decisión propia o por orden de los otros dos del Trivuriato, era porque algo esperaba conseguir.

El castillo era uno de los sitios mas encantados del planeta, al doblar cada esquina podías toparte con toneladas de conocimientos mágicos ancestrales y no todos estaban en los libros. Igual que los otros dos colegios. ¿Qué rayos se proponían?

Y para completar…la guinda del pastel…el asesinato a sangre fría de Rose Weasley.

Draco estiró su mano hasta un cenicero y depositó la ceniza del cigarrillo, luego volvió a fumar un poco, pero el sabor del tabaco se le hizo amargo como la hiel solo al recordar a la chica.

Rose….Rose, así la llamaba Scorpius mientras parpadeaba inmenso en el terrible dolor de perderla…Rose.

Que difícil experiencia debió haber encontrarla muerta, a ella y a su hijo.

El bebé…Draco no había tenido de analizarlo en frío, pero en la soledad de su despacho ahora lo hacia….el bebé…por lo visto sabían que era una niña….Ángela la llamaron, por lo poco que pudo sacar de Scorpius. Era curioso, la mayoría de los hombres no internalizaban que eran padres hasta que sostenían en sus brazos el fruto de los esfuerzos en la cama. Con las mujeres era diferente, después de todos ellas estaban en intima comunión con sus hijos durante los embarazos, pero para el hombre era mas duro, no podían compartir la experiencia, por eso mas de uno se mostraba hasta insensible. Y no era que Astoria lo tachase de insensible durante el embarazo de Scorpius, de hecho simple lo acusó de ello, preñada o no, pero era que Draco todos esos meses estuvo tan nervioso ante la expectativa de ser padre, temeroso de meter la pata una y otra vez con su hijo (lo cual, tristemente, terminó sucediendo de todas formas) que no le prestó la mas minima atención a la gestación de Astoria, realmente solo se permitió relajarse y disfrutar el momento cuando vio al niño por primera vez. Antes, ni siquiera pensó en el nombre.

Por supuesto, cuando lo vio fue amor a primera vista e instantáneo, Scorpius se convirtió en la persona más importante de su vida. Le conmovía su hijo, que había llamado a su bebé Ángela, aun cuando faltaba mucho para que ella naciese, otorgándole identidad, brindándole su amor de padre incondicionalmente sin conocerla. Draco nunca dudó de la nobleza de sentimientos de su hijo, Scorpius siempre fue un chico bueno, de pequeño jamás hizo una maldad, travesuras…muchísimas…era tan inquieto cuando pequeño que Draco lo llamaba "ardilla", él trepaba por los muebles, escaleras, árboles, mientras su madre se deshacía en gritos y él tenia que controlar la situación, fue un niño demasiado activo y proclive a desobedecer reglas como todos los niños hiperactivos, pero maldad…nunca….Y su niño había crecido hasta convertirse en un hombre…o un warg o lo que fuese, igualmente debería arrastrar por el resto de su vida la perdida de su mujer y su hija. Una niña que era su nieta.

No tuvo tiempo de digerirlo completamente pero ahora lo hacia. La niña era su nieta, era una Malfoy. Draco suspiró largamente, obviamente le molestaba muchísimo. El maldito de Nott había asesinado a su nieta en el vientre de su madre.

Draco tenía veintidós años cuando se enteró de que tendría un hijo, .Scorpius dieciocho….veintidós no era muchos mejores que dieciocho, ambos fueron igual de jóvenes, solo que Draco estaba casado con el objetivo de procrear un heredero y Scorpius tonteó con una chica hasta embarazarla cuando sabia que no debía hacer tal cosa. Fue totalmente irresponsable, pero ¿Y si estaba enamorado? Draco no era estúpido, vio su mirada cargada de dolor y resentimiento. Sin lugar estaba enamorado de ella…o al menos lo estuvo, tristemente al convertirse en warg, tal sentimiento desaparecería para siempre y solo quedaría la rabia en su mente.

¡Dios mío! Draco dio un manotazo en su escritorio. Era increíble como se había enredado todo, Nott se había atrevido, no solo matar a su discípula, sino a asesinar a su nieta e intentarlo con su hijo. Quería atrapar a ese bellaco y matarlo con sus propias manos y aun así no seria suficiente. Pero nublando su razón con rabia, no lograría nada. Demasiadas cosas estaban en juego, Nott estaba metido en algo grande, y él tenía que describir lo que era, tendría que seguir tratando con ese imbécil hasta lograr el momento justo para concretar su venganza. Después de todo, se lo había prometido a su hijo. Y si Scorpius no podía hacerlo, gustosamente él acabaría el trabajo.

-Draco- la puerta se abrió intempestivamente. Felicia llegaba cubierta con un abrigo de pieles, él enseguida se levantó a recibirla. La tomó por los hombros y le dio un beso en cada mejilla a modo de saludo. Todo cargado de formalismos y frialdad, él no tenia ninguna otra manera de relacionarse con su maestra, sobre todo si se implicaba el contacto físico. Esa mujer era capaz de aprovechar cualquier debilidad y llevarlo directo a la cama. Y él era un hombre con ojos en la cara, ella estaba como siempre…despampanante.

-Veo que te atreviste a venir…a pesar de Astoria- dijo él. Felicia estaba allí esa noche porque la envió a buscar con uno de sus elfos domésticos. Era urgente hablar con su maestra.

-Me la encontrado en el recibidor y no preguntes nada mas por favor- dijo Felicia con cara de pocos amigos.

Draco entornó las cejas, iba a decir algo pero se contuvo. Los desaires de Astoria hacia Felicia eran legendarios.

-No he venido aquí a discutir ni contigo ni con tu mujer- dijo Felicia bruscamente- esta noche ha caído el gobierno mágico, el Trivuriato se ha hecho del poder. He escuchado que tomaron Hogwarts. Pensé que iba a ser a final de mes

-No me estás diciendo nada nuevo, aun aquí metido me he enterado de todo, por otro lado, la fecha no fue la esperada, obviamente mi informador estaba equivocado. Tomaron Dumstrang y Beuxbattons también- dijo Draco pensativo- debo decirte algo importante.

-¿Qué sucedió?- preguntó Felicia.

-Nott asesinó a Rose Weasley- la cara de Felicia perdió todo color, se sentó con brusquedad en un sofá y se tapó la boca totalmente consternada, luego de un rato miró a Draco estupefacta.

-¿Cómo pudo ser posible?- dijo Felicia- esa chica…nuestra chica ¿Cómo?

-La mató apuñalándola hasta desangrarla durante el ataque a Hogwarts. Y no fue una casualidad, estuvo planeado…las razones son las que me inquietan.- dijo Draco sentándose en una silla frente a ella y jalándola hasta quedar mas cerca de Felicia, le tomó las manos, ella estaba espantada. Draco le tenía cariño, era su maestra, por eso intentaba consolarla, pero ya la época de que ella podía tratarlo como un niñato estupidamente encandilado por su atractivo, habían pasado hace muchos años. Felicia usaba el sexo como un arma de manipulación. Aunque para ser sinceros, ella tenía muchos años que no intentaba seducirlo, lo que Draco desconocía, era que Felicia jamás volvería a hacerlo.

-Sabes lo que significa- dijo Felicia con apremio- nosotros…los Walpurgis…desapareceremos…

-No…no lo haremos- dijo Draco- tendremos que esperar que aparezca otro…solo eso.

-La línea nunca ha sido interrumpida de esta forma, jamás en mil años- dijo Felicia todavía sin digerir muy bien la noticia- es algo grave…gravísimo. Tenemos que pensar como haremos. Como ocultar todo el legado.

-Felicia…escúchame- dijo Draco- No te contaré todos los detalles del asunto, porque algunos son de índole privada y personal.

-¿Cómo es eso?- preguntó Felicia.

-Ella al parecer era la novia de Scorpius- dijo Draco.

-¿Y tú permitiste eso?- dijo Felicia- él chico es un warg, él no debió….

-Yo no sabia nada- dijo Draco- lo cierto es que es lo menos relevante en estos momentos, si era o no pareja de Scorpius- la mentira se deslizó en sus labios, ni él mismo se lo creía. Por supuesto que era importante, además de que era su discípula, esa chica había engendrado a su nieta, pero ese detalle no se lo diría a Felicia, mucho menos a Astoria, que estaba inconsolable por la partida de su hijo. Dudaba que Hermione lo supiese. No comentaría nada de ese embarazo porque era agregar más dolor a la situación.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Felicia.

-No te traje aquí solo para decirte solo que Nott asesinó a Rose Weasley - dijo Draco-Necesito de tus conocimientos, por lo que me han contado fue una especie de asesinato ritual.

-¿Cuál dios?- preguntó Felicia alarmada.

-Por lo que observé en el sitio, más lo que me contaron…sin contar las dagas…, fue una ofrenda al Inominado. Cuatro dagas para simbolizar los cuatro puntos cardinales y las fuerzas de la naturaleza. El sitio fue el antiguo santuario celta del Dios en el Bosque Prohibido.

Felicia clavó sus ojos verdes en Draco. Luego de superado el impacto de la perdida de la heredera de los Walpurgis, ahora su trabajo era averiguar el motivo de tal asesinato. Y su mente trabajando en los mismos datos que Draco tenia, sacaba las mismas conclusiones. ¿Por qué Rose Weasley? ¿Acaso ellos…el Trivuriato..sabían que ella…?

-No saben nada de nosotros- dijo Felicia- es imposible que lo sepan.

-Hemos acordado dar información sobre nuestras actividades a algunos pocos aliados- dijo Draco- como Harry Potter.

-¿Insinúas que él fue quien nos traicionó?- dijo Felicia- es impensable.

-No desconfío de Potter, pero pudo habérsele escapado algo por accidente- dijo Draco- ser discreto no forma parte de su personalidad, doy fe de eso.

-Tú desconfías naturalmente de cualquier persona que no seas tú mismo Draco. Eres un paranoico. Potter es un auror, el mejor, sabe como mantener su boca cerrada, estoy segura de eso. Además él no puede hablar de eso libremente a alguien que desconozca el asunto- dijo Felicia- Esa maldición la diseñaste tú, no fue él…pero es imperativo conocer que tanto sabe el Trivuriato de nosotros.

-Por eso yo debo seguir desempeñando mi papel ante ellos a toda costa- contestó Draco.

-Estos sacrificios se hacen en conjunto- dijo Felicia- si lo que supones es cierto…no fue solo a esa chica a quien mataron.¿ Has escuchado algún otro rumor? ¿Otras muertes extrañas? ¿En esa noche? La noche de los juramentos.

-No me enterado de algo asi- dijo Draco-igual no puedo salir de aquí o hacer preguntas incomodas. Estoy en una especie de arresto domiciliario autoimpuesto. Antes de que todo empezase, enviaron unos hombres a buscarme, quizás con la intensión de matarme, no lo se…igual me deshice de ellos. Envíe un reclamo formal al Trivuriato, quejándome airadamente de tal acción, la única respuesta que recibí era que me quedase quieto en mi casa, lo cual naturalmente acepte sin chistar. Oficialmente soy un hombre ofendido y temeroso del destino de su dinero, por lo cual se ha ocultado hasta que se restablezca el orden en el gobierno. Me arriesgué buscando a Scorpius en Hogwarts, no puedo perder mi posición intentando salir de nuevo, por los momentos. Este trabajo de espía es una lata, pero solo yo puedo hacerlo. Necesito que averigües por mí

-Será difícil que te consideren un cobarde melindroso- dijo Felicia- ellos ya sospechan de ti. No se creerán que no hayas movido un dedo para salir de aquí y ver la situación por ti mismo.

