Mmm bueno aquí esta el ¡Ultimo capitulo! de esta pequeña obra… no habrá mas capítulos… así que no me insistan… y-y que ya tengo suficientes traumas (me metieron a un porta maletas para ir de viaje…) bueno ya casi estamos a final de año… y se me a pasado el cumpleaños del Moyashi-kun (que dicen que es el 25… el día en que Mana lo adopto) será para la otra… y bueno me preparare porque para el cumple de Kanda-sama lo are ¡en Grande! Jajaja
Amm bueno… como decía… me traumaron y no pude subirla antes… ¡oigan! Es horrible pasar una hora dentro de un porta maletas… bueno…
Respondo comentarios… bueno solo unos pocos xD
Ya… había uno de… Diana… pues… la verdad yo odio un poquito el AllenxLenalee… es como muy común… y pues KandaxLenalee (no es que me guste… pero es algo para variar ¿no?) bueno… y la verdad estoy dudando con esto del Lemon… me di cuenta… que soy demasiado inocente (jajaja) no me sale para nada… pero voy a intentarlo…
Y por ahí había uno de Kurousagi que comento algo de que había leído este fic en otra pag. Si, esta historia es mía, no soy Chibi-tan ya que ella es mi hermana, yo soy Perry que así me presente en alguna continuación de una obra que ella escribió, pero no continuó por que se fracturo los dedos. Yo utilice su cuenta para no hacer otra (jajjaa, floja)
Ella me dio su historia Un Invierno Soleado, pero yo le cambiare el titulo… porque es un poquitiiiiito malo jajaja y como que la historia no va para nada al titulo. Ya más adelante lo subiré….
Aquí esta el capitulo… intente hacerlo mas largito… pero no se si me resulto… no me odien… que planeo subir todo lo que he escrito.
Nº 3
Un grito recorrió toda la Orden, muchos pensaron que podría se Allen otra vez y otros pensaron que podría ser Komui que había encontrado a su hermana, pero la gran mayoría de los habitantes lo ignoraron y continuaron con sus deberes. La onda expansiva, invisible, del grito llego débilmente asta los sensibles y pequeños oídos de un niño de largos cabellos negro azulados y de finos rasgos orientales. Se levanto de golpe al reconocer aquellas voces.
-Lavi… - reconoció primeo y luego contuvo un poco el aliento - ¡Lenalee! - la llamo un poco asombrado, ya que el sabía que ella no gritaba a menos de que fuese para llamarle la atención a Lavi, Allen y a el cuando se peleaban y ya estaba arta de oírlos pelear. Pero nunca la había oído gritar de esa manera en la Orden. Salio corriendo de su cuarto para buscar el sitio de donde provenía en grito, preguntando en el camino a cualquiera que se le cruzaba.
Nadie le daba la respuesta que sus oídos querían oír, todo era un "no lo escuche" o un "tal vez fue Komui", alterándolo aun más. Corrió un poco más y visualizo algo blanco y corrió un poco más rápido. Una vez detrás de él, lo llamo.
-¡Oi, Moyashi! - le grito. Allen se devolvió enojado al reconocer la voz… aunque un tanto infantil.
-¡Es Alle…n - su voz fue perdiendo fuerza al no visualiza en ningún lado a Kanda - ¿Kanda? - busco con la mirada por los alrededores - mmh jure haberlo escuchado…
-¡No seas idiota, Moyashi! Mira… abajo… - sabía que nada bueno saldría de la boca de Allen, por lo que preparo a sus oídos y se prometió contar asta diez. Allen bajo la mirada y se sorprendió, otra vez, por el tamaño del exorcista.
-¡¿Kanda? - profirió sorprendido - ¿tu también? - pregunto muy, muy sorprendido. Kanda lo miro extrañado, pero luego recordó que antes de quedar en ese estado, Lavi estaba junto a el.
-Seguro que ya te encontraste con el Baka-Usagi… - Allen asintió - oye, escuche un grito de Lenalee… - se avergonzó un poco al mostrar interés, pero logro disimularlo - ¿Dónde esta?... también oí a Lavi – su mirada recobro su frío acostumbrado.
-Mmh… Bueno… - pensó un poco - hace como una hora, por culpa de Lavi, Lenalee tuvo un accidente nada grave… y de seguro ahora están descansando en la enfermería.
