Lagrima congelada

Summary: Luego del accidente, perdí mi memoria, Rose y Alice siempre me han ocultado cosas, pero no me intereso hasta que aparecieron ellos-¡Edward Masen!-¿Masen? De donde salió eso, de pronto la realidad me llego de golpe... Engaños, Secretos, Odio, Amor NEW SUMMMY

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.

cumpliendo la promesa de Tony

Capitulo nueve

Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio.

Leonardo Da Vinci

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-Sabes Edward no es tan mala idea lo del divorcio- dije sentándome frente a él.

-no sabes lo que dices- frunció más el ceño.

-créeme que si lo sé-

El pequeño niño que tenía enfrente era… perfecto; me encantaba como sus cejas se fruncían al ver que no podía obtener lo que quería y una pisca de astucia se asomaba entre sus ojos; la felicidad se asomaba entre ellos y brillaban de una forma descomunal haciendo sus ojos más claros, su pequeña nariz se fruncía, cuando pensaba en algo desagradable y sus labios formaban una línea recta; su cabello, igualmente alborotado que el padre, brillaba con tonos rojizos a los rayos del sol. Hasta ahora sabia que amaba jugar básquetbol, su padre le enseñaba; su color favorito era el verde y el café, su helado favorito: chocolate, su comida favorita: pizza; hacia muchos dibujos, tantos que Edward construyó una habitación solo para pintar y dibujar, había desde crayones de cera, hasta cuadros de olio, pero… por ahora solo le interesaban los crayones de cera y definitivamente le gustaba tocar el piano.

-Tony ¿Qué quieres ser de grande?-

-DOCTOR-

-¿porque?-

-para poder salvar a personas y las bebitas- su respuesta me conmovió, él pesaba en su hermanita; mis ojos se llenaron de lágrimas, pero las reprimí.

Flas back

-¡GEMELOS!- grito Alice saltando sobre la mesa. Todos reímos por su entusiasmo.

-no Alice, mellizos- respondió Edward.

-¿haber y cuál es la diferencia?- pregunto Emmett.

-que no son iguales, son dos personitas totalmente diferente que crecieron en el mismo útero- Explico Rosalie, mientras pasaba constantemente su mano, sobre mi pequeña protuberancia

-¡TENDROS UN MINI EDY Y UNA MINI BELLY!- exclamo Emm.

-Bella sabes que cuentas con nosotros cuando necesites, me preocupa realmente que a tu edad ya tengas a dos pequeños- Esme se acerco y me entrego un café, y como siempre el sobreprotector de Edward me lo quito de las manos.

Fin del flas back

-Maaa ¿podemos ir al acuario?- pregunto haciendo un puchero, al mismísimo estilo de Alice, y aunque no lo hubiese hecho, habría sucumbido ante su petición.

-claro corazón- tome mi bolsa y la mano del pequeño niño para dirigirnos pronto al acuario.

.

.

.

-¡MAMI!-

-¿Qué ocurre peque?- despeine su ya alborotado cabello haciendo que frunciera la nariz.

-mía el tiburón-

-no te gusta más el caballito de mar- lo señale, el tiburón se acerco al vidrio, a una velocidad vertiginosa, sus ojos vieron los míos, y grite de pavor.

-jajaja, jajaja- se reía mi pequeño burlista sujetándose de la pared.

-ANTONY CHARLY, no te burles de tu madre- lo reprendí sonrojada, al tener la mirada de todos los presentes sobre mí.

-perdón mami- dijo con su carita del gato con botas. Suspire.

-mejor vámonos- tome su mano; pero no faltaban las risas que se le escapan de vez en cuando. Era la una de la tarde y lo más probable es que tuviese hambre.

-corazón ¿que deseas de comer?- pregunte mientras lo miraba atreves del retrovisor.

-PIZZA-

.

-una pizza pequeña por favor y dos Coca Colas- le pedí al mesero que no dejada esa mirada tan, tan… LASCIVA.

-necesita algo mas- pregunto con doble sentido.

-mi amor necesitas algo mas- pregunte a Tony que pintaba su individual distraídamente.

-si mami, quiero… ¿podemos llevarle algo a PAPI?- pregunto celoso al ver que aquel hombre no hacía otra cosa que verme, quise reírme, realmente parecía un hombrecito.