-Con los antecedentes de mi familia te aseguro que lo harán, creerán que me he quedado aquí sentado, fumándome tranquilamente un puro, hasta ver la dirección donde corre el río- dijo Draco con molestia- después de todo, mi padre hizo lo mismo con Voldemort, era la primera rata en saltar por la borda cuando el barco se hundía. No les extrañara que permanezca encerrado en mi casa.

-Lucius jamás hizo eso- dijo Felicia, Draco casi se atragantó soltando una carcajada incrédula- Bueno, no fue exactamente de esa forma, Lucius solo intentaba proteger a su familia y sus bienes. Me consta porque eso fue exactamente lo que hizo la mayoría de nosotros en esa época.

-Mi padre pecaba de impulsivo todo el tiempo- dijo Draco- pero a veces….a veces…conservaba la frialdad para el momento importante. Engañó a muchos con esa actitud, espero hacer lo mismo.

-Igual no te creerán- dijo Felicia- Es cierto que Lucius pecaba de impulsivo a veces, pero tú querido, eres un hombre de acción. Ya sea de un bando o del otro. Pensarán que algo estás tramando.

-Por eso…tengo que hacer el papel que me corresponde….él de un oportunista- contestó Draco- Mientras Potter organiza lo que queda de los mestizos, yo debo guardar el legado, llegado el momento, enfrentaremos al Trivuriato, pero ahora este es el momento de planear.

-Entonces mi trabajo consiste en averiguar el objetivo de ese sacrificio y si hay otros más.

-Exacto- dijo Draco- porque si los hay, y lograron perpetrarse de la manera correcta, no las vamos a ver en un aprieto tú y yo. El equilibrio mágico se alterara, los antiguos dioses duermen, porque así ha sido dispuesto, hay poderosas razones para ello, sobre todo que los tiempos y la magia cambian. No se juega con el Inominado…nunca…a menos que tengas el conocimiento o el poder suficiente para suponer que puedas ofrecer algo a cambio de que te ayude. Y el Trivuriato desea mas poder que lo que declara, eso es seguro, no solo desean controlar el gobierno mágico en el Reino Unido, ni tampoco erigir de nuevo las leyes a favor de los sangrelimpia, es otra cosa, lo se, lo presiento, un motivo cruel y oscuro si llamaron a ese Dios para que intercediese. Los dos tendremos que reforzar las barreras si es que podemos. Tenías razón, necesitábamos a la chica. Pocas veces en la historia de la orden han existido tres Walpurgis vivos al mismo tiempo para hacerle frente a una situación así. Era una oportunidad dorada y la descarté. Me equivoqué y ahora es demasiado tarde, ella está muerta.

Felicia contuvo el aliento. El panorama se avizoraba simplemente desalentador.

Draco no le menciono a Felicia, el origen de sus sospechas, el cuerpo de Sebastian Montague y lo que había sucedido con este, eso lo tendría que averiguar por sus propios medios. No convenía aterrorizar a Felicia, por los momentos.

-¿Cuántas dagas le clavaron? ¿Todas?- preguntó Felicia intempestivamente.

-Solo llegaron a clavarle tres, Scorpius llegó a tiempo- contestó Draco- pero fue suficiente para matarla.

-Así que tu hijo vio todo, me imagino que fue terrible para él ver como asesinaban a su…"novia"- comentó Felicia inquisitiva- debo hablar con él.

-Scorpius está transformado en warg- dijo Draco- no lograras sacar nada coherente de él y en todo caso, no está aquí, lo he enviado lejos.

-Entiendo… ¿Viste el cuerpo de la chica?- preguntó Felicia.

-No- respondió Draco- su tío se la llevó cuando la encontró

-¿Entonces como sabes que está muerta? ¿Cómo puedes estar seguro?- dijo Felicia con apremio aferrándose a la esperanza de que Rose todavía estuviese con vida- No lograron terminar el rito.

-No necesite ver el cuerpo- aclaró Draco muy consciente del punto a donde quería llegar su maestra- había demasiada sangre en el lugar, ningún humano podría haber resistido. Existen testigos, Scorpius la vio muerta, Fenrir Greyback también y además…..

-¿Qué pasa?- dijo Felicia, de pronto el rostro de Draco adquirió una expresión indescifrable.

-Tenias razón- dijo Draco- mi mente estaba abierta a ella. Rose Weasley ha controlado mis sueños desde hace meses. Todas las noches está en mi cabeza, generalmente son las mismas escenas. Gracias a eso encontramos la biblioteca de la orden. Y Felicia, cuando te digo que no hacia mas que soñar con ella mientras dormía es cierto, pero desde hace dos días….nada, no hay nada, no la siento, no la percibo, ese mas que otro motivo es lo que me da la seguridad que está muerta.

Felicia no supo que contestar a eso, era muy lógica la deducción de Draco. Lo mismo sucedió con ella cuando Fabian Preewet murió, buscaba dentro de su mente y no encontraba nada. Ella y Draco jamas habian desarrollado esa conexión, Felicia no queria volver a repetir la experiencia bajo ningún concepto. Se leian mutuamente, pero era mas porque tenian treinta años conociendose que por otra cosa, además de que Draco se cerraba a ella conscientemente, a ella y a todos, era un poderoso oclumantico, lo ironico era que Rose Weasley fue capaz de derribar todas esas defensas, siempre le pareció muy curioso.

-No todo está perdido- dijo Felicia- lograremos aguantar una generación mas, diez, veinte años, los necesarios. Si logramos sobrevivir a esta guerra, tú y yo estaremos presentes para ver al próximo Walpurgis.

Los dos se quedaron un rato mirándose fijamente a los ojos. Luego Draco se levantó de su asiento y le sirvió una taza de té. Felicia empezó a tomarlo a sorbos. Estaba sentada elegantemente en su sofá, con la espalda recta, la cabeza alta, una imagen impecable de toda una señora distinguida.

-Tu esposa no me soporta todavía…pensé que se le había pasado su antipatía hacia mi- comentó Felicia tratando de sonar casual. Draco por supuesto, sabía toda la intensión del comentario hecho casi al descuido. Ella quería escudriñar su vida personal. Puesto que ellos dos no eran amantes desde hacia mas de dos décadas, le produjo curiosidad el motivo, así que pescó el anzuelo.

-No escuché los gritos…que raro…ustedes no se caracterizan por su moderación cuando están juntas- dijo Draco, quien estaba acostumbrado al hecho de que cuando esas dos mujeres se veían, querían arrancarse mutuamente la piel a trocitos. A esas alturas de la vida dudaba que fueran celos, pero al parecer, así eran. No celos de amor, para nada, Astoria no lo amaba y Felicia menos, sino celos por su atención.

Ambas mujeres sufrían la necesidad de ser admiradas, protegidas, aclamadas y veían como un premio, la buena disposición del inconmovible Draco Malfoy hacia alguna de ellas. Y lo mas gracioso, era que él no hacia nada para agradar a ninguna de las dos. Dos gatas, siempre pensaba eso cuando las veía juntas intentando arañarse una a la otra, las dos mujeres poseedoras de unos deslumbrares ojos verdes, hermosas, una rubia, fría como el hielo, la otra morena…ardiente pero confabuladora, con Felicia había que buscarle el motivo oculto hasta al mas simple de los besos, con Astoria, había que esperar simplemente que ella se dignase a bajar del Olimpo para ofrecer un beso, las dos habían sido suyas de alguna forma y a las dos también las había abandonado…No le gustaban las mujeres florero, bellas pero distantes o manipuladores, tal como esas dos, las pudo desear una vez pero nada mas, a él lo que le gustaba era una hembra con sangre en las venas, que lo pusiese en su sitio, pero que fuese cariñosa, noble y honesta, tal como había sido Hermione, antes de convertirse en una mentirosa tan consumada como él. Aun así… no se ponía remilgado para acostarse con cualquier tipo de mujer, que nadie dudase por un segundo que era un hombre de gustos variados…!Por Merlín!

-Hemos aprendido a comportarnos correctamente…por lo menos en publico- replicó Felicia secamente- ninguna de las dos es una niña. Tu mujer se ha limitado a lanzarme una mirada asesina de arriba abajo y salir pifiando por las escaleras. Ni siquiera pude decirle las frases hirientes de costumbre.

-Ninguna de las dos tiene porque pelearse por mí a estas alturas del cuento si a eso vamos- dijo Draco con hastío.

-No seas tan ingenuo….- dijo Felicia maliciosamente- las dos estamos claras en que no significamos nada para ti en el terreno amoroso. Es una cuestión de ego femenino nada más, Astoria se siente insultada por mí debido a nuestro pasado, que de paso no tiene nada que ver con ella y yo porque detesto que me pongan en evidencia públicamente. No soy una cualquiera, soy la Sra. Felicia Zabinni, tu ex –amante es cierto, pero amiga de la familia, he tratado a su hijo como si fuese mi nieto, merezco mas cortesía de lo que Astoria me ha dedicado toda su vida. Me imagino como será su reacción si llega a conocer a Hermione Granger.

-No sucedería absolutamente nada escandaloso- dijo Draco- Astoria no le reclamaría nada a Hermione, después de todo, cuando sucedió lo nuestro, ni siquiera la conocía, la envidia por tener un marido que la quiere y una familia feliz, cosa que ella jamás tendrá por lo visto. Además la respeta, Astoria se siente en desventaja ante quienes sabe son intelectualmente superiores a ella y si lo hiciese, insultarla, aunque no veo el motivo, Hermione es lo suficientemente inteligente como para no darle alas y dejarla en su sitio de una buena vez y por todas- Draco sonrió al recordar el magistral temple de Hermione…!Diablos! quizás se estaba desenamorando de ella …pero aun la admiraba…por supuesto, siempre y cuando no le mintiese en sus propias narices - Él problema solo es entre ustedes dos, simplemente es que no se soportan, son demasiado iguales, bellas, frívolas y manipuladoras.

-¿A veces no te resulta molestoso tener tantos problemas de faldas?- le espetó Felicia con sarcasmo.

-Soy un hombre discreto, jamás me pongo en evidencia, mis amantes, cuando las tenia, eran mujeres casadas y calladas. A ninguna le interesaba hacer una escena. Mi único problema de faldas es la constante rivalidad entre Astoria y tú- dijo Draco- puesto que eres mi amiga y ella mi esposa, hace años decidí hacerme el sordo con ustedes dos. Ambas son indispensables y necesarias para mí o al menos lo eran. Mátense si quieren, no es mi problema, pero no quiero escuchar ni una palabra mas del asunto. Y por si acaso, Astoria y yo nos vamos a divorciar.

-En serio….jamás pensé ver ese día- resopló Felicia con incredulidad- ¿ya escogiste una nueva victima como esposa? dudo que te quedes mucho tiempo solo Draco, a ti te encanta tener a una imbécil esperándote en casa aunque no le prestes la minima atención. Y por cierto, que deberías en serio conseguirte una nueva esposa, ya sabes …dicen por ahí que a la tercera…va la vencida.

Draco levantó los ojos y le dirigió una mirada fulminante. La ironía de su vida era simplemente que las mujeres lo adoraban y él no amaba a ninguna. Y la única que amó, esa persona simplemente desechó sus sentimientos, escogiendo a otro. Ni de broma intentaría buscarse una nueva esposa florero, mucho menos intentar enamorarse de alguien…simplemente era inaceptable y poco practico. Esa puerta hacia años la había cerrado.

-No se porque rayos terminamos hablando de esto si otros asuntos requieren nuestra atención inmediata.

-Solo estamos tratando de distraernos con una charla amena y sin conflictos- ironizó Felicia satisfecha. En esa ocasión, ella podía ondear la bandera de la victoria de la pelea verbal. Era buena cosa que Draco decidiese divorciarse, realmente ella quería que su mejor amigo lograse encontrar finalmente a alguien que lo tolerase y lo amase, en ese orden. Era patético envejecer solo, eso Felicia lo sabía por experiencia.

