Lagrima congelada

Summary: Luego del accidente, perdí mi memoria, Rose y Alice siempre me han ocultado cosas, pero no me intereso hasta que aparecieron ellos-¡Edward Masen!-¿Masen? De donde salió eso, de pronto la realidad me llego de golpe… Engaños, Secretos, Odio, Amor NEW SUMMMY

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.

¡Quiero mi historia!

Capitulo dos

No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí su propio camino.

William Shakespeare

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Odio a Alice, con ese pensamiento desperté de mi delicioso y adorable sueño, esta brincaba sobre la cama diciendo, que debía apurarme y que no tendría suficiente tiempo, tome uno de los cojines de mi cama lanzándoselo directamente a la cara.

-Oh Isabella no sabes con quien te metiste- me lanzo un vaso con agua y HIELO, Odio a Alice pese nuevamente. Salí de de la cama dando trompicones para dirigirme al baño donde me esperaba mi deliciosa ducha. Mientras me bañaba, pensé en mis padres, hace cinco meses que murieron, lo estaba sobrellevando muy bien de echo o deseaba sonar malagradecida pero mis recuerdos no me ayudaban demasiado, Alice nos ayudo mucho a Rose y a mi, Rose mi hermana fue quien le afecto mas, pero siempre he pensado que me ocultan algo, algo demasiado importante en mi vida, y no puedo evitar pensar que me falta algo, que me encuentro incompleta y en momentos como este lo único que podía llenarlo era el chocolate… pensando esto me cambie con una traje color café, la falda me llegaba un poco arriba de la rodilla, que según Alice fue hecho para mi, y una blusa color beige de botones, deje el botón de arriba abierto, mis zapatos de tacón corrido beige, tome unos aretes de bolitas de oro y deje mi cabello suelto, tomando sus ondas naturales.

Salí de la habitación encontrando a una Rose, gritándole a Alice, diciendo que quemaría su colección de zapatos Jimmy Choo. Luego de que mi hermana al fin decidiera cambiarse, salió luciendo una falda que enmarcaba toda su cintura abajo del busto, color negro, con una blusa amarrilla y unos tacones del mismo color. Alice con un vestido de verano que le llegaba hasta medio muslo, de color celeste, unos zapatillas con un poco de tacón y una collar de perlas que le llegaban hasta el busto.

-Vamos en mi porche- dijo Alice dando saltitos.

-No, es el turno de ir en el Audi de Bella- dijo Rose lanzándome las llaves, que cayeron sobre mi cabeza.

-¡Ouch!- me queje, sobando mi cabeza.

-Lo… si… ien…too- Rosalie se cayó sobre el sillón sosteniendo su estoma de las grandes carcajadas que escapaba de sus labios.

Luego de que Rosalie dejara de reírse y que Alice se resignara a que fuéramos en mi carro hoy, cosa que resulto muy extraño, nos dirigimos a nuestro trabajo.

-Alice, tienes una llamada de Balianti- dijo la secretaria de Alice, Irina, apenas cruzamos la puerta, mientras esta caminaba por el pasillo con una pila de papeles cobre sus manos.

-¡QUEEE!- grito está corriendo hacia el elevador, y empujando a el tumulto de personas que intentaban entrar en el. –¿¡QUE ESPERA HEEE? APURESE-

-lo siento señorita, pero el elevador llego a su límite, sería tan amable de esperar al siguiente- pregunto amablemente el hombre canoso, con el feo uniforme azul, bueno así lo había descrito Rose.

-escucho, bájese- dijo empujando a un hombre parecido a un levantador de pesas

-mira pixie, a mi no me bajas- reclamo este mirándola hacia abajo.

-a mi no me llames pixie ¡MASTODONTE!- le grito saltando para intentar alcanzarlo, mientras este se reía de sus ridículos intentos.

-Alice, no te comportes así con el señor- dijo Rosalie acercándose y ¿mirándolo con cariño y picardía?

-¿Señor? Pero osita… - esta le pego en la nuca mascullando un "cállate"

-de que me pierdo- dije acercándome a ellos, los ojos de Emmett empezaron a brillar como un niño al cual le entregan su regalo de navidad, un momento como sabia que se llamaba Emmett de ¿donde lo conocía?

-HERMANITA, hace cuanto no te veía- dijo alzándome en brazos, para luego envolverme en estos rápidamente, asfixiándome.

-Emm.. ee..ttt A..i..ree- de pronto allí un carraspeo en mis espaldas que hiso que me soltara.

-Escuchaste Eddy me reconoció- dijo saltado.

-disculpa pero de donde te conozco- pregunte mirándolo con duda

-Bella, lo que pasa es que quizás no te acuerdes pero Emmett es mi novio- explico tomándole del brazo.