-claro, pero lo pediremos después ¿te parece?-

-SI, a papi le encantara que le llevemos pastel-

-solamente- respondí al mesero que se miraba un poquito decepcionado.

-si necesita algo llámeme- dijo colocando un papelito con su número en la mesa. Tony lo tomo con el ceño fruncido, mientras lo guardaba en su pantalón.

-Tony ¿Qué haces?- pregunte al cuando el mesero ya se encontraba lejos.

-se lo daré a papi-

-¿crees que papi lo llame?-

-SI- respondió con la mirada malévola de ¿Rosalie?

Mi celular empezó a vibrar, era Alice llamando.

-Hola Alice- respondí a mi mejor amiga.

-podías haberme dicho que lo sabías, pensé que era tu mejor amiga; no le tenias que haber contado a Rose-

-Alice no me vengas con eso, sabes muy bien que tu participaste en ocultármelo- estaba enojada por sus reclamos.

-leíste el diario- no fue una pregunta -mira Belly, perdóname si, perdóname; ya sabes cómo es Rose, además ella es tu hermana, no yo-

-eres mi amiga, mi mejor amiga, eres como mi hermana-

-pero eso no cuenta Bella, cuenta la decisión de tu hermana-

-pudiste haber opinado-

-opine-

-no importa Al, olvídalo-

-mira Swan si importa, a mi me importa eres mi mejor amiga-

-pero ya la estoy recuperando-

-me alegro; debes contarme todo lo que recuerdes, te podre ayudar a atar cabos y te contare lo que necesites; sabes que puedes contar con migo para lo que quieras-

-lo sé Ali, lo sé-

-te quiero-

-yo igual, nos vemos luego-

-por cierto ¿y tu cita con Jacob, "el hombre sexy de anchos hombros"?- me sonroje, porque lo mencionaba así, además yo nunca le había contado sobre él.

-¿por qué dices eso?-

-borracha sueltas más información- quise gruñir de frustración. No importaba como, yo soltaba información de todas las maneras.

-yo dije eso ¿anoche?-

-si, en brazos de Edward-

-¿EDWARD?-

-crees que yo te cargué hasta casa-

-¿Qué más dije?-

-te lo contare cuando vengas en la noche luego de tu cita con "el hombre sexy de anchos hombros"-

-claro, estoy con Tony tengo que colgar; besos-

-adiós mi borracha amiga-dijo riéndose.

Me sonroje de solo pensar en las tonterías que pude haber dicho anoche.

-¿mami porque estas rojita como tomate?-

-es que… tu tía Alice molesta mucho-

-mami eres muy graciosa- me contesto mientras continuaba pintando su individual.

Los recuerdos donde anunciábamos que tendría mellizos me azotaron, eran hermosos y si no hubiera sido por qué Edward me engaño podríamos seguir con muestra familia feliz, junta, sin peleas y sobre todo con mi pequeña Reneesme. Pero… los recuerdos de Edward y yo en una hermosa casa o mansión, adolecentes, tocando el piano eran extraños… nos ocultábamos de aquellos señores; "MIS PEQUEÑOS RETOÑOS ¿DÓNDE ESTÁN?"Había dicho aquella señora, anunciando que tenía dos hijos, quizás su otro hijo estaba… ¿ocupado?, el hermano de Edward era Jasper y por eso nosotros habíamos dejado el momento romántico; aunque sus padres me trataban con tanta cordialidad, como si fuese su hija, y yo me comportaba tan libremente; eso sería imposible, porque Edward y yo nunca seriamos hermanos. Me reí de solo imaginarnos… hermanos.

-aquí esta su pizza señorita- el mesero coloco la pizza de jamón y queso y dos coca colas, una en un vaso de vidrio y la otra en un vaso plástico con dibujitos animados.

Serví un pedazo de pizza en el plato de Tony y otro en el mío

.

Eran las dos y media de la tarde, Tony había insistido en traerle un pedazo de pastel de chocolate a Edward, aunque yo pensaba que era para él.

-¿qué quieres hacer corazón?-

-CINE- grito

–al cine será-

.

.

.

-¡me gusta Shrek tercero!- dijo mientras observábamos la cartelera.