-¿Porque tengo la ligera sensación de que estas muy satisfecha por algo que desconozco?- replicó él.

-Son tonterías tuyas nada más- contestó ella. Felicia tenia toda la intensión de buscarle pareja a Draco, quería verlo tranquilo y estable. Esa relación con Astoria había durado demasiado tiempo. Necesitaba a su caballero Walpurgis satisfecho y contento, con una mujer fija calentándole la cama todos los días, eso ayudaría a su magia. La rabia y la soledad también por si acaso, tal como venia sucediendo desde hacia años. Pero Draco era su amigo, su ex – amante, su antiguo discípulo, deseaba verlo feliz. O por lo menos todo lo feliz que se podía ser durante una guerra.

-Se lo que piensas- dijo Draco bruscamente- que necesito una maldita mujer para que me construya un hogar y me dé otra familia. Mi único hijo se llama Scorpius, no tendré otros, menos ilegítimos, lo he jurado.

-Vas a divorciarte de Astoria- dijo Felicia- no tienen porque ser ilegítimos. Tu apellido debe continuar.

-El linaje morirá conmigo- dijo Draco- estamos en guerra, mi vida peligra, no voy a dejar a ningún bebé huérfano, es inaceptable. Expulsa esas ideas tontas y románticas de tu maquiavélica mente Felicia. Primero, no soy un hombre de una sola mujer y lo sabes, soy un perfecto canalla. Segundo, no tengo tiempo para un lío de faldas permanente. Tercero, cualquier mujer que me presentes, sin duda seria una que tú pudieses manipular para intentar controlarme. Hazme un favor y sácate esa idea loca de la cabeza.

-Pero Draco….- protestó Felicia.

-En lugar de estar hablando estupideces sobre mi vida amorosa- dijo Draco- deberíamos aprovechar el tiempo e intentar ver como diablos vamos a hacer con todo esto. Tú y yo tenemos que planear una guerra.

-Tienes razón, no necesitamos mas distracciones- dijo Felicia- no volveré a meterme en tu vida privada.

-Eso espero- dijo Draco- respecto a Rose Weasley, lo primero que vamos a hacer es resolver su asesinato, algo me dice que allí está la clave.

Draco dio unas vueltas en la estancia pensativo. Felicia se acercó a él y observó con sus grandes ojos verdes, él lucia realmente preocupado, le tomó las manos en las suyas.

-¿Cómo te sientes? Aun cuando no la habías entrenado ni pensabas hacerlo…ella…ella era tu discípula…tenían una conexión- dijo Felicia, aun recordaba como había llorado cuando Fabian Prewett murió, aunque obviamente la situación no era la misma, ella estaba enamorada de su maestro. Alguna vez ella fue chiquilla estúpida de dieciocho años que pensaba que ese hombre era el amor de su vida. Pero la vida y el tiempo le enseñaron que el amor…solo era una ilusión. Aun así….se lo mataron y la herida aun estaba abierta después de mas de cuarenta años.

-¿Tú no me culpas cierto?- preguntó él.

-Es suficiente con que te culpes tú mismo. Uno es esclavo de las decisiones que toma- dijo Felicia- No estaba de acuerdo con que no la entrenases, pero no hice nada para impedirlo. De alguna forma yo también soy culpable de la muerte de esa niña. Pero me preocupan tus sentimientos al respecto.

Draco le sonrió con ironía.

-Si quieres que te diga algo emocionalmente satisfactorio, estás hablando con el sujeto equivocado. No conocía a esa joven, siento pesar por su muerte, porque era alguien querido para mi hijo y porque se que Hermione está sufriendo, pero nada mas. Lo que preocupa de esta muerte, es el futuro de nuestra orden- Draco fue tajante, quizás mas de lo necesario al responder.

-Eres implacable…el hombre mas controlado que he conocido en mi vida- Felicia le sonrió de vuelta y apretó sus manos antes de soltarlas- pero si fueses un imbécil que se dejara dominar por sus sentimientos, no servirías de nada para la orden. Aun así….te conozco…dime ¿Qué es lo que sientes, ahora que ella no está en tu cabeza? No me mientas se que es …difícil, yo misma lo viví alguna vez.

Draco se dejó sumergir en los recuerdos que tenia con Rose, pero no la Rose con la que había hablado solo una vez, la chica recta y orgullosa que tenia gestos muy parecidos a su madre cuando tenia su edad. No….mas bien recordó a la hechicera, a la mujer joven que había visto en sus sueños, que le abría la mente a nuevos descubrimientos sobre la magia y sobre el futuro, la mujer que le dirigía las miradas mas intensas que algún ser humano le había dedicado, cargadas de admiración y confianza. Rose Weasley, su discípula…la mujer que había tocado su rostro y sus manos con cariño, demostrándole una familiaridad muy ajena a lo que conocía, cercanía, como si ella realmente fuese algo de él, carne de su carne de su carne y quizás algo mas, gestos cariñosos que él jamás devolvía en ese delirio onírico, por respeto y por temor, miedo de algo que no sabia con exactitud. Ella ejercía una atracción muy fuerte para él en esos sueños,, lo curioso era que la veía en persona y no era lo mismo. Eran muy diferentes, la Rose Weasley real y la Rose de sus sueños, la mujer que simplemente lo encandilaba, una promesa de poder mágico inigualable, la promesa de….Draco dejó en suspenso sus pensamientos, después de todo…eran sueños…no eran reales…era la percepción de ella sobre si misma sembrada en su cerebro. Pero lo cierto era que desde que no soñaba con ella, Draco se sentía vacío, inconforme, como si algo no encajase, como si le faltase algo importante. E intuir la razón por la que había sido asesinada, además de provocarle rabia e indignación, lo llenaba de inquietud.

"Tres heridas….la herida del cuerpo, la herida del orgullo y la herida del alma"

-Si quieres que te diga la verdad- dijo Draco- no estoy muy seguro de cómo tomármelo…en resumen te diría…que estoy simplemente….desconcertado.

0o0

-Siempre se puede contar con un Nott para que provoque un desastre- dijo Avery mientras examinaba aquello que tanto le preocupaba.

Los restos de Sebastian Montague estaban tirados sobre una mesa, por lo menos el cuerpo estaba completo, después que Nott se hubiese dedicado a la tarea de armar todo ese desorden y suturar cada una de las partes. Obviamente estaba muerto, ningún humano aguantaba el total desmembramiento, sin embargo, se movía mucho a pesar de estar amarrado. Sus ojos parpadeaban, completamente negros, a veces les sonreía en una mueca horrorosa. Los tres habían visto muchas cosas raras en su vida, pero sin duda, esa era la más extraña de todas.

A pesar de que estaban en una habitación bien iluminada, con una chimenea excedida, el frío les calaba los huesos. Además de que tenían una sensación extraña de ser observados, ver el cuerpo de Sebastian en tal estado era espeluznante.

-¿Qué es?- preguntó Dolohov- ¿Un infieri?

-Nada de eso- dijo Avery disgustado- es solo un rito que salió mal. Entonces Nott ¿Quieres decirme por octava vez que fue lo que pasó? Detalle a detalle.

-Ya te lo he repetido….no tuve tiempo de clavar la cuarta daga- dijo Nott hastiado- el maldito warg se me echó encima.

-Perfecto…..todo está arruinado- dijo Avery fuera de quicio- Debiste haber escogido otra. Tú y tu maldita obsesión por esa chica.

-Nadie se imaginó que Scorpius Malfoy fuera un warg- dijo Dolohov- o que estuviese relacionado con la joven, mucho menos que fuera a dar con su paradero en el momento justo. Es una maldita casualidad.

-Draco Malfoy nos debe una explicación- dijo Avery- su hijo era un warg y no lo reportó. Esa omisión ha provocado este desastre. Debemos ir a esa casa, revisar, quiero tener a ese maldito chico en mis manos y hacerle pagar.

-Obviamente no va a entregar a su propio hijo, apuesto que si Malfoy tiene un poco de seso, a estas alturas ese joven debe estar fuera del país- dijo Dolohov- no molestemos a Malfoy, mientras controle nuestro dinero, debemos tener cuidado con él.

-Pronto nos haremos con su dinero- dijo Avery- pero al parecer tienes razón, lo dejaremos quieto…por los momentos. De todas formas su casa está siendo vigilada. Nadie reportó algún movimiento raro.

-El sacrificio fue interrumpido- dijo Dolohov- no llegó a concluirse el rito.

-De todas formas, ella murió y de paso Sebastian también, además esa puta estaba embarazada- dijo Nott maldiciendo una y otra vez tanta complicación- no hay forma de que saliese mal. El Inominado obtuvo más de la cuenta.

-¿Entonces que demonios es esto?- dijo Avery señalando a Sebastian-en lugar de ver nuestra magia fortalecida hasta lo inimaginable, lo que tenemos es un cuerpo pudriéndose ante nuestros ojos, está muerto, pero se mueve y lo mas importante de todo, no hay hechizo que valga para destruirlo. Nada, lo hemos intentando toda la noche…ni siquiera el fuego mágico….nada.

-A mi me parece que es una señal- dijo Dolohov- un portento.

-Pues a mi me parece que este lo jodio todo….no debiste distraerte con ella, tenias que matarla lo mas pronto posible- dijo Avery señalando a Nott quien estaba en una silla contemplando a sus dos aliados con fastidio. Tanta alaraca por un maldito cadáver. Bien, hasta él mismo estaba un poco desconcertado por lo que había sucedido con Sebastian, pero de algún modo vería como le sacaba provecho. Magia oscura es lo que les sobraba a los tres.

-Tenemos el poder- dijo Nott- ¿eso no era lo que buscábamos? Gobernamos el mundo mágico. Lo demás lo obtendremos a su debido tiempo. Además podemos repetirlo…el sacrificio.

Dolohov y Avery se miraron por un momento. El año siguiente, con un poco de suerte, quizás….

-Descartado….- dijo Avery- esto ha tenido una consecuencia inesperada. No puede repetirse, porque corremos el riesgo de enfadar al dios.

De pronto el cadáver de Sebastian se sentó en la mesa, los dos hombres retrocedieron alarmados. Lo que alguna vez había sido Sebastian era un cuerpo humano ensangrentado, mutilado, golpeado, con unos ojos negros que desprendían malevolencia. Se deshizo de las cuerdas que lo sujetaban con rapidez. Velozmente fue hasta Nott, lo tomó del cuello y lo clavó en una pared.

Nott intentó patearlo para quitárselo de encima, pero no pudo, era demasiado fuerte. Estaba completamente indefenso a su merced. De pronto se calmó, Nott no era ningún tonto, aparte de apretarle el cuello, ese ser al parecer no quería matarlo, esa mirada curiosa le daba muchas pistas, esa cosa lo que quería era hablar con él. El cadáver lo miraba con atención, como Nott no hizo ademán de seguir luchando, lo soltó. Pronto una niebla negra empezó a concentrarse en la habitación y rodeó el cadáver, ennegreciéndolo por completo. La figura de Sebastian desapareció y en su lugar, quedó una figura negra amorfa y retorcida, con la apariencia de una estatua de barro.

Nott, Avery y Dolohov tenían los vellos de punta. ¿Qué demonios estaba sucediendo?

La temperatura bajó varios grados de pronto, los hombres empezaron a frotarse las manos.

La figura humanoide se movió.

-Soy….el heraldo- una voz tétrica resonó en la habitación- Ustedes llamaron, hemos respondido, sabemos lo que quieren, se los daremos.

Cuando en otra circunstancia hubiesen estado eufóricos, ahora el miedo los tenía completamente paralizados.

-Tú…..- señaló a Nott con un dedo- tú nos debes algo.

-No entiendo- dijo Nott, tomó su varita con fuerza.

