Disclamer: personajes de JK. Rowling.

Hola a todos. Ante todo disculpas por no haber publicado el fin de semana pasado, pero he estado full estresada ya que estoy terminando de escribir mi tesis de especialista, mas un montón de problemas en el trabajo que estoy segura de que se aburrirían un mundo si se los explicó. Sin contar algunos problemas que tuve con la laptop. Ni tiempo tuve para responder los reviews, discúlpenme, aprecio uno y cada uno de sus comentarios, muchísimas gracias , responderé, lo haré…es una promesa…siempre lo hago. Ahora a leer, después de todo, este es el momento dedicado al ocio.

Este capitulo es especial para mi, me ha costado un mundo escribirlo….es recontra largo ja ja ja, demasiado detalles que no podía dejar sueltos, pensé y pensé…y pensé…y aquí está. Banda sonora: cada una de las canciones que puse…antes de los párrafos…disfruten.

Capitulo 27 Una pequeña y esperada sorpresa

"Home is behind the world ahead
And there are many paths to tread
Through shadow to the edge of night
Until the stars are all alight.

Mist and shadow
Cloud and shade
All shall fade
All shall fade"

Pippin`s song The Lord of the rings

Al entrar a la tienda, un penetrante olor penetró sus fosas nasales. Cuando Grayback le mencionó lo que era, liquido amniótico, Scorpius lo miró escéptico. ¿Liquido amniótico?, ¿en una aldea de wargs?, alguna explicación habría, pero sin duda ninguna que fuese aceptablemente buena. Walter fue a su encuentro enseguida.

-¿Qué sucede?- preguntó Scorpius bruscamente, clavándole la mirada a Walter. Los vellos del cuerpo se le erizaron, la pupila de sus ojos amarillos se amplió y la adrenalina empezó a correr por sus venas. Estaba inquieto, alerta y si existía algo que odiase Scorpius Malfoy era sentirse así, sobre todo cuando no sabia la causa.

-Encontramos a una mujer agonizando….una mujer-warg- dijo Walter, Scorpius leyó desconcierto en su mirada.

-¿Y?- preguntó Scorpius.

-Ven a ver esto- dijo Walter dando unos cuantos pasos, sumergiéndose en la penumbra del interior de la tienda, llegó a una esquina y enseguida apartó una manta que cubría de un bulto que sobresalía en el suelo.

-¡Diablos¡ -exclamó Grayback, quien no podía apartar la mirada de….!Rayos , demonios y centellas ¡ ¿ Que era…..eso?. En su vida había sido testigo de bastantes sucesos inusuales, pero lo que tenía ante sus ojos, sin duda estaría entre los más extraños.

Scorpius disimuló mejor su azoramiento que Grayback, de hecho su aplomo ya era legendario entre los wargs, solo su feroz mirada delataba la lucha que se desarrollaba constantemente en su interior. Una pelea que estaba ganando poco a poco, la contienda entre el animal salvaje y el humano. Scorpius se paró junto a Grayback, abrió las piernas y se cruzó los brazos sobre el pecho, aprovechando para rascarse la barbilla en actitud pensativa. Miró alternativamente a Grayback que se acercaba a olfatear el bulto con cautela y a Walter que todavía tenia la manta en su mano.

-Te escucho- dijo Scorpius, aparte de su frialdad, era bastante ahorrativo con las palabras. Al estilo directo y al grano- ¿Qué fue lo que sucedió aquí?

-Obviamente esto no lo esperábamos- dijo Grayback

Dos cadáveres reposaban en el piso, el de la mujer…que sin duda era una warg, los colmillos en su boca demostraban que efectivamente lo había sido en vida y a su lado el cuerpo de un bebé…..humano….muerto, todavía el infante estaba cubierto de fluidos, lo cual explicaba el penetrante olor en el ambiente. Era muy pequeño, pero estaba bien formado.

-El niño es de la mujer….nació hace dos horas, no pude hacer nada para salvarlos- dijo Walter.

-¿Estaba embarazada?…..eso es imposible- dijo Scorpius enfocando toda su atención en Walter- es imposible.

Walter le devolvió la mirada….sus ojos negros resplandecían…asombrados y curiosos, la misma sensación que tenia Scorpius en ese momento. Estaban intrigados, porque ellos tres, acostumbrados últimamente a lo inusual, estaban frente a un suceso bien particular. Scorpius tenia todo el derecho de asombrarse ante cualquier cosa, después de todo, ser warg para él era una novedad, aunque se había acostumbrado bastante bien a su nueva piel, todavía existían misterios sobre su propia naturaleza que aguardaban para ser develados. Pero de los otros dos, ni hablar, Walter al igual que Grayback, era más viejo de lo que aparentaba, el primer recuerdo de Walter fue el ruido de los cañones bombardeando su ciudad natal, Viena. El hecho en si, mas allá de que fue una guerra, no tendría más relevancia de la necesaria, si quien atacó no se hubiese llamado Napoleón Bonaparte.

Y eso fue en el verano de 1812.

Napoleón llevaba bastante tiempo muerto y Walter Rosemberg todavía respiraba. Algunos hablarían de injusticias, después de todo todavía existían personas que opinaban que Bonaparte merecería incluso la inmortalidad, pero ni modo, eso formaba parte de ser un warg….la longevidad. Y Walter estaba seguro que aunque el Emperador mientras vivió fue casi un dios, no fue un warg.

¡Si! A pesar de su juvenil apariencia humana (una de las tantas formas que podía adoptar a voluntad, después de todo…era un warg)….Walter Rosemberg era viejo…..nació a principios del siglo XIX, aunque él opinaba todo que el momento de su verdadero nacimiento fue el día que se convirtió completamente en un warg- cuervo, lo que le sucedió aproximadamente cuando tenia veinte años de edad. Había caminado por el mundo durante los tres últimos siglos, aprendido muchas cosas extrañas y presenciado otras tantas, fue a la universidad, estudió filosofía, se dedicó a desentrañar el misterio del pensamiento humano y también del pensamiento warg, fortaleció los dones que el destino le otorgó al nacer, no era mago pero si poseía una percepción extrasensorial inusual, eso lo ayudó a conservar su parte humana, su especial sensibilidad. Walter era un warg sabio que luchó muy duro para llegar a la posición que ostentaba, el de miembro del consejo warg, incluso tuvo el mal gusto una vez de enamorarse…algo prohibido para un ser como él, por supuesto, como suele suceder en estas cosas, se enamoró de la persona equivocada, pero eso es otra historia. Lo cierto es que su experiencia vital era basta y amplísima, y pocas veces los cimientos de todo lo que creía saber y en lo que quería creer de su propia naturaleza, se tambalearon durante todos esos años. Pero de ninguna forma objetaría, que se ese día, había sido el día de un descubrimiento importante.

-¿Cómo estás tan seguro?-preguntó Scorpius.

-Te estoy diciendo que atendí el parto, más o menos. Ella era una warg y el niño tenia apariencia humana- respondió Walter tajantemente. Estaba pensando, analizando y no le gustaba que lo interrumpieran. Y a su amigo le encantaba, por descontado, interrumpirlo en los momentos cruciales, era demasiado impaciente. Y por mucho que Scorpius Malfoy hubiese cambiando de personalidad en ese año, aun conservaba ese rasgo.

-Eso está claro- dijo Scorpius rechinando los dientes- lo que quiero saber es como sucedió.

-Me imagino que tuvo que tener sexo con alguien para embarazarse…hasta donde se…es la manera habitual- afirmó Walter con sarcasmo lo que le ganó una mirada asesina de Scorpius.

-No estoy de humor para tus comentarios irónicos- contestó Scorpius adoptando una actitud solemne.

-Tú nunca lo estás para nada si a eso vamos- dijo Grayback- por lo que me dicen las féminas de nuestras aldeas….ni siquiera estas de humor para un poco de sexo.

Scorpius se tensó inmediatamente. Desde que los rumores de su fama como nuevo líder de las manadas del este se extendió en las estepas rusas, todas las mujeres wargs de las aldeas, de la especie que fueran, literalmente se le habían echado encima. El poder siempre fue el mejor afrodisíaco posible, todas y cada una de ellas quería ser la compañera del nuevo joven y viril jefe. Algunas sin duda, eran mujeres o mejor dicho mujeres- wargs bastantes hermosas. Grayback le aconsejaba que se relajara un rato y se divirtiese. Walter le decía lo mismo, que olvidase y se dedicase a vivir. Scorpius estaba de acuerdo que tenia que continuar su existencia de la mejor manera posible, pero respecto a lo otro…..Grayback tenia razón, él había perdido cualquier sentido de la diversión y por descontado, no estaba buscando sexo a diestra y siniestra para mejorarse el humor. Scorpius permanecía estancado en el recuerdo de la única mujer de la que se enamoró y no tenia intensiones de sacársela de la cabeza, no podía hacerlo.

Quizás con el tiempo, con los años, Scorpius tendría la suficiente sangre fría para echar una cana al aire sin sentir que le estaba siendo infiel a ella, pero por lo pronto, sus seguidores murmuraban respecto a su autoimpuesto celibato, de hecho, ya ni se molestaban en disimular sus opiniones frente a él, parte de lo que un jefe warg le demostraba a sus compañeros eran sus proezas sexuales, en ese aspecto era casi igual como en los animales, el macho alfa era el que poseía la mayor cantidad de hembras. Era una situación delicada, incluso podía poner en entredicho sus capacidades como jefe, Walter hasta le preguntó si no sentía la llamada del instinto para aparearse, después de todo era su amigo intimo, el único que tenia. Scorpius no le contestó absolutamente nada, al convertirse en warg, su personalidad extrovertida se disipó como el humo, no estaba para darle explicaciones a nadie, de hecho si sentía esa necesidad, obviamente, después de todo era un hombre o un warg o lo que fuese, solo que era muy difícil de explicarle a cualquiera, que en esos momentos donde la urgencia crecía y el "instinto" como lo llamaba Walter, apremiaba hasta hacerse insoportable, el único cuerpo que deseaba hacer suyo era el de Rose. Y por supuesto, Rose….estaba muerta. Deseaba a una mujer que ya no existía sino en su memoria.

Scorpius estaba consciente de que tenía que mantener su posición como jefe, que era igual que los demas wargs en ese aspecto o incluso mejor, después de todo era lo que esperaban de él, entre otras cosas. Llegado el momento, resolvería esa situación…le gustase o no. Para eso, cualquier mujer serviría, de eso estaba seguro.

-No estamos hablando de mí- dijo Scorpius con un tono amenazante.

-Lo que te hace falta es un revolcón con una buena hembra para que dejes de gruñir tanto- expetó Grayack- por experiencia te digo….que funciona….No seas tan melindroso chico….hazlo con cualquiera….pero hazlo de una vez. Si no es por gusto, por lo menos demuestra que tienes un pene y sabes como usarlo. A los wargs no le gustan los jefes impotentes, de hecho los eliminan, es una muestra de debilidad.

-No soy ningún impotente…solo es que no me da mi puta gana- respondió Scorpius. Nunca había sentido tantas ganas de estrangular a Grayback como en ese momento.