-No creo que aya sido ese grito, porque lo escuche hace poco - se giro para volverse a la enfermería corriendo y Allen lo siguió, pero una mano detuvo la carrera de este ultimo.
-Pero que…
-¡No te escapes de tu trabajo Allen Walker! - le interrumpió la conocida, y a veces molesta, voz de Link.
-Rayos… - bufó molesto y devolviéndose por donde vino, protestando y gimoteando para sus adentros por todo el trabajo que tenía que hacer.
Kanda entro corriendo a la sala donde Lavi y Lenalee dormían. Camino un poco y visualizo primero al pelirrojo que estaba con los ojos vendados y bien amarrado en la cama, cosa que lo tranquilizo, ya que el pensaba que Lenalee había gritado porque Lavi le habría echo algo que le molestara mucho (cosa que no se alejaba muuucho a la realidad). Camino un poco más y dio con la cama de Lenalee encontrándola profundamente dormida y con cortes en la cara y en los brazos, gruño para sus adentros y se prometió partir en dos al conejo ese después. Se acerco un poco más a la cama y a ella asta quedar frente a su cara.
-Lena…
-Shhh… - lo interrumpió el sonido.
-¡¿Qué?
-No la despiertes - advirtió una voz infantil y muy familiar - por favor, aun no.
-¿Usagi? - pregunto. Pensaba que estaba dormido… pero no. Luego reacciono a lo pedido. - ¿Por qué no?
-Aun no… deja que me recupere de los golpes primero - dijo casi gimoteando.
-¿Qué le hiciste?
-Nada… fue por culpa del intento de las enfermeras por quitarme la ropa - una sonrisa picara apareció en su rostro - con todo el movimiento la cortina separadora se fue al piso y bueno… - freno en seco, una palabra mas y estaba muerto.
-¿Y…?
-Nada de que preocuparse… oye Yuu… creo que Lenalee es hija de los mismos ángeles… con esa fuerza y ese físico… ¿Eh? ¿Qué haces? - sintió que se subía a su cama y hacía un movimiento brusco - ¿Qué…? ¡Cough! - Kanda lo pateo con tal fuerza que Lavi salio de su amarre cayendo al piso y deslizándose hasta llegar a la puerta - ¡Yuu! - le regaño, pero luego se percato de que estaba en el piso - ¿C-cómo le hiciste con el amarre? - creyó ver una sonrisa en la pequeña cara de Kanda, cosa que no le gusto para nada - no… olvídalo… no me digas… me iré a mi cuarto a descansar… - se acerco al pomo de la puerta pero luego volvió la mirada a Kanda – si Lenalee se despierta… no le digas donde estoy…
-Como digas - vio al pelirrojo desaparecer tras la puerta. Salto para bajar de la cama y luego se dirigió donde se encontraba Lenalee, se subió y se sentó en los pies de la cama de la china - los inventos de esos idiotas no duran mucho… ya ah pasado mucho rato… ya debería estar por pasar el efecto - pensó, se había escondido casi todo el día para evitar comentarios de los curiosos y chismosos integrantes de la Orden. Ya paso media hora y el efecto no se iba, pero si el efecto del calmante que le aplicaron a Lenalee, quien lentamente comenzó a abrir los ojos, parpadeo un par de veces y miro a todas direcciones intentando ubicarse. De repente su mirada choco con la de Kanda, quien la miraba fijamente. Trato de levantarse y sentarse lo más rápido que pudo, pero gracias a que aun quedaban rastros del calmante en su cuerpo la velocidad fue un poco más lenta. Lo miro sorprendida al ver que el japonés tenía el mismo tamaño que Lavi.
-Kanda… ¿tu…?
-Si - corto al adivinar la pregunta - fue por culpa del estupido conejo - miro en otra dirección ya que la mirada insistente de Lenalee lo comenzaba a incomodar.
-Lavi… - su voz sonó pesada. Kanda volvió su mirada a la china, se percato de que ella lo seguía mirando, pero con algo de pesadez.
-Ya lo cortare después… - volvió su mirada en otra dirección, la china lo seguía mirando. - Y tu… ¿cómo estas? - pregunto poco interesado… pero levemente ruborizado. Lenalee cambió su rostro enfadado a uno sorprendido y luego a uno de comprensión.