-La ofrenda…..está viva- dijo la voz- encuéntrala…y mátala. Debes terminar lo que empezaste. Esa es la condición del Dios para ayudarte.

0o0

Hugo estaba sentado en un sofá en medio de Ron y Hermione, su madre lo tomaba de la mano con fuerza. Harry estaba sentado en una poltrona frente a ellos, su mirada se clavaba en Hugo, el chico conservaba la cabeza gacha, no quería enfrentarse a su tío.

No todos los detalles de la muerte de Albus Potter se hicieron públicos, para el resto de la familia Weasley y la comunidad mágica en el exilio, Albus había fallecido quemado por la maldición del fuego mágico en el asalto a Hogwarts. Harry solo comentó con Hermione y Ron lo que realmente había sucedido. La otra persona que lo sabía era Lily, pero ella estaba en Belfast con su madre y sus abuelos, después del funeral se había quedado con ellos.

-Quiero que sepas que no te culpo por lo que sucedió- dijo Harry en voz baja, todavía demasiado compungido por la muerte de Albus- vi todo en tu mente, estoy consciente que para ti y para Albus era la única salida. Y se que cuando te lo pidió te negaste y que solo lo hiciste…cuando el desenlace fue inevitable.

-No pude deshacer la maldición….era imposible- dijo Hugo.

-Pocos tienen el conocimiento o poder mágico necesario para anular ese tipo de maldición- dijo Harry - ninguno de ustedes tres tenia muchas oportunidades.

Lo que no agregó Harry fue que él si podía haberlo hecho o al menos intentado, pero no llegó a tiempo….no llegó a tiempo y jamás podría alejar ese pensamiento de su cabeza.

-El fuego mágico fue hasta Albus….nos dejó tranquilos a Lily y a mi para atacarlo a él- explicó Hugo- no se porque motivo.

-El fuego mágico tiene consciencia propia, se comporta como un ser vivo, le estabas dando pelea y simplemente decidió atacar al mas vulnerable- dijo Harry- si Lily no hubiese estado detrás de ti, seguramente ella hubiese sido la elección mas lógica.

Hugo gimió, solo de pensar que Lily hubiese corrido con el mismo destino que Albus le congeló la sangre en las venas. Harry vio la expresión aterrada del chico y se condolió de él. Había hablado con Lily, intentando hacer que entrara en razón, pero ella seguía convencida de que Hugo había matado a su hermano. A duras penas la obligó para no hablara del asunto, pero su hija señalaba a Hugo como un asesino y le dijo en su cara que lo detestaba y que no quería verlo más nunca en su vida. Lo hizo con vehemencia, con pasión, llorando a mares y luego se había encerrado en su habitación. Obviamente había sido un golpe muy duro para ella. Harry confiaba que el tiempo cerrara esa herida, por el bien de Lily y por el de Hugo.

-Lily no quiere hablar conmigo- dijo Hugo- lo he intentado pero se niega a dirigirme la palabra.

-Creo que será mejor que te alejes de ella por un tiempo- contestó cortante Harry- es lo mejor para los dos.

-Entiendo- dijo Hugo. Era obvio que su tío había visto en su mente lo que sentía por Lily y no le había gustado para nada. Hugo sabia que el simple hecho de que él gustara de su prima seria escandaloso dentro de su familia, era lógico que su tío Harry estuviese molesto. Aun así, sabiendo que no era lo apropiado, él no podía controlar sus sentimientos por ella, la quería, eso lo había descubierto recientemente, de verdad le gustaba mucho. Estaba prohibido pero él solo quería estrecharla en sus brazos y besarla hasta quedarse sin aire. Era lo más fuerte que había sentido por alguien y se sabía correspondido, porque cuando se besaban, Lily le devolvía el beso con igual intensidad. Hugo comprendía que había metido la pata hasta el fondo todo ese tiempo, dudando de ella, de él mismo, no sabiendo interpretar todos los malentendidos que había entre ellos, pero estaba dispuesto intentar arreglarlo, aunque todo se opusiera, alguna forma habría de que su familia lo aceptase. Pero estaba inquieto por Lily, no entendía porque ella no quería verlo, hablar con él ¿Cuál era la razón de tanto distanciamiento? Lily sabia lo que había sucedido, estuvo allí, ya su padre había hablado con ella explicándole todo ¿Qué era lo que pasaba?

-Que bueno que comprendas- dijo Harry- tú y yo sabemos que eso que quieres simplemente no puede ser….nunca.

-No seria lo correcto…¿verdad? Tú jamás lo aceptarías ¿cierto?- fue la amarga respuesta de Hugo. Harry asintió.

-Jamás y menos en estas circunstancias. Hugo eres muy joven para saber lo que quieres…cuando el tiempo pase…lo veras todo desde otro punto de vista y me agradecerás esto que estoy haciendo por ti - dijo Harry tratando de ser condescendiente. Las manos de Hugo temblaron llenas de impotencia. Hermione no había prestado atención a la conversación, sumergida en sus preocupaciones en relación a Rose, pero Ron le lanzó una mirada interrogadora a Harry.

-Yo jamás le haría daño a Lily…nunca- dijo Hugo.

-Eso lo se- dijo Harry- pero también se que tu compañía no es buena para ella en este momento ni tampoco es bueno para ti. No quiero que te confundas más de lo que estás o la confundas a ella. Deja que pasen algunos meses, después todo se arreglara, te lo aseguró, ambos se olvidarán de todo esto.

-Entiendo que Lilian esté muy afectada por la muerte de su hermano, pero separarla de Hugo me parece injusto- dijo Ron intercediendo por su hijo- han sido muy unidos toda la vida, se han criado juntos, son amigos, quizás lo que deban hacer es hablarlo. Ellos dos se entienden muy bien.

-Ron, confía en mi, es lo mejor para los dos si se calman por separado- dijo Harry mirando fijamente a Hugo, Ron iba a replicar pero después asintió dándole la razón.

Hugo entendió perfectamente que su tío no iba a delatarlo frente a sus padres, pero tampoco iba a permitir que se acercara a Lily. Todo iba muy mal….verdaderamente mal. Tenia que hablar con ella.

-Nuestra familia ha sido golpeada duramente..,Albus muerto, Rose malherida y Molly desaparecida-dijo Ron apesadumbrado.

-¿Aún no saben que sucedió con Molly?- preguntó Hermione saliendo de su ensimismamiento- Percy y Audrey deben estar volviéndose locos, ella es tan pequeña.

Hermione estaba apagada, preocupada, temerosa, Ron jamás la había visto en ese estado y estaba empezando a preocuparse por ella también, no comía, no dormía y no se separaba casi nunca de Rose. Fue sorpresivo que ella accediese a reunirse con Harry, pero lo hizo porque no podía dejar desatendido a Hugo.

-Audrey se lo esta tomando mejor que Percy, te lo aseguro, En realidad ambos estaban a punto de devolverse a Inglaterra para buscarla, los detuve a tiempo antes de que hicieran una insensatez. En El Profeta salió publicado esta mañana una declaración del nuevo gobierno mágico y una lista de prisioneros, Molly está en esa lista, pero no sabemos en que condiciones se encuentra ni donde la tienen cautiva, estoy tratando de mover algunos contactos para saber que fue de ella, pero nuestro espía aun no aparece- dijo Harry, Hermione no comentó nada, pero ella sabia exactamente de quien estaban hablando.

-Bill nos comentó que Scorpius Malfoy estaba muy mal, que iba a morir de seguro- comentó Hermione.

-El muchacho está transformándose sin parar…por lo que me cuenta Bill eso es un suceso insólito y extraño, si no toma una forma definitiva pronto va a morir. Pero no se nada de él desde ayer. La comunicación es imposible por los momentos.

-Rose y él juntos, casi me da un infarto cuando me enteré. Un warg y mi hija, y de paso el hijo de Malfoy, pero aun así eran una pareja joven esperando un bebé y les sucede esto, es una verdadera desgracia - Ron esta vez fue el que habló. Quizás no estuviese muy contento de que el novio de su hija fuese quien era, pero Hugo le había contado su historia, como Scorpius Malfoy defendió a Rose en el comedor durante la pelea con Marcus Nott, como la protegía todo el tiempo, como la trataba con cuidado y cariño, como proclamó frente a su familia que la quería, sin miedo, sin vergüenza, sin importarle su nombre o el pasado de sus familias, sin contar que gracias a que había llegado en el momento justo, no habían matado a Rose y a su nieta, de inmediato el chico se ganó su simpatía, era extraño…era el hijo de Draco Malfoy…infierno y condenación…era el hijo del hombre que mas detestaba en la vida, pero también se preocupaba por él, porque de seguro Rose si estuviese bien estaría muy preocupada por él- de seguro tu espía esta tan ocupado como nosotros salvando la vida de su hijo.

-Espero que sea eso y no que lo descubrieron- comentó Harry-Kingsley Shackelbolt esta de regreso, sano y salvo, por lo que creo que Hermione puede dejar sus funciones de ministro en el exilio y ocuparse de Rose y su bebé.

-Harry- dijo Hermione- no quiero que comentes el embarazo de Rose con nadie ni siquiera con la familia. Todavía no sabemos…si ella va a…..-ella se interrumpió para echarse a llorar, Hugo la abrazó con fuerza. Recien se habia enterado del embarazo de su hermana y estaba inconsolable. Albus, Rose, Scorpius …el bebé…..era demasiado.

-Solo se lo he dicho a Ginny, se que es muy delicado este asunto, además que el niño técnicamente es un Malfoy, no debe saberse, ese apellido ni su relación con nosotros debe ser expuesto. A Rose intentaron matarla y no les importó el bebé, estoy concentrado intentado saber que fue lo que pasó.¿Tan mal van las cosas?- preguntó Harry.

-El médico no asegura que ella y la niña sobrevivan- dijo Ron- han pasado 48 horas y su salud se ha deteriorado. Se espera lo peor en cualquier momento.

-Lo siento mucho Ron- dijo Harry con voz queda.

-Yo también siento lo de Albus- dijo Ron apretándose las manos compulsivamente- voy a encontrar a esos malditos y voy a matarlos aunque sea lo ultimo que haga.

-¡Ron!-Hermione gimió asustada.

-Vamos con calma- dijo Harry- yo también deseo hacer justicia por nuestros hijos, pero si nos equivocamos, lo perderemos todo. Debemos recuperarnos de nuestras heridas y luego …ya veremos.

-Yo se que mi hija va a morir- dijo Ron- lo se…yo lo se….ella..su alma vino a mi…para despedirse…!Oh Rose!- Ron cubrió su rostro con sus manos. Esa escena ya se la había contado a todos y nadie había comentado nada al respecto. Pero él sabia lo que significaba.

-Quizás debería ir a buscar a Malfoy…quizás él podría ayudarla- dijo de pronto Harry. Ron lo miró estupefacto y Hermione clavó sus ojos en su esposo.

-Ya Hermione me ha contado ese cuento del Maestro y el discípulo- dijo Ron casi escupiendo las palabras- Quizás Rose sea un Walpurgis, lo que sea que eso signifique, pero su curación esta mas allá de cualquier poder mágico…aun así…si lo encuentras…no me negaré a su ayuda.

-Es peligroso Harry…buscar a Draco en estos momentos…pero yo también creo que podría ayudarla… no lo se…él siempre ha hablado con tanto entusiasmo sobre el poder de los Walpurgis…es hora de que lo demuestre.- dijo Hermione, Hugo escuchaba y absorbía toda la información para después analizarla con calma ¿Que eran los Walpurgis? ¿Qué importancia tenia eso para Rose? ¿Por qué mencionaban tanto al padre de Scorpius? Al parecer el Sr. Malfoy estaba haciendo de espía doble, pero ¿por que iban a buscarlo para que ayudase a su hermana?