-Cómo tú digas…jefe- contestó Grayback en tono burlón. Le tomaba el pelo adrede a Scorpius, tensando la cuerda para ver cuanto podía aguantar hasta estallar. Según su criterio lo que al chico le hacia falta era desahogarse. No importaba cuantas peleas a muerte tuviese encima, lo que necesitaba era tomarse unos tragos hasta embriagarse, tener un poco de sexo duro y echar fuera todo lo que lo atormentaba. El problema no desapareceria, la chica permanecería muerta, pero el muchacho merecía vivir de nuevo una vida, sepultar definitivamente los fantasmas del pasado. .

- Hey gente ¿Acaso creen que estoy bromeando?- dijo Walter- hice el comentario para tratar de aligerar la tensión no para que nos desviemos del tema.

-Pues estás fracasando estrepitosamente…ahora dime ¿Qué coño está pasando aquí?- Scorpius estaba rígido como una vara. No le gustaba enfrentar situaciones fuera de su entendimiento. Tampoco que le echaran en cara que era incapaz de tener sexo a diestra y siniestra con cualquier mujer que se le atravesase por el medio.

-Calma….el cuervo al parecer quiere dejar lo mejor para el final- dijo Grayback dedicándole otra mirada furiosa a Walter por mantenerlos en vilo.

-Nuestras leyendas siempre han dicho que somos estériles…que no existe ninguna forma de procrear. Pero parece que no es así- explicó Walter y luego señaló a los cadáveres- este era un niño….aparentemente humano…que después se convirtiese en warg no importa, lo importante es que nació de un warg.

-Esto una aberración- dijo Grayback- ¿su padre seria humano o un hombre-lobo o fue…?

-Tiene que ser un warg –completó la frase Scorpius- la genetica no permite que sea de otra forma. Somos especies diferentes, no fue ni un humano ni un hombre-lobo. Aceptamos los hombre-lobos dentro de nuestro mundo, porque no queda mas remedio- Grayback gruño al instante que escuchó la afirmación, Scorpius no le prestó atención- pero todos somos especies diferentes. Tuvo que ser un warg, y un warg lobo, porque creo que con un cuervo no seria tampoco posible-Walter negó con la cabeza- En realidad...supuestamente ni siquiera debió ser posible que sucediese de ninguna forma.

-Si ella era una warg y él un humano...tendremos problemas- insistió Grayback quien aparentemente lo unico que escuchó fue el velado insulto de Scorpius- ese tipo de uniones está prohibida.

-Y la mayoria de los wargs que conozco no están de acuerdo con la prohibición-dijo Walter- algunos tuvieron que abandonar a sus familias despues de la conversión debido a eso...sin contar que todos nosotros siempre nos hemos sentido un poco curiosos sobre la verdadera razón.

-El motivo es claro, es moralmente incorrecto, nosotros somos casi-animales y los magos ... pues son humanos- contestó Scorpius- la razón de la prohibición...es que es un tabú.

-Para los humanos...no para los wargs- dijo Grayback, luego miró a Walter- Scorpius es todavia muy joven para saberlo, pero tú si has escuchado los rumores.

-La gente habla...no lo podria afirmar basado en mi experiencia. Yo respeto las reglas...pero la gente habla...mejor dicho los wargs comentan ...- dijo Walter.

-¿Que quieren decir?- preguntó Scorpius alzando una ceja. Cuando Walter divagaba, solo podria significar que el asunto era bastante escandaloso y le era totalmente desconocido tal como afirmaba. Walter Rosemberg era extremadamente quisquilloso con temas que no dominaba, lo cual era una rareza, porque Walter se habia pasado su larga vida estudiando, era todo un erudito.

-Según lo que he oido durante toda mi vida, el sexo entre un warg y un humano es algo del otro mundo- explicó Grayback encogiendose de hombros-no se que decir, soy un hombre-lobo, el sexo me parece bueno como sea y con quien sea.

-¿Este nacimiento pudo ser producto de la unión de un warg y un humano? Yo sigo pensando que no puede ser posible- preguntó Scorpius para salirse definitivamente del tema personal y enfocarse en el asunto que se les presentaba. Sin embargo le produjo demasiada curiosidad el comentario de Grayback.

-Genéticamente seria imposible entre un humano y un warg, después de la conversión somos incompatibles, no hay problemas entre hombre-lobos y humanos, nadie ha intentando o por lo menos no he tenido noticias de hombre-lobos y wargs, como dices lo mas probable es que el padre fuese un warg, pero no hay manera de saberlo…por los momentos- dijo Walter- en todo caso el hecho es que no debió haber sucedido. Es importante que el consejo se enteré de esto.

-¿Por qué murió?- preguntó Scorpius. Le daban lastima tanto el niño como su madre.

-Hirieron a su madre, gravemente, sin duda cuando atacaron la aldea, el infante nació muerto- dijo Walter.

-Puede ser que muriese porque su madre y él eran distintos…dos especies diferentes…en el hipotético caso de que el padre fuese humano- dijo Grayback- digo si hubiese sido warg, mínimo el niño seria un warg.

-Grayback…entiéndelo de una vez…existe algo que se llama genética. Cuando los wargs nos transformamos definitivamente, cambia nuestra estructura molecular, nuestro ADN. Walter y Bill me lo dijeron en mis clases, no somos compatibles de ninguna forma. ¿Tuvo alguna oportunidad el bebé?- preguntó Scorpius.

- No soy ningún experto, pero si quieres mi opinión, visto que examiné el feto, este niño estaba bien formado y si no fuese porque la madre fue herida de muerte, estoy seguro de que sin duda habría nacido con vida-contestó parcamente Walter, observaba la emoción contenida en la expresión del rostro de Scorpius. La situación sin duda evocó malos recuerdos.

-Pero no fue así….murió- las manos de Scorpius temblaban tanto que tuvo que empuñarlas para que no se le notara. No podía apartar su mirada de la mujer y el niño…su mente divagaba….Rose…Ángela…de nuevo sentía la rabia y la impotencia. Tomó la manta y cubrió los cadáveres, no se sentía capaz de seguir mirándolos por más tiempo.

-Conclusión, entonces fueron wargs- dijo Grayback. Walter y Scorpius rodaron los ojos.

-Están conscientes que por siglos…y esto es casi una verdad absoluta…se nos ha dicho, se nos ha enseñado, se nos ha inculcado, que somos incapaces de reproducirnos- dijo de pronto Walter.

-Los hombre-lobos podemos hacerlo…si queremos- interrumpió Grayback.

-Con ustedes es distinto- Walter y Scorpius se miraron- sabemos que nosotros podemos procrear antes de nuestra conversión a warg, pero después nunca….sin embargo aquí tenemos la prueba de lo contrario.

-¿Estás sugiriendo que el consejo ha mentido?- Scorpius estaba mas intrigado aun si eso fuese posible. Después de un año aprendiendo la enrevesada política que regia en el mundo warg, ya nada le sorprendía.

-No…de ninguna manera- dijo Walter- lo que estoy sugiriendo es que quizás hemos evolucionado o estemos evolucionando.

-Explícate- dijo Scorpius.

-Por supuesto, este evento ha sido la demostración mas espectacular de que quizás los wargs estemos evolucionando- dijo Walter- tengo que decir que durante décadas he sido testigo de cambios imperceptibles pero importantes. Si bien seguimos siendo un pueblo salvaje y feroz, he notado que los wargs hemos cambiado. Hay muchas mas aldeas ahora que cuando era joven, hemos construido pequeñas ciudades, hemos sido….

-Domesticados- dijo Scorpius frunciendo el ceño-te he escuchado por años tus historias de nuestro mundo y sin duda me ha sorprendido bastante ver como es en realidad el asunto. No somos humanos pero tampoco podemos vivir completamente como animales, nuestras reacciones y emociones son intermedios, como si estuviésemos eternamente en la mitad del medio.

-¿Existe el termino "en la mitad del medio"? ¿Estás hablando en algún idioma conocido?- Grayback no desaprovechó otra oportunidad para burlarse, siempre lo hacia. Scorpius lo ignoró como era su costumbre.

-Insistían tanto que tratase de conservar mi humanidad que llegué a pensar que realmente éramos bestias sin razón- Scorpius siguió hablando- pero he hablando con nuestra guardia, los wargs que nos siguen, la gente de mis aldeas y manadas, he compartido con ellos, aquellos que tú dices que han dejado de lado al humano a favor del animal y no siento que sea muy diferente a hablar contigo, que supuestamente eres una excepción a la regla. Son casi…humanos…yo también siento cosas humanos, aunque no reaccione ante ellas como humano. He llegado a la conclusión que en mayor o menor grado, todos los wargs conservan algo humano dentro de si.

-¿En serio? ¿Te parece normal o muy humano que muchos de tu especie se dediquen a perseguirse la cola constantemente?- dijo Grayback, haciendo un eufemismo sobre el hecho de que algunos wargs preferían estar permanentemente en su forma animal.

-Tú tampoco eres humano si a eso vamos- respondió Scorpius un poco hastiado.

-Tengo cinco grados de humanidad mas que tú muchacho, aunque no lo demuestre- dijo Grayback sentándose en un banco y sacando una pequeña botella de vodka del abrigo, la destapó y se la ofreció a Walter y a Scorpius, los dos negaron con la cabeza y Grayback se encogió de hombros. Allá ellos si despreciaban un buen vodka….la ocasión ameritaban un trago sin duda. A veces esos dos estaban tan serios y tiesos como si les hubiesen metido un palo en el culo….Wargs….eso era lo que eran…. Un par de wargs castrados sin sentido del humor. Tampoco a Grayback se le pasó con alto que Walter no interactuaba con nadie del género femenino. A menos que fuese un warg-gay, algo insólito, sin duda ocultaba otra historia trágica al estilo de Scorpius Malfoy. Amor…. ¡Bah! Que pérdida de tiempo y energías.

-No somos humanos…tampoco bestias….no quiero meterme de lleno en una discusión filosófica en este momento- dijo Walter seriamente-pero…Scorpius ha llegado a la conclusión correcta, la que yo quería que analizase de su cuenta. Somos otra cosa…pero aun así…intrínsecamente humanos, de hecho todos los wargs nacemos en forma humana, somos, fuimos alguna vez bebés humanos. Pero algo…magia…no lo se ni nadie lo sabrá jamás, nos cambio para siempre. Si embargo el consejo warg aceptó hace siglos despojarnos de nuestra humanidad, una decisión que se antoja más política que otra cosa.

-Cuando yo era humano…me decías otras cosas- reclamó Scorpius- me hiciste creer…la mayoría de lo que me contaste es cierto…pero otras…

-Cuando eras humano, yo no tenía porque comentarte asuntos que solo nos conciernen a los wargs- dijo Walter- a veces tiene sus ventajas que los humanos nos consideren unas bestias.

-Conozco algunos humanos que merecerían llamarse bestias más que nosotros- dijo Scorpius sin ocultar su rabia.