-¿seguro?- no me gustaba Shrek, era un muñeco verde, extraño, con malos hábitos y muy vulgar; no es algo que me gustaría que lo viese mi hijo; quizás exageraba, pero…. no se supone que todas las madres exageran, Renne no es que fuera mala madre se preocupaba, MENTIRA, no lo hacía.

-si mami- respondió. Suspire y nos dirigimos a la compra de los boletos, luego Tony insistió en que una película no era lo mismo sin palomitas y para mi fortuna al igual que yo, amaba los palomitas dulces, compramos dulces y aunque me gustaría decir que él los deseaba, más bien yo los quería. Con dos latas de gaseosa, una de naranja y otra de uva extra caminamos hacia la sala número 12, donde faltaba poco para que comenzara.

Durante toda la película Tony paso riendo, casi se ahogaba cada vez que comía; yo no le hallaba nada gracioso, supongo que pase toda la película con el seño fruncido y comiendo dulces.

Al salir Tony dijo que quería el peluche que vendían en un quiosco frente al cine y era nada más y nada menos que un peluche de Shrek, luego pidió un globo, y una almohada.

-Mami, entremos allí- dijo mientras me tomaba la mano y me arrastraba; allí vendían adornos, lámparas, accesorios de casina, mesas; muebles, todo lo que necesitarías para equipar una casa.

-mira- Dijo señalado un hermoso marco de fotos, era de tamaño mediano de madera con unos globos en la esquina superior derecha, uno rojo, otro verde y uno azul; se veía una foto de una familia en blanco y negro.

-mira; nosotros podemos tomarnos una foto y colocarla allí- no pude resistirme al ver como sus ojitos brillaban de emoción. Así que lo compre. Ahora eran las siete, Jacob pasaría por mí a las nueve; necesitaba llevar a Tony a su casa.

-Tony ya debo llevarte con tu papi- vi como se recostaba en el asiento trasero y musquitaba un "mjm".

Al encontrarme frente a la mansión, toque el timbre y dije "soy Isabella Swan", el portón se abrió y conduje frente la puerta. Tony descansaba, así que lo tome en brazos y creo que por arte de magia tuve seis manos… porque tome la almohada, los globos, el marco de fotos y el peluche. Una señora regordeta me abrió la puerta, le sonreí y ella me devolvió el saludo, tomo las cosas y las coloco sobre la mesita de la entrada; Tony comenzaba a despertarse y movía sus bracitos apretando mi cuello. Edward apareció por el pasillo, al verme con Tony en brazos lo tomo, sonrió y extrañamente le correspondí, subió las escaleras, tome entre mis brazos todos lo que había comprado Tony, y lo seguí. Recostó al pequeño en su cama, y con un extraño conocimiento busque su pijama en la gaveta de su closet, era de carritos.

Flash back

-Quiero que mi hijo tenga esta pijama- le dije a Edward que al igual que yo miraba pijamas de niña.

-amor, creo que es muy grande- repuso dándome un beso en la mejilla y sobando la protuberancia de mi estomago.

-no importa, el crecerá y pronto la va a necesitar-

-quizás luego te guste otra-

-no importa, además yo se que esta le gusta a él- y como respuesta pateo donde la mano de Edward se deslizaba.

Fin del flas back

Sonreí, me acerque al pequeño y le quite su pequeña playera y pantalón mientras lo remplazaba por el pijama.

-papa- o llamo Tony. Edward se agacho y pregunto:

-¿Qué pasa campeón?-

-el señor de la pizza no dejaba de ver a mami, le dio su número- dijo tendiéndole el pequeño papel mal doblado. Me sonroje. Edward frunció el ceño, pero aun así tomo el papel.

-pa, mami me compro un marco de fotos, me prometió que nos tomaríamos fotos como una familia; para colocarla en el-

-¿eso es verdad?- pregunto Edward observándome.

-si- dije respondiéndole a Tony más que a Edward; sonreí tristemente- Dulces sueños hijito- dije dándole un beso en la frente seguido por Edward. Abandonamos la habitación.

-gracias Bella, Anthony nunca había tenido a su madre- dijo frente a mí con su cabeza gacha. Asentí – yo no tuve la culpa…

-olvídalo- dije mientras pasaba de lago.