-Lo haré…con cuidado- dijo Harry- aun sino fuera por Rose, ha pasado demasiado tiempo desde la ultima vez que hablamos, necesito información del otro lado. Y nuestro informante no aparece.

-Creo que debes estar preguntándote porque te he llamado a reunión- Harry dirigió toda su atención de nuevo a Hugo.

-Perdóname- fue lo único que salio de la boca de Hugo.

-No tengo nada que perdonarte Hugo, le ahorraste a mi hijo una muerte horrorosa, debería darte las gracias…pero no puedo- dijo Harry- no puedo por el simple hecho de que utilizaste una maldición imperdonable contra él.

-Harry…por favor- dijo Hermione- ya he hablado con Hugo, sabe lo que son las maldiciones imperdonables, es consciente de lo que hizo, Albus no tenia ninguna posibilidad de sobrevivir de todas formas, Hugo solo lo hizo por el cariño que tenia a su primo, no es necesario…..

-Hermione, déjame terminar- dijo Harry- el uso de las maldiciones imperdonables está prohibido, va contra la ley, el castigo es la ejecución inmediata- Hermione cerró los ojos con fuerza, estaba a punto de desmayarse, ella sabia todo eso por supuesto, pero escucharlo en voz alta fue devastador- Fue una de las primeras modificaciones que hicimos en la ley mágica cuando Voldemort cayó, cambiamos la cadena perpetua en Azkaban por pena de muerte, las imperdonables son de uso exclusivo del cuerpo de aurores y aun así, se investiga concienzudamente la situación cuando un auror la utiliza. Hugo lleva todavía el rastro, he tenido que inventar mil y un excusas para ocultar que lo que pasó.

-Te agradezco mucho lo que has hecho- dijo Hermione- y se que sonará complaciente de mi parte, pero creo que en las actuales circunstancias, muchos magos harán uso de las imperdonables para salvar sus vidas.

-Estoy completamente consciente que la situación con respecto a eso ha cambiado- dijo Harry- la ley deberá modificarse o por lo menos ser mas flexible, pero este no es el caso que nos ocupa. Hugo actuó de manera inconsciente e irreflexiva realizando una maldición que sabe que está prohibida contra su propia familia.

-Escucharé lo que tengas que decir, pero nadie le pone una mano encima a Hugo…ni siquiera tú Harry- contestó Ron.

-Es inaudito que un mago de quince años lograse invocar un Avada Kedavra- dijo Harry- ninguno de nosotros a esa edad pudo haberlo hecho, de hecho muchos magos adultos no lo logran jamás aun con años de practica. Solo existe un precedente….un nombre que ninguno de nosotros desea escuchar.

-No estarás sugiriendo que Hugo…que Hugo…es igual a ….- Ron se interrumpió.

-Yo no he dicho eso- dijo Harry- jamás se me ocurriría plantear que fuesen semejantes en ningún caso. Conozco a Hugo y se quienes son sus padres, se que él es un sujeto noble y que jamás será seducido por las artes oscuras. Solo estoy exponiendo los hechos. Hugo ha demostrado ser un mago excepcionalmente talentoso, ha logrado conjurar una maldición asesina con efectividad y es necesario que comprenda y entienda la dimensión de lo que ha hecho.

-Yo no maté a Albus….no lo maté….él era como mi hermano- Hugo lo repitió unas veces mas, Hermione lo abrazó para consolarlo.

-Albus murió por tu mano…no con intensión pero lo hiciste….conjuraste el Avada para que no muriese consumido por las llamas- dijo Harry- No lo asesinaste Hugo…pero técnicamente lo mataste. Comprendo que fue un acto piadoso, para evitarle el dolor de las llamas o de la caída, además le ahorraste el estigma del suicidio al alma de mi hijo. Eso es un atenuante, para mi y para cualquier tribunal, pero pudiste elegir cualquier maldición y elegiste esa…aquella que está prohibida. Y aun recuerdo las advertencias de Dumblendore. Esta situación debe ser corregida de inmediato.

-Estoy dispuesto a pagar por mis actos- dijo Hugo bajando el rostro.

-¿Qué es lo que coño vas a hacerle a mi hijo? ¿Encarcelarlo? –Ron estaba furioso.

-Como he dicho, he protegido a Hugo de las consecuencias legales de este asunto. No voy a ponerlo preso ni a torturarlo…mucho menos ejecutarlo.¿Quien diablos crees que soy? ¿Un monstruo? Lo quiero como un hijo, lo que voy a hacer lo hago por su bien, porque quiero que sea un hombre recto y noble, consciente de sus responsabilidades como mago y como ser humano- dijo Harry.

Todos callaron en la habitación. Harry se levantó y caminó unos metros hasta una ventana.

-Hugo Weasley esta destinado a ser un mago poderoso, como otros antes que él, como muchos en esta familia, su madre es una bruja muy poderosa, su padre también, no en vano destruyó un horrocrux alguna vez, al mismo tiempo es un joven muy inteligente aunque impulsivo…pero eso ya lo sabíamos desde hace algún rato- Harry le dedicó una sonrisa triste a su sobrino- Hugo ha demostrado su valía y seguramente lo seguirá haciendo, es imposible contener la magia de un brujo una vez que se manifiesta de esa manera. Pero esta magia debe ser canalizada de la manera correcta y adecuada. Además reconozco a un auror nato cuando lo veo.

-Harry….Hugo tiene quince años….¿No estarás sugiriendo…que ..él…puede….?- Hermione se llevó una mano a la boca.

-Eso es exactamente lo que estoy diciendo – dijo Harry- confieso que esto es inédito, un auror tan joven o por lo menos un prospecto de auror. Pero creo que a mi lado, Hugo verá con sus propios ojos, de que se trata la vida real, las consecuencias de las malas acciones y el poder de la magia, la buena y la mala. Cosas que no se aprenden en un colegio sino en una guerra. No me considero un experto, pero he enseñado a muchas generaciones de aurores y por lo menos tengo la experiencia. Quiero que él aprenda….además lo necesitamos, un talento así no puede ser desperdiciado.

-Jamás pensé que le sacarías provecho a esto, que te volvieses un hombre tan duro- dijo Hermione con rencor- no voy a permitir que me apartes del único hijo que tengo sano. Harry…es peligroso….no voy a permitirlo.

-Hermione…no me eches en cara lo que soy…tú eres capaz de ser mas dura que yo si lo crees necesario- dijo Harry-no estoy haciendo esto por gusto.

-Mamá- Hugo miró a su madre- Tío Harry tiene razón…todos debemos ayudar en esta guerra. Yo creo que podría intentarlo.

-¿En serio tú crees que es lo correcto?- preguntó Ron inseguro, pero sin ver otra salida mas adecuada.

-Hugo estará bajo mi constante vigilancia y protección, mientras sea menor de edad no estaría en servició activo- dijo Harry- te juró por la vida de mis hijos que no permitiré que le suceda nada al tuyo.

-¿Tú quieres esto? – preguntó Ron a Hugo.

-Es la única forma que tengo para honrar a Albus, para vengarlo- dijo Hugo- creo que si fuese al revés, él haría exactamente lo mismo. Quiero estar con Rose y con ustedes también, pero no tengo elección…¿cierto?

-No la tienes- dijo Harry- no quisiera que lo vieses como un castigo…pero de alguna forma hay que remediar ese error. Si te niegas, tendré que pedirle a Hermione que te deje en arresto domiciliario hasta que esta guerra termine. Debes aprender que nadie puede escapar a las consecuencias de sus actos.

-Estás hablando como el jefe de aurores, el comandante en esta guerra, no como el tío del chico- dijo Ron- Harry te pido por dios que no olvides que Hugo es tu familia. Nuestro deber principal es proteger a los nuestros

-Esto no es de mi agrado si te sirve de algo- dijo Harry- y tienes razón, quien está hablando ahora es el comandante de los aurores no Harry Potter. Y mi misión es salvaguardar la vida de todos…no solo mi familia.

-Iré contigo- dijo Hugo- pero no quiero hacerlo en contra de los deseos de mis padres.

-Yo confió en el criterio de Harry- dijo Hermione aún temblando, no solo estaba aterrada, entre Hugo y Rose, tenia el alma en vilo- pero juro por Dios que jamás hubiese querido que fuese de esta manera.

-No me gusta- dijo Ron- para nada…pero también deseo que Hugo aprenda la lección, aunque sea de la manera mas dura. Prométeme que protegerás a mi hijo.

-Está de mas que me lo pidas- dijo Harry- lo haré.

-En esto todos estamos en peligro- dijo Hugo- solo que yo estaré un poco mas en la línea de fuego que ustedes. Me cuidaré, lo juro.

-Por los momentos, creo que podrás quedarte con tu familia Hugo- dijo Harry- hay mucho que arreglar. Cuando llegue el momento avisaremos. No eres el único que estoy reclutando, Teddy ira conmigo, otros de los chicos de Hogwarts de séptimo también, solo que tú serás el mas joven.

0o0

SIETE MESES DESPUES

Inmersa en el agua, no veía la luz, sumida en la más completa oscuridad estaba yo. Flotaba a la deriva en un océano inmenso, perdida, sola. Ni siquiera estaba segura de quien era, gritos llegaban amortiguados a mis oídos, pero era incapaz de moverme, el agua me rodeaba, de alguna manera no me resistí, me sentía protegida.

No sabia cuanto tiempo había permanecido en ese lugar ni que me había sucedido, solo sabia que si permanecía allí yo estaría bien, no sufriría ningún daño.

Estar en el agua, adormecía mis sentidos, era como si mi cuerpo y mi alma necesitasen urgentemente descansar El agua me rodeaba como si estuviese en el vientre de una madre, de hecho, se sentía tan seguro como si en realidad estuviese dentro de mi madre.

A veces, el recuerdo del dolor me atosigaba, siento metal ardiendo penetrando mi piel, percibo mi sangre corriendo como un rió sin fin. Escucho sus risas, sus juramentos…entonces me encojo de horror y empiezan las preguntas a atormentarme. ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? Y lo más importante ¿Qué me pasó?

En esos momentos, siento un miedo indescriptible…presiento las respuestas, pero algo me aleja de ellas. No se lo que soy…ni donde estoy…a veces pienso que no soy nada ni nadie…pero entonces recuerdo mi nombre y por un segundo todo esta claro para mi.

Una vez…yo me llame Rose.

Rose…..Rose….una voz diferente entonces se incrusta en mi cerebro….Rose…Rose…Rose….me llama, me siento tan atraída por esa voz que me llama con dulzura….Rose….en rápida sucesión, una imagen fugaz llena mi mente, veo su rostro y siento alegría, entonces de pronto no es él…es otra cosa, un ser con ojos amarillos despiadados, es él pero al mismo tiempo no lo es. Me mintieron…me engañaron. Y la pena me agobia, la rabia me consume y no quiero pensar más en él.

Mas imágenes inconexas inundan mi cabeza mientras estoy flotando en la inmensidad. Un lobo…y un bebé….mi bebé…Ángela….mi bebé ¿Dónde está? ¿Dónde estás Ángela? La angustia me carcome, mi pecho se aprieta y lloró, lloró amargamente porque Ángela no está, porque ella no existe…porque es un sueño que jamás será realidad.

Entonces….de seguido me pregunto ¿Quién es Ángela? ¿Por qué es tan importante?

A veces quiero permanecer así eternamente, sin dolor apenas y sin sentir nada a mi alrededor, estar permanentemente sumida en el eterno sueño de la casi muerte. ¿Estoy muerta? No lo se, no lo se, pero si estar muerta significa que nunca mas voy a ver esas cosas que me atormentan, que así sea.