-Los magos condenan el salvajismo de los wargs, lo errática e impredecible de nuestra conducta, el hecho de que hacemos de la violencia nuestra forma de vida, esa es la razón por la cual somos excluidos del género humano, esa es la razón de las prohibiciones que pesan sobre nosotros. Lo curioso es que los magos no parecen ser capaces de ver dentro de ellos mismos, violencia, crueldad, también son defectos humanos. Hemos sido apartados por lo que somos, por como nos comportamos, excepto que…hasta ahora…éramos incapaces de reproducirnos. Según los magos, no teníamos derechos a ser considerados ni raza ni especie por esa razón, somos un…accidente de la naturaleza.

-Y los hombre-lobos una maldición. Nos apartan porque nos temen- dijo Grayback- no estás diciendo nada que ya no sepamos. Como somos pocos en comparación con ellos, fueron capaces de controlarnos, aislarnos y encerrarnos en los lugares más recónditos del mundo, obligándonos a doblegarnos por unos malditos acuerdos.

-Pero una mujer warg embarazada lo cambiaria toda- dijo Walter con los ojos brillándole- lo cambia todo.

-Si es posible que podamos reproducirnos- dijo Scorpius- esto significa que no estamos malditos…que podemos reclamar nuestro derecho de formar parte de las criaturas mágicas legalmente establecidas….significa…..que…

-No te adelantes…pudo ser una excepción…debo averiguar mas sobre este asunto, preguntar en la aldea, dar con el padre si es posible….estudiar el cadáver del niño y la madre…por si encuentro algo diferente- dijo Walter- pero tienes razón….si logramos probar que podemos reproducirnos, seremos una fuerza que el mundo mágico tendrá que tener en consideración. Formalmente seremos una raza. Si querías algo con que negociar el aislamiento de nuestra especie, ya lo tienes.

-Y por supuesto, este es el momento en que ustedes dos van a llegar a la conclusión de que tenemos que salvar el mundo….que divertido- dijo Grayback empinándose la botella.

Scorpius lo miró serio…..Dentro de tanta estupidez, Grayback siempre daba con el quid de la cuestión. Era brutalmente honesto. Y por eso lo tenia a su lado, Grayback lo mantenía con los pies en la tierra, además de que el hombre-lobo era una buena patada en el culo para el ego de cualquiera, como había comprobado de primera mano.

La principal razón por la cual Scorpius decidió seguir con vida fue la venganza….Mientras el maldito que asesinó a Rose y su hija siguiese respirando, él no tendría paz, eso era una certeza. Quiso morir, mil veces, pero se contuvo porque su odio a veces era más fuerte que su dolor. Pero después de un año, si bien la rabia seguía intacta, ya no ardía en llamas furiosas, mas bien era como si ahora todo estuviese encerrado, congelado, esperando explotar en el momento preciso. Mas calmado, Scorpius tuvo la oportunidad de hacerse miles de preguntas y de buscar una razón para seguir adelante. No olvidaba a Rose, ella fue y seguiría siendo lo mas importante. Pero empezó también a observar a su alrededor, el mundo warg con todas sus facetas y además estaba el hecho de que una guerra se desarrollaba en el mundo mágico, afectado lo que quedaba de su familia, sus antiguos amigos. ¿Cómo olvidarlos? Quizás al principio lo hizo, pero con la mente más clara, ahora él sabia que los sentimientos por aquellos que conoció cuando fue humano estaban intactos. Esa gente que estimaba estaban metidos en medio de una guerra, un conflicto que incluso estaba a sus puertas, pues sabia que el trivuriato tenia años infiltrándose entre los wargs y Scorpius adivinaba el propósito.

Walter, Bill Weasley y Grayback creyeron alguna vez que él era un buen prospecto de jefe. Pero para ser jefe, se debían tener objetivos, metas establecidas, no andar deambulando sin sentido, solo viviendo para la venganza. Scorpius estaba seguro que no tenia madera de héroe ni de líder, después de todo, era un Malfoy, y los Malfoy´s no se destacan por su heroísmo sino por su habilidad de salvarse el pellejo o por lo menos eso era lo que siempre creyó. Pero el destino lo puso en una situación, donde al parecer era el responsable del destino de mucha gente. Y Scorpius Malfoy no evadía responsabilidades.

A Nott lo mataría, eso estaba claro, de hecho eliminándolo del mapa le haría un favor indirecto a los magos. Pero también tenia que hacer algo a favor de su gente, que estaba sometida a las decisiones de los magos. Por otro lado, él era un warg , pero también era un mago. Tenía divididas las lealtades, así que entonces, increíblemente tendría que hacer uso de las dotes diplomáticas, esas que estaba seguro que no poseía, incluso para ponerse de acuerdo consigo mismo. Y no era por ser un warg, simplemente porque él era Scorpius Malfoy y la única maniobra diplomática que conocía era caerse a puñetazos con el primero que se le atravesase que no estuviese de acuerdo con él. Obviamente todavía tenía mucho que aprender.

Pero tenia que actuar con cuidado. Una alianza con los magos no seria bien vista por el consejo warg, eso era obvio….pero…era necesaria. Si el destino le impuso ser un líder, pues tenía que hacerlo de la mejor manera posible.

Después de todo…su vida nunca seria la misma. No tenia hogar….ya no pertenecía al mundo de los magos aunque alguna vez hizo todo lo posible por seguir allí. Tenía una nueva existencia, una que no escogió por cierto, pero así era, tenia que conseguirle un sentido, un objetivo. Scorpius era de los que no podía quedarse mucho tiempo sin hacer nada. El dolor de perder a los suyos, la confusión de su nuevo estado, la incertidumbre, lo tuvo atontado e inútil durante mucho tiempo, continuo adelante casi por inercia. Tuvo un año para pensarlo, para decidir si continuar o no existiendo, pero había tomado su decisión. El pasado no podía cambiarlo, pero el futuro, su futuro, el futuro de las gentes que eran como él, eso si podía intentar mejorarlo, apartar las sombras que se cernía sobre su propio mundo.

-El consejo se reunirá pronto, llevaremos este caso y luego…..nos reuniremos con los magos- dijo Scorpius finalmente- para nadie es un secreto que están en guerra y ambos bandos nos necesitan. Obviamente, no tengo ningún problema en patearle el culo a Nott, su Trivuriato y compañía. Renegociaremos los tratados a cambio de nuestra ayuda.

-Antes de presentarte al consejo debes ganarle a Baltharzar- dijo Walter- luego todas las manadas serán tuyas. Renegociar los tratados no será fácil.

-Los magos entenderán que tenemos derechos como especie, que no pueden mantenernos aislados- dijo Scorpius.

-No habrá problemas si presentamos las pruebas de que los wargs podemos reproducirnos, incluso, debo averiguar si existen mas casos, eso le dará fuerza al alegato- dijo Walter- pero de lo que estoy seguro es que se mantendrán ciertas prohibiciones. Un warg y un humano jamás podrán casarse o ser pareja, por las razones obvias, además pesa una maldición sobre esas uniones.

-Esos son cuentos de vieja- dijo Grayback. Scorpius lo miró de reojo. Después de todo lo que había pasado con Rose, él no estaría seguro que fuesen cuentos de viejas o mitos, la forma que la asesinaron, era como si realmente su unión hubiese estado maldita.

-Yo no estaría tan seguro de eso- dijo Scorpius de mala gana. Mientras mas lo analizaba llegaba a la conclusión de que su relación estuvo condenada de todas las formas posibles. No solo sus familias eran enemigas, sino que siendo él un warg y ella humana, la habría puesto en una situación imposible. Scorpius jamás volvería a vivir entre los humanos, eso era seguro, ella se mereció siempre algo mejor que eso, él viviría cientos de años y ella no…era inaceptable, injusta para ambas partes. Además Nott la mató porque estaba con él.

Jamás debí acercarme a ella, nunca debí enamorarla, Rose está muerta por mi culpa. Nunca estuvimos destinados a permanecer juntos.

Alguna vez él creyó en lo imposible, la vida le demostró que sus sueños y esperanzas fueron solo eso…sueños imposibles de hacerse realidad.

- Me gustaría que los wargs tuviesen derechos, fueran considerados como gente y no como animales- dijo Walter- Me gustaría ver las aldeas wargs rebosantes de niños corriendo, vida, alegría…familias. De la unión de dos wargs, resulta un niño-warg, es simplemente genética. No es tan malo, si te lo pones a pensar.

-No…no es para nada descabellado- concluyó Scorpius melancólico. Dio media vuelta y salió de la tienda.

-¿Tú estas notando lo mismo que yo?- dijo Grayback- su actitud, su conversación, sus ideas. Hace seis meses a duras penas podíamos sacarle una palabra. Ahora está diseñando incluso un plan.

-Todavía le queda mucho por aprender, es muy joven- dijo Walter, y le dedicó una sonrisa a Grayback- Scorpius duda de si mismo, es lógico…pero creo que hicimos bien el trabajo, me atrevería a decir que sobrepasó mis expectativas.

0o0

En esa inmensidad estaba completamente sola, confundida…muy asustada, al mismo tiempo que estaba furiosa.

Rose no era de las personas que fácilmente se enfurecía. Sin necesidad de recordarlo, ella lo sabía. Ser tolerante era algo en su personalidad que nunca cambiaria, pero esta vez, su indignación estaba plenamente justificada y fuera de control.

Era rabia con tristeza, furia con algo más difícil de definir. Se sentía llena y al mismo tiempo vacía. Era toda una sopa de sentimientos contradictorios.

Rose se apareció en medio de la estepa siberiana, no muy segura exactamente del sitio donde se encontraba, por supuesto que tenia un mapa y una brújula, también una mochila con algo de comida y un abrigo térmico con una capucha ribeteada de piel de marta. Reunir todas esas cosas fue lo único que pudo hacer ante la celeridad de su partida. Ni siquiera fue al castillo de Duhm, simplemente se apareció en una tienda de excursionistas en la parte muggle de Londres en medio de la noche. No tenía dinero, así que técnicamente lo que hizo fue robar en la tienda.

Demonios, ella jamás en su vida hurtó alguna cosa, ni siquiera cogió una chocolatina en una dulcería a escondidas cuando pequeña. La antigua Rose no hubiese contemplado siquiera la posibilidad. Pero la antigua Rose no existía, nunca mas, se había ido para siempre, murió esa noche cuando intentaron matarla y asesinaron a su bebé. La nueva Rose era una sobreviviente, una persona que no le importaba utilizar todo lo que tenia a su alcance para lograr sus metas.