Haber retrocedamos; Rosalie tiene un novio llamado Emmett, que se supone que debo conocer, y Alice conoce, Emmett está feliz porque le "recuerdo" y por eso llamo a Rosalie ¿Eddy?

-momento- dije colocando mis manos al lado- ¿quién es Eddy?

De pronto al mencionar ese nombre recordé mi sueño de hace algunas noches que eran tan repetitivos y abrumadores…

Flashback

-tendremos un pequeño Eddy- gritaba una voz, mientras se escuchaba como barias puertas eran cerradas y abiertas abruptamente, incluyendo maldiciones que retumbaban por toda la estancia.

-OSITO BAJA YA- gritaba una hermosa rubia que se encontraba parada en las escaleras.

-pero mi barbie, ups- decía corriendo mientras la rubia lo seguía, diciéndole que se arrepentiría a haberla llamado así.

-un bebe, ¡UN BEBE! Se puede saber porque yo el padre, me entero de último-

-porque querido Eddy- decía una voz cantarina a mi lado-tu esposa sabia que te pondrías así- dijo señalando al hombre que ahora se encontraba en el piso.

Fin del flashback

-es Edward- dijo mientras señalaba detrás de mi, voltee para encontrarme con el chico de la parálisis facial, bien admitiría que no era realmente un nombre muy original, pero no había otra forma de describirlo al ver su sonrisa torcida, y sus ojos llenos de resentimiento al ver que esta se dirigía hacia mí, me estremecí al ver que seguía con la misma ¿sonrisa? o más bien mueca y al parecer los demás se dieron cuenta porque Emmett estaba a punto de darle un "BESO" ya que no despertaba de su aturdimiento.

-¡QUE ASCO EMMETT QUE TE PASA!-dijo mientras lo empujaba hacia el lado.

-Jasper, hace cuanto no te veíamos- comento Rosalie, de una forma mordaz a lo cual la sonrisa de Alice borro, y Este enmaleció.

-si un gusto volver a verlas- dijo mientras asentía con la frente.

Bien Bella, esto es un relajo, todos se conocen, a excepción de ti, aunque sentía algo dentro de mí que me dijera que debía alejarme de ellos, y que no eran, seguros.

Recuerdo el día que desperté después de 9 meses en coma, Rosalie, se encontraba al lado mío durmiendo en el viejo sofá, mientras que Alice salía del baño, al verme despierta se abalanzo sobre mi llorando como magdalena…

flashback

-Bella, ¡Has despertado, no sabes cómo nos tenias asustada; eres una estúpida- decía gritando en mi hombro mientras dejaba sus lagrimas sobre este, la mujer rubia que dormía en el sofá se despertó abruptamente, rebelándome unas grandes ojeras y al ver me despierta, se abalanzo, igual o quizás peor que la pelinegra en mi hombro.

-Eres una estúpida, como puedes haberle hacho esto a tu hermana- decía gritando en mi oído, si en mi OIDO, hasta dejarme sorda. Cuando al fin notaron que me apretujaban demasiado se alejaron de mi con sus rostros sonrientes y sus mejillas surcadas de lagrimas.

-disculpen, pero quienes son- al decir esto sus sonrisas se borraron hasta formar una línea recta.

Fin del flashback

Luego de ese día, Rose y Alice me ocultan demasiadas cosas y salen a escondidas aunque no se realmente no sé si así se comportaban con migo anteriormente, a los cuatro meses Charlie y Renee tuvieron una accidente, los quería mucho si, pero no recordaba nada de ellos para decir que mi vida ya no tenía sentido, los consideraba familia algo así como lo serian unos tíos que se preocupan por ti de vez en cuando. Rosalie nunca me conto realmente mi vida antes de estar en el hospital, nunca me dijo que ocurrió ni porque me encontraba allí, dijo que simplemente que me había caído de las escalera, cosa que no le creí, porque una chispa de culpa brillaba en sus ojos. Según ella nuestra vida había sido normal, crecimos con nuestros padres, luego conocimos a Alice en la segundaria y así siguió en adelante.

-bueno fue un gusto verlos, pero tenemos demasiadas cosas que hacer como para quedarnos aquí con ustedes, y… tiene que ir a ver a su familia, estar con ellos hoy, ¿no es así?, porque es el cumpleaños de Carlisle, verdad Edward que deben estar con su familia en esos momentos- dijo Alice mordazmente

-si Alice, de hecho venimos porque Carlisle, lo pidió- dijo igualmente Jasper hacia Alice, que frunció el ceño y entrecerró sus ojos.

-bueno adiós- hablo esta volteándose y tomando mi mano, para que la acompañara.

-¡Alice!- exclame parando a mitad de las grandes escaleras, -dime que me ocultan- exigí.

-¡NADA!- grito Rosalie apareciendo al lado mío.