El tiempo corre y no estoy muy segura de cómo lo se, si no puedo tocar, no puedo sentir, no puedo ver, no puedo oír. Estoy sujeta a esas fugaces escenas que van y vienen en mi cabeza, dejándome más confundida de lo que estoy.

Un día…o una noche…no lo se, no soy capaz de decirlo, hace tiempo…un sonido me despertó….y vi su cara…llena de luz…la esperanza me llenó y entonces…todo volvió a ser oscuridad. No entiendo que fue…si es que fue cierto, a lo mejor era un sueño.

Aquí, en este sitio sueño mucho, pero no entiendo nada y apenas si puedo recordarlos.

De pronto, me sumergo de nuevo y entonces sucede algo que jamás había pasado, el agua entra en mi boca y mis fosas nasales. Nunca estuve consciente de estar respirando, ahora solo se que ciertamente no lo estoy haciendo, me falta el aire, me estoy asfixiando y mi cuerpo se mueve a todos lados, pateo e intento nadar tratando de salir del agua, de buscar la superficie, mis manos tratan de aferrarse a algo pero no hay nada. Se está acercando, lo percibo, es una oscuridad diferente a la que estoy acostumbrada. Viene, está buscándome.

¡ Ayúdame!….no se a quien le estoy pidiendo auxilio pero alguien tiene que escucharme, pero ¿Cómo? Si yo misma no escucho mi voz. ¡Ayúdame!…!Ayúdame!…de pronto salgo a la superficie, y mis vías aéreas constreñidas se abren al oxigeno.

Rose abrió los ojos intempestivamente, jadeaba sonoramente y la cabeza le daba vueltas. Su cuerpo temblaba en poderosos espasmos, abría la boca intentando coger aire. Poco a poco su respiración se calmó y ella temerosa, abrió los ojos. Sus sentidos volvían, aun cuando le hormigueaba la mitad del cuerpo y sentía un zumbido en su oído izquierdo. No sabía en donde se encontraba, pero poco a poco pudo percibir el contorno de una habitación. Estaba echada sobre una cama con los brazos abiertos.

¿Dónde estoy? Se preguntó ella, luego de un minuto de confusión ¿Qué ha sucedido?

Movió sus manos, estás les respondieron inmediatamente y palpó su rostro y su cabeza. Le dolía todo el cuerpo y sobre todo le dolía mucho su cabeza. Movió también sus piernas con dificultad y sintió una extraña pesadez en la mitad inferior de su cuerpo, sus piernas estaba torpes, pero finamente logró que reaccionaran, poco a poco, las fue flexionando, aun así se sentía débil y mareada. Intentó levantarse, pero su fuerza era insuficiente. Pronto empezó a asustarse, respiró con rapidez.

Tranquila….tranquila…calma. Tomaba aire por la boca, cerraba los ojos tratando de serenarse pero no lo lograba. Su corazón latía con violencia en su pecho. Estaba confundida, el lugar se le hacia extraño, su cuerpo le parecía raro, en su cabeza daban vueltas innumerables imágenes que ella no comprendía. No lograba recordar gran cosa, en realidad muy pocas cosas, ni siquiera como se llamaba o como había llegado allí.

Rose intentó forzar su mente y entonces a rápida sucesión, se vio protegiéndose el vientre mientras era sometida a una golpiza, vio como un hombre de cabello negro la tomaba a la fuerza, como hundía unos puñales en su cuerpo, provocándole un dolor indescriptible y luego nada.

Ángela…Ángela….Rose posó sus manos sobre su vientre, que estaba plano y vacío…Ángela….su hija…Ángela…¿Donde estaba?. Desesperada Rose se dio cuenta que no estaba embarazada. Las lágrimas salieron de sus ojos de inmediato ¿Qué pasó? ¿Qué fue lo que sucedió?

El pánico se instaló otra vez en su cuerpo de tal manera que empezó a temblar de nuevo ¿Qué me han hecho? ¿Por qué estoy aquí? ¿Quién soy? ¿Por qué no recuerdo nada?

Con mucha dificultad ella logró levantarse de la cama, cuando intentó ponerse en pie, se cayó de bruces en el suelo, ella lloró de impotencia al darse cuenta que estaba demasiado débil para caminar, que no iría mas lejos, luego fue arrastrándose a un rincón, donde se acurrucó. Ella sentía que estaba congelándose, pero el frío atroz que percibía venia mas de su interior que su exterior.

Se quedó allí un rato, observó el lugar y se dio cuenta que era una habitación de hospital. Las botellas de soluciones colgaban alrededor de su cama, su mano estaba sangrando debido a que ella se había quitado el vial. Cuando vio la sangre cerró los ojos y de nuevo sintió esa opresión en el pecho que le cortaba el aliento. No estaba asustada, estaba aterrorizada, algo se acercaba, una presencia horrible y malvada estaba allí con ella.

Entonces en medio de la penumbra, una negrura fue adentrándose en su habitación, cubriendo las paredes, el piso, el techo, por donde pasaba todo adquiría una consistencia correosa, vieja, decrepita, como si una podredumbre de años se instalara rápidamente en esa habitación. Incluso las flores que estaban colocadas en una vasija junto a su cama, se marchitaron cuando la oscuridad pasó de su lado. Rose se encogió mas en su rincón cuando la vio, esa negrura maléfica, que tenia la consistencia del humo, pero que no era ninguna niebla normal, la percibía buscando, olfateando, tratando de encontrar algo, pronto la delgada y pálida figura echada en un rincón capto su atención. Rose sintió su satisfacción y su complacencia, lo que buscaba era a ella, intentó echarse sobre su cuerpo y entonces…un aura dorada salió del cuerpo de Rose, rodeándola formando una especie de esfera luminosa. Ella pestañeó sorprendida, era como si estuviese dentro de una burbuja de cristal, la oscuridad atacaba la esfera pero era rechazada, no podía penetrarla. Rose sentía la rabia y la impotencia de esa niebla malévola, al ver que no era capaz de llegar hasta ella. Entonces, rodeó la esfera de luz por completo como si se tratase de un puño, Rose gritó con todas sus fuerzas.

El hombre enmascarado caminaba sin rumbo en medio de las solitarias callejuelas de la ciudad. Cada paso que daba era enérgico, como si quisiese acentuar en todo su camino su determinación. Vestido de Mortifago, intentando mantener oculta su identidad, esa noche Draco Malfoy había asumido su personalidad más oscura para enfrentarse la desconocido. Esa noche, mientras dormía, tuvo la visión más desconcertante y a la vez mas impresionante de toda su vida.

Cuando toda esperanza había muerto, cuando él estaba haciendo lo posible y lo imposible para salvaguardar el legado mágico de los Walpurgis de la maldad que estaba consumiendo el mundo mágico, mientras luchaba para que todo aquello en lo que creía no desapareciese yéndose al mismísimo demonio...esa noche….ella…acudió a él de nuevo.

Su cabeza estuvo a punto de estallar, su cuerpo se estremeció de mil formas desconocidas para él hasta la fecha. Fue visceral, aterrador como ella invadió su mente, apropiándose de cada fragmento de su pensamiento, obligándolo a actuar, como si ella y él fuesen uno solo, la misma consciencia. Un chispazo de fuego elemental encendió su cabeza de pronto, la vio, la escuchó, percibió su miedo y no pudo hacer caso omiso…no esta vez…no sabia que rayos enfrentaría, lo único que sabia era que era ella…Rose Weasley…viva, en un lugar desconocido y lo mas importante, en peligro.

Esta vez no fallaría, después de meses creyéndola muerta, no iba a desperdiciar un segundo intentando encontrar una explicación lógica…Ellos dos compartían una conexión mental…eso era lo único de lo que estaba seguro. Y esa conexión permaneció mucho tiempo apagada, dormida, desactivada ¿Por qué? Ya tendría tiempo para resolver ese enigma, mientras tanto debía buscarla. Draco estaba estupefacto, se había equivocado, ella nunca estuvo muerta.

Sus pasos lo llevaron a las puertas de un hospital muggle. El letrero declaraba "SANATORIO PARA PACIENTES CRONICOS SANTA BRIGIDA"

Ella estaba enferma. No dudaba un segundo que así fuese, después de todo el maldito Nott la había apuñaleado hasta casi matarla. ¿Pero un sanatorio muggle? ¿Por qué? Si ella estaba allí, sin duda Potter lo sabía. Mala cosa que no se hubiesen hablado en meses. Draco había cortado toda comunicación en ambas vías, solo se limitaba a enviarle un patronus regularmente para informarle de los movimientos del Trivuriato y prohibiéndole expresamente que intentase buscarlo. Nadie lo podía relacionar con Potter, de ninguna forma, sino su plan se vendría abajo. Otro error, si él hubiese contactado personalmente, habría sabido que la chica estaba viva. ¿O quizás no? Era difícil de precisarlo, sin duda Hermione y Potter tendrían poderosas razones por ocultar a esa chica en un hospital muggle. Él hubiese hecho lo mismo. Después de todo, el destino de Rose era importante, mantenerla con vida era una prioridad.

De pie antes las rejas, levantó su varita y estas se abrieron de par en par. Nadie salió a recibirlo, él estaba investido con un hechizo repele muggles, nadie podía verlo ni escucharlo. Tampoco nadie lo seguía esa noche, él fue muy cuidadoso al respecto. A Draco le llamó la atención que todas las ventanas del edificio estaban a oscuras. Justo cuando estaba empezando a pensar en ello, escuchó los gritos provenientes de hospital. Así como unos cuantos destellos verdes desde las ventanas.

¡Diablos! si era cierto que Rose Weasley estaba allí, al parecer no era el único que había venido en medio de la noche a buscarla.

Con agilidad, Draco corrió y con una patada echó abajo la puerta de entrada. Cuando entró al lobby fue recibido por los cuerpos sin vida de dos guardias y una enfermera, sin signos de violencia externa lo cual le confirmo que habían sido liquidados por una maldición asesina. Uno de los hombres tenía una varita y una insignia cosida en su ropa. Era un auror. Por supuesto, Potter no dejaría sin vigilancia a su sobrina. ¿Quién diablos estaba atacando? ¿El trivuriato? y si era así, ¿Por qué? ¿Por qué ella? Ese enigma aun estaba lejos de resolverse, la única respuesta lógica que se le antojaba, era la peor, que ellos supiesen que eran los Walpurgis.

Los gritos seguían en los pisos superiores. Draco empezó a subir las escaleras a ritmo frenético, justo cuando iba a la mitad, un hechizo casi lo impacta y él respondió, no se contuvo, lanzó la maldición asesina casi por inercia en dirección de quien lo había atacado, cuando llegó al piso superior, vio la cara de su oponente…..uno de los soldados del Trivuriato. Obviamente su primera pregunta tenia respuesta, ellos venían por ella. De nuevo empezó a correr por los pasillos, sabia exactamente donde encontrar a Rose, no conocía el edificio, pero ella ejercía una atracción poderosa con él, en su cabeza, Rose era un destello de luz en ese lugar tan oscuro, señalándole su ubicación.

Luego de unos segundos, Draco fue obligado a detener su carrera.

Nott localizó a la chica, más bien, el heraldo lo hizo por él. Estuvo meses revisando la mitad del mundo para dar con ella, la chica permanecía ocultada y protegida por un enjambre de intrincados encantamientos. Había costado meses descifrarlos, era increíble, pero hasta el Heraldo tuvo sus dificultades. La magia que había ocultado a esa chica, era una poderosa magia antigua. Nott lo supo de inmediato, fue la madre quien la protegió, reuniendo todo su poder en ese hechizo. Lo único bueno era que sin duda Hermione Granger había agotado todo su poder mágico en tal empresa, jamás seria capaz de usar la magia de seguro, la protección era formidable…pero lograron sortearla. Después de mucho tiempo la había encontrado y se proponía terminar lo que había empezado. Ella debía morir, era la exigencia del Inominado, el sacrificio debía ser completado. Arriesgaba demasiado sino lo hacia, de hecho su propia vida estaba en peligro, el Inominado no era un Dios que aguantase descuidos. Caminaba en dirección a su objetivo cuando vio a un hombre vestido de negro con una mascara plateada frente a él.