¿Para que rayos servia la magia si no podía utilizarla para salir de un aprieto? Bueno en este caso, no sirvió de mucho, según la segunda ley de encantamientos y transfiguraciones, no se podía crear comida con magia. Así que robarla se convirtió en una buena elección. Tampoco fue que tuviese muchas otras opciones a la mano, no llevaba dinero encima, no poseía una cuenta en Gringotts o por lo menos no recordaba tenerla, en el lejano caso de que pudiese llegar hasta el banco mágico para retirar galeones sin que uno de los soldados del Trivuriato la alcanzase o Nott la detectara. Lo único de valor que tenia era su ropa, su varita y alguna de las escasas joyas que llevaba en ese momento, un anillo de platino que le había regalado Draco Malfoy al finalizar uno de sus exámenes y los diminutos pendientes de esmeralda de Felicia. Quizás debió dejar uno de los valiosos pendientes que adornaban sus orejas sobre el mostrador, pero se los había regalado Felicia, era lo único que le quedaría de ella, eso y el recuerdo de tantas conversaciones, su valor era sentimental. El anillo ni lo consideró, era parte del legado Walpurgis y ¡Diablos¡ también tenía un valor sentimental, Draco se lo dio en un momento crucial de su entrenamiento. No, no dejó nada a cambio en la tienda, robó y no se arrepentía de ello. El fin justificaba los medios.

¿Qué más estaría dispuesta a hacer por lograr llegar hasta Scorpius y advertirlo del peligro?. Todo…..lo daría todo hasta lo que no tengo…..lo daría todo por él, aun cuando me engaño…me mintió.

Rose andaba cautelosa, mantenía todas sus defensas magias en lo máximo, subió su "volumen", como lo llamaba ella coloquialmente, el termino técnico walpurgis era modularse.

Cada Walpurgis diseñaba unos hechizos protectores especiales para si mismo. Los de ella eran fuertes, porque también llevaba encima la protección de su madre, eso lo sabia por Draco, Hermione Granger le echó encima uno de los hechizos protectores mas fuertes que existían. Por eso Nott y su nube negra no podían localizarla o hacerle daño….por los momentos, se recordó Rose, por los momentos hasta que averigüen como dañarme, pero por lo pronto, estaba a salvo. Haría falta que estuviese herida de muerte o muy desorientada para que bajara el "volumen".

No tenía idea de cómo buscar ni por donde empezar, después de todo, Siberia tenía las dimensiones de un continente entero, entonces a Rose se le ocurrió hacerse hiperresonante, es decir utilizar su aura mágica en lugar de ocultarse, para convertirse en un emisor de energía mágica, detectable para cualquier criatura mágica, humana o no, que estuviese a muchas millas a la redonda. Rose estaba segura que ella seria como una luciérnaga en medio de la oscuridad, en realidad, era mas apropiado decir que era como el sol de medianoche, brillante, era imposible que pasara inadvertida. Tarde o temprano, algo repararía en ella, la encontraría, quizás Scorpius, quizás otros wargs, quizás los secuaces de Nott….quizás el mismo Nott. Rose sintió un escalofrío recorriéndole la espalda. La próxima vez que se vieran frente a frente, alguno de los dos no saldría vivo del encuentro. Esa era una verdad absoluta…la única que contaba. Por eso estaba alerta, en esos momentos su vida corría muchísimo peligro. Su maestro seguro le daría la reprimenda de su vida, en lugar de ocultarse, prácticamente era como si hubiese puesto un aviso de neón en forma de flecha encima de su cabeza señalando "Aquí estoy….mátenme…si pueden".

-Ten muchísimo cuidado…..la voz de Draco acudió a su pensamiento. Tan alejados físicamente como estaban, él seguro estaba poniendo toda su fuerza mental para hacerse oír por ella….te noto asustada. ¿Quieres que vaya contigo? Rose…dime donde estás.

-No….no puedes venir….no quiero que vengas…este asunto lo resuelvo yo sola.

-Scorpius es un warg, es peligroso, tú no lo viste transformado, yo si…..regresa…buscaremos la manera de advertirle…..yo iré en tu lugar, él es mi hijo, no creas que no me importa saber que lo están cazando. No tiene un pelo de tonto, sabe que Nott lo busca, estoy seguro. Scorpius es escurridizo por naturaleza, dudo que lo encuentren. Nott solo quiso que cayeras en una trampa. No te expongas.

-Tengo un plan…

-Un warg es una criatura prácticamente invencible…tienen su propia clase de magia, una que ni siquiera un Walpurgis puede enfrentar si algún grado de dificultad….Scorpius no es el único warg en Siberia ¿Qué pasará si te consigues con otros? Ya te explicado lo que sucede, ellos están casi en guerra civil, ¿Y si te consigues con el bando equivocado? Algunos trabajan con el Trivuriato. ¿Y si Scorpius no te reconoce?

-Se lo que es un warg y se que es muy probable que él no me reconozca. Se que de pronto todo esto es una trampa para mi pero estoy tomando el riesgo. Si es verdad que está con Walter, él me ayudará con Scorpius.

-Rose…se lo que sientes…se que deseas encontrarlo para protegerlo, pero también se que .estas indignada, dolida, escúchame, si Scorpius te mintió, analízalo con calma, quizás tuvo muy buenas razones para hacerlo, no subestimes sus motivos….se que eres capaz de perdonarlo. Espera…el momento llegara…No he debido ceder…no debí dejarte ir….! Maldita sea! Es que no entiendes que estás en peligro. ¿Donde estás?, tengo todo el maldito día ubicándote y no puedo localizarte, intencionalmente te estás ocultando de mi, dime exactamente donde estás.

-Pierdes tu tiempo, jamás darás conmigo- Rose en ese momento solo se ocultaba de dos personas, de Draco y de Nott. Esperaba que su maestro no mandase a otro por ella- Debo llegar hasta Scorpius, advertirle de Nott, escuchar su explicación, si es que la hay, de su boca y no voy a esperar un segundo más….

-Rose, mi consejo es que pongas en orden tus sentimientos y luego hablas con él…si es todavía queda algo de humano en Scorpius y logra entenderte. Cálmate, amor y rabia nunca son buena combinación. Te lo digo por experiencia…y quien mejor que tú para saber a que me refiero. Lo viste, me viste….sabes que uno puede perderlo todo en un solo maldito segundo de furia.

-No quiero oírte más. Nada de lo que me digas me hará cambiar de opinión…..No deseo discutir contigo….me duele.

-A mi también me molesta…..Rose, mucho. Vuelve a mí…..sigo siendo tu maestro y….aunque no lo creas, también soy tu amigo.

-No.

-Admiras mi cabeza fría y no lo pones en práctica. Pensar analíticamente no significa que no tengas emociones. Solo que cada cosa tiene su momento y su lugar. No sirve de nada ser imprudente…no funciona si arriesgas tu vida.

-Uno arriesga la vida por aquellos que le importan.

-¿Crees que no lo se?… ¿que eres capaz de cometer cualquier insensatez por salvar lo que quieres, aun a costa de perder la vida o el alma? Rose, te juró que si vuelves a besarme de esa forma aunque sea con la intensión de salvarme la vida, vas a tener encima de ti mas cosas de Draco Malfoy de las que puedas manejar. No soy ningún santo, soy un hombre…y no soy infalible. Seria bueno que lo recordases de vez en cuando.

-Lo lamento- ella se azoró de inmediato.

-No lo lamentes….simplemente olvídalo…es como si nunca hubiese sucedido- contestó Draco, Rose sintió su lucha interna, pero poco a poco la ansiedad fue imperceptible para ella. Draco estaba empezando a aprender a ocultarse de ella también

-En todo caso, la culpa es de los dos- contestó Rose. Ese beso entre ambos estableció un antes y un después en su relación. Ella no quería meterse de lleno a analizar lo que sentía por Draco y lo que él sentía por ella. No era lo correcto. Sin embargo estaban unidos por ser Walpurgis, su magia los ataba uno al otro. El consejo de Draco era descortés pero practico. Olvidarlo era una buena opción- Regresaré…pero no ahora….ni en mucho tiempo…no hasta que haga lo que tengo que hacer. .Adiós.

Y Rose se cerró mentalmente a Draco, completamente. Le costó hacerlo, porque eso aumento su sensación de no quería escucharlo todo el maldito día diciéndole que estaba equivocada, que buscaba lo que no se le había perdido, que estaba loca de remate si creía que iba a encontrarlo en la mitad de la nada.

0o0

Te quiero, si te quiero
Voy andando como fiera
Tras tus pies, amor.

Te veo y te deseo
Pero tú tienes tu dueño
Y no te puedes safar.

Mana, Manda una señal.

-Condenada muchacha- Draco se concentró pero no sucedió absolutamente nada. La conexión mental se había perdido. Extrañamente sabia que ella estaba bien, solo que no quería seguir hablando con él. Lo estaba bloqueando y de paso, lo estaba haciendo muy bien. Sin proponérselo, sintió el orgullo hinchando su pecho, después de todo, él le había enseñado todo lo que sabía. Pero pronto la molestia reemplazó al orgullo.

-Me va a escuchar….seguro que me va a escuchar cuando la vea !Rose maldita sea!- exclamó Draco en voz alta. Pero nada, la chica no respondía. Razones para dejarlo con la palabra en la boca sobraban. Después de todo, habían destapado la olla literalmente.

Obviamente Draco Malfoy estaba seguro que tenia la peor suerte del mundo en cuanto a los asuntos amorosos. Irremediablemente se terminaba fijando en la mujer equivocada. Ni modo, era como una especie de maldición personal.

Pero tenía que ser precisamente ella….ella….la única mujer que de veras nunca debió mirar más de lo necesario.

Responder a ese beso sin duda no era de las ideas mas brillantes que había tenido en su vida. ¿Qué demonios estaba pensando Rose cuando lo besó? Apartando el hecho de que le salvó la vida de una forma que solo se podía describir como una extravagancia, la verdad es que ella lo hizo porque le dio su real gana. Lo cual era bastante inaudito, porque Draco sabía que ella estaba enamorada de Scorpius, aun así….

Se lo seguía repitiendo mentalmente hasta el cansancio, él no llegaría a pelearse con su hijo por una mujer. Impensable. Inaceptable. Asunto concluido y finalizado.

Ahora lo mas importante es que Rose estaba fuera del radar, intentando encontrar a Scorpius, Draco le lanzó un patronus rastreador pero fue en vano, la chica lo bloqueó también, eso le demostró que Rose era una bruja excepcional. Los rastreadores encontraban cualquier cosa y pocos magos podían convocarlos, afortunadamente ningún mago oscuro podía utilizarlos. Draco no sabia si fue una buena idea dejarla ir, de hecho las últimas horas decidió que de ninguna manera fue una buena idea. Le provocaba buscarla y traérsela a rastras, pero eso sin duda la ofendería y Draco no estaba dispuesto a calarse otra conversación como la que mantuvieron antes de separarse, llena de confusión, culpabilidad, medias palabras, declaraciones forzosas de sentimientos ocultos y un largo etc, en conclusión, la suma todas las cosas que odiaba Draco Malfoy, verse expuesto totalmente ante una persona. Nunca fue bueno hablando de sus sentimientos y nunca lo seria, lo bueno era que con ella, el asunto fluía un poco mejor, después de todo mantenían esa conexión mental. Ella no lo malinterpretaría, pero debía estar furiosa con él y consigo misma…pusieron en evidencia una situación incomoda e inusual de la que probablemente jamás hablarían de nuevo. El tiempo haría lo suyo, lo olvidarían y las cosas volverían a ser como antes. Aun así, estaba inquieto por ella, pero tomó la decisión de dejarla ir y tendría que aceptar las consecuencias de sus actos.