-Bien, no es nada de que preocuparse… gracias… Kanda - lo examinó de arriba abajo y sintió que un pequeño calor se situaba sobre sus mejillas - que monada - susurro, Kanda dirigió su sorprendida miada a Lenalee pero no hizo intento alguno por ocultar el rubor que se asomaba por sobre sus mejillas. El pequeño espadachín bufó y volteo rápidamente la mirada, provocando que la china suelte una tímida risa pero no pudo ocultar el rubor de sus mejillas. - pero así… pequeño… me gustas mas Kanda - se avergonzó por lo dicho, pero era solo para darse el lujo de ver a Kanda sonrojarse… cosa que así fue y que además la miraba sorprendido. Se regaño mentalmente por perturbarlo, pero así de pequeño (0% amenaza)… era un lujo que quería darse, uno que tal vez nunca más pueda.
-Tsk… - pero fue interrumpido por un estremecimiento que sufrió su cuerpo y el aire comenzó a hacerse pesado. Su respiración comenzó a agitarse y ya mareado se dejo caer en la cama.
-¿Kanda? - pregunto inocente sin tener la menor idea de lo que se venía. Kanda comenzaba a sentir que sus fuerzas se iban y que su cuerpo tiritaba como si tuviese frío, mucho frío.
-¿Qué rayos me pasa? - gruño un poco mas bajo y débil de lo normal, casi inaudible, ya que no era capaz de controlar su propio cuerpo. El calor de su cuerpo comenzaba a irse, pero unos largos y calidos brazos lo rodearon brindándole el calor que se le escapaba.
-Tranquilo Kanda, no se que te sucede… pero… quédate así asta que pase - susurro Lenalee en su oído y, como si fuese un bebé, tomo a Kanda y lo acuno entre sus brazos y acomodo la cabeza de él en su pecho. Kanda sintió que su cuerpo recuperaba lentamente el calor, pero aun estaba muy frío - estas muy frío.
-Tsk… esto… debe ser por… el invento… de Komui… Lavi… debe estar… igual - sintió que su corazón se estrujaba - ¡ugh…! Maldición… - ahora un calo insoportable cubrió su cuerpo. Luego sintió que su piel se estiraba gracias a que los huesos hacían lo mismo - hace calor… - murmuro sofocado. Lenalee soltó un poco el cuerpo de Kanda y notó como lentamente crecía. Lo recostó y se levanto de la cama, Kanda comenzó a jadear por una inoportuna fiebre, de repente un pensamiento choco en su mente.
-Si esta creciendo… esas ropas le molestaran - pensó, pero sus manos comenzaron a temblar - si se las saco ahora… me matara después… pero… no lo puedo dejar así… - rápidamente llevo sus manos a la camisa laga que usaba el japonés, soltó la cuerda que usaba como cinturón y en un rápido movimiento quitó la camisa. Se detuvo al ver el torso del pequeño Kanda, enterneciéndose - muy gruñón, frío y huraño, pero eso no quita que sea toda una monada ahora - susurro tiernamente. Luego bajo mas la mirada - bueno… eso le molestara aun mas - cerro los ojos y rápidamente saco las ultimas dos prendas y lo tapo con las sabanas - bueno… ya esta… perdóname Kanda… pero tenía que hacerlo.
-No importa… después… me lo cobrare… - decía entre jadeos, ya casi le costaba respirar y Lenalee le dio un poco de agua.
-Kanda… - comenzó a temer por su vida, pero se alejo un poco y con unas vendas mojadas le humedeció la frente - iré por ropa tuya… no tardo - se volteo, pero la mano de Kanda le tomo la camisa de la china, deteniéndola.
-No… - pero no alcanzo a decir más ya que Lenalee le dio un beso en la frente.
-Dije que no tardaré - le sonrió. Se volteo y salio corriendo de la enfermería para ir en busca de las prendas del japonés. Corrió hasta llegar al centro de la planta y dirigió su mirada hacia arriba, activo sus Dark Boots, y salto en esa dirección, pasando los pisos con rapidez.
Hmmmmm! Le dejare un capitulo mas… ¿ya? Para no se… solo es que no quiero escribir mas hoy día jajajajaj perdónenme!
Piff… ya nos leemos… oh! Por cierto!
¡LEAN AQUÍ!
Necesito ayuda para hacer un one-shot… por favor tengo el mail en mi perfil… ¡créanme! Necesito ¡ayuda! T-T