Nott juntó las cejas en señal de incredulidad ¿Qué diablos? ¿Un mortifago? ¿Después de tantos años? ¿Un mortifago? ¿O alguien haciéndose pasar por uno? Enseguida blandió su varita. Ningún maldito impostor o lo que fuese se le iba a atravesar en su camino

Draco reaccionó a tiempo para que la maldición no le alcanzase. Una sonrisa amarga se instaló en su rostro oculto cuando reconoció al personaje. ¿Y quien más podría estar allí sino el asesino? Nott….el jodido Nott de nuevo, en persona, justamente él. Ya no tenia duda de que venían por ella. Nott seguramente quería atrapar a Rose para matarla o rematarla en todo caso. Perfecto….justo lo que necesitaba, mas complicaciones. Y otra pregunta mas en su cabeza ¿Cómo diablos la habían encontrado?

Ese asesino, el hombre más despiadado y cruel que había conocido, estaba justo frente a él. Su Némesis, su mas mortal enemigo, aunque él no lo supiese. Ese hombre estaba allí, coincidencia o no, Draco sabia que la situación era de vida o muerte.

Draco esgrimió la varita y lanzó un Avada contra Nott. No le convenía matarlo antes de tiempo, no sin saber cuales eran sus propósitos junto a Trivuriato, pero la indignación que tenía pudo mas que su lógica y después de todo…se haría un gran favor liberándose de ese maldito de una buena vez y por todas ahora que lo tenia a tiro.

Nott conjuró un escudo y sorprendentemente logró protegerse del Avada. Draco se sorprendió…era imposible interceptar una maldición asesina….imposible.

Su oponente río, a carcajadas, percatándose de la sorpresa de Draco.

-Eso de veras que no te lo esperabas ¿No es así?- dijo Nott satisfecho de si mismo.

Draco no dijo absolutamente nada, sino que se limitó a lanzar hechizos a diestra y siniestra hasta que por suerte llegó a desarmarlo. Se acercó con la firme intensión de acabar con él, pero Nott entonces lo pateó en el pecho, Draco salió despedido a una pared y Nott se le fue encima para lanzarle un puñetazo. Draco logró agacharse y fue contra él empujándolo hasta que cayeron al suelo, perdiendo también su varita en el forcejeo.

Draco estaba encima de él y logró golpearlo en la cara, lanzando unos cuantos puñetazos de ida y de vuelta. Nott levantó los brazos para que sus manos llegaran hasta el cuello de su agresor. Draco sintió como el hombre lo estaba ahorcando pero no dejaba de golpearlo. El desgraciado por lo visto era lo suficientemente fuerte como para matarlo con sus propias manos. Draco luchó con violencia pero cuando se le acabó el oxigeno, Nott logró darle la vuelta a la situación y lo derribó, colocándose esta vez encima de él a horcajadas.

-Ahora veremos quien eres- dijo Nott tratando de quitarle la mascara, pero no pudo, Draco la había adherido a su cara mediante un encantamiento. Nott maldijo pero entonces volvió apretar su cuello. Draco subió sus brazos e hizo lo mismo, apretó el cuello de Nott.

Los ojos del hombre lo miraban desorbitados, gruñía y su cara se enrojecía, pero aun así ni cedía ni dejaba de moverse. Draco le pateaba la espalda con sus rodillas, hasta que logró quitárselo de encima. Ambos hombres fueron raudos a buscar sus respectivas varitas. Dieron media vuelta con velocidad y se apuntaron uno al otro.

Nott movió su cuello, asegurándose de que no tenía nada roto, mientras no le quitaba los ojos de encima al otro hombre. Para que negárselo, había sido una buena pelea. Pocos hombres eran capaces de enfrentarlo en una lucha cuerpo a cuerpo. Ese tipo, mortifago o no, era un buen guerrero. En otras circunstancias, habría tratado de reclutarlo para sus fines, pero obviamente, tanta saña para intentar matarlo, tenía que tener una buena razón. Nott intentó usar la legeremancia, pero el contacto visual era nulo, así que desistió.

-¿Qué quieres? ¿Quién eres?- preguntó Nott con fría calma.

El enmascarado le envió un hechizo de advertencia a sus pies. Nott dio un salto hacia atrás.

-Al parecer no eres muy conversador. Lastima, en fin, mejor que volvamos a lo anterior- dijo Nott con sorna, entonces empezó a enviar hechizos uno a otro con fiereza, Draco los desviaba magistralmente con sus propios hechizos, mientras retrocedía de espaldas por el pasillo.

-Te mataré imbécil, eso no lo dudes ni un segundo- exclamó Nott, bastante contrariado porque le estaba costando deshacerse del otro hombre.

Entonces una violenta corriente de aire sacudió a Draco desde sus espaldas, sintió un frío glacial en sus huesos cuando ese viento impactó en su cuerpo, se vio sacudido hacia delante y fue obligado a inclinarse, protegió su cabeza bajándola…en el peor momento posible, Draco temió que Nott agarrase ventaja pero de pronto...una presencia malévola inundó el pasillo, un olor a pestilencia se incrustó en sus fosas nasales y la inquietud de él se elevó a niveles alarmantes, cuando levantó la cara, vio como el torbellino envolvía a Nott quien estaba tan desconcertado como él, en una fracción de segundo, simplemente desaparecían, desvaneciéndose como el humo.

-¿Qué diablos fue eso?- dijo Draco estupefacto. Cuando escuchó a Rose gritando, Draco no pensó en nada mas.

Entró en una habitación y la vio….cubierta en algo oscuro y maloliente que tenia todo el aspecto de ser sangre.

Ella se giró lentamente, estaba con los brazos abiertos, sus ojos estaba desorbitados y en ellos se reflejaba el mas puro estado de pánico. Draco chocó su mirada con la de ella y entonces…..lo vio todo….todo lo que había sucedido a Rose, lo que Nott le había hecho, la violación, como abusaban de su cuerpo, cuando le clavaron las dagas y además, lo que había sucedido en esa habitación justo antes de que él llegase. Esa niebla…eso que él había visto…intentó atacarla y ella…ella…

-¡Merlín!- susurró Draco espantado.

Rose temblaba de pies a cabezas, su cuerpo cubierto de sangre en su totalidad, esta chorreaba de sus manos y sus cabellos. Vestía una bata de hospital que también estaba manchada completamente de sangre. Ella se miraba desconcertada, cuando se dio cuenta de lo que era la sustancia que la cubría, empezó a gritar aterrorizada e intentó sacársela de encima frotándola con sus manos.

-Rose- Draco fue hacia ella y sin perder un segundo le tomó un brazo jalándola hacia él. Estuvo tentado a arrancarle la maldita bata, para ver si estaba herida, pero lo que hizo fue palpar su cuerpo con las manos, Rose no hizo ninguna muestra de dolor y respiraba bien. Al parecer no había sufrido ningún daño ¿De quien diablos era toda esa sangre?

Rose se negaba a mirarlo pero él tomó su rostro con ambas manos y la obligó.

-Rose…escúchame- dijo Draco- escúchame…he venido por ti, estás a salvo- Cuando la chica lo observó fijamente, el impacto de su mirada fue simplemente brutal. Draco sintió como si fuese empujado a hundirse en el océano azul de esos ojos atormentados. La conexión era intensa, en fracciones de segundos, se vio compartiendo absolutamente todos sus pensamientos con ella y viceversa, los más privados, los más oscuros, los más secretos…todo absolutamente todo. Y eso, en ese momento, no era nada bueno, él no podía pensar con claridad, la mente de ella era un caos, su magia estaba descontrolada y estaba fracturando la suya, obligándolo también a recordar asuntos que él quería sepultar para siempre. Pero también era como un descubrimiento, existían imágenes horribles, recuerdos de eventos espantosos, también mucho miedo, pero en el fondo la mente de Rose era hermosa, repleta de pensamientos que a él le gustaron, que le atrajeron de inmediato. Ambas mentes eran como enredaderas entrecruzándose. La sensación era casi mística…más que eso, era lo más jodidamente intenso que había experimentado en su vida. Draco estuvo a punto de dejarse envolver, la tentación de sumergirse tan íntimamente en una mente que no era la suya era fuerte, pero tenían que salir de allí…de inmediato.

-Rose- dijo Draco de nuevo.

-Tú sabes mi nombre- dijo ella en voz baja- tú sabes quien soy.

-Mírame- dijo Draco quitándose su mascara- Tú eres Rose…Rose Weasley. Y tú también sabes quien soy. Me has visto, has hablado conmigo, recuérdame…recuerda a Scorpius….soy su padre.

Rose sintió como si su cabeza estallase en mil pedazos y el corazón amenazase con pararse. Se debatió con fuerza intentando liberarse de los brazos de Draco, quien la apretó contra si.

-No…no…no- decía ella una y otra vez- ¿Quién eres? ¿Qué quieres?

- Rose, tu sueñas conmigo…me enviabas tus sueños…tú sabes quien soy- de pronto, ella dejó de moverse, levantó su rostro que quedó a centímetros de Draco, de hecho su nariz rozaba la suya. Ella inspeccionó cada una de sus facciones y se obligó a recordar, ese hombre rubio…sueños…sueños…ella había soñado con él. Poco a poco, fragmentos volvieron a su memoria. Ella y él …..conversando de su futuro…ella y él…estaban unidos. Luego de unos segundos, lo reconoció finalmente

-Te recuerdo, tú eres Draco- dijo Rose un poco insegura, el hombre se sorprendió…cuando le mencionó a Scorpius, ella había puesto un muro en su mente, de alguna forma, Draco sentía que no podía forzar esa barrera, era peligroso, podia desestabilizarla mas de lo que estaba. Tampoco vio a su hija en su mente, posiblemente el infante había muerto en su vientre por las heridas de la madre, no iba a mencionárselo por los momentos, ni intentar obligarla a recordar. Pero al mencionar los sueños, todo se hizo mas claro para la mente de Rose, sin embargo no se dirigió a él como Malfoy ni como Sr. Malfoy…sino simplemente como Draco…ella siempre lo llamaba en sus sueños Draco.

-Si, soy Draco- dijo él- y he venido a buscarte.

0o0

Esa noche mas temprano…..

Ron los había reunido a todos en su casa, a absolutamente toda su familia ese día. La guerra iba sobre la marcha, con algunas escaramuzas en Londres y algunas ciudades de Inglaterra, la resistencia, como ahora se llamaba la comunidad mágica en el exilio, se hacia notar. Pero aun no habían logrado mucho, los Walpurgis extendían su control hasta el más recóndito rincón del Reino Unido, y los pocos que se le enfrentaba seguían en Irlanda. Harry comentaba que quizás duraría años, sobre todo porque oficialmente, ningún gobierno extranjero quería apoyarlos. Los irlandeses cortaron relaciones diplomáticas con el nuevo gobierno mágico británico, pero no declararon la guerra, su participación consistía en dar albergue y soporte a los exiliados. No sabían hasta donde aguantaría la situación o en que momento, sintiéndose amenazados, el Trivuriato enfocará su ojo y atacase a los irlandeses.

Los Weasley´s habían ido a esa reunión a solicitud de Ron, al parecer había un asunto urgente que tratar. Hasta los señores Wesley´s, los patriacas de esa gran familia, estaban allí. El único ausente era Hugo, puesto que estaba de guardia en el puesto de control de los aurores, de todas formas él chico no quería ir y enfrentar la mirada dolida de Lily, no se habían visto desde lo de Albus. Hugo, después de hablarlo con su tío, se enteró de que Lily lo culpaba, eso fue demasiado doloroso y aceptó alejarse de ella.