-saben, siempre me han ocultado cosas, pero soy lo suficientemente grande, por si no se daban cuenta, tengo 24 años-

-Rosalie- recrimino Alice.

-Ya Bella te he dicho que no te ocultamos nada, ya los conocías, si eres despistada o te encontrabas borracha cuando te los presentamos no es nuestra culpa- dijo mientras seguía el subiendo las escaleras y tomaba la mano de Alice. Cuando llegamos al octavo piso, Alice y Rose entraron a su despacho mientras grataban "nos vemos en el almuerzo".

Entre a mi oficina lentamente conteniendo mis lágrimas.

Yo no tenía realmente idea de lo que había sido mi vida antes del accidente, mi hermana no me lo decía, y aunque Alice, ha veces quiso decírmelo Rosalie, entraba en acción. Yo no soy muy sociable que digamos pero supongo que tendría que conocer a alguien más, alguien que supiera de mi accidente un poco, alguien debía de saberlo. Camine directamente a mi viejo libro de Romeo y Julieta que se encontraba en el viejo estante de caoba, junto a otros clásicos, pero aunque Romeo y Julieta no fuera mi favorito, como decía Alice, me gustaba, era algo que no lo olvidaría aunque no lo recordara en si el libro. Tome la vieja pasta, observando por primera vez que era una primera edición, realmente algo tan costoso no debería encontrarse aquí, lo abrí descubriendo una pequeña serie de imágenes, como esas que se toma en las cabinas, pero no era cualquier foto, allí me encontraba yo, con mis ojos brillando como nunca antes lo había visto, pero lo que me llamo la atención fue el hombre que se encontraba al lado mío era nada menos que Edward Cullen, el chico de la parálisis facial, que sonreía igual o quizás más que yo. En la siguiente imagen este me besaba tiernamente la frente, mientras mis mejillas se ruborizaban y en la ultime besaba mi estomago con nuestros ojos brillando de ilusión. Cerré el libro mientras guardaba en mi bolcillo las imágenes y tomaba mi chaqueta, le avise a victoria que tenía algo muy importante que hacer y llame un taxi, ya que no tomaría mi carro porque en el Rosalie y Alice tendían que utilizar un taxi, y no sería justo.

Sentí como varias miradas me taladraban, pero cada vez que volteaba no se encontraba nadie, así que simplemente las ignore, pensando en que serian de mi imaginación.

.

.

Ante mi se encontraban unas grandes puertas de cristal, donde las personas con sofisticados trajes y celulares en la mano entraban apresuradamente hacia aquel viejo lugar. Al entrar era mucho más hermoso, pero no tenía demasiado tiempo para observar la decoración, así que camine rápidamente hacia una señorita de cabello negro con unas facciones grandes que trabajaba rápidamente en la computadora, carraspee para llamar su atención, levanto su cabeza con su expresión seria y al verme se descompuso rápidamente.

-OHHH MILAGRO, Bella pensé que nunca más te vería- exclamo mientras daba la vuelta para pronto acerrarme en sus finos brazos, al darse cuenta de mi incomodidad se separo y su expresión me dolió mucho mas a ella por no recordarla.

-no me recuerdas- afirmo

-no, lo siento-dije agachando mi cabeza

-no importa Belly un día me recordaras- afirmo sonriendo levemente – Angela- me extendió su mano, que yo cortésmente la tome, pronto regreso a su lugar a ver que varias personas le regañaban con la mirada con su actitud.

-Disculpa me gustaría tener una copia de mis documentos-

-Bella, se que aun no me recuerdas, pero si tienes dudas sabes que yo te ayudare- dijo buscando rápidamente en la computadora.

-serías muy amable si me ayudaras, Rosalie y Alice no me cuentan nada-

-claro yo tampoco lo haría si fuera tu hermana, pero tienes el derecho a saber todo lo que desees- dijo mientras me entregaba la copia de aquellos documentos

-gracias, nos podríamos hablar un día-

-si, ten mi numero- dijo tendiéndome una pequeña tarjetita –podemos vernos pasado mañana, domingo ¿te parece?-

-claro está bien-

-con gusto aclarare tus dudas, tendremos tiempo como antes- dijo sonriéndome mientras yo me despedía con la mano de aquella extraña no tan extraña.

Ya afuera, camine hasta sentarme en un una pequeña banca, abrí los documentos rápidamente sin importarme si estos se rompieran mientras buscaba desesperadamente aquella frase…

-aquí esta- susurre, mientras sentía las mismas miradas, al levantar la vista encontré a la dueña de aquella horrible mirada "Tanya"

-¡CUIDADO!- escuche que gritaban, pero solo fui consciente de que un cuerpo colisionaba contra el mío, empujándome contra el frio asfalto, mientras aquella frase rondaba en mi mente…

Estado civil: Casado

.

.