-¡NO!- tomo mi codo y me estampo contra la pared, no fue fuerte, pero me tomo desprevenida –tu eres mi esposa, y Tony mi hijo, claro que importa-

-cuando mencionas esposa, suena tan…vacio-

-¿Por qué no ves mis ojos cuando lo hago?- pregunto levantando mi barbilla.

Sus ojos verdes brillaban con tal intensidad que dudaba que existieran otros como los de él, eran… hermosos. Sin saber de dónde tome el valor acabe con la distancia de nuestros labios; comenzando así con una batalla, una deliciosa batalla; sus manos alrededor sobre mi cintura quemaban, mis manos despeinaban su broncíneo cabello, cuando el aire falto, continuo hacia mi barbilla, bajando hacia mi cuello; mi chaqueta cayo y la suya igual, sus manos recorrían todo mi abdomen.

En ese momento me di cuenta de lo que hacía, aleje sus manos de mis cuerpo y con la mayor fuerza que pude también sus labios.

-No Edward- pareció comprender, no vi su rostro; tome la chaqueta que me ofrecía entra sus manos y Salí de allí, directo hacia mi apartamento.

.

.

.

-¿Quién es?- pregunto una voz cantarina del otro lado de la puerta. Me encontraba demasiado eléctrica como para poder buscar la llave. La puerta se abrió mostrándome una sonriente y empijamada Alice, que al ver mi estado tenso los labios.

-entra- me dijo mientras me seguía hasta mi habitación, de reojo pude ver a Rosalie que fruncía el seño, me aspecto debía asustarlas. Con mi cabello hecho un revoltijo, mis ojos rojos y el labial regado por el rostro.

Cuando cerró la puerta me abalance sobre sus brazos a llorar. Su mano se pasaba sobre mi cabello y me susurraba palabras de consuelo; pude oír los gritos de Rosalie en la sala " QUE LE HICISTE ESTUPIDO" gritaba de lo que yo suponía era el teléfono.

Cuando logre calmarme, Alice me sentó sobre un banquillo y comenzó a intentar arreglar mi cabello, alisándolo; al ver que no tenía remedio me hiso un improvisado moño, dejando varios mechones sobre mi rostro, me coloco base, sombras negras un poco de rímel en mis pestañas y labial rosado compensaron mi amargo suceso; luego me dio un ligero vestido negro; con pequeños tirantes, que llegaba hasta arriba de la rodilla y me puso unos tacones de unos seis centímetros plateados, me tendió una chaqueta negra que cubría todo del vestido y un bolso plateado.

Jacob toco en ese momento.

Rosalie abrió la puerta invitándolo a pasar.

Alice aplaudió con sus típicos saltos y me empujo atreves de la puerta.

Sentía como que caminase hacia mi muerte.

Jacob me recorrió con la mirada y sonrió, tendió su mano y con duda la pose sobre las suyas.

-prometo traerla vivita y coleando- dijo Jacob en forma de despedida; Rosalie pareció satisfecha, y Alice… Alice se molesto porque no me dejase pasar primero por la puerta.

- hermosa- dijo mientras me cedía el paso hacia el elevador, y yo solamente como respuesta pude sonrojarme.

Ya en el estacionamiento, Jacob nos guio hacia un lujoso Jaguar, no sabía sobre autos pero sin duda era un Jaguar por el pequeño animalito que estaba frente al carro, la insignia. Me abrió la puerta del copiloto.

El restaurante era… Lujoso, Elegante; entre aquellas mujeres de finos diamantes, largos y escotados vestidos me sentía, sentía que… no encajaba. Algunos hombres no dejaban de escudriñarme, las mujeres me miraban celosas y Jacob, Jacob… reía y me apretaba a su costado posesivamente.

-entonces ¿eres bombero?- porque el realmente pensaba que ¿yo? Pagaría esto.

-me gusta hacer trabajo voluntario, pero… soy dueño de una compañía de importadora de carros europeos. Mi boca se formo en una involuntaria O. el rio.

-y tu ¿a qué te dedicas?- pregunto mientras movía la silla para que yo la ocupara.

-soy diseñadora de interiores- asintió.

-te llamas Isabella Swan ¿no?- pregunto.