Existían riesgos, ella seguía en peligro con ese psicópata persiguiéndola intentando matarla. No dudaba que ella supiese como defenderse, después de todo le hizo frente a Nott y a esa cosa que siempre acompañaba a su archienemigo. Quizás debió ir con ella, pero Potter y la resistencia también era una prioridad. Draco, utilizando toda la sangre fría de la que fue capaz, examinó prioridades y se enfocó en la más importante en ese momento. Tentaba la suerte, pero si su sexto sentido estaba en lo correcto, ella estaría a salvo y Scorpius también. A esas alturas Theodore Nott debía estar muy ocupado intensado descifrar como demonios no descubrió antes que Draco Malfoy era un traidor y como Rose Weasley le ganó una pelea bloqueando toda su artillería pesada, eso les daba algo de tiempo. Pero temía su encuentro con Scorpius. Esperaba que Grayback y Rosemberg hubiesen cumplido su promesa de intentar ayudarlo. No quería que Rose saliese mas lastimada de lo que estaba, pero no veía ninguna alternativa. Iba a suceder, lo que de todos modos estaba destinado a pasar. Se iban a encontrar, ella usaría todo su poder para buscarlo y Draco esperaba sinceramente que la reunión fuese lo mas pacifica posible, por el bien de ambos. Por otro lado, era cierto, en su interior, el guardaba la esperanza de que su hijo siguiera siendo algo medianamente humano y quien mejor que ella para empujarlo a esa dirección. ¿Si Rose no podía hacerlo quien mas rayos iba a lograrlo? A riesgo de que lo consideraran un manipulador, que de hecho lo era, él pensó mucho en esa posibilidad, que ella fuese quien finalmente buscase a Scorpius y comprobara si su intento de conservar su lado humano habría surtido efecto. Solo que cuando lo pensó esa vez, no sentía lo que sentía por ella….!Demonios! Quería buscarla y protegerla de todo…de todos.

Scorpius ....espero que seas más Malfoy de lo que yo he demostrado en mi vida y tomes el toro por los cuernos. Casi te volviste loco cuando creíste que ella murió y ahora va hacia ti…aprovecha el momento…y no metas la pata. Y hablando de Malfoy´s, Draco estaba seguro que a Lucius Malfoy, de habérsele presentado la misma situación, le hubiese importado un comino los sentimientos de su hijo, habría tomado a la mujer como suya y punto. La lealtad familiar de Lucius terminaba cuando entraba en juego la promesa de un buen revolcón y eso era quedarse corto. Punto a favor al sentido del honor de Draco. Y Rose, sin duda alguna, no era ningún prospecto de revolcón, era un asunto bien serio. Parecía un chiste, él tratando de arreglar la vida sentimental de la mujer que le importaba. Definitivamente los años le habían caído malísimo, ahora Draco Malfoy era un sujeto con sentimientos nobles. ¡Diablos! Pero no era de a gratis, su hijo era el principal beneficiado, mataría por ver a Scorpius feliz otra vez, lo que fuese que su hijo considerara felicidad en su actual situación.

-Felicia…tenias razón, yo mismo he cavado mi tumba-reflexionó Draco con molestia- pero voy camino al paredón consciente que es la mejor solución…para todos.

El cuerpo de Felicia reposaba en la cripta del castillo de Duhm. Los elfos estaban ocupándose de prepararlo para el funeral. Draco no veía la manera de comunicárselo a Blaise Zabinni sin delatarse. Finalmente tomó la decisión de no informarlo, después de todo la relación de Felicia y su hijo era distante. Ella hubiese hecho lo mismo en su lugar, no descubrir a los Walpurgis era la prioridad. Nott no la reconoció, gracias al cielo, hubiese tenido bastante preguntas que hacerse en relación a la traición de Felicia y sin duda en esos momentos estaría torturando a Blaise, sin darse cuenta que jamás le sacaría ni una palabra, puesto que él no tenia como saberlo. Felicia le hubiese agradecido que protegiese a su hijo de alguna manera. Y no era que Draco se sintiese particularmente obligado a salvarle el pellejo a Blaise, pero si moría, que no fuese como consecuencia de la traición de su madre.

Estaba en la Iglesia de la Temple en Londres, otro refugio de la Orden de los Walpurgis, se introdujó en medio de la noche, la iglesia estaba vacía, subió las escaleras que conducían a la torre principal. Cuando llegó a la cima, desde un ventanal apreció las luces de la ciudad. Draco tomó su varita en la mano y la extendió, murmuró un hechizo y un rayo de luz plateada salio disparado hacia el occidente.

0o0

-Me agrada que esta noche hayas decidido bajar a cenar- comentó Harry mientras engullía un plato de estofado, como ya casi se le estaba terminando, Ginny le sirvió un poco mas.

-Tenia hambre- dijo Lily mientras jugaba con la sopa, entonces sintió que alguien la pateaba suavemente debajo de la mesa, ella enseguida se sobresaltó y le dirigió una mirada asesina a la persona quien estaba frente a ella en la mesa. Era Hugo, quien le hacia gestos de impaciencia con las manos y le dijo en silencio…."Se mas amable por Dios".

-Ejem…realmente me encanta estar con ustedes cenando…hacerlo en mi habitación es muy aburrido- Ginny y Harry fruncieron el ceño y miraron desconcertados a Lily. Hugo rodó los ojos.

Iba a ser misión imposible reconciliar a Lily con sus padres.

Los dos quedaron en que iban a tener una especie de romance a escondidas y que ella trataría de arreglarse con sus padres para ir abonando el camino. A la fecha, el romance iba viento en popa, pero la actitud de Lily con sus padres complicaba el asunto. Hugo entendía que ella se sintió abandonada por todos con la muerte de Albus, pero si Harry y Ginny no daban el primer paso, lo tendría que hacer Lily. El problema mayor se les avecinaba, cuando proclamasen que estaban juntos, así que mantener contentos a los padres era el primer paso.

Entonces de pronto un rayo de luz entró por la ventana, Harry enseguida se pasó de pie y tomó su varita, Hugo como aprendiz de auror y guardaespaldas de su tío hizo lo mismo, Ginny jaló por un brazo a Lily.

-Es un patronus rastreador- dijo Hugo reconociendo el encantamiento, después de todo estaba estudiando para auror. Era la primera vez que veía uno, era raro que un mago pudiese convocarlos. Se necesitaba poseer demasiada destreza mágica y por supuesto, ser un mago que manejase la magia blanca. Sabía que Albus Dumblendore los inventó, un mago fuera de lo común, su tío Harry declaró una vez que lo uso pero estuvo dos días inconciente así que no le provocaba usarlo otra vez ¿Quién era ese mago poderoso que lo convocó? ¿Amigo o enemigo? El rastreador era un hechizo que podía localizar cualquier cosa, aun las supuestamente inencontrables.

-Malfoy- susurró Harry. Era la señal, Malfoy no sabia donde estaban y ellos no sabían como localizarlo, por seguridad. Quedaron en usar el rastreador en el momento que él sacará la constitución mágica del ministerio. El sitio de reunión, era el acordado. Debían ir allí de inmediato.

-¿Algo pasa con mi hermana?- Hugo sabia que Rose estaba con Draco Malfoy.

-No, es otra cosa…lo que hemos estado esperando-dijo Harry- Ginny recoge algo de ropa y vete con Lily a casa de tus padres. Hugo vendrás conmigo a Londres para reunirnos con Draco Malfoy.

Ginny abrazó a su marido y le dio un tierno beso en la mejilla. Lily miró a Hugo con intensidad y él le correspondió la mirada. Deseaba abrazarla, decirle que todo estaría bien. El hecho de que estuviese entrenando como auror, era algo de lo cual no hablaban las pocas veces que se veían. Era como una especie de tema prohibido, ambos sabían que era un trabajo arriesgado y la sombra de la muerte de Albus siempre estaba allí, rondandolos. Y esa era su primera misión. Y su novia secreta lo miraba lánguidamente y con temor, pero no podía consolarla porque estaban frente a sus padres.

-Tendré cuidado….lo prometo- susurró Hugo. Lily se trago las lágrimas y sus labios temblaron. Finalmente no dijo nada, cualquier palabra que saliera de su boca en ese instante la delataría. Ginny y Harry no se percataron de intercambio de palabras o miradas, estaban muy ocupados besándose. Lily y Hugo acordaron mantener frente a los padres de ella una relación distante, no lo suficiente para parecer que ocultaban algo y no lo suficiente cercana como para despertar sospecha. Y era desesperante no poderse despedir apropiadamente, como la pareja que eran.

-¿Hugo no puede quedarse?- dijo Ginny- Hermione se va a preocupar mucho.

-El deber de Hugo es ir conmigo- dijo Harry- es casi un auror y está reunión formara parte de su adiestramiento- luego le dijo a Hugo- Quiero que vigiles el perímetro, y que estés atento a cada palabra o movimiento de Draco Malfoy.

-Se supone que es nuestro aliado- dijo Hugo.

-Ninguna precaución está de más- dijo Harry- pero en realidad lo que quiero es que lo analices y luego me des un reporte. Has demostrado ser muy observador. Tus conclusiones son mejores que algunos que tiene años en ese trabajo.

-De acuerdo- dijo Hugo. Vaya, su tio Harry si sabía alagar a las personas.

-Adiós papá- Lily le dedicó una mirada a Harry y luego subió las escalares corriendo.

-No le prestes atención…está asustada- dijo Ginny.

-¿Tendremos que avisar a los demás?- preguntó Hugo.

-No…esta reunión es solo para mí- dijo Harry.

0o0

-¿Qué demonios creen que hacen?- Marina Merrey abrió la puerta del pequeño armario de la cocina del castillo de Hogwarts donde sabia que dormía Molly Weasley.

-¿Quien.. ?- dijo Theo Jr., al ver que era Marina quien lo descubrió con las manos en la masa, se levantó como un rayo del pequeño catre, Molly que estaba a su lado acostada también se incorporó, la chica se cubrió con una sabana, solo llevaba puesta la parte inferior de su ropa interior. Theo Jr. estaba completamente desnudo y por lo que Marina observaba, con una erección un poco impresionante para su edad. Theo Jr. se fijó a donde iban los ojos de Marina y se cubrió sus partes pudendas con las manos, totalmente apenado.

-Theo, toma inmediatamente tu ropa, vístete y ve a un baño a echarte una ducha de agua fría ¡Ahora!- exclamó Marina.

-Una ducha fría…¿para que?- preguntó Theo Jr.

-Eso lo descubrirás tú solo…después me lo agradecerás- dijo Marina. Maldito chico, al parecer no le había perdido pisada al Nott mayor.

-Pero…- protestó Theo Jr.