-Ha pasado mucho tiempo desde que estábamos todos juntos- dijo Ron- esta guerra ha desintegrado a nuestra familia.

-Sin embargo, debemos estar contentos de que de nuevo estemos aquí…compartiendo una comida- dijo Arthur Weasley- cenaremos y brindaremos por aquellos que no están.

Ginny gimió y Harry la consoló abrazándola. Lily bajó la mirada. Todavía costaba algo, pero poco a poco lo estaban superando.

-Estoy de acuerdo- dijo George quien abrazaba a Angelina- también deseo aprovechar la ocasión para presentarles a Emily, a quienes aun no la conocen…Mi hijo decidió demostrarnos finalmente quien era y escogió la mejor chica de todas como esposa. Ojo que le he prohibido que me llame Sr. Weasley, para ella soy simplemente Georgie….es que no me acostumbro todavía a ser un suegro.

Algunos de los presentes rieron con ganas. Era bueno que George Weasley conservará el sentido del humor aun en las peores circunstancias. Fred y Emily se levantaron, él empezó a presentarles a todos sus primos y tíos. Ella lucia ojerosa y visiblemente enferma, pero en ningún momento dejó de sonreír.

-Hola querida…que guapa estas- la Sra. Molly le dio un besó a la chica con cariño.

Ron esperó un rato mas para hacer su anunció. Al principió de la velada, todos tenían las caras largas, pero poco a poco, ayudado por las bromas de George, estaban recuperando la dinámica familiar que tanto habían extrañado.

-¿Cómo está Rose?- preguntó la Sra. Molly

-Se que todos saben que Rose ha estado muy enferma todo este tiempo, no entraré en detalles sobre su condición. Pero hace unos meses empezó a tener algunos signos de mejoría….Hermione y yo esperamos que en cualquier momento pueda hablar y compartir con nosotros- Ron sonrió levemente, Fred, Emily, Lily, James, Dominique, Louis y Roxanne aplaudieron- Aun así, el motivo por el que los he llamado, tiene relación con Rose pero al mismo tiempo es algo completamente distinto.

-¿Qué sucede?- preguntó Fred a Emily. Ella le dio unas palmaditas en la mano para que no interrumpiese.

-Hermione….creo que es hora que salgas- dijo Ron.

Hermione se apareció tímidamente detrás de una puerta. Todos los ojos estaban clavados en ella y lo que llevaba en sus brazos. Hermione caminó hasta el centro de la sala y descubrió el fardo que llevaba en su regazo. Los ojos de la Sra. Molly se llenaron de lágrimas.

-No queríamos decir nada porque no sabíamos que iba a pasar – explicó Ron emocionado- cuando Rose fue atacada, estaba esperando un bebé….no sabíamos si llegaría a nacer, pero contra todo pronostico, sucedió y hace un mes….Hermione y yo vivimos emocionados la llegada al mundo de nuestra nieta…es una bendición.

Poco a poco todos fueron acercándose a Hermione, la niña dormía en los brazos de la mujer. Pequeña y delicada, desbordaba salud por los cuatro costados, era muy blanca, extremadamente blanca, sus labios eran rojo intenso y ella los apretaba en puchero.

-Es exacta a Rose- comentó Dominique acariciando la cara del bebé que abrió la boca en un bostezo y encogió las manitas en puño sobre su pecho- tiene su nariz, su boca, su cabello, es su replica.

-También tiene los ojos de Rose, espera a que los abra y veras- dijo Hermione admirando a la criatura- y si, es igual de bonita que mi hija cuando era un bebé.

-Pero el color de piel es el de su padre…es tan pálida como él- comentó Lily, ni Ron ni Hermione agregaron nada, obviamente todos allí sabían quien era el padre. La relación de su hija con Scorpius Malfoy no era ningún secreto para la mitad de los concurrentes.

-Es hermosa- comentó Fred- bellísima, es el bebé mas bonito que he visto.

-Es muy buena- dijo Hermione- casi no llora, solo lo hace cuando tiene hambre.

-Aun así- dijo Ron sonriente- no escarmienta para despertar al abuelo a deshoras.

Todo el mundo río con ganas esta vez.

Arthur se levantó de su silla y abrazó con fuerza a Ron, el anciano tenía la cara llena de lagrimas.

-Es la mejor noticia que he tenido en mucho… mucho tiempo- dijo Arthur- dios bendiga a esta niña y a la madre.

-Rose va a salir de esta papá, ella despertó cuando la bebé nació, incluso habló un rato, la sostuvo en sus brazos- dijo Ron- pronto Rose volverá con nosotros.

Hermione miró a Ron de reojo. Le enternecía como él estaba de optimista con respecto a Rose. Era cierto, Rose había despertado en el parto de la niña, pero en ningún momento se mostró coherente, estaba totalmente desconectada de lo que estaba sucediendo, miró al bebé un rato y luego cayó en la inconciencia. Y no despertó otra vez.

-¿Dónde está Rose? No nos has dejado verla en todo este tiempo- pregunto el Sr. Weasley.

-No sabia que seguía embarazada- dijo Bill.

-Rose está en un hospital muggle con un nombre falso. Si no hemos dejado que la visiten es para no despertar sospechas. Solo vamos a verla nosotros y Harry. Ha sido por su seguridad. Harry dejó dos aurores allí esta noche. Aun no sabemos porque querían matarla y si volverán a intentarlo.

Harry se acercó a Hermione y le dio un beso en la mejilla. Habló en voz baja solo para ella.

-Se lo que hiciste…Ron me lo ha contado- dijo Harry. A Hermione se le llenaron los ojos de lágrimas.

-Ella es mi hija….necesitaba protegerla…a ambas, a Rose y a la niña- contestó Hermione- era la única manera.

-Solo tú podrías haber hecho eso, utilizar todo tu poder mágico para proteger a Rose y su hija…te admiro, ningún mago en la historia se había atrevido a tanto, pero a mi me consta que el amor de una madre es la magia mas poderosa de todas- dijo Harry acariciándole la espalda- eres una bruja, el poder está en ti, algún día volverá, lo se, estoy seguro de ello. Ese sacrificio que hiciste tendrá su justa recompensa.

-No le digas nada a nadie- pidió Hermione- Ron está conmigo todo el tiempo, no correremos peligro, él tiene suficiente magia por los dos.

-Te quiero mucho Hermione- Harry volvió a abrazarla y se quedó contemplando a la bebé.

-Esto fue un ritual- dijo Bill- La hija de Victor Krum fue quemada en un rito en Dumstrang esa noche del ataque y la sobrina de Fleur, Annette Delacour, fue encontrada ahogada dos días después en el Río Loira, la habían secuestrado de Beuxbattons.

-Los tres colegios mágicos de Europa permanecen en poder de ellos- dijo Harry volviendo a la conversación- Sabemos que Hogwarts lógicamente estaría bajo su control por estar en el Reino Unido, pero no se porque Francia o Rusia no hacen nada al respecto.

-Ni tampoco rompen relaciones- comentó James- obviamente aquí hay mucho dinero de por medio.

-Eso es lo que me temo- dijo Harry, sin ventilar abiertamente sus sospechas. ¿Por qué Draco Malfoy no aparecía? ¿Dónde rayos estaba? ¿Y haciendo que? Esa insistencia suya de mantener la comunicación en una sola vía era desquiciante. Cierto, les seguía aportando información valiosa para la causa. Pero Harry fue a buscarlo y no pudo ni acercarse a Malfoy Manor, Malfoy la había hecho indetectable, se estaba ocultado de ellos y no entendía las razones. Ni siquiera pudo avisarle que Rose estaba viva. De Scorpius Malfoy habían recibido noticias por Walter, una semana después del ataque, pero era imposible comunicarse con ellos tampoco, de seguro todos suponían todavía que Rose estaba muerta.

-¿Quién es el padre?- preguntó George Weasley-

-Es Scorpius Malfoy- le contestó Fred en voz baja- pero no comentes nada, si tío Ron no lo ha dicho, es porque no quiere que se sepa.

Ron los escuchó.

-La niña es la nieta de Draco Malfoy- anunció Ron- obviamente su nacimiento y su relación deben ocultarse. Me imagino que en algún momento tendremos que decírselo a Malfoy, pero no tenemos ningún contacto por los momentos con él ni sabemos que ha sido de Scorpius Malfoy.

-Él está vivo, es lo único que se…de boca de Bill- dijo Harry.

-Está con Grayback y Rosemberg- dijo Bill- en alguna parte de Europa. Es un warg, sin rastro de consciencia humana. No creo que ni siquiera recuerde a Rose o que iban a ser padres.

-Estamos conscientes de que Scorpius Malfoy no está en capacidad de hacerse cargo de su hija- dijo Hermione- es lamentable que eso sea así, pero él no tiene ningún control de lo que le sucede. Aun así, todos debemos recordar, que si Rose y la bebé siguen vivas, fue porque él llegó a tiempo a salvarlas. Ron y yo estamos profundamente agradecidos por ello e intentaremos hacer todo lo posible para que él sepa que es padre.

-El chico Malfoy pretendía velar por ellas- dijo Bill- a nombre de Rose y este bebé hay una fortuna depositada en bancos muggles en Suiza. Rosemberg me lo comentó de pasada y es bueno que lo sepan. Scorpius no sabia que iba a ser de él, pero dejó asegurada a su familia.

-Ese chico…debió ser un buen hombre- dijo Molly.

-No está muerto…él no está muerto…no hablen de él como si estuviese muerto- dijo Bill- yo lo superé, quizás él pueda hacer lo mismo, aun cuando esté ya transformado.

-Es un warg…..aquí todo el mundo sabe lo que eso significa- dijo Ron- no le permitiré acercarse a la niña de ninguna forma hasta que estemos seguros que puede controlarse. Por eso tienes que buscarlo Bill, debes comprobar por tus propios ojos si lo que te han dicho es cierto.

-Eso estoy haciendo desde hace meses- contestó Bill- pero no consigo rastros de ellos.

-Scorpius saldrá de estas- dijo Fred a Emily- claro que lo hará.

-Estoy contenta- le dijo Emily a Fred- muy contenta. Tengo esperanzas para mí, para nosotros. Este nacimiento demuestra que nada es imposible.

-Nada es imposible- dijo Fred tomándola de la mano con fuerza.

-Se que habrán preguntas- dijo Ron- pero esta especie de aislamiento a lo que estamos condenados tiene sus ventajas. Hermione ha desaparecido mucho tiempo de la luz publica, como todos nosotros, pero llegará el momento de reunirnos en consejo, la verdadera guerra no ha empezado, pero pronto lo hará. Si alguien pregunta, la niña es nuestra hija. Cuando Rose despierte y se recupere, arreglaremos este entuerto.

-¿Como la llamaremos?- preguntaron Lily y James, muy entusiasmados acariciando a la niña, que había despertado debido a tanta atención, Hermione la sostenía sobre su hombro, dándole golpecitos en la espalda cariñosamente para aquietarla, Hermione mas que su abuela, parecía su madre, lucia todavía muy joven, seria fácil orquestar el engaño. Con la niña despierta, ya todos podían admirar los espectaculares ojos azules de la bebé. Efectivamente, se parecía mucho a Rose, habia heredado su cabello castaño y el color de sus ojos.

-El nombre ¿Cuál es su nombre?- inquirió la recién estrenada bisabuela Weasley, ahora luchando con Hermiione para tener a la bebé en brazos. .

-Ángela- dijo Ron- es la única palabra que ha dicho Rose, lo único que dijo cuando la vio. Y Hermione y yo hemos decidido llamarla Ángela Rose.

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