-si-

-recuerdo que un amigo de mi padre se llamaba así, Charlie Swan…- lo interrumpí

-es mi papa-

-¿enserió?; nunca conocí a los hijos de Charlie Swan, entonces tú debes de ser…

El mesero nos interrumpió.

-Buenas Noche, mi nombre Jonatán y seré su mesero; les puedo recomendar nuestro vino, es uno de los mejores añejos- dijo extendiendo una botella negra.

-Tráiganos una, para mi unos camarones y para la señorita…- dijo señalándome.

-una ensalada…- respondí con una sonrisa.

-y el hombre con el que te encontrabas la otra vez, ya sabes el de ojos verdes, ¿es tu hermano?- pregunto, quise atragantarme allí mismo.

-no, no somos hermanos-respondí asustada–no es nadie importante- El sonrió; Jonatán, el mesero coloco el vino en nuestras copas.

-¿Cuál es tu color favorito?- pregunto.

-depende- respondí – por ahora el verde-

-si, a mí también me gusta asintió.

-sin duda es un color hermoso- me sonroje.

-y cuál es su color favorito-

-definitivamente diría que el Rojo, o quizás el café-

Así paso la noche, entre trivialidades: amaba los perros, su deporte favorito era futbol y el baile odiaba tocar instrumentos; había crecido en Forks, heredado la empresa de su tío al morir, ya que no tenía hijos; tenía dos hermanas…

.

.

.

Jacob condujo en un silencio acogedor durante todo el camino, y en el cual evite mirar los velocímetros. Los edificios pasaban como borrones hasta que vi uno en especial.

Flash back

-TENGO DERECHO DE ESTAR EN SU FUNERAL- le grite a la directora, sentí la mano de Edward intentando hacer que me calmase, y que tomara nuevamente mi asiento.

-Isabella no sea caprichuda, sabes muy bien que ellos ya no están y permanezcas o no lo hagas en el funeral ellos NO LO SIENTEN-

-NO PUEDE PROHIVIRME QUE ESTE EN SU FUNERAL- le grite al borde de la histeria ya subida sobre el escritorio sujetando su blusa; su mirada era de total pánico. -NO VA A PROHIVIRMELO, NO LA ULTIMA VEZ QUE PUEDO ESTAR CERCA DE ELLOS, HACI QUE VAYASE A LA MIERDA-

-cálmate Bella- dijo Edward obligándome a sentarme.

-mira Isabella, ya tienen su dinero, acá se donara el 5 por ciento para su beneficio, lo demás lo podrán obtener cuando sean mayores de edad, he de admitir que es una cantidad exorbitante-

-ESCUCHE MALDITA PERRA; YO NO SOY UNA SÍNICA COMO USTED QUE BUSCA EL DINERO; ARTECELO SI QUIERE PERO SOLAMENTE QUIERO IR AL FUNERAL-

-CALLATE; ¿Qué crees que pensaría la prensa de nosotros, al ver a dos niños de catorce años solos en un funeral?-

-conocemos a los integrantes de NUESTRA familia, señora; debería de revisar si dejaron un tutor legal- dijo Edward con su voz amenazante; me abrace a él, sabía que dirían que no; ella me había dicho que los eligiera pero no quise, porque pensé que nada pasaría.

-por suerte para nosotros NO- plasmo su sínica sonrisa, la que siempre llevaba.

-O MALDITA VIEJA ¡ME TENIENE ARTA!- dije abalanzándome sobre ella, haciendo que la silla cayera, golpee sus malditas cirugías plásticas y cuando ya estuve nuevamente de pie le di una patada, antes de que Edward me lograra sujetar. Nos saco del despacho, llevándome sobre su hombro camino hacia la habitación, donde Rosalie y Jasper nos esperaban llorando desconsoladamente; lo sabía, sus vacaciones de aniversario los habían llevado a la perdición

Fin del flash back

-Llegamos- dijo; estábamos en el estacionamiento, al lado de un volvo.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Chicas…aquí está el capi :) esta vez no me tarde mucho, ya tengo el otro capi escrito, déjenme review y prometo publicar rapidito… y también les daré un adelanto

Cuéntenme si les gusto, saludos…

Roxii Cullen