-¡Largo de aquí¡ Si tu hermano se da cuenta de que…. ¡Oh Dioses! ¡Que hicieron! Son unos niños- Marina estaba contrariada, tenia sus sospechas desde hacia algún tiempo, cuando se percató que los chicos dormían juntos, pero jamás se imaginó que…en fin…lo cierto es que lo había visto en el tarot, esa misma noche. Y fue dispuesta a las cocinas a evitar que sucediese. Inexplicablemente, tomó el papel de hermana mayor y guardiana de los dos chicos. Era algo extraño para alguien que solo se ocupaba de si misma, pero la sensación era agradable, por fin estaba haciendo algo bueno, defendiendo a los dos seres más desvalidos que ella en ese castillo. Permitió que los chicos durmieran en la misma cama, porque desde que Theo tuvo que matar a Aberforth Dumblendore obligado por su hermano, no conciliaba el sueño sino estaba con Molly. Marina sabia que los chicos se querían, que se gustaban, que Theo Jr. era incapaz de hacerle daño, que de alguna forma inocentemente quizás se tocaran mas allá de lo debido, pero no iba a permanecer quieta ante la perspectiva que él deshonrara a una chica de trece años. Marina le clavó una mirada furiosa a Theo Jr. quien estaba colocándose encima la ropa a toda velocidad.

-No es lo que piensas- dijo el chico bastante azorado- ella y yo no hemos….Marina …no es lo que piensas….es la primera vez que estamos así.

-Fuera de aquí- Marina lo empujó hasta sacarlo de la habitación y cerró la puerta. Molly se apretujaba la sabana contra el cuerpo.

-¿Quieres decirme algo?- dijo Marina sentándose en la cama, Molly negó con la cabeza y Marina bufó disgustada.

-¿Alguna vez tu madre te habló sobre el sexo?-preguntó Marina, Molly volvió a negar. Marina estaba a punto de desesperarse- ¿Alguien lo hizo?

Molly tragó grueso y decidió responder para no seguir quedando como una tonta.

-Scorpius Malfoy y mi prima me explicaron lo básico. Lo demás lo sé por Theo Jr. – dijo Molly.

-Claro…y me imagino que él debe ser todo un experto- respondió Marina con sarcasmo, luego enfocó su atención a Molly- perdona que sea tan directa para preguntarlo, pero es necesario ¿Qué tan lejos han llegado?

Molly bajó la mirada muy pero muy apenada…La verdad es que no sabía exactamente que tan lejos habían llegado, Marina los interrumpió cuando Theo intentaba quitarle las bragas.

-Él ha te…-Marina se estaba impacientando.

-No…todavía no. Solo nos hemos tocado- dijo Molly apresuradamente- y bueno….también nos hemos besado un poco. Pero primero nos tocamos, la cosa es en ese orden ¿verdad?

La única experiencia de Molly con el sexo fue bastante traumática, observando a Nott y Marina yacer juntos, y allí definitivamente los besos no fueron una prioridad. A Theo Jr. le pasaba lo mismo, puesto que no tenían un libro a mano para investigar, ni tampoco se atrevieron a preguntarle a alguien, decidieron hacerlo al ensayo y error.

Marina estuvo tentada a sonreír ante el comentario de Molly. Eran un par de niños inexpertos y bueno, inocentes….si después de esa noche cabía el término para definirlos. Pero obviamente no tenían ni idea de como hacer el amor o ¿Si?.

-Definitivamente es mejor que los besos sean primero que todo…es mas, ustedes dos nunca debieron dejar la etapa de los besos. Dime Molly ¿Porque estaban desnudos?- preguntó Marina.

-Creo que es mas fácil tocarse si uno no lleva ropa encima- respondió Molly.

-Molly, honestamente ¿Tú crees que estás haciendo las cosas de manera adecuada? Tienes 13 años y Theo catorce. Son muy jóvenes para esas cosas, créeme lo se por experiencia propia- dijo Marina

-Cumplo catorce en dos meses – protestó Molly, de pronto sintió una enormes ganas de llorar- No fue su culpa, yo se lo pedí, que hiciera esto por mi, porque no quiero que mi primera vez sea con ninguno de los hombres que están en este maldito castillo. No quiero que me hagan daño, Theo no me hará daño, él me quiere, yo lo quiero, si fuésemos hermanos no estaríamos tan unidos.

Marina se acercó y la abrazó, intentó consolarla dándole palmaditas en la espalda.

-No se que decirte niña…estas muy confundida y asustada- dijo Marina- pero esta no es la solución. Los hermanos no hacen esas cosas….obviamente ustedes no son hermanos…ni se quieren tal como los hermanos tampoco.

-Quiero irme a mi casa, quiero ver a mis padres- gimió Molly.

-Los verás pronto…te prometo que buscaré la forma de que salgas de aquí- dijo Marina, Molly poco a poco fue tranquilizándose, Marina le peinó el largo cabello rojo, quitándoselo de la cara- Theo te gusta y tú le gustas a él, es obvio que el pequeño favor no les estaba costando mucho a los dos. Pero tienen que ponerse los limites, aun están muy chicos….estas muy pequeña para embarazarte y Theo jr….en realidad Theo es todavía un mocoso - Molly se rió en voz baja un poco mas recuperaba.

-Estábamos intentándolo…tener sexo…pero honestamente creo que no nos estaba yendo muy bien…él estaba mas nervioso que yo- confesó Molly

-No puedo pedirte que me prometas que no harás nada. Solo te pido que esperes cuando seas un poco mayor- dijo Marina y luego lanzó un suspiro.

-¿Qué pasa?- preguntó Molly.

-Te ganaste la charla- dijo Marina.

-¿Cuál charla?- preguntò Molly.

-La que alguien debió darme a mi alguna vez- contestó Marina.

0o0

El interior de la iglesia estaba oscuro, Draco le hizo un hechizo somnífero al párroco para asegurarse de que no seria molestado. Estaba sentado en uno de los bancos, mirando al altar. Cuando llegaron enseguida lo sintió, la marca inconfundible de Harry Potter. Draco sonrió satisfecho. El plan iba viento en popa.

Harry caminó hacia el banco cuando divisó una cabellera rubia, enseguida se sentó a su lado.

-Temí que te hubiesen matado- dijo Harry- ha pasado demasiado tiempo.

-No soy tan fácil de matar…eso lo sabes mejor que yo- respondió Draco-por favor Potter, no nos pongamos románticos.

-Hola Malfoy- dijo Harry.

-Potter…jamás me imagine decir estas palabras, pero es un gusto verte- dijo Draco.

-¿Conseguiste la constitución?- preguntó Harry.

-Directo al grano como siempre, claro y preciso…no eres de los que pierde el tiempo hablando pendejadas…por eso me caes bien Potter…solo por eso. El maldito pergamino esta en mi poder…ahora podemos empezar a poner en marcha todo el plan- dijo Draco.

-¿Cómo está mi sobrina?- preguntó Harry.

-Molesta, furiosa, cabreada, con ganas de retorcerme el cuello, ya sabes la actitud habitual de las mujeres hacia mi- dijo Draco y entonces se giró para enfrentar a Harry- Theo Nott casi me mata hoy en el ministerio, de hecho asesinó al otro walpurgis, a mi maestra. Rose percibió el peligro y fue a rescatarme. Le debo la vida a la muchacha.

-¿Dónde está Rose?- pregunto Hugo quien se había mantenido en la distancia escuchando.

Draco se levantó de inmediato y observó al chico pelirrojo alto que venia hacia él con velocidad. Draco levantó la varita y lo apuntó.

-Te dije que vinieses solo- le reprochó Draco a Harry.

-Baja la varita Malfoy. Él es mi asistente- dijo Harry.

-Por lo visto, uno de los mocosos Weasley´s- dijo Draco.

-Mi nombre es Hugo, señor y no soy ningún mocoso, entreno para auror- respondió Hugo con altanería y cuando vio que Draco levantaba una ceja escéptico, se sintió completamente estupido por andar diciendo todo el tiempo a todo el mundo que era "casi" un auror. Hasta para él mismo empezaba a sonar ridiculo.

-El hermano de Rose- masculló Draco y miró a Harry- me imagino que Hermione debe estar furiosa contigo por meterlo en el candelero.

-Fue necesario – dijo Harry sin entrar en detalles.

-¿Por qué lo trajiste?- preguntó Draco.

-Es muy talentoso, bueno en la magia, un buen guadaespaldas y sobre todo tiene un cerebro superdotado, quería que analizase tus reacciones- dijo Harry.

-Lo estabas probando- dijo Draco, Harry se encogió de hombros- intentar analizarme, obviamente no le iba a ir muy bien al pobre chico.

-No lo subestimes- dijo Harry- si te digo que es bueno….es que es bueno.

-Ya tendré ocasión para averiguarlo- dijo Draco.

-¿Qué pasa con mi hermana?- preguntó Hugo.

-Cuando la saque del asilo- dijo Draco- ella tenia fallos en su memoria. No recordaba nada, ni a Scorpius ni a el infante que perdió- Hugo estuvo a punto de interrumpirlo y decirle que Ángela estaba viva, pero Harry le lanzó una mirada fulminante para que no hablase de mas – hoy ella se enfrentó con Nott admirablemente bien, incluso me atrevería decir que ganó, pero Nott le contó todo lo que sucedió, cosas que ella no recordaba.

-¿Y?- preguntó Harry.

-Nott busca a Scorpius para matarlo y también al parecer quiere deshacerse de ella. Rose por supuesto, salio inmediatamente a Siberia para advertirlo.

-¿Y usted la dejó ir? ¿No se supone que la está entrenando para esa orden de Walpurgis o como demonios sea que se llame?- gritó Hugo. Draco le lanzó una mirada asesina a Harry.

-Se supone que era un secreto- dijo Draco malhumorado.

-Te dije que este chico es endemoniadamente bueno averiguando cosas. Nadie se lo dijo, él ha estado escuchado y espiando a Hermione durante meses y sacó la conclusión correcta- dijo Harry.

-Eso…mas investigar en algunos libros antiguos, seguir espiando conversaciones y luego finalmente arrinconé a tío Harry para que confesase…tampoco fue tan difícil- dijo Hugo muy ganado de si mismo- Ahora, ¿Cuándo vamos por Rose?

-Si lo dejas a mi lado unos días- dijo Draco- te aseguró que le bajó un poco los humos.

-Estaba pensando que le convendría estar un tiempo a tu lado- dijo Harry- Hugo es muy inteligente, y está demasiado curioso en relación a los Walpurgis. Podría ayudarte con el documento…insisto…el chico es un genio.

-Si es hijo de Hermione no lo dudo…nos llevaremos bien- dijo Draco con sarcasmo- lo tiene en sus genes…va a adorarme.

- Y mi padre se llama Ron Weasley, así que también llevo en los genes las ganas de darle un puñetazo. Hágase un favor a usted mismo y no mencione a mi madre si yo estoy presente- contestó Hugo. De paso, mientras averiguaba cosas de Draco Malfoy, se enteró de que su madre había estado casado con él. Cuando se lo preguntó a Hermione, ella decidida a no mentir más al respecto, se lo contó todo, o por lo menos la parte apta para menores.

-Como te iba diciendo….el muchacho se la llevará de maravillas conmigo-dijo Draco.

-¿Cuándo vamos a buscar a Rose?- insistió Hugo.

-No vamos a ir detrás de Rose…no por los momentos- aclaró Draco tajante- Ella estará bien, no se como decírtelo, pero esa malcriada es muy buena pateando traseros- Harry frunció el ceño, Draco procedió a explicarse- Tu sobrina es capaz de defenderse sola, casi contra cualquier cosa, mientras no pierda las casillas y creo que ya aprendió a controlarse el mal genio, es diestra en la magia, después de todo es una Walpurgis y yo la entrené. La paliza que le dio a Nott nos dará algo de tiempo para organizarnos. Además, me dijo claramente que su problema con Scorpius lo resuelve ella sola. La respeto…mucho y no voy a interferir. Sin embargo, estoy pensando pedirle a Bill Weasley que los busqué a los dos de inmediato…solo por si acaso, mientras tanto tú y yo tenemos que organizar la ofensiva- dijo Draco mientras caminaba a la salida de la iglesia- Tengo un traslador directo a mi castillo en Irlanda, no me gusta permanecer en Londres mas tiempo del necesario, recuerda que es territorio enemigo.

-Malfoy…creo que es necesario que sepas algo- dijo Harry. Draco se giró.

-Habla rápido…el traslador sale en dos minutos- dijo Draco mostrando su impaciencia.

-La niña está viva…..la hija de Rose y Scorpius….la niña está viva y sana- dijo Harry.

Draco se quedó en el sitio, prácticamente petrificado. Sintió que todo el aire se le escapaba de los pulmones, y su corazón literalmente se detuvo. Todo empezó a dar vueltas a su alrededor. La expresión de su cara era inexpresiva. Harry observó que se había puesto muy pálido de pronto. Luego de unos segundos, Draco Malfoy sonrió de lado. A Harry le descolocó un poco, jamás lo había visto sonreír, nunca en su vida.

-Llévame hasta la niña.

0o0

Ya es tarde para que te vea
Igual que lo hacía
En los días lejanos de mi cotidiano eterno
Mira que ya todo es más distinto
Estamos explotando
Uno tan cerca del otro y de pronto mi amor
Podemos hacernos daño
Podemos odiarnos tanto
Podemos hacernos daño
Podemos perder las riendas
Y encontrarnos en la guerra

Juanes.

Estuvo deambulando aproximadamente un día sin rumbo fijo, algunas veces se desplazaba corriendo con su rapidez sobrenatural, otras simplemente se aparecía a unos kilómetros de donde estaba. Igual, la estepa era tan plana, que su vista se perdía en el horizonte. No quería perder las esperanzas, pero lo estaba haciendo. Hasta ahora ni señales de vida. No solo estaba buscando a Scorpius Malfoy, trataba de encontrar ese pedazo de su vida que se había extraviado en el olvido, su propia historia, necesitaba muchas respuestas.

Fue poco lo que durmió en todo esa noche, se echó en el suelo y cerró los ojos, y lo único que podía ver eran imágenes inconexas, algunas sin sentido y otras de una dimensión tan real que parecía estar reviviendo el momento. No se conocían ni sabían nada uno del otro antes de encontrarse en el expreso de Hogwarts. Él inmediatamente llamó su atención, Scorpius Malfoy era un chico que resaltaba en cualquier circunstancia, su característico cabello rubio, su apariencia física y esa indescriptible personalidad que alternaba entre cordura y desparpajo absoluto. Le atrajo de inmediato y también al mismo tiempo que le atraía lo rechazó una y otra vez, después de todo la desesperaba lo ganado de si mismo que era. Fue como si un buen día, él se levantó de la cama y se dijo: Rose Weasley es mía…e hizo lo posible y lo imposible para que sucediese. Era difícil resistiese a tal ataque frontal, ella cedió porque al final, a fuerza de tesón y chistes malos, se la ganó. Rose aprendió a ver dentro de todas las capas con la que se recubría Scorpius Malfoy, o por lo menos eso pensó. Se enamoró de él con furia…de hecho todavía estaba enamorada.

Pero…realmente ¿De quien se había enamorado? Porque obviamente Scorpius le escondió todo el tiempo que pasaron juntos una parte importante de su vida. Rose no sabia si era la más importante…pero si era la que sellaba sus destinos.

Es cierto….Scorpius falló mintiéndome y yo fallé olvidándolo. Pero yo no lo hice conscientemente y él si. El prefirió ocultarme que era un warg y eso me está matando.

Pensándolo retrospectivamente, ella siempre detectó algo extraño en él, una impetuosidad distinta a la rebeldía de un adolescente, un salvajismo apenas contenido como el que demostró cuando se peleó con el supuesto Marcus Nott, unos destellos indómitos en su mirada, un sentimiento de posesividad con ella muy distinto a los celos. Era el animal que estaba allí, escondido, solapado. Y ella solo pensó que eran rarezas de la personalidad de Scorpius… ¡Bah! Que imbécil.

Rose no iba preguntarse porque rayos lo olvidó y a la niña. Ella sabia su respuesta, de alguna manera su mente se autoprotegió. Sufrió al recordarlo, pero ya tenia la fortaleza suficiente para afrontarlo, si lo hubiese sabido desde el principio, que Scorpius la engaño todo el tiempo, ocultándole quien era y que había perdido a su hija, Rose no estaba seguro de que lo hubiese soportado. Draco actúo sabiamente, sabia que ella recordaría cuando su mente estuviese lista. Solo que no recordó, fue el maldito de Theodore Nott quien se lo dijo, obligando su mente a abrirse a ese recuerdo. Y al final, también Draco formaba parte de su lista de idiotas por subestimarla. Aun cuando declarase a los cuatro vientos que lo único que quiso fue protegerla.

Maldita sea, yo no necesito que me protejan, estoy harta que todos me traten como una cría pequeña sin poder decidir….lo que necesito es la verdad. Me puedo defender sola, no necesito a una partida de guardaespaldas cubriéndome las espaldas. ¿Es tan difícil que todos entiendan una maldita cosa de mí?

Me llamo Rose Weasley, casi morí y renací….un día supe quien era….ahora de verdad que no lo se. Pero estoy segura de que no necesito que nadie me defienda. Algo me dice que más bien soy yo ahora la que debe defenderlos.

¿Delirios de grandeza? de ninguna manera, ella no tenia complejo de héroe. Pero esa cosa…esa nube negra, esa poderosa presencia oscura que acompañaba a Theodre Nott retrocedió ante ella. Y mientras mas le daba vuelta en su cabeza, mas tenía la conclusión correcta en la punta de la lengua, si su instinto no le fallaba, ese ser o manifestación del Dios Inominado, iba a hacerles la vida imposible a todos, era el mayor peligro a enfrentar, no el Trivuriato, eran Nott y eso…eso que no tenia nombre humano lo que amenazaban el mundo mágico. Y solo ella tenía el poder suficiente para enfrentarlo y destruirlo, aunque no supiese bien el modo de hacerlo.

Tú todavía no eres un Walpugis, te falta mucho niña…mucho que saber y entender. En ese punto, no podía discutir con Draco. Ella sabia que todavía le faltaba entrenamiento.

Salvar al mundo…parecía una frase diseñada a la justa medida de su tío Harry o de sus padres. Ellos tres salvaron el mundo alguna vez, destruyendo a Lord Voldemort. Rose siempre había suspirado en su cama, envidiándolos secretamente, diciéndose así misma que su vida era convencional, aburrida y que ella jamás tendría aventuras dignas de contar junto a la chimenea como sus padres, sus tíos o sus abuelos, quienes habían sobrevivido una guerra. Deseo que su vida cambiara y que diese un vuelco, enfrentar situaciones desconocidas, emocionantes. Si la Rose actual pudiese retroceder el tiempo, le daría unos cuantos bofetones a su antiguo yo para que entrase en razón. No sabes lo que tienes….hasta que lo pierdes. Que no daría ella para volver a ser esa chica inocente que escribía cuentos tontos en unas hojas de papel, soñaba con un príncipe azul y solo se preocupaba por pasar los exámenes del colegio con buenas notas.

Ya tenía su propia cuota de aventuras….quisiese o no, sin proponérselo se vio envuelta en una vorágine de acontecimientos que verdaderamente pusieron su mundo al revés, se enamoró, luego casi la mataron…para después despertar del letargo convertida en miembro de una orden mágica archisecreta. Cuidado con lo que deseas, no sea que se cumpla. No se arrepentía de lo primero, pero podía pasar perfectamente de lo siguiente. No dejaba de pensar que un hecho se encadenaba con el otro y así sucesivamente. Se fijó en el chico equivocado, ella ya lo sabia cuando sucedió, solo que las razones eran muy distintas, no era porque fuese un Malfoy, nunca fue por eso, era porque ni siquiera era completamente humano.

El destino la llevó hacia él y ese mismo destino se lo quitó. ¿Por qué? ¿Entonces qué fue? Una equivocación, un error del hijo de puta destino que reunió dos personas que no tenían derecho a amarse por ser de dos clases distintas.

¿De verdad estaba Rose preparada para afrontar el hecho de que el hombre que amaba jamás estaría con ella? ¿De que su hija estaba muerta?

Pues ella, en su fuero interno, no aceptaba ninguna de las dos cosas. Era demasiado injusto.

Rose no sabia mucho de los wargs, curiosamente, jamás se interesó en el tema. Durante sus años escolares en Hogwarts, no los estudiaron a fondo como hacían con otras criaturas mágicas, incluso con los hombre- lobos , que eran tan parecidos a los wargs. Pero Rose conocía lo esencial: Un warg, es un humano con alma de animal, un ser que puede transformarse a voluntad en un animal salvaje, ya fuese un lobo o un cuervo, una criatura que reaccionaba y sentía tal cual como lo hacia un animal salvaje. Un warg no poseía sentimientos humanos, vivían cientos de años y tenia prohibido establecer relaciones duraderas con los humanos.

Los wargs….no se enamoraban.

Ante todo ese panorama, era obvio para Rose que Scorpius se había saltado la mayor parte de las reglas estando con ella. La razón le desconocida hasta los momentos, ella quería creer que fue amor, necesitaba creerlo, porque considerar otra cosa era impensable. Pero que él le mintiese era inexcusable, se suponía que lo compartían todo, que eran sinceros uno con el otro, que estarían juntos toda la vida. Todas suposiciones de parte de ella y resultaba que ninguna palabra era cierta. Quisiese o no, él no iba a estar con ella, quizás a lo mejor ni siquiera tuvo la posibilidad de enserio conocer a su hija.

Cada vez que lo pensaba, Rose tenia nauseas. Se sentía traicionada, utilizada, vejada….pero lo seguía amando, aun cuando también estaba indignada, lo amaba.

Pero en las actuales circunstancias, lo más probable fuese que su amor no estuviese correspondido.

Rose se mantuvo todo ese tiempo analizando el asunto con lo poco que sabia o recordaba. Ella vio suficiente en la mente de Draco para desechar muchas teorías: 1) Scorpius sabia perfectamente que era un Warg, fue mordido por uno de ellos cuando tenia doce años 2) Estaba sometido a una especie de entrenamiento warg por Walter y luego por su tío Bill, para tratar de conservar en él algunas respuestas humanas, por lo que siempre lo supo y se lo ocultó. La posibilidad de que su transformación fuese una sorpresa para él estaba descartada. Lo sabía y no se lo dijo ¿Por qué? ¿Por vergüenza, por miedo…por jugar con ella? Rose no sabia en que pensar. Quería confiar en él, pero se le estaba haciendo muy difícil.

Irónico, a él lo entrenaron para convertirse en Warg y ella fue entrenada como Walpurgis. Dos situaciones opuestas desde todo punto de vista

Pero ¿Y si había resultado? ¿Si él conservaba su humanidad? Por lo menos eso era una esperanza a la cual aferrarse. Pero no tranquilizaba de ninguna manera a su inquieto corazón. En el caso que Scorpius pudiese ofrecerle respuestas ¿Qué diría?

Ella tenia tanto miedo de escucharlo. Su corazón dejaría de latir si él confirmaba que se burló de ella, que la utilizó…en fin…tantas posibilidades y tanto temor. Ella no sabia que creer, esos recuerdos de él amándola con intensidad eran reales o así lo parecía. Ella lo sintió, se embebió de sus palabras. ¿O fue una ilusión tonta? ¿Seria que lo confundió todo? ¡NO! Él había dicho que la amaba, ella lo escuchó. Quizás estaba desmemoriada pero no loca. De lo poco recordaba, era precisamente eso lo que más rememoraba, él declarándose. Aun así….las dudas la perseguían.

Rose dejó de caminar cuando se dio cuenta que por donde ella pasaba, la vegetación se marchitaba. Su aura estaba muy tempestuosa y lograba extraer hasta el ultimo resquicio de vida vegetal a su alrededor. Cerró los ojos y de nuevo se sintonizó. La maldita hierba no tenia la culpa de su ansiedad.

En todo caso ¿Y si él había cambiado tanto que ya ni siquiera la recordaba? Ella no tenia manera de saberlo, si él era casi un animal ahora lo mas probable es que no sintiese lo mismo que ella. Draco se lo transmitió: Los Wargs no tienen emociones humanas. Y no se lo dijo porque precisamente él seria el principal beneficiado si ella dejaba a Scorpius quieto convertido en un animal, Draco era calculador y se aprovechaba de cualquier situación que le conviniese, cierto, pero entre los dos ya no existían secretos, así que ella estaba segura, Draco solo se lo dijo para advertírselo…"Quizás lo que encuentres no vaya a gustarte".

La verdad era que en caso de que se encontraran, no creía que a Scorpius también fuese a gustarle mucho lo que iba a tener frente a sus ojos. Una mujer triste, amnésica, violada, golpeada y furiosa.

Jamás volverían a ser los mismos. Aun en el afortunado y casi imposible caso de que siguieran sintiendo lo mismo.

Estaban separados por su propia naturaleza. Ella era humana, él era un warg….como conciliar esas dos existencias, si cuando lo que alguna vez pudo unirlos ya no existía….su hija

¿Por qué si sabias que jamás ibas a estar junto a mi no me lo dijiste?

¿Por qué no me ofreciste la oportunidad de elegir?

¿Por qué me mentiste?

Si Scorpius Malfoy creyó alguna vez que ella iba a rechazarlo porque era un warg, era sin duda no la conocía tan bien. Era un problema, un gran problema de hecho, en el jodido caso de que pudiese ser posible estar juntos, la iban a tener difícil casi imposible, pero esa no seria la razón en todo caso para dejar de amarlo. Era el hecho en si de la mentira lo que Rose no podía soportar y la estaba carcomiendo.

Que Draco le hubiese mentido o mejor dicho ocultado verdades también la tenia furiosa con él, pero estaba aceptando sus razones. Lo hizo para protegerla.

Quizás…..la única explicación posible de todo era que también Scorpius le hubiese ocultado la verdad para protegerla.

Cuando pensaba que Draco era el padre de Scorpius, Rose simplemente se preguntaba porque rayos no lo había recordado antes , si Scorpius era tan parecido a su padre…Y no solo en lo físico, ambos tenia la misma fuerte personalidad y ambos, cada uno a su estilo, eran hombres apasionados. Lógicamente, se llevaban como perros y gatos. Rose recordó todo lo que Scorpius decía de su padre, y si bien no podía verlo desde su misma óptica, comprendía cual era la razón de tal antagonismo. Draco era sobreprotector, mas que eso, era controlador, ella lo sufrió en carne propia, Scorpius se sentía ahogado cubierto bajo ese manto de autoridad y dominio. Demasiado iguales para soportarse, demasiado diferentes para encontrar un punto común. Orgullosos y tercos los dos.

Pero Rose había visto lo que al final Draco le mostró abiertamente en cuestión de segundos. Él fue un padre estricto, pero al mismo tiempo cariñoso. Mientras mostraba rigidez con todo el mundo, frío e imperturbable como un cubo de hielo, Draco jugaba despreocupadamente con su hijo en el jardín, el niñito rubio e inquieto que fue Scorpius cuando tenia tres años intentaba treparse en la espalda de su padre. Y ella vio a Draco sonriendo, sinceramente, con el pelo desordenado y los ojos brillantes….Ardilla….Draco lo llamaba Ardilla en esos recuerdos.

Pero algo sucedió, algo grave para que Scorpius guardase tal resentimiento.

Y no tenia que ser adivina para saber lo que era, si Draco lo hubiese dejado morir, Scorpius nunca hubiese sido un warg.

Los errores se repetían, Draco no lo dejó elegir….Scorpius no me dejó elegir a mi….¡Malditos Malfoy´s y su cabezonería¡. Rose estaba segura que los dos lo negarían hasta morir, pero por lo que sabia, padre e hijo eran mas similares de lo que parecía a simple vista.

Quizás esa fuese la razón de que…..Rose negó con la cabeza. De ninguna manera, lo de Draco era un asunto totalmente diferente a lo de Scorpius

Rose, llegó a otra verdad. Scorpius jamás se sintió cómodo con la idea de ser warg, por eso estaba entrenándose, quizás por eso le mintió…con la esperanza de poder evitar su futuro.

Scorpius reaccionó muy mal al principio con la noticia de mi embarazo, él sabía que inevitablemente iba a suceder su conversión a warg, él estaba ganando tiempo para estar conmigo o quizás para aprender a dominarse. A lo mejor en algún momento se dijo, voy a vivir este amor con ella y luego Rose se encontrara a otro chico y me olvidara. Entonces sucedió lo de Ángela y él tuvo que enfrentar el hecho de que pasase lo que pasase, una pequeña parte de si iba a estar conmigo toda la vida. Y le dolió, se que le dolió porque hizo miles de intentos de ocultarme su tristeza y falló en vano.

Se saltó las reglas otra vez intentando casarse conmigo. Y gracias a Dios no lo hicimos, si lo que cuentan es cierto hubiésemos sido maldecidos. Esta prohibido…prohibido… es un tabú…un humano con un animal…

¿Me hubiese importado? Sinceramente Rose ¿Te hubiese importado? No, no me hubiese importado nada….ninguna prohibición, si él realmente me amaba no lo hubiese dejado jamás. Quizás no podía casarme con él, pero nada ni nadie me iba a impedir estar con él….como fuese ¿Porque no me lo dijiste Scorpius? ¿Por qué?

A veces te entiendo o intento comprenderte. Pero es tan difícil, porque parto de puras teorías…quiero escucharlo de tus labios….¿Lo hiciste para protegerme? ¿O no me lo dijiste porque temías que yo te dejase…te abandonase? tonto….¿ es que acaso no te demostré que te amaba mas que a mi vida?

Me llamo Rose Weasley, casi morí y renací….y ahora solo quiero respuestas.

¿En que diablos se había convertido Scorpius? Esa era la pregunta que le estaba retorciendo las entrañas.

0o0

Dos horas después….Draco estaba en el patio de la casa de Hermione y Ron Weasley, no quiso entrar a la casa por respeto al marido de Hermione, quien en ese momento lo miraba furioso a través de las ventanas, con Harry y Hugo intentado contenerlo para que no hiciera una escena. Estaba amaneciendo, el sol salía por el horizonte, no había peligro de que la bebé se enfriara, pero Hermione la cubrió lo mejor posible.

Cuando se vieron, los dos estaban bastante incómodos, sin embargo no podían dejar de mirarse, tenían demasiada historia pasada. Alguna vez se amaron como locos, aun cuando después otros amores aparecieron, de alguna forma, siempre sentirían algo uno por el otro. Pero era un hecho finalmente aceptado que jamás volverían a estar juntos.

Ángela estaba despierta, tranquila en los brazos de su abuela. Hermione le dedicó una sonrisa a Draco.

-Hola- dijo ella.

-Hola Hermione- contestó él cauteloso, la última vez que se vieron discutieron y se dijeron bastantes cosas desagradables, obviamente no quería repetir la experiencia. Cosas para reclamarse uno al otro era lo que sobraba

-Tienes que hablarme de Rose, decirme como está- dijo Hermione en tono preocupado.

-Ella está bien y estará mejor cuando sepa esto. Luego hablaremos y te lo explicare todo con detalles- dijo Draco- Ahora…dámela.

Hermione le entregó a Ángela. Draco enseguida la alzó para observarla mejor. La niña era muy blanca, con cabello liso castaño y ojos azules, las facciones iguales a las de su madre. Un bebé perfecto…una niña perfecta. Luego se la colocó sobre el hombro y a estas alturas Ángela estaba bastante inquieta, se movía mucho, tomaba los cabellos de Draco en su puño, jalándolos e incluso intentó trepar por su cuello. Eso le sacó una carcajada a Draco, quien enfrentó a la niña cara a cara. Ángela lo miró con atención un instante antes de empezar a moverse como enloquecida. Sin embargo no lloraba, más bien gorgojeaba.

-En general ella no es tan inquieta- dijo Hermione- creo que esta fastidiada porque la despertamos temprano.

-No…ella no está para nada fastidiada- dijo Draco- mas bien lo que creo es que soy toda una novedad.

-Bueno- dijo Hermione- es la primera vez que ve tu cara en seis meses. Su nombre es Ángela.

-Lo se- dijo Draco…siempre lo he sabido…Scor me lo dijo.

-Me gustaría que entráramos a la casa- dijo Hermione- si Ron se pone tonto, lo ataré corto.

Pero increíblemente Draco ya no le estaba prestando atención a Hermione, en ese momento parecía que la niña y él estaban apartados del mundo. Draco jamás pensó que en su vida podía alegrarse tanto por alguna cosa, de hecho estaba eufórico, la misma clase de felicidad que sintió solo una vez, cuando nació Scorpius.

-Creo que la primera impresión fue la equivocada. Al principio pensé que te parecías a tu madre- le dijo Draco a Ángela, mientras la niña de nuevo apoyó las piernas en el pecho del hombre y empezó de nuevo a intentar caminar sobre su pecho. Hermione achicó los ojos un poco asombrada por la conducta desenfadada de su nieta- pero no….tú eres igual que tu padre….otra ardilla traviesa.

0o0

DEJEN REVIEWS